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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>What do you see when you see me?</title>
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		<dc:creator>Paula Paragis</dc:creator>



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&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires &lt;br class='autobr' /&gt; This article is, for the time being, only available in Spanish: &#191;Qu&#233; ves cuando me ves?&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-9-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 09 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Que-ves-cuando-me-ves' class=&#034;spip_in&#034;&gt;&#191;Qu&#233; ves cuando me ves?&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>&#191;Qu&#233; ves cuando me ves?</title>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Paula Paragis</dc:creator>



		<description>&lt;div class='spip_document_936 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/control_social.jpg' width=&#034;220&#034; height=&#034;333&#034; alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Control social e imaginarios en las teleseries actuales&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ficha t&#233;cnica:&lt;br class='autobr' /&gt;
Editores: Jorge Mart&#237;nez Lucena, Arturo Gonz&#225;lez de Le&#243;n Berini, Stefano Abbate.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con textos de: &#193;ngel Enrique Carretero Pas&#237;n, Miguel Angel Belmonte S&#225;nchez, Marcelo L&#243;pez Cambronero, Iv&#225;n G&#243;mez Garc&#237;a, Fernando de Felipe Allu&#233;, Llu&#237;s Any&#243; Sayol, Carlos Monte, Rosa M. Alsina-Pag&#233;s, Llu&#237;s Formiga Fanals, Irene Cambra Badii, Elena Cebri&#225;n Guinovart, Sergio Roncallo-Dow, Enrique Uribe-Jongbloed, Jorge Fern&#225;ndez Gonzalo, Javier Barraycoa Mart&#237;nez, Manuel Torres Cubeiro, Feliciana Merino Escalera, Ana Lanuza Avello, Josep Maria Sucarrats Vila, Anna Tous-Rovirosa&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;ISBN: 9788491804819&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Editorial UOC, 252 p&#225;ginas&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Abril de 2019&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-9-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 09 | Nro 2 | Julio 2019&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Las teleseries en la actualidad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las ficciones televisivas se han instalado en nuestra cultura contempor&#225;nea y han ingresado a nuestros hogares como parte de rituales cotidianos de entretenimiento y acceso a la informaci&#243;n. Ya desde su creaci&#243;n construyeron universos simb&#243;licos en los que se articulan valores sociales, perspectivas de vida y aspiraciones, los cuales se encarnan en sus personajes. Sin embargo, asistimos a un salto cualitativo en la pregnancia que esta narrativa adquiri&#243; en los &#250;ltimos a&#241;os, puesto que la facilidad de acceso a las mismas a trav&#233;s de diversos dispositivos (no s&#243;lo en la TV, sino en la web, en el tel&#233;fono m&#243;vil o la tableta) y la posibilidad del visionado diferido han llevado a que el p&#250;blico tenga control de cu&#225;ndo, d&#243;nde y qu&#233; ve. De hecho, ha surgido una nueva forma de consumo en torno a estos contenidos: el &lt;i&gt;binge-watching&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;marat&#243;n de series&lt;/i&gt;, que refiere a la acci&#243;n de ver varios episodios de la misma serie televisiva de forma continua en formato digital. Es notable que el t&#233;rmino en ingl&#233;s &lt;i&gt;binge&lt;/i&gt; significa &#8220;acto de consumo excesivo o compulsivo&#8221;. Siguiendo aquello que Jorge Carri&#243;n (2014) define como &lt;i&gt;teleadicci&#243;n&lt;/i&gt;, es posible considerar que el nuevo estupefaciente en juego es el personaje, el cual &#8220;act&#250;a por empat&#237;a; estimula la identificaci&#243;n parcial; lo sentimos cercano y lejano a un mismo tiempo&#8221; (p. 21).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El inter&#233;s que suscitan las series televisivas en la actualidad no responde &#250;nicamente al crecimiento cuantitativo del p&#250;blico o a las posibilidades tecnol&#243;gicas del medio, sino que las mismas comportan competencias comunicativas que el espectador asimilar&#225; a trav&#233;s de sus propuestas est&#233;ticas, entramados narrativos complejos y personajes que responden a situaciones sociohist&#243;ricas diversas. Seg&#250;n Guti&#233;rrez y Gavil&#225;n (2015), constituyen un objeto de estudio en tanto universos complejos que pueden interrogarse a partir de dos premisas: qu&#233; historias nos cuentan las series y c&#243;mo nos las cuentan.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Su potencial sem&#225;ntico es considerable dada su audacia en el tratamiento tem&#225;tico, la construcci&#243;n de personajes cada vez m&#225;s complejos, la asimilaci&#243;n de m&#250;ltiples lenguajes adem&#225;s del cinematogr&#225;fico y el potencial intertextual favorecido por su tendencia a retomar historias y referencias de la cultura popular. (Guti&#233;rrez y Gavil&#225;n, 2015, p. 24)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En consonancia, Carri&#243;n (2014) postula que &#8220;la obra es un campo de investigaci&#243;n, un laboratorio en que el creador disecciona, trata de descubrir qu&#233; es y qu&#233; puede llegar a ser un ser humano en un momento hist&#243;rico concreto&#8221; (p. 68). Este prisma a partir del cual el espectador ve su propia realidad tiene efectos en su propia conformaci&#243;n cultural, ya que sin darse cuenta incorpora &#8220;patrones estables, repetitivos, penetrantes y virtualmente inescapables de im&#225;genes e ideolog&#237;as que la televisi&#243;n provee [...]&#8221; (Morgan y Shanahan, 1999, p.5).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se evidencia, entonces, que no estamos simplemente frente a un entretenimiento o suceso de comunicaci&#243;n, sino que se trata de un fen&#243;meno social ya que la televisi&#243;n oficia como &#8220;portadora/provocadora de sentidos y parte crucial de las din&#225;micas que mantienen la estructura social en un constante proceso de producci&#243;n y reproducci&#243;n de significados&#8221; (Fiske, 1987, p. 27). Los grupos sociales organizan, decodifican e interact&#250;an con contenidos televisivos, para revelar una amplia gama de manifestaciones culturales, pol&#237;ticas y econ&#243;micas (Cappello, 2017). El hecho de tener acceso a esta amplia oferta de relatos que ofrece la narrativa audiovisual permite a los espectadores aguzar sus aptitudes cr&#237;ticas y tener una nueva experiencia est&#233;tica. En este sentido acordamos con Giancarlo Cappello (2017), quien afirma: &#8220;La televisi&#243;n s&#237; sirve para pensar&#8221; (p. 10).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Nuevas modalidades de consumo de las teleseries&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No s&#243;lo la modalidad en la que vemos las teleseries ha cambiado notablemente en la &#250;ltima d&#233;cada, sino tambi&#233;n su velocidad. Anteriormente est&#225;bamos habituados a ver un episodio por semana, teniendo que esperar el d&#237;a y horario de emisi&#243;n para ello. En la actualidad, gracias a plataformas digitales y de streaming, pueden verse todos los episodios de una temporada sin tiempos de espera. El espectador vivencia la temporalidad de modo diverso, puesto que se han redefinido ciertas caracter&#237;sticas de la nueva &lt;i&gt;serialidad&lt;/i&gt; (Innocenti y Pescatore, 2011).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las series televisivas hoy en d&#237;a constituyen universos vastos, pormenorizados, susceptibles de ampliaci&#243;n y reconstrucci&#243;n &#8211;pueden aparecer nuevos personajes, desaparecer, se pueden imponer mundos que no tienen nada que ver con la l&#237;nea narrativa dominante, etc. Por otra parte, dichos universos no son s&#243;lo mutables, sino tambi&#233;n duraderos ya que se toman su tiempo para cambiar. Son universos permanentes, que tienen una duraci&#243;n material con un fuerte poder de condicionamiento sobre los mecanismos de organizaci&#243;n temporal de sus seguidores (Innocenti y Pescatore, 2011). Este ritmo vertiginoso que se impone en el visionado de las teleseries sintoniza con el esp&#237;ritu de la &#233;poca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A prop&#243;sito de los cambios sobrevenidos en el arte moderno, Nicol&#225;s Bourriaud (2002) ubica que el arte siempre ha sido relacional en diferentes grados, puesto que se trata de un elemento de lo social y fundador del di&#225;logo. Desde esta perspectiva, las pr&#225;cticas art&#237;sticas toman &#8220;como horizonte te&#243;rico la esfera de las interacciones humanas y su contexto social, m&#225;s que la afirmaci&#243;n de un espacio simb&#243;lico aut&#243;nomo y privado&#8221;, lo cual &#8220;da cuenta de un cambio radical de los objetivos est&#233;ticos, culturales y pol&#237;ticos puestos en juego&#8221; (p. 13).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si entendemos a la narrativa cinematogr&#225;fica como una de las manifestaciones art&#237;sticas patognom&#243;nicas del siglo XXI es posible observar que efectivamente ha acontecido un cambio en los elementos que componen los nuevos relatos. El espectador ha adquirido un rol activo y determinante en cuanto a la circulaci&#243;n de contenidos audiovisuales ya que mediante las redes sociales su potencia para intervenir es infinita, pudiendo crear y decidir continuamente sobre el rumbo de los flujos de informaci&#243;n. En este sentido, las teleseries, m&#225;s que ninguna otra manifestaci&#243;n art&#237;stica, &#8220;circulan por la red a dos niveles simult&#225;neos: el del consumo y el de la interpretaci&#243;n. Ambos confluyen en un tercer nivel, posterior: el de la reescritura&#8221; (Carri&#243;n, 2014, p. 32). Precisamente, nuestra condici&#243;n de agentes pol&#237;ticos en tanto telespectadores supone una modalidad de consumo internacional y en red, la cual conlleva &#8220;la proliferaci&#243;n de una nueva sentimentalidad, que atraviesa la pantalla, transforma la cotidianidad individual, var&#237;a lo que entendemos por identidades colectivas y, sobre todo, por relaciones sociales&#8221; (Carri&#243;n, 2014, p. 33).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Control social e imaginarios en las teleseries actuales&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La interesante propuesta de Jorge Mart&#237;nez Lucena, Arturo Gonz&#225;lez de Le&#243;n Berini y Stefano Abbate (2019) versa sobre la relaci&#243;n entre las teleseries y las sociedades de control. A lo largo de sus cap&#237;tulos revelan el modo en que las ficciones televisivas ofician de prismas de los nuevos imaginarios posmodernos, a la vez que ponen en juego toda clase de mecanismos de control social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la primera parte del libro, &lt;i&gt;Hermen&#233;utica&lt;/i&gt;, los autores introducen al lector en el arte de la interpretaci&#243;n de textos partiendo de la pregunta: &#034;&#191;Hasta qu&#233; punto podemos estar tranquilos mientras vemos nuestra teleserie?&#034; Poco a poco ir&#225;n develando los diversos recursos t&#233;cnico-estil&#237;sticos mediante los cuales el &lt;i&gt;espejo negro&lt;/i&gt; nos transmite determinada concepci&#243;n del mundo. Su poder performativo radica, precisamente, en la cristalizaci&#243;n de imaginarios sociales, siendo capaz de hacer mella en el espectador sin que &#233;ste lo sepa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego de los cap&#237;tulos iniciales (e inici&#225;ticos en esta aventura), se ofrece al lector una gu&#237;a interpretativa de nuestra sociedad a la luz de ejemplos encontrados en ficciones televisivas actuales. Se trata de una obra colectiva cuyo eje radica en los mecanismos de control social y en la que se re&#250;nen comentarios acad&#233;micos sobre tem&#225;ticas por dem&#225;s atractivas: tecnolog&#237;as del yo, inmortalidad y obsolescencia programada, la revoluci&#243;n posmoderna, utop&#237;as y activismo social, etc. Las mismas se abordan a partir del material que ofrecen teleseries muy populares, entre las que puede mencionarse &lt;i&gt;Manhunt: Unabomber&lt;/i&gt; (Sodroski, 2017), &lt;i&gt;Black Mirror&lt;/i&gt; (Brooker, 2011), &lt;i&gt;Altered Carbon&lt;/i&gt; (Calogridis, 2018), &lt;i&gt;Westworld&lt;/i&gt; (Nolan, 2016), &lt;i&gt;Mr. Robot&lt;/i&gt; (Esmail, 2015), &lt;i&gt;Handmaid's Tale&lt;/i&gt; (Miller, 2017), &lt;i&gt;The Leftovers&lt;/i&gt; (Perrota y Linderof, 2014) y &lt;i&gt;Sense 8&lt;/i&gt; (Wachowski y Straczynski, 2015).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, en la tercera parte se analizan cr&#237;ticamente los imaginarios sociales que filtran las series televisivas contempor&#225;neas, desentra&#241;ando los relatos y estereotipos que se construyen alrededor de las categor&#237;as de normalidad y patolog&#237;a en relaci&#243;n con la psicopat&#237;a, los roles sociales y de g&#233;nero, las nuevas configuraciones familiares, la pol&#237;tica y los efectos metaf&#237;sicos y antropol&#243;gicos del g&#233;nero porno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sabemos que m&#225;s de uno espera el momento del d&#237;a en que puede disfrutar de ver su serie predilecta, por ello cabe dar curso a la iniciativa de estos autores e interrogarnos: &#191;Qu&#233; vemos cuando vemos una teleserie?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El control social en la pantalla&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El fil&#243;sofo franc&#233;s Michael Foucault (1981) concibe el &lt;i&gt;poder&lt;/i&gt; no como algo que se posee, sino como algo que se ejerce entre personas o grupos, por lo cual propone m&#225;s bien un an&#225;lisis sobre las &lt;i&gt;relaciones de poder&lt;/i&gt;. En la inmanencia de dichas relaciones no es posible ubicar un s&#243;lo poder, sino varios poderes heterog&#233;neos, una multiplicidad de relaciones de fuerza que cobran existencia en diferentes formas locales, a la vez que tienen una especificidad hist&#243;rica y geogr&#225;fica. Se denomina &lt;i&gt;microf&#237;sica del poder&lt;/i&gt; a esta caracter&#237;stica por la cual el poder est&#225; en todas partes; las relaciones de poder producen y regulan las pr&#225;cticas cotidianas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El autor analiza diferentes pr&#225;cticas y dispositivos en donde se entrecruzan poder y saber (que incluyen lo dicho y lo no dicho), para investigar su injerencia en las subjetividades a trav&#233;s de las &#233;pocas. La forma de asir al poder es en estas pr&#225;cticas y dispositivos, en los cuales el sujeto aparece como efecto de una constituci&#243;n (Castro, 2011). A lo largo de la historia, el autor describe diferentes configuraciones de poder, las cuales hallan su punto de anclaje en diversos dispositivos:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Lo que trato de situar bajo ese nombre es, en primer lugar, un conjunto decididamente heterog&#233;neo, que comprende discursos, instituciones, instalaciones arquitect&#243;nicas, decisiones reglamentarias, leyes, medidas administrativas, enunciados cient&#237;ficos, proposiciones filos&#243;ficas, morales, filantr&#243;picas; en resumen: los elementos del dispositivo pertenecen tanto a lo dicho como a lo no dicho. El dispositivo es la red que puede establecerse entre estos elementos. (Foucault, 1978, p. 171)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En la actualidad, los mecanismos propios del poder disciplinario han mostrado su caducidad y nos encontramos frente a modalidades de control novedosas. Seg&#250;n Mart&#237;nez Lucena (2019), el ocio es el lenitivo del r&#233;gimen de explotaci&#243;n cada vez m&#225;s ubicuo en nuestra globalizaci&#243;n neoliberal y es por ello que las teleseries tienen un papel capital en nuestra cultura. De hecho, el autor propone considerarlas como tecnolog&#237;as del yo, retomando el concepto foucaultiano, las cuales&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;permiten a los individuos efectuar, por cuenta propia o con la ayuda de otros, cierto n&#250;mero de operaciones sobre su cuerpo y su alma, pensamientos, conducta, o cualquier forma de ser, obteniendo as&#237; una transformaci&#243;n de s&#237; mismos con el fin de alcanzar cierto estado de felicidad, pureza, sabidur&#237;a o inmortalidad. (Mart&#237;nez Lucena, 2019, p. 73)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El camino que el lector recorrer&#225; a trav&#233;s de las p&#225;ginas de este libro radica precisamente en pesquisar las huellas de dichas operaciones en las ficciones televisivas. Constantemente las teleseries nos plantean paralelismos &#8220;pantalla en pantalla&#8221;, como &lt;i&gt;Black Mirror&lt;/i&gt; (Brooker, 2011), en los que la distinci&#243;n entre nuestro tiempo y la narraci&#243;n, lo relatado y lo vivido, se vuelve difusa. En tiempos en los que &#8220;nadie est&#225; dispuesto a vivir enfrent&#225;ndose &#8211;sin filtro&#8211; al vac&#237;o posmoderno [...] se necesita poner distancia con la realidad, mediante productos que el control social ofrece a raudales&#8221; (Mart&#237;nez Lucena, 2019, p. 21). Sin embargo, uno podr&#237;a preguntarse &#8220;&#191;somos conscientes de la imagen de perfecci&#243;n que subyace en cada uno de los mitos que son las teleseries [...]?&#8221; (Mart&#237;nez Lucena, 2019, p. 75).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El ejercicio de reflexi&#243;n sobre la subjetividad de nuestra &#233;poca, lo cual conlleva pormenorizar las modalidades cada vez m&#225;s sutiles y omnipresentes que adquiere el control social, as&#237; como tambi&#233;n la subrepticia pretensi&#243;n de dirigir la conducta y el pensamiento de los ciudadanos, resulta la brillante apuesta de los diversos autores que abonan a la escritura colectiva de la que el presente libro es el resultado. En cada una de sus p&#225;ginas se logra desenmara&#241;ar las distintas aristas que admite este tipo de narrativa desde una perspectiva compleja.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Contrariamente a la sensaci&#243;n que se pregona hoy en d&#237;a de vivir cada vez m&#225;s libres e independientes, estos textos nos interpelan para no caer en la ingenuidad, mostr&#225;ndonos que el control social adquiere matices invisibles y que las distop&#237;as que vemos en la ficci&#243;n tienen una ligaz&#243;n estrecha con nuestra cotidianeidad hipermoderna. &#191;Sabemos, acaso, qui&#233;n ejerce dicho control? &#191;O a qu&#233; se dirige? Ciertamente no se trata de un interrogante que pueda responderse a la ligera, si bien pueden ensayarse algunas ideas al respecto. El presente libro propone un jaque mate al imaginario social vigente y, en consonancia con el esp&#237;ritu revolucionario que presentan algunas ficciones, nos siembra dudas y nos convoca a cambiar nuestra manera de mirar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Atwood, M. y Moss, E. (productoras) y Miller, B. (creador). (2017). &lt;i&gt;The Handmaid's Tale&lt;/i&gt; [Serie]. Estados Unidos: Hulu.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bourriaud, N. (2006) &lt;i&gt;Est&#233;tica relacional&lt;/i&gt;. Buenos Aires, Argentina: Adriana Hidalgo Editora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Brooker, C. (productor y creador). (2011). Black Mirror [Serie]. Reino Unido: Zeppotron.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cappello, G. (2017) &lt;i&gt;Ficciones cercanas. Televisi&#243;n, narraci&#243;n y esp&#237;ritu de los tiempos&lt;/i&gt;. Lima, Per&#250;: Fondo Editorial Universidad de Lima.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Carri&#243;n, J. (2014) &lt;i&gt;Teleshakespeare&lt;/i&gt;. Buenos Aires, Argentina: Interzona Editora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Castro, E. (2011) &lt;i&gt;Diccionario Foucault. Temas, conceptos y autores&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Sigio XXI.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esmail, S.; Golin, S.; Staler, C.; y Malek, R. (productores) y Esmail, S. (creador). (2015). &lt;i&gt;Mr. Robot&lt;/i&gt; [Serie]. Estados Unidos: Universal Cable Productions; Anonymous Content.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fiske, J. (1987). &lt;i&gt;Television Culture&lt;/i&gt;. New York: Routledge, 2011.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Foucault, M. (1978). El juego de Michel Foucault. &lt;i&gt;Revista Diwan&lt;/i&gt;, 2, 171-202.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Foucault, M. (1981[1976]). Las redes del poder. &lt;i&gt;Revista Barbarie&lt;/i&gt;, 4. Recuperado de: &lt;a href=&#034;http://www.diporets.org/articulos/Las%20redes%20del%20poder.pdf&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.diporets.org/articulos/Las%20redes%20del%20poder.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Guti&#233;rrez, M. D. L. L., y Gavil&#225;n, M. T. N. (2015). El an&#225;lisis de series de televisi&#243;n: construcci&#243;n de un modelo interdisciplinario. &lt;i&gt;Revista ComHumanitas&lt;/i&gt;, 6(1), 22-39.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Innocenti, V. y Pescatore, G. (2011) Los modelos narrativos de la serialidad televisiva, en &lt;i&gt;La balsa de la medusa&lt;/i&gt;, 6, pp. 31-50.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lindelof, D.; Perrota, T.; Berg, P.; Aubrey, S. (productores) y Lindelof, D. y Perrota, T. (creadores). (2014). &lt;i&gt;The Leftovers&lt;/i&gt; [Serie]. Estados Unidos: Warner Bros. Television; HBO.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lenic, J. (productor) y Kalogridis, L. (creador). (2018). &lt;i&gt;Altered Carbon&lt;/i&gt; [Serie]. Estados Unidos: Skydance Productions; Netflix.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Loges, M.; Dean, Jones Jr.; y Boden, A. (productores) y Wachowski, H.; Straczynski, J.M. (creadores). (2015). &lt;i&gt;Sense 8&lt;/i&gt; [Serie]. Estados Unidos: Netflix.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Martin, C.; Polaire, M.; Wray, C.; Semel, S. (productores) y Nolan, J. y Joy, L. (creadores). (2016). &lt;i&gt;Westworld&lt;/i&gt; [Serie]. Estados Unidos: HBO.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mart&#237;nez Lucena, J., Gonz&#225;lez de Le&#243;n Berini, A. y Abbate, S. (2019) &lt;i&gt;Control social e imaginarios en las teleseries actuales&lt;/i&gt;. Barcelona, Espa&#241;a: Editorial UOC.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Morgan, M., Shanahan, S. y Signorielli, N. (2009). Growing up with television: cultivation processes. En J. Bryant y M. B. Oliver. (Eds.). &lt;i&gt;Media effects. Advances in theory and research&lt;/i&gt; (pp. 34-49). Nueva York, NY: Routledge.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<enclosure url="https://journal.eticaycine.org/IMG/pdf/jeyc_julio_2019_09_paragis_control_social_e_imaginarios_en_las_teleseries_actuales.pdf" length="112064" type="application/pdf" />
		

	</item>
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		<title>The ethics of psychoanalysis&#034; Seminar through cinema</title>
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		<dc:date>2018-05-13T22:01:37Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Florencia Gonz&#225;lez Pla, Paula Paragis</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires &lt;br class='autobr' /&gt; This article is, for the time being, only available in Spanish: El Seminario de la &#201;tica a trav&#233;s del cine&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-7-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 07 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/El-Seminario-de-la-Etica-a-traves-del-cine' class=&#034;spip_in&#034;&gt;El Seminario de la &#201;tica a trav&#233;s del cine&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>El Seminario de la &#201;tica a trav&#233;s del cine</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/El-Seminario-de-la-Etica-a-traves-del-cine</link>
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		<dc:date>2018-05-08T18:52:35Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Florencia Gonz&#225;lez Pla, Paula Paragis</dc:creator>



		<description>&lt;div class='spip_document_625 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/libro_etica.jpg' width=&#034;201&#034; height=&#034;341&#034; alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;El Seminario de la &#201;tica a trav&#233;s del cine&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lecturas lacanianas de Charles Chaplin, Jules Dassin, Federico Fellini, Woody Allen, Alfred Hitchcock, Vince Gilligan, Krzysztof Kieslowski, George Stevens, Pedro Almod&#243;var y los hermanos Marx&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eduardo Laso y Juan Jorge Michel Fari&#241;a&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Editorial Letra Viva&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;128 p&#225;ginas&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Julio 2017&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-7-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 07 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La &#233;tica: una lectura cl&#237;nico-cinematogr&#225;fica&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Paula Paragis y Florencia Gonz&#225;lez Pla&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;&#191;Por qu&#233; el cine es tan importante para pensar la novedad que introduce el descubrimiento freudiano en el campo de la &#233;tica?&#8221; Este interrogante se propone como puntapi&#233; inicial para revisitar la obra de Jacques Lacan a partir de un recorrido original sobre aquellas pel&#237;culas a las que el autor hace referencia en el Seminario VII (1959-1960) y en el texto &#8220;Kant con Sade&#8221; (1963). Como se sabe, a lo largo de su obra, Lacan se vali&#243; en distintas oportunidades del cine para la transmisi&#243;n de su ense&#241;anza. A partir de ello, los autores de este libro proponen una interesante y novedosa distinci&#243;n metodol&#243;gica para dar entrada a diferentes referencias cinematogr&#225;ficas. As&#237; diferencian &lt;i&gt;menciones, citas y referencias&lt;/i&gt; propiamente dichas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las menciones se limitan a traer a colaci&#243;n el nombre de un film de modo digresivo y sin que se articule a algo que Lacan pretenda transmitir. Es el caso de la inclusi&#243;n a &lt;i&gt;Un chien andalou&lt;/i&gt; de Bu&#241;uel, con su c&#233;lebre escena del sujeto arrastrando dos curas, un piano y un burro podrido para evocar c&#243;mo se siente &#233;l mismo ante su alumnado. O bien cuando Lacan toma el t&#237;tulo de un film por el sentido que evoca, sin que importe la pel&#237;cula misma -por ejemplo, &lt;i&gt;La t&#234;te contre les murs&lt;/i&gt;, de Georges Franju. Las citas, por su parte, remiten a alguna escena de una pel&#237;cula para transmitir una idea que Lacan est&#225; desarrollando en ese momento. Para ello se vale del detalle de determinada escena del film, -por ejemplo, la escena final del monstruo marino en La dolce vita-, sin que importe la trama del film mismo. Finalmente, y en un lugar m&#225;s relevante, se ubican las referencias propiamente tales. Estas ya presentan alguna articulaci&#243;n con los argumentos que desarrolla Lacan, otorg&#225;ndoles valor de ejemplo, por lo que es necesario haber visto el film para completar la transmisi&#243;n de la idea puesta en juego. Es el caso de &lt;i&gt;Nunca en domingo&lt;/i&gt;, para abordar la cuesti&#243;n del Juicio Final y la contabilizaci&#243;n de las faltas, las pel&#237;culas de los hermanos Marx y en particular la cuesti&#243;n de la Cosa muda en Harpo, el tratamiento del tema de la falsa caridad, con &lt;i&gt;Monsieur Verdoux&lt;/i&gt;, de Charles Chaplin, la tramitaci&#243;n de un duelo hist&#243;rico y singular, con &lt;i&gt;Hiroshima mon amour&lt;/i&gt;, el axioma &lt;i&gt;Il n'y a pas de rapport sexuel&lt;/i&gt; en &lt;i&gt;El imperio de los sentidos&lt;/i&gt;, o el tratamiento de los n&#250;meros imaginarios y la perversi&#243;n en &lt;i&gt;El joven T&#246;rless&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el seminario de la &#201;tica, Lacan despliega las consecuencias que abre la noci&#243;n del inconsciente ya no s&#243;lo respecto del estatuto del s&#237;ntoma y la verdad, sino tambi&#233;n de la realidad, la belleza y hasta del bien. All&#237; afirma, de forma totalmente innovadora para su &#233;poca, que la experiencia freudiana constituye una revoluci&#243;n en el pensamiento de la &#233;tica. Paralelamente, se ir&#225; esbozando su preocupaci&#243;n por el acto creador y por el enigma de la sublimaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su mayor apuesta es que la cl&#237;nica psicoanal&#237;tica es capaz de arrojar nueva luz sobre el campo de la filosof&#237;a moral y, al hacerlo, la interpela y la interpreta. La experiencia de lo inconsciente revela que a nivel del principio del placer no existe el Soberano Bien que la filosof&#237;a kantiana propone para fundar la &#233;tica. La inversi&#243;n que se extrae de Freud en dicho campo es que el Soberano Bien es &lt;i&gt;das Ding&lt;/i&gt;, la Cosa incestuosa y prohibida, y por lo tanto imposible de encontrar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde esta perspectiva, habr&#237;a un intento ilusorio de &#8220;volver a encontrar&#8221; el objeto perdido, lo cual supone la existencia de un encuentro originario que habr&#237;a que repetir por medio del reencuentro de &#233;ste. Sin embargo, para Freud y para Lacan lo que se trata de reencontrar escapa a la palabra, en tanto la Cosa es extranjera al orden simb&#243;lico y nunca estuvo en &#233;l, pero por la entrada del sujeto en el orden simb&#243;lico &#233;sta se presenta como falta. Dicha b&#250;squeda no remite a la realidad material sino a &lt;i&gt;das Ding&lt;/i&gt; como real, aquello imposible de simbolizar que en el encuentro con el Otro primordial es la Cosa que desea, aquel objeto en falta por la que se coordinan la falta en ser del sujeto con la falta del Otro. En este sentido, &lt;i&gt;das Ding&lt;/i&gt; introduce esta paradoja del deseo humano por la cual espera reencontrar una cosa que est&#225; all&#237; aguardando al sujeto como objeto de deseo del Otro. En dicha b&#250;squeda, lo que el sujeto encuentra en la realidad no es la Cosa, sino sus coordenadas de placer, circuitos de goce en torno de la Cosa ausente. Y tambi&#233;n el &lt;i&gt;pathos&lt;/i&gt; de la nostalgia por un objeto que nunca estuvo, pero cuya falta opera como empuje, causa de deseo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ser&#225; a partir de la relaci&#243;n existente entre Ley y deseo, que Lacan continuar&#225; elaborando la cuesti&#243;n de &lt;i&gt;das Ding&lt;/i&gt;. Para ello tomar&#225; el imperativo categ&#243;rico kantiano y la &lt;i&gt;Filosof&#237;a en el tocador&lt;/i&gt; del Marqu&#233;s de Sade, en una propuesta sumamente audaz. Se&#241;ala entonces que las &#233;ticas radicales de Kant y Sade, lejos de ser opuestas, se articulan entre s&#237; al punto de poder ser representadas topol&#243;gicamente mediante una banda de Moebius, una superficie de una sola cara que se contin&#250;a &lt;i&gt;ad infinitum&lt;/i&gt;, mostr&#225;ndonos que lo que suponemos son dos caras de una cinta, en realidad, es una sola.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la tradici&#243;n moral hasta Kant, el Bien se opon&#237;a al Mal y se identificaba con el bienestar del sujeto, por oposici&#243;n al malestar que se deriva de la v&#237;a del Mal (Figura 1). Malestar que en el discurso religioso era prometido a un m&#225;s all&#225; en el infierno. Sin embargo, Kant introduce la distinci&#243;n entre el Soberano Bien (&lt;i&gt;Gute&lt;/i&gt;) y el bienestar (&lt;i&gt;Whol&lt;/i&gt;), y articula este &#250;ltimo al malestar: obrar por deber al imperativo categ&#243;rico supone un tipo de acci&#243;n cuyo correlato afectivo es el dolor, y no el placer. La v&#237;a del Bien tiene as&#237;, como correlato subjetivo el malestar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sade, por otro lado, y planteando su &#8220;imperativo categ&#243;rico&#8221; de goce, hace del Mal la v&#237;a de un goce a cuenta del sujeto: se puede estar bien en el Mal. Si representamos en una banda estos cuatro elementos, se observa que la torsi&#243;n que implican tanto Kant como Sade (figura 2) ponen a sus &#233;ticas radicales en continuidad: el polo del Bien se conecta con el malestar (Kant) y el del Mal con el del bienestar (Sade), conformando as&#237; una banda de Moebius (figura 3) en torno de un centro que es &lt;i&gt;das Ding&lt;/i&gt;, lo que Lacan nombra &lt;i&gt;Kant con Sade&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_626 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/seminario_1.jpg?1754362452' width='500' height='433' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;El psicoan&#225;lisis permite pensar, entonces, la diferencia entre &#233;tica y moral. Puede decirse que a partir del vaciamiento del lugar del Soberano Bien, en el que Freud sit&#250;a al objeto en tanto perdido, se formula el problema de la &#233;tica ya no en t&#233;rminos de un Bien Soberano, sino de una &#233;tica del deseo. Es en este sentido que no hay Bien Supremo. Ese Bien no es m&#225;s que la Cosa, y el estatuto del inconsciente no es &#243;ntico sino &#233;tico. As&#237;, Kant podr&#237;a pensarse como un s&#237;ntoma, s&#237;ntoma que Lacan se ocupa de leer y poner en su lugar. Su interpretaci&#243;n freudiana del pensamiento kantiano resulta el punto de partida de su tesis sobre la &#233;tica del psicoan&#225;lisis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan plantea que la &#233;tica no es el hecho de que haya un orden u obligaciones que regulen los v&#237;nculos en la sociedad ni tampoco son las estructuras elementales del parentesco que hacen que el hombre se haga objeto de un intercambio reglado. Todo eso es dimensi&#243;n moral, en la que el orden de los h&#225;bitos, las leyes positivas y los valores epocales ordenan la realidad social particular que habita el hombre. La &#233;tica se abre a una dimensi&#243;n singular, en tanto comienza cuando el sujeto plantea la pregunta sobre ese bien que hab&#237;a buscado inconscientemente en las estructuras sociales y es llevado a descubrir el v&#237;nculo por el cual lo que se presenta como ley se articula a la estructura del deseo, que ordena su conducta de manera tal que el objeto &#250;ltimo se mantenga siempre a distancia para &#233;l. Ello revela que ley y deseo se articulan, y que el deseo es en el fondo deseo de deseo, lo cual lleva al sujeto a confrontarse con la pregunta de si quiere lo que desea en &#233;l. As&#237;, la propuesta lacaniana es plantear una medida que se presenta no como m&#225;xima sino como pregunta, y que apunta no a un deber ser a futuro sino dirigida a lo que el sujeto ha dicho o hecho: &#191;&lt;i&gt;has actuado conforme al deseo que te habita&lt;/i&gt;? Pregunta que no puede resolverse en el campo de la reflexi&#243;n filos&#243;fica sino en un an&#225;lisis, en tanto la pregunta apunta al deseo inconsciente que habita el sujeto. Por supuesto, la soluci&#243;n kantiana y la que aporta el psicoan&#225;lisis no son equivalentes. Se trata de concepciones de subjetividad diferentes: la que va de la raz&#243;n autoconsciente y libre, al sujeto efecto del significante y dividido, en una relaci&#243;n al Otro en torno de la que se estructuran identificaciones, fantasmas y deseos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Siguiendo dichos conceptos centrales abordados en el seminario, en &lt;i&gt;El seminario de la &#233;tica a trav&#233;s del cine&lt;/i&gt; el lector se va acercando a las pel&#237;culas que Lacan sugiere ver para comprender mejor los conceptos all&#237; desplegados. Sin embargo, resulta original la iniciativa de los autores de ofrecer tambi&#233;n referencias a otras pel&#237;culas y series cuidadosamente elegidas por su valor ejemplar de transmisi&#243;n de la &#233;tica del psicoan&#225;lisis, lo cual enriquece y suplementa la propuesta del propio Lacan. A lo largo de dicho recorrido, en el que se incluyen pormenorizados an&#225;lisis sobre el &lt;i&gt;Dec&#225;logo&lt;/i&gt; (Kieslowski, 1989), &lt;i&gt;Un lugar bajo el sol&lt;/i&gt; (Stevens, 1951), &lt;i&gt;La soga&lt;/i&gt; (Hitchcock, 1948), &lt;i&gt;Entre copas&lt;/i&gt; (Payne, 2004), &lt;i&gt;Julieta&lt;/i&gt; (Almod&#243;var, 2016), y la serie televisiva &lt;i&gt;Breaking Bad&lt;/i&gt; (2008-2013), se sostiene el interrogante: &#191;A qu&#233; se debe el lugar protag&#243;nico del cine, al punto de conformar un ap&#243;logo en la transmisi&#243;n de la &#233;tica del psicoan&#225;lisis?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para concluir, es notable la elecci&#243;n de la ilustraci&#243;n de tapa y contratapa del libro, la cual es la reproducci&#243;n fotogr&#225;fica de un bello objeto. Se trata de una creaci&#243;n de Ignacio Darraidou, realizada en el marco de la c&#225;tedra Salomone de Dise&#241;o Gr&#225;fico (FADU-UBA). &#201;sta fue concebida en 2010 para representar el periplo del film &lt;i&gt;12 Monos&lt;/i&gt; y nos aproxima a la idea de c&#243;mo deber&#237;a ser le&#237;do este libro: como un texto que se pliega en banda de Moebius. A la manera de la serpentina de cajas de f&#243;sforos que Lacan encontr&#243; en casa de Pr&#233;vert , el objeto-libro se vac&#237;a por un momento de su valor de uso para devenir cinta de celuloide. Y a trav&#233;s de su &#250;nica superficie interior-exterior nos abisma a una decena de pel&#237;culas imprescindibles para comprender la revulsi&#243;n &#233;tica del psicoan&#225;lisis. Esa torsi&#243;n de la cinta ilustra a la perfecci&#243;n el giro lacaniano sobre la concepci&#243;n &#233;tica de Kant. Estar bien en el mal, estar mal en el bien ser&#225;n, desde Freud, vicisitudes posibles del deseo.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_627 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/seminario_2.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/seminario_2.jpg?1754362452' width='500' height='183' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1959-1960). El Seminario, Libro 7: &#8220;La &#233;tica del psicoan&#225;lisis&#8221;. Buenos Aires: Paid&#243;s, 1988.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1963). Kant con Sade. En Escritos, Tomo II. M&#233;xico: Siglo XXI, 1988.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Las tres vidas de Ant&#237;gona</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Las-tres-vidas-de-Antigona</link>
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		<dc:date>2018-05-08T01:02:46Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Paula Paragis</dc:creator>



		<description>&lt;div class='spip_document_554 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/antigonazi.jpg' width=&#034;236&#034; height=&#034;361&#034; alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Antigone&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Slavoj &#381;i&#382;ek&lt;br class='manualbr' /&gt;Bloomsbury, 2016&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Agradecimientos &lt;br class='manualbr' /&gt;Introducci&#243;n&lt;br class='manualbr' /&gt;Obra &lt;br class='manualbr' /&gt;Posdata&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-6-Nro-3-" rel="directory"&gt;Volumen 06 | Nro 3&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8220;&lt;i&gt;Una sola cosa es cierta: la &#250;nica manera de ser fiel a una obra cl&#225;sica es asumirla como un riesgo &#8211;evitarlo, apeg&#225;ndose a la letra tradicional, es la manera m&#225;s segura de traicionar el esp&#237;ritu del cl&#225;sico&lt;/i&gt;&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Slavoj &#381;i&#382;ek, Antigone (2016)&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Los pasajes de la Antigone, de Slavoj &#381;i&#382;ek fueron traducidos al espa&#241;ol por (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Lecturas de la Ant&#237;gona de S&#243;focles ha habido muchas, desde Hegel, Kierkegaard, pasando por Lacan y hasta Judith Butler. Sin embargo, una vez m&#225;s, el fil&#243;sofo y psicoanalista esloveno Slavoj &#381;i&#382;ek nos invita a correr el riesgo de ser incautos, de animarnos a traer a Ant&#237;gona a nuestro tiempo. Seg&#250;n &#233;l, su escrito no se propone ser una obra de arte sino un ejercicio &#233;tico-pol&#237;tico. Es por ello que nos propone una Ant&#237;gona fuertemente influenciada por el teatro dial&#233;ctico de Bertold Brecht, obligando al p&#250;blico a pensar y no dejando nada por sentado, para que sea el espectador quien deba sacar sus propias conclusiones. Y efectivamente, la obra lleva al lector a sumergirse en las profundidades de la naturaleza humana, lo cual no es sin consecuencias, como lo muestra la reescritura que hace del famoso coro del Elogio del hombre:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Existen muchas cosas extra&#241;as y maravillosas,&lt;br class='manualbr' /&gt;
pero ninguna m&#225;s extra&#241;amente maravillosa que el hombre.&lt;br class='manualbr' /&gt;
&#201;l se ha ense&#241;ado a s&#237; mismo el lenguaje y el pensamiento r&#225;pido como el viento,&lt;br class='manualbr' /&gt;
ha modelado sus sentimientos en pos de la vida c&#237;vica y comunitaria,&lt;br class='manualbr' /&gt;
aprendiendo a escapar de los helados rayos de la escarcha,&lt;br class='manualbr' /&gt;
de la lluvia incesante durante las tormentas de invierno,&lt;br class='manualbr' /&gt;
de la dura vida bajo el cielo abierto.&lt;br class='manualbr' /&gt;
Ese es el hombre &#8211;tan habilidoso en todo lo que hace. &lt;br class='manualbr' /&gt;
No hay evento que su destreza no logre afrontar&#8211;&lt;br class='manualbr' /&gt;
salvo la muerte, lo &#250;nico que no puede eludir. &lt;br class='manualbr' /&gt;
Las cualidades de su talento creativo&lt;br class='manualbr' /&gt;
elevan las artes m&#225;s all&#225; de sus sue&#241;os y lo conducen,&lt;br class='manualbr' /&gt;
a veces hacia el mal y a veces hacia el bien.&lt;br class='manualbr' /&gt;
Lo importante de un logro verdadero,&lt;br class='manualbr' /&gt;
es por lo tanto c&#243;mo lidiar con el exceso demon&#237;aco que nos habita,&lt;br class='manualbr' /&gt;
especialmente con el exceso de quienes nos lideran.&lt;br class='manualbr' /&gt;
Dado que gobernar fortalece este exceso humano,&lt;br class='manualbr' /&gt;
nadie est&#225; calificado para hacerlo individualmente.&lt;br class='manualbr' /&gt;
Lo correcto es que los hombres se gobiernen de manera colectiva. &lt;br class='manualbr' /&gt;
De ese modo, se controlan mutuamente para prevenir as&#237; &lt;br class='manualbr' /&gt;
estallidos demon&#237;acos que puedan llevar a la cat&#225;strofe. &lt;br class='manualbr' /&gt;
A&#250;n si no hay dioses que los ayuden, semejante colectivo de iguales&lt;br class='manualbr' /&gt;
est&#225; unido por un esp&#237;ritu sagrado, un lazo m&#225;s fuerte que el destino,&lt;br class='manualbr' /&gt;
un lazo que puede desafiar todos los poderes terrenales&lt;br class='manualbr' /&gt;
y tal vez hasta algunos divinos.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n &#381;i&#382;ek, esta puesta en escena nos confronta con una &lt;i&gt;verdadera Ant&#237;gona contempor&#225;nea&lt;/i&gt;, que nos hace abandonar despiadadamente nuestra simpat&#237;a y compasi&#243;n por la hero&#237;na de la tragedia, haci&#233;ndola parte del problema. Dicha apuesta es netamente psicoanal&#237;tica: no se trata de proponer soluci&#243;n alguna sino de desplegar las preguntas fundamentales. En este sentido, no existe consenso o com&#250;n acuerdo sobre &#8220;el bien&#8221;, puesto que no hay posibilidad alguna de arribar a una postura &#250;ltima y definitiva sin que ello conlleve una imposici&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya desde el inicio, el corifeo nos pone en la pista de este ejercicio de interrogaci&#243;n, puesto que la naturaleza humana resulta un campo complejo y ca&#243;tico, del cual, con suerte, podr&#237;amos obtener una imagen m&#225;s acabada:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;
&lt;i&gt;Una delgada roca se muestra orgullosa, sola en medio de la hierba espesa.&lt;br class='manualbr' /&gt;
Pero cuando las vigorosas manos de un hombre la levantan, gusanos,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;insectos, cucarachas, el infecto y repugnante murmullo de la vida&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;nos confronta con un caos que ni siquiera los dioses pueden controlar.&lt;br class='manualbr' /&gt;
Esa es nuestra realidad en definitiva. Algunos hombres heroicos&lt;br class='manualbr' /&gt;
intentan introducir algo de armon&#237;a y orden&lt;br class='manualbr' /&gt;
en este caos, pero fracasan miserablemente, y sus actos&lt;br class='manualbr' /&gt;
no hacen sino desestabilizar a&#250;n m&#225;s el orden c&#243;smico.&lt;br class='manualbr' /&gt;
Nuestra vida es un nav&#237;o destrozado, con sus fragmentos dispersos.&lt;br class='manualbr' /&gt;
Como si los dioses estuvieran jugando a los dados con nosotros&lt;br class='manualbr' /&gt;
cuando una historia de vida es relatada, observamos c&#243;mo en muchos puntos&lt;br class='manualbr' /&gt;
&#233;sta podr&#237;a haber tomado otro curso. Mientras no haya manera&lt;br class='manualbr' /&gt;
de reunir los fragmentos y recobrar la armon&#237;a del nav&#237;o, siempre&lt;br class='manualbr' /&gt;
podemos hacer algo diferente. Podemos contar&lt;br class='manualbr' /&gt;
la vida de un h&#233;roe para que, en el punto de bifurcaci&#243;n,&lt;br class='manualbr' /&gt;
cuando los dioses arrojen sus dados, nosotros narremos&lt;br class='manualbr' /&gt;
todas las tiradas posibles. De este modo,&lt;br class='manualbr' /&gt;
obtenemos muchas historias en paralelo, una sobre la otra,&lt;br class='manualbr' /&gt;
y aun cuando &#233;stas no conformen un Todo armonioso,&lt;br class='manualbr' /&gt;
nos ofrecen una imagen completa.&lt;br class='manualbr' /&gt;
En ella descubrimos c&#243;mo las cosas podr&#237;an haber tomado&lt;br class='manualbr' /&gt;
un giro mucho mejor, pero a veces tambi&#233;n c&#243;mo&lt;br class='manualbr' /&gt;
lo que nos parece un mal camino ha sido en realidad una elecci&#243;n afortunada&lt;br class='manualbr' /&gt;
ya que otras opciones hubieran resultado mucho peores.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;La Ant&#237;gona de &#381;i&#382;ek, deviene as&#237; una suerte de &lt;i&gt;narraci&#243;n de las tiradas posibles de un dado&lt;/i&gt;, una obra teatral dial&#233;ctica, en tanto nos presenta diversos caminos, distintas perspectivas, no direccionando de ninguna manera el curso de pensamiento del lector. No se trata de eliminar el conflicto sino de exponerlo. El mismo procedimiento es utilizado en dos filmes que &#381;i&#382;ek cita de manera expl&#237;cita: &#8220;&lt;i&gt;El azar&lt;/i&gt;&#8221; de Krzystof Kieslowski y &#8220;&lt;i&gt;Corre, Lola, corre&lt;/i&gt;&#8221; de Tom Tykwer. En ambos se presenta una tr&#237;ada: a partir de una escena en com&#250;n tres desenlaces posibles se despliegan, los cuales divergen a ra&#237;z de ciertas diferencias sutiles que llevan a conclusiones radicalmente distintas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Resulta por lo tanto insoslayable la fuerte pregnancia que tiene en &#381;i&#382;ek su versi&#243;n de &lt;i&gt;Ant&#237;gona&lt;/i&gt; atravesada por el cine. Se trata a todas luces de una versi&#243;n teatral del cl&#225;sico que es &lt;i&gt;hablada&lt;/i&gt; por el cine, y es a partir de su utilizaci&#243;n como herramienta de lectura, que el autor sutilmente nos propone revisitar la tragedia, acto que conlleva as&#237; su resignificaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es por ello que, en el punto crucial de la decisi&#243;n, los acontecimientos podr&#237;an tomar tres direcciones distintas.&lt;/p&gt;
&lt;ul class=&#034;spip&#034; role=&#034;list&#034;&gt;&lt;li&gt; &lt;i&gt;La primera versi&#243;n sigue la l&#237;nea del desenlace de S&#243;focles, y el coro final elogia la insistencia incondicional de Ant&#237;gona en sus principios &#8211; fiat justitia pereat mundus&#8230;&lt;/i&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;i&gt;La segunda versi&#243;n muestra lo que deber&#237;a haber ocurrido si Ant&#237;gona hubiese ganado, convenciendo a Creonte de permitir la sepultura apropiada para Polinices, esto es, si su actitud honrada hubiera prevalecido. En esta versi&#243;n, el coro final canta un elogio brechtiano del pragmatismo: la clase dominante puede darse el lujo de obedecer al honor y a r&#237;gidos principios, mientras que la gente com&#250;n paga el precio por ello.&lt;/i&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;i&gt;En la tercera versi&#243;n, el Coro ya no oficia de proveedor de la tonta sabidur&#237;a com&#250;n y corriente, sino que se convierte en un agente activo. En el momento del cl&#237;max en el feroz debate entre Ant&#237;gona y Creonte, el Coro da un paso al frente, reprendiendo a ambos por su est&#250;pido conflicto, el cual amenaza la supervivencia de la ciudad entera. Actuando como una especie de comit&#233; de salut public, el Coro toma el control como herramienta colectiva e impone una nueva legalidad, instalando la democracia del pueblo en Tebas. Creonte es destituido, y tanto Creonte como Ant&#237;gona son arrestados y sometidos a juicio, r&#225;pidamente condenados a muerte y liquidados. &lt;/i&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;
&lt;p&gt;En s&#237;ntesis, la nueva y provocadora obra de Slavoj &#381;i&#382;ek ilustra de qu&#233; modo los conflictos pueden resultar m&#225;s fruct&#237;feros que fatales, haciendo una especie de &lt;i&gt;elogio de la duda&lt;/i&gt; que lleva al lector a formularse &#8220;&lt;i&gt;una pregunta para cada historia&lt;/i&gt;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Las frases utilizadas aluden a dos poemas de Bertold Brecht, &#8220;Preguntas de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Pregunta cuya respuesta no es simple. S&#243;lo queda asumir el riesgo, reunir los fragmentos, suspender el caos y decidir. Tal como se propone el autor, &#8220;&lt;i&gt;la &#250;nica forma de mantener vivo a un cl&#225;sico es tratarlo como algo &#8216;abierto', apuntando hacia el futuro, o, sirvi&#233;ndonos de la met&#225;fora evocada por Walter Benjamin, actuar como si la obra cl&#225;sica fuera una pel&#237;cula fotogr&#225;fica cuyo apropiado qu&#237;mico para revelarla s&#243;lo fuera inventado m&#225;s tarde, y por ello es reci&#233;n hoy cuando podemos obtener el cuadro completo&lt;/i&gt;&#8221;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Los pasajes de la &lt;i&gt;Antigone&lt;/i&gt;, de Slavoj &#381;i&#382;ek fueron traducidos al espa&#241;ol por Paula Paragis con la colaboraci&#243;n de Juan Jorge Michel Fari&#241;a. La obra completa est&#225; disponible en ingl&#233;s publicada por Bloomsbury Academic, Octubre 2016.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Las frases utilizadas aluden a dos poemas de Bertold Brecht, &#8220;Preguntas de un obrero ante un libro&#8221; y &#8220;Loa a la duda&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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