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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>The sex's choice</title>
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		<dc:date>2018-05-13T00:27:28Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Margarita Alvarez Villanueva</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; XXY, is a dramatic film from the Argentinian filmmaker Lucia Puenzo, which is the story of Alex, a teenager of fifteen years old, who is affected by their intersex condition. This paper shows, from the analysis of this film, the issue of sex selection from the perspective of psychoanalysis of the Lacanian orientation, understood as a choice of &lt;i&gt;jouissance&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; Sex choice | Sexuation | Jouissance | Intersexuality&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-6-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 06 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Escuela Lacaniana de Psicoan&#225;lisis, Barcelona, Espa&#241;a&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/La-eleccion-del-sexo' class=&#034;spip_in&#034;&gt;La elecci&#243;n del sexo. Un comentario de la pel&#237;cula XXY de Luc&#237;a Puenzo&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>La elecci&#243;n del sexo</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/La-eleccion-del-sexo</link>
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		<dc:date>2018-05-06T20:41:57Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Margarita Alvarez Villanueva</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;XXY&lt;/i&gt;, es una pel&#237;cula dram&#225;tica de la cineasta argentina Luc&#237;a Puenzo, la cual trata de la historia de Alex, una adolescente de quince a&#241;os, quien est&#225; afectada por su condici&#243;n de intersexualidad. El presente trabajo aborda, a partir del an&#225;lisis de esta pel&#237;cula, la cuesti&#243;n de la elecci&#243;n de sexo desde la perspectiva del psicoan&#225;lisis de la orientaci&#243;n lacaniana, entendi&#233;ndose en tanto una elecci&#243;n de goce.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; Elecci&#243;n de sexo | Sexuaci&#243;n | Goce | Intersexualidad&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/The-sex-s-choice' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-6-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 06 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Escuela Lacaniana de Psicoan&#225;lisis. Barcelona, Espa&#241;a&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;XXY (Puenzo, 2007), es una pel&#237;cula de la cineasta argentina Luc&#237;a Puenzo, responsable tambi&#233;n del guion que est&#225; basado en un cuento de Sergio Bizzio. Es un film inteligente, sensible, intenso e inquietante. Estrenado en el a&#241;o 2007, gan&#243; el premio Semana de la Cr&#237;tica del Festival de Cannes y el Goya a la mejor pel&#237;cula extranjera de habla hispana del mismo a&#241;o.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De entrada, quiero resaltar algo que parecer&#237;a obvio: no es un caso real, es una ficci&#243;n. Pero, lo subrayo, porque hay una confusi&#243;n entre el t&#237;tulo y el contenido de la pel&#237;cula: confunde un individuo afectado por una alteraci&#243;n cromos&#243;mica XXY, tambi&#233;n conocida como &#8220;s&#237;ndrome de Klinefelter&#8221;, con un caso de intersexualidad. No es lo mismo y voy a explicarlo brevemente.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_513 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/xxy-2.jpg?1754362466' width='500' height='271' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;El sexo anat&#243;mico est&#225; determinado por la presencia de los cromosomas sexuales XY en el var&#243;n, y los cromosomas sexuales XX en la mujer. Un individuo XXY es alguien que ha nacido anat&#243;micamente var&#243;n pero que presenta un hipogonadismo, es decir un disfuncionamiento de las g&#243;nadas sexuales masculinas, lo que produce una producci&#243;n menor de testosterona que puede reflejarse, seg&#250;n el individuo, y seg&#250;n el grado, en cierta feminizaci&#243;n de los rasgos o del aspecto: por ejemplo, crecimiento de las mamas, poca presencia de vello corporal &#8212;el cual sigue adem&#225;s un patr&#243;n de distribuci&#243;n femenino&#8212;, una mayor cantidad de grasa corporal, por ejemplo en las caderas, y en algunos casos problemas de fertilidad en la vida adulta. As&#237;, la cuesti&#243;n afecta a los llamados caracteres sexuales secundarios, no a los caracteres sexuales primarios u &#243;rganos genitales propiamente dichos. Un intersexual, sin embargo, es un individuo que nace con caracteres sexuales primarios de los dos sexos, m&#225;s o menos definidos seg&#250;n el caso, lo cual no quiere decir que, en ning&#250;n caso, ambos sean funcionales. En muchos de ellos, esta presencia de los dos &#243;rganos no es visible en el momento del nacimiento, ya que los test&#237;culos por ejemplo est&#225;n retra&#237;dos y no se hacen evidentes hasta la pubertad o la vida adulta &#8212; conocemos el c&#233;lebre caso de Herculine Barbin del siglo XIX, cuyas memorias public&#243; Michel Foucault (Foucault, 2007), considerado anat&#243;micamente mujer y llamado por el nombre de Alexine hasta la edad adulta, nombre que hace resonar el de Alex la protagonista de nuestra pel&#237;cula&#8212;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez aclarada esta confusi&#243;n entre los individuos XXY y los intersexuales a la que induce el t&#237;tulo, quiero se&#241;alar que eso no resta ning&#250;n valor a la pel&#237;cula: en ella la ficci&#243;n se va tejiendo con sensibilidad e inteligencia cerniendo el real del que se trata, el real del sexo, como nos da la pista el libro &lt;i&gt;El origen del sexo&lt;/i&gt; que la protagonista va leyendo a lo largo de la pel&#237;cula. Luego, nos enteramos de que se lo ha dado su padre, bi&#243;logo, con la esperanza de que ella pueda extraer de all&#237; un saber sobre lo que le pasa. Por supuesto, el saber biol&#243;gico no dice nada sobre el goce, que es el real del sexo en juego para el psicoan&#225;lisis. Y que, m&#225;s all&#225; de la cuesti&#243;n de la intersexualidad, es la cuesti&#243;n que est&#225; en juego en la historia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esa es mi lectura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seguidamente voy a hacer un resumen de la pel&#237;cula, se&#241;alando algunas cuestiones que me parecen interesantes, tal como la elecci&#243;n de sexo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La elecci&#243;n del sexo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque el secreto recorre el film, poco a poco se va develando que Alex, la adolescente de quince a&#241;os en torno a la cual gira el nudo del drama, est&#225; afectada por su condici&#243;n de intersexualidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al nacer &#8212;explican&#8212; se le diagnostic&#243; una hiperplasia suprarrenal, la cual genera una producci&#243;n mayor de andr&#243;genos, una hormona sexual que da caracter&#237;sticas masculinas. Ella es la causa com&#250;n de uno de los tipos de intersexualidad, conocida como la 46 XX, en la que tanto el nivel de hormonas femeninas como la constituci&#243;n de los &#243;rganos reproductores femeninos son correctos, pero los &#243;rganos sexuales suelen experimentar un crecimiento inusual, lo que les hace parecer un pene &#8212;sin llegar a serlo&#8212;. Por lo que dicen, el caso de Alex podr&#237;a ser as&#237;, aunque la ficci&#243;n la presenta &#8220;con las dos cosas&#8221;. Al nacer, los m&#233;dicos recomendaron operar a Alex pero el padre se neg&#243; a hacerlo. Para &#233;l, Alex era &#8220;una ni&#241;a perfecta&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#201;l y su mujer, partieron de Buenos Aires a un pueblo tranquilo de la costa uruguaya para que Alex pudiera crecer libre, tanto de los prejuicios, como de las presiones sociales y m&#233;dicas hasta que alg&#250;n d&#237;a, con ellos, pudiera elegir el sexo con el que quer&#237;a vivir.&lt;br class='autobr' /&gt;
Voy a detenerme un momento en esta cuesti&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde que los avances de la medicina han permitido una cirug&#237;a sexual m&#225;s o menos &#8220;fina&#8221; de los intersexuales, muchos de ellos son sometidos de entrada a operaciones, a veces desde su detecci&#243;n en la &#233;poca fetal mediante intervenciones intrauterinas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En muchos casos, son los propios m&#233;dicos los que han elegido el sexo del ni&#241;o despu&#233;s de hacerle estudios cromos&#243;micos, hormonales y anat&#243;micos para determinar qu&#233; genitales pueden ser menos ambiguos o m&#225;s funcionales. En otros casos, han sido, o son, los padres. El hecho de querer avanzar la operaci&#243;n lo m&#225;s posible se defiende con el argumento de &#8220;normalizar&#8221; lo antes posible al ni&#241;o para que no tenga &#034;problemas&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, esta cuesti&#243;n ha generado, con raz&#243;n, numerosos debates &#233;ticos, poniendo en cuesti&#243;n el hecho de que otros decidan el sexo propio. La tendencia actual es que sean los propios intersexuales los que decidan operarse, o no, por lo que se intenta retrasar el mayor tiempo posible la toma de decisi&#243;n, hasta que el sujeto tenga elementos o criterios suficientes para ello.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto ser&#237;a m&#225;s consonante con la teor&#237;a psicoanal&#237;tica de la sexuaci&#243;n . Para el psicoan&#225;lisis, el sexo siempre nos viene asignado por el Otro. Tal y como se&#241;ala Lacan en el &lt;i&gt;Seminario ... ou pire&lt;/i&gt; (Lacan, 2012), cuando introduce los tres pasos de la sexuaci&#243;n, es el Otro quien nos reconoce primero como ni&#241;os o ni&#241;as incluso desde la primeras ecograf&#237;as, en base a una &#8220;peque&#241;a diferencia&#8221;, la presencia o ausencia de pene. Pero esa observaci&#243;n nunca es un dato primero aunque lo parezca: la presencia-ausencia de un rasgo convierten esa observaci&#243;n en una lectura significante.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_514 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L400xH300/xxy2-d5af8.jpg?1775200687' width='400' height='300' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;El segundo paso es que esa lectura nunca va a ser meramente objetiva sino que va estar contaminada, de forma expl&#237;cita o entre l&#237;neas, por la ideolog&#237;a de lo que quiere decir ser hombre o ser mujer para el Otro en cuesti&#243;n &#8212;sean los padres o el Otro social, el Otro de la &#233;poca&#8212;, o lo que es lo mismo, por el fantasma. Es una interpretaci&#243;n fantasm&#225;tica que el ni&#241;o recibe junto con esta primera asignaci&#243;n del sexo por parte del adulto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan formula un tercer paso: la decisi&#243;n &#250;ltima de situarse del lado femenino o masculino no va a ser del Otro sino del ni&#241;o, en base a una identificaci&#243;n de su goce, es decir, m&#225;s all&#225; de la anatom&#237;a, de la asignaci&#243;n de sexo del Otro registrada por el Estado, de las identificaciones simb&#243;lico-imaginarias o del g&#233;nero. Un sujeto no necesita pensarse como mujer o estar inscrito en el registro civil para gozar de un modo masculino o femenino: todo f&#225;lico o no-todo f&#225;lico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo habitual es que haya cierta discordancia entre la anatom&#237;a, las identificaciones, el goce, que no todo encaje perfectamente, que haya contradicciones, porque la sexualidad humana no es natural, es decir, instintiva: est&#225; adulterada porque el ni&#241;o se ve inmerso al nacer en un mundo simb&#243;lico, es decir, en el lenguaje. El Otro que recibe al ni&#241;o es otro que habla.&lt;br class='autobr' /&gt;
Sin embargo, en algunos casos, por ejemplo en la transexualidad, el sujeto quiere eliminar esa discordancia (Wedekin, 2013).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el intersexual, podemos decir que la tendencia es que sea el Otro quien de entrada quiera eliminarla: quiera determinar el sexo m&#225;s adecuado pensando que ello resolver&#225; la cuesti&#243;n de la sexuaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si se deja elegir al sujeto, no es seguro, pero hay la posibilidad de que &#233;l haga una elecci&#243;n que conlleva un elemento distinto de los criterios anat&#243;micos o m&#233;dicos, de las identificaciones simb&#243;lico-imaginarias. El sujeto entonces puede confrontarse no solo a su anatom&#237;a y a sus identificaciones sino, tambi&#233;n, a su goce real. Esto &#250;ltimo es muy claro en la pel&#237;cula.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El proceso de virilizaci&#243;n de los caracteres sexuales que padece Alex, consecuencia de su hiperplasia, se acent&#250;a con la pubertad y debe tomar corticoides para evitar, por ejemplo, la aparici&#243;n de la barba. Sin embargo, ella ha decidido dejar de tomarlos hace quince d&#237;as, lo que inquieta a sus padres, a cada uno de manera distinta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La madre quiere someterla a una operaci&#243;n para que le &#8220;quiten lo que le sobra para que siga siendo una mujer&#8221;. Por esa raz&#243;n ha llamado a un cirujano conocido de Buenos Aires, interesado en el caso, que ha venido aparentemente de visita con su mujer y su hijo &#193;lvaro, un adolescente un poco mayor que Alex. No ha contado ni a su marido ni a Alex, el motivo real de la visita pero ellos, poco a poco, lo descubren. Y, el padre, entonces, se opone a la operaci&#243;n: &#8220;Sab&#237;amos que iba a pasar &#8212;dice a la madre&#8212; no iba a poder ser mujer toda la vida&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ambos, padre y madre, coinciden en querer decidir r&#225;pidamente: que sea mujer o que sea hombre, es decir, eliminar las dudas o la discordancia. La madre quiere que Alex evite la virilizaci&#243;n de los caracteres sexuales secundarios con medicaci&#243;n y se deje extirpar lo que &#8220;le sobra&#8221; para que siga siendo una mujer &#8212;ella solo quer&#237;a tener hijas por lo que la virilizaci&#243;n aparente de Alex la pone delante de un duelo&#8212;; el padre reconociendo que Alex ya no es la &#034;ni&#241;a perfecta&#034;, por esa misma virilizaci&#243;n, y acept&#225;ndolo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero los dos se equivocan en los criterios que consideran importantes para tomar una decisi&#243;n. Ser hombre o mujer no tiene que ver con la anatom&#237;a, ni con las identificaciones a los roles sexuales tipificados en cada cultura, ni con la conducta. Feminidad o masculinidad son elecciones de goce, inconscientes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Encontrarse con el goce propio y situarse en relaci&#243;n a ello siempre es traum&#225;tico, siempre faltan las palabras para decirlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El drama de la pubertad no es otra cosa. Es el mismo drama que escribe Wedekind hace casi ciento veinte a&#241;os en &lt;i&gt;El Despertar de la primavera&lt;/i&gt;(Wedekind, 2013): el acceso a la sexualidad para cualquier adolescente, en tanto exige confrontarse a un goce y posicionarse respecto a &#233;l, nunca es algo tranquilo, ni r&#225;pido, ni sin consecuencias. Requiere un tiempo para ver, un tiempo para comprender y un tiempo para concluir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Alex, tambi&#233;n. Ni para ella ni para los otros dos adolescentes de la pel&#237;cula, &#193;lvaro y Wando, ser&#225; f&#225;cil. Como en la obra de Wedekind, vemos tres adolescentes divididos respecto a su goce, no compartido ni compartible, singular en cada uno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alex necesita tiempo. Los padres quieren que todo se solucione r&#225;pido, concluir de una vez, es decir, cerrar la cuesti&#243;n de si tienen un hijo o si tienen una hija, evitar la angustia. Pero Alex a&#250;n no ha concluido. Porque la cuesti&#243;n fundamental que ha de resolver no es c&#243;mo situarse respecto al propio cuerpo ni ante el Otro, sino c&#243;mo situarse respecto al propio goce.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el caso de Alex, la metamorfosis de su cuerpo &#8212;en el sentido de una virilizaci&#243;n&#8212; sin duda a&#241;ade una complicaci&#243;n especial a lo que Freud llam&#243; la metamorfosis de la pubertad, que es la metamorfosis que introduce en la relaci&#243;n del sujeto con el cuerpo la irrupci&#243;n, no de las hormonas, sino del goce propio, siempre Otro. La intersexualidad complejiza el drama de la adolescencia donde se juega esta partida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alex hace un pasaje al acto: penetra a &#193;lvaro &#8212;el hijo del cirujano&#8212; de manera agresiva e imprevista cuando &#233;ste piensa que est&#225; teniendo relaciones con una mujer &#8212;por lo que este &#250;ltimo queda consternado por lo ocurrido, dividido por la irrupci&#243;n de un goce nuevo&#8212;. &lt;br class='autobr' /&gt;
Por otro lado, Alex se enamora de Wando, con el que seg&#250;n parece ten&#237;a cierta intimidad especial, pero esta relaci&#243;n fue rechazada al percatarse Wando de su intersexualidad. Dice Alex: &lt;i&gt;&#8220;Nunca pens&#233; que me fuera a enamorar de alguien&#8221;&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alex no solo est&#225; dividida en relaci&#243;n a lo que el otro espera de &#233;l, su madre, su padre, los m&#233;dicos, el pueblo. Fundamentalmente aparece dividida entre la ni&#241;a que siempre ha sido y lo que presentifica de pregunta el goce de su &#243;rgano. Aparece dividida entre su goce f&#225;lico y el amor por un hombre, que la rechaza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero &#191;no es en general ese, la divisi&#243;n entre el amor y el goce, el drama del amor en el que todos debemos iniciarnos? Ese drama no se resuelve en la pel&#237;cula. No es una pel&#237;cula tranquilizadora o &#8220;rosa&#8221;. Toca lo real. Es inquietante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, Alex puede dar finalmente una respuesta a sus padres: &#8220;No quiero operaciones, ni pastillas ni cambios de colegio&#8221;. Esto quiere decir que no va a operarse, que no va a ir contra la virilizaci&#243;n de su cuerpo sino que acepta las modificaciones de su cuerpo y asume que tendr&#225; que hacer con lo que eso suponga para el Otro y para ella. &#191;O tendr&#237;amos que decir &#8220;para &#233;l&#8221;?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Otro demanda a Alex que decida si es hombre o mujer, y ella, se niega a dicha categorizaci&#243;n. Se pregunta: &#8220;&#191;Por qu&#233; tendr&#237;a que decidirse por una cosa o por otra? Soy las dos cosas&#8221;. Y, ah&#237;, se equivoca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es cierto que Lacan sit&#250;a que la categorizaci&#243;n hombre - mujer se nos escapa a cada instante (Lacan, 2012, p.176). Nadie podr&#237;a rellenar todos los &lt;i&gt;&#237;tems&lt;/i&gt; que pretenden definir lo que esas categor&#237;as representan idealmente. En eso, el psicoan&#225;lisis est&#225; de acuerdo con Alex, y tambi&#233;n con los transgeneristas o los te&#243;ricos &lt;i&gt;queer&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, el psicoan&#225;lisis no considera que el entrar o no en las categor&#237;as sexuales de hombre y mujer, sea un obst&#225;culo para que el sujeto entre en la categorizaci&#243;n f&#225;lica, femenino y masculino, es decir, que haga una elecci&#243;n de goce &lt;i&gt;todo f&#225;lico o no todo f&#225;lico&lt;/i&gt;. Y, desde ese punto de vista, parece que Alex ya ha elegido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#193;lvarez, M. (2014) &#8220;La pasi&#243;n transexual: convicci&#243;n o certeza&#8221;. &lt;i&gt;Freudiana. Revista de Psicoan&#225;lisis de la ELP-Catalunya&lt;/i&gt;. N&#250;mero 71. Barcelona: Comunidad de Catalunya ELP.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ansermet, F. (2002) &#8220;El psicoanalista frente a la prevenci&#243;n perinatal&#8221;. &lt;i&gt;Revista El Ni&#241;o&lt;/i&gt;. N&#250;mero 10. Barcelona: ICF.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Foucault, M. (2007). &lt;i&gt;Herculine Barbin llamada Alexina B&lt;/i&gt;. Madrid: Talasa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1971-1972 [2012]) &#034;&#8230;ou pire&#034; en &lt;i&gt;El seminario de Jacques Lacan. Libro 19&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1972-73 [2008]). &#8220;A&#250;n&#8221; en &lt;i&gt;El seminario de Jacques Lacan Libro 20&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J-A. (2008). &lt;i&gt;El partenaire-sintoma&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Wedekind, F. (2013). &lt;i&gt;El despertar de la primavera&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Letra Viva.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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