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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>&#8220;Dallas Buyers Club&#8221; or how to resist segregation drift.</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Dallas-Buyers-Club-or-how-to-resist-segregation-drift</link>
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		<dc:date>2020-11-04T22:05:46Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Joaqu&#237;n Carrasco</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In this article, segregation is addressed as one of the phenomena that occur after a pandemic outbreak. By the film &lt;i&gt;Dallas Buyers Club&lt;/i&gt; (2013), directed by Jean-Marc Vall&#233;e, this issue is explored from the spread of HIV in the US in the 1980s. What can we say from psychoanalysis ethics about these phenomena of segregation, it's possible effects and outputs for a subject? In order to think about some possible answers, an approach towards psychoanalysis ethics is initially proposed. After that, a reading of the film is proposed considering the traumatic nature of the virus, the different dimensions of segregation and the solutions that allow the protagonist not to be considered as a waste object. Finally, some reflections on a possible approach to segregative phenomena are proposed from an ethic that promotes singularity.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; cinema| pandemic | VIH | segregation| ethics| psycoanalisis&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-10-No-3-82-" rel="directory"&gt;Volumen 10 | N&#186; 3&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Nueva Escuela Lacaniana-Sede Santiago, Chile&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Dallas-Buyers-Club-o-como-resistirse-a-la-deriva-segregativa' class=&#034;spip_in&#034;&gt;&#8220;Dallas Buyers Club&#8221; o c&#243;mo resistirse a la deriva segregativa&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>&#8220;Dallas Buyers Club&#8221; o c&#243;mo resistirse a la deriva segregativa</title>
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		<dc:creator>Joaqu&#237;n Carrasco</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se aborda la segregaci&#243;n como uno de los fen&#243;menos que se producen tras la irrupci&#243;n de una pandemia. Con la pel&#237;cula &lt;i&gt;Dallas Buyers Club&lt;/i&gt;, dirigida por Jean-Marc Vall&#233;e (2013), se explora el tema a partir de la expansi&#243;n del VIH en los EEUU de la d&#233;cada de los '80. &#191;Qu&#233; podemos decir desde la &#233;tica del psicoan&#225;lisis sobre estos fen&#243;menos de segregaci&#243;n, los efectos y salidas posibles para un sujeto? Para pensar algunas respuestas posibles se plantea inicialmente una aproximaci&#243;n hacia la &#233;tica del psicoan&#225;lisis. Posteriormente, se propone una lectura de la pel&#237;cula considerando el car&#225;cter traum&#225;tico del virus, las distintas dimensiones que toma la segregaci&#243;n y las soluciones que le permiten al protagonista no quedar ubicado como objeto de desecho. Para finalizar, se plantean algunas reflexiones sobre un posible abordaje de los fen&#243;menos segregativos desde una &#233;tica que promueve la singularidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; cine | pandemia | VIH | segregaci&#243;n | &#233;tica | psicoan&#225;lisis&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Dallas-Buyers-Club-or-how-to-resist-segregation-drift' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-10-No-3-" rel="directory"&gt;Volumen 10 | N&#186; 3 | Noviembre 2020&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Nueva Escuela Lacaniana-Sede Santiago, Chile&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Introducci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La irrupci&#243;n y extensi&#243;n de una pandemia suele producir un efecto de estupor, al menos en un primer momento, dando paso al despliegue de una serie de esfuerzos por intentar agarrar algo que se presenta fuera de los l&#237;mites del saber. A trav&#233;s de distintas estrategias, m&#225;s o menos efectivas, los gobiernos intentan controlar eso que parece incontrolable. Los cient&#237;ficos investigan sobre el agente infeccioso y sus caracter&#237;sticas. Cada quien acude a sus recursos para enfrentar esta amenaza que pone sobre la mesa la cuesti&#243;n de la muerte. El modo en que se responde a este acontecimiento ya sea a nivel gubernamental, social o subjetivo, implica una decisi&#243;n y con ello se pone en juego la cuesti&#243;n &#233;tica. Por supuesto, esto incluye al psicoan&#225;lisis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde su entrada en escena, el virus produce efectos que pueden considerar la dimensi&#243;n m&#233;dica pero que la excede por completo, entre los cuales encontramos los fen&#243;menos de segregaci&#243;n, significante que encuentra su ra&#237;z etimol&#243;gica en &lt;i&gt;segregare&lt;/i&gt; y que en su origen significa &#8220;apartar del reba&#241;o&#8221;. Un dejar por fuera del conjunto que podemos pensar como efecto de discurso. Pero tambi&#233;n, como veremos m&#225;s adelante, se trata de un rechazo que ata&#241;e al goce. Ser parte de un reba&#241;o tiene consecuencias. Ser apartado tambi&#233;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cuarentena es quiz&#225;s la experiencia que hoy se nos vuelve m&#225;s cercana y cotidiana, del modo en que se limita la circulaci&#243;n de los cuerpos para evitar la propagaci&#243;n de la pandemia, o para permitir que se propague de tal modo que no colapsen los sistemas sanitarios. Una limitaci&#243;n que no demora en comenzar a producir efectos subjetivos y en el lazo social. Esta segregaci&#243;n, a la que podemos suponer un esp&#237;ritu salubrista, afecta de diversos modos a la poblaci&#243;n, pero tiene como objetivo limitar la propagaci&#243;n del virus y sus efectos negativos en la salud. Hay otros fen&#243;menos de segregaci&#243;n que por el contrario llevan hacia la ruptura del lazo social, el empobrecimiento y la muerte. Me interesa indagar sobre este tipo de segregaci&#243;n como respuesta ante una pandemia, tomando el caso de la irrupci&#243;n del VIH en EEUU, considerando la dimensi&#243;n social y el modo en que un sujeto se ubica frente a la deriva segregativa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El cine permite aproximarnos a este tema desde diversos puntos de vista. Destaco entre ellas la pel&#237;cula biogr&#225;fica &lt;i&gt;Dallas Buyers Club&lt;/i&gt;, dirigida por Jean-Marc Vall&#233;e (2013), que da cuenta de la segregaci&#243;n que debe enfrentar un sujeto -Ron Woodroof (Matthew McConaughey)- luego de ser diagnosticado con SIDA en la d&#233;cada de los '80 en EEUU. Muestra un recorrido que va desde el impacto que provoca el diagn&#243;stico, en t&#233;rminos subjetivos y en el lazo social, hacia la b&#250;squeda de soluciones ante esta coyuntura inesperada. Adem&#225;s, permite pensar en las distintas dimensiones en que se pone en juego el rechazo. &#191;Qu&#233; podemos decir desde la &#233;tica del psicoan&#225;lisis sobre estos fen&#243;menos de segregaci&#243;n, los efectos y salidas posibles para un sujeto? &#191;Se puede evitar -o al menos esquivar- el rechazo que despierta un virus emparentado a la muerte?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Una aproximaci&#243;n a la &#233;tica del psicoan&#225;lisis&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde el psicoan&#225;lisis, se enfatiza la distinci&#243;n entre &#233;tica y moral. Tal como sostiene Domenico Cosenza (2012), desde Freud se puede rastrear una operaci&#243;n de deconstrucci&#243;n de los fundamentos imaginarios de la moral occidental, operaci&#243;n que Lacan profundiza. La moral se propone como un saber universal, respondiendo a un orden categ&#243;rico donde aparece el supery&#243; como mando mort&#237;fero y el sujeto queda en la posici&#243;n de obedecer dicho mando. La &#233;tica, por el contrario, concierne a la experiencia anal&#237;tica y remite a esos momentos cruciales en que se pone en juego la dimensi&#243;n del acto y la elecci&#243;n que siempre implica una p&#233;rdida para el sujeto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Cosenza (2012), la &#233;tica del psicoan&#225;lisis implica empujar al sujeto a querer saber algo de lo que est&#225; en el coraz&#243;n de su posici&#243;n, alrededor de lo m&#225;s &#237;ntimo de su ser. Se trata de un encuentro que va m&#225;s all&#225; de la dimensi&#243;n terap&#233;utica del psicoan&#225;lisis. Adem&#225;s, retoma el Seminario 11 de Lacan para enfatizar que el inconsciente mismo da cuenta de una &#233;tica, y no de una ontolog&#237;a. Eso quiere decir que depender&#225; del sujeto la existencia del inconsciente. Hay all&#237; tambi&#233;n una elecci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un punto interesante en esta distinci&#243;n es la cuesti&#243;n de la responsabilidad del sujeto. Una responsabilidad que no se desprende de las declaraciones o la buena voluntad. Tampoco se trata de un empuje hacia la responsabilidad que pudiera derivar en un mandato superyoico. Ejemplo de ello ser&#237;a intentar hacer responsable a un sujeto de aquello que lo excede. Se trata m&#225;s bien de poner en relieve la posici&#243;n que un sujeto toma ante sus dichos. En ese punto nos orienta una &#233;tica de las consecuencias. Es una de las lecturas que podemos hacer ante la indicaci&#243;n: &#8220;De nuestra posici&#243;n de sujeto somos siempre responsables&#8221; (Lacan, 1965, p.816). La amenaza de una pandemia provoca diversas consecuencias subjetivas, como tambi&#233;n diversas posiciones entre los sujetos afectados. La posici&#243;n que un sujeto toma ante un virus que viene a conmover su existencia puede ir mutando, tal como muestra el protagonista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;C&#243;mo concebimos la &#233;tica del psicoan&#225;lisis, una &#233;tica que privilegia la singularidad, m&#225;s all&#225; de la experiencia anal&#237;tica? Entramos en un terreno que contempla lo que ocurre en la ciudad. En esta l&#237;nea, &#201;ric Laurent (2000) cuestiona la versi&#243;n del analista que critica lo que ocurre encerrado en su consulta y plantea que&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;los analistas han de entender que hay una comunidad de intereses entre el discurso anal&#237;tico y la democracia, &#161;pero entenderlo de verdad! Hay que pasar del analista encerrado en su reserva, cr&#237;tico, a un analista que participa, un analista sensible a las formas de segregaci&#243;n, un analista capaz de entender cu&#225;l fue su funci&#243;n y cu&#225;l le corresponde ahora. (p.115)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una entrevista sobre acci&#243;n lacaniana, Graciela Brodsky (2003) plantea que&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;la &#233;tica del psicoan&#225;lisis supone tomar partido dentro y fuera del consultorio. Tomar partido contra los ideales del amor humano, de la autenticidad y de la no-dependencia; contra la identificaci&#243;n masificadora, contra la soledad posmoderna, contra la direcci&#243;n de conciencia. (s/p.)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Son algunos ejemplos de c&#243;mo se puede pensar una posici&#243;n orientada por la &#233;tica del psicoan&#225;lisis en la ciudad. &#201;ric Laurent (2000) tambi&#233;n refiere al riesgo que implican los ideales, para plantear que &#8220;el decir silencioso del analista consiste en ayudar a que, cada vez que se intenta erigir un nuevo ideal, pueda denunciarse que la promoci&#243;n de nuevos ideales no es la &#250;nica alternativa&#8221; (p.118). La distancia con esos ideales se puede acentuar justamente a partir del contagio de una epidemia como el VIH, tal como podemos ver en &lt;i&gt;Dallas Buyers Club&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El impacto de un virus&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula comienza con la irrupci&#243;n de lo inesperado. La vida de Ron Woodroof se ve alterada por la aparici&#243;n de s&#237;ntomas como fatiga, tos recurrente y desmayo. Estos s&#237;ntomas no encajan con su semblante viril tradicional, con el cual se muestra rudo, fuerte, mujeriego y homof&#243;bico. Al no dar lugar a estos malestares, es necesario un accidente laboral para que llegue al hospital. Al despertar, el equipo m&#233;dico le ha hecho un examen de sangre y le informan que es portador de VIH, con un pron&#243;stico de 30 d&#237;as de vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El m&#233;dico le pregunta si ha tenido conductas homosexuales, ante lo cual Ron se agita y amenaza con golpearlo. Tiene suspicacia respecto al diagn&#243;stico, no lo ve como algo posible, pero lo que despierta un rechazo radical es la posibilidad de ser ubicado dentro del conjunto de los homosexuales. Un rechazo hacia un modo de obtener goce sexual, que da cuenta de una aversi&#243;n generalizada propia de mediados de la d&#233;cada de los '80 en EEUU. Como primera respuesta, Ron recurre a su semblante viril para afirmar que nada lo puede matar en 30 d&#237;as e intenta continuar con su vida como si todo lo ocurrido hubiese sido un error o bien una exageraci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1190 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L480xH270/whatsapp_image_2020-10-17_at_16.23.21-4b326.jpg?1775195878' width='480' height='270' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Desechar el diagn&#243;stico es la primera posici&#243;n que este sujeto toma ante el virus. No obstante, es una posici&#243;n que no consigue sostener ante la insistencia de los s&#237;ntomas. En este punto, irrumpe un real que pone en jaque el semblante y el sentido. A partir de este efecto podemos concebir esta experiencia como traum&#225;tica, en tanto &#8220;el trauma est&#225; siempre del lado de lo incomprensible, no del gran acontecimiento sino del acontecimiento en tanto que fuera de sentido y eso es lo que nos muestra el parentesco entre el trauma y lo Real&#8221; (Brodsky, 2016, p.165). Una primera reflexi&#243;n &#233;tica se desprende de c&#243;mo concebimos lo traum&#225;tico para un sujeto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos notar la presencia de discursos totalizantes que pretenden definir lo traum&#225;tico a partir de las caracter&#237;sticas del acontecimiento, y a partir de ello construir escalas que se esfuerzan por medir qu&#233; tan traumatizado se encuentra un sujeto. Como consecuencia, se escucha m&#225;s al instrumento que al sujeto en cuesti&#243;n. Para el psicoan&#225;lisis, por el contrario, lo traum&#225;tico no se define por las caracter&#237;sticas del hecho en s&#237; mismo, o el impacto que podemos suponer desde nuestra propia subjetividad. Se trata m&#225;s bien del car&#225;cter disruptivo en relaci&#243;n a la capacidad de simbolizaci&#243;n: &#8220;Un acontecimiento, grande o peque&#241;o, es traum&#225;tico en la medida en que no se puede simbolizar, es trauma porque no se consigue darle sentido, porque no entra en la cadena de ficciones con la que se teje nuestra realidad cotidiana&#8221; (Brodsky, 2016, p.167). Solo sabremos si un acontecimiento es traum&#225;tico a posteriori, es decir, a partir de las consecuencias que tuvo para un sujeto. Y si hablamos de &lt;i&gt;un&lt;/i&gt; sujeto, ello implica estar advertidos de que lo traum&#225;tico puede ser un acontecimiento que para otro sujeto sea insignificante. El psicoan&#225;lisis enfatiza la singularidad, en tanto apunta a &#8220;escuchar las secuelas, los efectos de esos encuentros con lo real traum&#225;tico, y esas secuelas no pueden ser sino singulares, aun cuando el fen&#243;meno sea colectivo&#8221; (Brodsky, 2016, p.162).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Qu&#233; hace un sujeto ante este encuentro con lo real que implica el trauma? En el caso de Ron, el fuera de sentido que provoca la insistencia de los s&#237;ntomas lo lleva a buscar informaci&#243;n sobre el virus. Se entera de las posibles v&#237;as de contagio y aparece el recuerdo de un encuentro sexual sin protecci&#243;n con una mujer que se drogaba por medio de inyecciones. Se consigue bordear lo real por medio del sentido que ofrece la ciencia, produci&#233;ndose un giro. Se percata de que se est&#225; muriendo, cesa el rechazo hacia el diagn&#243;stico y se las arregla para comenzar a recibir medicaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Dimensiones de la segregaci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula nos ense&#241;a sobre las distintas dimensiones en que se pone en juego la segregaci&#243;n. Una de ellas remite a la relaci&#243;n que el protagonista establece en un primer momento con un cuerpo que comienza a presentar s&#237;ntomas impensados, un cuerpo enfermo que le incomoda. Se trata de un esfuerzo est&#233;ril por dejar fuera los s&#237;ntomas que no dejan de insistir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tambi&#233;n encontramos por parte de Ron un rechazo radical hacia aquello que se le presenta como diferente y con lo cual corre el riesgo de ser asociado. Rechaza profundamente a los homosexuales. Cuando no le queda otra opci&#243;n que aceptar el diagn&#243;stico, acude a un grupo de apoyo para buscar informaci&#243;n, y ante el intento de establecer una conversaci&#243;n por parte de uno de los asistentes, un hombre homosexual, se despierta su aversi&#243;n. O bien cuando conoce en el hospital a Rayon (Jared Leto), una mujer trans que comparte su diagn&#243;stico. Lo interesante es que este empuje segregativo, vehiculizado por el rechazo hacia lo que escapa a la heterosexualidad, se va transformando en el transcurso de los hechos.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1189 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/whatsapp_image_2020-10-17_at_16.14.53.jpg?1754362465' width='500' height='332' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Podemos pensar otra dimensi&#243;n de la segregaci&#243;n cuando es Ron quien pasa a ser objeto de rechazo. Una escena clave es cuando va al bar y es objeto de burlas homof&#243;bicas por parte de quienes eran sus amigos. Bromas que por supuesto escucha como insultos. Es interesante que la segregaci&#243;n no se debe tanto a su diagn&#243;stico m&#233;dico, sino por la suposici&#243;n de que ha tenido relaciones sexuales con hombres. El rechazo es fundamentalmente hacia un modo de gozar. Poco despu&#233;s va a su lugar de trabajo, donde tambi&#233;n se encuentra con algunos de sus amigos. El acceso est&#225; bloqueado. Entiende que ya no cuenta con un lugar ah&#237;. Como si no fuera suficiente, al volver a su casa se encuentra con las paredes rayadas. &lt;i&gt;&#8220;Fagged blood&#8221;&lt;/i&gt;. Los insultos llegan a escribirse en su espacio m&#225;s &#237;ntimo. De un momento a otro, se queda sin amigos, sin trabajo, excluido de espacios que sol&#237;a habitar y teniendo que lidiar con el rechazo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra dimensi&#243;n a considerar remite al contexto sociocultural de la &#233;poca. El rechazo hacia homosexuales y portadores de VIH es constante y cotidiano. Para sorpresa de algunos, este rechazo tambi&#233;n est&#225; presente en las instituciones de salud. Desde el Estado, que en teor&#237;a garantiza la igualdad de derechos para sus ciudadanos, se promueven pol&#237;ticas segregativas que atentan contra la vida de una parte de la poblaci&#243;n. Es lo que muestra la pel&#237;cula respecto a las medidas tomadas por la FDA (Food and Drug Administration), como la autorizaci&#243;n para la experimentaci&#243;n con un medicamento altamente t&#243;xico (AZT), existiendo otras opciones que tienen menos efectos secundarios y mejores resultados de esperanza de vida. El conflicto entre lo permitido por la legislaci&#243;n y la posibilidad del uso de otros f&#225;rmacos m&#225;s efectivos, pero no aprobados, es encarnado por Eve Sacks (Jennifer Garner), la m&#233;dica tratante. Sabe de la peligrosidad del medicamento aprobado, pero no puede indicar otras opciones. La limitaci&#243;n legal impone un dilema &#233;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una de las cr&#237;ticas ante el manejo inicial frente a la epidemia del VIH-SIDA fue justamente la falta de esfuerzos y pol&#237;ticas necesarias para una reducci&#243;n significativa en las tasas de contagio y los obst&#225;culos impuestos para acceder a mejores medicamentos. Cabe preguntarse si el abordaje habr&#237;a sido el mismo si la poblaci&#243;n afectada en ese tiempo inicial no hubiese sido principalmente sujetos que se ubicaban por fuera de los ideales en torno a la sexualidad. En este contexto es que surgen movimientos de denuncia ante las medidas tomadas por la FDA, que en lo concreto tuvo como consecuencia la muerte de miles de portadores de VIH que hab&#237;an desarrollado SIDA. El protagonista encontrar&#225; en esta coyuntura un lugar y una causa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;C&#243;mo se despliega la deriva segregacionista? Podemos localizar un entramado ideol&#243;gico que empuja hacia la segregaci&#243;n, discursos conservadores que rechazan las transformaciones y los modos de existencia que difieren de los ideales y exigencias establecidos hegem&#243;nicamente. Lo diferente se presenta como una amenaza ante la cual se promueven discursos y pr&#225;cticas que robustecen la marginaci&#243;n de quienes no se adaptan. Desde una perspectiva psicoanal&#237;tica, encontramos la referencia a Freud donde sit&#250;a la segregaci&#243;n, la separaci&#243;n de unos con otros, a partir de la identificaci&#243;n colectiva a un Ideal del yo (Freud, 1921). Tomando la referencia a la identificaci&#243;n, se puede sostener la distinci&#243;n entre contagiados y no contagiados, dando lugar a grupos que pueden adquirir una consistencia tal que derive en el odio hacia lo distinto, lo extranjero frente al grupo de pertenencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, hay que destacar que no se trata solo de una cuesti&#243;n de identificaci&#243;n. Tambi&#233;n se encuentra la dimensi&#243;n del goce, para la cual no hace falta una ideolog&#237;a en particular, lo que Lacan desarrolla considerando el significante de racismo:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;no existe ninguna necesidad de esta ideolog&#237;a para que se constituya un racismo, basta un plus-de-gozar que se reconozca como tal. Quienquiera que se interese un poco en lo que puede sobrevenir har&#225; bien en pensar que todas las formas de racismo, en la medida que un plus-de-gozar sirve para soportarlo, est&#225;n hoy a la orden del d&#237;a. (Lacan, 1971, p.29)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De este modo, lo estructural del racismo encontrar&#225; diversos objetos a partir de los cuales reinstalar el rechazo hacia aquello que representa un goce que se vuelve ajeno: &#8220;El racismo, en efecto, cambia sus objetos a medida que las formas sociales se modifican, pero, seg&#250;n la perspectiva de Lacan, siempre yace, en una comunidad humana, el rechazo de un goce inasimilable, resorte de una barbarie posible&#8221; (Laurent, 2014, s/p). Ron da cuenta de c&#243;mo se puede estar ubicado en el agente o en el objeto de la segregaci&#243;n frente a un modo de gozar distinto. Tambi&#233;n da cuenta de la posibilidad de que dichas posiciones se transformen, pudiendo encontrar un modo de resistir a la deriva segregacionista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Las soluciones de Ron&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si los efectos de la pandemia no son generalizables, las soluciones tampoco. Cada sujeto tomar&#225; una posici&#243;n ante la amenaza o el contagio efectivo. Entre las soluciones que encontr&#243; Ron ante el contagio de VIH podemos ubicar en primer lugar que su posici&#243;n subjetiva no es la de una v&#237;ctima. En un sentido, s&#237; es una v&#237;ctima. De la negligencia de las autoridades que en teor&#237;a velan por la salud de la poblaci&#243;n, como tambi&#233;n de la segregaci&#243;n de la cual es objeto. Esos son los hechos. Pero en t&#233;rminos subjetivos, no queda coagulado en una posici&#243;n de v&#237;ctima. Pienso que se trata de una soluci&#243;n por el riesgo que implica la victimizaci&#243;n (Carrasco, 2020). Ron opta por hacer lo necesario para no dejarse morir, para no ser una v&#237;ctima letal del virus dentro del tiempo estipulado inicialmente. Hay que subrayar que se trata de una decisi&#243;n del sujeto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No dejarse morir en el breve tiempo pronosticado por el m&#233;dico lo lleva a conseguir AZT de modo ilegal. Como no fue indicado por un m&#233;dico, en una siguiente hospitalizaci&#243;n le preguntan c&#243;mo lo obtuvo, ante lo cual mantiene silencio. Al percatarse de los efectos t&#243;xicos del f&#225;rmaco, viaja a M&#233;xico en busca de un mejor tratamiento. En medio del viaje podemos ver por primera vez la desesperaci&#243;n de Ron ante la amenaza de la muerte. Va en busca de un m&#233;dico que le puede indicar un mejor tratamiento, y lo encuentra. Se producen efectos favorables para su salud. Una vez que vuelve a EEUU, pa&#237;s en que estos medicamentos beneficiosos no son aprobados por la FDA, se las ingenia para poder ingresar. Se disfraza de sacerdote y asegura que es para tratamiento personal. Consigue sortear la dificultad recurriendo a otro semblante. Ya de regreso, se contacta con Rayon y fundan el &#8220;Club de compradores de &lt;i&gt;Dallas&lt;/i&gt;&#8221;. Como no pueden vender directamente los f&#225;rmacos, ofrecen membres&#237;as y a trav&#233;s de ellas los compradores pueden acceder a sus dosis.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1188 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/whatsapp_image_2020-10-17_at_16.12.25.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/whatsapp_image_2020-10-17_at_16.12.25.jpg?1754362465' width='500' height='208' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Es notable c&#243;mo el protagonista convierte una situaci&#243;n tr&#225;gica en un negocio que le permite vivir. Con ello, se hace un lugar en un mundo que lo expulsa. R&#225;pidamente va retomando su vida hasta que, tal como expresa en un momento, vuelve a sentirse un ser humano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ron contin&#250;a sorteando las dificultades, viajando a distintos puntos del mundo para conseguir los medicamentos y mantener el club en funcionamiento. Contin&#250;a teniendo problemas legales, al punto de ser auditado por parte de Hacienda. Llegan a confiscar su oficina, a retirar las drogas no aprobadas por la FDA. Decide imponer una demanda contra el gobierno y la FDA.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este recorrido es crucial la relaci&#243;n que establece con Rayon. Una relaci&#243;n que se transforma. En un primer momento, Rayon encarna algo que para Ron se vuelve insoportable, respondiendo con el rechazo. Luego, al volver con los medicamentos desde M&#233;xico, recurre a ella porque la necesita. Le propone que sean socios. Mediada por la necesidad econ&#243;mica, se produce una apertura incipiente a lo que se le vuelve ajeno. Tambi&#233;n comienza a frecuentar espacios que antes no hubiera transitado, como bares gays. La relaci&#243;n va mutando hacia una especie de compa&#241;erismo, al punto de defenderla cuando es agredida por parte de quien fuera amigo de Ron en el pasado. Lo obliga a saludarla, a tratarla con respeto. Hacia el final, se trata de una relaci&#243;n cercana. Cuando Rayon muere, Ron interpela al m&#233;dico acus&#225;ndolo de asesino. Afectado por su muerte, decide entregar medicamentos a algunos enfermos sin cobrarles, a pesar de las dificultades econ&#243;micas que atraviesa el negocio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No identificarse con el lugar de v&#237;ctima, crear un lazo con Rayon y crear juntos el club son las soluciones que Ron encuentra y operan como resistencia ante la deriva segregativa. En estas soluciones hay una relaci&#243;n particular con la ley. Por fuera de la ley, para conseguir y distribuir medicamentos no aprobados -e ilegales en otro momento- que le permitieron a &#233;l y a varios m&#225;s acceder a un tratamiento beneficioso. Pero tambi&#233;n recurre a la ley, al interpelar a las autoridades por los efectos t&#243;xicos del AZT. La exigencia de poder acceder a otros f&#225;rmacos le da sentido a su existencia. Luego del juicio obtiene el permiso para continuar un tratamiento que le otorga una mejor expectativa de vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Algunas ideas finales&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Dallas Buyers Club&lt;/i&gt; nos ense&#241;a sobre los fen&#243;menos segregativos que se pueden producir a partir de una pandemia. La segregaci&#243;n aparece como uno de los tratamientos posibles ante lo real que irrumpe con un virus extra&#241;o. Por supuesto, un tratamiento que puede llevar a lo peor. Adem&#225;s de los efectos subjetivos de la segregaci&#243;n, Ron nos ense&#241;a sobre un modo de resistirse ante la deriva segregativa. Un modo de escapar a la tentativa de quedar petrificado como objeto de desecho de una comunidad. Para ello, renuncia a un semblante de virilidad tradicional y consiente una apertura hacia lo que hasta entonces se le presentaba como radicalmente ajeno. Se trata de soluciones que implican jugar con la ley. Avanza por fuera de la ley, para luego exigir desde su interior.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Poner &#233;nfasis en las soluciones conlleva un riesgo. Suele ocurrir que al hacer referencia al modo en que un sujeto aborda lo traum&#225;tico aparece la tentaci&#243;n de una generalizaci&#243;n. Lo mismo con los efectos que ha tenido un determinado acontecimiento. Como si los cuerpos y subjetividades se impactaran del mismo modo ante la irrupci&#243;n de un real. Como si el recorrido de otros fuese el camino propio. Concebir, por ejemplo, que los contagiados de un virus componen un grupo que comparte marcas y modos de hacer frente a la enfermedad. Pienso que esa respuesta da consistencia a las identificaciones grupales. Con ello, la segregaci&#243;n est&#225; a la vuelta de la esquina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una &#233;tica que promueve la singularidad va a contracorriente de todo empuje hacia la homogeneizaci&#243;n. Ninguna identificaci&#243;n grupal alcanza a nombrar lo m&#225;s propio, es decir, el modo singular de gozar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula nos presenta un personaje complejo, que a ratos despierta el rechazo y a momentos la compasi&#243;n. Esto var&#237;a seg&#250;n la posici&#243;n que va tomando en el transcurso de la pel&#237;cula, como tambi&#233;n de los ideales e identificaciones del espectador. Me parece que la sensibilidad ante los fen&#243;menos segregativos es un desaf&#237;o permanente, en tanto la segregaci&#243;n se renueva todo el tiempo bajo diversas formas. Incluso dentro de los grupos segregados que han luchado y conseguido derechos, conquistando un lugar no garantizado en la sociedad. Tanto el rechazo como la identificaci&#243;n nos mantienen en la l&#243;gica segregativa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El asunto se complejiza a&#250;n m&#225;s cuando consideramos que la segregaci&#243;n da cuenta de un rechazo hacia un modo de gozar ajeno que no se presenta solo en un Otro, sino tambi&#233;n en uno mismo. La barrera entre un adentro y un afuera se pone en cuesti&#243;n. Siguiendo a Jacques-Alain Miller (2011), &#8220;si el problema tiene aspecto de insoluble, es porque el Otro es Otro dentro de m&#237; mismo. La ra&#237;z del racismo, desde esta perspectiva, es el odio al propio goce. No hay otro m&#225;s que ese. Si el Otro est&#225; en mi interior en posici&#243;n de extimidad, es tambi&#233;n mi propio odio&#8221; (p.55).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dar lugar y valor a las soluciones que un sujeto ha encontrado implica tomar distancia de los propios ideales y de los ideales del amo de turno, que vienen a decir c&#243;mo deben ser las cosas. Por supuesto, una cosa es declararlo y otra ponerlo en pr&#225;ctica. No estamos libres de promover discursos y pr&#225;cticas segregativas. En este punto, hay que desconfiar tanto de otros como de uno mismo. Pienso que una salida posible es la experiencia anal&#237;tica, en tanto permite a un sujeto estar m&#225;s advertido de sus ideales, prejuicios, ideolog&#237;as e identificaciones. M&#225;s advertido de sus propias tentaciones segregativas, y del goce que all&#237; se pone en juego. &#191;Acaso es posible no rechazar a un otro radicalmente ajeno, sin antes aflojar algunas de las propias identificaciones y obtener un saber sobre el propio goce rechazado?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Brenner, R. (productor) y Vall&#233;e, J-M. (director) (2013). &lt;i&gt;Dallas Buyers Club&lt;/i&gt; [cinta cinematogr&#225;fica]. Estados Unidos: Voltage Pictures.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Brodsky, G. (2003). Acci&#243;n lacaniana. Entrevista a Graciela Brodsky por Silvia Baudini. En &lt;i&gt;Virtualia&lt;/i&gt;. A&#241;o II. (N&#176;8). Recuperado de: &lt;a href=&#034;http://www.revistavirtualia.com/storage/articulos/pdf/5P7KXBWlL6DV20d1ae7vNSDjl2drl1eDwYa2PFrN.pdf&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.revistavirtualia.com/storage/articulos/pdf/5P7KXBWlL6DV20d1ae7vNSDjl2drl1eDwYa2PFrN.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Brodsky, G. (2016). Trauma. &#191;Realidad o real? En &lt;i&gt;Bit&#225;cora Lacaniana N&#176;5. Revista de Psicoan&#225;lisis de la Nueva Escuela Lacaniana-NEL&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Grama Ediciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Carrasco, J. (2020). &lt;i&gt;Consideraciones sobre la noci&#243;n de v&#237;ctima&lt;/i&gt;. Lacan XXI, Revista FAPOL online, vol. 9.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cosenza, D. (2012). &lt;i&gt;Una &#233;tica m&#225;s all&#225; de la moral&lt;/i&gt;. Recuperado de: &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=Onofa8p7xZI&amp;t=6s&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.youtube.com/watch?v=Onofa8p7xZI&amp;t=6s&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1921). Psicolog&#237;a de las masas y an&#225;lisis del yo. En &lt;i&gt;Obras Completas, Volumen 18&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Amorrortu Editores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1965). La ciencia y la verdad. En &lt;i&gt;Escritos 2&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1971). &lt;i&gt;De un discurso que no fuera del semblante. El Seminario de Jacques Lacan. Libro XVII&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laurent, E. (2000). &lt;i&gt;Psicoan&#225;lisis y salud mental&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Editorial Tres Haches.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laurent, E. (2014). El racismo 2.0. &lt;i&gt;Lacan Quotidien. N&#186; 371&lt;/i&gt;. Recuperado de: &lt;a href=&#034;http://www.eol.org.ar/biblioteca/lacancotidiano/LC-cero-371.pdf&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.eol.org.ar/biblioteca/lacancotidiano/LC-cero-371.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J-A. (2011). &lt;i&gt;Extimidad. Los Cursos Psicoanal&#237;ticos de Jacques-Allain Mller.&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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