<?xml 
version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet title="XSL formatting" type="text/xsl" href="https://journal.eticaycine.org/spip.php?page=backend.xslt" ?>
<rss version="2.0" 
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
>

<channel xml:lang="es">
	<title>Journal de Etica y Cine</title>
	<link>https://www.journal.eticaycine.org/</link>
	<description></description>
	<language>es</language>
	<generator>SPIP - www.spip.net</generator>
	<atom:link href="https://journal.eticaycine.org/spip.php?id_auteur=21&amp;page=backend" rel="self" type="application/rss+xml" />




<item xml:lang="es">
		<title>The Great Issue. Comments on dignity</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/The-Great-Issue-Comments-on-dignity</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/The-Great-Issue-Comments-on-dignity</guid>
		<dc:date>2018-05-11T22:33:46Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>David Gonz&#225;lez</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This essay deals with a scene of the television series The Big C and confronts the subject of the right to die with dignity. This topic has had great relevance worldwide, particularly in our country due to the discussion regarding the approval of the &#8220;death with dignity law&#8221;. The essay deals with the concept of human dignity, ethics and the contribution of psychoanalysis, also touching on some cases prior to the passing of the above mentioned law.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Key words: &lt;/strong&gt; The Big C | Human Dignity | Dignified Death | Psychoanalysis&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-2-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 02 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/La-Gran-Cuestion-Comentarios-sobre-la-dignidad' class=&#034;spip_in&#034;&gt;La Gran Cuesti&#243;n. Comentarios sobre la dignidad&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>La Gran Cuesti&#243;n. Comentarios sobre la dignidad</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/La-Gran-Cuestion-Comentarios-sobre-la-dignidad</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/La-Gran-Cuestion-Comentarios-sobre-la-dignidad</guid>
		<dc:date>2018-04-11T17:08:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>David Gonz&#225;lez</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El presente ensayo aborda una escena de la serie televisiva The Big C que enfrenta el tema del derecho a morir con dignidad. Este t&#243;pico ha sido de gran relevancia internacional y particularmente en nuestro pa&#237;s debido a las discusiones en torno a la aprobaci&#243;n de la llamada &#8220;ley de muerte digna&#8221;. El ensayo aborda el concepto de dignidad humana, la &#233;tica y los aportes del psicoan&#225;lisis tocando tambi&#233;n algunos casos antecedentes a la aprobaci&#243;n de dicha ley.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; The Big C | Dignidad Humana | Muerte digna | Psicoan&#225;lisis&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/The-Great-Issue-Comments-on-dignity' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-2-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 02 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Introducci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_50 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L294xH433/bigc-92d70.jpg?1775184896' width='294' height='433' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;The Big C&lt;/i&gt; (Showtime, 2010-) es una serie que encara un desaf&#237;o complejo: es la primera comedia en tratar un tema no tan pasible de comicidad como es el del c&#225;ncer: a partir de un diagn&#243;stico de melanoma terminal en fase IV, relata la vida de Cathy Jamison (Laura Linney), una mujer de Minneapolis (EE.UU.), docente, de clase econ&#243;mica media, esposa de Paul (Oliver Platt) y madre de Adam (Gabriel Basso). Lo parad&#243;jico, y nada extra&#241;o por cierto, es que ella decide tomar las riendas de su vida, &#8220;empezar a vivir&#8221;, a partir de que se anoticia de su enfermedad. La gran cuesti&#243;n queda as&#237; planteada: c&#243;mo Cathy enfrenta su C&#225;ncer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De todos los t&#243;picos y discusiones que se desprenden de los temas que propone la serie, subsumidos en aqu&#233;l principal que aborda, quisiera enfocarme en un punto central que una escena toca expl&#237;citamente, concerniente a algunos planteamientos abordados por la bio&#233;tica y relacionados con los derechos humanos. Esta escena nos interpela y nos pone ante una bifurcaci&#243;n en ese camino sinuoso y r&#237;spido que la misma serie se encarg&#243; de trazar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;The Big C&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cathy se ha caracterizado en toda la serie por seguir sus impulsos, con la seguridad de que su vida es corta y el tiempo que le queda es precioso, convencimientos que la llevan a actuar de manera intempestiva, sin cavilar demasiado sus pr&#243;ximos pasos. Y creo que justamente esto es lo que atrae en este personaje: en cada cap&#237;tulo el espectador casi puede sentir junto a ella el &lt;i&gt;tictac&lt;/i&gt; del tiempo que resta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La escena referida pertenece al cap&#237;tulo Fight or Flight (2.11.). Es una escena corta, con excelentes desempe&#241;os actorales, cuya fuerza proviene de la condensaci&#243;n del dilema que plantea la serie desde su comienzo y las discusiones acerca de lo que se considera vida digna y muerte digna.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Meses antes a la escritura de este art&#237;culo, fue aprobada en la c&#225;mara de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El contexto de esa escena puede resumirse as&#237;: Cathy ha comenzado un nuevo tratamiento experimental contra el c&#225;ncer. All&#237; conoce a Lee, un hombre joven dedicado al budismo, con el que va a entablar una amistad apoyada en que ambos comparten el mismo padecimiento. Tiempo despu&#233;s, el tratamiento comienza sus efectos en el cuerpo de Cathy, empiezan a ca&#233;rsele las u&#241;as, signos positivos que dan cuenta de que dicho ensayo est&#225; funcionando, que su cuerpo est&#225; respondiendo. Sin embargo, en su amigo no hay efectos, su cuerpo mantiene el silencio. Con lo cual ella queda atrapada en una posici&#243;n inc&#243;moda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La serie ha presentado a Lee como una persona jovial, positiva, dada al buen humor respecto de su padecimiento. En ese momento entrena para correr una marat&#243;n. Sin embargo, a consecuencia de los resultados negativos (o nulos) de dicho tratamiento, Lee ha tomado una decisi&#243;n: abandonarlo y no recomenzar ninguno m&#225;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un d&#237;a, luego de algunos derroteros en la historia (discusiones entre ellos, distancias, reconciliaciones), apenas los primeros rayos del sol despuntan, Cathy golpea la puerta del departamento de Lee. Al recibirla, ella lo embiste con la noticia de que le consigui&#243; un lugar para un tratamiento novedoso y aparentemente efectivo en Alemania, y que el vuelo es esa misma noche, pasaje que ella tambi&#233;n se encarg&#243; de comprarle.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El &lt;strong&gt;di&#225;logo&lt;/strong&gt; entre ambos que sigue en la escena lo transcribo textualmente:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Lee&lt;/strong&gt; &#8211; Realmente no te das por vencida, &#191;no?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Cathy&lt;/strong&gt; &#8211; Es una molesta cualidad que tengo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;L &lt;/strong&gt; &#8211; Te dije que no voy a hacer ning&#250;n tratamiento m&#225;s. Estoy en paz con la muerte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;C&lt;/strong&gt; &#8211; &#161;D&#233;jalo ya! &#161;Para! &#161;Estoy harta de esta charlataner&#237;a de tu filosof&#237;a budista! &#191;Crees que es noble e inteligente tirarse y morir? He visto a un tipo que podr&#237;a haber sido mi hermano muerto en la calle anoche. &#161;No hab&#237;a nada noble en ello!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;L &lt;/strong&gt; &#8211; No estoy tratando de ser noble, estoy tratando de vivir mi vida. Y por alguna raz&#243;n, t&#250; no me dejas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;C&lt;/strong&gt; &#8211; Porque no est&#225;s vivi&#233;ndola. Te est&#225;s rindiendo. Perd&#237; a mi amiga Marlene. Puede que haya perdido a mi hermano. No voy a perderte a ti tambi&#233;n. Si te preocuparas por m&#237;, ir&#237;as. Por favor&#8230;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;L &lt;/strong&gt; &#8211; S&#237; me importas. Pero esta es mi vida, no la tuya. Y no voy a comprometer mis creencias para que t&#250; te sientas&#8230;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;C&lt;/strong&gt; &#8211; &#161;Dios, eres un imb&#233;cil ego&#237;sta!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;L&lt;/strong&gt; &#8211; No tengo tiempo para preocuparme por nadie m&#225;s. La vida es demasiado corta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;C&lt;/strong&gt; &#8211; &#161;Vale! &#161;Vete! &#161;Muere! Est&#225;s solo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;L&lt;/strong&gt; &#8211; Gracias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Qu&#233; es lo que muestra esta escena? &#191;En qu&#233; radica su fuerza?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la discusi&#243;n que se desata entre estos personajes, se enfrentan tres posiciones, la de Cathy, la de Lee y la del espectador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La posici&#243;n de Cathy, en esta escena, podr&#237;amos definirla como aquella que pone a la vida humana sobre todo valor, aquella que defiende la vida a cualquier precio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La posici&#243;n de Lee, es tambi&#233;n la de defender la vida, pero no una vida medicalizada ni imposibilitada por alg&#250;n tratamiento o terapia invasivos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La posici&#243;n del espectador, desde mi punto de vista, es la del desconcierto, y esto al menos por dos razones. La primera radica en que tanto Cathy como Lee coinciden en defender la vida, pero sin embargo se enfrentan, y la primera posici&#243;n no puede ser conservada junto a la otra. Entonces, &#191;cu&#225;l es la que defender&#225; el espectador? La otra raz&#243;n es que &#233;ste se ha topado ya en el primer cap&#237;tulo de la serie con una situaci&#243;n muy particular: cuando Cathy se entera que tiene c&#225;ncer y decide no comenzar quimioterapia o tratamiento alguno, no le cuenta a su familia, ni siquiera a su esposo, ni tampoco se victimiza, porque lo &#250;nico que quiere es continuar con una vida lo m&#225;s parecida a lo que fue hasta ese momento. Pero ahora, en la escena en cuesti&#243;n, Cathy se ubica del otro lado y es ella la que no entiende justamente esa decisi&#243;n en su amigo, la posibilidad de cada uno de decidir sobre su cuerpo y sobre su vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Dignidad Humana&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Este animal no figura entre los animales dom&#233;sticos, &lt;br class='autobr' /&gt;
no es f&#225;cil encontrarlo, &lt;br class='autobr' /&gt;
no se presta a una clasificaci&#243;n. &lt;br class='autobr' /&gt;
J.L. Borges&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&#191;Qu&#233; es la dignidad humana? Plantear esta pregunta por la ontolog&#237;a conlleva una trampa dif&#237;cil o imposible de superar en lo formal. El concepto de dignidad humana es un concepto universal pero abstracto e indeterminado, tal como se presenta en la Declaraci&#243;n Universal de los Derechos Humanos. La Asamblea General de las Naciones Unidas refiere al concepto con una definici&#243;n impl&#237;cita, dado que el mismo posee un car&#225;cter de vaguedad necesaria. Aunque no por eso es in&#250;til. Dadas las diferencias particulares de los Estados miembros fue menester no adoptar una definici&#243;n expl&#237;cita. Sin embargo, los mismos coincidieron en el uso universal del concepto de dignidad humana. Es en su uso concreto que adquiere una definici&#243;n clara y precisa, seg&#250;n el contexto hist&#243;rico, social, cultural y religioso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, el bioeticista J.C. Tealdi (2008) refiere que la dignidad humana s&#243;lo puede aprehenderse desde la &#8220;indignaci&#243;n&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Toda &#233;tica, cualquier &#233;tica &#8211;sea o no de la medicina y las ciencias de la vida&#8211; requiere no s&#243;lo el saber, sino tambi&#233;n, y sobre todo, el dar cuenta de si miramos al mundo en el que vivimos con la voluntad o el querer comprender y actuar para cambiar una realidad indignante y por ello injusta. Porque la indignaci&#243;n reclama por el valor incondicionado de lo humano y puede explicar a cualquiera en qu&#233; consiste aquello que llamamos la dignidad humana&#8230; (Tealdi, 2008: 274).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido, en nuestro pa&#237;s, desde el 2010 dicho concepto se ha re-actualizado con un nuevo vigor por las discusiones habidas en torno a la aprobaci&#243;n de la llamada &#8220;ley de muerte digna&#8221; y por los casos que se erigieron como antecedentes que provocaron estas discusiones, tales como el de Camila S&#225;nchez y el de Melina Gonz&#225;lez, por nombrar los m&#225;s conocidos y recientes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Camila naci&#243; muerta por mala praxis, fue reanimada y qued&#243; en estado vegetativo. Cuando tres Comit&#233;s de Bio&#233;tica declararon dicho estado como permanente e irreversible, fueron sus padres quienes comenzaron a reclamar que se le ponga fin al &#8220;encarnizamiento terap&#233;utico&#8221; del que era objeto desde hac&#237;a dos a&#241;os, pero los m&#233;dicos se rehusaban aduciendo que no ten&#237;a muerte cerebral. Camila ni siquiera respiraba por sus propios medios. El pasado 7 de junio, ya bajo el amparo de la ley recientemente aprobada, Camila, luego de 3 a&#241;os permaneciendo en ese estado, finalmente fue desconectada. Su coraz&#243;n, por segunda vez, dej&#243; de latir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Melina naci&#243; con el s&#237;ndrome de neurofibromatosis, llev&#243; una vida muy activa a pesar de su tratamiento constante y de varias intervenciones quir&#250;rgicas. En enero de 2011, a los 19 a&#241;os, es internada definitivamente en estado terminal e irreversible, pero con total lucidez comienza a reclamar por una ley de muerte digna. Los m&#233;dicos ni siquiera acced&#237;an a su pedido de sedaci&#243;n profunda que la llevar&#237;a a un coma farmacol&#243;gico para no sufrir los fuertes dolores que padecer&#237;a hasta su inminente muerte. El 2 de marzo de ese a&#241;o falleci&#243;, d&#237;as antes el cuerpo m&#233;dico accedi&#243; a sedarla. Sus familiares continuaron su lucha por la aprobaci&#243;n de la ley de muerte digna.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vemos en estos casos que, tal como enuncia Tealdi, desde una apreciaci&#243;n por parte de los actores de una realidad indigna, el concepto de dignidad ha cristalizado en nuevos matices con las consideraciones de vida digna, muerte digna, derecho de los pacientes, contrato de voluntad anticipada (en C&#243;rdoba, el pasado 16 de mayo, fue aprobada la norma de contrato de &#8220;voluntad anticipada&#8221;, que complementa la ley nacional), etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde una perspectiva kantiana, es dable considerar al de dignidad como un concepto trascendental, con lo cual se constituye en el fundamento mismo de lo humano. Como se cit&#243;, el valor de lo humano es incondicionado. No siendo un principio l&#243;gico del cual se deriven consecuencias, la dignidad forma parte de la noci&#243;n misma de lo humano. A la vez, es el pivote de las condiciones de posibilidad de la libertad, la autonom&#237;a y la igualdad, condiciones indispensables para la concreci&#243;n de estas ideas (Dri en AAVV, 2010). Es la &#233;tica el &#225;mbito en el que ser&#225; posible dicha concreci&#243;n, entendiendo la eticidad como radicando en la intersubjetividad, en la que los sujetos se reconocen plenamente a s&#237; mismos como sujetos. &#8220;&#193;mbito que es supuesto, que est&#225; desde siempre, que condiciona al sujeto, pero que &#233;ste, con su accionar, a su vez transforma&#8221; (p. 32).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A su tiempo, Kant distingue el concepto de dignidad del de precio. &#201;ste &#250;ltimo corresponde a las cosas, lo que les da el estatuto de intercambiables, y de servir de medios para otros fines. El humano, en cambio, es digno en tanto implica siempre un fin en s&#237; mismo (y no exclusivamente un medio), insustituible y nunca tomado como objeto, cosa ni mercanc&#237;a. El imperativo categ&#243;rico como universal y formalmente v&#225;lido, absoluto, debe abstraerse de la singularidad, es necesario que se abstraiga. La dignidad humana, a la vez que incondicionada, es singular e inapresable en lo formal, lo cual fuerza al concepto al uso concreto. Hoy, en el siglo de las tecnolog&#237;as, podr&#237;amos agregar que respecto de las ciencias estad&#237;sticas hay algo de lo humano que siempre escapa a la clasificaci&#243;n, a los cat&#225;logos, a los n&#250;meros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces, &#191;puede establecerse a priori la dignidad? Con la ley de muerte digna se ha garantizado que aquellas personas que se encuentren en determinadas situaciones concretas puedan decidir sobre el inicio (o no), la continuidad (o no) de un tratamiento m&#233;dico basadas en la informaci&#243;n necesaria para tal decisi&#243;n, pero tambi&#233;n, ser&#225; la subjetividad de cada una de ellas que la lleve a cualesquiera de las decisiones. Entonces, &#191;qu&#233; es lo que para cada uno significa una vida digna?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lee es un hombre de deseo, lo extra&#241;o es que justamente es esto lo que la serie torsiona con el paso de los cap&#237;tulos: se lo presenta como un luchador dado al buen humor sobre la muerte y experimentado iniciador de tratamientos m&#233;dicos, sin embargo toma esa &#8220;decisi&#243;n final&#8221;, &#191;c&#243;mo puede pensarse este cambio?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud (1928, 1930) considera kantianamente a la &#233;tica como un inter&#233;s pr&#225;ctico de la humanidad. Es &#233;tico quien es capaz de reaccionar frente a una tentaci&#243;n pulsional interior, sin ceder a ella. La esencia de la eticidad radicar&#237;a por tanto, en la pr&#225;ctica de la renuncia a las exigencias pulsionales. Esto es, la entrada en la cultura exige como condici&#243;n sine qua non la renuncia a la plena satisfacci&#243;n pulsional y el consecuente desv&#237;o de la meta sexual a otras metas elevadas o valoradas culturalmente, o a la producci&#243;n de s&#237;ntomas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte, Lacan (1959-1960) propone una &#233;tica del psicoan&#225;lisis. Si consideramos a la &#233;tica como un juicio sobre la acci&#243;n y que el psicoan&#225;lisis procede, en palabras de Lacan, por un retorno a la acci&#243;n, retorno consistente en revisarla con un patr&#243;n de medida, ser&#225; ineludible la consideraci&#243;n de una &#233;tica psicoanal&#237;tica. Este patr&#243;n de medida para la acci&#243;n, es formulado por Lacan con la siguiente pregunta: &#8220;&#191;Ha actuado usted en conformidad con el deseo que lo habita?&#8221; (p. 373).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237;, las consideraciones freudianas acerca de la &#233;tica tradicional y las consideraciones lacanianas sobre la &#233;tica del psicoan&#225;lisis radican ambas en la renuncia, pero son radicalmente diferentes, aunque no se contradicen. Si la esencia de la &#233;tica tradicional radica en la renuncia pulsional, ser&#225; culpable aqu&#233;l que no cumpla esta condici&#243;n absoluta. En cambio, para el psicoan&#225;lisis es culpable quien ha renunciado, quien ha cedido en su deseo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El deseo se constituye entonces, como la &#233;tica del psicoan&#225;lisis. El ceder en el deseo, se acompa&#241;a siempre, dir&#225; Lacan, de una traici&#243;n, cuyos matices imaginarios se reducen siempre a una traici&#243;n fundamental, que es la de no actuar en conformidad con el deseo que habita al sujeto. Estos matices pueden ser las m&#225;s elevadas pretensiones en nombre del bien, de la moral, del bien del otro, pero que sin embargo no resguardan al sujeto de la culpa de dicha traici&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La posici&#243;n de Cathy es la del cuidado y preservaci&#243;n de la vida por sobre todas las cosas, posici&#243;n del juramento hipocr&#225;tico podr&#237;a decirse, que pretende avanzar sobre la posici&#243;n de Lee.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lee entonces, no se traiciona a s&#237; mismo en nombre del bien de Cathy, por eso ella lo acusa de &#8220;imb&#233;cil ego&#237;sta&#8221;, previa invocaci&#243;n, claro, del Santo Nombre. Lee ya no consiente en ser objeto de la repetici&#243;n de los tratamientos, que lo llevan de una ciudad a otra sin poder si quiera elegir una. Sin embargo, con su decisi&#243;n y a&#250;n pagando con su vida, elige orientado por su deseo de vivir, aunque ese vivir sea, en palabras de &#233;l, &#8220;demasiado corto&#8221;. As&#237;, paga con el &#250;nico bien que es dable de considerar, &#8220;el que puede servir para pagar el precio del acceso al deseo&#8221;. (Lacan, 1959-1960: 382).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La dignidad humana, como se cit&#243;, no se puede apresar en lo formal. Sin embargo, las leyes aprobadas este a&#241;o en la Argentina han posibilitado un marco de mayor seguridad, claridad y legalidad a las personas que a falta de una vida digna se decidan por una muerte digna. La ley, como imperativo, como generalizaci&#243;n, es necesaria en la medida en que pueda alojar las singularidades de cada caso, tales como el de Camila Herb&#243;n y Melina Gonz&#225;lez. &#191;Podemos nosotros, como espectadores o terceros ajenos, tomar a priori una posici&#243;n definitiva?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si la &#233;tica de cada uno es la del deseo, dicha ley es un paso m&#225;s entonces, para que en el uno por uno, los sujetos puedan elevar la vida a la dignidad del deseo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Bibliograf&#237;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;AAVV (2010) La dignidad humana. Filosof&#237;a, bio&#233;tica y derechos humanos (1&#176; ed.) Buenos Aires: &#193;rea de Publicaciones de la Secretar&#237;a de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Naci&#243;n Argentina, 2010.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Abrevaya, S. (2012, 10 de mayo) Una ley que vuelve m&#225;s humana a la muerte. Diario P&#225;gina/12. Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bustamante, S. (2012, 10 de mayo) Melina luch&#243; para todos. Diario P&#225;gina/12. Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Carbajal, M. (2012, 10 de mayo) Protege la voluntad de la persona. Diario P&#225;gina/12. Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1928) Dostoievsky y el parricidio en Obras Completas, Tomo XXI (2&#176; ed.) Buenos Aires: Amorrortu, 2009.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1930) El malestar en la cultura en Obras Completas, Tomo XXI (2&#176; ed.) Buenos Aires: Amorrortu, 2009.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Herb&#243;n, S. (2012, 10 de mayo) El dolor mostr&#243; el vac&#237;o legal. Diario P&#225;gina/12. Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Kant, I. (1785) Fundamentaci&#243;n para la Metaf&#237;sica de las Costumbres (6&#176; ed.) Madrid: Espasa-Calpe, 1980. Versi&#243;n digital disponible en: &lt;a href=&#034;http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01362842104592728687891/index.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01362842104592728687891/index.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1959-1960) El Seminario de Jacques Lacan: libro 7: La &#201;tica del Psicoan&#225;lisis (1&#176; ed.) Buenos Aires: Paid&#243;s, 2006.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Naciones Unidas (1948) Declaraci&#243;n Universal de los Derechos Humanos. Versi&#243;n digital disponible en: &lt;a href=&#034;http://www.un.org/es/documents/udhr/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.un.org/es/documents/udhr/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tealdi, J.C. (dir.) (2008) Diccionario Latinoamericano de Bio&#233;tica (1&#176; ed.) Bogot&#225;: UNESCO &#8211; Red Latinoamericana y del Caribe de Bio&#233;tica: Universidad Nacional de Colombia, 2008.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tealdi, J. C. (2008) Bio&#233;tica de los Derechos Humanos. Investigaciones Biom&#233;dicas y Dignidad Humana. Recuperado el 28/05/2012 en: &lt;a href=&#034;http://info5.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=2612&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://info5.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=2612&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Meses antes a la escritura de este art&#237;culo, fue aprobada en la c&#225;mara de Diputados de la Naci&#243;n la ley de &#8220;muerte digna&#8221;. Esta ley, entre otras cosas, permite a los pacientes rechazar tratamientos m&#233;dicos que hagan prolongar la vida sin ninguna mejor&#237;a para la persona, por lo que evita el &#8220;encarnizamiento terap&#233;utico&#8221;. Si bien este derecho ya estaba contemplado, a los ojos de varios sectores, no hab&#237;a una ley integral que expl&#237;citamente ampare a los intervinientes en estos casos.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="https://journal.eticaycine.org/IMG/pdf/05_gonzalez_thebigc.pdf" length="271250" type="application/pdf" />
		

	</item>



</channel>

</rss>
