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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Les Mis&#233;rables. Rewriting a symptom through filmic transposition</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Les-Miserables-Rewriting-a-symptom-through-filmic-transposition</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Les-Miserables-Rewriting-a-symptom-through-filmic-transposition</guid>
		<dc:date>2018-05-12T01:58:45Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Alejandra Tomas Maier, Claudio Pidoto</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The latest film version of the Victor Hugo classic &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; (2012), should propose a journey to another time, to the encounter with another subjectivity. The novel published in 1862, which was written in the context of the socio-political context of Hugo's own time. Even so, it still holds true with astounding actuality. To talk about its validity is to question that which is mobilized at different historical moments as a result of verbal semiotics and their different audiovisual forms.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;It is known that the ethical and moral questions found in the work, converge in dilemmas that highlight the principles of liberty and the subjective capacity of discernment which, since the emergence of modern society, are constantly renewed. But the aim is to recover more than the mere order of the repetition.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Through the analysis of the filmic transposition of three adaptations of the piece, a possible re-writing will be noted, as a result of the encounter between the spectator and the film production, for each historical moment. This event overflows its own marks of enunciative production. The resulting synthesis will express the incidence of an ahistorical and social symptom that is updated in each adaptation, which is a sign of the prevalence of the Kantian response to the question: what is illustration? in this way recognizing the analytical value of subjective responsibility.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Key Words:&lt;/strong&gt; filmic transposition | subjectivity of the epoch | romanticism | ethics&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-4-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 04 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Les-Miserables-Reescritura-de-un-sintoma-a-traves-de-la-transposicion-filmica' class=&#034;spip_in&#034;&gt;&lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt;. Reescritura de un s&#237;ntoma a trav&#233;s de la transposici&#243;n f&#237;lmica&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Archivo F&#237;lmico Pedag&#243;gico: J&#243;venes y Escuelas</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Archivo-Filmico-Pedagogico-Jovenes-y-Escuelas</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Archivo-Filmico-Pedagogico-Jovenes-y-Escuelas</guid>
		<dc:date>2018-04-25T16:48:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Alejandra Tomas Maier, Florencia Gonz&#225;lez Pla</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;El cine puede ser una fascinante herramienta de interculturalidad, que permite acercarse a otras visiones del mundo, a otro modo de percibir y sentir la realidad. O incluso, pensar y reflexionar sobre las propias potencias y l&#237;mites. Asimismo, en el cine se debaten pasiones, se recrean fantas&#237;as, se imaginan mundos ut&#243;picos y dist&#243;picos, realidades alternas del pasado, el presente y el futuro. Por lo tanto, el cine no recubre l&#237;mites. Sobre el film flotan miles de significaciones sobre la (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-5-Nro-3-" rel="directory"&gt;Volumen 05 | Nro 3&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El cine puede ser una fascinante herramienta de interculturalidad, que permite acercarse a otras visiones del mundo, a otro modo de percibir y sentir la realidad. O incluso, pensar y reflexionar sobre las propias potencias y l&#237;mites. Asimismo, en el cine se debaten pasiones, se recrean fantas&#237;as, se imaginan mundos ut&#243;picos y dist&#243;picos, realidades alternas del pasado, el presente y el futuro. Por lo tanto, el cine no recubre l&#237;mites. Sobre el film flotan miles de significaciones sobre la vida, lo humano, el amor, el dolor, acercando experiencias intra, trans e intersubjetivas de inextinguible valor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tal como expresa Zizek, &lt;i&gt;&#034;en el cine se puede encontrar la ideolog&#237;a en su estado de m&#225;xima pureza. Si uno quiere saber c&#243;mo es una sociedad determinada, tiene que ir al cine; all&#237; se muestran las tendencias que dominan una &#233;poca&#034;&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La incorporaci&#243;n del cine como herramienta pedag&#243;gica y did&#225;ctica es una apuesta que se ha ido incrementando en programas educativos diversos y ha ganado fuerza en los &#250;ltimos tiempos: permitiendo abrir debates y miradas sobre situaciones que pueden pasar desapercibidas en lo general de la idiosincrasia o en los particulares modos de vida cotidianos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido, uno de los usos posibles del cine, permite interpelar aquellas matrices culturales hist&#243;ricamente generadas, conformadas a partir de las condiciones materiales de producci&#243;n y reproducci&#243;n de la vida, alterando, a partir de la mediaci&#243;n de un arte complejo, las tradiciones sedimentadas por el paso del tiempo en la educaci&#243;n formal. Esto permite enriquecer el sentido del aprendizaje, logrando integrar distintos niveles de conocimiento conceptual, procedimental y actitudinal. Dicho de otra manera: se abre la posibilidad de interrogar los conocimientos, habilidades, destrezas, valores y actitudes, que se ponen en juego en la aventura f&#237;lmica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es reconociendo este valor del cine que, el pasado 30 de abril, el Ministerio de Educaci&#243;n de la Naci&#243;n present&#243; el &lt;strong&gt;Archivo F&#237;lmico Pedag&#243;gico: J&#243;venes y Escuelas&lt;/strong&gt;. Dicho programa est&#225; destinado a docentes y alumnos de las nueve mil Escuelas Secundarias y de todos los Institutos Superiores de Formaci&#243;n Docente de gesti&#243;n estatal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El proyecto consiste en una cinemateca de 36 films para las Secundarias y 41 films para los Institutos de Formaci&#243;n Docente. La selecci&#243;n aborda un amplio conjunto de temas, est&#233;ticas y lenguajes cinematogr&#225;ficos, acompa&#241;adas por escritos de distintas personalidades para trabajar en el aula. Gabriel Brener, Subsecretario de Equidad y Calidad Educativa, se&#241;ala que el Archivo F&#237;lmico &lt;i&gt;&#034;asume el potencial did&#225;ctico de la cinematograf&#237;a, es una oportunidad pedag&#243;gica para apreciar, disfrutar, problematizar diversas pel&#237;culas que nos ubican en historias diferentes, que se acercan y se alejan de las situaciones de vida de los espectadores, aportando a la construcci&#243;n de relatos y procesos a trav&#233;s de los cuales se constituyen las identidades&#034;&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la distribuci&#243;n del material, se dispuso que cada instituci&#243;n recibiera dos colecciones id&#233;nticas: una de ellas, para ser utilizada dentro de la misma; la otra, para que las pel&#237;culas circulen entre los estudiantes, puedan llevarlas a sus hogares y compartirlas con sus familias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un equipo de la Subsecretar&#237;a de Equidad y Calidad ha seleccionado el conjunto de las 36 pel&#237;culas, representativas de un amplio conjunto de tem&#225;ticas, muchas de estas directamente vinculadas con cuestiones adolescentes: colegio, familia, convivencia, amistad, iniciaci&#243;n sexual, y algunas otras m&#225;s generales, entre ellas: estigmatizaci&#243;n, violencia, diversidad, respeto, tolerancia, desigualdad, identidad, racismo, religi&#243;n, trabajo, cultura, dignidad, responsabilidad. A esas pel&#237;culas se suman, en el caso de los Institutos Superiores de Formaci&#243;n Docente, otras cinco m&#225;s, que abordan m&#225;s espec&#237;ficamente el rol docente en nuestros d&#237;as.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Subsecretario de Equidad y Calidad Educativa, advierte que &lt;i&gt;&#034;El cine forma parte indiscutible del acervo cultural del &#250;ltimo siglo. La pantalla grande es un espacio clave en el que las sociedades ponen en escena sus debates sobre diversos temas de relevancia pol&#237;tica, hist&#243;rica, econ&#243;mica y cultural. Cuestiones como la guerra, la discriminaci&#243;n, el mundo del trabajo, la inmigraci&#243;n, las transformaciones en el terreno de las relaciones humanas y las sexualidades, entre muchas otras, han sido representadas cinematogr&#225;ficamente. Por este motivo, desde hace ya algunos a&#241;os, los filmes que abordan estas tem&#225;ticas son una herramienta did&#225;ctica de enorme valor, un lenguaje a trav&#233;s del cual conjugamos emociones y pensamiento.&#034;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La colecci&#243;n incluye los siguientes films&lt;/strong&gt;:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1. Bolivia (Adri&#225;n Caetano, 2001. Argentina)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2. Entre los Muros (Laurent Cantet, 2008. Francia)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3. Juno (Jason Reitman, 2007. Estados Unidos)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;4. Escuela de Rock (Richard Linklater, 2003. Estados Unidos)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;5. Machuca (Andr&#233;s Wood, 2004. Chile)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;6. Mis tardes con Margarita (Jean Becker, 2010. Francia)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;7. Paranoid Park (Gus Van Sant, 2007. Francia / Estados Unidos)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;8. Parada (Sr&#273;an Dragojevi&#263;, 2011. Serbia)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;9. Promesas (Carlos Bolado, B.Z. Goldberg, Justine Shapiro, 2001. Estados Unidos)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;10. Los edukadores (Hans Weingartner, 2004. Alemania)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;11. Stella (Sylvie Verheyde, 2008. Francia)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;12. Un d&#237;a sin mexicanos (Sergio Arau, 2004. Estados Unidos)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;13. El hijo (Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne, 2002. Francia / B&#233;lgica)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;14. Ser digno de ser (Radu Mihaileanu, 2005. Francia / Israel)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;15. Un camino hacia m&#237; (Nat Faxon / Jim Rash, 2013. Estado Unidos)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;16. La mosca en la ceniza (Gabriela David, 2010. Argentina)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;17. Los coristas (Christophe Barratier, 2004. Francia)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;18. El hombre de al lado (Mariano Cohn / Gast&#243;n Duprat, 2010. Argentina)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;19. La mirada invisible (Diego Lerman, 2010. Argentina / Espa&#241;a / Francia)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;20. Tocando el viento (Mark Herman, 1996. Reino Unido)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;21. Preciosa (Lee Daniels, 2009. Estados Unidos)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;22. El otro hijo (Lorraine Levy, 2014. Francia)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;23. Escritores de la libertad (Richard LaGravenese, 2007. Alemania / Estados Unidos)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;24. La ola (Dennis Gansel, 2008. Alemania)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;25. 7 cajas (Juan Carlos Maneglia / Tana Sch&#233;mbori, 2012. Paraguay)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;26. Mundo Gr&#250;a (Pablo Trapero, 1999. Argentina)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;27. Caterina en Roma (Paolo Virz&#236;, 2003. Italia)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;28. El sabor del t&#233; (Katsuhito Ishii, 2004. Jap&#243;n)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;29. Noi, el albino (Dagur K&#225;ri, 2003. Islandia)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;30. Tatuado (Eduardo Raspo, 2005. Argentina)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;31. Amarte duele (Fernando Sari&#241;ana, 2022. M&#233;xico)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;32. Luna de Avellaneda (Juan Jos&#233; Campanella, 2004. Argentina)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;33. Historias M&#237;nimas (Carlos Sor&#237;n, 2002. Argentina)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;34. El secreto de sus ojos (Juan Jos&#233; Campanella, 2009. Argentina)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;35. El hijo de la novia (Juan Jos&#233; Campanella, 2001. Argentina)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;36. El camino a San Diego (Carlos Sor&#237;n, 2006. Argentina / Espa&#241;a)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el caso de los Institutos Superiores de Formaci&#243;n Docente, se suman las siguientes cinco pel&#237;culas:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1. En la casa (Fran&#231;ois Ozon, 2012. Francia)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2. El profesor (Tony Kaye, 2011. Estados Unidos)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3. Pizarrones (Samira Makhmalbaf, 2000. Ir&#225;n)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;4. El profesor Lazhar (Philippe Falardeau, 2011. Canad&#225;)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;5. La cacer&#237;a (Thomas Vinterberg, 2012. Dinamarca)&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_449 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/_2.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/_2.jpg?1754362398' width='500' height='323' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Jaime Perczyk, Secretario de Educaci&#243;n, considera que &lt;i&gt;&#034;el archivo pretende ampliar la diversidad de puntos de vista que se ponen en juego en los debates actuales, ofreciendo una perspectiva de integraci&#243;n entre la educaci&#243;n y la sociedad. Confiamos en que los docentes y los estudiantes descubrir&#225;n y podr&#225;n explorar la riqueza cultural que ofrece esta variedad de pel&#237;culas. Tambi&#233;n pensamos que es una herramienta pedag&#243;gica muy &#250;til para la construcci&#243;n de espacios para los j&#243;venes, para la escuela, para la comunidad y para el intercambio entre ellos.&#034;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido, la colecci&#243;n f&#237;lmica se complementa con una serie de cuadernillos de materiales adicionales que acompa&#241;an el visionado de cada pel&#237;cula. En esta tarea, se ha integrado a la Universidad Nacional de General San Mart&#237;n (UNSAM) que ha contribuido con especialistas de distintas disciplinas para la elaboraci&#243;n de los materiales que forman parte de esta serie: desde profesores y licenciados en educaci&#243;n, en letras y en filosof&#237;a, hasta soci&#243;logos, historiadores, psicoanalistas y directores de teatro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los textos proponen un recorrido por determinados aspectos del film que problematizan o ponen en tensi&#243;n distintos criterios, incluyendo referencias a una variedad de fuentes y bibliograf&#237;a. Como parte de los materiales, tambi&#233;n se pueden encontrar: &#034;actividades para los alumnos&#034;, &#034;actividades para docentes y directivos&#034; y &#034;actividades para conversar en familia&#034;, donde se &lt;br class='autobr' /&gt;
ofrecen preguntas que promuevan los intercambios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los 3 cuadernillos principales de la colecci&#243;n se compilan los materiales impresos que acompa&#241;an cada una de las pel&#237;culas y a ellos se puede acceder de forma online, en: &lt;a href=&#034;http://www.educ.ar/sitios/educar/seccion/?ir=archivo_filmico&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;http://www.educ.ar/sitios/educar/seccion/?ir=archivo_filmico&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_450 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/-48.jpg?1754362400' width='500' height='388' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Alberto Sileoni, Ministro de Educaci&#243;n, afirma que: &lt;i&gt;&#034;El cine, lenguaje constitutivo de la cultura moderna, est&#225; a la vez ligado a cada una de las biograf&#237;as personales y a nuestras experiencias colectivas como sociedad. Es por eso, y por la multiplicidad de voces que encierra, que creemos que las pel&#237;culas de esta colecci&#243;n son una excelente herramienta para el trabajo en las aulas. As&#237; como el anhelo de democratizar la palabra se expresa en la distribuci&#243;n de millones de libros, que ampl&#237;an el horizonte de lectura y promueven el acceso cr&#237;tico a la literatura, en este caso abrimos a nuestros j&#243;venes un camino para que se encuentren con este maravilloso arte no de manera pasiva, sino cr&#237;tica y reflexivamente.&#034;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En s&#237;ntesis, se trata de un cuidado set de pel&#237;culas destinadas a su tratamiento en aula de colegios secundarios, acompa&#241;adas de textos preparados por especialistas en temas sociol&#243;gicos y educativos. Dentro de esta rica selecci&#243;n se destaca el film argentino &#8220;El secreto de sus ojos&#8221;, uno de los m&#225;s vistos en la historia de nuestro pa&#237;s, lo cual contribuir&#225; sin duda a una empat&#237;a por parte de los j&#243;venes destinatarios del Programa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El film es ocasi&#243;n de un muy interesante art&#237;culo de Andrea Pochak, abogada penalista especialista en derechos humanos. La autora toma le pel&#237;cula de Campanella para explicar de manera clara y amena los principales problemas de la justicia argentina &#8211;ilustrando t&#243;picos como el juicio penal, la impunidad, los movimientos sociales y la llamada &#8220;justicia por mano propia&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Excelente elecci&#243;n por lo tanto haber optado por un film no tradicional para el &#225;mbito escolar, que muestra el amplio criterio de los compiladores de esta muestra. Cabe agregar que &#8220;El secreto de sus ojos&#8221; es a la vez una pel&#237;cula que acorde con la Ley de Medios se encuentra disponible en versi&#243;n audiodescriptiva para personas ciegas. Esto ofrece un interesante plus a la hora de su tratamiento en aula, reforzando as&#237; su potencia formadora en el marco de una educaci&#243;n para la diversidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, los otros cinco filmes destinados a la formaci&#243;n docente incluyen algunas joyas, como la cinta danesa &#8220;La cacer&#237;a&#8221; (Vitemberg, 2012) o la francesa &#8220;En la casa&#8221; (Ozon, 2012), que abordan con altura los m&#225;s espinosos problemas de la educaci&#243;n contempor&#225;nea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Subsecretar&#237;a de Equidad y Calidad educativa del Ministerio de Educaci&#243;n de la Naci&#243;n afronta as&#237; con creatividad y decisi&#243;n el desaf&#237;o que supone ense&#241;ar en estos tiempos. Un ejemplo a ser seguido en el necesario camino de jerarquizaci&#243;n de la educaci&#243;n p&#250;blica.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Les Mis&#233;rables. Reescritura de un s&#237;ntoma a trav&#233;s de la transposici&#243;n f&#237;lmica</title>
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		<dc:date>2018-04-18T23:30:00Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Alejandra Tomas Maier, Claudio Pidoto</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; (2012), &#250;ltima versi&#243;n del cl&#225;sico de V&#237;ctor Hugo, deber&#237;a proponer un viaje a otro tiempo, al encuentro con otra subjetividad. La novela publicada en 1862, se context&#250;a y narra los acontecimientos pol&#237;tico-sociales de su misma &#233;poca. Sin embargo, goza de una actualidad asombrosa. Hablar de su vigencia es preguntarnos sobre aquello que es vehiculizado en diferentes momentos hist&#243;ricos a partir de una semi&#243;tica verbal y sus diferentes formas audiovisuales.&lt;br class='manualbr' /&gt;Se sabe que los planteos &#233;tico-morales que habitan la obra, confluyen en dilemas que ponen en relieve principios sobre la libertad y la capacidad subjetiva de discernimiento, que desde el surgimiento de la sociedad moderna se renuevan cada vez. Pero se intenta rescatar un m&#225;s all&#225; del mero orden de la repetici&#243;n.&lt;br class='manualbr' /&gt;A trav&#233;s de un trabajo de an&#225;lisis de transposici&#243;n f&#237;lmica de tres adaptaciones de la obra, se se&#241;alar&#225; una posibilidad de reescritura, efecto del encuentro entre el espectador y la producci&#243;n f&#237;lmica, en cada momento hist&#243;rico. Acontecimiento que desborda las marcas propias de la producci&#243;n enunciativa. La s&#237;ntesis surgente expresar&#225; la incidencia de un s&#237;ntoma ahist&#243;rico y social que se reactualiza en cada adaptaci&#243;n, signo de la prevalencia de la respuesta Kantiana a la pregunta: &#191;qu&#233; es la ilustraci&#243;n?, reconociendo el valor anal&#237;tico de la responsabilidad subjetiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; transposici&#243;n f&#237;lmica | subjetividad de &#233;poca | romanticismo | &#233;tica&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Les-Miserables-Rewriting-a-symptom-through-filmic-transposition' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-4-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 04 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#171;Hay un espect&#225;culo m&#225;s grande que el del mar, y es el del cielo; hay un espect&#225;culo m&#225;s grande que el del cielo, y es lo interior del alma&#187;&lt;/i&gt;.&lt;br class='autobr' /&gt; _ V&#237;ctor Hugo (2011). Parte primera, libro s&#233;ptimo: III. Una tempestad bajo un cr&#225;neo. Edhesa. P&#225;g 280.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#171;Dos cosas colman el &#225;nimo con una admiraci&#243;n y una veneraci&#243;n siempre renovadas y crecientes, cuanto m&#225;s frecuente y continuamente reflexionamos sobre ellas: el cielo estrellado sobre m&#237; y la ley moral dentro de m&#237;.&#187;&lt;/i&gt;&lt;br class='manualbr' /&gt;Immanuel Kant (2010), Cr&#237;tica de la Raz&#243;n Pr&#225;ctica, Gredos.P&#225;g.133.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;I. Introducci&#243;n: Vigencia de la pregunta sobre qu&#233; es la ilustraci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; (2012), &#250;ltima versi&#243;n del cl&#225;sico de V&#237;ctor Hugo, deber&#237;a proponer un viaje a otro tiempo, a otro siglo, al encuentro con otra subjetividad. Sin embargo, goza de una actualidad asombrosa. De ah&#237; su &#233;xito rotundo, desde sus primeras adaptaciones hasta su reciente versi&#243;n f&#237;lmica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El siglo XIX en el que transcurre la historia narrada, es un tiempo de lucha, con el pueblo en las calles, de malestar, desigualdad, opresi&#243;n. Escenario de una &#233;poca de grandes transformaciones: la Revoluci&#243;n Francesa, el derrotero del ser supremo cartesiano. Nace la fe en el progreso. El hombre cree en s&#237; mismo y eso es en parte gracias a Kant, sin tutela e iluminado por su &lt;i&gt;fundamento trascendental&lt;/i&gt;, es un momento hist&#243;rico en el que se intenta cortar las cabezas venerables del antiguo r&#233;gimen. Al fin y al cabo, &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; muestra con excelencia las nostalgias de un mundo antit&#233;tico, el estilo vital de una &#233;poca y un tipo de arte. Un sujeto que comenzaba a nacer con Decartes y se hac&#237;a p&#250;ber con Kant, encuentra en el romanticismo su elaboraci&#243;n m&#225;s carnal, su identidad, su &lt;i&gt;sex appeal&lt;/i&gt;, su m&#225;s grande puesta en acto. Un cuerpo, social e individual, que reacciona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Acaso si quien decide ahora sobre los actos del hombre ser&#225; el mismo hombre y su raz&#243;n y esto es lo que le da la posibilidad de ser libre -en tanto la ley moral es la &lt;i&gt;ratio cognoscendi&lt;/i&gt; de la libertad y al mismo tiempo la libertad es la &lt;i&gt;ratio esendi&lt;/i&gt; de la ley moral- ser&#225; &lt;i&gt;conditio sine qua non&lt;/i&gt; que haya lucha. Lucha que se encarna en el asesinato de Dios, donde &#8220;el hombre pasa de ser ese peque&#241;o hombre de la &#233;poca de Dios, a ese gran hombre de la &#233;poca del asesinato de Dios&#8221; (Ariel:1994;17).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La obra teatral &lt;i&gt;Los Miserables&lt;/i&gt; reflejar&#237;a, junto a ese &#8220;Dios ha muerto&#8221; de la Revoluci&#243;n Francesa, todas aquellas cuestiones del hombre verdadero y social, aquel que cree en la felicidad para todos, en el bien para la comunidad, aquel hombre que se atreve a gobernar y suplantar a Dios&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Seguimos con Ariel (1994) que la Revoluci&#243;n Francesa encierra la b&#250;squeda de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; .&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta forma, la expresi&#243;n est&#233;tica propuesta, se asemeja &lt;i&gt;como arte a esa verdad concreta&lt;/i&gt; desde la cual desciende la idea infinita en lo sensible, involuntario y doliente. La pel&#237;cula, de este modo, en cada uno de sus actos, en cada canci&#243;n, en cada toma, intenta transmitir todo lo que moviliza al drama rom&#225;ntico: &#8220;soy una fuerza que va&#8221;, la teatralidad como pasi&#243;n visible, como carne expuesta de lo verdadero, pasi&#243;n de lo verdadero que re&#250;ne a la gente, al pueblo y su voluntad, expresado a partir del sufrimiento y el &#225;nimo de su transformaci&#243;n. (Badiou: 2005;120).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;V&#237;ctor Hugo escribe &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; en 1862, no ajeno a los acontecimientos de su &#233;poca y hablar de su vigencia es, en definitiva, preguntarnos desde un an&#225;lisis de transposici&#243;n f&#237;lmica, sobre aquello que es vehiculizado en diferentes momentos hist&#243;ricos a partir de una semi&#243;tica verbal -texto original- y sus diferentes formas audiovisuales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al tomar otras versiones adem&#225;s de la reciente de 2012 -en este caso, la francesa de Chanois (1958) y la inglesa de August (1998)- intentamos situarnos, como indica Foucault, dentro del planteo de Kant sobre la cuesti&#243;n de la &lt;i&gt;Aufkl&#228;rung&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;En 1784, Imanuel Kant escribe un ensayo: respuesta a la pregunta &#191;qu&#233; es la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; que, seg&#250;n Foucault, Kant la define como una &#8220;salida&#8221;, una &#8220;v&#237;a de escape&#8221;. Es pensar entonces desde una reflexi&#243;n &#233;tica sobre la actualidad, donde no intentamos &#8220;comprender el presente en base a una totalidad o una realizaci&#243;n futura&#8221;, sino la b&#250;squeda de una diferencia: &#191;Qu&#233; diferencia introduce el hoy en relaci&#243;n con el ayer?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Reformulando, es justamente en esta pregunta secular que sit&#250;a Foucault: &lt;i&gt;&#191;Qu&#233; diferencia introduce el hoy en relaci&#243;n con el ayer?&lt;/i&gt;, derivada de la pregunta original Kantiana sobre &#191;qu&#233; es la ilustraci&#243;n?, donde encontramos el nacimiento de una interrogaci&#243;n en definitiva por la subjetividad y por su historia. Es por ello que, a partir de un an&#225;lisis f&#237;lmico de &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt;, podemos observar c&#243;mo una propuesta tr&#225;gica como la novela de V&#237;ctor Hugo mantiene y desarrolla en diferentes narraciones el conflicto -rom&#225;ntico&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El romanticismo podemos entenderlo como descendente de la revoluci&#243;n (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;- mediante la relaci&#243;n desplegada entre la experiencia est&#233;tica y la experiencia &#233;tica, desde aquel momento hasta la actualidad. (Menke:2011; 224).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;II. Trasposici&#243;n f&#237;lmica y subjetividad de &#233;poca&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n Oscar Steimberg (1993), en su art&#237;culo &lt;i&gt;Libro y transposici&#243;n&lt;/i&gt;, los primeros intentos de aproximaci&#243;n entre cine y literatura mostraban que la relaci&#243;n entre ambos mundos resultaba sumamente conflictiva. La jerarqu&#237;a de la Literatura dentro de los c&#237;rculos de lecturas sociales pon&#237;a en discusi&#243;n la posibilidad del pasaje de las grandes obras a la pantalla, ya que el cine parec&#237;a aspirar a la transparencia y actuaba como mediador entre la expresi&#243;n del autor y la interpretaci&#243;n del lector, ofreciendo un sentido que la literatura multiplicaba y negaba. Sin embargo, lo que no se estaba tomando en consideraci&#243;n es que la trasposici&#243;n de una obra literaria a un lenguaje h&#237;brido &#8211;el cine y sus diferentes g&#233;neros- daba origen a una particular producci&#243;n de sentido. Desde este punto de vista, la transposici&#243;n no significa la muerte del libro, sino el nacimiento de un nuevo tipo de lector: el lector medi&#225;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En efecto, t&#233;cnicamente una transposici&#243;n es una operaci&#243;n de cambio de soporte que puede afectar a cualquier tipo de producci&#243;n y en cualquiera de los casos el producto original deviene otro que como tal, necesita de un lector/espectador/p&#250;blico entrenado que pueda darle un valor a las transformaciones realizadas y a las distintas materias significantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt;: de un tiempo a esta parte&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aproximadamente m&#225;s de un siglo y medio nos alejan de la novela de Victor Hugo. Sin embargo la misma ha logrado sobrevivir a los avatares del tiempo. Dios no s&#243;lo ha muerto: el desarrollo de la ciencia y la t&#233;cnica lo han enterrado. Tambi&#233;n, el fin del siglo XX dio inicio a otro brutal asesinato: seg&#250;n Loytard (1998) los grandes relatos -el mito, la religi&#243;n y la filosof&#237;a- tambi&#233;n han ca&#237;do. A&#250;n as&#237;, Jean Valjean y Javert siguen represent&#225;ndose en la escena teatral y cinematogr&#225;fica contempor&#225;nea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; es un cl&#225;sico de una absoluta vigencia que se presenta como un recurso de gran riqueza para este an&#225;lisis, no s&#243;lo por su n&#250;cleo narrativo, sino tambi&#233;n por la cantidad de adaptaciones existentes desde su aparici&#243;n. La novela del escritor franc&#233;s publicada en 1862, fue considerada una de las mejores obras del siglo XIX y se ha convertido en un cl&#225;sico que se expande en otros g&#233;neros. Llevada al teatro en reiteradas oportunidades, al cine de diferentes &#233;pocas -Lumi&#233;re (1907); Alice Guy Blach&#233; (1913); Henri Fescourt (1925); Raymond Bernard (1934); Boleskawki (1935); Milestone (1952); Chanois (1958); August (1998); etc.- al teatro musical en las &#250;ltimas d&#233;cadas y recientemente una vez m&#225;s al cine, &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; contin&#250;a siendo en la actualidad, un cl&#225;sico vigente que recobra actualidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya a m&#225;s de un siglo de su aparici&#243;n original, la obra hab&#237;a conseguido un gran &#233;xito y es entonces cuando Alain Boublil y Claude-Michel Sch&#246;nberg crean el musical de r&#225;pida repercusi&#243;n a partir de 1980 en Par&#237;s, 1985 en Londres y 1987 en Broadway, manteni&#233;ndose en cartelera por 16 a&#241;os consecutivos, con renovado reparto desde entonces, siendo el cuarto espect&#225;culo de mayor duraci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es as&#237; que la &#250;ltima versi&#243;n cinematogr&#225;fica de &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; (2012) se sit&#250;a p&#243;stuma a un extenso recorrido de adaptaciones y transposiciones, pero incorporando en esta oportunidad aquella particularidad est&#233;tica: el musical, convirti&#233;ndose en un nuevo &#233;xito cinematogr&#225;fico con una recaudaci&#243;n de 128 millones de d&#243;lares y una gran valoraci&#243;n de la cr&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En definitiva, la versi&#243;n de Tom Hooper no es m&#225;s que una adaptaci&#243;n del &#233;xito teatral traspuesto al cine, con sus emblem&#225;ticas canciones &#034;I Dreamed a Dream&#034;, &#8220;Who am I?&#8221;, &#034;On My Own&#034;, &#034;One Day More&#034;, &#034;Bring Him Home&#034;, por mencionar algunas, las cuales han logrado convertirse en nuevos cl&#225;sicos. De las adaptaciones precedentes de &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt;, conserva el soporte f&#237;lmico y narrativo, pero se distancia en el recurso est&#233;tico: la transposici&#243;n no ser&#225; de un &#233;xito literario al cine, sino de una renombrada obra teatral-musical al cine. Esta nueva posibilidad ofrecida a partir del recurso musical, capta al espectador, lo mantiene hipnotizado y al mismo tiempo lo suficientemente distanciado de la crudeza que propone la narraci&#243;n original, la cual se disuelve entre im&#225;genes, m&#250;sica y canto. Al mismo tiempo, una &#233;poca deviene y asombra, repercute, identifica y se aleja como una marea de significantes, que no es propia de este espacio-tiempo pero que a&#250;n as&#237; toca en lo m&#225;s profundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La recepci&#243;n y aceptaci&#243;n general marca la capacidad de los productores de rescatar la esencia de una obra, que en s&#237; misma, narrativamente -su texto original- propone n&#250;cleos, dilemas, conflictos, que ya han demostrado captar la atenci&#243;n del p&#250;blico a lo largo del tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El &#233;xito de &lt;i&gt;Los Miserables&lt;/i&gt;, entonces, es algo que podr&#237;amos decir se repite incansablemente como una f&#243;rmula que tendr&#225; efectos, evidentemente inexorables.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero nuestro encuentro con la obra se expresa desde un an&#225;lisis que intenta rescatar un m&#225;s all&#225; del mero orden de la repetici&#243;n: lo que se aproxima desde las marcas dadas en la diferencia. &#191;Diferencia y entonces, subjetividad de &#233;poca?, &#191;repetici&#243;n y entonces, falta? En tal caso, podr&#237;amos preguntarnos junto a Zizek, sobre el estatuto fundacional de la repetici&#243;n, en la l&#243;gica de la identidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;De la pieza teatral a la multiplicaci&#243;n cinematogr&#225;fica: del contenido &#233;tico a sus particulares formas de plasmarlo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los planteos &#233;tico-morales que habitan la obra de V&#237;ctor Hugo confluyen en dilemas que claramente ponen en relieve principios sobre la libertad y la capacidad subjetiva de discernir acerca de situaciones y actos. Las distintas fuentes morales puestas en cuestionamiento, la ley moral soberana, la ley jur&#237;dica, la religiosa, etc., dialogan frente al discernimiento del hombre, su realidad, su identidad y sus acciones. Esto es claro sobre todo &#8211;y se destaca siempre- en el enfrentamiento entre Jean Valjean y Javert. Ambos se confrontan no s&#243;lo en el plano de su rol social, ficcional, especular si se quiere, sino tambi&#233;n y sobre todo, en la asunci&#243;n de una posici&#243;n subjetiva frente a la ley moral. Estamos ante una posici&#243;n singular &#8211;Jean Valjean-, que en el encuentro con otra &#8211;Javert-, producen tensiones significativas que no son rechazadas ni eludidas en ninguna de las adaptaciones, sino que al contrario, movilizan nuevas s&#237;ntesis cada vez&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;En una investigaci&#243;n anterior: Cine y Sujeto. Una genealog&#237;a cinematogr&#225;fica (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ariel (1994) toma al teatro como una &#8220;marca de inicio en el camino de la pregunta por el estilo&#8221;. Al hablar de &lt;i&gt;acto creador&lt;/i&gt;, sugiere dicho g&#233;nero como aquel donde &#8220;hubo varios que fueron m&#225;s all&#225; de sus apariencias sociales y culturales para dejar una marca ahist&#243;rica de la verdad en la est&#233;tica de una &#233;poca&#8221; (Ariel:1994;16). Es as&#237; que ubica la producci&#243;n art&#237;stica, especialmente el teatro y la literatura, como un lugar posible de trascendencia al orden moral vigente y esto se produce a partir de retomar la pregunta por la existencia. En este sentido, podr&#237;amos considerar que una obra se vuelve potencialmente un cl&#225;sico de una &#233;poca en tanto ha logrado expresar, revelar ciertas contradicciones de un momento hist&#243;rico determinado. Estas pueden ser de cualquier orden, pero necesariamente estar&#225;n en relaci&#243;n con el contexto que al autor le toc&#243; vivir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay entonces en esta obra un recorte hist&#243;rico en el que la Revoluci&#243;n Francesa de 1815-1833 ya no tiene tanto el valor de &lt;i&gt;contexto social pr&#243;ximo&lt;/i&gt; que tuvo en un tiempo anterior. Es decir, dicho contexto y otros elementos particulares del relato original, logran sustraerse de su condici&#243;n contextual adquiriendo un nuevo sentido en s&#237; mismo, que ir&#225; m&#225;s all&#225; de la mera ambientaci&#243;n y que sirven para vehiculizar aquella pregunta por la existencia. Por ello es que se constituir&#225; como un &lt;i&gt;hito&lt;/i&gt;: nuevos momentos en el proceso de desarrollo de las civilizaciones, en el devenir hist&#243;rico del hombre, a partir de dicho valor agregado. En este sentido, son fundacionales. Ser&#225; quiz&#225;s la capacidad de anticipar dicha posibilidad, lo que supone una sensibilidad no calculada por parte del artista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;V&#237;ctor Hugo escribe pr&#225;cticamente en simult&#225;neo con el contexto de su propio relato, a veinte a&#241;os de distancia de la situaci&#243;n socio-hist&#243;rica en la que luego desarrolla la obra, poniendo el foco en el individuo quien estar&#225; expresando estos conflictos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pensamos entonces en un contenido -o m&#225;s bien, una expresi&#243;n de un contenido- que en s&#237; mismo trasciende el orden moral, recorriendo lugares estructurales de los atravesamientos de la humanidad. Sin embargo, dichos n&#250;cleos tem&#225;ticos renovar&#225;n su vigencia cada vez, en la medida que en cada momento de una nueva realizaci&#243;n, se apropie de ellos a partir de un particular modo de plasmarlo: &#8220;la repetici&#243;n de las posibilidades de un problema no consiste, por lo tanto, en retomar simplemente lo que com&#250;nmente se admite sobre ese problema. Lo posible, as&#237; entendido, impedir&#237;a toda verdadera repetici&#243;n y en consecuencia, toda relaci&#243;n con la historia&#8221; (Heidegger:2012; 220). Dicha condici&#243;n implicar&#237;a la cuota de actualizaci&#243;n que permitir&#237;a, asimismo, vislumbrar algo del orden de los modos de padecimiento vigentes sobre conflictos ahist&#243;ricos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es en esta l&#237;nea que Assef (2013) propone entender la &lt;i&gt;subjetividad de la &#233;poca &lt;/i&gt; desde la noci&#243;n de &#8220;s&#237;ntoma de la &#233;poca&#8221;. Siguiendo a Miller: en el s&#237;ntoma hay algo que cambia con las &#233;pocas y algo que no cambia, y los &#8220;nuevos s&#237;ntomas&#8221; no son m&#225;s que modos de presentaci&#243;n de los s&#237;ntomas caracter&#237;sticos de las subjetividades, seg&#250;n las &#233;pocas. De este modo, Assef sostiene que el s&#237;ntoma, en tanto constitutivo del ser humano, tiene un n&#250;cleo pulsional universal, que no se modifica con las &#233;pocas, pero el modo en que la pulsi&#243;n se satisface (parcialmente, sin alcanzar nunca el goce completo) est&#225; condicionada por la cultura. La subjetividad se conforma entonces, a partir de un discurso hegem&#243;nico que interviene en &#8220;el modo de pensar, sentir, gozar de los sujetos que comparten un tiempo&#8221; (Assef:2013;40).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta forma, aquello que circula en las distintas adaptaciones (texto transpuesto) dando lugar a desv&#237;os y diferencias en relaci&#243;n al texto original, se deber&#237;a a la subjetividad de &#233;poca, a un recorte espec&#237;fico de un momento socio-hist&#243;rico en el cual se produce la misma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunas obras ser&#225;n, en relaci&#243;n al texto original, m&#225;s &#8220;fieles&#8221; que otras y hasta se asemejar&#225;n entre ellas, pero el recorte es inexorable. La diferencia es y se aproxima, m&#225;s all&#225; de los l&#237;mites del recurso t&#233;cnico y/o est&#233;tico. Es as&#237; que la diferencia se hace presente como resultado de la relaci&#243;n sintagm&#225;tica entre tiempo-historia, sujeto-cultura y narraci&#243;n-enunciado. Habr&#225; en toda narraci&#243;n, &lt;i&gt;una enunciaci&#243;n singular que es propia de un sujeto habitando un malestar cultural particular, de un tiempo hist&#243;rico vivido.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si pensamos ahora a partir de qu&#233; condiciones o c&#243;mo devienen dichas variaciones, podemos tomar por ejemplo el cambio que se produce en el interior del arte cinematogr&#225;fico. Seg&#250;n Deleuze, el cine sufre una transformaci&#243;n crucial en el salto ocurrido de la &lt;i&gt;image-mouvement&lt;/i&gt; a la &lt;i&gt;image-temps&lt;/i&gt; producto de los efectos traum&#225;ticos de la segunda guerra mundial. Sin embargo, Zizek critica esta posici&#243;n anticartesiana de Deleuze en la que &#8220;un pensamiento nunca empieza espont&#225;neamente, por s&#237; solo, con sus principios inherentes&#8221; (Zizek:2004;215), ya que de este modo se impondr&#237;a como un encuentro traum&#225;tico con alg&#250;n Real externo que nos fuerza a pensar&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;La cr&#237;tica de Zizek se fundamenta en contra del componente traum&#225;tico que le (&#8230;)&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si bien es innegable que desde que se escribi&#243; la obra de V&#237;ctor Hugo hasta ahora -principalmente, la historia del siglo XX- el mundo ha cambiado de forma precipitada y hasta traumaticamente acelerada, interesar&#225; m&#225;s bien que la tensi&#243;n existente en el conflicto &#233;tico-est&#233;tico -en que se presentan las distintas adaptaciones cinematogr&#225;ficas analizadas- muestra variaciones establecidas en las marcas de la subjetividad de &#233;poca que se encarna en toda adaptaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este punto m&#225;s all&#225; de las diferencias enunciativas presentes en la narraci&#243;n se evidencia el rescate de un discurso particular que muestra la existencia de un &#8220;continuus&#8221;. La repetici&#243;n ser&#225;, entonces, &#8220;ese lanzarse de las singularidades en un eco, en una resonancia, que hace de cada una el doble de la otra&#8221; (Deleuze:2002; 303). Permitiendo la puesta al d&#237;a de los problemas que recela, transform&#225;ndolos y por este motivo conservando su contenido autentico. Algo que se repite y que se adapta m&#225;s all&#225; del trauma epocal y de las experiencias sociales vividas. Eso es la vigencia de una obra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Sobre la transposici&#243;n f&#237;lmica: narrativa de una obra, enunciaci&#243;n de una &#233;poca &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este caso, es el cine el que se sirve de la combinaci&#243;n de sus varios recursos art&#237;sticos para dicha plasmaci&#243;n, desde donde se permite llevar a escena aquello simb&#243;lico (el discurso) y real (el goce) comprendido en aquel &#8220;decir hegem&#243;nico&#8221; que organiza las pr&#225;cticas de los sujetos que comparten un tiempo y espacio determinado. Es el cine aquello que soporta los embates de la transposici&#243;n, m&#225;s all&#225; de la isomorfizaci&#243;n en el respeto y la imitaci&#243;n del texto original, dar&#225;n sentido a un recorrido &#233;tico en la mostraci&#243;n argumental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es en este punto entonces que la &lt;i&gt;est&#233;tica &lt;/i&gt; del cine, en sentido amplio, marca con huella propia algo de aquella subjetividad de la &#233;poca. Est&#233;tica en sentido amplio, ya que, dentro del orden de lo temporal, tem&#225;tico y subsistencial -en el decir de Ariel, es pensada como condici&#243;n de posibilidad de la belleza de una &#233;poca, en tanto modo de abordaje y tratamiento tem&#225;tico. Pero tambi&#233;n en tanto recursos art&#237;sticos-discursivos: es decir, como modo de dar forma a ese n&#250;cleo estructural, modo de registro de esa apariencia, un tipo de lenguaje empleado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De la obra &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; de Victor Hugo, escrita en 1962 (texto fuente), a sus distintas transposiciones cinematogr&#225;ficas o textos legibles, en el sentido de Roland Barthes &#8211;textos cl&#225;sicos, que tienen un sentido socialmente consensuado-, esperamos que en las diferentes versiones, haya un modo particular &#8211;desencadenado por la subjetividad de &#233;poca- en el que se refuerzan las descripciones sociales y respetan los n&#250;cleos del relato y el desenlace, en el que se borra todo aquello que oscurece el sentido para seguir el camino de la verosimilizaci&#243;n del texto transpuesto en &#8220;la reiteraci&#243;n del discurso&#8221;. (Metz, cit. Oscar Steimberg, 1993). Reiteraci&#243;n, que esperamos disponga una borradura en relaci&#243;n al exceso tem&#225;tico descriptivo, y que, en la instauraci&#243;n de la diferencia, entre un relato y otro, nos muestre los embates de la interpretaci&#243;n, de una subjetividad subsumida &#8211;o sujetada- a la &#233;poca que habita.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;De la subjetividad de &#233;poca y sus contextos. Tres ejemplos cinematogr&#225;ficos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al definir el contexto hist&#243;rico de las distintas adaptaciones, se puede visualizar las diferencias existentes en relaci&#243;n a la enunciaci&#243;n que de ellas se desprende. Si en toda transposici&#243;n se juega un lugar inestable de similitudes y diferencias en el que se busca mantener cierta equivalencia con los lexemas, enunciados, objetos y acciones del texto primero, siempre e inevitablemente dan como resultado una alteraci&#243;n de esa relaci&#243;n de proximidad, por exceso o por defecto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por ejemplo, en &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt;, el dilema que moviliza la relaci&#243;n antag&#243;nica entre los personajes centrales -Javert y Valjean- adquiere en sus distintas adaptaciones miramientos particulares, entre el deber ser y el querer ser, entre las distintas fuentes morales y la encarnaci&#243;n que los personajes hacen en los conflictos dados de su encuentro. Cada uno de ellos desplegar&#225;, adem&#225;s de las caracter&#237;sticas originales establecidas en el texto fuente, rasgos propios de una representaci&#243;n de la &#233;poca en la que se produce el film: esto indica una interpretaci&#243;n del signo subjetivo que cada identificaci&#243;n al personaje propondr&#225;, en relaci&#243;n al malestar cultural que se est&#225; viviendo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt; &lt;strong&gt; - Los Miserables: Rese&#241;as del texto fuente (Victor Hugo; 1962)&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Remontarse al tiempo en que fue escrita la novela &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; es observar, entre tantas consecuencias, los efectos del Racionalismo Kantiano. Seguimos con Goethe que Kant ilumina una est&#233;tica particular que va ser el legado que tomar&#225; el romanticismo donde el discernimiento est&#233;tico y el teleol&#243;gico se iluminan rec&#237;procamente. Hay un sujeto en disonancia con la idea de Dios, su cuestionamiento, expresan algo del orden de lo innombrable -el sujeto- eso que se hace llamar, no lo har&#225; sin consecuencias: la proximidad de su raz&#243;n, su discernimiento y la praxis de sus actos. Hay algo que fuerza a pensar, de ah&#237; es que la revoluci&#243;n se hace poiesis y en su exuberancia contagian, el prisma social y los actos del hombre. Aquello forcluido por el oscurantismo, con el advenimiento del sujeto se arrastra hasta la orilla del orden social y se muestra con padecimiento. Se ilumina al fin y al cabo lo siniestro, lo ominoso y algo del orden de la responsabilidad empieza a surgir frente a ello.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La novela &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; (1862) pone en evidencia, entonces, los entrecruzamientos pol&#237;ticos, sociales y econ&#243;micos a trav&#233;s de sus personajes y sus propios padecimientos, muestra los actos bondadosos y miserables de los hombres, los litigios de la ley moral, de la fuerza estatal al servicio del poder soberano y las repercusiones que acarrea los gritos de libertad y la voluntad de cambio en la opresi&#243;n, todo en el marco de una &#233;poca idealista y rom&#225;ntica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pregunta es, en definitiva: &#191;Qu&#233; del orden de lo Real externo ha dado por derrotado tales dilemas, tales significaciones? Al fin y al cabo, despu&#233;s de 150 a&#241;os, la novela sigue adapt&#225;ndose, repiti&#233;ndose y resistiendo en una continua historizaci&#243;n-simbolizaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt; &lt;strong&gt;- Los Miserables y la guerra fr&#237;a: De una revoluci&#243;n que no destruir&#225; al mundo (Le Chanois, 1958)&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_246 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L280xH376/les_mis-d3e42.jpg?1775199437' width='280' height='376' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;La versi&#243;n francesa escrita y dirigida por Jean-Paul Le Chanois (1958), es llevada a la pantalla grande en plena guerra fr&#237;a. El contexto socio-pol&#237;tico no es muy alentador, luego de la explosi&#243;n de las bombas at&#243;micas -Nagasaki e Hiroshima-, las superpotencias surgidas de la segunda guerra mundial, marcan la historia de un periodo en donde la situaci&#243;n internacional se signa &#8211;hasta la ca&#237;da del muro- en el enfrentamiento constante entre los EEUU y la URSS. La segunda guerra mundial apenas hab&#237;a acabado cuando la humanidad se precipit&#243; en lo que ser&#237;a razonable considerar una tercera guerra mundial, aunque muy singular; y es que, tal como dijo el gran fil&#243;sofo Thomas Hobbes, &#8220;La guerra no consiste s&#243;lo en batallas, o en la acci&#243;n de luchar, sino que es un lapso de tiempo durante el cual la voluntad de entrar en combate es suficientemente conocida&#8221; (Hosbawn:2005; 230). La humanidad, despu&#233;s de enfrentar el horror de una guerra devastadora, el holocausto y la locura de un mundo en pugna, contin&#250;a, expectante en lo siniestro, ante la constante amenaza del fin del mundo, en una guerra silenciosa, donde &#8220;Generaciones enteras crecieron bajo la amenaza de un conflicto nuclear global que, tal como cre&#237;an muchos, pod&#237;a estallar en cualquier momento y arrasar a la humanidad.&#8221; (Hosbawn:2005; 230).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El escenario social y pol&#237;tico en el que se proyecta esta adaptaci&#243;n francesa, sus atravesamientos, m&#225;s all&#225; de las diferencias hist&#243;ricas notorias, en tanto cambios y traumas sociales vividos, mantienen aquella relaci&#243;n entre narraci&#243;n -lo que intenta decirse- y enunciaci&#243;n -lo que finalmente se dice-, conform&#225;ndose un solo acto, como indica Metz, donde la narraci&#243;n se expresa m&#225;s all&#225; de la cadena sintagm&#225;tica &#8211;por ejemplo en la mirada de la c&#225;mara-, reflejando un propio enunciado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta versi&#243;n es reconocida como una de las m&#225;s fidedignas con el texto fuente. Sin embargo, presenta enunciativamente aspectos particulares. Los personajes principales, en la versi&#243;n de Jean-Paul Le Chanois, se encuentran entre abatidos y expectantes, calmos, desalentados, sin un protagonismo activo. Silenciados por una elipsis que podemos pensar que no es propia de la narraci&#243;n original. La historia se cuenta, no es contada por ellos. Existe un especial &#233;nfasis en lo que acontece externamente e hist&#243;ricamente y se muestra, literalmentemente -cinematogr&#225;ficamente- el recorrido de un sujeto y los virajes que se van sucediendo a ra&#237;z de aquellos, los cuales no parecieran despertar demasiado asombro. El personaje principal, Valjean, transita los dilemas, los vive sin entusiasmo, sin estridencias, como apresado a un destino que devendr&#225; inevitablemente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt; &lt;strong&gt;- Fin de un siglo y la leyenda nunca muere (Bille August, 1998)&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otra parte, el salto hist&#243;rico y las particularidades de aquello que es mostrado por la cualidad enunciativa de un relato f&#237;lmico, se acent&#250;a si tomamos las versiones venideras: por ejemplo la versi&#243;n de Bille August (1998) se sit&#250;a en el fin de un siglo de grandes cambios y transformaciones, donde despu&#233;s de la ca&#237;da de los grandes relatos y el anuncio del fin de la historia, el descr&#233;dito a la ideolog&#237;a, el surgimiento de la inform&#225;tica, el neoliberalismo, la globalizaci&#243;n y el individualismo, la sociedad se pronuncia en una despolitizaci&#243;n de la vida cotidiana y en una descreencia de las grandes promesas de transformaci&#243;n y cambios socio-pol&#237;ticos, donde &#8220;un gran n&#250;mero de ciudadanos abandon&#243; la preocupaci&#243;n por la pol&#237;tica, dejando los asuntos de estado en manos de los miembros de la &#171;clase pol&#237;tica&#187; (una expresi&#243;n que al parecer tuvo su origen en Italia), que se le&#237;an los discursos y los editoriales los unos a los otros: un grupo de inter&#233;s particular.&#8221; (Hosbawn:1998; 573).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este film tambi&#233;n sirve de contrapunto con la versi&#243;n final analizada. M&#225;s all&#225; del despliegue obligado del dilema &#233;tico-moral del hombre frente a la ley y la condena de su pasado, se rescatan aspectos vinculares entre los personajes m&#225;s all&#225; de otros n&#250;cleos significativos de la novela.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_245 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L284xH410/les_mis2-45441.jpg?1775199437' width='284' height='410' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;La transformaci&#243;n de Valjean, su reclutamiento en el anonimato y el amor paternal que le despierta Cosette -signando su vida- son el foco del relato. En realidad todo parece girar en torno a esta relaci&#243;n (Valjean-Cosette) y a la dificultad que significa para Valjean el desprendimiento de su hija adoptiva, al dejarla en manos de su fiel amado Marius haciendo caso a su deseo. Por momentos Valjean parece no s&#243;lo adoptarla como hija sino tambi&#233;n como esposa, entonces la disputa por el amor de Cosette marcan la trama y el desenlace de esta versi&#243;n de la historia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A&#250;n se muestra un Javert no tan precipitado en la obsesi&#243;n, donde su padecimiento se haya silenciado tras la elocuencia de la persecuci&#243;n de la justicia y el orden social. Valjean no se interroga demasiado sobre la verdad, la mentira y la &lt;i&gt;universalizaci&#243;n de sus actos&lt;/i&gt; porque prima su promesa y el amor por Cosette.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A diferencia de la versi&#243;n francesa, no hay grandes referencias hist&#243;ricas, ni evocaciones a disputas ideol&#243;gicas marcadas. Lo central no ser&#225; tanto el discernimiento &#233;tico, la pobreza, la esclavitud ni la lucha de clases, sino la adaptaci&#243;n y supervivencia de un hombre frente a un prop&#243;sito de vida: salvar y proteger a su hija. El recorte, entonces dado en el &#233;nfasis del relato, expresan de alg&#250;n modo un miramiento de las preocupaciones de la subjetividad de &#233;poca de aquel momento hist&#243;rico que sirven como contrapunto, a fin de develar ciertas diferencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt; &lt;strong&gt;- 150 a&#241;os despu&#233;s: la vigencia de Los Miserables (Hopper, 2012)&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que moviliza la presente lectura es la &#250;ltima versi&#243;n realizada por Tom Hopper (2012): el contexto es el contempor&#225;neo y las representaciones de una subjetividad de &#233;poca actual. Lo que sobreviene de esta dimensi&#243;n de an&#225;lisis es el enlace entre las diferentes versiones, aquello que persiste y signa el recorrido de una interpretaci&#243;n cinematogr&#225;fica de un momento hist&#243;rico particular: el romanticismo, donde a&#250;n hoy siguen siendo emblema sus aristas, sus escenarios, que movilizan, emocionan y transforman al film en un &#233;xito rotundo de gran recaudaci&#243;n en lo que va de desde su realizaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_247 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L280xH379/les_mis3-04070.jpg?1775199437' width='280' height='379' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;La &#250;ltima versi&#243;n de &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables &lt;/i&gt; (Hooper, 2012), como expresamos anteriormente, se diferencia del resto de las versiones desde el recurso est&#233;tico. Los escenarios se despliegan con espectacularidad y la historia se entrama a partir de las interpretaciones musicales de los personajes. Esto marca una diferencia en los tiempos, en los pasajes y su efecto. De un modo similar a la obra teatral musical, el film se divide en actos musicales donde los protagonistas despliegan sus padecimientos. De este modo, cada personaje encuentra en esta forma de relato, cierta individualidad, dentro de un momento-espacio espec&#237;fico para un desarrollo del dilema subjetivo que lo atraviesa, relacion&#225;ndose sincr&#243;nicamente con la narraci&#243;n total. De este modo, cada uno de ellos pasa a ser una historia en s&#237; misma. Al mismo tiempo, el recurso l&#237;rico proporciona un efecto de sentido m&#225;s all&#225; de la dramatizaci&#243;n actoral: hay poes&#237;a, voz y m&#250;sica. Se potencia el protagonismo de cada uno de los personajes en la historia que le toca vivir&#8230; y decidir, a partir de la expresi&#243;n exaltada que encarnan a trav&#233;s de sus interpretaciones.&lt;br class='autobr' /&gt;
Lo que atraviesa todas las composiciones y se expresa en cada una de las canciones es, como un especial elemento, la angustia que surge de la conciencia de la propia miseria. Y en ello, cada personaje se debate en una relaci&#243;n particular con los recursos del mundo, buscando cierta certidumbre: Valjean es miserable en el enga&#241;o, Javert en su obstinaci&#243;n, Fantine en el abandono, Marius en su ascendencia, &#201;ponine en el desamor, Cosette en la prisi&#243;n que le significa el amor de su padre&#8230;, y la revoluci&#243;n, en el fracaso a la que est&#225; destinada. Todos obran frente a su propia miseria y se aferran en la necesidad de obrar en nombre de algo superior al propio yo&#8230; miserable. Esta entidad superior puede ser el Dios cristiano (Valjean), el amor (Marius-Cosette), el deber (Javert), la riqueza (Posadero), pero tales fuentes entran en conflicto en tanto confunden goce con deseo, consecuente con la anulaci&#243;n del reconocimiento de reciprocidad.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_248 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L323xH194/les_mis4-784d4.jpg?1775199437' width='323' height='194' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;A 150 a&#241;os de la obra de V&#237;ctor Hugo, el conflicto sigue emocionando con los pasajes de una historia que ocurre en otro tiempo y en raz&#243;n supuestamente de otras desdichas y/o tragedias. Hablamos no s&#243;lo de diferentes contextos hist&#243;ricos, pol&#237;ticos, geogr&#225;ficos, sino tambi&#233;n en medio de nuevos contextos actuales, de una potente emergencia y capaces de suscitar preguntas por s&#237; mismos: del orden cient&#237;fico-tecnol&#243;gico y de la interacci&#243;n que nace entre ellos. Las problem&#225;ticas que nos preocupan y conflict&#250;an parecen expandirse y multiplicarse. El inicio del siglo XXI est&#225; signado por otras preocupaciones: terrorismo, crisis econ&#243;micas, crisis medio-ambientales, dilemas bio&#233;ticos y biopol&#237;ticos. La experiencia de un siglo da cuenta de un renovado paradigma de &#233;poca y consecuentemente de una subjetividad propia de este tiempo que parece complejizarse cada vez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por ello es que nos preguntamos &#191;c&#243;mo es que esa historia, que transcurre en la Europa del romanticismo, lejos de sernos ajena, antigua, en muchos pasajes parece tomado de los diarios de esta ma&#241;ana? &#191;Qu&#233; nos moviliza a identificarnos con una historia escrita en otro siglo y por qu&#233; no, en otro mundo? Acaso, &#191;no podr&#237;amos afirmar que hemos liberado al hombre de esa tutela de la cual hablaba Kant en respuesta a &#8220;Qu&#233; es la Ilustraci&#243;n&#034; hace tiempo? En todo caso, la ilustraci&#243;n era esa oportunidad de hacernos libres, de salir de la dependencia, que despu&#233;s va a implicar ni m&#225;s ni menos que la afirmaci&#243;n en la diferencia donde &#8220;cada cosa, cada ser, debe ver su propia identidad sumida en la diferencia, ya que cada uno no es m&#225;s que una diferencia entre diferencias. Hay que mostrar la diferencia difiriendo.&#8221; (Deleuze; 101). Difiriendo, y en sentido Kantiano, discerniendo, replanteando lo actual con relaci&#243;n al pasado y en la afirmaci&#243;n que brinda al sujeto la autonom&#237;a de su propio discernimiento, sin soberano, sin ley, sin Dios: sin tutelaje y &#191;por qu&#233; no?, psicoanalizados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En definitiva, a&#250;n hoy nos sentimos miserables y en esas fuentes exteriores al yo (Dios, Deber, Amor, Riqueza, Naturaleza..., Inconsciente) depositamos la frustraci&#243;n de no encontrar una satisfactoria salida. A fin de cuentas, no hemos logrado terminar con la injusticia, ni con el hambre, ni con la pobreza o la desigualdad -principales puntos nodales de las distintas adaptaciones de &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt;- y acaso, tampoco el desamor, la desilusi&#243;n y el desenga&#241;o de la posibilidad de ser libres ha sido tan fuerte como para ya no preocuparnos por ello: todav&#237;a seguimos creyendo que es posible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La obra de V&#237;ctor Hugo sigue viva y llena de &#233;xito. Hay un n&#250;cleo que se repite, al modo de un s&#237;ntoma y que proyectado en un film, logra actualizar heridas que no cesan de abrirse, o nunca terminan por suturarse. Siguiendo a Foucault, claramente no logramos alcanzar ese estado de madurez del cual hablaba Kant y no sabemos si alg&#250;n d&#237;a lo alcanzaremos, sin embargo a partir del an&#225;lisis de esta vertiente hist&#243;rica, donde consideramos una ontolog&#237;a cr&#237;tica de nosotros mismos -siendo el arte y el cine en particular un nexo, un reflejo-, podr&#225; permitirnos adaptar una actitud de reflexi&#243;n &#8220;como un &lt;i&gt;ethos&lt;/i&gt;, como una vida filos&#243;fica en la que la cr&#237;tica de lo que somos es, simult&#225;neamente, un an&#225;lisis hist&#243;rico de los l&#237;mites que nos son impuestos y un experimento de la posibilidad de rebasar esos mismos l&#237;mites.&#8221; (Foucault:17)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al fin y al cabo, externo -en el sentido deleuziano de un trauma que cambia el curso de la historia- o no, &#191;ser&#225; lo Real lacaniano el basamento &#250;ltimo, el referente firme del proceso simb&#243;lico, o representa su l&#237;mite inmanente totalmente sustancial, punto de falla, que mantiene la brecha misma entre la realidad y su simbolizaci&#243;n y, de ese modo, pone en movimiento el proceso contingente de la historizaci&#243;n-simbolizaci&#243;n? Seguimos con Zizek los interrogantes que se acercan a la no-diferencia sustancial de lo que es significante y no acaba, a&#250;n despu&#233;s de 150 a&#241;os de historias y cambios socio-hist&#243;ricos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;III. Escribir en la diferencia: del &lt;i&gt;acto anal&#237;tico&lt;/i&gt; al &lt;i&gt;acto cinematogr&#225;fico&lt;/i&gt;, el acto po&#233;tico&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos situarnos en este punto en relaci&#243;n a aquello que se repite en las distintas transposiciones &#8211;los elementos centrales de la narraci&#243;n del texto fuente- y aquello que moviliza la diferencia -las que surgen en la enunciaci&#243;n en un tiempo hist&#243;rico determinado-. No podemos obviar mencionar la variable temporal que en cada producci&#243;n lleva consigo una dificultad: la de representar fielmente un hecho hist&#243;rico pasado y a&#250;n peor, la de aproximarse a una representaci&#243;n del presente en el que se enuncia o en el que se interpreta. Es lo que nos demuestra Derrida (1968) en su conferencia &#8220;&lt;i&gt;La Diff&#233;rance&lt;/i&gt;&#8221;, la palabra no evoca la cosa presente sino difiriendo en su sustancia a partir de su significaci&#243;n: esto surge de la exigencia formulada por Saussure, la diferencia se constituye como el movimiento seg&#250;n el cual la lengua, o todo c&#243;digo, todo sistema de repeticiones en general se constituye hist&#243;ricamente como entramado de diferencias (Derrida:1968). El ser hablante, estar&#225; inscripto necesariamente en la lengua, no se hace sujeto hablante m&#225;s que conformando su habla, incluso en la llamada &#8220;transgresi&#243;n&#8221;, al sistema de prescripciones de la lengua como sistema de diferencias, o al menos a la ley general de la diferencia (Derrida:1968). Esto implica que todo el material o todos los recursos que se presenten en la transposici&#243;n cinematogr&#225;fica lograda muestran que lo que se enuncia se logra &#8220;difiriendo&#8221;. Estas diferencias ser&#225;n temporales y espaciales, adem&#225;s de paradigm&#225;ticas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que encontraremos entonces al analizar tres film basados en un mismo texto que se repite, ser&#225; m&#225;s all&#225; de las marcas propias de la producci&#243;n enunciativa y de los rasgos que logran aproximarnos a la subjetividad que enuncia en un tiempo y espacio determinado, la posibilidad de un efecto de escritura dado en el encuentro entre el espectador y las distintas obras. Esa s&#237;ntesis &#250;nica: espectador-obra presenta similitudes con el proceso anal&#237;tico: tanto el espectador entrenado, como el analizante -por qu&#233; no, entrenado tambi&#233;n- reescribir&#237;an en las diversas operaciones sobre el encuentro con una realidad cotidiana y a su vez nunca vista, posibilitando algo del orden del acontecimiento (Badiou:1999). Esto se&#241;ala que &#8220;la s&#237;ntesis del tiempo constituye aqu&#237; un porvenir que afirma a la vez el car&#225;cter incondicionado del producto, por relaci&#243;n a su condici&#243;n, y la independencia de la obra con respecto a su autor o actor&#8221; (Deleuze: 2002; 151). Lo que importar&#237;a aqu&#237; m&#225;s all&#225; de las marcas encontradas desde la vertiente de &#8220;la representaci&#243;n&#8221;, ser&#225; lo que se logra escribir en ese encuentro singular, en ese acontecimiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido, el psicoan&#225;lisis ubica la causa del deseo no haciendo del deseo su causa, lo cual muestra la falta estructural. Falta que, en el orden de la repetici&#243;n, se enuncia en la imposibilidad de un sentido pleno. El analizante proyecta en el analista las im&#225;genes reprimidas y as&#237; las vive de nuevo; la pantalla de cine puede funcionar como analista y permite proyectar nuestras miserias, una y otra vez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las miserias de &lt;i&gt;Los Miserables&lt;/i&gt; podr&#237;an no ser m&#225;s que las del malestar en la cultura de la que hablar&#225; Freud. De una libertad que no es tal, de una belleza espiritual aplastada bajo el realismo de la injusticia social, de un reintento de revoluci&#243;n que termina en muerte, hay algo que no cesa. Sue&#241;os, miedos o anhelos compartidos en todas las &#233;pocas que coinciden con los que V&#237;ctor Hugo materializ&#243; en esa &#8220;soberbia invenci&#243;n&#8221; -como lo llamar&#225; Varga Llosa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se&#241;alamos entonces, una diferencia en una cuesti&#243;n de estilo -literatura, cine, o comedia musical- o tambi&#233;n de &lt;i&gt;sujeciones o imperativos pol&#237;ticos&lt;/i&gt; -poder soberano, disciplinario, biopol&#237;tico, poder de mercado-. As&#237; como diferentes &lt;i&gt;traumas sociales&lt;/i&gt; -despotismo, guerra, terrorismo, crisis financieras-, &lt;i&gt;y un sujeto&lt;/i&gt;..., &lt;i&gt;que cuenta, que narra&lt;/i&gt; -ya sea como meganarrador f&#237;lmico (Gaudreault:1995) o tambi&#233;n como espectador- y de ese modo resiste, en el plano de su s&#237;ntoma y su malestar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Kant fue un Otro que nos dio una imagen embelesada, grandilocuente de nosotros mismos. Nos otorg&#243; la ilusi&#243;n de que pod&#237;amos &lt;i&gt;ser seres libres, due&#241;os de nuestras acciones y responsables de nuestras decisiones&lt;/i&gt;. V&#237;ctor Hugo, gran rom&#225;ntico, crey&#243; que en alg&#250;n punto eso era posible y lo tradujo en sus personajes. Ideal de un Yo social que a&#250;n se juega en nosotros como un posible. Triunfo del bien, el amor y de las decisiones nobles. La desilusi&#243;n, que est&#225; en otro plano, sigue ah&#237; como algo abnegado ante la imaginer&#237;a social que se reactualiza en nuestros sue&#241;os y en su mayor f&#225;brica colectiva: el cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; (2012), rescata ese goce del Otro y lo pone en escena, como algo que puede llegar a vislumbrarse. Todos los otros -personajes-, hacen canto de sus padecimientos o sus propios fracasos. El centro es ese sujeto fantasm&#225;tico del final que &#8220;se ilusiona-muere-y a&#250;n sigue so&#241;ando&#8221; agitando las banderas del triunfo de una libertad aparente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay una posici&#243;n social sostenida ante lo siniestro de la imposibilidad real de alcanzar el anhelo, el ideal, la utop&#237;a&#8230; plus de goce. Es la misma que se materializa en el analizante, ficcionalmente, en el acto anal&#237;tico y su v&#237;nculo con el acto po&#233;tico. Y el cine resulta ser ese otro espacio donde en la mostraci&#243;n argumental, no se identifica quien, ni donde, ni cuando se escribe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cada transposici&#243;n, Les Mis&#233;rables se transforma nuevamente el emblema tr&#225;gico que define a la sociedad posmoderna. Como un recuerdo de lo que fuimos, la obra seduce, emociona: nos muestra cierta vigencia sobre aquella idealidad que fenece ante el declive traum&#225;tico de nuestra experiencia hist&#243;rica. Es en este sentido que &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt; es un acto po&#233;tico, un acto de rescritura sobre nuestra &lt;i&gt;hybris&lt;/i&gt;, sobre nuestra desmesura y los fallidos intentos de alcanzar una &#233;poca ilustrada. Al fin de cuentas, como indicaba Kant (1784), eso siempre depender&#225; de nosotros. Escribir en la diferencia -singularizada-, ser&#225; un esbozo de esa autonom&#237;a que rebasar&#237;a los l&#237;mites de un &lt;i&gt;Otro inconsistente:&lt;/i&gt; un ethos, una responsabilidad subjetiva posiblemente m&#225;s liberadora de nuestras miserias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ariel, A. (1994): &lt;i&gt;El estilo y el acto&lt;/i&gt;. Manantial, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Assef, J. (2013): &lt;i&gt;La sociedad Hipermoderna: Una lectura de la &#233;poca desde el cine, la semi&#243;tica y el psicoan&#225;lisis&lt;/i&gt;. Grama, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aumont, J., et al (1985): &lt;i&gt;Est&#233;tica del cine; espacio f&#237;lmico, montaje, narraci&#243;n, lenguaje.&lt;/i&gt; Paid&#243;s, Barcelona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Badiou, A. (2005): Im&#225;genes y palabras, escritos sobre cine y teatro. Manantial, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Badiou, A (1999): &lt;i&gt;El ser y el acontecimiento&lt;/i&gt;. Manantial; Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Badiou, Alan (2005): &lt;i&gt;Im&#225;genes y Palabras: escritos sobre cine y teatro&lt;/i&gt;. Manantial, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Buttler, J., Laclau, E., Zizek S. (2004): Contingencia Hegemon&#237;a, Universalidad: di&#225;logos contempor&#225;neos en la izquierda. Fondo de cultura econ&#243;mica, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Deleuze, G. (2002): &lt;i&gt;Diferencia y repetici&#243;n&lt;/i&gt;. Amorrortu, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Deleuze, G. (1985): La imagen-tiempo en &lt;i&gt;Estudios sobre Cine II&lt;/i&gt;, Paid&#243;s, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Foucault, M. (1999): &lt;i&gt;Est&#233;tica, &#233;tica y hermen&#233;utica&lt;/i&gt;. Paid&#243;s, Barcelona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gaudreault. A y Jost, F. (1995): El relato cinematogr&#225;fico. Paid&#243;s, Barcelona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Heidegger, M (2012):&lt;i&gt; Kant y el problema de la metafisica&lt;/i&gt;; Fondo de Cultura Econ&#243;mica, M&#233;xico D.F.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hosbawn, E. (1999): &lt;i&gt;Historia del siglo XX&lt;/i&gt;. Cr&#237;tica, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hugo, V. (1862), &lt;i&gt;Les Mis&#233;rables&lt;/i&gt;. Edhasa, Buenos Aires, 2011.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Kant, I. (1784): Contestaci&#243;n a la pregunta: &#191;qu&#233; es la ilustraci&#243;n? en &lt;i&gt;Biblioteca de grandes pensadores: Kant&lt;/i&gt;, Tomo II. Gredos, Madrid. 2010.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Kant, I. (1788): Cr&#237;tica de la raz&#243;n pr&#225;ctica en &lt;i&gt;Biblioteca de grandes pensadores: Kant&lt;/i&gt;, Tomo II; editorial Gredos, Madrid. 2010.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lyotard, J. (1998): &lt;i&gt;La condici&#243;n postmoderna&lt;/i&gt;. C&#225;tedra, Madrid.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Menke, C. (2011): &lt;i&gt;Est&#233;tica y negatividad&lt;/i&gt;. Fondo de cultura econ&#243;mica; Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Metz, C. (1974): &lt;i&gt;El an&#225;lisis semiol&#243;gico del lenguaje cinematogr&#225;fico&lt;/i&gt;, en Lenguajes, N&#170; 2, Nueva visi&#243;n, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pidoto, C., Tomas Maier, A, (2013); &lt;i&gt;Cine y Sujeto. Una genealog&#237;a cinematogr&#225;fica del bios&lt;/i&gt;. En Memorias del V Congreso Internacional de Investigaci&#243;n y Pr&#225;ctica Profesional en Psicolog&#237;a, XX Jornadas de Investigaci&#243;n, Noveno Encuentro de Investigadores en Psicolog&#237;a del MERCOSUR:&#8220;El cuerpo y la psicolog&#237;a. Su dimensi&#243;n virtual, biol&#243;gica, como lazo social. Pr&#225;cticas contempor&#225;neas&#8221;. Facultad de Psicolog&#237;a, UBA.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Steimberg, O. (2013): &lt;i&gt;Semi&#243;ticas: las semi&#243;ticas de los g&#233;neros, de los estilos, de la transposici&#243;n&lt;/i&gt;. Eterna Cadencia, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Steimberg, O. (1993), &lt;i&gt;Semi&#243;tica de los medios masivos&lt;/i&gt;. Atuel, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Filmograf&#237;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;August, B. (Director); (1998); Les Miserables &lt;Pel&#237;cula&gt;; Mandalay Entertainment, TriStar Pictures; Gran Breta&#241;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Chanois, J. (Director); (1958); Les Miserables &lt;Pel&#237;cula&gt;; Deutsche Film (DEFA); P.A.C.; Serena; Soci&#233;t&#233; Nouvelle Path&#233; Cin&#233;ma. Francia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hopper, T. (Director); (2012); Les Miserables &lt;Pel&#237;cula&gt;; Universal Pictures, Relativity Media, Working Title Films; USA.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Seguimos con Ariel (1994) que la Revoluci&#243;n Francesa encierra la b&#250;squeda de la muerte de dios en tanto fuente heter&#243;noma.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;En 1784, Imanuel Kant escribe un ensayo: respuesta a la pregunta &lt;i&gt;&#191;qu&#233; es la ilustraci&#243;n?&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Was ist Aufkl&#228;rung?&lt;/i&gt;). El autor expresa que la ilustraci&#243;n constituir&#237;a &#8220;&lt;i&gt;la salida del hombre a la minor&#237;a de edad&lt;/i&gt;&#8221; donde dejamos de aceptar que la autoridad deviene impuesta desde un otro. Esto implica una responsabilidad no asumida, no visualizada. Foucault retoma esta pregunta para analizar el car&#225;cter diferencial que se introduce en el posmodernismo, indicando que la pregunta inaugural que instal&#243; Kant sigue en pie.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El romanticismo podemos entenderlo como descendente de la revoluci&#243;n francesa y el iluminismo racionalista, donde su expresi&#243;n entroniza al deseo y al yo (un Yo ampliado), estableciendo cruces entre est&#233;tica y &#233;tica, entre arte y pol&#237;tica&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;En una investigaci&#243;n anterior: &lt;i&gt;Cine y Sujeto. Una genealog&#237;a cinematogr&#225;fica del bios&lt;/i&gt; en Memorias, XX Jornadas de investigaci&#243;n, Facultad de Psicolog&#237;a, UBA, 2013, se hizo referencia a la postulaci&#243;n de Alain Badiou quien piensa al cine como una situaci&#243;n filos&#243;fica, donde a partir del mismo, se inventan nuevas formas de relaci&#243;n entre el artificio y la realidad, una nueva manera de hacer existir &lt;i&gt;lo otro&lt;/i&gt;, ampliando las posibilidades en su potencia: &#8220;Si la filosof&#237;a es realmente el invento de nuevas s&#237;ntesis, s&#237;ntesis dentro de la ruptura, el cine es muy importante, porque modifica las posibilidades de la s&#237;ntesis&#8221; (Badiou:2004;38).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;La cr&#237;tica de Zizek se fundamenta en contra del componente traum&#225;tico que le otorga al traspaso de la imagen-movimiento a la imagen-tiempo la teor&#237;a del cine propuesta por Deleuze. Este cambio estar&#237;a dado por la guerra y sus secuelas, el tambaleo dado en la crisis surgente y el nacimiento de una nueva conciencia social. Junto con el neorrealismo italiano, el cine empieza a poner el acento en lo visual y no en la acci&#243;n: present&#225;ndose situaciones puramente &#243;pticas y motoras. El tiempo deja de estar subordinado al movimiento, invirti&#233;ndose de este modo la subordinaci&#243;n. El tiempo gobierna aut&#243;nomamente, siendo el movimiento dependiente de &#233;l. Este gran cambio en el modo de hacer cine muestra una marca que se emparenta con algo Real externo como causa: la segunda guerra mundial.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>House y el problema de la verdad</title>
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		<dc:date>2018-04-16T00:37:00Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Alejandra Tomas Maier, &#193;lvaro Lemos, Florencia Gonz&#225;lez Pla, Irene Cambra Badii, Valentina Canevari</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;Cambra Badii, I.; Canevari, V.; Gonz&#225;lez Pl&#225;, F.; Lemos, A.; Tomas Maier, A.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este art&#237;culo es un avance de investigaci&#243;n en el marco del Programa de Ciencia y T&#233;cnica de la Universidad de Buenos Aires. Sus autores son integrantes del Proyecto UBACyT &#8220;&#201;tica y Derechos Humanos: La Declaraci&#243;n Unesco 2005 a la luz de los nuevos dilemas de la pr&#225;ctica (II Parte: Narrativa Bio&#233;tica Contempor&#225;nea)&#8221;, bajo direcci&#243;n de Juan Jorge Michel Fari&#241;a.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-3-Nro-3-" rel="directory"&gt;Volumen 03 | Nro 3&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La serie televisiva &lt;i&gt;House MD &lt;/i&gt; emiti&#243; su primer programa en 2004 y concluy&#243; en 2012. Millones de personas han disfrutado de los 176 episodios proyectados a lo largo de ocho temporadas. Se impone una pregunta, para nada sencilla ni evidente &#191;Cu&#225;l ha sido el secreto de semejante &#233;xito?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vamos a introducir la cuesti&#243;n a trav&#233;s de una simp&#225;tica an&#233;cdota, que aunque conocida resulta, como veremos, de un renovado valor te&#243;rico. A fines de 2003, cuando David Shore imagin&#243; la serie y prepar&#243; el gui&#243;n para un programa piloto, el productor Bryan Singer se lanz&#243; a la b&#250;squeda del actor que deb&#237;a encarnar al personaje de House. La idea original era que el m&#233;dico no fuera norteamericano y Singer organiz&#243; audiciones con distintos actores extranjeros, pero ninguno de ellos lo conform&#243;. Exigi&#243; entonces un actor estadounidense. Hugh Laurie, quien hab&#237;a sido convocado para las audiciones preliminares se encontraba en &#193;frica filmando la pel&#237;cula &lt;i&gt;Flight of the Phoenix&lt;/i&gt; y no quiso viajar. Simplemente coloc&#243; una c&#225;mara port&#225;til en el cuarto de ba&#241;o del hotel de Namibia en el que estaba alojado &#8211;eligi&#243; el ba&#241;o porque era el &#250;nico lugar con suficiente luz. Se disculp&#243; por su apariencia (Singer lo comparar&#237;a luego con un &#034;video de Bin Laden&#034;) e improvis&#243; usando un paraguas como bast&#243;n. Singer se impresion&#243; con la actuaci&#243;n de Laurie y coment&#243; lo bien que comprend&#237;a al personaje el &#034;actor estadounidense&#034;, sin advertir de que Laurie es en realidad brit&#225;nico&#8230;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Cu&#225;l es el valor de esta an&#233;cdota? Ante todo, mostrar el inesperado efecto &lt;i&gt;ir&#243;nico &lt;/i&gt; de la situaci&#243;n &#8211;Singer cree ver confirmada su pretensi&#243;n all&#237; donde recibe sin embargo la evidencia de su inutilidad. Volveremos luego sobre este punto, que anticipa el n&#250;cleo del presente art&#237;culo &#8211;la cuesti&#243;n de la verdad, le&#237;da &#233;sta desde el punto de vista filos&#243;fico-anal&#237;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tal como sostiene Abdessamed Sahali (2007), House rompe con la imagen pol&#237;ticamente correcta que han tenido los m&#233;dicos en la televisi&#243;n en series tales como &lt;i&gt;ER Emergencias&lt;/i&gt; (NBC, 1992-2011) y &lt;i&gt;Grey's Anatomy&lt;/i&gt; (ABC, 2005-): personajes con marcados rasgos de bondad, que siguen a rajatabla el juramento hipocr&#225;tico, y que hacen lo correctamente posible para salvar la vida de sus pacientes. Podr&#237;amos decir que House tambi&#233;n hace todo lo posible para salvar la vida de sus pacientes, muchas veces llevando a cabo procedimientos m&#233;dicos arriesgados, que no desembocan sin embargo en situaciones de d&#233;ficit sino en una reorganizaci&#243;n del universo situacional (Michel Fari&#241;a, 2012a).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas contradicciones y complejidades que plantea la serie han sido abordadas mediante gu&#237;as de lectura, art&#237;culos period&#237;sticos, de divulgaci&#243;n, gu&#237;as de televisi&#243;n, enfoques filos&#243;ficos y psicol&#243;gicos. En este rico panorama editorial se destaca el movimiento te&#243;rico m&#225;s radical en el que centraremos nuestro an&#225;lisis: la perspectiva psicoanal&#237;tica y el problema de la verdad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;1.	House and Psychology. Humanity is overrated&lt;/strong&gt;&lt;br class='manualbr' /&gt;Cascio y Martin (EEUU, 2011)&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_162 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L150xH226/cascio-28749.jpg?1775190228' width='150' height='226' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;Leemos en el pr&#243;logo de este libro: &#8220;A trav&#233;s de estas p&#225;ginas, vemos a un hombre que tiene grandes dificultades para entablar relaciones. Uno de los autores plantea una pregunta interesante: House creci&#243; en una casa militar, lo que signific&#243; seguramente mudanzas frecuentes y estancias que pueden haber durado tan s&#243;lo uno o dos a&#241;os antes de pasar al siguiente destino. &#191;Afect&#243; este entorno las relaciones de House? Sabemos que las mudanzas frecuentes y un ambiente inestable pueden perjudicar el desarrollo social y la capacidad de establecer relaciones s&#243;lidas en la vida de una persona&#8221; Es interesante el concepto de psicolog&#237;a en juego: se trata de un psic&#243;logo &#8220;analizando&#8221; a House. Interpretando su conducta a partir de la infancia que supuestamente tuvo &#8211;as&#237; como las psic&#243;logas de American Pychological Association &#8220;aplicaban&#8221; sus conocimientos para sancionar los supuestos errores e incongruencias del film &lt;i&gt;El discurso del Rey&lt;/i&gt; (ver al respecto Michel Fari&#241;a, 2012b). Nuestra propuesta, una vez m&#225;s, no es la de sancionar al personaje desde los conocimientos psicol&#243;gicos que disponemos actualmente, sino de preguntarnos qu&#233; nos ense&#241;a a nosotros el gui&#243;n. Especialmente en aquellos puntos en que el acto creador resulta suplementario del c&#225;lculo del propio realizador &#8211;ver como ejemplo la &#8220;multiplicaci&#243;n dram&#225;tico-musical&#8221; que genera el episodio 2.02 (&lt;i&gt;Autopsy / Autopsia&lt;/i&gt;), de la serie &lt;i&gt;House MD&lt;/i&gt; (Michel Fari&#241;a, 2012c).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El libro tiene cuatro secciones (El bueno, El malo, El feo y El impresionante), que describen la personalidad y conductas de House a trav&#233;s de las interacciones que tiene con las personas de su equipo a lo largo de las temporadas de la serie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El subt&#237;tulo del libro (&#8220;Humanity is Overrated&#8221; / &#8220;La humanidad est&#225; sobrevalorada&#8221;) no es otro que la frase de House incluida en el episodio 1.01 (&lt;i&gt;Pilot / Piloto&lt;/i&gt;), que se ha convertido en una repetida cita por los fan&#225;ticos de la serie. En dicho episodio, Foreman se muestra dubitativo al hacer un diagn&#243;stico diferencial sin tomar la historia cl&#237;nica de la paciente, y se sucede el siguiente di&#225;logo:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Foreman: -&#191;Y si hablamos con la paciente antes de diagnosticar?&lt;br class='manualbr' /&gt;House: - &#191;Es m&#233;dica?&lt;br class='manualbr' /&gt;Foreman: - No, pero...&lt;br class='manualbr' /&gt;House: - Todos mienten.&lt;br class='manualbr' /&gt;Cameron (a Foreman): - No le gusta ver a los pacientes.&lt;br class='manualbr' /&gt;Foreman (a Cameron): -&#191;No somos m&#233;dicos para tratar pacientes?&lt;br class='manualbr' /&gt;House: -No. Somos m&#233;dicos para tratar enfermedades. Tratar a los pacientes es lo que amarga a los m&#233;dicos.&lt;br class='manualbr' /&gt;Foreman: - &#191;Quiere eliminar la humanidad del ejercicio de la Medicina?&lt;br class='manualbr' /&gt;House: - Si no les hablamos, no pueden mentirnos ni nosotros a ellos. La humanidad est&#225; sobrevalorada. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta &#250;ltima frase de House puede ser interrogada en dos direcciones. No s&#243;lo la &lt;i&gt;humanidad &lt;/i&gt; de los pacientes est&#225; en el ojo de la tormenta (&#8220;todos mienten&#8221;), sino que tambi&#233;n la humanidad del m&#233;dico est&#225; &lt;i&gt;sobrevalorada&lt;/i&gt;. El tratamiento emp&#225;tico, que Foreman confunde con un tratamiento m&#225;s &lt;i&gt;humanitario&lt;/i&gt;, puede ser le&#237;do en relaci&#243;n a lo que plantea Badiou en &#201;tica y Psiquiatr&#237;a, objetando uno de los enunciados de la Comisi&#243;n de &#201;tica Psiqui&#225;trica Europea. All&#237; se dice que &#8220;el psiquiatra deber&#225; tratar con pasi&#243;n no a la enfermedad, sino al enfermo&#8221;, a lo cual Badiou contrapone con la afirmaci&#243;n de Hamburger: &lt;i&gt;el enfermo no necesita la compasi&#243;n del m&#233;dico, sino su capacidad&lt;/i&gt;. En el mismo episodio, la paciente enfrenta a Wilson: &lt;i&gt;&#191;Se puede ser un buen m&#233;dico sin ser una buena persona?&lt;/i&gt; He aqu&#237; una de las claves para leer este libro con una visi&#243;n cr&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;2.	The Medical Science of House MD. The facts behind the addictive medical drama&lt;/strong&gt;&lt;br class='manualbr' /&gt;Andrew Holtz (EEUU, 2006)&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_163 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L150xH244/themedicalscience-63364.jpg?1775190228' width='150' height='244' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#8220;&#191;C&#243;mo puede un adolescente adoptado al nacer estar al borde de la muerte porque su madre biol&#243;gica no se aplic&#243; a tiempo la vacuna contra el sarampi&#243;n?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &#191;C&#243;mo puede la fe de un marido en la fidelidad de su esposa determinar la aplicaci&#243;n de un tratamiento extremo que podr&#237;a salvarle la vida?&#8221;&lt;/i&gt; (Citas extra&#237;das de la contratapa del libro).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;N&#243;tese la diferencia con el pasaje citado del libro anterior. En este caso se ha preferido la forma interrogativa, que resulta mucho m&#225;s sugerente desde el punto de vista de la subjetividad. La segunda pregunta est&#225; referida evidentemente al episodio 1.07 (&lt;i&gt;Fidelity / Fidelidad&lt;/i&gt;), que efectivamente es uno de los hallazgos de la serie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Recordemos la escena: En una oportunidad, llega al hospital una mujer en estado cr&#237;tico. Ha contra&#237;do una rara dolencia y los m&#233;dicos no logran dar con la etiolog&#237;a. Se trata aparentemente de una enfermedad tropical, pero ella y su marido, un matrimonio muy unido, jam&#225;s han salido de la ciudad. Los m&#233;dicos descubren entonces que unos d&#237;as antes, ambos hab&#237;an cenado en un restaurante jamaiquino de Manhattan. Se hace un control de bromatolog&#237;a en el establecimiento y se constatan varias infracciones, pero ninguna concluyente en relaci&#243;n con el dato que los m&#233;dicos est&#225;n buscando. La mujer empeora y el desenlace parece inevitable. Su marido permanece junto a ella d&#237;a y noche junto al lecho del hospital. Es entonces cuando House tiene uno de sus raptos de lucidez. Re&#250;ne a su equipo y anuncia su hallazgo: ella o &#233;l, alguno de los dos fue infiel y mantuvo relaciones sexuales con una persona portadora de la enfermedad. Es altamente improbable, pero no imposible, y de confirmarse, el dato permitir&#237;a apostar a un tratamiento de emergencia. Ordena entonces un inmediato interrogatorio a la paciente y a su marido. (Michel Fari&#241;a, 2008). Ambos, por separado, juran haber sido fieles. Pero House, cuyo axioma es &#8220;todos mienten&#8221; conjetura un desliz amoroso de la mujer y solicita a su marido el consentimiento informado para aplicarle la medicaci&#243;n que podr&#237;a salvarla &#8211;ella ya se encontraba inconsciente. El hombre queda preso de una contradicci&#243;n: si acepta, reconoce que ella pudo haberle sido infiel, lo cual se confirmar&#237;a en caso de mejor&#237;a. Si se niega, la condena a una muerte segura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El tema es rico en anotaciones y anuda la pregunta sobre el consentimiento informado a la cuesti&#243;n de la moral sexual del marido, y a su vez el compromiso &#233;tico de la privacidad y la confidencialidad a los propios puntos ciegos de la Dra. Cameron, encargada luego de chequear la salud del amante. Volveremos sobre esto m&#225;s adelante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;3. La filosof&#237;a de House. Todos mienten&lt;/strong&gt;&lt;br class='manualbr' /&gt;Irwin y Jacoby (EEUU, 2009)&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_164 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L150xH220/filosofia_de_house-eba72.jpg?1775190228' width='150' height='220' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;Este an&#225;lisis filos&#243;fico de la serie y de su personaje tambi&#233;n sigue el camino interrogativo: &lt;i&gt; &#8220;&#191;Exageramos con eso de portarnos bien? &#191;Realmente somos s&#243;lo unos animales evolucionados, ego&#237;stas, que vagamos por la Tierra y nuestra existencia no tiene ning&#250;n significado? &#191;Ser&#237;a mejor leer menos y mirar m&#225;s televisi&#243;n? &#191;Es House un maestro de la filosof&#237;a occidental o simplemente un perfecto soberbio?&#8221;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A lo largo del libro se analizan distintas frases enunciadas por House en relaci&#243;n con teor&#237;as filos&#243;ficas aristot&#233;licas, sartreanas, nietzscheana, tao&#237;sta. Nuevamente se toma a House como objeto de estudio, y se analizan sus frases y conductas en relaci&#243;n a la moral, la responsabilidad, la l&#243;gica de las conjeturas, el razonamiento deductivo, etc. En la tercera parte, en la que se ofrece una lectura de los principios &#233;ticos que se pueden analizar en la serie House, se incluyen temas de gran inter&#233;s como el paternalismo m&#233;dico, la preocupaci&#243;n excesiva por los pacientes, el utilitarismo del acto y de las normas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;4. The Wounded Healer on Television&lt;/strong&gt;&lt;br class='manualbr' /&gt;Hockley y Gardner (2011)&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_165 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L150xH225/thewoundedhealer-f97e2.jpg?1775190228' width='150' height='225' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;El libro est&#225; compilado por dos terapeutas jungianos y re&#250;ne una docena de art&#237;culos concebidos dentro de ese marco te&#243;rico. La idea del &#8220;sanador herido&#8221; que figura en el t&#237;tulo del volumen hace referencia justamente a esa dimensi&#243;n de fragilidad del terapeuta, quien como el propio Carl Jung, puede llegar a ser sumamente sagaz en su cl&#237;nica, a la vez que estar &#233;l mismo preso de un profundo padecimiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El libro est&#225; organizado en tres secciones: Diagnosticando a House, Consultando a House, Diseccionando a House. El primero es un an&#225;lisis del personaje. &#191;Qu&#233; lo mueve a House? En uno de los art&#237;culos se preguntan si el proceso de individuaci&#243;n lleva a una personalidad aceptable y adaptada socialmente, y si esto deber&#237;a ser as&#237;. House es perfecto para este an&#225;lisis y es aqu&#237; donde aparecen las cualidades cham&#225;nicas de House. En este primer art&#237;culo los autores se preguntan si House es una personalidad integrada o no, y si una persona individuada (integrada, que ha pasado un cierto proceso de individuaci&#243;n) debe ser placentera para su entorno, sugiriendo que esto no es para nada necesario. De esta forma se cuestiona lo que la individuaci&#243;n significa en el contexto social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otro de los art&#237;culos (Izod, 2011) se indica que House no es un &lt;i&gt;cham&#225;n verdadero&lt;/i&gt; ni un &lt;i&gt;sanador herido&lt;/i&gt; sino que posee las cualidades del &lt;i&gt;trickster &lt;/i&gt; (bromista embaucador, uno de los arquetipos desarrollados por Jung): &#8220;&lt;i&gt;ense&#241;a a su equipo y a otros confront&#225;ndolos con sus propias sombras, sus debilidades y temores&lt;/i&gt;&#8221;. Dada la extensi&#243;n de la serie a lo largo de las ocho temporadas, puede verse como esta confrontaci&#243;n que facilita House con los &#8220;demons&#8221; de cada uno de los integrantes del equipo y del hospital, les permite un desarrollo significativo en el proceso de individuaci&#243;n. Asimismo, se indaga en la propia personalidad de Laurie en relaci&#243;n al personaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la segunda secci&#243;n se interrogan las t&#233;cnicas de cura y los desarrollos de los diagn&#243;sticos, como as&#237; tambi&#233;n las cualidades de House que se muestran en los mismos. En los art&#237;culos, se interroga el significado del bast&#243;n que utiliza, en relaci&#243;n al Caduceo&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;En la mitolog&#237;a griega, una vara regalada por el dios Apolo a Hermes, que (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, y se analiza a House como una fusi&#243;n entre Hermes, el trickster y Esculapio (dios griego de la medicina), examinando las representaciones de estos arquetipos relacionados con las confrontaciones que House fuerza hacer a sus pacientes y colaboradores con la propia sombra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La &#250;ltima secci&#243;n est&#225; dedicada a investigar lo que est&#225; oculto, lo no visto. Se lo compara con Sherlock Holmes y se habla de c&#243;mo se termina implicando con los pacientes que atiende. La enfermedad es analizada como una met&#225;fora del camino que debemos enfrentar. Se aborda la psicolog&#237;a de los personajes y la interacci&#243;n entre ellos desde los tipos psicol&#243;gicos de Jung. Las ideas jungianas presentadas resultan muy &#250;tiles para entender algo de lo que presenta esta serie, porque &lt;i&gt;House MD&lt;/i&gt; presenta much&#237;simas im&#225;genes arquet&#237;picas y para los autores del libro, esta puede ser la raz&#243;n de su &#233;xito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;5. House MD vs Reality. Fact and Fiction in the Hit Television Series&lt;/strong&gt;&lt;br class='manualbr' /&gt;Andrew Holtz (EEUU, 2011)&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_166 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L150xH223/houseversusreality-f74a1.jpg?1775190229' width='150' height='223' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;Se trata del libro m&#225;s reciente del autor de &lt;i&gt;The Medical Science of House&lt;/i&gt;, previamente comentado. Es interesante que en este caso se habla de &#8220;hechos y ficci&#243;n en el &#233;xito televisivo&#8221;, como antes se hablaba de &#8220;los hechos detr&#225;s del adictivo drama m&#233;dico&#8221;. Se trata de una vertiente que se empe&#241;a en contrastar la ficci&#243;n televisiva con la &#8220;realidad&#8221; m&#233;dica, para encontrar incongruencias, falsedades, exageraciones, etc. entre lo que se muestra en la pantalla y lo que efectivamente sabe la ciencia m&#233;dica al respecto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un esfuerzo similar es el que realiza el Dr. Norberto Amador Gil en el apartado m&#233;dico al interesante libro de Vargas &#8220;Patolog&#237;as de la verdad&#8221; (Vargas, 2012). All&#237; se incluye un cuadro con los motivos de consulta en cada uno de los episodios y se los confronta luego con los tratamientos llevados a cabo. Se busca as&#237; demostrar que en un porcentaje muy alto de los casos la serie no es rigurosa desde el punto de vista cient&#237;fico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para nosotros, House es justamente una &#8220;ficci&#243;n m&#233;dica&#8221;, en el sentido que la parafernalia de diagn&#243;sticos y tratamientos &#8211;especialmente cuando devienen inveros&#237;miles&#8211; funciona como una pantalla para velar al sujeto en juego. &#201;ste aparece en raras ocasiones y es siempre a posteriori de una intervenci&#243;n, que justamente no es m&#233;dica sino anal&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;6. La bio&#233;tica del Dr. House&lt;/strong&gt;&lt;br class='manualbr' /&gt;Vincenzo Comodo (Italia, 2011)&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_167 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L150xH232/labioeticadehouse-3b31f.jpg?1775190229' width='150' height='232' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;&#191;Qu&#233; es lo que fascina a los espectadores de House? Se distingue entre los &lt;i&gt;dramas m&#233;dicos&lt;/i&gt;, en las ant&#237;podas de las representaciones de los m&#233;dicos: es gru&#241;&#243;n, fr&#237;o, exhibe un comportamiento que est&#225; lejano de ser loable, pero tambi&#233;n tiene una profunda genialidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el subt&#237;tulo &#8220;Aborto, eutanasia y otras cuestiones morales acerca de la vida humana, seg&#250;n el m&#225;s c&#237;nico de los m&#233;dicos vistos en la televisi&#243;n&#8221;, este libro nos adelanta el an&#225;lisis de la multiplicidad de cuestiones bio&#233;ticas involucradas en los episodios de la serie televisiva. &lt;br class='autobr' /&gt;
El abordaje de las cuestiones bio&#233;ticas a trav&#233;s de la televisi&#243;n reflejar&#237;a el logro de una madurez social para poder analizarlas, y por otra parte, permite al gran p&#250;blico acercarse al debate bio&#233;tico, a trav&#233;s del masivo mensaje televisivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Considera a House como portavoz de una determinada noci&#243;n de la vida humana, y por esta raz&#243;n analiza cuestiones bio&#233;ticas en relaci&#243;n a esta concepci&#243;n del personaje. En una primera parte describen la serie, luego analizan las concepciones de House y de su equipo respecto de diversos temas de Bio&#233;tica (aborto, fecundaci&#243;n asistida, experimentaci&#243;n farmacol&#243;gica, eutanasia, etc.) En una tercera parte, se analiza la relaci&#243;n m&#233;dico-paciente especialmente a partir del trato brindado por House y el tratamiento propuesto por &#233;l (curando las enfermedades sin el afecto), para concluir con una cuarta parte en la cual se analizan la concepci&#243;n bio&#233;tica de House como pragm&#225;tico-utilitarista. Se afirma que House no reconoce una intr&#237;nseca dignidad a la vida humana. &#191;En qu&#233; t&#233;rminos se conceptualiza la &lt;i&gt;dignidad&lt;/i&gt;? &#191;Cu&#225;les son los presupuestos bio&#233;ticos que gu&#237;an tal convicci&#243;n?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;7. La &#233;tica de House (Argentina, 2012)&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_168 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L150xH213/house_tapa_03-51db4.jpg?1775190229' width='150' height='213' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;Una edici&#243;n anterior del &lt;i&gt;Journal &#201;tica y Cine&lt;/i&gt; (Septiembre 2012) ha estado dedicada enteramente a &lt;i&gt;La &#233;tica de House&lt;/i&gt;. Alej&#225;ndose de las primeras lecturas morales e intuitivas sobre la serie y el personaje, los art&#237;culos desarrollan un estudio complejo de distintos episodios y temporadas de &lt;i&gt;House MD&lt;/i&gt;, analizando las implicancias de las decisiones tomadas por el m&#233;dico m&#225;s famoso de la televisi&#243;n. Se incluye all&#237; una versi&#243;n actualizada de uno de los primeros art&#237;culos publicados en espa&#241;ol sobre la serie (&#8220;El cinismo &#233;tico del Dr. House&#8221;, Michel Fari&#241;a, 2005) y otros textos sobre cuestiones deontol&#243;gicas y &#233;tico-anal&#237;ticas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En uno de los art&#237;culos, Mauro Zamijovsky propone un an&#225;lisis de la responsabilidad subjetiva de House y una hip&#243;tesis cl&#237;nica acerca de su propio padecimiento, relacionado con la serie de eventos desencadenados en los &#250;ltimos episodios de la cuarta temporada. Desde un marco te&#243;rico psicoanal&#237;tico, analiza las relaciones que el protagonista entabla con los Otros, su punto de goce y las respuestas que brinda en relaci&#243;n a su deseo. A partir del comienzo del episodio 4.15, la b&#250;squeda de la verdad gu&#237;a a House en una investigaci&#243;n para completar los vac&#237;os de su amnesia: sabe que ha habido un accidente, que ha habido muertos, que &lt;i&gt;alguien est&#225; en peligro&lt;/i&gt;, pero no sabe c&#243;mo, cu&#225;ndo ni d&#243;nde, ni qui&#233;n est&#225; en peligro. S&#243;lo insiste en preguntarse: &lt;i&gt;&#8220;&#191;C&#243;mo llegu&#233; hasta aqu&#237;?&#8221;&lt;/i&gt;. Esta investigaci&#243;n se transforma en un camino hacia su propia verdad, que marcar&#225; un cambio de rumbo en la serie, sobre todo en su relaci&#243;n con su amigo Wilson. El desentra&#241;amiento del s&#237;ntoma de House, que Zamijovsky recorta en clave anal&#237;tica a partir de los episodios 4.15 (&lt;i&gt;House's head / La cabeza de House&lt;/i&gt;) y 4.16 (&lt;i&gt;Wilson's heart / El coraz&#243;n de Wilson&lt;/i&gt;), nos lleva a pensar en la implicaci&#243;n subjetiva de House con su deseo y con la alienaci&#243;n al Otro de la Ciencia, la Raz&#243;n, la Medicina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La alienaci&#243;n al discurso de la Ciencia y la Medicina tambi&#233;n es abordada por Jorge Assef. En su an&#225;lisis sobre el episodio 3.12 (&lt;i&gt;One day, one room / Un d&#237;a, una habitaci&#243;n&lt;/i&gt;), sostiene que House tiene una &lt;i&gt;posici&#243;n lacaniana&lt;/i&gt; en el tratamiento de su paciente. Alej&#225;ndose del discurso hipermoderno, que transforma el s&#237;ntoma en trastorno, dejando a lo real por fuera del sentido, House (se) permite hablar y escuchar, y demuestra en acto que el malestar no siempre se resuelve por las v&#237;as del saber m&#233;dico-cient&#237;fico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Diferenciando al personaje de House con el personaje de Sherlock Holmes, con el cual ha sido comparado innumerables veces, Assef aclara desde un primer momento la divergencia radical que se impone: &lt;i&gt;a diferencia de Holmes, House trabaja con cuerpos vivos, que por lo tanto gozan, lo cual ubica la discusi&#243;n a otro nivel. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#8220;Es evidente que estos pacientes demandan otra cosa que la asistencia org&#225;nica. En esto radica el meollo de la cuesti&#243;n puesto que de todos los pacientes (salvo el de la cucaracha en el o&#237;do y un ni&#241;o que se traga un im&#225;n) demandan otra cosa: ser autorizado en su modo de gozar, ser recordado, ser reconocido en su singularidad, ser estimulado para su satisfacci&#243;n, ser absuelto por el Otro, ser nominado de una manera que le permita encontrar un lugar y un lazo, etc.&#8221; &lt;/i&gt; (Assef, 2012, p. 15).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;8. House. Patolog&#237;as de la verdad &lt;/strong&gt; &lt;br class='manualbr' /&gt;Juan Jos&#233; Vargas (Espa&#241;a, 2012)&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_169 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L150xH216/house_patologias_de_la_verdad-b201a.jpg?1775190229' width='150' height='216' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;El libro m&#225;s reciente sobre la serie televisiva se interesa tambi&#233;n por conocer el por qu&#233; del &#233;xito de House. Planteando que la serie resulta una novedad y una mejora cualitativa de las series televisivas precedentes, toma el escenario y el personaje para analizar los conflictos m&#233;dicos subyacentes a cada episodio. Estos conflictos son analizados en m&#250;ltiples v&#237;as. Por un lado, en relaci&#243;n a la verdad, eje central del libro. La frase de cabecera de House, &#8220;Everybody lies&#8221; (&#8220;Todos mienten&#8221;), se liga a esta idea de verdad:&lt;i&gt; si la verdad moral no existe como concepto &#250;nico, puro y preclaro, es tan justo asegurar que todo el mundo miente, como que la mentira no existe m&#225;s all&#225; de la falacia o el error cient&#237;ficos. La &#250;nica verdad es que todo el mundo miente.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La idea subyacente es que existe una verdad unificada, aunque matizada por las perspectivas propias de cada persona: &#8220;&lt;i&gt;Asistimos a la ritual destrucci&#243;n de la idea de verdad objetiva en los sentidos intelectual e hist&#243;rico, no ya s&#243;lo desde el desenmascaramiento (&#8230;) sino en la propia naturaleza intr&#237;nseca de la verdad. La verdad, como respuesta, no comunica por tanto &#8220;lo real&#8221; sino &#8220;la realidad&#8221;, un concepto que implica en s&#237; una perspectiva en cuanto a lo real&lt;/i&gt;&#8221; (p. 54)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El libro cuenta con un apartado especial y una gu&#237;a de cap&#237;tulos (para los cuales se requiri&#243; de una supervisi&#243;n m&#233;dica, a fines de garantizar &#8220;la coherencia cient&#237;fica de los contenidos&#8221;) en los cuales se rastrean los errores en las pruebas y tratamientos de los pacientes. Al igual que en &lt;i&gt;House and Psychology&lt;/i&gt;, se sanciona al gui&#243;n, los diagn&#243;sticos y tambi&#233;n al personaje, en la comparaci&#243;n con los procedimientos m&#233;dicos que se consideran adecuados o &lt;i&gt;cient&#237;ficamente correctos&lt;/i&gt;, dejando por fuera la posibilidad de interrogarnos sobre la pr&#225;ctica m&#225;s all&#225; de la verosimilitud de las patolog&#237;as y diagn&#243;sticos de las ficciones m&#233;dicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;A manera de conclusi&#243;n: de la filosof&#237;a al psicoan&#225;lisis&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como se puede ver en la amplia literatura disponible, se ha conjeturado que House refleja &#8220;la condici&#243;n posmoderna del ser humano&#8221;, o que sus intervenciones constituyen &#8220;una compilaci&#243;n del m&#233;todo socr&#225;tico&#8221;, incluso que la serie contiene referencias al pensamiento de Sartre, Nietzsche, o de la ret&#243;rica tao&#237;sta (Irwin y Jacoby, 2009), como as&#237; tambi&#233;n se ha sugerido que el personaje condensa algunos de los arquetipos propuestos por Jung (Hockley y Gardner (2011). Sin embargo, los art&#237;culos contenidos en los dos &#250;ltimos vol&#250;menes citados (Vargas, 2012; Asseff, 2012; Michel Fari&#241;a, 2011, 2012; Zamijovsky, 2012) sugieren una perspectiva que nos conduce por la senda lacaniana. En su libro, Vargas indica varias referencias al respecto. Toma el tema en distintos pasajes de su estudio preliminar y dedica luego un ac&#225;pite completo (&#8220;House y el psicoan&#225;lisis&#8221;) a establecer tres l&#237;neas posibles para una lectura lacaniana de la serie. No es el objetivo de esta rese&#241;a explicitar sus postulados, sino m&#225;s bien proponer ejemplos en acto que den cuenta de esta l&#237;nea de pensamiento, o lo que es lo mismo, ponerla a trabajar. El ac&#225;pite final de esta rese&#241;a estar&#225; consagrado a esa tarea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La cuesti&#243;n de la responsabilidad en House: una metodolog&#237;a para investigaciones basadas en datos online. &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_170 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/banner_house_para_j.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/banner_house_para_j.jpg?1754362406' width='500' height='160' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;As&#237; como existe una variada bibliograf&#237;a impresa, est&#225;n tambi&#233;n disponibles distintos recursos online. Las m&#225;s de las veces se trata de gu&#237;as con datos t&#233;cnicos y res&#250;menes de los episodios. Interesa citar en esta rese&#241;a una experiencia acad&#233;mica, que ofrece el &#250;nico relevamiento completo de los 176 episodios analizados desde la perspectiva de la responsabilidad subjetiva de los personajes. Para llevar a cabo el proyecto se cont&#243; con la colaboraci&#243;n de estudiantes de psicolog&#237;a de la Universidad de Buenos Aires, quienes trabajaron en el marco de un proyecto de Ciencia y T&#233;cnica dedicado a los temas bio&#233;ticos&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;La tarea form&#243; parte de un trabajo de an&#225;lisis en el marco de la asignatura (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La base est&#225; estructurada en dos partes. En la primera, se ofrece una s&#237;ntesis de cada episodio, pero a diferencia de las gu&#237;as tradicionales, en este caso se trata de una tarea relativamente exhaustiva que incluye en muchos casos pasajes y di&#225;logos literales. La tarea, realizada por estudiantes avanzados, consisti&#243; en un resumen detallado a modo de relato que ofrece una descripci&#243;n lo m&#225;s objetiva posible de cada episodio. La misma incluye todas las secuencias relevantes, identificando claramente los eventos y los personajes involucrados. Se incluyen extractos de los guiones, fragmentos de los di&#225;logos, referencias del nombre del episodio, las referencias musicales etc. Se cuenta adem&#225;s con una serie de palabras claves del &#225;mbito bio&#233;tico, identificando as&#237; las tem&#225;ticas m&#225;s sobresalientes del episodio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La segunda parte consisti&#243; en una elaboraci&#243;n conceptual que da cuenta de las cuestiones relativas a la responsabilidad puesta en juego. Para ello, los propios estudiantes realizaron un recorte, seleccionando las escenas que consideraban significativas para situar las decisiones, tanto a nivel profesional como personal, llevadas a cabo por los principales personajes de la serie televisiva, junto a un trabajo reflexivo, articulando la responsabilidad profesional y subjetiva, frente a tales decisiones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La base con el total de los ejercicios se encuentra online y disponible en: &lt;a href=&#034;http://www.eticaycine.org/house&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.eticaycine.org/house&lt;/a&gt;. Se trata de un material de consulta que permite a la vez ser punto de partida de nuevas indagaciones y emprendimientos investigativos sobre el tema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Un ejemplo metodol&#243;gico: House a la luz de la Declaraci&#243;n Universal de Bio&#233;tica y Derechos Humanos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como ya se ha visto en la literatura previamente rese&#241;ada los grandes temas bio&#233;ticos est&#225;n presentes en la serie. Se encuentra sin embargo pendiente la delimitaci&#243;n de tales temas a la luz de los 17 art&#237;culos de la Declaraci&#243;n Universal (UNESCO, 2005). Este emprendimiento forma parte de las tareas de investigaci&#243;n en la Universidad de Buenos Aires, en el proyecto UBACyT antes mencionado: &#8220;&#201;tica y Derechos Humanos: La Declaraci&#243;n Unesco 2005 a la luz de los nuevos dilemas de la pr&#225;ctica (II Parte: Narrativa Bio&#233;tica Contempor&#225;nea)&#8221;, dirigido por Juan Jorge Michel Fari&#241;a.&lt;br class='autobr' /&gt;
A modo de ejemplo, consignamos la presencia en la serie de algunos de los art&#237;culos m&#225;s relevantes:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;a.	Consentimiento Informado&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El principio 6 de la Declaraci&#243;n Universal de Bio&#233;tica y Derechos (UNESCO, 2005) indica que el consentimiento previo, libre e informado es extensible a todas las intervenciones m&#233;dicas y que para ello es necesario contar con la informaci&#243;n adecuada. El derecho del paciente a rehusar, a no saber, la revocaci&#243;n del consentimiento, tambi&#233;n est&#225;n incluidos en la norma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la serie &lt;i&gt;House MD&lt;/i&gt; la problem&#225;tica del consentimiento informado aparece de manera frecuente. En la mayor parte de las ocasiones, vemos a uno o varios m&#233;dicos con una carpeta, solicitando la firma del paciente o de sus familiares cercanos, para un procedimiento m&#233;dico de rutina o uno en el que la vida del paciente est&#233; en riesgo. Las t&#225;cticas de House para obtener el Consentimiento informado muchas veces son arriesgadas e incluso cuestionadas por su propio equipo. Con frecuencia se trata de un convencimiento o coacci&#243;n, m&#225;s que en un informe de los posibles beneficios y efectos nocivos de determinada pr&#225;ctica, e incluso se evade la normativa. En 5.07 (&lt;i&gt;The itch / La comez&#243;n&lt;/i&gt;), un paciente agoraf&#243;bico se niega a ser internado y House lo enga&#241;a haciendole creer que le har&#225;n una biopsia en su domicilio. En lugar de eso, lo sedan y lo llevan al hospital sin su consentimiento. Ahora bien, m&#225;s all&#225; del avasallamiento de la autonom&#237;a del paciente, &#191;hubiera habido otra forma de realizar los estudios diagn&#243;sticos?.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 1.04 (&lt;i&gt;Maternity / Maternidad&lt;/i&gt;), frente a una epidemia en la sala de Neonatolog&#237;a, House decide administrar tratamientos diferentes a dos beb&#233;s que comparten un mismo diagn&#243;stico Los padres de los beb&#233;s no son informados de esta situaci&#243;n. Es interesante ver que en muchos episodios son los propios m&#233;dicos, al atender a sus familiares, quienes generan acciones que podr&#237;an cuestionarse en relaci&#243;n al consentimiento informado. Por ejemplo, Lisa Cuddy, la Directora del Hospital confronta a su madre, quien padece de alcoholismo, y cuando &#233;sta niega su enfermedad, le da unas pastillas para el tratamiento aduciendo que son para los dolores estomacales (7.11 &lt;i&gt;Family Practice / Medicina familiar&lt;/i&gt;). En esta misma l&#237;nea, el &lt;i&gt;conflicto de intereses &lt;/i&gt; implicado en la informaci&#243;n y administraci&#243;n del consentimiento tambi&#233;n se visualiza en las pr&#225;cticas con los compa&#241;eros laborales: en 4.08, House realiza un an&#225;lisis de sangre a Trece, una de las m&#233;dicas de su equipo, sin su consentimiento, para saber si tiene Huntington, una enfermedad incurable que tambi&#233;n padeci&#243; su propia madre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Uno de los casos m&#225;s recordados en relaci&#243;n al Consentimiento es el del episodio 1.21 (&lt;i&gt;Three stories / Tres historias&lt;/i&gt;), que ata&#241;e al propio House. Su esposa de aquel entonces decide, junto con Cuddy, tomar una decisi&#243;n en relaci&#243;n a la salud de House, quien hab&#237;a tenido un infarto y muerte de tejido muscular en una de sus piernas, mientras se encontraba en coma. A sugerencia de Cuddy, Stacy acepta que los m&#233;dicos realicen una operaci&#243;n &#8220;a medio camino&#8221; entre la amputaci&#243;n y los deseos de House, que se rehusaba a una operaci&#243;n tan extrema: la extracci&#243;n de tejido muscular. Como resultado de la intervenci&#243;n, House salva su vida pero pierde casi totalmente la movilidad de la pierna y permanece con dolores cr&#243;nicos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;b.	Privacidad y confidencialidad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La relaci&#243;n del Consentimiento Informado con la&lt;i&gt; Privacidad y Confidencialidad&lt;/i&gt; tambi&#233;n es visible en varios cap&#237;tulos. &lt;i&gt;Privacidad y Confidencialidad&lt;/i&gt; figuran conjuntamente en el principio n&#250;mero 9 de la Declaraci&#243;n UNESCO. La primera de ellas se refiere al derecho de un individuo o un grupo a no ser objeto de la intrusi&#243;n de terceros, lo cual incluye el derecho a determinar qu&#233; informaci&#243;n sobre ellos puede ser revelada a otras personas. La confidencialidad, por otra parte, es un atributo de la informaci&#243;n personal que exige no revelarla a terceros sin que haya un motivo suficiente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El episodio relatado en 1.07 (&lt;i&gt;Fidelity / Fidelidad&lt;/i&gt;) y mencionado m&#225;s arriba a prop&#243;sito de la rese&#241;a del libro de Holtz (2006) es crucial para este an&#225;lisis: House sostiene una charla con el esposo de la paciente, quien se encuentra en coma, para obtener su consentimiento para administrar una droga para la enfermedad del sue&#241;o. Esta enfermedad, posiblemente mortal, s&#243;lo pudo haberse contagiado mediante transmisi&#243;n sexual, lo que equivale a pensar en la posibilidad de una infidelidad por parte de la mujer. El dilema que House le plantea al marido es: &#8220;si usted contempla la posibilidad de que ella por una vez no haya sido una esposa perfecta, d&#233;jeme iniciar el tratamiento&#8221;. El consentimiento informado de esta pr&#225;ctica est&#225; puesto entonces directamente en relaci&#243;n con la tensi&#243;n entre confidencialidad y privacidad, ya que el resultado del estudio podr&#237;a decir &lt;i&gt;algo m&#225;s&lt;/i&gt; de la paciente, algo que ella no estaba dispuesta a confesar a su marido ni a los m&#233;dicos. Cuando la paciente mejora gracias al tratamiento, al marido no le quedan dudas sobre la infidelidad cometida. Queda entonces otro desaf&#237;o: la tarea de notificar a la persona que mantuvo relaciones con la paciente, ya que la enfermedad es mortal. &#191;C&#243;mo informar a esta persona del riesgo que est&#225; teniendo por ser portador de esta enfermedad, sin dar datos sobre la paciente internada en el hospital?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 2.14 (&lt;i&gt;Sex kills / El sexo mata&lt;/i&gt;), una mujer fallece en un accidente automovil&#237;stico. Para poder donar sus &#243;rganos, le hacen tests de enfermedades y de histocompatibilidad, y se descubre que ten&#237;a gonorrea. Debido a que es una enfermedad de trasmisi&#243;n sexual, House decide mantener la confidencialidad, mintiendo a su marido acerca del diagn&#243;stico, aunque para esto aduce a Cameron que &#233;l minti&#243; para que el marido no retire la autorizaci&#243;n para el trasplante y que luego del mismo habr&#225; que decirle la verdad, ya que &#233;l tambi&#233;n podr&#237;a haberse contagiado gonorrea. Finalmente, es el marido quien confiesa espont&#225;neamente tener gonorrea por un affaire.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La tensi&#243;n entre la privacidad y la confidencialidad tambi&#233;n puede ubicarse en el ingreso a la propiedad privada, pr&#225;ctica que los m&#233;dicos realizan con cierta frecuencia para poder ubicar posibles elementos ambientales que ayuden a desentra&#241;ar el diagn&#243;stico de la enfermedad del paciente. &#191;Ante qu&#233; situaciones esta es una pr&#225;ctica permitida por House? &#191;Qu&#233; hacer con los datos obtenidos que aparentemente son irrelevantes para el caso?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La articulaci&#243;n entre consentimiento informado, privacidad y confidencialidad se da muchas veces en el escenario de la filiaci&#243;n. Este escenario est&#225; incluido por UNESCO en el Art&#237;culo 16 &#8220;Protecci&#243;n de las generaciones futuras&#8221;. La cuesti&#243;n de la identidad es abordada en distintos episodios. Veamos algunos ejemplos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;c.	El Derecho a la Identidad: un m&#225;s all&#225; de la Declaraci&#243;n UNESCO sobre generaciones futuras&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El derecho a la identidad est&#225; comprendido dentro del Art&#237;culo 17 de la Declaraci&#243;n UNESCO, el cual atiende a la preocupaci&#243;n por las generaciones futuras. En la medida en que todas las personas tienen el derecho a conocer sus or&#237;genes &#8211;tanto gen&#233;ticos como hist&#243;ricos y culturales&#8211;, las circunstancias que rodean la concepci&#243;n y nacimiento de un ser humano resultan especialmente sensibles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tomemos la siguiente situaci&#243;n: una mujer queda embarazada y el hombre que est&#225; a su lado sospecha no ser el padre, por lo que solicita un examen de ADN. El m&#233;dico que interviene concluye que efectivamente no hay coincidencia gen&#233;tica, pero a la vez advierte que el hombre ama a su mujer y que &#233;sta desea tener ese hijo con &#233;l. &#191;Qu&#233; deber&#237;a hacer? La serie House indaga la cuesti&#243;n presentando en dos episodios diferentes las cl&#225;sicas versiones frente al caso. Por un lado, la decisi&#243;n que toma en cuenta el &#8220;bien&#8221; de la pareja, entendido &#233;ste en t&#233;rminos de &#8220;felicidad&#8221;, &#8220;unidad familiar&#8221;, etc. Por el otro, el inter&#233;s del ni&#241;o por nacer y su derecho a conocer sus or&#237;genes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como veremos, en ambas versiones House est&#225; implicado, pero no se trata aqu&#237; de juzgar su papel en uno y otro caso, sino de mostrar c&#243;mo la serie m&#233;dica m&#225;s vista en la historia presenta la complejidad en juego.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el episodio 5.05 (&lt;i&gt;Birthmarks / Marcas de nacimiento&lt;/i&gt;) muere el padre de House y &#233;ste se muestra reticente a participar de los funerales. Cuando Wilson lo interroga sobre sus razones, advierte que no manten&#237;a una buena relaci&#243;n con su padre. No obstante, intenta convencerlo sobre la necesidad de asistir a la ceremonia y se las ingenia para que finalmente se haga presente. Es interesante que su argumento es &#8220;si no lo haces por &#233;l, hazlo al menos por tu madre&#8221;. Ya en camino, House termina confesando a Wilson que siempre sospech&#243; no ser hijo biol&#243;gico de su padre, ofreciendo como prueba de ello una marca de nacimiento que no compart&#237;a con &#233;l, pero s&#237; con un amigo muy cercano a la familia. Durante el velatorio, cuando est&#225; junto al f&#233;retro de su padre, finge besarlo para extraer un segmento del l&#243;bulo de su oreja con el objeto de realizar una prueba de paternidad post mortem. A su regreso, el an&#225;lisis de ADN da negativo, confirmando as&#237; las sospechas de House.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Coincidentemente, en la misma temporada, el episodio 5.11 (&lt;i&gt;Joy to the world / Feliz navidad&lt;/i&gt;) nos confronta con la situaci&#243;n mencionada m&#225;s arriba: una pareja que se ama pero en la que ella ha quedado embarazada de otro hombre. En este caso, House es consultado como m&#233;dico. Luego de realizar los ex&#225;menes y confirmar la incompatibilidad gen&#233;tica del hombre, toma la decisi&#243;n de no informarlo a la pareja, pretendiendo un inveros&#237;mil caso de partenog&#233;nesis, para lo cual les muestra los resultados de un estudio ficticio. La frase que dirige al hombre es sin embargo sugerente: &#8220;el beb&#233; no tiene sus genes, pero su esposa no lo enga&#241;&#243;&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez m&#225;s, no se trata de juzgar la conducta de House sino de hacernos la siguiente pregunta: &#191;qu&#233; nos dicen estos dos episodios sobre el derecho a la identidad? N&#243;tese ante todo que el primer episodio est&#225; relatado desde la perspectiva del hijo &#8211;que ya adulto y frente a la muerte de su padre quiere conocer la verdad sobre su origen. El segundo, en cambio, est&#225; presentado desde la perspectiva de los padres, que prefieren no saber.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La temporada nos confronta as&#237; con la tensi&#243;n situacional, a la vez que desliza algo interesante: toca al hijo interrogarse respecto del dato gen&#233;tico. La marca de nacimiento, que advierte a House sobre el enga&#241;o matrimonial de su madre opera en realidad como marca significante, y el sujeto s&#243;lo se confronta con ella cuando frente a la muerte del padre ha llegado la hora de hacer algo con su legado&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El caso principal del episodio est&#225; en sinton&#237;a con esta lectura. Ver Lima, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. En s&#237;ntesis, la tensi&#243;n entre los episodios nos informa sobre la distancia entre la &#8220;identidad&#8221;, entendida &#233;sta en t&#233;rminos gen&#233;ticos, y la &lt;i&gt;identificaci&#243;n &lt;/i&gt; a que da lugar la funci&#243;n paterna.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un &#250;ltimo ejemplo, en el que la donaci&#243;n y el trasplante de &#243;rganos se presentan enlazados al tema de la filiaci&#243;n, ya que ambos est&#225;n atravesados por la cuesti&#243;n de la privacidad y confidencialidad. Por ejemplo, en 4.10 (&lt;i&gt;It's a wonderful lie / Es una maravillosa mentira&lt;/i&gt;), frente a la posibilidad de obtener una donaci&#243;n de m&#233;dula &#243;sea por parte de su hija, la paciente se niega a que le hagan los an&#225;lisis aduciendo el&lt;i&gt; posible riesgo y el dolor que conllevar&#237;a para su hija&lt;/i&gt;. A House le llama la atenci&#243;n que la paciente arriesgue su vida evitando que a su hija le produzcan dolor con un pinchazo, y va a ver a la paciente a la habitaci&#243;n. All&#237; tiene lugar el siguiente di&#225;logo:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Paciente: No puedo estar muriendo. &lt;br class='manualbr' /&gt;House: S&#237; que puede. &lt;br class='manualbr' /&gt;P: Se equivoca. Ni siquiera sabe qu&#233; tengo. &lt;br class='manualbr' /&gt;H: Lo que tiene es una &#250;ltima navidad con su hija. Una &#250;ltima oportunidad de regalarle algo. La verdad. No es cara. Es bien recibida. No tiene que formarse en fila para devolverla el d&#237;a despu&#233;s de navidad. &lt;br class='manualbr' /&gt;P: &#191;De qu&#233; est&#225; hablando? &lt;br class='manualbr' /&gt;H: Una madre que est&#225; por morir no rechaza un an&#225;lisis de compatibilidad porque puede que duela. Lo rechaza porque sabe que no habr&#225; compatibilidad&#8230;. Lo que suele ocurrir cuando madre e hija no son madre e hija. Puedo hacer an&#225;lisis de ADN si prefiere seguir minti&#233;ndome. &lt;br class='manualbr' /&gt;P: (la paciente solloza, se angustia) Nunca quise tener hijos. Me encantaban, pero con mis genes...Conoc&#237; a esta mujer, adicta a las drogas. Qued&#243; embarazada...y no quer&#237;a abortar. Pero tampoco quer&#237;a que su hija supiera la clase de madre que realmente era. Lo que era. Promet&#237; nunca dec&#237;rselo. &lt;br class='manualbr' /&gt;H: Entonces, la promesa a un adicta, &#191;vale m&#225;s que la promesa a su propia hija? &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aqu&#237; se ve que la alusi&#243;n a la &lt;i&gt;verdad &lt;/i&gt; (en contraposici&#243;n a la mentira que lleva adelante la paciente, evitando que su hija sepa su verdadero origen) es para House un valor que debe mantenerse de acuerdo a la &lt;i&gt;posici&#243;n subjetiva&lt;/i&gt;. House no &#8220;delata&#8221; a su paciente frente a su hija, pero le indica una lectura posible de su situaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;d.	Beneficios y efectos nocivos: un giro singular sobre el conflicto de intereses&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra tem&#225;tica recurrente en la serie es la que ata&#241;e al conflicto de intereses. &#201;ste se origina cuando un objetivo profesional entra en contradicci&#243;n con otro ajeno, que puede obedecer a razones ideol&#243;gicas, econ&#243;micas, o afectivo personales. En este tipo de relaciones duales, el inter&#233;s primordial de la objetividad puede verse seriamente interferido y el profesional debe estar alertado al respecto&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ver&#034; id=&#034;nh2-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La problem&#225;tica de conflicto de intereses no configura un art&#237;culo espec&#237;fico de la Declaraci&#243;n UNESCO, porque en rigor se presenta de manera articulada con algunos de los listados precedentemente. En este sentido, podemos localizarlo, por ejemplo, combinado con situaciones enmarcadas en el Art&#237;culo 4 Beneficios y Efectos nocivos de la pr&#225;ctica profesional. Veamos algunos ejemplos:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 5.03 (&lt;i&gt;Adverse Events / Sucesos adversos&lt;/i&gt;) un paciente presenta s&#237;ntomas variados que confunden al equipo m&#233;dico a la hora de establecer el diagn&#243;stico. House tiene una hip&#243;tesis y decide poner a prueba al paciente. Le miente dici&#233;ndole que tiene un tumor cerebral y que para extraerlo debe someterse a una operaci&#243;n riesgosa, para la cual requiere su consentimiento informado. Asustado por la situaci&#243;n, el paciente termina confesando que hab&#237;a ingerido drogas de manera indiscriminada, al ofrecerse como voluntario para diferentes pruebas de medicamentos. &#191;Es leg&#237;timo atemorizar al paciente con una informaci&#243;n falsa para obtener un dato que conduzca a su mejor&#237;a?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 5.02 (&lt;i&gt;Not cancer/ No es c&#225;ncer&lt;/i&gt;), cinco personas recibieron trasplantes de &#243;rganos de un paciente cadav&#233;rico. Cuatro de ellas murieron tras sufrir un ataque repentino. El equipo de House localiza a la paciente restante, una profesora de matem&#225;ticas, quien hab&#237;a recibido un trasplante de c&#243;rnea. House propone hacerle una biopsia para confirmar si su problema est&#225; localizado en el cerebro, pero Cuddy se niega, por los riesgos que implica esa intervenci&#243;n en una paciente tan joven. House, en desacuerdo con esa decisi&#243;n, le pide a un investigador privado &#8211;a quien &#233;l mismo contrat&#243; para averiguar informaci&#243;n sobre el donante fallecido&#8211; que se disfrace de enfermero e ingrese a la sala donde est&#225; internada la paciente para detener por un momento el pasaje de suero y hacer que los sistemas fallen. Como consecuencia, se hace necesario realizar la biopsia que Cuddy no hab&#237;a autorizado. Una vez m&#225;s, &#191;es leg&#237;timo llevar adelante una acci&#243;n temeraria para generar condiciones de posibilidad de un estudio que puede conducir a la mejor&#237;a de una paciente?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 5.06 (&lt;i&gt;Joy/ Felicidad&lt;/i&gt;), Cuddy desea adoptar un beb&#233;. A trav&#233;s de una agencia se contacta con una joven embarazada que est&#225; pr&#243;xima a parir y que no quiere conservar su hijo. Las dos mujeres se encuentran y la embarazada acuerda ceder a Cuddy su beb&#233;. Cuddy le propone realizarle unos estudios m&#233;dicos de rutina, para lo cual la conduce al hospital. All&#237; descubren, junto con la doctora Cameron, que la beba tiene hipoplasia pulmonar. Hay que tomar una decisi&#243;n: o bien adelantar el parto para salvar a la madre, con el riesgo de que la beba pueda morir, o priorizar la vida de la beba posponiendo el parto, pero a costa de que sea la madre quien posiblemente muera. &#191;Puede Cuddy, en su doble condici&#243;n de m&#233;dica Directora del hospital y futura madre de la beba intervenir en la decisi&#243;n?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente la paciente da a luz y Cuddy decide presenciar el parto. En medio de la ces&#225;rea, House entra al quir&#243;fano y le solicita a Cuddy que salga por un momento para firmar el consentimiento informado de la hija menor de edad de otro paciente.. Cuddy se niega, porque para ella es m&#225;s importante permanecer en el quir&#243;fano hasta saber si la beba respira. &#191;Configura esta decisi&#243;n una falta a los deberes profesionales en beneficio de un inter&#233;s personal?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los casos anteriores puede verse claramente el conflicto de intereses en el marco de decisiones que comportan la ponderaci&#243;n de los beneficios y riesgos de distintas intervenciones m&#233;dicas. En este contexto resulta interesante sin embargo observar que los casos no est&#225;n consignados aqu&#237; para &#8220;legislar&#8221; sobre lo correcto o incorrecto desde el punto de vista de la &#233;tica m&#233;dica, sino una vez m&#225;s para poner en evidencia la tensi&#243;n presente en la situaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tomemos un &#250;ltimo ejemplo. En 5.13 (&lt;i&gt;Big Baby / Una beba grande&lt;/i&gt;), Foreman mantiene un romance con Trece, una m&#233;dica que tambi&#233;n integra el equpo de House. Esta &#250;ltima padece la enfermedad de Huntington y ha sido incluida en un protocolo para el ensayo de una nueva droga que podr&#237;a prolongar su sobrevida. Foreman se entera de que en la randomizaci&#243;n de la prueba a ella le ha sido asignado un placebo y no el medicamento. Pero naturalmente ella no lo sabe. Se plantea para Foreman un cl&#225;sico conflicto de intereses entre la confidencialidad y su anhelo de curarla, administr&#225;ndole el medicamento salvador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;M&#225;s adelante, en el mismo episodio, el conflicto de intereses retorna &lt;i&gt;cuando Foreman descubre que Trece est&#225; perdiendo visi&#243;n perif&#233;rica a causa de la medicaci&#243;n que &#233;l mismo decidi&#243; alterar. Se hace evidente as&#237; que Foreman tuvo en cuenta los riesgos profesionales que asum&#237;a al cambiarle la medicaci&#243;n pero no contempl&#243; los posibles efectos adversos en Trece.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A manera de ep&#237;logo, veamos un detalle interesante. Frente a este conflicto de intereses, Foreman consulta con sus amigos y colegas, quienes por supuesto le aconsejan no interferir en el estudio cl&#237;nico. Esto es especialmente claro en una escena con Chase, en la cual &#233;ste le dice que debido a su enamoramiento &lt;i&gt;est&#225; a punto de cometer una estupidez que puede costarle su matr&#237;cula profesional. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Foreman recurre entonces a House, quien lo escucha y desestima el planteo formulado en t&#233;rminos bio&#233;tico-deontol&#243;gicos: &lt;i&gt;si vienes a hablar conmigo es porque ya has hablado antes con el resto; sabes bien qu&#233; es lo que corresponde hacer&lt;/i&gt;. Cuando Foreman, abatido por la respuesta est&#225; a punto de salir del despacho, House le dice algo m&#225;s: &lt;i&gt; &#8230; salvo que est&#233;s enamorado, en ese caso la gente hace cosas est&#250;pidas.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta &#250;ltima intervenci&#243;n no es una opini&#243;n bio&#233;tica ni un consejo m&#233;dico. Se trata de un se&#241;alamiento que apunta al sujeto, y que podr&#237;a adoptar la cl&#225;sica f&#243;rmula anal&#237;tica: &#8220;debes arregl&#225;rtelas con tu deseo&#8221;. La serie establece as&#237; la distinci&#243;n entre las decisiones morales, que son tomadas siempre entre otros y las verdaderamente &#233;ticas, que confrontan al sujeto con la soledad de su acto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Assef, J. (2012). Sobre la iron&#237;a del discurso m&#233;dico contempor&#225;neo. &lt;i&gt;&#201;tica y Cine Journal&lt;/i&gt;, Revista Acad&#233;mica Cuatrimestral, A&#241;o 2, Vol. 3, Septiembre 2012, pp.11-15.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Lima, N. (2013). &lt;i&gt;House, &#191;el &#250;ltimo h&#233;roe tr&#225;gico?&lt;/i&gt; Trabajo presentado en el marco del III Congreso Online de &#201;tica y Cine. Universidad de Buenos Aires. Disponible online: &lt;a href=&#034;http://eticaycine.org/House-M-D-Temporada-5-Episodio-4&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://eticaycine.org/House-M-D-Temporada-5-Episodio-4&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Michel Fari&#241;a, J.J. (2012); &#8220;House: la &#233;tica en situaci&#243;n&#8221;. &lt;i&gt;&#201;tica y Cine Journal&lt;/i&gt;, Revista Acad&#233;mica Cuatrimestral, A&#241;o 2, Vol. 3, Septiembre 2012, pp.7-9.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Michel Fari&#241;a, J. J. (2012) &lt;i&gt;Un abordaje (bio) &#233;tico: lo que el cine nos ense&#241;a sobre la tartartamudez&lt;/i&gt;. En &lt;a href=&#034;http://eticaycine.org/El-discurso-del-Rey&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://eticaycine.org/El-discurso-del-Rey&lt;/a&gt;. Existe versi&#243;n impresa en Michel Fari&#241;a, J. J. y Solbakk, J. H. (2012): &lt;i&gt;(Bio)&#233;tica y Cine. Tragedia griega y acontecimiento del cuerpo. &lt;/i&gt; Buenos Aires: Editorial Letra Viva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Michel Fari&#241;a, J.J. (2012); &#8220;Bio&#233;tica y &#211;pera. House, un pr&#237;ncipe ignoto para Tur-Andie-Dot&#8221;.&lt;i&gt; &#201;tica y Cine Journal&lt;/i&gt;, Revista Acad&#233;mica Cuatrimestral, A&#241;o 2, Vol. 3, Septiembre 2012, pp.33-38.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Michel Fari&#241;a, J.J. (2013). &lt;i&gt;Protr&#233;ptica negativa y cinismo &#233;tico: House tras los pasos de Freud, Borges, Lacan, Alicia y G. Marx&lt;/i&gt;. In&#233;dito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ormart E.B.; Michel Fari&#241;a J.J. (2012). &#8220;Dr. House: &#233;tica m&#233;dica y responsabilidad subjetiva&#8221;. &lt;i&gt;Revista Medicina y Cine&lt;/i&gt;. 8(3):98-107. Septiembre 2012. Ediciones de la Universidad de Salamanca. Disponible en: &lt;a href=&#034;http://fundacion.usal.es/revistamedicina/nuevo/component/docman/doc_download/462-vol8-num3-original2-es&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://fundacion.usal.es/revistamedicina/nuevo/component/docman/doc_download/462-vol8-num3-original2-es&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ormart, E. B. (2011). &#8220;El amor duele&#8221;. En Montesano, H. y Michel Fari&#241;a, J. (2011): &lt;i&gt;Cuestiones &#233;tico-cl&#237;nicas en series televisivas. Dr. House, In Treatment, Grey's Anatomy, Los Soprano&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Editorial Dynamo&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vargas, J. J. (2012). &lt;i&gt;House. Patolog&#237;as de la verdad&lt;/i&gt;. Palma de Mallorca: Dolmen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Zamijovsky, M. (2012). Una hip&#243;tesis cl&#237;nica acerca del padecimiento de Gregory House. &lt;i&gt;&#201;tica y Cine Journal&lt;/i&gt;, Revista Acad&#233;mica Cuatrimestral, A&#241;o 2, Vol. 3, Septiembre 2012, pp. 27-32.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb2-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;En la mitolog&#237;a griega, una vara regalada por el dios Apolo a Hermes, que conten&#237;a representaciones simb&#243;licas de la prudencia, la vida y la salud. Fue tomado por la mitolog&#237;a romana y adornado con dos serpientes entrelazadas, en lugar de las guirnaldas de la representaci&#243;n griega. A veces se confunde el caduceo con la vara de Esculapio, usada como s&#237;mbolo de la medicina.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;La tarea form&#243; parte de un trabajo de an&#225;lisis en el marco de la asignatura Psicolog&#237;a, &#201;tica y Derechos Humanos (Facultad de Psicolog&#237;a, Universidad de Buenos Aires), durante la cursada intensiva de la materia que tuvo lugar durante los meses de febrero y marzo de 2013. La modalidad exclusiva de cursada del verano -que compacta en cinco semanas lo que suele ser el habitual desarrollo de un cuatrimestre. Esta condici&#243;n intensiva permiti&#243; un seguimiento y supervisi&#243;n del proceso de. Se incentiv&#243; el trabajo de a pares, como es tradici&#243;n en esta instancia evaluativa, dado que promueve la discusi&#243;n y deliberaci&#243;n interna, el trabajo colaborativo, a la vez que facilita el proceso general de la tarea. Asimismo, de esta forma fueron repartidos los cap&#237;tulos a raz&#243;n de una temporada completa por comisi&#243;n de estudiantes, cubriendo as&#237; el total de de 176 cap&#237;tulos de la serie.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El caso principal del episodio est&#225; en sinton&#237;a con esta lectura. Ver Lima, N. (2013) &lt;i&gt;House: &#191;el &#250;ltimo h&#233;roe tr&#225;gico?&lt;/i&gt;.Disponible en &lt;a href=&#034;http://eticaycine.org/House-M-D-Temporada-5-Episodio-4&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://eticaycine.org/House-M-D-Temporada-5-Episodio-4&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ver &lt;a href=&#034;http://www.ibiseducacion.org/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.ibiseducacion.org/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="https://journal.eticaycine.org/IMG/pdf/jeyc_nov_2013_house.pdf" length="2482423" type="application/pdf" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Un m&#233;todo peligroso. La transferencia amorosa, un siglo despu&#233;s</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Un-metodo-peligroso-La-transferencia-amorosa-un-siglo-despues</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Un-metodo-peligroso-La-transferencia-amorosa-un-siglo-despues</guid>
		<dc:date>2018-04-10T16:21:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator> Juan Jorge Michel Fari&#241;a, Alejandra Tomas Maier, Eduardo Laso, Irene Cambra Badii, Moty Benyakar</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&#8220;A dangerous method&#8221; (David Cronenberg, 2011), aborda la relaci&#243;n amorosa que mantuvo Carl Jung (Michael Fassbender) con su paciente Sabina Spielrein (Keira Knightley), bajo la mirada preocupada de Sigmund Freud (Viggo Mortensen). &lt;br class='autobr' /&gt;
El presente n&#250;mero de &#201;tica &amp; Cine est&#225; dedicado a identificar y analizar algunas de las ricas cuestiones te&#243;ricas que se desprenden de la trama cinematogr&#225;fica.&lt;br class='autobr' /&gt;
Para introducir el tema y a manera de editorial, presentamos pasajes de un texto publicado originalmente por Juan Jorge Michel Fari&#241;a y Moty Benyakar en octubre de 1998, con notas agregadas especialmente para la presente edici&#243;n por Irene Cambra Badii, Alejandra Tomas Maier y Eduardo Laso.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-2-Nro-1-" rel="directory"&gt;Volumen 02 | Nro 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;En 1923 Sabina Spielrein, una de las pioneras del psicoan&#225;lisis, abandonaba el centro de Europa para regresar a su Rusia natal. Alentada por el propio Freud y esperanzada respecto del comunismo, fue r&#225;pidamente aceptada como miembro de la Asociaci&#243;n Psicoanal&#237;tica Rusa a cuyo amparo continu&#243; su carrera profesional. En el camino quedaron sus recuerdos de juventud en Ginebra, junto a un diario personal y un pu&#241;ado de preciados documentos que, olvidados o abandonados, durmieron un sue&#241;o de m&#225;s de cincuenta a&#241;os en los anaqueles del viejo edificio de la universidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su azaroso descubrimiento por Aldo Carotenutto en 1977&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ver Aldo Carotenutto &#8220;Diario di una segretta simetria, Sabina Spielrein tra (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; fue la piedra de un esc&#225;ndalo may&#250;sculo. Las cartas y el diario de Sabina Spielrein arrojaban luz sobre un secreto affaire, que mantuvo a los veinte a&#241;os con Jung mientras &#233;ste era su analista en la m&#225;s prestigiosa cl&#237;nica psiqui&#225;trica de Zurich.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El film de Cronenberg &#8220;A dangerous method&#8221;, relata justamente esta historia. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Freud, que como lo prueban las cartas halladas sigui&#243; con preocupaci&#243;n el asunto, la conducta de Jung resultaba inadmisible, pero reflejaba un problema que no era nuevo. Ya en 1880 el an&#225;lisis de otra joven de veinti&#250;n a&#241;os, Berta Pappenheim (Anna O.), err&#225;ticamente conducido por Joseph Breuer, y luego en 1889 el de Fanny Moser (Emmy von N.), lo hab&#237;an puesto sobre la pista. El amor de transferencia, esencial en un tratamiento, era todav&#237;a mal comprendido por los analistas, generando en ellos reacciones de hu&#237;da o atracci&#243;n, ambas incompatibles con la cura de los pacientes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Varios de sus disc&#237;pulos incurrieron en este desliz. Desde formas involuntarias, como las reacciones de Breuer o las expresiones con las que Ferenzi describ&#237;a a su paciente, la baronesa Anna von Lieben (Cecile M.) &#8211;inteligente, sensible, primadonna-, hasta extremos de involucraci&#243;n abierta, como la de Jung con Sabina Spielrein o la del propio Ferenczi con Gizella y Elma Palos. Una vez m&#225;s Jung con Antonia Wolff, Groddeck con Emmy von Voigt, Wilheim Stekel con distintas pacientes, Victor Tausk, Wilheim Reich, Otto Rank&#8230;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cuesti&#243;n no se saldar&#237;a sino hasta 1914 cuando Freud escribe sus &lt;i&gt;Observaciones sobre el amor de transferencia&lt;/i&gt;, art&#237;culo visionario que distingue el terreno de la moral del campo de la &#233;tica, anticipando un &#250;nico principio rector para las cuestiones de manejo transferencial y de secreto profesional. Pero ser&#237;an necesarias todav&#237;a cuatro d&#233;cadas de latencia para que el texto pudiera emerger en su justo alcance y ser discutido por la comunidad anal&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el final de la Segunda Guerra Mundial, los juicios a los m&#233;dicos nazis y la promulgaci&#243;n del c&#243;digo de Nuremberg, surgi&#243; tambi&#233;n la necesidad de establecer l&#237;mites racionales al desarrollo cient&#237;fico y profesional. Y han sido los Estados Unidos quienes encabezaron ese furor deontol&#243;gico. En su codificaci&#243;n &#233;tica de 1953, la American Psychological Association (APA) no hace menci&#243;n espec&#237;fica a la intimidad sexual con los pacientes pero varios de sus principios y reglas indicaban ya el car&#225;cter inaceptable de tal conducta, por cierto que en t&#233;rminos bien alejados de los fundamentos freudianos: &lt;i&gt;(&#8230;) en la pr&#225;ctica de su profesi&#243;n el psic&#243;logo debe mostrar consideraci&#243;n por los c&#243;digos de la sociedad y las expectativas morales de la comunidad en la que trabaja (&#8230;)&lt;/i&gt;. Es reci&#233;n en 1977 cuando se establece el car&#225;cter no &#233;tico de la intimidad sexual con pacientes y en la versi&#243;n de 1992 cuando se la recorta con car&#225;cter exclusivo para el campo de la terapia. Este criterio ha sido adoptado por los c&#243;digos profesionales de todo el mundo, existiendo unanimidad al respecto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero tal consenso se desvanece cuando se lo confronta con una pregunta elemental: &#191;qu&#233; ocurre una vez finalizado el contrato terap&#233;utico? Los psic&#243;logos norteamericanos se ocuparon especialmente de la cuesti&#243;n, estableciendo la prohibici&#243;n absoluta para cualquier intimidad sexual con ex pacientes durante por lo menos dos a&#241;os posteriores a la interrupci&#243;n o finalizaci&#243;n del tratamiento. El criterio est&#225; basado en la premisa de un necesario trabajo de duelo, ya que el paciente pierde para siempre la posibilidad de regresar a ese an&#225;lisis. Pasados los dos a&#241;os, el c&#243;digo norteamericano tampoco acepta la involucraci&#243;n con ex pacientes, salvo en circunstancias excepcionales, en cuyo caso el terapeuta debe garantizar que ha controlado una serie de siete factores, cuyo cumplimiento resulta pr&#225;cticamente imposible.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Factor 1. El lapso de tiempo transcurrido desde la finalizaci&#243;n de la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este criterio contrasta con el de las normativas locales. El Proyecto de c&#243;digo de conducta &#233;tica y profesional de la Asociaci&#243;n Psicoanal&#237;tica de Buenos Aires (APDEBA), de octubre de 1994, plantea que &lt;i&gt;(&#8230;) le est&#225; vedado al psicoanalista mantener relaciones sexuales o simplemente sentimentales con sus pacientes mientras est&#233; vigente la relaci&#243;n profesional&lt;/i&gt;. En el mismo sentido, el C&#243;digo de Etica de la Asociaci&#243;n de Psic&#243;logos de Buenos Aires (APBA), basado casi completamente en la versi&#243;n norteamericana de 1992, ha suprimido el art&#237;culo que hace menci&#243;n a la intimidad sexual con ex pacientes. Esto no supone la aceptaci&#243;n de tales conductas, sino la opci&#243;n de tratar las eventuales denuncias bajo el principio del caso por caso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tal divergencia entre la normativa americana y local ha sido explicada por las peculiaridades de la pr&#225;ctica terap&#233;utica en Estados Unidos, donde de acuerdo a distintas investigaciones, la intimidad sexual con pacientes y ex pacientes constituye un problema mayor que en nuestro medio. Sin embargo no es seguro que esta sea la verdadera raz&#243;n. De acuerdo a nuestras investigaciones en el marco del Programa UBACyT, la hegemon&#237;a psicoanal&#237;tica en la pr&#225;ctica profesional de Buenos Aires no resulta una verdadera garant&#237;a. Un ejemplo: mientras que la totalidad de una muestra de de 400 terapeutas &#8211;entre psic&#243;logos y m&#233;dicos&#8211; considera que un analista no debe involucrarse con un paciente en tratamiento, la mitad de ellos entiende que tal prescripci&#243;n deja de tener vigencia inmediatamente despu&#233;s de haber derivado al paciente&#8230; incluso cuando la consigna aclara que tal derivaci&#243;n fue motivada por una fuerte atracci&#243;n mutua. Este razonamiento, que reduce el fen&#243;meno transferencial a la pauta contractual, nada tiene que ver con los fundamentos freudianos en los que dice autorizarse Por lo mismo, tambi&#233;n las respuestas un&#225;nimes respecto de la involucraci&#243;n amorosa con un paciente en tratamiento aparecen bajo sospecha: &#191;se trata de una fina dilucidaci&#243;n en t&#233;rminos &#233;ticos o de una mera repulsa en nombre de la moral?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Curiosamente, muchos de los terapeutas entrevistados condicionaron el curso de su respuesta a la ponderaci&#243;n de un factor que podr&#237;a resumirse as&#237;: &#8220;evaluar si esa atracci&#243;n encierra un amor verdadero&#8221;. Otra vez el amor en el centro de la escena anal&#237;tica. &#191;S&#243;lo una coincidencia? Tal vez apenas una fina iron&#237;a del destino: a cien a&#241;os del caso Anna O., el mismo perfume transferencial que cautivara a Breuer, Jung y Ferenczi, hoy flota en el aire de los m&#225;s recientes disc&#237;pulos de Freud.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La perspectiva freudiana&lt;/strong&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Este apartado es un aporte de Eduardo Laso, psicoanalista y docente de la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A m&#225;s de un siglo de aquella moral victoriana en la que naci&#243; el psicoan&#225;lisis, el mantenimiento de la prohibici&#243;n de involucraci&#243;n sexual con pacientes en tratamiento por parte de los c&#243;digos de &#233;tica profesional de los psic&#243;logos permite situar un fundamento otro que aquel de las razones morales o del buen gusto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy la moral sexual actual est&#225; en las ant&#237;podas de la pacater&#237;a de la Belle Epoque. Sin embargo los c&#243;digos de &#233;tica profesional, lejos de modificarse en este tema con los actuales aires de libertad sexual (a los que contribuy&#243; el psicoan&#225;lisis como fen&#243;meno cultural), sigue sosteniendo la no involucraci&#243;n sexual con pacientes, y hasta extiende la misma sobre ex pacientes y personas significativas del mismo (como hermanos, padres, parejas).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Semejante prohibici&#243;n nada tiene que ver por lo tanto con la intuici&#243;n moral est&#225;ndar. Y alcanza a todos los profesionales psi implicados en el tratamiento de pacientes, sean o no psicoanalistas. Es que se ha comprendido que la situaci&#243;n psicoterap&#233;utica re&#250;ne especiales condiciones de asimetr&#237;a y poder a favor de aquel que ocupa el lugar de alojar la demanda del paciente, justamente por ocupar ese lugar. Y que el empleo de ese poder para dirigir un tratamiento hacia su meta &#8211;con independencia de las maneras en que las diferentes psicoterapias entiendan la misma- es incompatible con el aprovechamiento del mismo para establecer pactos narcisistas con quien demanda tratamiento, o con gozar del paciente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &#8220;Puntualizaciones sobre el amor de transferencia&#8221;, Freud va a emplear a lo largo de su texto varias met&#225;foras extra&#237;das de la literatura y del folklore para explicar las razones por las que la involucraci&#243;n sexual con pacientes es un triunfo de la neurosis del analizante, un fracaso de la direcci&#243;n de la cura y una ca&#237;da del lugar del analista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Figuras ret&#243;ricas que refuerzan los argumentos, en un esfuerzo de claridad sobre un punto decisivo de la direcci&#243;n de la cura. Un analizante puede tolerar que su analista no entienda lo que dice, pero no que deserte de su posici&#243;n. Se pueden retomar dichos, recuerdos o sue&#241;os, pero no se puede retornar de la ca&#237;da del lugar del analista, cuando &#233;ste no estuvo a la altura de sostener los embates de la transferencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La escena teatral suspendida&lt;/strong&gt;: Freud plantea que la intensificaci&#243;n del amor de transferencia como manifestaci&#243;n de la resistencia del analizante es un fen&#243;meno esperable, de ocurrencia t&#237;pica conforme el an&#225;lisis se aproxima al n&#250;cleo pat&#243;geno generador de s&#237;ntomas. Y afirma que cuando irrumpe sobreviene un total cambio de v&#237;a de la escena. Entonces compara la emergencia del amor er&#243;tico de transferencia a la situaci&#243;n de una funci&#243;n teatral en curso, que al grito de &#8220;fuego&#8221; se ve s&#250;bitamente interrumpida. La escena del an&#225;lisis -cual escena de juego dram&#225;tico, tramada de im&#225;genes y palabras- se arruina por la emergencia sorpresiva de un real cuya estofa es pulsional: imperativo como el grito, ardiente y enceguecedor como el fuego.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El conjurador de esp&#237;ritus subterr&#225;neos&lt;/strong&gt;: Freud descarta la moral epocal que tiene a mano para argumentar por qu&#233; el analista no debe responder a la demanda amorosa de sus analizantes. Ser&#237;a un recurso f&#225;cil, pero cuyo fundamento ser&#237;a moral y no t&#233;cnico. Ahora bien, el recurso moral en el an&#225;lisis resulta para Freud un contrasentido que deja al analista en rid&#237;culo ante el analizante: se pusiese a exhortar al paciente a que renuncie a las demandas amorosas y sublime, habr&#237;a abandonado su lugar de analista para volverse un burdo moralista. Y el moralista es un cobarde que retrocede ante el deseo. Cara sim&#233;trica y opuesta del analista que en vez de retroceder, avanza para satisfacerlo. Para ejemplificarlo compara la situaci&#243;n con alguien que hace subir mediante conjuros ingeniosos a un esp&#237;ritu del mundo subterr&#225;neo, para enviarlo de vuelta abajo sin antes interrogarlo, ante el terror que le ha provocado dicha presencia. La posici&#243;n del analista requiere de valor para soportar lo insoportable de la repetici&#243;n en transferencia, y para aprovechar ser tomado como objeto para interrogar dicha repetici&#243;n, vale decir, hacerla entrar en el campo de la palabra. Con otra met&#225;fora, Lacan llamaba a esto &#8220;hacer entrar al caballo en el picadero&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El cuento del pastor y el agente de seguros&lt;/strong&gt;: Freud descarta toda ilusi&#243;n respecto de la satisfacci&#243;n del amor demandado por el analizante como v&#237;a de curaci&#243;n. Si el analista cree que mediante la estrategia de corresponder el amor del paciente ser&#237;a posible asegurar su influencia en la b&#250;squeda de alcanzar la cura, la experiencia cl&#237;nica acumulada prueba que lo que ocurre es exactamente lo contrario: la relaci&#243;n amorosa pone fin a la posibilidad de proseguir el an&#225;lisis, por la raz&#243;n elemental de que el lugar del analista cae para dar lugar al amante. Freud refuerza el argumento con la jocosa historia de un agente de seguros ateo que est&#225; a punto de morir, a quien sus allegados le env&#237;an un pastor para que lo convierta a la fe. Luego de varias horas, el asegurador no se ha convertido, pero el pastor sale con un seguro de vida. Nuevamente el analista moralmente bienintencionado es ridiculizado, al ser ubicado en el lugar del pastor tonto: no s&#243;lo sus palabras no tienen efecto alguno, sino que la relaci&#243;n se invierte y resulta tomado por el discurso de aquel a quien deb&#237;a ayudar, para terminar al servicio del goce del otro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El chistoso y la carrera de perros&lt;/strong&gt;: Freud recuerda que la meta del an&#225;lisis es que el analizante recupere la capacidad de amar que viene siendo estorbada por la neurosis, para que la pueda emplear en la vida real. La cura es s&#243;lo un medio para alcanzar ese fin y no el &#225;mbito en el que se dilapide dicha capacidad con aquel que deb&#237;a ayudar a recuperarla. Freud compara al analista que se desentiende de esa meta y avanza en la satisfacci&#243;n de la demanda amorosa a un p&#237;caro bromista que se propone arruinar una carrera de perros. Durante la competencia, el chusco arroja una salchicha en medio de la pista. Los perros se abalanzan sobre ella, olvidando la carrera y la meta final con una ristra de salchichas que aguardaba a quien llegara. Contracara del cobarde que retroced&#237;a ante los esp&#237;ritus subterr&#225;neos, el analista que se aprovecha de la cura para alcanzar metas que son s&#243;lo las suyas y nada hacen a la cura, es un p&#237;caro gozador. El sexo del analista como salchicha arrojada a los perros evoca la ca&#237;da del valor f&#225;lico que detenta la posici&#243;n del analista, al derrapar a simple pene que interrumpe el curso de la cura, perjudicando as&#237; al analizante. No es en la escena del an&#225;lisis sino en la vida donde se prueba si se ha logrado recuperar la capacidad de amar y trabajar.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb3-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ver Aldo Carotenutto &#8220;Diario di una segretta simetria, Sabina Spielrein tra Jung e Freud&#8221;. Basado en este libro se hab&#237;a filmado una versi&#243;n previa de la historia, estrenada como &#8220;Prendimi l'anima&#8221; (Italia, 2005) bajo la direcci&#243;n de Roberto Faenza &#8211;quien hab&#237;a realizado ya &lt;i&gt;Sostiene Pereira&lt;/i&gt;. Poco lograda desde el punto de vista cinematogr&#225;fico, no aparec&#237;a el personaje de Freud y el foco estaba en la relaci&#243;n entre Jung y Spielrein cuando &#233;sta ingresa a la Cl&#237;nica Psiqui&#225;trica de Burgh&#246;lzli. El t&#237;tulo con que fue estrenada en Estados Unidos, &#034;The Soul Keeper&#034; era sin embargo m&#225;s sugerente que el de Cronenberg.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El film de Cronenberg &#8220;A dangerous method&#8221;, relata justamente esta historia. El t&#237;tulo resulta poco afortunado. Est&#225; tomado del libro de John Kerr &#8220;A most dangerous method&#8221; (1993), en el cual se bas&#243; el film. El gui&#243;n, preparado por Christopher Hampton (tambi&#233;n conocido por sus guiones de los films &lt;i&gt;Relaciones peligrosas&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;El Secreto de Mary Reilly&lt;/i&gt;, entre otros), hab&#237;a optado por el m&#225;s sobrio &#8220;The Talking Cure&#8221;. En el contexto de la historia que transita el film, el adjetivo correcto para el m&#233;todo anal&#237;tico hubiera sido &#8220;espinoso&#8221;, en el sentido que le otorga Slavoj Zizek en &#8220;The Ticklish Subject&#8221;, inspirado a su vez en la conocida alegor&#237;a del puercoesp&#237;n desarrollada por el propio Sigmund Freud.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;Factor 1&lt;/strong&gt;. El lapso de tiempo transcurrido desde la finalizaci&#243;n de la terapia. En realidad se trata de una redundancia, destinada a poner el &#233;nfasis en el plazo de los dos a&#241;os. Ocurre que ha habido apelaciones respecto de per&#237;odos ligeramente m&#225;s breves y la APA estableci&#243; con claridad y de manera decidida que el per&#237;odo de finalizaci&#243;n debe exceder en cualquier caso los dos a&#241;os.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;Factor 2&lt;/strong&gt;. La naturaleza, duraci&#243;n e intensidad de la terapia. Este factor es m&#225;s complejo y ha dado lugar a muchas discusiones ya que establece una diferencia entre la intensidad y profundidad de diferentes estrategias terap&#233;uticas, tales como un trabajo psicoanal&#237;tico o una terapia din&#225;mica, por un lado, y una intervenci&#243;n de biofeedback, por otra. Y sugiere que debe distinguirse una terapia de dos o tres sesiones, de un tratamiento de varios a&#241;os de duraci&#243;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;Factor 3&lt;/strong&gt;. Las circunstancias de finalizaci&#243;n. Este factor indica que la finalizaci&#243;n de una terapia que se produce debido a problemas en el manejo de la relaci&#243;n terap&#233;utica, por ejemplo procesos de transferencia y contratransferencia, puede resultar un impedimento &#233;tico para una relaci&#243;n personal, incluso cuando el terapeuta pretenda que no ha habido aprovechamiento o da&#241;o. &lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;Factor 4&lt;/strong&gt;. La historia personal del cliente/paciente. Este factor sugiere que hay eventos en la historia del paciente, tales como abuso sexual infantil u otras formas de violentaci&#243;n padecidas, que pueden adquirir una significaci&#243;n especial cuando este paciente establezca v&#237;nculos de car&#225;cter asim&#233;trico, como podr&#237;a ser el caso de una relaci&#243;n con un ex terapeuta.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;Factor 5&lt;/strong&gt;. El estado mental actual del cliente/paciente. Este es un punto especialmente delicado, porque reconoce que una persona que se encuentra en situaci&#243;n de fragilidad y vulnerabilidad es m&#225;s permeable a ser v&#237;ctima de aprovechamiento que alguien cuyo estado mental resulta estable. Del mismo modo, establece que trastornos de dependencia o situaciones l&#237;mite de inestabilidad ps&#237;quica deben ser tenidos especialmente en cuenta. La expresi&#243;n &#8220;estado mental actual&#8221; refiere aqu&#237; claramente al momento de la nueva relaci&#243;n, pero el estado ps&#237;quico en el momento de la finalizaci&#243;n de la relaci&#243;n tambi&#233;n podr&#237;a ser tomado en cuenta y resultar relevante en t&#233;rminos del factor 3.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;Factor 6&lt;/strong&gt;. La probabilidad de impacto adverso sobre el cliente/paciente. Este factor exige por parte del terapeuta la toma en cuenta de los efectos negativos que la involucraci&#243;n pueda tener en el ex - paciente, incluidos &#8211;por tomar algunos ejemplos de casos- d&#233;ficit en el ejercicio de la confianza, confusi&#243;n de identidad o incremento del riesgo suicida. Es interesante que esta consideraci&#243;n por parte de APA no rige &#250;nicamente respecto del ex paciente, sino tambi&#233;n de otras personas significativas para &#233;l o ella, tales como miembros de su familia, ex esposos u esposas, hijos y tambi&#233;n otros pacientes, especialmente aquellos que llegaron al terapeuta recomendados por el ex - paciente.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;Factor 7&lt;/strong&gt;. Cualquier declaraci&#243;n o acci&#243;n llevada adelante por el terapeuta durante el curso de la terapia, sugiriendo o invitando la posibilidad de una relaci&#243;n sexual o sentimental con el cliente/paciente luego de finalizado el tratamiento. Este factor es claro y refiere a las intervenciones que el psic&#243;logo haya podido tener durante el tratamiento, sugiriendo que al cabo de los dos a&#241;os podr&#237;a existir una relaci&#243;n rom&#225;ntica entre ambos. Es importante aclarar que este factor no responsabiliza al psic&#243;logo por una percepci&#243;n err&#243;nea o malentendidos por parte del paciente respecto de &#8220;promesas&#8221; o &#8220;expectativas&#8221; durante la terapia, pero se aplica autom&#225;ticamente si el psic&#243;logo se involucra luego con el ex - paciente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En s&#237;ntesis, si bien la prohibici&#243;n de involucraci&#243;n con ex &#8211; pacientes no es absoluta, en los hechos termina si&#233;ndola, porque en la pr&#225;ctica es imposible que un profesional garantice de manera fehaciente e inequ&#237;voca haber controlado estos siete factores. Para una tratamiento m&#225;s detallado de esta cuesti&#243;n y su aplicaci&#243;n a casos de ficci&#243;n, ver Montesano, H. y Michel Fari&#241;a, J. (Comp.). &lt;i&gt; &lt;strong&gt;Cuestiones &#233;tico cl&#237;nicas en series televisivas: Dr. House, In Treatment, Los Soprano, Grey&#180;s Anatomy&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt;. Dynamo, 2011.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Este apartado es un aporte de Eduardo Laso, psicoanalista y docente de la c&#225;tedra de Psicolog&#237;a, &#201;tica y Derechos Humanos de la Facultad de Psicolog&#237;a, UBA. El texto, preparado especialmente para esta discusi&#243;n, fue presentado por el autor en el Seminario de Investigaciones en setiembre 2011.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Bio&#233;tica y cine: A picture of health</title>
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		<dc:date>2018-04-09T21:18:00Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Alejandra Tomas Maier</dc:creator>



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&lt;p&gt;Coincidentemente con la promulgaci&#243;n de la Declaraci&#243;n Universal de Bio&#233;tica y Derechos Humanos (UNESCO, 2005) se verifica un boom editorial en materia de (bio) &#233;tica y cine. Libros, revistas indexadas, sitios web especializados, blogs, foros, programas de educaci&#243;n a distancia, comunidades virtuales, y &#250;ltimamente p&#225;ginas de Facebook y cuentas de Twitter. &lt;br class='autobr' /&gt;
El an&#225;lisis de este fen&#243;meno excede el marco del presente art&#237;culo, el cual est&#225; destinado a una enumeraci&#243;n preliminar de lo que (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-01-Nro-1-" rel="directory"&gt;Volumen 01 | Nro 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Coincidentemente con la promulgaci&#243;n de la Declaraci&#243;n Universal de Bio&#233;tica y Derechos Humanos (UNESCO, 2005) se verifica un boom editorial en materia de (bio) &#233;tica y cine. Libros, revistas indexadas, sitios web especializados, blogs, foros, programas de educaci&#243;n a distancia, comunidades virtuales, y &#250;ltimamente p&#225;ginas de Facebook y cuentas de Twitter.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El an&#225;lisis de este fen&#243;meno excede el marco del presente art&#237;culo, el cual est&#225; destinado a una enumeraci&#243;n preliminar de lo que entendemos son los diez libros de consulta imprescindible publicados durante esta primera d&#233;cada del siglo. Si bien se mencionan una obra en ingl&#233;s, otra en portugu&#233;s y una tercera en italiano, el foco est&#225; puesto en la literatura editada y disponible en idioma espa&#241;ol. El orden corresponde al a&#241;o de edici&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, se incluye como ap&#233;ndice el &#237;ndice y las referencias de filmes contenidos en la m&#225;s reciente de estas obras publicadas en ingl&#233;s: &lt;i&gt;The Picture of Health&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Cine: 100 a&#241;os de filosof&#237;a&lt;/strong&gt;, de Julio Cabrera (Editorial Gedisa, 1999). Julio Cabrera es profesor en la Universidad de Brasilia y a&#250;na en este libro sus dos grandes pasiones: el cine y la filosof&#237;a. Partiendo de la base de que la filosof&#237;a no debe presuponerse como algo perfectamente definido antes del surgimiento del cine, sino como algo que puede modificarse a trav&#233;s de ese mismo nacimiento, Cabrera analiza en cada cap&#237;tulo una o m&#225;s pel&#237;culas, elegidas cuidadosamente para reflexionar sobre una cuesti&#243;n filos&#243;fica central. Arist&#243;teles y los ladrones de bicicletas, Bacon y Steven Spielberg, Descartes y los fot&#243;grafos indiscretos, Schopenhauer, Bu&#241;uel y Frank Capra, Nietzsche, Clint Eastwood y los asesinos por naturaleza o Wittgenstein, el cine mudo y la diligencia son algunos de los ejercicios filocinematogr&#225;ficos propuestos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Etica y Cine&lt;/strong&gt;, compilado por Juan Jorge Michel Fari&#241;a y Carlos Guti&#233;rrez (Eudeba, 1999). Incluye comentarios de 27 filmes, organizados en cuatro secciones: La moral de los bienes, destinada a delimitar los conceptos de moral y &#233;tica; (Des)Encuentro con la diferencia, consagrada a trabajar pel&#237;culas sobre el tratamiento &#233;tico de la diversidad humana; Holocausto, sobre cuestiones &#233;ticas frente a situaciones extremas, y finalmente El desaf&#237;o cient&#237;fico-tecnol&#243;gico, con ensayos espec&#237;ficos sobre bio&#233;tica y biopol&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Pensar el cine&lt;/strong&gt;, compilado por Gerardo Yomal (Manantial, 2004), incluye la conferencia de Alain Badiou &#8220;El cine como experimentaci&#243;n filos&#243;fica&#8221;, una obra imprescindible para comprender la funci&#243;n &#233;tica del cine. Alain Badiou, seguramente el m&#225;s importante fil&#243;sofo franc&#233;s viviente, presenta en este ensayo una s&#237;ntesis de su vasta obra con la claridad y contundencia que caracteriza a su pensamiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La suspensi&#243;n pol&#237;tica de la &#233;tica&lt;/strong&gt;, de Slavoj Zizek (Fondo de Cultura Econ&#243;mica, 2005). Si bien toda la obra del fil&#243;sofo y pensador esloveno est&#225; atravesada por el cine y gran parte de ella discute cuestiones morales, este libro aborda de manera directa el problema de la relaci&#243;n entre la &#233;tica y la pol&#237;tica. Lo hace desde el marco de la teor&#237;a cultural y el psicoan&#225;lisis lacaniano, incluyendo comentarios sobre filmes emblem&#225;ticos, entre ellos su conocido estudio sobre Matrix. Se recomienda la lectura de este libro en articulaci&#243;n con uno anterior del propio Zizek, &lt;i&gt;El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontolog&#237;a pol&#237;tica&lt;/i&gt;, (Paid&#243;s, 2001), donde se comentan otros 40 filmes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;M&#233;dicos en el cine. Dilemas bio&#233;ticos: sentimientos, razones y deberes&lt;/strong&gt;. De Sagrario Mu&#241;oz y Diego Gracia (Editorial Complutense, 2006). En una primera parte el libro presenta un estudio sobre &#233;tica antigua, &#233;tica moderna y &#233;tica de la responsabilidad, con el foco en los conceptos de &#233;tica narrativa y hermen&#233;utica. En la segunda parte se hace una recorrida antol&#243;gica por m&#233;dicos en el cine japon&#233;s (Akira Kurosawa y Shohei Imamura), en el cine alem&#225;n (Wim Wenders), en el cine espa&#241;ol (Luis Bu&#241;uel), en el cine sueco (Igmar Bergman), en el cine italiano (Roberto Rosellini, Luchino Visconti), y en el cine norteamericano (Nicholas Ray, John Ford, Stanley Kramer), entre otros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Bioetica e cinema. Racconti di malattia e dilemmi morali&lt;/strong&gt;, de Paolo Cattorini (Franco Angelli, 2006), La obra est&#225; organizada en dos grandes partes. La primera de ellas es un estudio sobre bio&#233;tica narrativa, con el foco en la articulaci&#243;n entre bio&#233;tica y cine. La segunda parte incluye un breve pero agudo an&#225;lisis de m&#225;s de setenta filmes y una referencia a otros trescientos, entre los que se encuentran verdaderos hallazgos. Una versi&#243;n en espa&#241;ol del estudio introductorio del libro se puede consultar en &lt;a href=&#034;https://www.eticaycine.org&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;www.eticaycine.org&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Pelas lentes do cinema. Bio&#233;tica e &#233;tica em pesquisa&lt;/strong&gt;, compilado por Dirce Guilhem, Debora Diniz y Fabio Zicker (Editora UnB, 2007). Realizado en el marco de la Universidad de Brasilia, es una de las pocas obras destinadas al tratamiento de cuestiones de bio&#233;tica en la investigaci&#243;n utilizando pel&#237;culas. Incluye fichas t&#233;cnicas para el uso pedag&#243;gico de los filmes trabajados y un CD ROM.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La medida de lo humano. Ensayos de Bio&#233;tica y Cine&lt;/strong&gt;, de Ricardo Garc&#237;a Manrique (Ed. Observatori de Bio&#232;tica i Dret, 2008). Se trata de diez ensayos, cada uno de los cuales fue originalmente publicado en la Revista de Bio&#233;tica y Derecho, de la Universidad de Barcelona. Entre los filmes comentados, se encuentran tres cl&#225;sicos sobre la eutanasia, el suicidio asistido y el buen morir: &lt;i&gt;Mar adentro, Las invasiones b&#225;rbaras y Millon Dollar Baby&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El cine &#191;Puede hacernos mejores?&lt;/strong&gt;, de Stanley Cavell (Katz Editores, 2008). Una colecci&#243;n de ensayos sobre moralidad a trav&#233;s del cine norteamericano de enredo matrimonial, a cargo de quien fuera uno de los pioneros en la articulaci&#243;n de &#233;tica y cine con su obra de 1971 &lt;i&gt;The world viewed: Reflections on the ontology of films&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;The Picture of Health: Medical Ethics and the Movies&lt;/strong&gt;, compilado por Colt, Friedman, &amp; Quadrelli, S. (Oxford University Press, 2011). Se trata de la m&#225;s extensa colecci&#243;n de art&#237;culos sobre bio&#233;tica y &#233;tica m&#233;dica a trav&#233;s del cine. Incluye comentarios sobre cl&#225;sicos del cine, pel&#237;culas antol&#243;gicas del debate bio&#233;tico y filmes m&#225;s recientes e igualmente estimulantes. En todos los casos, se consigna la ficha t&#233;cnica del film comentado y la ubicaci&#243;n de los fragmentos en formato DVD.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_22 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/png/pagina3.png?1754362523' width='500' height='449' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class='spip_document_21 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/png/pagina2.png' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/png&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/png/pagina2.png?1754362523' width='500' height='574' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
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&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/png/pagina1-2.png' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/png&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/png/pagina1-2.png?1754362523' width='500' height='629' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
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