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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>El sujeto del trauma</title>
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		<dc:date>2018-08-28T13:17:25Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Caroline Renard</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La mayor&#237;a de las pel&#237;culas de Rihty Panh tratan las consecuencias del r&#233;gimen de Pol Pot en Camboya. &lt;i&gt;La imagen perdida&lt;/i&gt; ofrece, en 2013, un enfoque parcialmente autobiogr&#225;fico, accesible a un p&#250;blico amplio. El cineasta utiliza peque&#241;os mu&#241;ecos de barro, tomas de archivo y la voz de un narrador para describir las atrocidades cometidas por los Jemeres rojos entre 1975 y 1979. Esta pel&#237;cula permite analizar la cuesti&#243;n de la construcci&#243;n del sujeto que enfrenta un evento traum&#225;tico. Su construcci&#243;n en bucle conduce a materiales traum&#225;ticos de una escena a otra y el trabajo sobre la heterogeneidad de las im&#225;genes contribuye a la inscripci&#243;n del trauma en el material f&#237;lmico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras Clave:&lt;/strong&gt; Sujeto | Trauma | Memoria | Ausencia | Alteraci&#243;n de lo visible | Est&#233;tica y Pol&#237;tica&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Le-sujet-du-trauma' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Version fran&#231;aise&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/the-subject-of-the-trauma' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-08-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 08 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;LESA, EA3274, Universidad de Aix-Marsella&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Al igual que otros cineastas lo hicieron anteriormente (Alain Resnais o Claude Lanzmann), o de manera contempor&#225;nea (Atom Egoyan, Anne Aghion o Wang Bing m&#225;s recientemente), Rithy Panh est&#225; interesado en la forma en que el cine puede abordar las cuestiones relacionadas con los cr&#237;menes contra la humanidad. Posiblemente cuando el cine se ocupa de situaciones de holocausto o exterminio, tambi&#233;n revela algo de la relaci&#243;n compleja que tiene con el psicoan&#225;lisis. &lt;i&gt;La imagen perdida&lt;/i&gt; que Rithy Panh realiza en 2013, plantea no solo la cuesti&#243;n de la posibilidad de la construcci&#243;n del sujeto sobre un trauma hist&#243;rico sino tambi&#233;n el del lugar de las im&#225;genes y el imaginario en el inconsciente hist&#243;rico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nacido en Phnom Penh en 1964, Rithy Panh ten&#237;a 11 a&#241;os cuando Pol Pot tom&#243; el poder. La pel&#237;cula habla de los a&#241;os de su infancia vividos bajo el r&#233;gimen de los Jemeres Rojos. Entre los 11 y los 15 a&#241;os, internado en campos de trabajos forzados, comparte la represi&#243;n vivida por dos millones de camboyanos. All&#237; pierde a sus padres y a una parte de su familia. En 2013, casi con 50 a&#241;os de edad, regresa a ese momento de su vida en una narraci&#243;n parcialmente autobiogr&#225;fica que completa el enfoque documental de sus pel&#237;culas anteriores. &lt;i&gt;S21, la m&#225;quina de la muerte de los Jemeres Rojos (2003) y Duch, el maestro de las forjas del infierno (2011)&lt;/i&gt;, interrogaban la construcci&#243;n de la memoria colectiva mediante im&#225;genes de archivo y el encuentro con testigos. Si bien durante a&#241;os Rithy Panh ha buscado en vano en los archivos khmer o a trav&#233;s de la poblaci&#243;n obtener im&#225;genes de violencia o ejecuciones ordenadas por Pol Pot, decide crear &#233;l mismo esta imagen perdida utilizando estatuillas de arcilla y un decorado pintado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin volver a los detalles de su biograf&#237;a, es importante recordar que, como superviviente de los campamentos Jemer, Rithy Panh se uni&#243; en 1979 al de Mairut en Tailandia antes de llegar a Francia. En la d&#233;cada de 1980, trata de rechazar todo aquello que pudiese recordarle la pesadilla de su infancia, incluida la lengua jemer. Luego de realizar un aprendizaje en carpinter&#237;a, ingresar&#225; a Idhec para dirigir un trabajo cinematogr&#225;fico de memoria. &#8220;&lt;i&gt;A los dieciocho a&#241;os&lt;/i&gt;&#8221;, escribe, &lt;i&gt;descubro ''Noche y Niebla&#8221; de Alain Resnais. Estoy sorprendido. Es igual. Est&#225; en otro lugar. Es antes que nosotros. Pero somos nosotros&lt;/i&gt;. El acercamiento con los campos de exterminio nazis es sorprendente por la identificaci&#243;n con una situaci&#243;n alejada a la de Camboya. Decir: &#8220;&lt;i&gt;Est&#225; antes que nosotros. Pero somos nosotros&lt;/i&gt;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;La eliminaci&#243;n de Rithy Panh con Christophe Bataille, &#233;d Grasset, 2011, p.250.&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; crea un terrible efecto de repetici&#243;n hist&#243;rica. Un poco m&#225;s all&#225;, agrega, &#8220;&lt;i&gt;No vine al cine por la gracia de Godard, Truffaut o John Ford. Vine al cine motivado por la necesidad de contar esta historia.&lt;/i&gt;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibidem&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Casi toda su obra est&#225; actualmente dedicada a Camboya.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para comprender la especificidad de los acontecimientos de Camboya, es necesario poder diferenciar la l&#243;gica de los campos de concentraci&#243;n de la l&#243;gica de las pol&#237;ticas genocidas, incluso si la primera puede, en algunos casos, servir a la segunda. La l&#243;gica de los campos es la l&#243;gica de dejar de lado y confinar a las personas que el r&#233;gimen considera que deben y pueden ser &#8220;reeducadas&#8221; mientras que la pol&#237;tica genocida establece una organizaci&#243;n que busca eliminar sistem&#225;ticamente a una poblaci&#243;n elegida como objetivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Camboya, entre el 17 de abril de 1975 y el 7 de enero de 1979, los jemeres rojos causaron la muerte de casi dos millones de personas, aproximadamente una cuarta parte de la poblaci&#243;n. Rithy Panh habla de un &#8220;genocidio&#8221;. Ahora bien, ser&#237;a m&#225;s exacto hablar de &#8220;politicidio&#8221;. De hecho, las v&#237;ctimas pertenecen al mismo grupo &#233;tnico que su verdugo y han sido en parte aniquiladas por la hambruna, la enfermedad y el agotamiento causados por el trabajo forzado que fueron obligadas a realizar. La organizaci&#243;n de Kampuchea democr&#225;tica aplicaba la tortura para obtener confesiones de sus supuestos enemigos pol&#237;ticos, el trabajo forzoso para su reeducaci&#243;n, pero no hab&#237;a puesto en marcha una estructura con el exclusivo prop&#243;sito de exterminio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con una historia escrita en colaboraci&#243;n con Christophe Bataille y figuras de arcilla puestas en escena en decorados pintados, el realizador pone en im&#225;genes y sonidos los acontecimientos de su infancia. Esta pel&#237;cula se topa con las propias resistencias conmemorativas de su autor. &lt;i&gt;La imagen perdida&lt;/i&gt; que lo atormenta es tanto la de la cat&#225;strofe que nada pudo evitar, una imagen reprimida del exterminio de su familia y una gran parte de la poblaci&#243;n camboyana, como la imagen deseada que podr&#237;a potencialmente reparar el dolor que le da origen. Es directamente la relaci&#243;n entre el trauma, la represi&#243;n y la imagen restaurativa y, por lo tanto, entre el cine y el psicoan&#225;lisis, aquello que esta pel&#237;cula nos permite explorar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una entrevista, Rithy Panh explica: &#8220;&lt;i&gt;En esta pel&#237;cula, lo que me interes&#243; fue hablar sobre la relaci&#243;n entre m&#237; y el ni&#241;o que era, y result&#243; bien con, por un lado, una voz muy seria en off para el adulto que soy, y por el otro, una estatuilla expresiva para el ni&#241;o que era. Era un ni&#241;o fuerte e instintivo. Es &#233;l quien vela hoy sobre el adulto, le da una raz&#243;n de ser, una raz&#243;n para expresarse. Da el significado de la vida, de la historia. Se cre&#243; una relaci&#243;n entre el trauma y la imagen restaurativa. No puedo explicarlo yo mismo, pero creo que, nuevamente, toca algo humano en general y que otros pueden aprovecharlo&lt;/i&gt;.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Entrevista con Fr&#233;d&#233;ric Strauss &#8220;La imagen ausente, la voz de la infancia en (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; La l&#243;gica de la pel&#237;cula es, de hecho, compartir la experiencia vivida y la posible identificaci&#243;n con estas estatuillas coloridas. Inanimadas y, a pesar de eso, expresivas, ellas permiten a las espectadoras y a los espectadores identificarse f&#225;cilmente con el ni&#241;o Rithy Panh y sentir el desaliento y el dolor frente a la opresi&#243;n y a las sucesivas desapariciones de sus parientes. El mu&#241;eco del ni&#241;o asociado con la voz en off del hombre adulto que observa y comenta sobre su propia infancia construye un tema cinematogr&#225;fico complejo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me gustar&#237;a volver a la noci&#243;n de &#8220;sujeto&#8221;. Esta palabra interdisciplinaria y polis&#233;mica est&#225; cargada con una historia que pasa por la filosof&#237;a, la ling&#252;&#237;stica y el psicoan&#225;lisis. Con &lt;i&gt;la Arqueolog&#237;a del sujeto&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Alain de Lib&#233;ra, Arqueolog&#237;a del sujeto, Tomo 1, Nacimiento del sujeto, ed. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, el fil&#243;sofo Alain de Libera propone un camino para establecer una arqueolog&#237;a filos&#243;fica de esta noci&#243;n, en el sentido de subjetividad reflexiva o de persona humana individual. De Lib&#233;ra retoma la tesis de Martin Heidegger, parcialmente retomada por Jacques Lacan, de una invenci&#243;n cartesiana del sujeto como &#8220;yo pensante sustancial&#8221;. &#8220;El sujeto nace, nos asegura Heidegger, en cierta configuraci&#243;n, una cierta '&#233;poca' de la historia del Ser. Muri&#243;, Foucault lo proclam&#243;, a comienzos de la d&#233;cada de 1960, al mismo tiempo que &lt;i&gt;el Hombre&lt;/i&gt;, antes de renacer para &lt;i&gt;nosotros&lt;/i&gt;, parece, en una especie de retorno a trav&#233;s de la metaf&#237;sica reprimida, disfrazado de &#8220;autocuidado&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Alain de Libera, op. cit. p.18.&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alain de Libera tambi&#233;n observa que la historia del sujeto no puede rastrearse siguiendo este camino lineal. Las propuestas de Heidegger y Foucault deben ser repensadas, teniendo tambi&#233;n en cuenta la contribuci&#243;n de la Edad Media. De Libera analiza la gestaci&#243;n de esta noci&#243;n y constata que antes de ser subjetiva, es decir, en relaci&#243;n con la experiencia de pensamiento de la persona humana, la sustancia, en el sentido de la primera existencia real, ha sido en primer lugar, para la filosof&#237;a medieval heredera de los conceptos de Arist&#243;teles, un sujeto (&lt;i&gt;subiectum, Subiectit&#228;t&lt;/i&gt;), es decir, &#8220;aquello que sostiene o aquello a lo cual informan una forma, una cualidad, un estado, un atributo, ya sea de manera intr&#237;nseca o extr&#237;nsecamente, esencial o accidental. En este sentido, toda existencia sustancial requiere un sujeto que sea el substrato material, formal y l&#243;gico de las propiedades reales que son la causa y el factor de su existencia y de sus transformaciones.&#034;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Emmanuel Brassat, &#8220;Alain de Libera, Arqueolog&#237;a del sujeto&#8221;, Essaim 2009/1 (&#8230;)&#034; id=&#034;nh6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &lt;i&gt;la imagen perdida&lt;/i&gt;, la construcci&#243;n del tema f&#237;lmico pasa por un trabajo extremadamente rico en materias. La pel&#237;cula est&#225; basada en un sustrato material de alta densidad. Mezcla escenas animadas, con im&#225;genes de archivos oficiales o de aficionados, colores o blanco y negro, tomas filmadas por el realizador en el presente o planos que muestran las manos de un artista que talla la tierra o dibuja decorados. La escena de apertura de la pel&#237;cula nos confronta inmediatamente con esta desmultiplicaci&#243;n de materias de la expresi&#243;n. Los primeros planos describen un stock de pel&#237;culas de cine abandonadas y da&#241;adas por el tiempo. Manipulado por las manos de un operador invisible, el carrete deja aparecer fotogramas de un espect&#225;culo de danza tradicional. En la imagen siguiente, una imagen en color restaurada muestra a una bailarina de los a&#241;os 70 haciendo en c&#225;mara lenta gestos de extrema gracia antes de que un fundido a negro revele el t&#237;tulo de la pel&#237;cula de Rithy Panh. Es entonces cuando im&#225;genes de olas vienen a sumergir la c&#225;mara y a golpear repetidamente la lente mientras que, en off, una voz murmura: &#8220;&lt;i&gt;En el medio de la vida, la infancia regresa. Es un agua dulce y amarga. Mi infancia, la busco como una imagen perdida, o m&#225;s bien es ella quien me reclama (...) el recuerdo est&#225; ah&#237;, me golpea en las sienes, me gustar&#237;a espantarlo&lt;/i&gt;&#8221;. Luego, seis tomas describen la creaci&#243;n de una estatuilla de tierra de la cual la voz en off nos informa que es una representaci&#243;n del padre del realizador. Finalmente, un travelling sobre un decorado de maquetas apoyadas sobre arena presenta otras estatuillas que ser&#225;n los personajes de la pel&#237;cula, miembros de la familia del director. El montaje asocia lugares, &#233;pocas y objetos fragmentados y de apariencia heterog&#233;nea. La banda sonora da a este conjunto su unidad. Por lo tanto, los objetos filmados como la materia pel&#237;cula, agua o arcilla tienen una carga subjetiva que se refiere tanto al cine, al tiempo, al trabajo de los cuerpos o de la mano sobre la materia y a la infancia del cineasta o a sus recuerdos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El trabajo de an&#225;lisis f&#237;lmico muestra que el cine (en el sentido de entidad que atraviesa las pel&#237;culas, potencia virtual a la que dan una sustancia) requiere precisamente un sujeto, en el sentido medieval de &lt;i&gt;subiectum&lt;/i&gt;, es decir, un &#8220;&lt;i&gt;un sustrato material, formal y l&#243;gico de propiedades reales que son causa y factor de su existencia y de sus transformaciones&lt;/i&gt;&#8221;. El an&#225;lisis de la pel&#237;cula es lo que atestigua este trabajo de materialidad en el cine. Esta materialidad es la del soporte f&#237;lmico, tambi&#233;n es la de su forma la que concierne al encuadre, el montaje, la intensidad sonora y luminosa, la colorimetr&#237;a, el ritmo; finalmente, es tambi&#233;n la de la l&#243;gica cinematogr&#225;fica, ya sea figurativa, enunciadora o narrativa. Esta primera escena muestra en menos de tres minutos cu&#225;n sensible es Rithy Panh a la materialidad de las im&#225;genes y c&#243;mo esta materialidad puede resolver los problemas figurativos que aqu&#237; est&#225;n presentes en la represi&#243;n y en la violencia de la memoria de retorno. Los rollos de bobinas de pel&#237;cula son a la vez el recuerdo da&#241;ado de la historia del cine camboyano y su borrado, mientras que las olas son la inscripci&#243;n f&#237;sica de la memoria que golpea las sienes del autor y que le gustar&#237;a espantar. De esta forma, se crea un sujeto f&#237;lmico que combina materias y contenidos de la expresi&#243;n, sujeto de la pel&#237;cula y sujeto realizador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Daniel Arasse analiza y describe la figura del &#8220;sujeto en el cuadro&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Daniel Arasse, El Sujeto en el cuadro Ensayos de iconografia anal&#237;tica, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Con esta expresi&#243;n, se refiere a la forma en que un artista est&#225; presente en su obra a trav&#233;s de marcas estil&#237;sticas, recurrencias tem&#225;ticas o formales. Con ambig&#252;edad deliberada, se refiere por &#8220;sujeto&#8221; tanto al artista, a lo que representa el trabajo y a sus destinatarios. Le interesa que, el yo &#237;ntimo del pintor, aparezca en la pintura. Para el cine, esta cuesti&#243;n del &#8220;sujeto en la pel&#237;cula&#8221; se complica a&#250;n m&#225;s por la dimensi&#243;n colectiva de los proyectos cinematogr&#225;ficos. Rithy Panh suma a esta complejidad al poner a distancia la dimensi&#243;n autobiogr&#225;fica de su pel&#237;cula. Durante mucho tiempo discreto en lo que a su recorrido personal respecta, solo acepta en 2012 una especie de pasaje autobiogr&#225;fico a trav&#233;s de su encuentro con su editor, el escritor Christophe Bataille. Para comenzar, despu&#233;s de una estancia en Phnom Penh, trabajan juntos para escribir &lt;i&gt;La eliminaci&#243;n&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Rithy Panh con Christophe Bataille, Laeliminaci&#243;n, &#233;d. Grasset, 2012, 336p.&#034; id=&#034;nh8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. El realizador le cuenta a su amigo episodios de su vida y le conf&#237;a la escritura. De esta manera, explica Christophe Bataille, &#8220;&lt;i&gt;trabaj&#233; durante cinco meses. Puse colores, sudor... Lo que Rithy me cont&#243; sobre la muerte de su padre se resum&#237;a a cinco l&#237;neas. Hice de jefe decorador, poniendo madera, animales y angustia... &lt;/i&gt;&#8221;. La historia de la vida, por la palabra y la puesta en palabras, pasa as&#237; de un tema a otro. Pero el cineasta rechaza inicialmente el resultado y, en particular, la parte biogr&#225;fica &#8220;&lt;i&gt;Le tom&#243; tres meses leer el texto y su &#250;nica respuesta fue: 'Ret&#237;rame. Suprime la infancia&lt;/i&gt;.&#8221; Rithy Panh est&#225; familiarizado con el trabajo de investigaci&#243;n y producci&#243;n documental, pero rechaza el lugar autobiogr&#225;fico de su pensamiento. Su editor y amigo trabaja para convencerlo de que mantenga la historia de su vida en el texto. &#8220;&lt;i&gt;Le dije, 'No estoy para nada de acuerdo. Si quieres mantener solo a Duch, ser&#225; su victoria. Y adem&#225;s, ser&#225; sin m&#237;. Te devuelvo las p&#225;ginas y te arreglas solo. La pelea entre nosotros, por mensajes de texto y correo electr&#243;nico, dur&#243; m&#225;s de dos a&#241;os. Fue una buena pelea. Tambi&#233;n se podr&#237;a hacer un texto de la historia del manuscrito, que cont&#243; con ciento treinta versiones&lt;/i&gt;.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Christophe Bataille, Entrevistado por Fran&#231;ois Ekchajzer, T&#233;l&#233;rama, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un a&#241;o despu&#233;s de ceder a la publicaci&#243;n de este libro, Rithy Panh realisa &lt;i&gt;La imagen perdida&lt;/i&gt;. La voz que habla en primera persona del singular en la pel&#237;cula tambi&#233;n fue escrita por Christophe Bataille con un &#8220;Yo&#8221; movido. Battle dice &#8220;Yo&#8221; en lugar de Rithy Panh como si la narraci&#243;n personal pudiera ser llevada por alguien m&#225;s que uno mismo. La voz que escuchamos tiene un ligero acento, no es la del realizador sino la del actor franco-camboyano Randal Douc. Esta historia escrita por otro en primera persona tambi&#233;n es pronunciada por otro. De esta manera, mientras est&#225; en todas partes &#8220;en&#8221; la pel&#237;cula, el cineasta se ubica a una distancia m&#225;xima. La forma elegida no es a pesar de eso la de la autoficci&#243;n. El &#8220;sujeto en la pel&#237;cula&#8221; es objeto de una serie de desplazamientos, transformaciones y de puestas en redes que le dan un grosor particular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tambi&#233;n se debe enfatizar que la estructura narrativa y visual de la narraci&#243;n se basa en un trabajo de repeticiones incesantes. El cineasta no solo regresa a este inquietante tema de una pel&#237;cula a otra en su filmograf&#237;a, sino que la repetici&#243;n trabaja tambi&#233;n la estructura misma de &lt;i&gt;La imagen perdida&lt;/i&gt;. La voz en off anuncia, desde el comienzo, el regreso del motivo de la infancia en el medio de la vida. Este motivo regresa de una secuencia a la siguiente, se elabora en la recuperaci&#243;n y se dibuja gradualmente mediante sucesivas acumulaciones para producir una especie de efecto de elaboraci&#243;n cinematogr&#225;fica. &#8220;&lt;i&gt;Para describir la estructura de mis pel&#237;culas&lt;/i&gt;&#8221;, dice Rithy Panh, &#8220;&lt;i&gt;me gusta pensar en la imagen de una rueda: ella gira sobre s&#237; misma y avanzamos de todos modos&lt;/i&gt;&#8221;. Un registro detallado de las secuencias permite ubicar todos los motivos (visuales o tem&#225;ticos, formales o narrativos) que, como el de la infancia, se enunciar&#225;n r&#225;pidamente, retomados luego, desarrollados y se comentar&#225;n a medida que transcurre la pel&#237;cula. Esta l&#243;gica de la rueda que &#8220;&lt;i&gt;gira sobre s&#237; misma&lt;/i&gt;&#8221; justifica la fragmentaci&#243;n de la narraci&#243;n y asegura un principio de avance por asociaci&#243;n de ideas, palabras, im&#225;genes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia parece a veces m&#225;s cercana a la l&#243;gica del sue&#241;o que a la del documental. Su recorrido sigue los meandros de la memoria del narrador, se desv&#237;a, repite preguntas, desplaza sensaciones. El espectador entiende que repetir es retomar y trabajar incesantemente la misma materia. En este caso, el trauma. La pel&#237;cula repite la desaparici&#243;n del padre que se deja morir de hambre en el campo de reeducaci&#243;n en el que est&#225; preso, repite la muerte del hermano, de la madre, del hijo menor y de millones de prisioneros. Es imposible decir cu&#225;l es el momento traum&#225;tico, ni siquiera es posible definir exactamente la naturaleza del trauma para el sujeto de la pel&#237;cula. Pero el trauma es trabajado por la pel&#237;cula como la arcilla por el escultor, es decir como uno de los elementos constitutivos y estructurantes del sujeto que lo repite. Saber que para los especialistas en psicoan&#225;lisis &#8220;el trauma es, sin duda, uno de los conceptos m&#225;s indecisos de los m&#225;s equ&#237;vocos, y probablemente de los m&#225;s enigm&#225;ticos&#8221; confirma la intuici&#243;n transmitida por la pel&#237;cula. Claude Le Guen afirma que esta esquivez del trauma &#8220;se debe a la ambig&#252;edad de sus confluencias ubicadas en el encuentro del adentro y del afuera, la din&#225;mica de exceso, de quiebre y de p&#233;rdida, a su funci&#243;n de alarma y protecci&#243;n como a su poder de ruptura. Esta cita parece describir el funcionamiento de la pel&#237;cula de Rithy Panh que realmente hace jugar juntos el adentro (la vida interior del personaje) y el afuera (su vida familiar y su inscripci&#243;n social y pol&#237;tica), el exceso (las situaciones de privaci&#243;n extrema o violencia extrema), la ruptura (la llegada al poder de los Jemeres Rojos) y la p&#233;rdida (la sucesi&#243;n de duelos). El Guen agrega que el trauma es el &#8220;agente de una realidad cuyo poder y cuya fuente siguen siendo inciertos, (...) tiene la brutalidad de la evidencia, como la evanescencia de lo aleatorio...&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb10&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Claude Le Guen en el prefacio del libro de Claude Janin, Figuras et destinos (&#8230;)&#034; id=&#034;nh10&#034;&gt;10&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Rithy Panh traduce esta paradoja de la brutalidad y de la evanescencia del trauma al construir su pel&#237;cula en, o, desde la ausencia, es decir, en la imagen perdida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quiz&#225;s esto es precisamente lo que explica su decisi&#243;n de no animar a estas estatuillas: &#8220;&lt;i&gt;No debemos transformar lo que viv&#237;, lo que los camboyanos han vivido. Tomen la idea de mu&#241;ecos. Son personajes espeluznantes y congelados, que no hablan, durante una hora y media. Hoy, con la moda del 3D, podr&#237;a haber tenido la tentaci&#243;n de hacer una caricatura. Pero la fuerza de estas estatuillas es precisamente su inmovilidad&lt;/i&gt;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb11&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Entrevistado por Florence Colombani, Le Point, publicaci&#243;n del 24/10/2015.&#034; id=&#034;nh11&#034;&gt;11&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Las figuras inanimadas, esculpidas por Sarith Mang, le permiten evocar el alma de los seres que ha amado y su sufrimiento. &#8220;&lt;i&gt;Aquellos que como nosotros han atravesado estas pruebas han muerto una vez. Somos sobrevivientes Revivimos, pero con una parte de muerte. &#191;C&#243;mo hablar de esta muerte en nosotros? Es por eso que eleg&#237; no animar estas figuras. Estos personajes congelados en arcilla son m&#225;s fuertes a veces que los archivos o im&#225;genes filmadas de propaganda.&lt;/i&gt;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb12&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Entrevistado por Jean Claude Raspiengas, La Croix, publicaci&#243;n del 08/10/2013.&#034; id=&#034;nh12&#034;&gt;12&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Por lo tanto, hay un poder particular de esta elecci&#243;n est&#233;tica de la inmovilidad de los mu&#241;ecos que debe estar ligada al uso de im&#225;genes de archivo. Dos momentos en la pel&#237;cula atestiguan particularmente la forma en que una imagen puede causar un trauma en el curso de una vida o en el de la historia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ubicadas respectivamente en el primer y el &#250;ltimo cuarto de la pel&#237;cula, estas dos escenas citan im&#225;genes de archivo. En la primera, Rithy Panh recuerda que, por la noche, en el campamento, les contaba historias a sus camaradas y, en particular, un d&#237;a, la de la misi&#243;n Apolo 11. Un plano describe la maqueta reducida del hogar de la infancia en el que toda su familia se hab&#237;a reunido en 1969 para ver en televisi&#243;n este evento hist&#243;rico. En la maqueta de madera, frente a las estatuillas que se enfrentan a la pantalla, las im&#225;genes de televisi&#243;n del lanzamiento del cohete aparecen incrustadas. Luego esta imagen invade todo el cuadro y permite ver a los astronautas, la superficie de la luna, la huella de Neil Armstrong. La voz adulta en off nos informa que cuando era ni&#241;o, el cineasta tambi&#233;n hab&#237;a so&#241;ado con caminar sobre la luna. El hecho de relatar a sus camaradas el recuerdo de estas im&#225;genes vistas unos a&#241;os antes, provoca una discusi&#243;n en el campamento. A la pregunta de qui&#233;nes son estos hombres que caminan en la luna, el que responde &#8220;estadounidenses&#8221; es asesinado porque desde el punto de vista jemer, el proyecto del gran salto &#8220;&lt;i&gt;no est&#225; en la propaganda capitalista. &#201;l est&#225; aqu&#237; para nosotros que tenemos hambre&lt;/i&gt;&#8221;. En algunos planos descriptivos que parecen muy anodinos, y con una cita breve de televisi&#243;n que presenta un motivo literalmente extra&#241;o, y absolutamente heterog&#233;neo para el resto de la historia, la pel&#237;cula muestra c&#243;mo los Jemeres rechazaron las im&#225;genes que no respond&#237;an a su ideolog&#237;a y c&#243;mo han tratado de transformarlas para hacer que se ajusten a sus deseos. Las im&#225;genes son, por lo tanto, tambi&#233;n objetos de violencia. Son espacios de puesta en crisis potencial que son respondidos por una violencia hecha a aquellos que las hacen o a quienes difunden su existencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La otra escena, ubicada 25 minutos antes del final de la pel&#237;cula, es un poco menos autobiogr&#225;fica. Rithy Panh combina dos tipos de im&#225;genes de archivo. En primer lugar, im&#225;genes de propaganda de las cuales &#233;l subraya que no faltan. En este caso, se trata de im&#225;genes de la obra en tiempo r&#225;pido, im&#225;genes de abundancias, de cultivos, de bolsas de arroz y consignas gloriosas que valorizan la elecci&#243;n de gobernantes, pero que son contradichas por la voz en off recordando la realidad de a&#241;os de hambruna. Rithy Panh sube luego una escena de una reuni&#243;n pol&#237;tica. Pol Pot toma la palabra para hablarles a los j&#243;venes. Estas im&#225;genes fueron filmadas por su camar&#243;grafo, Ang Sarum. Sin embargo, su calidad t&#233;cnica es mediocre, est&#225;n ligeramente veladas. &#8220;&#191;&lt;i&gt;Por qu&#233; este velo&lt;/i&gt;?&#8221;, se pregunta la voz en off. &#8220;&lt;i&gt;&#191;Es esto un error t&#233;cnico? &#191;o quiere mostrar a los ni&#241;os en harapos, revelarle al hermano n&#250;mero uno el estado de su pa&#237;s? El camar&#243;grafo es torturado y ejecutado. Su cuerpo desaparece&lt;/i&gt;. Su historia desaparece. &lt;i&gt;Pero no esta pel&#237;cula&lt;/i&gt;&#8221;. Al exponer estas im&#225;genes, Rithy Panh recuerda c&#243;mo se impuso el silencio al cine y a la poblaci&#243;n. &#191;El operador busc&#243; un medio figurativo para contar la realidad sin mostrar que &#233;l lo sab&#237;a? Esta imagen temblorosa y borrosa provoca un efecto de desfiguraci&#243;n de lo visible. Ang Sarum logra, con los medios del cine, significar que algo es disfuncional en lo que &#233;l da para ver. Filma lo que le pidi&#243; su patrocinador, pero logra poner en crisis las formas visuales para sacar lo real del orden establecido. Al destilar as&#237; un ligero disturbio, produce en los l&#237;deres tal ansiedad que pone su vida en peligro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas dos series de im&#225;genes: la de la televisi&#243;n estadounidense y la del operador jemer parecen muy lejanas. Una introduce un motivo ajeno a la historia (el viaje al espacio), la otra una alteraci&#243;n de lo visible (el desenfoque). Ambas conducen a una sentencia de muerte. A los ojos del poder, representan una forma de traici&#243;n a la ideolog&#237;a existente. En la pel&#237;cula de Rithy Panh, abren una dimensi&#243;n del espacio cinematogr&#225;fico cuyo alcance tambi&#233;n es documental. La presencia de estatuillas de arcilla que representan en un caso a los televidentes de 1969 y en el otro al operador Ang Sarum, introduce la cuesti&#243;n de la recepci&#243;n de im&#225;genes y la de su fabricaci&#243;n. El recordatorio regular de la existencia de este espacio prof&#237;lmico crea un fuera de campo que es el de la producci&#243;n y distribuci&#243;n de pel&#237;culas. Este espacio es potencialmente un lugar de manipulaci&#243;n de la realidad marcado por una ideolog&#237;a siendo a la vez un espacio de creaci&#243;n &#237;ntima y subjetiva. Los planos sobre las manos del alfarero, los planos sobre los operadores de pel&#237;culas de propaganda, la evocaci&#243;n del trabajo de realizadores de ficci&#243;n, la evocaci&#243;n de Ang Sarum y la misma presencia del realizador Rithy Panh hacen referencia de manera regular al conflicto entre la imagen y el poder. Tanto para Rithy Panh, como para Ang Sarum, el objetivo es producir una imagen &#8220;a pesar de todo&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb13&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Georges Didid-Huberman, Imagenes a pesar de todo, ed. de Minuit, 2004&#034; id=&#034;nh13&#034;&gt;13&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; , es decir, a pesar del horror al cual se refiere, a pesar de lo insoportable que designa, a pesar del riesgo al que se somete aquel que la realiza. Aqu&#237;, Rithy Panh nos recuerda que cuando para los l&#237;deres el desaf&#237;o es silenciar la realidad, el riesgo es vital.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al igual que los motivos tomados de una escena a otra y los planos del oleaje, estos motivos cinematogr&#225;ficos de gran heterogeneidad, demuestran que en la &#8220;pel&#237;cula no est&#225; en juego el regreso repentino, al presente, del evento traum&#225;tico, pero s&#237; lo est&#225; la elaboraci&#243;n de la memoria tratando de darle forma&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb14&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Sylvie Rollet, Una &#233;tica de la mirada, El cine frente a la Catastrofe, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh14&#034;&gt;14&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Esta elaboraci&#243;n implica un trabajo de repetici&#243;n, de investigaci&#243;n, de interrogaci&#243;n y de una nueva repetici&#243;n. Hemos visto la dif&#237;cil inscripci&#243;n de la subjetividad para Rithy Panh y cuestionamos la forma en que su cine logra objetivarlo mediante un uso particular del &#8220;yo&#8221; y de la voz. Produce as&#237; un espacio verdaderamente intersubjetivo que no se limita a la yuxtaposici&#243;n de subjetividades, al retorno sobre uno mismo o al reconocimiento del mismo. El concepto de sujeto que nos ha interesado aqu&#237; probablemente no est&#225; ni dentro de los l&#237;mites del Yo, ni en el del &lt;i&gt;Cogito&lt;/i&gt; cartesiano. Atraviesa la pel&#237;cula, como atraviesa al cine y a los seres, e irriga la dimensi&#243;n art&#237;stica y est&#233;tica como la dimensi&#243;n pol&#237;tica de nuestra relaci&#243;n con el mundo. Este sujeto no es un objeto con contornos claros, no es posible de atrapar, ni fijarlo para observarlo, pero el cine puede ayudarnos a acercarnos a &#233;l para hablar sobre &#233;l.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Traducci&#243;n al espa&#241;ol: Sergio Peralta&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;i&gt;La eliminaci&#243;n&lt;/i&gt; de Rithy Panh con Christophe Bataille, &#233;d Grasset, 2011, p.250.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibidem&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Entrevista con Fr&#233;d&#233;ric Strauss &#8220;La imagen ausente, la voz de la infancia en el barullo de Cannes&#8221;, T&#233;l&#233;rama, 20 de mayo de 2013.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Alain de Lib&#233;ra, Arqueolog&#237;a del sujeto, Tomo 1, Nacimiento del sujeto, ed. Vrin, Paris, 2007.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Alain de Libera, op. cit. p.18.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Emmanuel Brassat, &#8220;Alain de Libera, Arqueolog&#237;a del sujeto&#8221;, &lt;i&gt;Essaim&lt;/i&gt; 2009/1 (n&#176; 22), p. 105.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Daniel Arasse, El Sujeto en el cuadro Ensayos de iconografia anal&#237;tica, coll. Ideas e investigaciones, Flammarion, Paris, 1997.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Rithy Panh con Christophe Bataille, Laeliminaci&#243;n, &#233;d. Grasset, 2012, 336p.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Christophe Bataille, Entrevistado por Fran&#231;ois Ekchajzer, T&#233;l&#233;rama, publicaci&#243;n del 9/10/2013 citado en la carpeta de prensa de &lt;i&gt;La imagen Perdida&lt;/i&gt;, St&#233;phane Bou, p.20.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb10&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh10&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 10&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;10&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Claude Le Guen en el prefacio del libro de Claude Janin, &lt;i&gt;Figuras et destinos del traumatismo&lt;/i&gt;, Paris, P.U.F., 1996.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb11&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh11&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 11&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;11&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Entrevistado por Florence Colombani, Le Point, publicaci&#243;n del 24/10/2015.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb12&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh12&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 12&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;12&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Entrevistado por Jean Claude Raspiengas, La Croix, publicaci&#243;n del 08/10/2013.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb13&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh13&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 13&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;13&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Georges Didid-Huberman, &lt;i&gt;Imagenes a pesar de todo&lt;/i&gt;, ed. de Minuit, 2004&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb14&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh14&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 14&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;14&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Sylvie Rollet, &lt;i&gt;Una &#233;tica de la mirada, El cine frente a la Catastrofe&lt;/i&gt;, Paris, ed. Herman, p.232&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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<item xml:lang="es">
		<title>Le sujet du trauma</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Le-sujet-du-trauma</link>
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		<dc:date>2018-07-24T23:42:13Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Caroline Renard</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;R&#233;sum&#233;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La majorit&#233; des films de Rihty Panh traitent des cons&#233;quences du r&#233;gime de Pol Pot au Cambodge. &lt;i&gt;L'image manquante&lt;/i&gt; offre, en 2013, une approche partiellement autobiographique, accessible &#224; un large public. Le cin&#233;aste utilise des figurines d'argiles, des images d'archives et la voix d'un narrateur pour d&#233;crire les atrocit&#233;s commises par les Khmers rouges entre 1975 et 1979. Ce film permet d'analyser la question de la construction du sujet face &#224; une &#233;v&#233;nement traumatique. Sa construction en boucle entraine les mat&#233;riaux du trauma d'une sc&#232;ne &#224; l'autre et le travail sur l'h&#233;t&#233;rog&#233;n&#233;it&#233; des images contribue &#224; l'inscription du trauma dans la mati&#232;re filmique.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Mots-Cl&#233;s:&lt;/strong&gt; Sujet | Trauma | M&#233;moire | Absence | Alt&#233;ration du visible | Esth&#233;tique et Politique&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/El-sujeto-del-trauma' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Versi&#243;n en espa&#241;ol&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/the-subject-of-the-trauma' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-8-Nro-2-61-" rel="directory"&gt;Volumen 08 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Laboratoire d'&#201;tudes en Sciences des Arts, LESA EA3274.&lt;br class='autobr' /&gt;
Aix-Marseille Universit&#233;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Comme d'autres cin&#233;astes avant lui (Alain Resnais ou Claude Lanzmann), ou contemporains (Atom Egoyan, Anne Aghion ou Wang Bing plus r&#233;cemment), Rithy Panh s'int&#233;resse &#224; la mani&#232;re dont le cin&#233;ma permet d'approcher les questions touchant aux crimes contre l'humanit&#233;. Il est possible que lorsque le cin&#233;ma traite des situations d'holocauste ou d'extermination, il r&#233;v&#232;le aussi quelque chose de la relation complexe qu'il entretient avec la psychanalyse. &lt;i&gt;L'Image manquante&lt;/i&gt; que Rithy Panh r&#233;alise en 2013, pose non seulement la question de la possibilit&#233; de la construction du sujet sur un trauma historique mais aussi celle de la place des images et de l'imaginaire dans l'inconscient historique.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ne&#769; a&#768; Phnom Penh en 1964, Rithy Panh a 11 ans lors de la prise de pouvoir de Pol Pot. Le film raconte les ann&#233;es de son enfance v&#233;cues sous le r&#233;gime khmer rouge. Entre 11 et 15 ans, intern&#233; dans des camps de travaux forc&#233;s, il partage la r&#233;pression v&#233;cue par deux millions de cambodgiens. Il y perd ses parents et une partie de sa famille. En 2013, &#226;g&#233; de presque 50 ans, il revient sur ce moment de vie dans un r&#233;cit partiellement autobiographique qui compl&#232;te l'approche documentaire de ses films pr&#233;c&#233;dents. &lt;i&gt;S21, la machine de mort khm&#232;re rouge&lt;/i&gt; (2003) et &lt;i&gt;Duch, le maitre des forges de l'enfer&lt;/i&gt; (2011), interrogeaient la construction de la m&#233;moire collective &#224; travers des images d'archives et la rencontre de t&#233;moins. Alors que pendant des ann&#233;es, Rithy Panh a cherch&#233; en vain dans les archives khm&#232;res ou aupr&#232;s de la population des images t&#233;moignant des violences ou des ex&#233;cutions ordonn&#233;es par Pol Pot, il d&#233;cide de cr&#233;er lui-m&#234;me cette image manquante &#224; l'aide de figurine d'argile et d'un d&#233;cor peint.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sans revenir sur le d&#233;tail de sa biographie, il est important de rappeler que rescap&#233; des camps khmers, Rithy Panh rejoint en 1979 celui de Mairut en Tha&#239;lande avant d'arriver en France. Dans les ann&#233;es 1980, il essaie de rejeter tout ce qui pourrait lui rappeler le cauchemar de son enfance, y compris la langue khm&#232;re. Apr&#232;s un apprentissage en menuiserie, il entrera finalement &#224; l'Idhec pour mener par la suite un travail cin&#233;matographique de m&#233;moire. &#171; &lt;i&gt;A dix-huit ans&lt;/i&gt;, &#233;crit-il, &lt;i&gt;je d&#233;couvre ''Nuit et Brouillard'' d'Alain Resnais. Je suis surpris. C'est pareil. C'est ailleurs. C'est avant nous. Mais c'est nous.&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;L'e&#769;limination de Rithy Panh avec Christophe Bataille, &#233;d Grasset, 2011, p.250.&#034; id=&#034;nh2-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; &#187; Le rapprochement avec les camps d'exterminations nazis est frappant par l'identification &#224; une situation &#233;loign&#233;e de celle du Cambodge. Dire &#171; &lt;i&gt;C'est avant nous. Mais c'est nous&lt;/i&gt; &#187; instaure un terrible effet de r&#233;p&#233;tition historique. Un peu plus loin, il ajoute &#171; &lt;i&gt;Je ne suis pas venu au cin&#233;ma par la gr&#226;ce de Godard, Truffaut ou John Ford. Je suis venu au cin&#233;ma pouss&#233; par la n&#233;cessit&#233; de raconter cette histoire&lt;/i&gt; &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibidem.&#034; id=&#034;nh2-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Presque toute son &#339;uvre est aujourd'hui consacr&#233;e au Cambodge.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pour appr&#233;hender la sp&#233;cificit&#233; des &#233;v&#233;nements cambodgien, il est n&#233;cessaire de distinguer la logique des camps de concentration de celle des politiques ge&#769;nocidaires, m&#234;me si les premiers peuvent, dans certains cas, &#234;tre au service des secondes. La logique des camps est une logique de mise &#224; l'&#233;cart et d'enfermement de personnes dont un re&#769;gime consid&#232;re qu'elles doivent et peuvent &#234;tre &#171; re&#769;-e&#769;duqu&#233;e &#187; alors que la politique ge&#769;nocidaire met en place une organisation qui vise &#224; e&#769;liminer de mani&#232;re syst&#233;matique une population cibl&#233;e. Au Cambodge, entre le 17 avril 1975 et le 7 janvier 1979, les khmers rouges ont caus&#233; la mort de pr&#232;s de deux millions de personnes, soit environ un quart de la population. Rithy Panh parle &#224; ce sujet d'un &#171; g&#233;nocide &#187;. Or, il serait plus juste de parler de &#171; politicide &#187;. En effet, les victimes appartiennent au m&#234;me groupe ethnique que leur bourreau et elles ont &#233;t&#233; d&#233;cim&#233;es en partie par la famine, la maladie et l'&#233;puisement caus&#233;s par le travail forc&#233; auquel elles &#233;taient contraintes. L'organisation du Kampuchea d&#233;mocratique pr&#233;voyait la torture pour obtenir des aveux de ses suppos&#233;s ennemis politiques, les travaux forc&#233;s pour leur r&#233;&#233;ducation, mais elle n'avait pas mis en place de structure &#224; des fins exclusives d'extermination.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Avec un r&#233;cit &#233;crit en collaboration avec Christophe Bataille et des figurines d'argiles mises en sc&#232;ne dans des d&#233;cors peints, le cin&#233;aste met en images et en sons les &#233;v&#233;nements de son enfance. Ce film se heurte aux propres r&#233;sistances m&#233;morielles de son auteur. L'image manquante qui le hante est &#224; la fois celle de la catastrophe que rien n'a pu emp&#234;cher, image refoul&#233;e de l'extermination de sa famille et d'une lourde part de la population cambodgienne, et l'image d&#233;sir&#233;e qui pourrait potentiellement r&#233;parer la douleur qui le fonde. C'est directement le rapport entre trauma, refoulement et image r&#233;paratrice et donc, par cons&#233;quent, entre cin&#233;ma et psychanalyse, que ce film nous permet d'explorer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dans un entretien, Rithy Panh explique ceci : &#171; &lt;i&gt;Dans ce film, ce qui m'int&#233;ressait c'&#233;tait de parler du rapport entre moi et l'enfant que j'&#233;tais, et &#231;a passait bien avec, d'un c&#244;t&#233;, une voix-off s&#233;rieuse pour l'adulte que je suis, et de l'autre, une statuette expressive pour le gamin que j'&#233;tais. C'&#233;tait un enfant fort, instinctif. C'est lui qui veille sur l'adulte aujourd'hui, il lui donne une raison d'&#234;tre, une raison de s'exprimer. Il donne le sens de la vie, de l'histoire. Il y a un rapport qui s'y cr&#233;e entre le trauma et l'image r&#233;paratrice. Je ne peux pas l'expliquer moi-m&#234;me mais je crois que, l&#224; aussi, &#231;a touche &#224; quelque chose d'humain en g&#233;n&#233;ral et que les autres peuvent s'en emparer.&lt;/i&gt; &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Entretien avec Fr&#233;d&#233;ric Strauss &#171; L'image manquante, la voix de l'enfance (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; La logique du film est effectivement celle du partage de l'exp&#233;rience v&#233;cue et d'une identification possible &#224; ces figurines color&#233;es. Inanim&#233;es et pourtant expressives, elles permettent aux spectatrices et spectateurs de s'identifier ais&#233;ment &#224; l'enfant Rithy Panh et de ressentir l'abattement et la douleur face &#224; l'oppression et aux disparitions successives de ses proches. La figurine de l'enfant associ&#233;e &#224; la voix off de l'homme adulte qui regarde et commente sa propre enfance construit un sujet filmique complexe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Je voudrais revenir sur la notion de &#171; sujet &#187;. Ce mot interdisciplinaire et polys&#233;mique est charg&#233; d'une histoire qui passe par la philosophie, la linguistique et la psychanalyse. Avec &lt;i&gt;Arch&#233;ologie du sujet&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Alain de Lib&#233;ra, Arch&#233;ologie du sujet, Tome 1, Naissance du sujet, &#233;d. Vrin, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, le philosophe Alain de Lib&#233;ra propose un parcours pour &#233;tablir une arch&#233;ologie philosophique de cette notion, au sens de subjectivit&#233;&#769; r&#233;flexive ou de personne humaine individuelle. De Lib&#233;ra revisite la th&#232;se de Martin Heidegger, partiellement reprise par Jacques Lacan, d'une invention cart&#233;sienne du sujet comme &#171; moi pensant substantiel &#187;. &#171; Le sujet est n&#233;, Heidegger nous l'assure, dans une certaine configuration, une certaine '&#233;poque' de l'histoire de l'&#202;tre. Il est mort, Foucault, l'a proclam&#233;, au d&#233;tour des ann&#233;es 1960, en m&#234;me temps que &lt;i&gt;l'Homme&lt;/i&gt;, avant de rena&#238;tre pour &lt;i&gt;nous&lt;/i&gt;, semble-t-il, dans une sorte de retour du refoul&#233; de/par la m&#233;taphysique, sous les traits du ''souci de soi''&#187;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Alain de Libera, op.cit. p.18.&#034; id=&#034;nh2-5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alain de Libera note &#233;galement que l'histoire du sujet ne saurait &#234;tre retrac&#233;e suivant ce parcours lin&#233;aire. Les propositions de Heidegger et Foucault sont &#224; repenser en prenant &#233;galement en compte l'apport du Moyen-&#194;ge. De Libera analyse la gestation de cette notion et constate qu'avant d'&#234;tre subjective, c'est-a&#768;-dire relative a&#768; l'exp&#233;rience de pens&#233;e de la personne humaine, la substance, au sens d'existence r&#233;elle premi&#232;re, a d'abord e&#769;te&#769;, pour la philosophie m&#233;di&#233;vale h&#233;riti&#232;re des concepts d'Aristote, un sujet (&lt;i&gt;subiectum, Subiectita&#776;t&lt;/i&gt;), c'est-a&#768;-dire &#171; ce qui supporte ou ce a&#768; quoi se rapportent une forme, une qualit&#233;&#769;, un &#233;tat, un attribut, cela de fa&#231;on intrins&#232;que ou extrins&#232;que, essentielle ou accidentelle. En ce sens, toute existence substantielle n&#233;cessite un &lt;i&gt;sujet&lt;/i&gt; qui soit le substrat mat&#233;riel, formel et logique de propri&#233;t&#233;s r&#233;elles qui sont cause et facteur de son existence et de ses transformations. &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Emmanuel Brassat, &#171; Alain de Libera, Arche&#769;ologie du sujet &#187;, Essaim 2009/1 (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dans &lt;i&gt;L'Image manquante&lt;/i&gt;, la construction du sujet filmique passe par un travail des mati&#232;res extr&#234;mement riche. Le film repose sur un substrat mat&#233;riel de grande densit&#233;. Il m&#234;le &#224; des sc&#232;nes d'animation, des images d'archives officielles ou amateurs, couleurs ou noir et blanc, des plans tourn&#233;s par le cin&#233;aste au pr&#233;sent ou des plans montrant les mains d'un artiste qui sculptent la terre ou dessine des d&#233;cors. La sc&#232;ne d'ouverture du film nous confronte imm&#233;diatement &#224; cette d&#233;multiplication des mati&#232;res de l'expression. Les premiers plans d&#233;crivent un stock de pellicules de cin&#233;ma abandonn&#233;es et ab&#238;m&#233;es par le temps. Manipul&#233;e par les mains d'un op&#233;rateur invisible, la bobine laisse appara&#238;tre des photogrammes d'un spectacle de danse traditionnelle. Au plan suivant, une image couleur restaur&#233;e pr&#233;sente une danseuse des ann&#233;es 1970 qui effectue au ralenti quelques gestes d'une gr&#226;ce extr&#234;me avant qu'un fondu au noir ne laisse appara&#238;tre le titre du film de Rithy Panh. C'est alors que des images de vagues viennent submerger la cam&#233;ra et frapper &#224; plusieurs reprises l'objectif pendant qu'en off, une voix murmure &#171; &lt;i&gt;Au milieu de la vie, l'enfance revient. C'est une eau douce et am&#232;re. Mon enfance, je la cherche comme une image perdue, ou plut&#244;t c'est elle qui me r&#233;clame (&#8230;) le souvenir est l&#224;, il me cogne aux tempes, je voudrais le chasser&lt;/i&gt; &#187;. Ensuite six plans d&#233;crivent la fabrication d'une figurine de terre dont la voix off nous apprend qu'il s'agit d'une repr&#233;sentation du p&#232;re du cin&#233;aste. Enfin un travelling sur un d&#233;cor de maquettes pos&#233;es sur du sable pr&#233;sente d'autres figurines qui seront les personnages du film, membres de la famille du r&#233;alisateur. Le montage associe des lieux, des &#233;poques et des objets fragment&#233;s et d'apparence h&#233;t&#233;roclites. La bande son donne &#224; cet ensemble son unit&#233;. Ainsi, les objets film&#233;s comme la mati&#232;re pellicule, l'eau ou la terre glaise sont-ils porteurs d'une charge subjective qui renvoie &#224; la fois au cin&#233;ma, au temps, au travail des corps ou de la main sur la mati&#232;re et &#224; l'enfance du cin&#233;aste ou &#224; ses souvenirs.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le travail d'analyse filmique montre que le cin&#233;ma (au sens d'entit&#233; qui traverse les films, puissance virtuelle &#224; laquelle ils donnent une substance) n&#233;cessite justement un sujet, au sens m&#233;di&#233;val de &lt;i&gt;subiectum&lt;/i&gt;, c'est-&#224;-dire un &#171; &lt;i&gt;substrat mat&#233;riel, formel et logique de propri&#233;t&#233;s r&#233;elles qui sont cause et facteur de son existence et de ses transformations&lt;/i&gt; &#187;. L'analyse de film est ce qui t&#233;moigne de ce travail de la mat&#233;rialit&#233; au cin&#233;ma. Cette mat&#233;rialit&#233; est celle du support filmique, c'est aussi celle de sa forme qui concerne le cadrage, le montage, l'intensit&#233; sonore et lumineuse, la colorim&#233;trie, le rythme ; enfin, c'est aussi celle de la logique cin&#233;matographique, qu'elle soit figurative, &#233;nonciatrice ou narrative. Cette premi&#232;re sc&#232;ne montre en moins de trois minutes &#224; quel point Rithy Panh est soucieux de la mat&#233;rialit&#233; des images et de la mani&#232;re dont elle peut r&#233;soudre les probl&#232;mes figuratifs qui sont ici ceux du refoulement et de la violence du retour m&#233;moriel. Les rouleaux de bobines de cin&#233;ma sont &#224; la fois la m&#233;moire ab&#238;m&#233;e de l'histoire du cin&#233;ma cambodgien et son effacement alors que les vagues sont l'inscription physique du souvenir qui cogne aux tempes de l'auteur et qu'il voudrait chasser. Se dessine ainsi un sujet filmique qui m&#234;le mati&#232;res et contenus de l'expression, sujet du film et sujet cin&#233;aste.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Daniel Arasse analyse et d&#233;crit la figure du &#171; sujet dans le tableau &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Daniel Arasse, Le Sujet dans le tableau. Essais d'iconographie analytique, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Il d&#233;signe par cette expression la mani&#232;re dont un artiste est pr&#233;sent dans son &#339;uvre par des marques stylistiques, des r&#233;currences th&#233;matiques ou formelles. Avec une ambigu&#239;t&#233; d&#233;lib&#233;r&#233;e, il d&#233;signe par &#171; sujet &#187; &#224; la fois l'artiste, ce que l'&#339;uvre repr&#233;sente et ses destinataires. Il s'int&#233;resse &#224; ce qui, du moi intime du peintre, appert dans le tableau. Pour le cin&#233;ma, cette question du &#171; sujet dans le film &#187; est encore complexifi&#233;e par la dimension collective des projets cin&#233;matographiques. Rithy Panh ajoute &#224; cette complexit&#233; par une mise &#224; distance de la dimension autobiographique de son film. Longtemps discret sur son parcours personnel, il accepte seulement en 2012 une sorte de passage &#224; l'acte autobiographique gr&#226;ce &#224; sa rencontre avec son &#233;diteur, l'&#233;crivain Christophe Bataille. C'est tout d'abord ensemble, apr&#232;s un s&#233;jour &#224; Phnom Penh, qu'ils travaillent &#224; l'&#233;criture de &lt;i&gt;L'&#201;limination&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Rithy Panh avec Christophe Bataille, L'&#233;limination, &#233;d. Grasset, 2012, 336p.&#034; id=&#034;nh2-8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Le cin&#233;aste raconte &#224; son ami des &#233;pisodes de sa vie et lui en confie la r&#233;daction. Ainsi, explique Christophe Bataille, &#171; &lt;i&gt;j'ai travaill&#233; pendant cinq mois. J'y ai mis des couleurs, de la sueur... Ce que Rithy m'avait racont&#233; de la mort de son p&#232;re tenait en cinq lignes. J'ai fait le chef d&#233;corateur, en y mettant du bois, des b&#234;tes et de l'angoisse&lt;/i&gt;... &#187;. Le r&#233;cit de vie, par la parole et la mise en mot passe ainsi d'un sujet &#224; un autre. Or le cin&#233;aste refuse dans un premier temps le r&#233;sultat et en particulier la part biographique &#171; &lt;i&gt;Il a mis trois mois &#224; lire le texte et sa seule r&#233;ponse a &#233;t&#233; : &#8216;Retire-moi. Supprime l'enfance&lt;/i&gt;.' &#187; Alors qu'il est familier du travail d'enqu&#234;te et de r&#233;alisation documentaire, Rithy Panh refuse ainsi la place autobiographique de sa pens&#233;e. Son &#233;diteur et ami travaille &#224; le convaincre pour maintenir son r&#233;cit de vie dans le texte. &#171; &lt;i&gt;Je lui ai dit : &#8216;Il n'en est pas question. Si tu veux ne conserver que Duch, ce sera sa victoire. Et alors, ce sera sans moi. Je te rends les pages et tu te d&#233;merdes.' Le combat entre nous, par textos et par mail, a dur&#233; plus de deux ans. &#199;a a &#233;t&#233; une bonne bagarre. On pourrait d'ailleurs faire un texte de l'histoire du manuscrit, qui a compt&#233; cent trente versions&lt;/i&gt;. &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Christophe Bataille, Propos recueillis par Fran&#231;ois Ekchajzer, T&#233;l&#233;rama, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un an apr&#232;s avoir c&#233;d&#233; pour la publication de ce livre, Rithy Panh r&#233;alise L'image Manquante. La voix qui parle &#224; la premi&#232;re personne du singulier dans le film a &#233;galement &#233;t&#233; &#233;crite par Christophe Bataille utilisant un &#171; je &#187; d&#233;plac&#233;. Bataille dit &#171; je &#187; &#224; la place de Rithy Panh comme si le r&#233;cit personnel pouvait &#234;tre port&#233; par un autre que soi. La voix que l'on entend poss&#232;de un l&#233;ger accent, ce n'est pas celle du cin&#233;aste mais celle de l'acteur franco-cambodgien Randal Douc. Ce r&#233;cit &#233;crit par un autre &#224; la premi&#232;re personne est &#233;galement prononc&#233; par un autre. De cette mani&#232;re, tout en &#233;tant partout &#171; dans &#187; le film, le cin&#233;aste se met &#224; une distance maximale. La forme choisie n'est pas pour autant celle de l'autofiction. Le &#171; sujet dans le film &#187; fait l'objet d'une s&#233;rie de d&#233;placements, de transformations et de mises en r&#233;seau qui lui donnent une &#233;paisseur particuli&#232;re.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Il faut &#233;galement souligner que la structure narrative et visuelle du r&#233;cit repose sur un travail de reprises et de r&#233;p&#233;titions incessantes. Non seulement le cin&#233;aste revient sur ce sujet obs&#233;dant d'un film &#224; l'autre de sa filmographie, mais la r&#233;p&#233;tition travaille aussi la structure m&#234;me de &lt;i&gt;L'Image manquante&lt;/i&gt;. La voix off annonce, d&#232;s le d&#233;but, le retour du motif de l'enfance au milieu de la vie. Ce motif revient d'une s&#233;quence &#224; l'autre, il s'&#233;labore dans la reprise et se dessine peu &#224; peu par des accumulations successives pour produire une sorte d'effet de perlaboration filmique. &#171; &lt;i&gt;Pour d&#233;crire la structure de mes films&lt;/i&gt;, dit Rithy Panh, &lt;i&gt;j'aime penser &#224; l'image d'une roue : elle tourne sur elle-m&#234;me et on avance quand m&#234;me&lt;/i&gt; &#187;. Un relev&#233; d&#233;taill&#233; des s&#233;quences permet de rep&#233;rer tous les motifs (visuels ou th&#233;matiques, formels ou narratifs) qui, comme celui de l'enfance, vont &#234;tre rapidement &#233;nonc&#233;s puis repris, d&#233;velopp&#233;s, comment&#233;s au fur et &#224; mesure du d&#233;roulement filmique. Cette logique de la roue qui &#171; &lt;i&gt;tourne sur elle-m&#234;me&lt;/i&gt; &#187; justifie la fragmentation du r&#233;cit et assure un principe d'avanc&#233;e par association d'id&#233;es, de mots, d'images.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le r&#233;cit para&#238;t alors parfois plus proche de la logique du r&#234;ve que de celle du documentaire. Son parcours suit les m&#233;andres de la m&#233;moire du narrateur, effectue des d&#233;tours, ressasse des questionnements, d&#233;place des sensations. Le spectateur comprend que ressasser, c'est reprendre et travailler sans cesse une m&#234;me mati&#232;re. Ici, celle du trauma. Le film ressasse la disparition du p&#232;re qui se laisse mourir de faim dans le camps de r&#233;&#233;ducation o&#249; il est prisonnier, il ressasse la mort du fr&#232;re, celle de la m&#232;re, de l'enfant plus jeune et des millions de prisonniers. Impossible de dire quel est le moment traumatique, ni m&#234;me de d&#233;finir exactement la nature du trauma pour le sujet du film. Mais le trauma est travaill&#233; par le film comme la glaise par le sculpteur, c'est-&#224;-dire comme un des &#233;l&#233;ments constitutifs et structurants du sujet qui le ressasse. Savoir que pour les sp&#233;cialistes de psychanalyse, &#171; le trauma est sans doute l'une des notions les plus ind&#233;cises, voire des plus &#233;quivoques, et sans doute des plus &#233;nigmatiques &#187; confirme l'intuition v&#233;hicul&#233;e par le film. Claude Le Guen pr&#233;cise que cette insaisissabilit&#233; du trauma &#171; tient &#224; l'ambigu&#239;t&#233; de ses confluences plac&#233;es &#224; la rencontre du dedans et du dehors, &#224; la dynamique d'exc&#232;s, de rupture et de perte, &#224; sa fonction d'alarme et de protection comme &#224; son pouvoir d'effraction &#187;. Cette citation semble d&#233;crire le fonctionnement du film de Rithy Panh qui fait effectivement jouer ensemble le dedans (la vie int&#233;rieure du personnage) et le dehors (sa vie familiale et son inscription sociale et politique), l'exc&#232;s (les situations d'extr&#234;mes d&#233;nuements ou d'extr&#234;me violence), la rupture (l'arriv&#233;e au pouvoir des khmers rouges) et la perte (la succession des deuils). Le Guen ajoute que le trauma est l' &#171; agent d'une r&#233;alit&#233; dont la puissance et la source demeurent incertaines, (&#8230;il) a la brutalit&#233; de l'&#233;vidence, comme l'&#233;vanescence de l'al&#233;atoire....&#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-10&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Claude Le Guen en pr&#233;face &#224; l'ouvrage de Claude Janin, Figures et destins du (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-10&#034;&gt;10&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Rithy Panh traduit ce paradoxe de la brutalit&#233; et de l'&#233;vanescence du trauma en construisant son film sur, ou, &#224; partir de l'absence, c'est-&#224;-dire sur l'image manquante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Peut-&#234;tre est-ce pr&#233;cis&#233;ment ce qui explique son choix de ne pas animer ces figurines : &#171; &lt;i&gt;Il ne faut pas transformer ce que j'ai v&#233;cu, ce que les cambodgiens ont v&#233;cu en spectacle. Prenez l'id&#233;e des figurines. &#199;a fait peur, des personnages fig&#233;s, qui ne parlent pas, pendant une heure et demie. Aujourd'hui, avec la mode de la 3D, il aurait pu y avoir la tentation de faire un dessin anim&#233;. Mais la force de ces figurines, c'est justement leur immobilit&#233;.&lt;/i&gt; &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-11&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Propos recueillis par Florence Colombani, Le Point, num&#233;ro du 24/10/2015.&#034; id=&#034;nh2-11&#034;&gt;11&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Les figurines inanim&#233;es, sculpt&#233;es par Sarith Mang, lui permettent d'&#233;voquer l'&#226;me des &#234;tres qu'il a aim&#233;s et leur souffrance. &#171; &lt;i&gt;Ceux qui comme nous ont travers&#233; ces &#233;preuves sont morts une fois. Nous sommes des survivants. Nous revivons mais avec une part de mort. Comment parler de cette mort en nous ? C'est pour cette raison que j'ai choisi de ne pas animer ces figurines. Ces personnages fig&#233;s en terre glaise se r&#233;v&#232;lent plus forts par moments que les archives ou les images film&#233;es de propagande&lt;/i&gt; &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-12&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Propos recueilli par Jean Claude Raspiengas, La Croix, num&#233;ro du 08/10/2013.&#034; id=&#034;nh2-12&#034;&gt;12&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Il y a donc une puissance particuli&#232;re de ce choix esth&#233;tique de l'immobilit&#233; des figurines qui doit &#234;tre mis en lien avec l'usage des images d'archives. Deux moments du film t&#233;moignent particuli&#232;rement de la mani&#232;re dont une image peut faire trauma dans le cours d'une vie ou dans celui de l'histoire.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Situ&#233;es respectivement au premier et au dernier quart du film, ces deux sc&#232;nes citent des images d'archives. Dans la premi&#232;re, Rithy Panh se souvient que le soir, dans le camps, il racontait des histoires &#224; ses camarades et notamment un jour, celle de la mission Apollo 11. Un plan d&#233;crit la maquette r&#233;duite de la maison d'enfance dans laquelle toute sa famille s'&#233;tait r&#233;unie en 1969 pour voir &#224; la t&#233;l&#233;vision cet &#233;v&#233;nement historique. Dans la maquette en bois, face au figurines tourn&#233;es vers l'&#233;cran, apparaissent en incrustation les images t&#233;l&#233;visuelles du d&#233;collage de la fus&#233;e. Puis cette image envahit tout le cadre et donne &#224; voir les astronautes, la surface de la lune, l'empreinte du pas de Neil Armstrong. La voix off adulte nous apprend qu'enfant, le cin&#233;aste a r&#234;v&#233; lui aussi de marcher sur la lune. Le fait de relater &#224; ses camarades le souvenir de ces images vues quelques ann&#233;es plus t&#244;t provoque une discussion dans le camps. &#192; la question de savoir qui sont ces hommes qui marchent sur la lune, celui qui r&#233;pond &#171; - des am&#233;ricains &#187; se fait tuer car du point de vue khmer, le projet du grand bond &#171; &lt;i&gt;n'est pas dans la propagande capitaliste. Il est ici, pour nous qui avons faim&lt;/i&gt; &#187;. En quelques plans descriptifs qui semblent tr&#232;s anodins, et avec une br&#232;ve citation t&#233;l&#233;visuelle qui introduit un motif litt&#233;ralement &#233;tranger et absolument h&#233;t&#233;rog&#232;ne au reste du r&#233;cit, le film montre comment les khmers ont refus&#233; les images qui ne r&#233;pondaient pas &#224; leur id&#233;ologie et comment, ils ont cherch&#233; &#224; les rendre conformes &#224; leur d&#233;sir. Les images sont donc aussi objets de violence. Ce sont des espaces de mise en crise potentielle &#224; laquelle on r&#233;pond par une violence faite &#224; ceux qui les font o&#249; &#224; ceux qui en diffusent l'existence.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;L'autre sc&#232;ne, situ&#233;e 25 minutes avant la fin du film, est un peu moins autobiographique. Rithy Panh y fait cohabiter deux types d'images d'archives. Tout d'abord des images de propagande dont il souligne qu'elles ne manquent pas. Dans ce cas, ce sont des images de travail au pas cadenc&#233;, images d'abondances, de r&#233;coltes, de sacs de riz et de slogans glorieux qui valorisent les choix des gouvernants mais qui sont contredites par la voix off rappelant la r&#233;alit&#233; des ann&#233;es de famine. Rithy Panh monte ensuite une sc&#232;ne de meeting. Pol Pot prend la parole devant des jeunes gens. Ces images ont &#233;t&#233; film&#233;es par son cameraman, Ang Sarum. Or leur qualit&#233; technique est m&#233;diocre, elles sont l&#233;g&#232;rement voil&#233;es. &#171; &lt;i&gt;Pourquoi ce voile&lt;/i&gt; ? &#187;, s'interroge la voix off &#171; &lt;i&gt;Est-ce une erreur technique ? ou veut-il montrer les enfants en haillons, r&#233;v&#233;ler au fr&#232;re num&#233;ro un l'&#233;tat de son pays ? Le cameraman est tortur&#233; puis ex&#233;cut&#233;. Son corps dispara&#238;t. Son histoire dispara&#238;t. Mais pas cette pellicule&lt;/i&gt;. &#187; En exhumant ces images, Rithy Panh rappelle comment le silence a &#233;t&#233; impos&#233; au cin&#233;ma et &#224; la population. L'op&#233;rateur a-t-il cherch&#233; un moyen figuratif pour dire la r&#233;alit&#233; sans montrer qu'il la savait ? Cette image trembl&#233;e et floue provoque un effet de d&#233;figuration du visible. Ang Sarum parvient, avec les moyens du cin&#233;ma, &#224; signifier que quelque chose dysfonctionne dans ce qu'il donne &#224; voir. Il filme ce que son commanditaire lui a demand&#233; mais il parvient &#224; mettre en crise les formes visuelles pour faire sortir le r&#233;el de l'ordre &#233;tabli. En distillant ainsi un l&#233;ger trouble, il produit sur les dirigeants une telle inqui&#233;tude qu'il met sa vie en p&#233;ril.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ces deux s&#233;ries d'images : celle de la t&#233;l&#233;vision am&#233;ricaine et celle de l'op&#233;rateur khmer semblent tr&#232;s &#233;loign&#233;es. L'une introduit un motif &#233;tranger au r&#233;cit (le voyage dans l'espace), l'autre une alt&#233;ration du visible (le flou). Toutes deux conduisent &#224; une condamnation &#224; mort. Aux yeux du pouvoir, elles repr&#233;sentent une forme de traitrise &#224; l'id&#233;ologie en place. Dans le film de Rithy Panh, elles ouvrent une dimension de l'espace cin&#233;matographique dont l'ampleur est elle aussi documentaire. La pr&#233;sence de figurines d'argile repr&#233;sentant dans un cas les t&#233;l&#233;spectateurs de 1969 et dans l'autre l'op&#233;rateur Ang Sarum, introduit la question de la r&#233;ception des images et celle de leur fabrication. Le rappel r&#233;gulier de l'existence de cet espace profilmique cr&#233;e un hors-champ qui est celui de la fabrication et de la diffusion des films. Cet espace est potentiellement un lieu de manipulation de la r&#233;alit&#233; marqu&#233; par une id&#233;ologie tout en &#233;tant un espace de cr&#233;ation intime et subjectif. Les plans sur les mains du potier, les plans sur les op&#233;rateurs des films de propagande, l'&#233;vocation du travail des cin&#233;astes de fiction, celle de Ang Sarum et la pr&#233;sence m&#234;me du cin&#233;aste Rithy Panh renvoient r&#233;guli&#232;rement au conflit entre images et pouvoir. Pour Rithy Panh, comme pour Ang Sarum, l'objectif est de produire une image &#171; malgr&#233; tout &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-13&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Georges Didid-Huberman, Images malgr&#233; tout, &#233;d. de Minuit, 2004&#034; id=&#034;nh2-13&#034;&gt;13&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, c'est-&#224;-dire malgr&#233; l'horreur de ce &#224; quoi elle renvoie, malgr&#233; l'insupportable qu'elle d&#233;signe, malgr&#233; le risque que prend celui qui la r&#233;alise. Ici Rithy Panh rappelle que lorsque pour les dirigeants l'enjeu est de taire la r&#233;alit&#233;, le risque est vital.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#192; l'instar des motifs repris d'une sc&#232;ne &#224; l'autre et des plans de ressac, ces motifs cin&#233;matographiques d'une grande h&#233;t&#233;rog&#233;n&#233;it&#233;, d&#233;montre que le &#171; film n'a pas pour enjeu le soudain retour, au pr&#233;sent, de l'&#233;v&#233;nement traumatique, mais l'&#233;laboration du souvenir tentant de lui donner forme &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-14&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Sylvie Rollet, Une &#233;thique du regard, Le cin&#233;ma face &#224; la Catastrophe, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-14&#034;&gt;14&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; . Cette &#233;laboration passe par un travail de r&#233;p&#233;tition, de recherche, d'interrogation et de ressassement. Nous avons vu la difficile inscription de la subjectivit&#233; pour Rithy Panh et questionn&#233; la mani&#232;re dont son cin&#233;ma parvient &#224; l'objectiver par un usage particulier du &#171; je &#187; et de la voix. Il parvient ainsi &#224; cr&#233;er un espace v&#233;ritablement intersubjectif qui ne se r&#233;sume pas &#224; la juxtaposition de subjectivit&#233;s, au retour sur soi ou &#224; la reconnaissance du m&#234;me. Le concept de sujet qui nous a int&#233;ress&#233; ici, ne se situe probablement ni dans les limites du Moi, ni dans celle du &lt;i&gt;Cogito&lt;/i&gt; cart&#233;sien. Il traverse le film, comme il traverse le cin&#233;ma et les &#234;tres et irrigue la dimension artistique et esth&#233;tique comme la dimension politique de notre rapport au monde. Ce sujet n'est pas un objet aux contours nets, il n'est pas possible de le saisir, ni de le figer pour l'observer, mais le cin&#233;ma peut nous aider &#224; nous en approcher pour en parler.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb2-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;i&gt;L'e&#769;limination&lt;/i&gt; de Rithy Panh avec Christophe Bataille, &#233;d Grasset, 2011, p.250.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibidem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Entretien avec Fr&#233;d&#233;ric Strauss &#171; L'image manquante, la voix de l'enfance dans le vacarme cannois, T&#233;l&#233;rama, 20 mai 2013.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Alain de Lib&#233;ra, Arch&#233;ologie du sujet, Tome 1, Naissance du sujet, &#233;d. Vrin, Paris, 2007.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Alain de Libera, op.cit. p.18.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Emmanuel Brassat, &#171; Alain de Libera, Arche&#769;ologie du sujet &#187;, &lt;i&gt;Essaim&lt;/i&gt; 2009/1 (n&#176; 22), p. 105.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Daniel Arasse, &lt;i&gt;Le Sujet dans le tableau. Essais d'iconographie analytique&lt;/i&gt;, coll. Id&#233;es et recherches, Flammarion, Paris, 1997.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Rithy Panh avec Christophe Bataille, L'&#233;limination, &#233;d. Grasset, 2012, 336p.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Christophe Bataille, Propos recueillis par Fran&#231;ois Ekchajzer, T&#233;l&#233;rama, num&#233;ro du 9/10/2013 cit&#233; dans le dossier de presse de L'Image Manquante, St&#233;phane Bou, p.20.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-10&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-10&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-10&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;10&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Claude Le Guen en pr&#233;face &#224; l'ouvrage de Claude Janin, &lt;i&gt;Figures et destins du traumatisme&lt;/i&gt;, Paris, P.U.F., 1996.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-11&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-11&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-11&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;11&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Propos recueillis par Florence Colombani, Le Point, num&#233;ro du 24/10/2015.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-12&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-12&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-12&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;12&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Propos recueilli par Jean Claude Raspiengas, La Croix, num&#233;ro du 08/10/2013.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-13&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-13&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-13&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;13&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Georges Didid-Huberman, Images malgr&#233; tout, &#233;d. de Minuit, 2004&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-14&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-14&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-14&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;14&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Sylvie Rollet, &lt;i&gt;Une &#233;thique du regard, Le cin&#233;ma face &#224; la Catastrophe&lt;/i&gt;, Paris, &#233;d. Herman, p.232&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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<item xml:lang="es">
		<title>The subject of the trauma</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/the-subject-of-the-trauma</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/the-subject-of-the-trauma</guid>
		<dc:date>2018-07-24T23:39:52Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Caroline Renard</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The majority of Rithy Panh's movies focus on the aftermath of the genocidal Khmer Rouge regime in Cambodia. &lt;i&gt;The Missing Picture&lt;/i&gt; offers in 2013, a partially autobiographical approach, accessible to a wide audience. Rithy Panh uses clay figures, archival footage, and his narration to describe the atrocities Cambodia's Khmer Rouge committed between 1975 and 1979. This movie allows to analyze the question of the construction of the subject facing a traumatic event. In a continuous loop, the narration drives the trauma's matter from a scene to the other one. Working on the diversity of images leads the trauma in the cinematic material.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Key Words:&lt;/strong&gt; Subject | Trauma | Memory | Absence | Alteration of the visible | Aesthetic and Politics&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-8-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 08 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;LESA, EA3274, Aix-Marseille Universit&#233;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/El-sujeto-del-trauma' class=&#034;spip_in&#034;&gt;El sujeto del trauma&lt;/a&gt; and French: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Le-sujet-du-trauma' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Le sujet du trauma&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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