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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Crossroads</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Crossroads</link>
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		<dc:date>2018-05-13T01:28:58Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Silvina Luzzi</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A young person and virtuous southern guitar student dreams about becoming a blues musician. To achieve his goal, he defies himself to find a &#034;lost melody&#034; written by the mythical Robert Johnson.The film presents a variant of the legend of the agreement with the devil and it turns out useful to think the nature of the creating act. &lt;br class='autobr' /&gt;
This article based on Arnold Schoenberg's contributions, establishes the differences between a craftsman and an artist, contributing a hypothesis on the musical event.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; Schoenberg | Artist | Event | music&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-7-No-1-" rel="directory"&gt;Volumen 07 | N&#186; 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Cine-y-musica-Arnold-Schoenberg-y-la-naturaleza-del-acto-creador' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Crossroads&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>Cine y m&#250;sica: Arnold Schoenberg y la naturaleza del acto creador</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Cine-y-musica-Arnold-Schoenberg-y-la-naturaleza-del-acto-creador</link>
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		<dc:date>2018-05-08T12:21:52Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Silvina Luzzi</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un joven y virtuoso estudiante de guitarra cl&#225;sica sue&#241;a en consagrarse como m&#250;sico de blues. Para ello se propone encontrar una &#8220;melod&#237;a perdida&#8221; escrita por el m&#237;tico Robert Johnson. El film presenta una variante de la leyenda del pacto con el diablo y resulta &#250;til para pensar la naturaleza del acto creador. Este art&#237;culo, basado en los aportes de Arnold Schoenberg, establece las diferencias entre un artesano y un artista, aportando una hip&#243;tesis sobre el acontecimiento musical.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Crossroads' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-7-Nro-1-" rel="directory"&gt;Volumen 07 | Nro 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El film Crossroads fue estrenado en nuestro pa&#237;s en 1986 bajo el t&#237;tulo de &#8220;Encrucijada&#8221;. Ralph Macchio encarna el personaje de Eugene Martone, un joven y virtuoso estudiante de guitarra cl&#225;sica quien sue&#241;a en consagrarse como m&#250;sico. Para esto posee un plan que lo llevar&#225; a la fama: encontrar una &#8220;melod&#237;a perdida&#8221; escrita nada menos que por un grande del blues: Robert Leroy Johnson.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eugene se encuentra con Willie Brown, personaje encarnado por Joe Seneca, un viejo m&#250;sico de blues quien reconoce r&#225;pidamente el talento y la ambici&#243;n del joven. El viejo Willie se encuentra ya en el ocaso de su vida, una vida plena de an&#233;cdotas y aventuras con las que seduce a Eugene. Willie ha sabido sacarle el jugo a la vida, la ha vivido intensamente, pero en ese devenir contrajo una deuda que le quita el sue&#241;o y que debe saldar. Para esto debe volver &#8220;al origen&#8221;, en donde todo comenz&#243;, al enigm&#225;tico Mississippi.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es as&#237; que en uno de sus encuentros el viejo Willie le confiesa a Eugene que &#233;l conoci&#243; a Robert Johnson, que compartieron escenario y que sabe c&#243;mo recuperar esa tan ansiada melod&#237;a perdida. Le promete revelarle el secreto a cambio de un favor: que lo lleve a Mississippi, lo que parece una modesta petici&#243;n a cambio de la llave del &#233;xito. Dice tener los medios para emprender el viaje pero que debido a su limitaci&#243;n f&#237;sica requiere de compa&#241;&#237;a. Eugene vacila pero finalmente acepta. Comienzan as&#237; a transitar una ruta llena de contratiempos pero nunca m&#225;s &#8220;a tempo&#8221; para la vida del joven Eugene.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El artesanado&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un joven negro est&#225; parado en un cruce de caminos. En la escena siguiente se dirige a un departamento austero en el que un productor lo est&#225; esperando para grabar una canci&#243;n. Comienza a cantar, acompa&#241;ado por una guitarra un blues alusivo a un encuentro en &#8220;la encrucijada&#8221;. Este joven era Robert Leroy Johnson y esta escena corresponde a los inicios de su carrera.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_593 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/crossroads3.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/crossroads3.jpg?1754362409' width='500' height='281' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;En la escena siguiente Eugene, escuchando este blues, queda cautivado por el llamado que Robert Johnson hace en la canci&#243;n a un tal Willie Brown &#8220;ven a la encrucijada&#8221;. Indaga y advierte que Willie Brown est&#225; vivo y pasa sus d&#237;as en un asilo. Raudamente se dirige hasta all&#237; con la ilusi&#243;n de que el viejo pueda darle los datos del Blues n&#250;mero 30 que lo llevar&#225; a la gloria pero, contra sus expectativas el viejo se reh&#250;sa a atenderlo. Toma el puesto de personal de limpieza para poder acercarse a &#233;l y cuando finalmente consigue intercambiar escasas palabras en las que el supuesto Wiilie niega ser el personaje de la canci&#243;n, ridiculiz&#225;ndolo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la escena siguiente Eugene se encuentra en un auditorio dando su clase de guitarra en la prestigiosa academia de m&#250;sica Julliart. Ejecuta de manera eximia una versi&#243;n para guitarra de la Marcha Turca, de Mozart. Los estudiantes que est&#225;n all&#237; lo escuchan absortos hasta que Eugene termina su ejecuci&#243;n con una cadencia de blues. En una entrevista a solas con su maestro a causa de su irreverencia este le dice que es un estudiante prodigio pero que &#8220;no puede servir a dos amos&#8221;, si persiste en otra pr&#225;ctica diferente a la cl&#225;sica terminara perdiendo su talento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Servir a dos amos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eugene ama la m&#250;sica, ama tocar la guitarra y trabaja duro para ser un buen m&#250;sico. Su alma vibra con blues, y alterna el estudio de los profesores tradicionales, con quienes &#233;l considera verdaderos maestros del blues, en especial Robert Johnson. En esta entrevista el profesor explicita cierta tensi&#243;n de la que Eugene comienza a hacerse cargo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Qu&#233; significa servir a dos amos? Para responder este primer interrogante que se abre a partir de la escena narrada y situar a nuestro personaje recurriremos a reflexiones que el m&#250;sico, maestro y compositor Arnold Schoenberg despliega en su tratado de armon&#237;a, publicado por primera vez en 1911. Dedicado al incomprendido Gustav Mahler, desarrolla de manera exhaustiva la armon&#237;a cl&#225;sica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Arnold Schoenberg la dicotom&#237;a que supuestamente enfrenta a la armon&#237;a cl&#225;sica con otras posibles, no es tal. La armon&#237;a no existe como conocimiento intemporal, las est&#233;ticas no son m&#225;s que gustos de &#233;poca. Quienes promulgan a la armon&#237;a cl&#225;sica como el paradigma de lo bello no hacen sino obstaculizar lo m&#225;s valioso que guardan las obras de los grandes maestros: su impulso: &lt;i&gt;lo pasado es materia de infinita plasticidad, aptas para recibir las m&#225;s variadas formas&lt;/i&gt; (Schoenbreg,1979: xi). Al imperialismo de la est&#233;tica contrapone la &#8220;b&#250;squeda&#8221; &#233;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta manera propone la emancipaci&#243;n de la disonancia. Los defensores de la armon&#237;a cl&#225;sica, quienes la momifican y promulgan como ideal basan sus argumentos en la historia y en la naturaleza, ambas para Schoenberg base de sus propios argumentos a favor de la emancipaci&#243;n de las disonancias. La historia muestra c&#243;mo a una est&#233;tica le ha sucedido otra, &#191;por qu&#233; no pensar entonces que la armon&#237;a cl&#225;sica tendr&#225; tambi&#233;n quien la suceda?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La naturaleza. En cuanto a la construcci&#243;n del sonido contiene un gradiente de arm&#243;nicos hasta ahora desechados por la armon&#237;a cl&#225;sica dada su incapacidad para albergarlas. La diferencia entre consonancias y disonancias es, para este autor tan s&#243;lo una cuesti&#243;n de grado.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8220;La materia de la m&#250;sica es el sonido. Deber&#225; por tanto ser considerado en todas sus peculiaridades y efectos, capaz de engendrar arte, todas las sensaciones que provoca&#8221; (Schoenbreg,1979: xv).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Partiendo desde estas tesis fuertes: el sonido debe ser considerado en todas sus formas y la est&#233;tica como algo temporal. Lo pasado ser&#225; entonces materia de infinita plasticidad, algo vivo, que guarda (mas all&#225; de sus formas externas) en las obras de los grandes maestros lo que llama &#8220;impulso&#8221; -concepto asimilable al de &#8220;estilo&#8221;, huella que el sujeto del acto plasma en la obra de arte (Ariel, 1979).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Retomando a nuestro personaje, Eugene, podr&#237;amos conjeturar que se encuentra desde los inicios del film en la primera encrucijada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La sucesi&#243;n de los hechos no ha sido casual. Luego de haber escuchado el llamado en aquel blues, busca a quien &#8220;ha devenido&#8221; maestro en absoluto desconocimiento de ambos. Ese final disruptivo del concierto de Mozart en Julliart otorga verdadero sentido a la ejecuci&#243;n y la meta de la obra de arte se revela estando en otro &#8220;lugarartesanado&#8221;. Da comienzo as&#237; la verdadera &#8220;b&#250;squeda&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_595 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/png/crossroads5.jpg.png?1754362522' width='500' height='275' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Necesitar&#225; para ello un verdadero maestro alguien capaz de guiarlo en este camino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;Qu&#233; es un maestro?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Comenzamos el apartado anterior haciendo referencia a la obra de Arnold Schoenberg &#8220;Tratado de Armon&#237;a&#8221; lo cual encierra una aparente contradicci&#243;n. &#191;Por qu&#233; quien ha proclamado la emancipaci&#243;n de la disonancia, el pasado como algo que ha de ser constantemente superado y el futuro imposible de ser ense&#241;ado, es el autor de uno de los libros de referencia en el mundo de la m&#250;sica sobre la armon&#237;a cl&#225;sica?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es que la ense&#241;anza corresponde al artesanado:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;El verdadero sentido y la meta de la obra de arte est&#225;n en otro lugar m&#225;s elevado y la ense&#241;anza es impotente para alcanzar ese lugar. No por ello hay que proscribir la ense&#241;anza musical, que puede ejercerse en dos estratos bien diferenciados. Primero: existe una suma de medios t&#233;cnicos que hay que dominar, un repertorio de adecuaciones que hay que manejar con soltura (en caso de la armon&#237;a pueden sintetizarse en esto: obtener, disgregar, recobrar y suprimir la tonalidad con eficacia, teniendo siempre conciencia clara de los procedimientos empleados, de su valoraci&#243;n y de su grado de sencillez o complejidad), de manera que no se presenten obst&#225;culos materiales. A esto llama Sch&#246;enberg &#8220;artesanado&#8221;: es el &#8220;oficio&#8221;, que consiste ante todo en acostumbrarse a conocer y a manipular el material de la m&#250;sica (el sonido). A este nivel la ense&#241;anza puede ser eficaz si muestra al alumno un repertorio coherente de problemas y de posibles soluciones (Schoenberg, 1979: xv).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Coherente con esta visi&#243;n de la pedagog&#237;a y la did&#225;ctica en la m&#250;sica considera que el maestro tendr&#225; como objetivo propiciar el advenimiento de la agitaci&#243;n, motor de la vida del esp&#237;ritu y de la creaci&#243;n art&#237;stica. La relaci&#243;n entre el profesor y el alumno debe entenderse como una b&#250;squeda conjunta en la que el profesor lo guiar&#225; hasta que &#233;ste, agitado espiritualmente, se separa de &#233;l para crear por s&#237; mismo. El propio Schoenberg, frente a sus alumnos dice nunca haberse propuesto ense&#241;ar s&#243;lo lo que &#233;l sab&#237;a sino buscar lo que el alumno no sab&#237;a, oblig&#225;ndose a s&#237; mismo a encontrar algo nuevo para cada uno de ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Volviendo al film, hemos postulado la tesis de que que Willie Brown se constituye como maestro de Eugene en absoluta ignorancia de ambos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego de la entrevista en Julliart, Eugene vuelve al internado y logra finalmente la confirmaci&#243;n del m&#250;sico, junto a la ratificaci&#243;n del desaf&#237;o: si lo ayuda a fugarse y llegar hasta el m&#237;tico cruce de caminos, &#233;l le develar&#225; la canci&#243;n por medio de la cual obtendr&#225; la gloria en el mundo del blues. Eugene vacila pero finalmente accede. Esta decisi&#243;n precipitada se explica por lo expuesto hasta el momento: el final del artesanado. Eugene sin saberlo, ha encontrado el maestro que lo guiar&#225; en la ruta de la &#8220;emancipaci&#243;n&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El viaje comienza con enga&#241;os y percances que sortear, pero ambos persisten. En el lugar y momento menos esperado comienza la primera lecci&#243;n. A lo lejos se escucha el sonido de un tren, su traqueteo, su bocina y Willie comienza a improvisar con su arm&#243;nica Eugene lo escucha e intenta acoplarse. Es una melod&#237;a sencilla y &#233;l es un m&#250;sico virtuoso pero su intento suena duro, disruptivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Siguen su ruta y Willie lo lleva hasta una casa de empe&#241;o con la premisa de que si quiere ser un &lt;i&gt;bluesman&lt;/i&gt; necesita un instrumento acorde. Para pagar la compra debe dejar su antigua guitarra y el reloj que le ha regalado su madre en su cumplea&#241;os. Esa guitarra que lo acompa&#241;&#243; durante tantos a&#241;os en Julliart es trocada por otra, que vibre en armon&#237;a al tr&#225;nsito que har&#225; a lo largo de este viaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ocurren varias situaciones, entre ellas el encuentro amoroso de Eugene con una adolescente viajera quien se acopla al d&#250;o, hasta que en una de sus andanzas y desconociendo las reglas del sur de los Estados Unidos, Eugene entra a un bar de negros. Esto es le&#237;do como una provocaci&#243;n de tal grado que Willie se ve obligado improvisar en el escenario invit&#225;ndolo a Eugene a participar. A diferencia de la primera improvisaci&#243;n Eugene logra en este escenario hacer m&#250;sica con sus circunstanciales compa&#241;eros.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_594 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/crossroads4.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/crossroads4.jpg?1754362409' width='500' height='335' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;As&#237;, poco a poco se van relativizado verdades a las que Eugene adscrib&#237;a sin dudar. En cada nueva vivencia, se ha sorprendido de s&#237; mismo y ha sido Willie, bajo la forma de viejo gru&#241;&#243;n e ir&#243;nico quien lo ha sostenido y acompa&#241;ado. Este crecimiento interior se ve reflejado en su m&#250;sica. Tiene la t&#233;cnica, el artesanado, y ahora tambi&#233;n esa agitaci&#243;n producida por quien, como hemos postulado al comienzo, se ha constituido, sin saberlo como su maestro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El recital es un &#233;xito. Han recaudado dinero suficiente para dormir en un hotel. Esa noche ocurre el primer desenga&#241;o amoroso de nuestro personaje. Est&#225; triste y desconcertado, pero nuevamente surge all&#237; la palabra de Willie que lo sostiene y le significa su dolor en relaci&#243;n al blues. Al mismo tiempo Willie atormentado por la proximidad de su encuentro con el pasado le confiesa que no existe la canci&#243;n perdida. Johnson s&#243;lo escribi&#243; 29 blues, &#8220;deber&#225;s hacerla por ti mismo&#8221;. Con esta afirmaci&#243;n da entrada a la incertidumbre del futuro de la que habla Arnold Schoenbreg, pieza clave para comprender el rol del maestro, impotente ante la empresa de la creaci&#243;n:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8230;la ense&#241;anza no puede aportar medios ni procedimientos, t&#233;cnicas ni estilos, porque lo que el alumno ha de hacer, precisamente, es inventar, es decir, ir contra mucho de lo que se le ha ense&#241;ado. &#191;qu&#233; puede hacer aqu&#237; la pedagog&#237;a musical? Sch&#246;enberg contesta taxativamente: &#8220;la ense&#241;anza que podr&#237;a recibir un artista podr&#237;a ser ante todo, ayudarle a escucharse a s&#237; mismo&#8221; (Schoenberg, 1979: xv)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Han ca&#237;do las garant&#237;as, la esperanza de la f&#243;rmula del &#233;xito. Eugene, abatido pero &#237;ntegro, agitado entre la exaltaci&#243;n de aquel concierto y la p&#233;rdida de su primer amor, contin&#250;a al lado de Willie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todav&#237;a deben llegar a la encrucijada tal como lo pactaron al comienzo del viaje. Averiguaciones de por medio dan con el lugar. Ambos est&#225;n parados en un cruce desolado. Ante la sorpresa de Eugene en medio de la nada aparece un auto conducido por un hombre negro que se detiene y saluda a Willie como si se hubieran conocido en el pasado. Ambos tienen una discusi&#243;n en la que Willie le exige que se rompa el contrato. El hombre se r&#237;e y se niega a hacerlo: su alma le pertenece y se volver&#225;n a ver nuevamente en el infierno a menos que encuentre un voluntario dispuesto a salvar su alma. Willie, desesperado intenta apartar a Eugene de la conversaci&#243;n pero el diablo no pierde la oportunidad de retarlo: har&#225;n un duelo de guitarras, si Eugene gana, el alma de Willie ser&#225; liberada. Si pierde, se quedar&#225; con ambas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Llegan al bar en el que se realizar&#225; el duelo. Eugene mira a su alrededor muerto de miedo. Willie, quien sabe de la seriedad de la situaci&#243;n y ve en los ojos el p&#225;nico de Eugene se acerca y le susurra &#8220;te doy toda la magia que poseo&#8221;. Sube al escenario sin decir palabra alguna. Entre gritos y aplausos tocando la guitarra como amedrent&#225;ndolo entra su contrincante &#8211;protagonizado por Steve Vay&#8211; Eugene se queda paralizado. Debe al menos igualar la actuaci&#243;n del candidato del diablo. Willie nuevamente acude en su auxilio, sube a escena y acompa&#241;a con la arm&#243;nica para que Eugene logre dar rienda suelta a su talento. Hab&#237;an recorrido un largo camino juntos en encuentros y desencuentros. Eugene ya no era el mismo que parti&#243; de Julliart. Curiosamente se encuentra bati&#233;ndose a duelo, &#191;pero, qu&#233; es lo que &lt;i&gt;duela&lt;/i&gt; en ese lance? Tal vez el final del camino de la ni&#241;ez a la vida adulta, de la inmadurez a la madurez, de las certezas al abismo, a la incertidumbre del futuro, en s&#237;ntesis, del artesanado al acto creador.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_596 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/crossroads2.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/crossroads2.jpg?1754362409' width='500' height='328' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Su contrincante improvisa complicadas melod&#237;as con mucha destreza t&#233;cnica a las que Eugene, responde con suma seguridad. En su turno de improvisar y desafiar a su contrincante ocurre algo inesperado. Reinventa aquella obra de Mozart en la que anticip&#243;, todav&#237;a sin saberlo, la puesta en marcha de su periplo. Ya no ante ese maestro &#8220;atontador&#8221; (Ranciere), infalible, sino frente a esa soledad sin referencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y es con este concierto reinventado y ejecutado con maestr&#237;a con el que derrota al diablo. La t&#233;cnica es virtuosa en ambos, pero Eugene, a&#250;n con su alma intacta, logra, como bien describe Schoenberg, tomar ese impulso que subyace en la obra de los grandes. Ha logrado bucear en lo profundo de su ser y expresarse a s&#237; mismo (Schoenberg, 1979: xviii).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la escena final, Eugene y Willie caminan juntos por una carretera desolada. Y mantienen el siguiente di&#225;logo, que cierra el film y abre una brecha en el alma del espectador:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;- Willie: Despu&#233;s que te muestre Chicago tu seguir&#225;s sin m&#237;. &lt;br class='manualbr' /&gt;- Eugene: &#191;Por qu&#233; no puedo ir contigo?, despu&#233;s podemos ir a Los Angeles&#8230;&lt;br class='manualbr' /&gt;- Willie: As&#237; no son las canciones. Toma la m&#250;sica de alguna parte. T&#243;mala m&#225;s all&#225; de donde la encuentres. Porque eso fue lo que hicimos. &#191;Tenemos un trato?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Daneri, C. (2000). Prohibici&#243;n de EticArte. En Michel Fari&#241;a, J. y Guti&#233;rrez, C.: &lt;i&gt;Etica y cine&lt;/i&gt;. Eudeba: Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ariel, A (1994). &lt;i&gt;El Estilo y el Acto&lt;/i&gt;. Manantial: Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Schoenberg, A. (1979): &lt;i&gt;Tratado de Armon&#237;a&lt;/i&gt;. Editorial Real Musical.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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