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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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<item xml:lang="es">
		<title>She's gotta habit</title>
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		<dc:date>2019-11-25T08:58:21Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Luc&#237;a Benchimol</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In 2017, the audiovisual content platform Netflix presents &lt;i&gt;She's Gotta Have It&lt;/i&gt;, a story based on the Spike Lee film filmed in 1986, both of them share the name and the director. We will work some questions of the first season that consists of ten chapters, of approximately thirty minutes each, with an adapted script. Nola Darling returns; black woman, activist and artist who lives in Booklyn, and finds herself permanently searching her own identity. In this journey, her aspiration in the profession and the events that name her as a woman coincide. Nola resists all alienation to a name, and it is sustained by multiplying the others that it invents. This solution is not enough when it comes to addressing the real traumatic event. The director shows us the contrast between a neighborhood full of identity references, with its images, its films, its discs and a woman who idealizes the feminine black form, to the point that whenever something represents it, it is not. In the &lt;i&gt;Rashomon&lt;/i&gt; (Jingo, 1950) mode everyone looks at it from a perspective, but there is no finished form. Nola knows that there Woman does not exist, but believes in her and creates a way to make her exist, without naming her, without being her.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; Identity | Brooklyn | Lee | body | African American | Psychoanalysis&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-9-No-3-" rel="directory"&gt;Volumen 09 | N&#186; 3&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad Nacional de San Mart&#237;n&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/She-s-gotta-habit' class=&#034;spip_in&#034;&gt;She's gotta habit&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>She's gotta habit</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/She-s-gotta-habit</link>
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		<dc:date>2019-11-22T13:44:13Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Luc&#237;a Benchimol</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el 2017 la plataforma de contenido audio visual Netflix presenta &lt;i&gt;She's Gotta Have It&lt;/i&gt;, serie que se basa en la pel&#237;cula de Spike Lee film&#243; en 1986, con la que comparten el nombre y el director. Trabajaremos algunas cuestiones de la primera temporada que consta de diez cap&#237;tulos, de treinta minutos aproximadamente cada uno, con un gui&#243;n adaptado. Vuelve Nola Darling, mujer negra activista y artista que vive en Booklyn, y encuentra en permanentemente b&#250;squeda de su propia identidad. En este recorrido coinciden su aspiraci&#243;n en la profesi&#243;n y los acontecimientos que la nombran como mujer. Nola resiste toda alienaci&#243;n a un nombre, y se sostiene a partir de multiplicar las otras que inventa. Esta soluci&#243;n no alcanza cuando se trata de abordar lo real del acontecimiento traum&#225;tico. El director nos muestra el contraste entre un barrio colmado de referencias identitarias, con sus im&#225;genes, sus pel&#237;culas, sus discos y una mujer que idealiza la forma negra femenina, al punto de que cada vez que algo la representa no es. Al modo &lt;i&gt;Rashomon&lt;/i&gt; (Jingo, 1950) cada quien la mira desde una perspectiva, pero no hay una forma acabada. Nola sabe que no hay La Mujer, pero cree en ella y crea un modo de hacerla existir, sin nombrarla, sin serla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; Identidad | Brooklyn | Lee | cuerpo | Afroamericano | Psicoan&#225;lisis&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/She-s-gotta-habit-468' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-09-Nro-3-" rel="directory"&gt;Volumen 09 | Nro 3 | Noviembre 2019&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad Nacional de San Mart&#237;n, Argentina&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El h&#225;bito ama al monje, porque por eso no son m&#225;s que uno. Dicho de otra manera, lo que hay bajo el h&#225;bito y que llamamos cuerpo, quiz&#225;s no es m&#225;s que ese resto que llamo objeto a. (Lacan, 1972-1973, p. 14)&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_994 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/l3.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/l3.jpg?1754362431' width='500' height='333' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;De la pantalla grande a la chica&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La plataforma de contenidos audiovisuales Netflix, ofrece a Spike Lee revivir el personaje que introdujo al director en el cine hace m&#225;s de treinta a&#241;os. Nola Darling, una mujer negra, artista pl&#225;stica que sostiene tres relaciones simult&#225;neas con distintos hombres. La historia se desarrolla en Brooklyn, algo que no pasa desapercibido, ya que el director insiste con escenas cotidianas del barrio. La pel&#237;cula &lt;i&gt;She's gotta have it&lt;/i&gt; (Lee, 1986) gan&#243; el premio a mejor director debutante en Cannes en 1986, lo que ubic&#243; a Spike Lee en el mundo cinematogr&#225;fico. En ese a&#241;o el &lt;i&gt;New York Times&lt;/i&gt; dice &#8220;estas personas no son v&#237;ctimas de fuerzas ciegas; toman decisiones, las defienden y comprenden, como resultado no son siempre felices. Su historia se disfrutar&#237;a ampliamente en una pel&#237;cula m&#225;s prolija, pero su poder no se disipa por estas debilidades&#8221; (Bruckner, 8 de agosto de 1986, p. 14).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una cita del libro &lt;i&gt;Their eyes were watching god&lt;/i&gt; (1937) de Zora Neale Hurston, aparece al comienzo de la historia de Nola Darling. Hurston es una escritora fundadora del movimiento el Renacimiento de Harlem, el cual concentraba el trabajo de artistas afroamericanos de los a&#241;os veinte. Lee, del mismo modo, se inscribe en una corriente que tiende a hacer visible la resistencia de los ciudadanos afroamericanos, su productora lleva el nombre de la oferta que el General Sherman propuso para emancipar los esclavos de la Guerra de la Secesi&#243;n, &lt;i&gt;40 Acres and a Mule Filmworks&lt;/i&gt; (A.A, 2017).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se trata tanto en la serie como en la pel&#237;cula de una mujer negra, independiente, activista y artista que sacudida por un episodio traum&#225;tico se replantea su vida. Sin embargo, son dos historias que difieren en su presentaci&#243;n; ya sea por el formato, la pel&#237;cula cuenta con un tiempo acotado para desarrollar la historia a diferencia de la serie que fracciona en diez episodios el contenido; las condiciones de producci&#243;n, la pel&#237;cula se film&#243; con muy bajo presupuesto, el equipo era un grupo conformado por la familia y los amigos del director, en cambio la serie cont&#243; con un gran presupuesto y un equipo especializado; los cambios de &#233;poca, treinta a&#241;os entre uno y otro, tiempo en el que Brooklyn se transform&#243; por la introducci&#243;n de latinos y mestizos en sus calles y el director decidi&#243; hacer referencia al seleccionar los personajes; decisiones est&#233;ticas del director, la pel&#237;cula se film&#243; en blanco y negro, con una &#250;nica fracci&#243;n a color de un baile, al estilo cine cl&#225;sico, y la serie es a color.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin olvidarnos de una diferencia esencial, el autor del episodio traum&#225;tico en la pel&#237;cula es uno de los hombres con quien Nola sostiene una relaci&#243;n y la situaci&#243;n se desarrolla en su propia cama, espacio sagrado para la protagonista; a diferencia de la serie donde es un extra&#241;o en la calle quien la aborda e insulta ante su negativa a acercarse. En este momento se abren dos caminos, en la pel&#237;cula Nola se aferra voluntariamente a su agresor, corta con los otros hombres para consentir a ser nombrada por este personaje quien la quiere mujer de la casa, eso durar&#225; muy poco. En cambio, en la serie, Nola tras el episodio traum&#225;tico decide erradicar de su vida al Otro sexo, corta con todos sus amantes masculinos para elegir una relaci&#243;n homosexual estable. A su terapeuta le dice: &lt;i&gt;&#8220;ya no tengo que luchar todo el tiempo&#8221;&lt;/i&gt;, lo que nos hace pensar que el Otro sexo la tiene luchando todo el tiempo, finalmente esta respuesta tampoco durar&#225;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Identidades&lt;/strong&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt; &lt;i&gt;Shemekka Epps&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; &#8211; &lt;strong&gt;Mi nombre no es&#8230;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan retoma los tres tipos de identificaci&#243;n que Freud (1920-1922) postula cuando escribe &lt;i&gt;Psicolog&#237;a de las masas y an&#225;lisis del yo&lt;/i&gt; para ubicarlos en relaci&#243;n a los conceptos de significante, castraci&#243;n y rasgo unario. Planteando que el primer tipo de identificaci&#243;n del que nos habla Freud refiere al amor al padre, donde el sujeto queda capturado por los efectos de un significante S1 que a su vez lo nombra; el segundo tipo de identificaci&#243;n es la propiamente hist&#233;rica, seg&#250;n la cual el sujeto se identifica al costado de la castraci&#243;n (Miller, 2006-2007) de la falta en ser del sujeto, de aqu&#237; derivan los s&#237;ntomas conversivos; y el tercero es a un rasgo, que puede ser cualquiera, es un rasgo que condensa goce. En el &lt;i&gt;Seminario 18&lt;/i&gt; Lacan dice que este rasgo podr&#237;a ser en Hitler su bigote (Lacan, 1971, p. 18).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Spike Lee nos presenta un Brooklyn colmado de referencias de la cultura afroamericana, la resistencia se palpita constantemente en el personaje principal y en su entorno. El primer cap&#237;tulo cierra haciendo referencia al movimiento social que se origin&#243; en el 2013 en Estados Unidos como denuncia ante la brutalidad policial con tinte racista &lt;i&gt;#blacklivesmatter&lt;/i&gt;. El cap&#237;tulo ocho comienza con una placa que dice: 8 de noviembre 2016, fecha en la que gana las elecciones del pa&#237;s Donald Trump, candidato abiertamente xen&#243;fobo, con la m&#250;sica que repite &#8220;&lt;i&gt;payaso con una bomba nuclear en su poder&lt;/i&gt;&#8221;. Al siguiente cap&#237;tulo, la protagonista dirigi&#233;ndose a la c&#225;mara se queja de la muerte de Muhammad Ali, Prince, Bowie, Maurice Withe, Rod Temperton, Leonard Cohen, Natalie Cole, George Martin, Phife Dawg, Harper Lee, Bill &#8220;Radio Raheen&#8221; Nunn&#8230; Artistas y activistas de la resistencia, gente que; siguiendo su propio discurso, la inspiraron&#8230; El director nos vuelve vecinos de Brooklyn, habitantes estadounidenses con flashes de pel&#237;culas cl&#225;sicas y tapas de discos entre las escenas, se palpita la decadencia del sue&#241;o americano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este contexto Nola Darling se describe a s&#237; misma como cin&#233;fila y artista pl&#225;stica, aunque la vemos dubitativa sobre esta &#250;ltima nominaci&#243;n, no se encuentra ah&#237;. Conscientemente, su empuje la orienta a producir un cuadro que represente la forma de la mujer negra, ideal que establece en su Otro, pero en donde no se representa. Shemekka condensa esta idea, es su mejor amiga, bailarina &lt;i&gt;stripper&lt;/i&gt; de un bar nocturno, es parafrase&#225;ndola, esa marca especial de marr&#243;n de Brooklyn. En el &lt;i&gt;Seminario 10&lt;/i&gt;, Lacan (1962-1963) ubica que la funci&#243;n de la mancha es interpelarnos, la mancha nos mira. Eso hace mella, agujero y en el mejor de los casos, pregunta. Nola una otra desde donde es mirada, Shemekka, esa marca especial de marr&#243;n de Brooklyn que intenta captar en un cuadro. Por supuesto que fracasa, no se puede imaginarizar el agujero que produce ese aguij&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En paralelo, la forma de la mujer negra que ella idealiza se ve conmovida, su imagen cae por el trauma que produce un encuentro azaroso con un hombre, que la difama. Lacan (1972-1973) utiliza en el &lt;i&gt;Seminario 20&lt;/i&gt; un equ&#237;voco entre &lt;i&gt;dit-femme&lt;/i&gt; (dice-mujer) y &lt;i&gt;diff&#226;me&lt;/i&gt; (difamar), para decir que &#8220;lo m&#225;s famoso que de las mujeres ha guardado la historia, es propiamente hablando, lo m&#225;s infame que puede decirse&#8221; (p. 103). Lee convoca a Tatyana Fazlalizadeh, conocida activista y artista americana, responsable de la campa&#241;a &lt;i&gt;Stop Telling Women To Smile&lt;/i&gt; (Deja de Decir a las Mujeres que Sonr&#237;an), para asesorarse sobre una campa&#241;a que comienza nuestra protagonista. Distribuye por su barrio carteles con im&#225;genes de mujeres negras y letras que dicen: &lt;i&gt;&#8220;no me llamo sexi, sexi, sexi; no me llamo pedazo de hembra; no me llamo cari&#241;o; no me llamo coraz&#243;n; definitivamente no me llamo negra puta&#8221;&#8230;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;All&#237; donde la forma de la mujer negra queda reducida, Nola hace emerger esta campa&#241;a que convoca la atenci&#243;n de los ciudadanos de su barrio, inclusive hay quienes intentan soslayar su efecto. No nos sorprende saber que Nola reniega de la posibilidad de que se le adjudique esta obra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;#LBD&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#8220;Busca la mujer en el vestido, sin mujer no hay vestido&#8221;&lt;/i&gt;, cita retomada en el cap&#237;tulo tres adjudicada a Coco Channel.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller en su dilucidaci&#243;n de la obra de Lacan nos orienta a pensar el reverso de los tres tipos de identificaci&#243;n anteriormente expuestos para anteponer lo real al principio de identidad. Se trata de bajar del podio al Otro, junto a estos tres modos identificatorios, para hacer lugar a la consistencia del cuerpo, no del cuerpo del Otro, sino el propio. As&#237; el amor propio, ego seg&#250;n Freud, ya no se asienta tanto en la identificaci&#243;n, sino en la pertenencia, en la propiedad (Miller, 2006-2007).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las identificaciones pierden valor para Nola cuando un encuentro traum&#225;tico convoca un m&#225;s all&#225; de los esquemas identitarios. Podr&#237;amos siguiendo el gui&#243;n nombrar como &lt;i&gt;Rashomon&lt;/i&gt;, el recurso que inventa la protagonista, donde seg&#250;n ella misma nos cuenta, tres hombres la miran desde distintas perspectivas y ella no es ninguna de esas. &lt;i&gt;Rashomon&lt;/i&gt; (Jingo, 1950) hace referencia a la pel&#237;cula dirigida en 1950 por Akira Kurosawa, donde cuatro personas testimonian un mismo hecho desde donde cada uno lo vio. Hacer inconsistente a la Otra a partir de representarla en diversas miradas deja de ser una soluci&#243;n cuando un desconocido viene y la nombra como una &lt;i&gt;negra puta&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Consulta a una terapeuta, que lejos de orientarla, es c&#243;mplice de su goce. Lacan (1972-1973) dice que:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;cuando se entra al registro de lo verdadero no hay manera de salirse. Para minorar la verdad como se merece, debe haberse entrado en el discurso anal&#237;tico. Lo desalojado por el discurso anal&#237;tico pone a la verdad en su lugar, pero no la desquicia. (p. 131)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Lejos de tomar el camino de un an&#225;lisis que le permita minorar el punto de verdad que convocaba su trauma, Nola, mujer de &#233;poca se compra un vestido. M&#225;s all&#225; de lo c&#243;mico que esto pueda resultar, no debemos olvidar que desde Freud entendemos que la mascarada femenina puede ser un buen refugio para una mujer que se encuentra con un goce ilimitado. Con Lacan podemos diferenciar lo c&#243;mico que tiene que ver con lo f&#225;lico, en tanto semblante y lo c&#243;mico que aliviana el peso de lo real del trauma. El segundo se acerca a los momentos conclusivos de un an&#225;lisis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este vestido es un intento de Nola de inmiscuirse en el discurso f&#225;lico que nuevamente falla. Pero su fracaso resulta interesante, porque la remite a su ser de artista. La prenda se vuelve un objeto de su arte, el guionista nos deja con la duda del destino de este objeto, no vuelve a retomarlo. Lacan dice que el h&#225;bito y el monje no son m&#225;s que uno, el h&#225;bito ama al monje y debajo de este est&#225; el cuerpo, que no es un resto, un objeto a. Lo que hace que la imagen se mantenga es un resto (Lacan, 1972-1973). La confusi&#243;n de Nola es creer que si se deshace del vestido queda una mujer. Hace falta una asunci&#243;n de ese resto para salir del derrotero de mi nombre no es.... mi nombre no es&#8230; &lt;i&gt;She's Gotta Have It, She's Gotta Habit (have it, habit/&lt;/i&gt; tenerlo, h&#225;bito).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el primer cap&#237;tulo Nola se presenta diciendo que hace esto porque la gente cree que la conoce, pero eso no es as&#237;. Eso se confirma al final: ella no se conoce, si es que existe algo as&#237; como poder conocerse a uno mismo. Nola sabe que no hay La mujer, pero cree en ella, la sostiene en su ideal de la forma negra femenina.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_992 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/l1.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/l1.jpg?1754362431' width='500' height='334' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A. A. (10 de Diciembre 2017). Volver a tenerlo. &lt;i&gt;Radar-P&#225;gina 12&lt;/i&gt;. Recuperado de &lt;a href=&#034;https://www.pagina12.com.ar/81406-volver-a-tenerlo&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.pagina12.com.ar/81406-volver-a-tenerlo&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bruckner, D. J. R. (8 de agosto de 1986). Film: Spike Lee's She's gotta have it. &lt;i&gt;New York Times&lt;/i&gt;. Recuperado de &lt;a href=&#034;https://www.nytimes.com/1986/08/08/movies/film-spike-lee-s-she-s-gotta-have-it.html&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.nytimes.com/1986/08/08/movies/film-spike-lee-s-she-s-gotta-have-it.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1920-1922). &lt;i&gt;Psicolog&#237;a de las masas y an&#225;lisis del yo. Obras Completas. Libro XVIII&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Amorrortu Editores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hurston, Z. N. (1937). &lt;i&gt;Their eyes were watching God&lt;/i&gt;. Estados Unidos: Little, Brown Book Group.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jingo, M. (productor) y Kurosawa, A. (director). (1950) &lt;i&gt;Rashomon&lt;/i&gt; [cinta cinematogr&#225;fica]. Jap&#243;n: Daiei.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1962-1963). La Angustia. &lt;i&gt;El Seminario. Libro 10.&lt;/i&gt; Argentina: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1971). De un discurso que no fuera del semblante. &lt;i&gt;El seminario de Jacques Lacan. Libro 18.&lt;/i&gt; Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1972-1973). Aun. &lt;i&gt;El seminario de Jacques Lacan. Libro 20&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lee, S. (productor) y Lee, S. (director). (1986). &lt;i&gt;She's gotta have it&lt;/i&gt; [cinta cinematogr&#225;fica]. Estados Unidos: 40 Acres &amp; A Mule Filmworks.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lee, S. y Lee, T. L. (productores). (2017-2019). &lt;i&gt;She&#180;s gotta have it&lt;/i&gt; [serie de televisi&#243;n]. Estados Unidos: 40 Acres &amp; A Mule Filmworks.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J. A. (2006-2007). &lt;i&gt;El ultim&#237;simo Lacan. Los cursos psicoanal&#237;ticos de Jacques-Alain Miller.&lt;/i&gt; Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Traces of Lynch in television series</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Traces-of-Lynch-in-television-series</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Traces-of-Lynch-in-television-series</guid>
		<dc:date>2018-05-11T22:36:12Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Juan Manuel Vicente, Luc&#237;a Benchimol</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This paper explores the place of the series today, its particular form of storytelling. From the postulates of Wajcman, who suggested the impossibility of a theory of art in general, since no one could speak of works of art, we decided to rely on a particular series. Thus we come to Twin Peaks, in the 90 series presented by Mark Frost and David Lynch. During the time that lasted his life on TV was not recognized at the spectators, but now takes a special prominence, being one of the first series conducted under the cinematic narrative style, which is why today has been established as a cult series. The question that went through all the work is whether this serie suture the meaning or if it respects the void and makes an operative site, and instead there is the ethical question about the works of art.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Key words: &lt;/strong&gt; Art | Ethics | Fiction | Duality | Real&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-2-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 02 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Las-huellas-de-Lynch-en-la-pantalla-chica' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Las huellas de Lynch en la pantalla chica&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Las huellas de Lynch en la pantalla chica</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Las-huellas-de-Lynch-en-la-pantalla-chica</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Las-huellas-de-Lynch-en-la-pantalla-chica</guid>
		<dc:date>2018-04-11T17:22:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Juan Manuel Vicente, Luc&#237;a Benchimol</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El presente trabajo interpela el lugar de las series, en la actualidad, en su forma particular de narrar historias. A partir de los postulados de Wajcman, quien plantea la imposibilidad de hacer una teor&#237;a sobre el arte en general, ya que no se podr&#237;a hablar de las obras del arte, decidimos basarnos en una serie en particular. As&#237; llegamos a &lt;i&gt;Twin Peaks&lt;/i&gt;, serie presentada en los 90 por Mark Frost y David Lynch. Durante el tiempo que se prolongo su existencia en la televisi&#243;n no fue reconocida por sus niveles de audiencia, sin embargo toma hoy una particular preponderancia, al ser una de la primera serie dirigida bajo el estilo narrativo cinematogr&#225;fico, por este motivo se ha instituido hoy como serie de culto. La pregunta que atraviesa todo el trabajo es sobre si esta serie sutura el sentido o si respeta el vac&#237;o y lo hace un lugar operativo, ya que all&#237; encuentra su lugar la pregunta &#233;tica sobre las obras del arte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; Arte | &#201;tica | Ficci&#243;n | Dualidad | Real&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Traces-of-Lynch-in-television-series' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-2-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 02 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Desde los or&#237;genes de la civilizaci&#243;n, la ficci&#243;n ocupa un lugar preponderante en el imaginario social. Son estas ficciones las que organizan y estructuran una sociedad, proponi&#233;ndose como matrices identificatorias. Esto es posible por el lugar que tiene la fantas&#237;a en la estructura subjetiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sigmund Freud planteaba que las ilusiones son creencias motivadas en un esfuerzo hacia el cumplimiento de un deseo, pudiendo &#233;stas, prescindir de un nexo con la realidad.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Freud Sigmund (1927) El porvenir de una ilusi&#243;n. Buenos Aires: Amorrortu (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin la ambici&#243;n de ser exhaustivos, podr&#237;amos esbozar tres grandes modos de trasmitir ficci&#243;n a los fines de esclarecer la tem&#225;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En primer lugar nos encontramos con la trasmisi&#243;n oral, donde una persona se propone como difusor de una narraci&#243;n. Claramente su auge se vislumbr&#243; en la antig&#252;edad, previo a la aparici&#243;n de la imprenta. Dentro de este grupo podemos se&#241;alar tambi&#233;n al teatro, donde un grupo de personas, o una persona sola, escenifica estas historias.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ferrater Mora, Jos&#233; (2008) Diccionario de Filosof&#237;a Abreviado. Buenos Aires: (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En segundo lugar tenemos la tradici&#243;n escrita, que combin&#243; el nacimiento de la escritura con la tecnolog&#237;a, permitiendo crear la aparatolog&#237;a necesaria para la edici&#243;n en serie de textos. En el auge de esta tradici&#243;n, emergen las bibliotecas como espacios literarios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por &#250;ltimo, como producto de la tecnolog&#237;a, aparece la posibilidad de captar una imagen en movimiento, con sonido, en una cinta, para ser posteriormente reproducida. En una primera etapa, emergen como producto de este movimiento los cines.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En todos los casos mencionados podemos observar la aparici&#243;n de un espacio social de producci&#243;n o recreaci&#243;n de estas narraciones, lo que nos permite sostener que desde sus or&#237;genes, la ficci&#243;n ha motivado alg&#250;n grado de sociabilizaci&#243;n. En esta instancia cabe preguntarnos c&#243;mo se enmarca la ficci&#243;n televisiva en este proceso y de qu&#233; manera se materializa la experiencia social, ya sin la existencia de un espacio compartido, a que hac&#237;amos referencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podr&#237;amos comenzar hipotetizando que el &#233;xito en la difusi&#243;n masiva de las series se constituye en un doble movimiento. Por un lado hacen visibles los s&#237;ntomas actuales, caracter&#237;stica compartida con la narrativa cinematogr&#225;fica. Por otro, su estructura formal, posibilita una respuesta inmediata a la demanda de la &#233;poca. Este formato permite a los televidentes ver fragmentos de una historia, en cortos lapsos de tiempo, donde no se produce un cierre definitivo, sino que continua en el pr&#243;ximo cap&#237;tulo, respondiendo a la infinitizaci&#243;n y el frenes&#237; de la &#233;poca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De este modo, con las series, la producci&#243;n de ficci&#243;n toma una nueva forma est&#233;tica y narrativa, convirti&#233;ndose en el formato m&#225;s elegido del momento, provocando que grandes directores como David Mamet, Allan Ball, David Lynch, Michael Mann, y reconocidos actores como Glen Close, Alec Baldwin, Kiefer Sutherland y Steve Buscemi se trasladen a la pantalla chica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este cambio no es solo un pasaje de actores y directores a la pantalla chica, sino que surgen distintos recursos estil&#237;sticos del cine en la televisi&#243;n, otorg&#225;ndole un prestigio del que, hasta el momento, solo gozaba el cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n el director Joss Whedon, Buffy (Showtime 1997-2003) y Firefly (Showtime 2002) la TV &lt;i&gt;&#8220;es el &#250;nico lugar en que los autores pueden controlar en alguna medida el destino de su obra y obtener algo cercano al respeto&#8221;&lt;/i&gt;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gra&#241;a Dolores (2008) La gran telenovela americana. Recuperado el 20 de Junio (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si las historias de Hollywood manejan un c&#243;digo de representaci&#243;n centr&#237;peto y homog&#233;neo, versando sobre los mismos c&#225;nones con el objetivo de no perder la inversi&#243;n que se realiza en cada pel&#237;cula. Las series se presentan como escenario propicio a una flexibilizaci&#243;n discursiva, con nuevas formas de narrar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una serie de televisi&#243;n consta de un determinado n&#250;mero de episodios, que conforman una temporada, y se caracterizan generalmente por tener una unidad narrativa independiente, que a su vez, conforma una historia general. Dependiendo del &#233;xito y la recepci&#243;n del p&#250;blico que tengan, las series pueden seguir al aire o ser canceladas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Surgen as&#237; en el imaginario social, personajes tan memorables como, el Agente Cooper (Twin Peaks), Doctor House, Jack Bauer (24), Jack (Lost), Carrie (Sex and the city), Charly Harper (Two and a half men), Toni (Los sopranos) etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este contexto ya no nos sorprende que series surgidas en la red, historias cinematogr&#225;ficas, libros de gran repercusi&#243;n, blogs o incluso de redes sociales como Twitter, salten a la televisi&#243;n, al estilo Quarterlife (NBC, 2008), Dexter (Showtime, 2006-11), $#*! My Dad Says (CBS 2010-11), etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El televidente que comienza a ver el primer cap&#237;tulo de una serie no sabe, al igual, en muchos casos, que los mismos autores, cu&#225;ndo terminar&#225;, ni de qu&#233; manera. La continuidad de la misma, la aparici&#243;n o desaparici&#243;n de personajes y los giros que tome, estar&#225;n inevitablemente determinados por los niveles de audiencia y aceptaci&#243;n del producto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La complicidad y relevancia que cobra el espectador con su sola presencia, la que compromete semana tras semana frente a la pantalla, favorece su identificaci&#243;n e incluso su fanatismo no solo con la serie en general, sino con algunos de sus personajes, los que a lo largo de las distintas temporadas adquirir&#225;n una profundidad y caracter&#237;sticas m&#225;s distintivas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya vimos c&#243;mo las caracter&#237;sticas estil&#237;sticas, y el lenguaje de la pantalla chica cambiaron, tomando como base al cine. El psicoan&#225;lisis nos brinda elementos para interpretar estos fen&#243;menos y a su vez se sirve de &#233;stos para interpretar la &#233;poca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El psicoanalista Gerard Wajcman, quien ha estudiado minuciosamente las posibles articulaciones entre el psicoan&#225;lisis y el arte, plantea que el arte no existe, lo que existen son las obras-del-arte. De esto se derivan dos consecuencias: ninguna obra tiene valor de ejemplo, cada obra es la cosa misma. En segundo t&#233;rmino, ninguna teor&#237;a del arte puede ser m&#225;s que teor&#237;a de las obras.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Wajcman, Gerard (1998) El objeto del siglo. Buenos Aires: Amorrortu Editores&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las series como s&#237;ntomas del mundo necesitan de un saber que las interpele en aquello que muestran o sugieren. Para explicar por qu&#233; se representa algo que est&#225; ausente hay que tener en cuenta que para el psicoan&#225;lisis la estructura no es solo significante, sino que incluye el &lt;i&gt;etc&lt;/i&gt;. bajo la forma de objeto a. &lt;i&gt;En t&#233;rminos derridianos podr&#237;amos decir que la cosa se desliza entre las palabras y las cosas, entre lo real y el significante, es una presencia diferida a partir de la cual siempre existe la postergaci&#243;n del encuentro con la cosa misma. (Mariana G&#243;mez&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;G&#243;mez Mariana. Lacan y Derrida. Una relaci&#243;n signada por la Diff&#232;rance. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; ).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Frente a este vac&#237;o aparecen dos tipos de construcci&#243;n posible, una donde el vac&#237;o toma lugar de mostraci&#243;n en la obra y otra donde el vac&#237;o es tapado por la representaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La fantas&#237;a proyecta sobre lo real la forma de realidad constituida provocando un cierre de sentido, as&#237; como el arte basado en la imagen brinda la ilusi&#243;n de plenitud, a partir de una identificaci&#243;n imaginaria. Los artistas simbolizan el momento en que la pulsi&#243;n rodea la cosa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de esto se deduce que ya no se trata de que la obra muestre o refleje la sociedad, el mundo, sino de que la obra tiene la capacidad de transformar nuestra mirada, da a ver m&#225;s all&#225; de s&#237; misma. &lt;i&gt;El arte no reproduce lo visible, vuelve visible&lt;/i&gt; (G. Wajcman&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Wajcman, Gerard (1998) El objeto del siglo. Buenos Aires: Amorrortu Editores&#034; id=&#034;nh6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; ).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podr&#237;amos postular que si se consume tanto este producto es en motivo de las identificaciones que producen, sin embargo &#233;ste ser&#237;a un an&#225;lisis reduccionista. Seg&#250;n el cr&#237;tico de cine cordob&#233;s, Roger Allan Koza, &lt;i&gt;m&#225;s que verse representado en un relato se trata de un juego interactivo entre las im&#225;genes y el inconsciente del espectador, por el que este &#250;ltimo identifica las fuerzas simb&#243;licas que determinan en parte su propio deseo&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con la intensi&#243;n de circunscribirnos en &#233;se &lt;i&gt;obra por obra&lt;/i&gt; que propone Wajcman, tomamos la obra Twin Peaks para orientar este trabajo, e indagar a partir de una obra concreta los postulados te&#243;ricos expuestos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Del obra por obra, Twin Peaks&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Twin Peaks se presenta a principios de 1990, como una serie dirigida por David Lynch, director hasta ese momento exclusivamente de cine y Mark Frost, productor de televisi&#243;n. La pel&#237;cula Terciopelo azul (Blue Velvet, 1986) es el antecedente directo en cuanto a ambientaci&#243;n y concepto. Se trata de una serie de treinta cap&#237;tulos, exhibidos en dos temporadas, la primera bajo la direcci&#243;n exclusiva de la dupla Lynch y Frost, y la segunda bajo la direcci&#243;n mayoritariamente de otros directores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el primer cap&#237;tulo podemos observar la siguiente sucesi&#243;n de escenas: primero, una persona con gesto amable prepara el desayuno. Luego, un lago a la orilla de un bosque en una ma&#241;ana nublada. Por &#250;ltimo el cad&#225;ver de una joven es encontrada en la orilla del lago envuelta en nylon.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El director nos muestra en primer t&#233;rmino a la v&#237;ctima del homicidio, la joven Laura Palmer (Sheryl Lee), cuya imagen se oscurece, capitulo tras cap&#237;tulo, cual retrato de Dorian Grey.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las referencias a lo que subyace, a lo otro, a la dualidad es constante, resultando notoria incluso en el nombre de la serie: Picos Gemelos. Esta tendencia se hace m&#225;s palpable, en la medida que Lynch toma un crimen de la calle y a trav&#233;s de juegos est&#233;ticos lo lleva a un estilo particular de suceso donde el asesino no mata por un motivo personal. Nos narra as&#237; la historia de un crimen que no responde a fines pasionales, ni ideolog&#237;as, un crimen inducido por una posesi&#243;n demon&#237;aca.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_52 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L326xH154/twinpeaks1-7a321.jpg?1775190814' width='326' height='154' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;El director acent&#250;a este recurso por medio de un juego de im&#225;genes donde la figura de Laura cobra distintos sentidos, por un lado, al final de cada cap&#237;tulo la imagen se centra en un retrato de ella coronada y radiante, produciendo un cierre de sentido que se reabre en cada episodio. Por otro lado la aparici&#243;n de Maddie, prima de Laura (interpretado por la misma Cerril Lee) permite una mayor contraposici&#243;n con la figura de una Laura cada vez m&#225;s humana y decadente. Vemos otra vez aqu&#237; el contraste, entre esa imagen de la foto de Laura sonriendo con su corona, imagen que nos connota inocencia, pureza, alegr&#237;a; en contra punto con el modo en que la vamos conociendo, cada vez mas mundana, extraviada en su posici&#243;n de goce.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El fil&#243;sofo esloveno, Slavoj Zizek&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Zizek, Slavoj (1989) El sublime objeto de la ideolog&#237;a. Buenos Aires: Siglo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; , ha estudiado en profundidad a David Lynch como autor, y a Twin Peaks como obra, en particular. &#201;l plantea que Lynch produce una ruptura en la linealidad del nexo causal, por la que resulta inconmensurable la reacci&#243;n de la mujer ante el impulso o se&#241;al recibida. Esto lo vemos manifiesto en Laura, su posici&#243;n dominante respecto a Bobby (Dana Ashbrooks), el novio despechado que vende drogas para tratar de satisfacerla; su tierna relaci&#243;n con el motociclista James; su sometimiento masoquista a Leo; su fascinaci&#243;n por relatarle su vida sexual al doctor Jacoby (Russ Tamblyn). En cuanto al lugar del mal en esta trama, vemos c&#243;mo la informidad ca&#243;tica de los fen&#243;menos hace visible la imposibilidad de la representaci&#243;n de la idea cosa suprasensible. Con ello lo sublime se acerca al mal, mal cuya naturaleza es espiritual. El hecho de que el mal no sea bello implica la imposibilidad de ser representado, es m&#225;s puramente suprasensible que el bien. As&#237;, Zizek termina concluyendo que en la serie se presenta una inversi&#243;n en cuanto a esta l&#243;gica. El mal se simboliza como una entidad invisible en el agente Cooper, su fuerza sobrenatural externalizada y en Leland como un cuerpo pose&#237;do que le induce a cometer el terrible asesinato. Es una caracter&#237;stica de esta serie trasmitir la dimensi&#243;n espectral de lo real.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_53 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L259xH194/twinpeaks2-4327e.jpg?1775190814' width='259' height='194' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;Esta historia est&#225; plagada de personajes marcados por distintas particularidades f&#237;sicas o ps&#237;quicas: Margaret Lanterman (la enigm&#225;tica mujer del le&#241;o); el exc&#233;ntrico psiquiatra, Dr. Jacoby; la Sra. Hurley, obsesionada con sus cortinas quien luce un parche en su ojo; Leland Palmer y sus fantasmas. La aparici&#243;n de figuras fant&#225;sticas en los sue&#241;os del Agente Cooper es tomada con naturalidad por la trama de la historia. A lo largo de los episodios el espectador se sumerge en el m&#225;s profundo averno, oculto detr&#225;s de la vida cotidiana de un pueblo que, a simple vista, no despierta mayor inter&#233;s.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_54 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L259xH167/03-e9025.jpg?1775190814' width='259' height='167' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;Como si este desfile fuera insuficiente, Lynch suma, a los personajes diurnos, otro grupo que surge de los sue&#241;os del Agente Cooper. El inquietante enano del cuarto rojo, que revela a Cooper en un ingl&#233;s incomprensible, que solo puede ser le&#237;do en subtitulado, el nombre del asesino sin que pueda recordarlo. Zizek articula este momento con los conceptos de Lacan, el ingl&#233;s incomprensible es traducido por el subtitulado, por el gran Otro. Por otra parte, podemos mencionar tambi&#233;n al gigante que se aparece con nueva informaci&#243;n para Cooper, complementando esta constelaci&#243;n de personajes, sin desentonar.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_55 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L144xH208/04-90c7b.jpg?1775190814' width='144' height='208' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;Es innegable que el director cumple con la premisa del escritor americano, &#237;cono de los cuentos de misterio, H. P. Lovecraft, quien sosten&#237;a que no importa tanto la l&#243;gica del desenlace como la atm&#243;sfera del recorrido, resultando en alg&#250;n punto irrelevante qui&#233;n mat&#243; a Laura Palmer, a la luz de los oscuros motivos que los diversos sospechosos van revelando a lo largo de la trama para cometer el hecho.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Twin Peaks, dirigida por Lynch, nos permiti&#243; conceptualizar los puntos de encuentro entre la semi&#243;tica, el psicoan&#225;lisis y el arte. David Lynch tiene el merito de no tentarse a cerrar la brecha entre lo real y el nivel de la realidad, separ&#225;ndose de la idea de seguir el sentido. Plantea el goce de la mujer, en el sentido de Lacan, como el significante mujer ausente, subrayando esa ausencia, acrecent&#225;ndola. Deja al descubierto en esta obra el signo con su parte silenciosa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Twin Peaks produce, en escenas como la del sue&#241;o de Cooper, una vibraci&#243;n sem&#225;ntica, conmueve al cuerpo por v&#237;a de la perplejidad y permite que este signo se complete en la mente del int&#233;rprete, dejando lugar a la semiosis infinita.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces, si siguiendo a Lacan, la &#233;tica se orienta hacia lo real, podr&#237;amos preguntarnos, si esta serie permite alg&#250;n tipo de encuentro con lo real. Para responder esta pregunta tendr&#237;amos que primero postular que el encuentro con lo real es contingente, o sea que depender&#225; de cada espectador. Sin embargo, podemos decir que Lynch no sutura esta posibilidad, respeta lo imposible, dejando el espacio necesario para que el espectador quede interpelado. Podr&#237;amos decir, siguiendo a Wajcman, que esta serie trasform&#243; el modo de ver dentro del mundo de las series, al dar a ver m&#225;s all&#225; de s&#237; misma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, Jacques (1959-1960) La &#233;tica del Psicoan&#225;lisis. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, Jacques (1964) Los cuatro conceptos fundamentales del psicoan&#225;lisis. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lynch, David; Twin Peaks. Estados Unidos: ABC, 1990-1991&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Wajcman, Gerard et. al. (2005) Arte y Psicoanalisis. El vacio y la representaci&#243;n. Cordoba: Editorial Brujas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Zizek, Slavoj (2003) Las met&#225;stasis del goce. Buenos Aires: Paid&#243;s&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Freud Sigmund (1927) El porvenir de una ilusi&#243;n. Buenos Aires: Amorrortu Editores&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ferrater Mora, Jos&#233; (2008) Diccionario de Filosof&#237;a Abreviado. Buenos Aires: Debolsillo&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gra&#241;a Dolores (2008) La gran telenovela americana. Recuperado el 20 de Junio de 2012, en &lt;a href=&#034;http://www.lanacion.com.ar/979072-la-gran-telenovela-americana&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.lanacion.com.ar/979072-la-gran-telenovela-americana&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Wajcman, Gerard (1998) El objeto del siglo. Buenos Aires: Amorrortu Editores&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;G&#243;mez Mariana. Lacan y Derrida. Una relaci&#243;n signada por la Diff&#232;rance. Recuperado el 20 de Junio del 2012, en &lt;a href=&#034;http://revistas.unc.edu.ar/index.php/astrolabio/issue/view/22&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://revistas.unc.edu.ar/index.php/astrolabio/issue/view/22&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Wajcman, Gerard (1998) El objeto del siglo. Buenos Aires: Amorrortu Editores&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Zizek, Slavoj (1989) El sublime objeto de la ideolog&#237;a. Buenos Aires: Siglo veintiuno editores Argentina&lt;/p&gt;
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