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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Aquarius' declaration</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Aquarius-declaration</link>
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		<dc:date>2018-05-13T01:27:16Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Carla Pierri, Mar&#237;a Daniela Cormick</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This essay seeks to share discussions, contradictions and questions that the film Aquarius produced on us, on the basis of our backgrounds and experiences as workers of the public health system. From an interdisciplinary construction, we reflect on themes and concepts such as gender, social class, ethnicity, race, identity/ otherness, epochal logics and forms of subjectivities, gentrification.&lt;br class='autobr' /&gt;
The result was the raising of different questions and interpretations of the stories that intersect in a complex plot from the figure of Clara, the main character. We use three levels of analysis, linked with one another and organized in a hierarchy: a macro-level, linked with the commercial logic and the mode of production; another one, referred to social relationships (institutional); and, finally, that of everyday life (particularization of the generic-social, embodied in the account of situations from the film). The challenge was to problematize obvious readings and thence to question our own mandates around the feminine and women.&lt;br class='autobr' /&gt;
We propose on this path, a little rambling and confused, to retrieve scenes, dialogues, characters, that we link -direct or indirectly- with social, urban, subjective issues which are representative of phenomena existing and extended in areas of our intervention and training, from a perspective oriented to a critical analysis of the differential health- disease- care process. From a tension between commercial logic- logic of the singular, we consider some of the questions that organize our thinking: How is it possible to resist the prevailing commercial logic? What is the sense of doing it in solitude? What happens with the difficulty to build collective horizons? What is it Clara faces?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; Commodification | Singularity | Social Class | Gender | Otherness | Health-disease-care process&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-7-No-1-" rel="directory"&gt;Volumen 07 | N&#186; 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/El-acuario-de-Clara' class=&#034;spip_in&#034;&gt;El acuario de-Clara&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>El acuario de-Clara</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/El-acuario-de-Clara</link>
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		<dc:date>2018-05-08T12:16:45Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Carla Pierri, Mar&#237;a Daniela Cormick</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este ensayo busca compartir debates, contradicciones e interrogantes que nos gener&#243; el film &lt;i&gt;Aquarius&lt;/i&gt;, a partir de nuestras trayectorias y experiencias como trabajadoras del sistema p&#250;blico de salud. Desde la construcci&#243;n interdisciplinaria, reflexionamos sobre tem&#225;ticas y conceptos como g&#233;nero, clase social, etnia, raza, identidad/ alteridad, l&#243;gicas y subjetividades de &#233;poca, gentrificaci&#243;n. El resultado fue la apertura de preguntas e interpretaciones diversas de las historias que se entrecruzan en una compleja trama a partir de la figura de Clara, la protagonista. Utilizamos tres niveles de an&#225;lisis, vinculados y jerarquizados: un nivel macro, vinculado a la l&#243;gica mercantil y al modo de producci&#243;n, otro referido a las relaciones sociales (institucional) y, el &#250;ltimo, de vida cotidiana (particularizaci&#243;n de lo gen&#233;rico social, encarnado en el relato de situaciones del film). El desaf&#237;o fue problematizar lecturas obvias y desde all&#237; cuestionar nuestros propios mandatos en torno a lo femenino y la mujer. &lt;br class='autobr' /&gt;
Proponemos en este recorrido, un poco abigarrado y laber&#237;ntico, recuperar escenas, di&#225;logos, personajes que vinculamos -directa o indirectamente- con problem&#225;ticas sociales, urbanas, subjetivas, representativas de fen&#243;menos extendidos y vigentes en nuestros espacios de intervenci&#243;n y formaci&#243;n, desde una mirada orientada al an&#225;lisis cr&#237;tico de los procesos diferenciales de salud- enfermedad- atenci&#243;n. Desde una tensi&#243;n entre l&#243;gica mercantil - l&#243;gica de lo singular consideramos algunos de los interrogantes que vertebraron nuestro pensamiento: &#191;c&#243;mo es posible resistir a la l&#243;gica mercantil imperante? &#191;cu&#225;l es el sentido de hacerlo en soledad? &#191;qu&#233; ocurre con la dificultad para construir horizontes colectivos? &#191;qu&#233; es lo que enfrenta Clara?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; Mercantilizaci&#243;n | Singularidad | Clase Social | G&#233;nero | Alteridad | Procesos de Salud/Enfermedad/Atenci&#243;n&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Aquarius-declaration' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-7-Nro-1-" rel="directory"&gt;Volumen 07 | Nro 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Sinopsis&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Aquarius&lt;/i&gt;, de Kleber Mendon&#231;a Filho. Brasil, 2016.&lt;br class='autobr' /&gt;
Clara Amorim de Melo (Sonia Braga) es una figura importante de la cr&#237;tica musical, jubilada, que vive c&#243;modamente en su departamento de la costa de Recife. A trav&#233;s de tres cap&#237;tulos la pel&#237;cula recorre aspectos de la vida de la protagonista, tomando como disparador su lucha para preservar su departamento, donde conserva sus recuerdos e historias. Clara resiste rechazando las ofertas de compra de su casa por parte de una poderosa empresa inmobiliaria que parece estar dispuesta a todo para demoler el edificio Aquarius y construir un mega proyecto urbano. Desde el inicio en los a&#241;os ochenta, con la protagonista como una mujer joven que finaliza su recuperaci&#243;n de un c&#225;ncer, la pel&#237;cula avanza hasta la actualidad para presentarla promediando sus sesenta a&#241;os -fuerte, independiente, activa- dando indicios de sus trayectorias y relaciones personales, sus intereses, preocupaciones, su filosof&#237;a y estilo de vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;Por qu&#233; escribir sobre Aquarius?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La &lt;i&gt;reflexividad&lt;/i&gt; es definida por Guber (2004) como una condici&#243;n inherente del conocimiento que implica considerar al investigador/a dentro del campo de an&#225;lisis &#8220;y poner en cuesti&#243;n su mundo acad&#233;mico, cultural y social, que es su condicionamiento, a la vez que su posibilidad de conceptualizar la objetividad social&#8221;. Es desde esta noci&#243;n que nos posicionamos para pensar c&#243;mo nuestra formaci&#243;n profesional, experiencias personales, inserci&#243;n laboral y trayectorias en salud ti&#241;en las percepciones y el foco de nuestro inter&#233;s y nuestras preguntas en torno al film, querramos reconocerlo o no. Y es por esto tambi&#233;n que elegimos intencionalmente -por considerarlo as&#237; necesario- desarrollar la redacci&#243;n desde este &lt;i&gt;nosotras&lt;/i&gt; que construimos en cada encuentro de trabajo y seguimos compartiendo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quienes escribimos este art&#237;culo somos ambas trabajadoras del subsector estatal del sistema p&#250;blico de salud abocadas a las actividades de prevenci&#243;n, promoci&#243;n de la salud/ salud mental colectiva, posici&#243;n desde donde pensamos este escrito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aquarius nos convoca desde distintas aristas pero especialmente por la inagotable cantidad de preguntas que nos produce, porque al avanzar en los intercambios cada vez m&#225;s percib&#237;amos tensiones, contradicciones. Esta no es una pel&#237;cula para mirar c&#243;modamente e identificarse con sus protagonistas y enemistarse con sus oponentes. Nos convoc&#243; a compartir las m&#225;s impensadas escenas de nuestras vidas, las relaciones familiares, afectivas, con nuestros cuerpos, con nuestras alteridades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mirar Aquarius e indagarla desde all&#237;, m&#225;s all&#225; de lo cinematogr&#225;fico y del ocio, aliment&#243; el proceso complejo de desnaturalizaci&#243;n, y el recorrido te&#243;rico y reflexivo de cuestionamiento de lo cotidiano (Guber, 2004). Desde una mirada construida en conjunto fuimos combinando el abordaje desde la psicolog&#237;a con un enfoque antropol&#243;gico, ambos atravesados centralmente por nuestra experiencia compartida desde el campo de la salud, uno de cuyos pilares es el derecho a la salud.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Cu&#225;les son las tem&#225;ticas que nos surg&#237;an al conversarla? La perspectiva de g&#233;nero, siempre articulada a la categor&#237;a central de clase social, interculturalidad, etnia o raza, la l&#243;gica mercantil y las grandes corporaciones, los procesos macro, subjetividades y padecimientos de &#233;poca, la no naturalidad de los cursos de vida desde los diferenciales procesos de salud- enfermedad- atenci&#243;n.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Los procesos de salud- enfermedad- atenci&#243;n- cuidado constituyen un (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Desde all&#237; se dispar&#243; un amplio universo de preguntas. Buceamos en una b&#250;squeda asociada a &#8220;dar cuenta de la alteridad&#8221;, las distancias culturales y sociales, &#8220;lo informal, lo intersticial&#8221;, aquello no explicitado que nos surg&#237;a del intercambio y las m&#250;ltiples interpretaciones, buscando l&#243;gicas de los sujetos m&#225;s all&#225; del sentido com&#250;n y los paradigmas te&#243;ricos, desde una posible &#8220;perspectiva del actor&#8221;, entendida como &#8220;universo de referencia compartido &#8211;no siempre verbalizable- que subyace y articula el conjunto de pr&#225;cticas, nociones y sentidos organizados por la interpretaci&#243;n y actividad de los sujetos sociales&#8221; (Guber, 2004).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Pens&#225;bamos que&#8230; pero tambi&#233;n ocurre que&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entre las m&#250;ltiples contradicciones e incomodidades que sentimos a partir de la pel&#237;cula, algunas se encuentran m&#225;s expl&#237;citamente planteadas y otras parecieran simplemente &#8220;estar all&#237;&#8221;. El lugar de Clara como mujer, como profesional, madre, su relaci&#243;n con hijos, sus ausencias, la relaci&#243;n con su sobrino, la asim&#233;trica y &#8220;educada&#8221; relaci&#243;n con su empleada y los trabajadores de la empresa constructora, el lugar asignado a los objetos, sus marcas e historias en contraposici&#243;n a lo ef&#237;mero, virtual, descartable. Esto nos llev&#243; a pensar cierta contraposici&#243;n entre una l&#243;gica mercantil capitalista/ de lo inmediato y casi sin historia, lo que sirve (&#250;til), lo t&#233;cnico-procedimental a una l&#243;gica de lo singular vinculado a la escritura de la propia historia/ vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro n&#250;cleo que se desarrolla es del modo de acercarse o cerrarse al encuentro con el otro en tanto alteridad, poniendo en juego las jerarqu&#237;as sociales y estereotipos en t&#233;rminos de g&#233;nero, clase y etnia o raza. Lo hedonista, individualista, narcisista, y la ausencia de horizontes colectivos y de instancias de lo estatal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Intentamos aqu&#237; compartir algo de estos intercambios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;Por qu&#233; Aquarius?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Arriesguemos. Podr&#237;amos pensar que &lt;i&gt;Aquarius&lt;/i&gt; refiere al nombre del edificio donde transcurre casi todo el film y que constituye el centro de la disputa y conflicto del relato. Es ese edificio, sus paredes, las historias que entra&#241;a lo que lo convierte en un lugar que Clara no est&#225; dispuesta ni a perder ni a cambiar.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_587 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/aquarius1.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/aquarius1.jpg?1754362405' width='500' height='250' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Asimismo se podr&#237;a pensar la centralidad del ventanal del departamento de Clara -que da al frente del edificio y a la playa- como una de las paredes de una pecera, de un acuario. Por all&#237; la protagonista mira el mar y las llegadas de los agentes de la constructora, pero tambi&#233;n es el punto de vista desde el que el director elige narrar aquello que la protagonista no ve ni pareciera interesarle, pero ocurre a su alrededor. Desde esta lectura, la idea de acuario nos remite a una de las definiciones de la Real Academia Espa&#241;ola que la entiende como un &#8220;recinto destinado a la exhibici&#243;n de animales acu&#225;ticos vivos&#8221;. Configurar&#237;a as&#237; un espacio que &#8220;exhibe&#8221; a la manera de una pecera transparente la vida cotidiana de una mujer particular que materializa lo gen&#233;rico social de un momento y una sociedad dadas. Podemos leer este &#8220;acuario&#8221; desde un triple eje de an&#225;lisis incorporando al entramado a un nivel macro y a un nivel institucional o de las relaciones sociales (Stolkiner, 1994). Creemos que en esta pel&#237;cula resulta interesante, en un nivel de lo institucional (relaciones sociales en un momento hist&#243;rico), abordar la perspectiva de g&#233;nero articulada a la categor&#237;a de clase social y a la de etnia, y a la vez en un nivel macro, en una &#233;poca signada por una l&#243;gica de lo mercantil profundizada por corporaciones econ&#243;micas -entre ellas las de los negocios inmobiliarios-, sin aparente intervenci&#243;n del Estado al respecto. Clara resiste a esa l&#243;gica imperante de consumo, mercantilista que posa de progreso. Su valoraci&#243;n de las marcas de la historia y de los objetos no por su precio sino por el afecto all&#237; depositado, su modo de vivir el tiempo, el cuidado de sus momentos de ocio y placer en contraposici&#243;n con las l&#243;gicas mencionadas, la ubican como &#8220;la loca del Aquarius&#8221;. Ella responde: &#8220;la locura est&#225; ah&#237; afuera&#8221;. &#191;En la &#233;poca tal vez?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Recordemos que el director elige situar su film en Recife, ciudad del nordeste de Brasil, conocida en la actualidad por la cantidad de emprendimientos inmobiliarios, en un pa&#237;s signado a fines de 2015 por una profunda crisis pol&#237;tica alrededor de la figura de la presidenta Dilma Rousseff y su partido (Partido de los Trabajadores), con grandes movilizaciones que exig&#237;an su &#8220;impeachment&#8221; debido a acusaciones de corrupci&#243;n, as&#237; como el de su vicepresidente (Temer). Dicho proceso tambi&#233;n estuvo atravesado por pujas de los grandes grupos econ&#243;micos con intereses particulares involucrados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Volviendo a la trama singular, Clara es una mujer de su &#233;poca (de su clase social, de su etnia, g&#233;nero) que en su singularidad, en sus contradicciones, b&#250;squeda y deseo resiste a la avanzada inmobiliaria sobre su casa, que expresa una l&#243;gica capitalista creciente en su tiempo y su ciudad. La pel&#237;cula nos encontr&#243; con una mujer viuda de sesenta y cinco a&#241;os, profesional, periodista y escritora parcialmente retirada, que vive de rentas (tiene cinco departamentos y su jubilaci&#243;n), con un estilo de vida acomodado, con servicio dom&#233;stico casi a tiempo completo. Clara nada todas las ma&#241;anas en el mar frente a su casa, le preparan sus comidas, vive su tiempo de ocio con placer, tiene un grupo de amigas de clase alta -profesionales y con consumos de &#8220;alta cultura&#8221; semejantes a los suyos- con las que va a bailar, bebe vino escuchando &#8220;buena&#8221; m&#250;sica, maneja una camioneta, hace &#8220;ejercicios de risa&#8221; en un grupo, se vincula con sectores de la cultura, los medios, en muchos momentos se muestra r&#237;gida, tensa y el juego con su pelo y peinados parecieran hablar de s&#237; misma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara tiene capital econ&#243;mico, cultural, simb&#243;lico, social y ello le permite resistir todas las ofertas, amenazas y maniobras que le hacen para que venda su departamento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido vale recordar una definici&#243;n de sujeto de Toni Negri (1992) que justamente visibiliza que la materialidad sobre la que se construyen los sujetos es particularizaci&#243;n de lo social. Negri plantea que el sujeto es un ser com&#250;n y potente, com&#250;n por sus determinaciones de &#233;poca, potente porque no es est&#225;tico y tiene la posibilidad como potencia de producir transformaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#8220;Como un mensaje en una botella&#8221;. Las marcas de lo humano&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara atesora discos de vinilo, fotograf&#237;as de su familia, su casa, algunos muebles (como la cajonera) que portan seg&#250;n ella la textura de su vida, sus relatos, sus afectos, sus recuerdos. Ella repite insistentemente la importancia y el sentido que tienen para ella los recuerdos que acompa&#241;an los objetos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una entrevista donde le preguntan porqu&#233; conserva y prefiere los &lt;strong&gt;discos de vinilo&lt;/strong&gt; por sobre formatos digitales, ella busca un disco que compr&#243; usado y relata su historia: c&#243;mo y cu&#225;ndo lo adquiri&#243;, cu&#225;ndo fue editado, qu&#233; marcas de uso ten&#237;a, y habla de un art&#237;culo period&#237;stico que estaba en su interior. Remarca que con m&#225;s de cuarenta a&#241;os de antig&#252;edad, a&#250;n se escucha perfecto, se&#241;alando un tiempo que no deteriora, no desvaloriza. Esa historia, esa singularidad, lo convierte en &#8220;un objeto especial&#8221;, y al art&#237;culo en &#8220;un mensaje en una botella&#8221;. Ante la pregunta de la periodista por el anterior due&#241;o del disco y el porqu&#233; del art&#237;culo Clara, casi riendo y quiz&#225;s molesta, le responde que no lo sabe&#8230; y no importa. No importa porque lo que pareciera emocionarla es la posibilidad de imaginar historia, marca humana, met&#225;fora, misterio. As&#237; las huellas materiales de uso, los indicios de lo humano y de la vida es lo que ella pareciera preservar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ante la propuesta de un elemento virtual, nuevo, inmaculado, ella viene a la defensa de lo que tiene marca, historia, lo que no se descarta por viejo y tiene valor por la materialidad del rastro humano. Aparecen as&#237; varias contraposiciones: vinilo o pen drive, foto del ser amado en billetera o foto en el celular, llamada de voz o mensaje de texto. Ella no desprecia lo virtual, s&#243;lo que pide, a&#241;ora y ans&#237;a la materialidad de los objetos y la presencia de las personas: &#8220;Ven a visitarme&#8221;, &#8220;quiero escuchar tu voz&#8221;, &#8220;estoy viva&#8221;. Nos surgen as&#237; preguntas: &#191;qu&#233; de la historia est&#225; en el objeto? &#191;se conserva la historia sin objetos? y en otro sentido &#191;es posible recordar sin otros? &#191;qu&#233; es lo que atesora Clara?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Son los objetos estrictamente necesarios para la construcci&#243;n de su historia, de su identidad? &#191;puede sostenerla sin ellos? &#191;es necesario ver/ tocar para recordar&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;As&#237; como con los objetos hay resguardo de la marca, nos preguntamos qu&#233; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;? &#191;qu&#233; implica el afecto depositado sobre los objetos con historia en una &#233;poca signada por la mercantilizaci&#243;n, lo ef&#237;mero y lo descartable? &#191;Son los objetos o es la l&#243;gica de lo descartable lo que ella enfrenta?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En esta l&#237;nea un di&#225;logo nos resulta significativo. Al mirar fotograf&#237;as en una reuni&#243;n familiar, un miembro joven de la familia pregunta por ciertas fotos con los autos. El hermano de Clara explicita entonces una diferencia generacional en la relaci&#243;n con ese particular objeto. En un pasado a&#241;orado se posaba &#8220;como si el auto fuese un miembro de la familia&#8221;, y desde un presente te&#241;ido de nostalgia los autos &#8220;ahora son s&#243;lo autos&#8221;. Esta aclaraci&#243;n indica una relaci&#243;n distinta con los objetos: uno es un tipo de objeto singular, parte de la historia, perdurable; el otro pareciera ser uno m&#225;s del mont&#243;n, cuyo valor reside en lo material, en su precio, m&#225;s asociado al consumo que a un objeto &#250;nico, libidinizado.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_588 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/aquarius-2.jpg?1754362405' width='500' height='250' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;En esa misma l&#237;nea, cuando el edificio Aquarius es calificado como antiguo, Clara retruca &#8220;vintage&#8221;, y se opone la lectura de su hija referida al dinero ofrecido por la casa (&#8220;esa plata&#8221; por &#8220;&lt;i&gt;este&lt;/i&gt; apartamento&#8221;) desde un valor no monetario: &#8220;es el departamento donde ustedes crecieron&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara resguarda su &lt;strong&gt;casa&lt;/strong&gt;, no quiere mudarse, no quiere otra en el mismo lugar, no tiene ning&#250;n inter&#233;s en venderla, dice que sus recuerdos est&#225;n all&#237;. Resiste chantajes e intimidaciones de la constructora y rechaza toda negociaci&#243;n que le propongan. Clara llega a romper los sobres que le env&#237;an sin siquiera abrirlos, en un contexto en el que todos sus vecinos han vendido sus departamentos (en verdad, los han cambiado por los futuros departamentos que habr&#225; all&#237;) mientras ella ha permanece en el edificio. Ante este apego por su lugar y la resistencia frente a un poderoso grupo empresarial que intenta amedrentarla y atemorizarla repetidas veces nos surge como pregunta &#191;por qu&#233; ella se ubica como adalid de la historia, como defensora de la calidez y cercan&#237;a de los v&#237;nculos y ha quedado sola en el Aquarius? Nos resistimos a caer en la tentaci&#243;n de interpretar una falsa y pol&#237;ticamente correcta dicotom&#237;a entre quienes ir&#237;an al encuentro con lo humano, con la vida, lo &#8220;natural&#8221; y aquellos que preferir&#237;an la prolija, inmaculada, artificial y distante virtualidad. Sin embargo tambi&#233;n creemos que la lucha por el departamento no es s&#243;lo por el departamento, sino que al igual que con los discos, con los autos, su posici&#243;n pareciera contraponerse y resistir a una l&#243;gica mercantil de lo inmediato, descartable y a la moda. A la vez no podemos dejar de se&#241;alar que resiste en soledad, planteando el enfrentamiento en el orden de lo micro sin aparentemente poder pensar dicho problema en una trama mayor y, por ende, se ubica en un lugar casi quijotesco cuyo sentido resulta complejo y vale la siguiente pregunta: si bien ella enfrenta a una corporaci&#243;n y puede hacerlo por sus recursos m&#250;ltiples, cuando demuestra al final de la pel&#237;cula que est&#225; dispuesta a todo para ganar tal pulseada&#8230; &#191;Quedar&#237;a viviendo sola en ese edificio gigante? Clara se enfrenta a las corporaciones, pero s&#243;lo en lo que estrictamente la incumbe, es un enfrentamiento parcial y situado s&#243;lo en relaci&#243;n a ella y sus recuerdos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Los encuentros de Clara. Alteridad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Resulta dif&#237;cil encontrar ejemplos donde Clara se contacte con otros de modo sim&#233;trico, abierto, entre iguales. Salta a la interpretaci&#243;n una valoraci&#243;n superior de su independencia y pretendida o esperada autosuficiencia. Pareciera haber en juego un narcisismo muy fuerte asociado no casualmente a cierta dificultad para vincularse con los otros. Todo lo hace sola: disfruta sola, resiste sola, ha quedado sola en Aquarius.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Podr&#237;a quiz&#225;s leerse esto en t&#233;rminos de alguien que registra aquello que la convoca y lo defiende y es valiente frente a situaciones que buscan arrebat&#225;rselo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara busca oportunidades de encuentro, pero cuando estas se presentan pareciera manifestarse distante, escapar, levantar barreras. En una situaci&#243;n particular, Clara construye la posibilidad de salir a bailar con amigas, un &#225;mbito donde se muestra dispuesta a conocer personas y generar v&#237;nculos. Baila con un hombre recientemente viudo, hablan, se gustan, se besan, pero el momento de intimidad concluye cuando ella frena la escena y relata su cirug&#237;a de mama. El hombre se detiene, se aleja y le ofrece llevarla a la casa. Ella elige volverse sola. Entendemos que su lectura es de que fue rechazada y bien as&#237; podr&#237;a haber sido. Ahora bien &#191;qu&#233; otras lecturas podr&#237;an pensarse? M&#225;s all&#225; del hombre y su reacci&#243;n &#191;hay posibilidad de contar con el otro y continuar el di&#225;logo, brindarse cierto margen de duda en relaci&#243;n a su propia interpretaci&#243;n? Al irse sola y rechazar la propuesta &#191;es dignidad lo que se pone en juego? &#191;es orgullo o miedo al encuentro con el otro? Esa ser&#237;a una de las pocas escenas en que se podr&#237;a haber comentado algo m&#225;s sobre la enfermedad que tuvo o las marcas en su cuerpo. Su personaje lo cierra. Su lectura pareciera no abrir demasiadas preguntas. En este punto y considerando cierto narcisismo de Clara cabe traer un concepto que propone Derrida (2000) en relaci&#243;n a la hospitalidad y al encuentro con la alteridad. Este fil&#243;sofo argelino-franc&#233;s plantea que quien hospeda al acoger al otro en su desamparo se enfrenta a su propio desamparo, puesto que el otro en tanto alteridad nos cuestiona, nos interroga, nos interpela en nuestros saberes y certezas. &#191;Cu&#225;n dispuesta est&#225; Clara a ser interpelada en sus certezas? &#191;Podemos verla despojada de sus supuestos? Ante cierta apariencia de rigidez y reiteradas distancias vislumbradas en las relaciones con los otros pareciera que evita tales situaciones. M&#225;s bien, mantiene siempre una mirada altiva y actitud desafiante frente a los otros, poniendo un l&#237;mite, con la &#8220;guardia en alto&#8221;, hasta con cierta omnipotencia: nada parece asustarla ni superarla. Una frase de Paulinho da Viola que ella canta a su hija parece significativa: &#8220;hay personas con nervios de acero, sin sangre en las venas y sin coraz&#243;n&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de la escena con el hombre viudo &#8220;rechazante&#8221; no encontramos muchos momentos en que ella vaya a encontrarse con un otro desde una situaci&#243;n de simetr&#237;a, excepto con dos amigos, un periodista y una abogada, a quienes pide ayuda concreta para enfrentar a la constructora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara, preocupada por el modo del encuentro, tambi&#233;n muestra otra cara de esta tem&#225;tica: en su af&#225;n por atesorar recuerdos en su casa termina viviendo sola en un edificio &#8220;fantasma&#8221;, sin poder construir con nadie una respuesta compartida contra el avance de la empresa &#225;vida de lucro.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_589 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L500xH375/aquarius3-9b339.jpg?1775195861' width='500' height='375' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Ante ciertos reclamos y/o diferencias en relaci&#243;n a qu&#233; hacer con su departamento se acaba cualquier posibilidad de encuentro y pareciera construir un muro que la vuelve incuestionable, sin grietas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara afirma, resuelve, se&#241;ala: &#8220;los que est&#225;n estresados son ustedes&#8221;, dice a sus hijxs; Clara ofrece, pero parece hacerlo con la mediaci&#243;n de lo material y desde un ofrecimiento discursivo que la distancia de sus interlocutores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En dos escenas distintas, dos personajes le espetan a Clara, a modo de veladas amenazas: &#8220;no me conoces&#8221;. &#191;A qui&#233;n conoce Clara? &#191;qui&#233;n la conoce a ella? &#191;qui&#233;n o qu&#233; constituye ese &lt;i&gt;otro&lt;/i&gt; que la interpela?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La dedicatoria de Clara a sus hijos en un libro de su autor&#237;a es recuperada por uno de ellos como recurso para frenar una discusi&#243;n entre ella y su hija, mostr&#225;ndola como expresi&#243;n de disculpa por el abandono que Clara hiciera a su familia por dos a&#241;os. Nuevamente es un mensaje materializado, impreso, plasmado en el objeto, perdurable (que su hija acaricia luego de leer), pero no es buscado, pronunciado ni le&#237;do por ella y, como plantearemos m&#225;s adelante, es confuso respecto al nivel de compromiso emocional, personal, maternal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la contraposici&#243;n entre lo humano valorado desde la presencia, el contacto, lo material, y una virtualidad concebida como menos real, conversa con su sobrino acerca de una muchacha que &#233;l conoci&#243; por las redes virtuales y Clara plantea -quiz&#225;s desde un posicionamiento que la ubica en el lugar de la experiencia, quiz&#225;s con cierto halo de soberbia- que los encuentros de ese modo se parecen m&#225;s a un &#8220;delivery&#8221; de personas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sus v&#237;nculos con hijos, amigas/conocidas, ba&#241;ero, empleada dom&#233;stica parecieran de una prolija distancia, mientras en otros casos Clara se muestra incluso brusca, &#225;cida, no tan cuidadosa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los momentos de mayor intimidad y calidez se representan con su sobrino. Con &#233;l se la ve relajada, afectuosa, en un v&#237;nculo que aparenta construirse desde el cari&#241;o, la ternura, y donde -como t&#237;a- pareciera ubicarse m&#225;s felizmente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La construcci&#243;n y experiencia de la alteridad, ineludiblemente asociada a la identidad, remite a contactos concretos con otros sujetos en tanto integrantes de un grupo, una sociedad, dentro de configuraciones culturales e hist&#243;ricas particulares. Requiere -a pesar de diferencias m&#225;s o menos inmediatas, visibles o expl&#237;citas- reconocer a esos &lt;i&gt;otros diferentes&lt;/i&gt; como &lt;i&gt;iguales&lt;/i&gt;, llevando a &#8220;la pregunta por la igualdad en la diversidad y de la diversidad en la igualdad&#8221; (Krotz, 1994). Las situaciones de encuentro son oportunidades para la ampliaci&#243;n y profundizaci&#243;n del conocimiento sobre uno mismo y su pertenencia, y es lo conocido lo que permite hacer accesible lo extra&#241;o en una anticipaci&#243;n que puede reforzar la distancia o atenuarla y alimentar reconfiguraciones de cercan&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En esa dial&#233;ctica entre identidad y diferencia, con una mirada din&#225;mica y relacional superadora de una diferenciaci&#243;n esencialista, se funda el &lt;i&gt;asombro&lt;/i&gt; donde, desde lo propio, lo otro puede ser concebido, reconocido y conocido como tal (Krotz, 1987). Cualquier encuentro puede constituirse en un evento de asombro mutuo, donde indagar en las caracter&#237;sticas, modos de vivir, transitar, construir el mundo de ese otro y su grupo, genere sorpresas y cuestionamientos movilizantes sobre el s&#237; mismo y la propia sociedad (Krotz, 1987). Y desde all&#237; es posible y necesario preguntarse por la identidad y la diferencia, lo ajeno/ extra&#241;o y lo propio/ familiar, los aspectos singulares y los fen&#243;menos humanos, las condiciones de posibilidad del encuentro, la inteligibilidad y comunicabilidad, los criterios de acci&#243;n y los l&#237;mites, las causas y significados de esta alteridad, sus formas y transformaciones, su futuro y su sentido (Krotz, 1994).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien &#191;Hay asombro en el personaje de Clara?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;No tan distintos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Cu&#225;n distintos son Clara y el arquitecto? Qu&#233; elementos los acerca y/o alejan? &lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Cu&#225;n distintas son Clara y su empleada? &#191;Clara y su t&#237;a? &#191;y su hija/os? &#191;Cu&#225;nto de nosotras es Clara? &#191;Qu&#233; interpela de Clara?&lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Cu&#225;nto querr&#237;amos ser Clara? &#191;Por qu&#233; nos enoja y nos atrae? &#191;Qu&#233; es lo que nos incomoda?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#8220;La loca del Aquarius&#8221;, &#8220;la escritora&#8221;, &#8220;la patrona&#8221;. Identidad/es&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las preguntas de los apartados anteriores nos llevan a pensar las implicancias del contraste entre una concepci&#243;n de identidad como esencia, o como acto en tanto devenir en el encuentro con el otro. Identidad como un conjunto cerrado y est&#225;tico de elementos, definitorios, definitivos, resultante de diferencias existentes u objetivas; o como un conjunto de estrategias que construyen, definen y mantienen l&#237;mites, remarcando su car&#225;cter procesual, din&#225;mico, mutable, hist&#243;rico y relacional, social en s&#237; mismo, pleno de contradicciones y transformaciones (Juliano, 1997). &#191;Cu&#225;l/es es/ son la/s identidad/es de Clara? &#8220;Soy quien soy&#8221;, dice Clara; &#8220;soy una viejita con una ni&#241;a&#8221;, &#8220;la viuda de tu padre soy yo&#8221;, y a la vez es la que fue en su casa, es la que fue o es porque all&#237; fue.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Clara desaf&#237;a los estereotipos y la rigidez de ciertos &#8220;r&#243;tulos&#8221; que se espera que llene, como madre, mujer, adulta, abuela, profesional, jubilada, mulata? Desde esas distintas facetas de su figura, y en el contraste relacional con otros personajes (sus otros), pensamos posible vislumbrar los procesos identitarios de construcci&#243;n, cambio, reconstrucci&#243;n, y la diversidad de cada uno de esos roles o figuras, desarmando la idea de modelos un&#237;vocos. Partimos as&#237; de una visi&#243;n m&#250;ltiple y din&#225;mica de pertenencias y referencias socioculturales (de clase, de g&#233;nero, &#233;tnica o racial, generacional, profesional/ laboral) de los sujetos en sus etapas, espacios, tr&#225;nsitos vitales, dentro de una sociedad y &#233;poca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las relaciones de clase y raza aparecen como las principales polarizaciones en t&#233;rminos de identidad/ alteridad, a nivel individual y social. No nos parece casual que ella &lt;strong&gt;es&lt;/strong&gt; CLARA, y tomando una breve lista de sin&#243;nimos y definiciones, podr&#237;amos dar lugar a infinitas elucubraciones a partir de su nombre: Clara puede ser luminosa, brillante, viva, cristalina, di&#225;fana, transparente, n&#237;tida, despejada, manifiesta, obvia, esclarecida, evidente, indudable, sincera y directa, sin reservas, franca, perspicaz, aguda, ilustre, honorable, libre de obst&#225;culos, inteligible, f&#225;cil de comprender&#8230;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara se diferencia de Diego, el joven arquitecto de la constructora, en t&#233;rminos de g&#233;nero, de generaci&#243;n, pero tambi&#233;n raciales. En una tensa discusi&#243;n con Clara, &#233;l se&#241;ala -por primera y &#250;nica vez en el film- su condici&#243;n de mulata como marca de inferioridad, ubic&#225;ndola dentro de &#8220;una familia de piel m&#225;s oscura, que tuvo que sudar&#8221; y luchar para &#8220;llegar a donde llegaron&#8221;, y lograr el ascenso social. La protagonista da media vuelta y se retira, y es su empleada Ladjane, tambi&#233;n mulata, quien se queda y responde antes de seguir a su patrona: &#8220;no puede tratarla as&#237;&#8221;. Por su parte Clara y Ladjane comparten caracter&#237;sticas de g&#233;nero, generaci&#243;n, color de piel, pero entre ellas se juega la diferencia de clase. Lo racial en Clara, salvo en esta escena, parece diluirse por su posici&#243;n social acomodada. Podr&#237;amos jugar aqu&#237; con una de las definiciones de la palabra que es su nombre: &#8220;que tiende al blanco, o se le acerca m&#225;s que otro de su misma clase&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_590 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/aquarius5.jpg?1754362405' width='500' height='224' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Pese a la existencia de pol&#237;ticas p&#250;blicas tendientes a reducir las desigualdades raciales, persisten en Brasil diferencias marcadas entre los grupos identificados como mulatos o pardos y negros con la poblaci&#243;n blanca (Bomfin, 2014), que se delinean en la pel&#237;cula. El concepto de raza pretende basarse en rasgos biol&#243;gicos (que postula compartidos y homog&#233;neos al interior de cada conjunto) para establecer divisiones y l&#237;mites entre grupos humanos, y tiene profundos efectos sobre las relaciones sociales. La diferenciaci&#243;n, justificada a partir de rasgos fenot&#237;picos superficiales (color de piel y ojos, pelo, contextura f&#237;sica), se funda en -y reproduce- desigualdades y relaciones de dominaci&#243;n social, pol&#237;tica, econ&#243;mica, religiosa. El racismo como construcci&#243;n pol&#237;tico ideol&#243;gica, justifica estas relaciones de opresi&#243;n y sometimiento con la naturalizaci&#243;n de jerarqu&#237;as y la esencializaci&#243;n de diferencias construidas y exacerbadas arbitrariamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde otras dimensiones, Clara se presenta para sus amigas y su hermano, con quienes comparte aspectos de clase y generacionales, como una mujer valiente y aut&#243;noma, decidida, libre y liberal, profesional reconocida. Frente a los personajes m&#225;s j&#243;venes, puede combinarse lo anterior con otra imagen, quiz&#225;s m&#225;s conservadora, vinculada a cierta resistencia al cambio y la defensa de estructuras y tecnolog&#237;as obsoletas, de un mundo anal&#243;gico en desaparici&#243;n o transformaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como madre (y abuela), las primeras apreciaciones nos la muestran parcialmente distante y se menciona una ausencia prolongada; nos detendremos en este rol clave para analizarlo con m&#225;s detalle a continuaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#8220;Es bueno tener un poquito de miedo&#8221; &#191;Qu&#233; ven cuando la ven?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las figuras femeninas de la pel&#237;cula, a diferencia de lo que sucede en muchas pel&#237;culas, son centrales y se muestran fuertes. Clara, su t&#237;a Lucia, su hija Ana Paula, sus amigas, su empleada Ladjane, Julia (amiga de su sobrino): representan modelos de mujeres independientes, no supeditadas a un hombre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando la t&#237;a de Clara, soltera y sin hijos, cumple setenta a&#241;os, p&#250;blicamente le reconocen sus valores y logros acad&#233;micos y como persona. En simult&#225;neo, se muestran im&#225;genes est&#233;ticamente muy bellas de ella en su juventud teniendo relaciones sexuales, gozando en plenitud, en el contexto de la etapa de la revoluci&#243;n sexual. Pareciera que mientras quienes la agasajan relatan sus logros p&#250;blicos, ella recuerda algunos de sus momentos de encuentro sexual y placer. Lucia sonr&#237;e ante los reconocimientos pero remarca que no fue mencionada parte de su vida en este racconto. En sus agregados al relato rompe con la imagen de mujer procerizada en su familia, y brinda con amor y picard&#237;a por quien fue su pareja durante treinta a&#241;os: un hombre casado con otra mujer, ya fallecido. T&#237;a Lucia transmite una actitud mucho m&#225;s relajada, calma, &#8220;humana&#8221;, quiz&#225;s honesta con su deseo, fresca, frente a Clara quien suele mostrar cierta tensi&#243;n o rigidez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ana Mar&#237;a Fern&#225;ndez (1994) destaca que uno de los rasgos del siglo XX es la irrupci&#243;n de las mujeres (de los sectores medios) en espacios tradicionalmente ocupados por hombres, y la revisi&#243;n de los v&#237;nculos contractuales entre hombres y mujeres, siendo por ende un momento de producci&#243;n de nueva subjetividad. Espec&#237;ficamente con respecto a las mujeres, Fern&#225;ndez plantea tres tr&#225;nsitos: de heteronom&#237;a a autonom&#237;a econ&#243;mica (modelos de &#233;xito y circulaci&#243;n del dinero), de heteronom&#237;a a autonom&#237;a er&#243;tica (redefinici&#243;n activo-pasivo, de los objetos y sujetos del deseo) y de la maternidad como eje central de su proyecto de vida a una maternidad acotada. Se produce con ellos una crisis de los pactos que reg&#237;an las relaciones familiares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Anteriormente, el pacto sexual se sosten&#237;a en una subordinaci&#243;n econ&#243;mica y er&#243;tica de las mujeres burguesas que se alimentaba en tres mitos: el mito de mujer= madre, el de la pasividad sexual como inherente a la sexualidad, y el mito del amor rom&#225;ntico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El personaje de la t&#237;a Lucia justamente pone en jaque estos mitos mostrando que m&#225;s all&#225; de sus logros acad&#233;micos y personales ella hab&#237;a deseado profunda y sexualmente a un hombre. Es una mujer adulta, profesional, y aunque al no desarrollarse m&#225;s su personaje no sabemos qu&#233; le ocurre con el mandato de la maternidad, se la ve tranquila, p&#237;cara con sus recuerdos, gozosa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, de los hijos de Clara, es su hija mujer la que toma la palabra para transmitir la preocupaci&#243;n de los tres por la vida de su madre sola en el Aquarius. Es esta hija mujer la que la enfrenta y desaf&#237;a tambi&#233;n, la que se impone (por ejemplo, llevando al hijo a su cuidado, sin mayor consulta previa, sin pedir). Clara le se&#241;ala la separaci&#243;n de su esposo en reiteradas oportunidades &#191;por qu&#233; se le hace necesario remarcarle esa separaci&#243;n? &#191;por qu&#233; frente a sus hermanos la muestra como la que necesitar&#237;a de su ayuda? &#191;desde qu&#233; modelo la mira?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pensando en diferentes modelos, experiencias, trayectorias, representaciones, posibilidades, roles desde maternidades y feminidades seg&#250;n clase y grupo social, tambi&#233;n encontramos diferencias con su cu&#241;ada, de quien Clara se burla cuando le pide permiso al marido para ir a bailar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Y qu&#233; ocurre con las mujeres de otra clase social? Tambi&#233;n son mostradas como mujeres fuertes, pero son mujeres que han quedado subordinadas a otras mujeres que &#8220;se liberaron&#8221; de los quehaceres dom&#233;sticos en tanto profesionales y que les delegan las tareas. La empleada de Clara, Ladjane, es una presencia cotidiana que circula por la casa, le cocina, la asiste, cuida a su nieto y hasta la defiende. Si Clara puede ausentarse y no ocuparse de las tareas dom&#233;sticas y de crianza es porque se apoya en estas otras mujeres que contin&#250;an dentro del mundo privado. Mujeres trabajadoras, muchas de ellas mulatas y negras, que se ocupan de las tareas de la reproducci&#243;n de la vida. Empleadas que aparecen en las fotos familiares de Clara siempre a un costado, atr&#225;s, fuera de foco, cortadas. Ladjane, de clase trabajadora, pareciera cumplir mejor algunos c&#225;nones del modelo tradicional de mujer: adem&#225;s de su lugar en la vida dom&#233;stica, su rol materno y de cuidado. Ella muestra constantemente a su hijo, fallecido tiempo antes; en su cumplea&#241;os la imagen del joven en un cuadro la acompa&#241;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es aqu&#237; donde adem&#225;s podemos pensar la desigual distribuci&#243;n de los procesos de salud- enfermedad- atenci&#243;n (PSEA) seg&#250;n una triple inequidad: clase social, g&#233;nero y etnia (Breilh, 2009). Los modos de vivir, enfermar y morir de mujeres como Clara y Ladjane y sus familias retratan las desiguales trayectorias y condiciones de vida y producen subjetividades distintas, usos del cuerpo que generan patrones de desgaste diferenciales (Laurell, 1982). En este mismo sentido las enfermedades y padecimientos, y las respuestas a ellos, son hechos cotidianos que generan representaciones y pr&#225;cticas estructuradas para entender, enfrentar, atender y resolver los da&#241;os a la salud. Los PSEA est&#225;n configurados por m&#250;ltiples dimensiones (biol&#243;gicas, sociales, subjetivas) y llevan a la creaci&#243;n, desarrollo y resignificaci&#243;n de formas de atenci&#243;n seg&#250;n necesidades, posibilidades, condiciones de vida y salud de las comunidades, con pr&#225;cticas y recursos diversos que son articulados funcionalmente a nivel de los sujetos y grupos (Men&#233;ndez, 1994).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra figura, es la de Clara. La conocemos paseando una noche en la playa, jugando a hacer zig zag en un auto, escuchando m&#250;sica. Luego de esa escena la vemos llegar a un edificio donde un hombre mira por la ventana de un departamento quiz&#225;s esper&#225;ndola. Entra a ese edificio y encontramos un evento familiar donde el hombre en cuesti&#243;n la recibe y notamos que esa es su casa, el hombre es su marido, y el evento la fiesta de cumplea&#241;os de su t&#237;a Lucia. La casa est&#225; llena de gente y de empleadas y ella se mueve con naturalidad ante una situaci&#243;n en la que los mandatos de g&#233;nero indicar&#237;an que deb&#237;a haber estado como due&#241;a de casa, anfitriona, a cargo de la organizaci&#243;n. Clara no es la que atiende, Clara no pareciera ser la patrona que organiza y da &#243;rdenes. Es su marido el que la espera en la casa mientras ella pasea, es su marido el que cuida a sus hijos cuando ella se ausenta (por dos a&#241;os), es su marido el que est&#225; atento a la din&#225;mica del evento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara es madre, sin embargo no es lo primero que se mencionar&#237;a de su historia porque de hecho el relato del film no lo toma como central, su maternidad no pareciera eje del proyecto de vida. Luego de la primera escena, donde tardamos en entender que ella era la madre de los chicos presentes, la veremos s&#243;lo una vez m&#225;s con ellos, treinta a&#241;os despu&#233;s en el mismo departamento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dicho encuentro pareciera c&#225;lido hasta que se menciona la preocupaci&#243;n por el departamento y se da lugar al reclamo de su hija por el &#8220;abandono&#8221; de dos a&#241;os y un cuestionamiento acerca de su aporte econ&#243;mico al patrimonio familiar, subestimando su carrera y trabajo como escritora y periodista. Ante tal planteo, Clara ofendida la trata de &#8220;idiota&#8221; y posteriormente construye una respuesta en la que se desliga de tal apreciaci&#243;n y le devuelve que tal problema ser&#237;a de la hija y no propio. Debido a esa ausencia, como mencionamos, les dedica a sus hijos un libro con la frase &#8220;Para Mart&#237;n, Ana Paula y Rodrigo. Por las horas de placer/ ocio que les fueron robadas&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Pelas horas de lazer que lhes forman roubadas&#8221;.&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&#8221;. A partir de esa dedicatoria surgen preguntas: &#191;Qui&#233;n rob&#243; las horas? &#191;Por qu&#233; elige la palabra &#8220;horas&#8221;? &#191;Por qu&#233; destaca que el tiempo robado es el de ocio? &#191;Qu&#233; otros tiempos no nombra?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;El mensaje es una dis-culpa? &#191;Cree Clara que lo irrecuperable, lo perdido en su ausencia son los momentos de placer con sus hijos? &#191;C&#243;mo se juegan los distintos mandatos en relaci&#243;n a la maternidad y a su deseo al momento de escribir ese mensaje? &#191;Su dedicatoria se nutre de responsabilidad, respuesta subjetiva o de culpa? &#191;Por qu&#233; no responde a la pregunta de su hija por su ausencia y deja que sea uno de sus hijos el que a trav&#233;s del libro responda? &#191;Qu&#233; relaciones existen entre su apariencia por momentos r&#237;gida y por momentos distante y el cumplimiento de mandatos como mujer, como madre, como profesional? La protagonista transgrede el mito de la madre abnegada (mujer=madre) y a la vez, al ser cuestionada su autonom&#237;a econ&#243;mica, reacciona profundamente defensiva (Fern&#225;ndez, 1994).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los roles de g&#233;nero toman forma desde el conjunto de normas y prescripciones sociales y culturales sobre el comportamiento femenino o masculino, variando de acuerdo con el grupo cultural y &#233;tnico, la clase social, lo generacional. La representaci&#243;n m&#225;s b&#225;sica y tradicional remite a una divisi&#243;n sexual del trabajo donde las mujeres, por parir hijos, son categorizadas como responsables de su cuidado asociando lo femenino a lo maternal, dom&#233;stico, emocional, contrapuesto a lo masculino como p&#250;blico, racional, activo. Esta dicotom&#237;a simplista masculino-femenino establece estereotipos que condicionan los papeles y limitan las potencialidades de las personas al estimular o reprimir los comportamientos en funci&#243;n de su adecuaci&#243;n al g&#233;nero. El concepto de g&#233;nero ayuda a desnaturalizar las caracter&#237;sticas atribuidas a hombres y mujeres, visibilizando su construcci&#243;n social y pol&#237;tica en el marco de relaciones de desigualdad (Lamas, 1995).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es as&#237; que podemos ver en Clara (y tambi&#233;n en su t&#237;a) la representaci&#243;n de una nueva etapa de la vida, que no pareciera universal, sino que se vincula con una clase social: la &lt;i&gt;madurescencia&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Este concepto reciente refiere a una etapa de transici&#243;n de adultez o vejez (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Son retratos de mujeres adultas distintas al modelo tradicional: independientes, activas, desenvueltas, &#8220;seguras de s&#237; mismas&#8221;, con deseo sexual, mujeres p&#250;blicas, que han estudiado o pertenecen a alg&#250;n &#225;mbito de la cultura, mujeres cuyo eje de vida no pasa por la maternidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La frase que titula este apartado se la dice el ba&#241;ero a Clara, y quiz&#225;s sintetice una mirada social sobre lo que deber&#237;a hacer o sentir una mujer en su situaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Lo extranjero: geograf&#237;as de la desigualdad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un v&#237;nculo cotidiano de Clara es el que mantiene con Ladjane, quien trabaja para ella desde hace casi veinte a&#241;os. Podr&#237;amos sentirnos tentadas a identificar all&#237; un v&#237;nculo afectivo, de cuidado. Sin embargo en numerosas escenas se presenta una situaci&#243;n de desigualdad. Clara es una patrona &#8220;buena&#8221;, con &#8220;buenos modales&#8221; pero a la vez sigue siendo su empleadora y ella su empleada. Nuestra protagonista va por la vida tranquila, relajada, atenta a sus placeres, y Ladjane la asiste, posibilitando ese confort ocioso. Clara recuerda la fecha del cumplea&#241;os de Ladjane y ese d&#237;a la saluda, en la misma escena donde al pasar le entrega en mano la taza que termin&#243; de beber para sentarse al piano y &#8220;dedicarle&#8221; una canci&#243;n de festejo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ladjane participa en cierto modo de la vida en casa de Clara, es una presencia casi constante, pero en relaci&#243;n de clara asimetr&#237;a. Cuando en una reuni&#243;n familiar de Clara se acerca a mostrar la foto de su hijo muerto en un accidente de tr&#225;nsito, compartiendo de alg&#250;n modo el motivo de charla, lo hace mientras les sirve vino a los presentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara concurre a la celebraci&#243;n de cumplea&#241;os en casa de Ladjane, cruzando la l&#237;nea del desag&#252;e cloacal que separa la ciudad en un lado pobre y uno rico. En el festejo, Clara conversa con una amiga, patrona de la hermana de Ladjane por lo cual est&#225; all&#237;, apartada del resto. Se muestra as&#237; la pertenencia a dos grupos que, marcados por la diferencia de clase, quedan delimitados por la cu&#241;ada de Clara: &#8220;nosotros las explotamos, ellas nos roban de vez en cuando&#8221;. La situaci&#243;n de opresi&#243;n y explotaci&#243;n salta a la vista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los contrastes y desigualdades sociales de la ciudad y el pa&#237;s est&#225;n visibles y dejan marcas en las relaciones donde se hacen carne a partir de asimetr&#237;as, diferencias, jerarqu&#237;as y distancias. Se hacen presentes en la actitud del ba&#241;ero, que explica a Clara que la custodian cuando nada &#8220;porque usted es importante&#8221;, y tambi&#233;n en los espacios de lo urbano: en la playa, entre barrios, en el uso y la presencia en el espacio p&#250;blico (la &#8220;irrupci&#243;n&#8221; del grupo de j&#243;venes en el grupo de ejercicios de risa, o la aparici&#243;n de un joven en su &#8220;bicicleta toda blanquita&#8221; se&#241;alado por el ba&#241;ero como dealer para &#8220;nenes de pap&#225;&#8221;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;C&#243;mo es posible el encuentro en un contexto como el de Recife en la pel&#237;cula, con un esquema urbano atravesado por tales l&#237;neas de demarcaci&#243;n, con se&#241;ales de pertenencia tan presentes en t&#233;rminos de clase?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El avance de los grandes proyectos e inversiones inmobiliarias destinadas a sectores de la poblaci&#243;n de mayores recursos econ&#243;micos se enmarca en los procesos de transformaci&#243;n urbana, de &lt;i&gt;modernizaci&#243;n&lt;/i&gt;. La misma comienza con el reemplazo de los viejos edificios de las zonas mejor ubicadas (frente al mar, por ejemplo) por construcciones modernas como es el caso de los edificios vecinos de Aquarius. El que queda por demoler en su zona es el de Clara. Es imaginable que cuando ya no haya m&#225;s Aquarius que reemplazar, se avanzar&#225; m&#225;s claramente a los procesos de gentrificaci&#243;n (Blanco y Apaolaza, 2016). Aunque no se ponga directamente en debate en la pel&#237;cula, son las desigualdades de clase las que determinan qui&#233;nes son los principales afectados por estos procesos -con claras implicancias pol&#237;ticas, socioculturales y subjetivas-, los desplazados en &#250;ltima instancia&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El desplazamiento puede darse tambi&#233;n por aumento de precios en zonas (&#8230;)&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, representados por Ladjane y su sector de pertenencia, quienes viven del lado pobre de la ciudad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Aquarius nunca fue un edificio de sectores &#8220;populares&#8221;, pero su demolici&#243;n se propone en relaci&#243;n a esa nueva ciudad que se expande en pos de una &#8220;recalificaci&#243;n de espacios urbanos estrat&#233;gicos&#8221; (Blanco y Apaolaza, 2016). Es en este sentido que, indirectamente, el film nos volvi&#243; a remitir a nuestras experiencias de trabajo con personas y familias que atraviesan trayectorias habitacionales signadas por desalojos, en condiciones claramente desventajosas y alejadas de la experiencia de Clara.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aug&#233; (2000) propone que los &lt;i&gt;lugares antropol&#243;gicos&lt;/i&gt; poseen al menos tres rasgos comunes: son identificatorios, relacionales e hist&#243;ricos. Podemos pensar en estos t&#233;rminos la relaci&#243;n -y construcci&#243;n- que atraviesa el film desde la figura de Clara con el departamento, el edificio, la ciudad, con los elementos y las personas que la acompa&#241;an &#191;es significativa su relaci&#243;n con la ciudad? &#191;o se centra en su casa, como refugio, su playa&#8230;? Camino hacia la casa de Ladjane, su sobrino Tom&#225;s le pide que se&#241;ale referencias de la ciudad para su amiga Julia, y Clara no parece tener mucho para decir m&#225;s que marcar la distinci&#243;n entre la zona pobre y rica. Las escenas la muestran en general en los mismos ambientes: su casa, la playa, la casa de su hermano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;D&#243;nde se funda, en qu&#233; se basa, la identidad de esa ciudad? &#191;son los edificios como Aquarius? &#191;es esa l&#237;nea divisoria? Si ese esquema urbano desigual resulta identificatorio &#191;qu&#233; implicar&#237;a conservarlo? Ahora bien &#191;de qu&#233; modo y qui&#233;nes se proponen transformarlo? El nuevo modelo urbano &#191;constituye lugares en t&#233;rminos de espacios identitarios, relacionales, hist&#243;ricos o simplemente borra de un plumazo lo previo? Esta tensi&#243;n entre las oposiciones progreso- memoria, renovaci&#243;n- preservaci&#243;n est&#225;n atravesadas por una diversidad de luchas y desigualdades y no constituyen polos tan puros como se presentan en forma dicot&#243;mica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#8220;Que la casa donde vives, [sea] el hogar de la alegr&#237;a, un refugio en la tormenta&#8221;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando las personas de sectores acomodados de la pel&#237;cula celebran los cumplea&#241;os cantan una canci&#243;n particular, conteniendo la frase que titula este apartado, que nos llam&#243; la atenci&#243;n remiti&#233;ndonos a un modo de significar la casa, el hogar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara no explicita un inter&#233;s espec&#237;fico por el edificio o la ciudad, no plantea una defensa de la idiosincracia local o el resguardo arquitect&#243;nico urbano como hubi&#233;ramos esperado, sino que lo identitario, la historia, parecen anclados para ella en el departamento, desde lo estrictamente personal y familiar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El edificio existe. &#8216;Tanto existe que est&#225;s ah&#237;', le dice Clara a Diego. Pero no existe como parte de una proyecci&#243;n de futuro, no existe integrado al nuevo modelo urbano&#8230;. es un &lt;i&gt;extranjero&lt;/i&gt;, un elemento extra&#241;o, &#191;resulta una reliquia anacr&#243;nica para la l&#243;gica mercantil?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aquarius se muestra en varias escenas contrastado como un edificio bajo, chato, ancho, con su entrada de jard&#237;n, frente a las modernas torres de vidrio y cemento que lo rodean y enmarcan la playa. Las im&#225;genes de fotograf&#237;as antiguas de la ciudad y la playa, en blanco y negro, son seguidas por recorridos a&#233;reos que muestran una nueva configuraci&#243;n de torres sobre la playa, el trazado urbano con sectores diferenciados, carreteras, puentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El nombre &#8220;Nuevo Aquarius&#8221; le es propuesto a Clara para el futuro edificio, creyendo que un objeto material que se llame igual a otro ser&#237;a para ella una soluci&#243;n de compromiso aceptable. Le plantean que as&#237; se podr&#237;a &#8220;preservar la memoria del edificio que existi&#243;&#8221;, se&#241;alando que el valor est&#225; en el terreno, la ubicaci&#243;n, y el nombre es un simb&#243;lico reconocimiento a lo local.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su rol de propietaria, desde una l&#243;gica no ajena a la del sistema capitalista y liberal, de la propiedad privada y el derecho individual, Clara interpone otras prioridades en su decisi&#243;n que exceden el inter&#233;s monetario. A contramano de lo que se espera de una racionalidad econ&#243;mica y utilitarista, plantea un deseo -que por sus recursos puede sostener- distinto al esperable, que Diego ejemplifica al mencionar que mucha gente lo llama para saber si Do&#241;a Clara &#8220;tom&#243; la decisi&#243;n correcta&#8221;. La decisi&#243;n correcta es la que se vislumbra como la &#250;nica posible considerando a Clara en su condici&#243;n de mujer, de clase alta, &#8220;educada&#8221; y &#8220;preparada&#8221;, madre, abuela, lo que vuelve obvio necesitar y valorar la seguridad y el confort. El arquitecto dice que no dejar&#237;a a su abuela o su mam&#225; vivir en un lugar como Aquarius, sugiri&#233;ndole a Clara irse a un lugar &#8220;donde usted deber&#237;a vivir&#8221;, como es donde ellas viven, estandarizando necesidades y deseos, desde el &#8220;deber ser&#8221; de una l&#243;gica del consumo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Clara, oponi&#233;ndose -parcialmente- a estas l&#243;gicas, o combin&#225;ndolas desde su situaci&#243;n singular, debe justificar ante todos su elecci&#243;n. Aunque est&#225; en su derecho de propietaria el no vender, su decisi&#243;n &#8220;obstaculiza el progreso&#8221;, representado por el proyecto econ&#243;mico de modernizaci&#243;n de la ciudad. &#191;Podemos pensar esta tensi&#243;n en t&#233;rminos de ego&#237;smo/ derecho? En ambos casos, los l&#237;mites de cada uno se marcan en relaci&#243;n a un otro: yo soy el otro del otro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otra dimensi&#243;n, Clara tambi&#233;n disputa la l&#243;gica mercantil al disfrutar su tiempo de ocio sin mostrarse culpable por ello. Un ocio singular, reflexivo, pausado, contemplativo, opuesto al entretenimiento estandarizado, comercial, a la diversi&#243;n consumista y vac&#237;a del &#8220;negocio del ocio&#8221; de un capitalismo que explota el trabajo de los individuos y tambi&#233;n su tiempo libre (Freire, 2009). Clara disfruta del mar, la playa, los discos, la m&#250;sica, la escritura, el descanso, el paisaje, el baile, una bebida, charlas, lecturas, ejercicios en su casa. El ocio condiciona &#8220;la relaci&#243;n con uno mismo, con el mundo y con los otros&#8221; (Freire, 2009), y es pol&#237;tico, subversivo, en tanto permite salir del utilitarismo del consumo, de un tiempo lineal, rutinario, apurado por el mandato de la eficiencia, resultando una cr&#237;tica del &#8220;imaginario capitalista y su econom&#237;a destructiva&#8221;, en tanto propone, como una elecci&#243;n vital, otros tiempos, no precipitados, no avasallantes. Pero, nuevamente, debemos decir que es la posici&#243;n social de Clara lo que le permite ese disfrute, esas libertades, posibilitando modos de uso del tiempo impensables para quienes pertenecen a otras clases sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El desenlace de la pel&#237;cula se relaciona con el descubrimiento por parte de Clara de una &#250;ltima estrategia de la constructora: el uso de termitas dentro del Aquarius. &#191;Por qu&#233; parece tan impactante encontrarlas, por qu&#233; el foco visual tan central en el film, el protagonismo? &#191;qu&#233; se busca mostrar, qu&#233; representa esto para Clara y para la historia? &#191;es sobre ella o la excede? &#191;es sobre las transformaciones, sobre las desapariciones urbanas que pretende denunciar el director, asociadas a su propia historia?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En esa escena es donde se la ve a Clara m&#225;s &lt;i&gt;desarmada&lt;/i&gt;. &#191;Es esa una met&#225;fora de la desintegraci&#243;n, de los cruces de barreras a los que est&#225; dispuesto un sistema mercantilizador productor del derrumbamiento de aquellos que obstruyen sus planes? &#191;Es una representaci&#243;n del c&#225;ncer, de lo que corroe/ carcome &#8220;desde adentro&#8221;? &#191;Es la materializaci&#243;n de la inescrupulosidad de la l&#243;gica mercantil? &#191;Es el sistema capitalista el c&#225;ncer de este mundo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y por &#250;ltimo, como cierre: &#191;qu&#233; decir de nuestro &lt;i&gt;Aquarius&lt;/i&gt;, de nuestros recorridos en &#233;l? Los m&#250;ltiples y diversos conceptos, enfoques, perspectivas, y especialmente preguntas, que pusimos en juego en estas lecturas amplias y singulares a la vez, tan abigarradas, entrelazadas, inagotables, son indicios de la complejidad del film, de sus vericuetos, de las cosas &#8220;no dichas&#8221;, y del modo en que nos interpel&#243;, y nos dejamos interpelar por &#233;l. Todas estas redes que se fueron abriendo podr&#237;an llevarnos quiz&#225;s hasta un n&#250;cleo, una idea global que contenga y ordene&#8230;. O quiz&#225;s no, y nos inviten a seguirlas, recorriendo e interrogando otros acuarios, como los senderos laber&#237;nticos e interconectados de las termitas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Laurell, Asa Cristina. (1982).&#8221;La Salud-Enfermedad como proceso social&#8221;. En &lt;i&gt;Cuadernos M&#233;dico Sociales&lt;/i&gt; N&#186; 19. Rosario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Left Hand Rotation, colectivo art&#237;stico. (2012). &lt;i&gt;Gentrificaci&#243;n no es un nombre de se&#241;ora&lt;/i&gt;. Universidad Complutense de Madrid. &lt;a href=&#034;http://www.lefthandrotation.com/museodesplazados/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.lefthandrotation.com/museodesplazados/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Men&#233;ndez, Eduardo. (1994). &#8220;La enfermedad y la curaci&#243;n. &#191;Qu&#233; es la medicina tradicional?&#8221;, en Alteridades, 4 (7) 71-83. Universidad Aut&#243;noma de M&#233;xico, Iztapalapa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Negri, Antonio. (1992). &lt;i&gt;Fin de Siglo&lt;/i&gt;. Barcelona: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Stolkiner, AIicia. (1994). &#8220;Tiempos Posmodernos, Ajuste y Salud Mental&#8221;. En Saidon O., Troianovski P.. (compiladores). &lt;i&gt;Pol&#237;ticas en Salud Mental&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Lugar Editorial. p. 25-55.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Yuni, Jos&#233; y Claudio Urbano. (2008). &#8220;Envejecimiento y G&#233;nero: perspectivas te&#243;ricas y aproximaciones al envejecimiento femenino&#8221;. En &lt;i&gt;Revista Argentina de Sociolog&#237;a&lt;/i&gt; 6 (10) 151-169. &lt;a href=&#034;http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1669-32482008000100011&amp;lng=es&amp;tlng=es&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1669-32482008000100011&amp;lng=es&amp;tlng=es&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Los procesos de salud- enfermedad- atenci&#243;n- cuidado constituyen un universal que opera estructuralmente en todo conjunto social en formas diferenciadas, en el que &#8220;se construyen las causales espec&#237;ficas de los padecimientos, las formas de atenci&#243;n y los sistemas ideol&#243;gicos (significados) respecto de los mismos&#8221;, y se desarrolla hist&#243;ricamente dentro de procesos sociales de producci&#243;n y reproducci&#243;n y relaciones de hegemon&#237;a y subalternidad. (Men&#233;ndez, 1994).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;As&#237; como con los objetos hay resguardo de la marca, nos preguntamos qu&#233; relaci&#243;n hay con aquellas en su cuerpo, con las cicatrices de su c&#225;ncer en la mama y de la que no se habla m&#225;s que en una oportunidad en el relato. Asimismo, no podemos pasar por alto -aunque no nos detengamos aqu&#237;- el nombre del libro sobre Villa- Lobos del que Clara es autora: &#8220;Todas las m&#250;sicas que no podemos ver&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Pelas horas de lazer que lhes forman roubadas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Este concepto reciente refiere a una etapa de transici&#243;n de adultez o vejez temprana de las mujeres, activa y con la valoraci&#243;n de aspectos positivos del &#8220;envejecimiento&#8221;. Se asocia a la b&#250;squeda y confrontaci&#243;n con modelos y mandatos recibidos, con la interacci&#243;n de m&#250;ltiples factores como la experiencia de los cambios corporales asociados al paso del tiempo, la interpretaci&#243;n psicol&#243;gica del ciclo vital, y el peso del &#8220;deber&#8221; ser de una mujer adulta. (Yuni y Urbano, 2008).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El desplazamiento puede darse tambi&#233;n por aumento de precios en zonas modernizadas, por la no salida al mercado de las nuevas unidades, as&#237; como ser &#034;auto-infringido&#034; a partir de presiones simb&#243;licas, forzadas por pol&#237;ticas urbanas, discursos y pr&#225;cticas, como la invisibilidad y/o criminalizaci&#243;n de pr&#225;cticas sociales y culturales, o la limitaci&#243;n en el uso y la exclusi&#243;n del espacio p&#250;blico. (Blanco y Apaolaza, 2016).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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