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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Alice&#8230; in Wonderland or Underland?</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Alice-in-Wonderland-or-Underland</link>
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		<dc:date>2024-10-25T22:25:39Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Eugenia Molina</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The article takes Tim Burton's film to work on the status of fictions in psychoanalysis, its value as an instrument to situate what is real at stake in a subject. In this case, the chosen fiction goes beyond the myth model, being able to account in its narrative model &#8212; strongly crossed by a dizzying aesthetic&lt;br class='autobr' /&gt;
&#8212; of a real symbolic and imaginary parity. It thus becomes a precious access route to work on the uncanny, especially in the analytical experience in childhood, but also being able to extend it to the experience of an analysis in general.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; fiction | ominous | real | enjoyment | singularity&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-13-No-3-" rel="directory"&gt;Volumen 13 | N&#186; 3&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Escuela de Orientaci&#243;n Lacaniana-Secci&#243;n C&#243;rdoba. AMP&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Alicia-en-Wonderland-o-en-Underland' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Alicia&#8230; &#191;en Wonderland o en Underland?&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>Alicia&#8230; &#191;en Wonderland o en Underland?</title>
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		<dc:date>2024-10-25T22:18:49Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Eugenia Molina</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El art&#237;culo toma la pel&#237;cula de Tim Burton para trabajar el estatuto de las ficciones en psicoan&#225;lisis, su valor como instrumento para situar lo real en juego en un sujeto. En este caso, la ficci&#243;n elegida, va m&#225;s all&#225; del modelo del mito, pudiendo dar cuenta en su modelo narrativo &#8212;atravesado fuertemente por una est&#233;tica vertiginosa&#8212;, de una paridad real simb&#243;lico e imaginario. Se convierte as&#237; en una v&#237;a de acceso preciosa para trabajar lo ominoso, especialmente en la experiencia anal&#237;tica en la infancia, pero tambi&#233;n pudiendo extenderla a la experiencia de un an&#225;lisis en general.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras Clave:&lt;/strong&gt; ficci&#243;n | ominoso | real | goce | singularidad&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Alice-in-Wonderland-or-Underland' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-13-Nro-3-" rel="directory"&gt;Volumen 13 | Nro 3 | Noviembre 2023&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Escuela de Orientaci&#243;n Lacaniana-Secci&#243;n C&#243;rdoba. AMP&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La cl&#237;nica con ni&#241;os y adolescentes nos ense&#241;a acerca de cuestiones sensibles y fundamentales del psicoan&#225;lisis. Intentar&#233; situar en este trabajo c&#243;mo aquello que aparece como inquietante y a veces terror&#237;fico en fantas&#237;as y ficciones, da cuenta de un modo de satisfacci&#243;n, de un goce experimentado que no es ajeno al &lt;i&gt;parl&#234;tre&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan nos invita a ir m&#225;s all&#225; del matiz de fantas&#237;a o imaginaci&#243;n que las ficciones proveen, ubic&#225;ndolas como una experiencia de descubrimiento, en tanto se lee en ellas lo que ya es, precisando su estrecha relaci&#243;n con lo imposible, ya que nos confrontan con un &#8220;no hay relaci&#243;n&#8221; fundamental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este caso, la ficci&#243;n elegida para abordar el tema de lo ominoso es &#8220;Alicia en el pa&#237;s de las maravillas&#8221; de Tim Burton (2010).&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1852 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/alicia1.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/alicia1.jpg?1754362405' width='500' height='223' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Una est&#233;tica extra&#241;amente adorable&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Alicia en el pa&#237;s de las maravillas (Alice in Wonderland&lt;/i&gt;, 2010) ha sido la obra m&#225;s taquillera de Tim Burton, si bien no fue muy bien recibida por la cr&#237;tica. El director en distintas entrevistas ha manifestado la dificultad que le supuso trabajar para Disney, cuando &#233;l se consideraba un artista mucho m&#225;s representativo de lo oscuro, g&#243;tico y expresionista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una entrevista realizada por &lt;i&gt;La Naci&#243;n&lt;/i&gt; (2010), aborda tres puntos muy interesantes para nuestro tema. En primer lugar, plantea su inter&#233;s de realizar esta pel&#237;cula m&#225;s all&#225; del gran desaf&#237;o tecnol&#243;gico, por la extra&#241;eza que el inframundo supon&#237;a, y c&#243;mo tuvieron que trabajar con cada personaje para otorgarle una rareza singular. A su vez, sostiene que la vigencia de Alicia como ficci&#243;n se explica por su manera de tocar algo de lo inconsciente. A partir de sus im&#225;genes, afecta a las personas de un modo que no pueden advertir conscientemente: &#8220;captura la imaginaci&#243;n de la gente&#8221; (Burton, 2010).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, otorga todo su valor a una obra cuyo punto fuerte no es la narrativa avasallante, sino m&#225;s bien la narrativa de lo absurdo: aparecen detalles, personajes y situaciones que son las de los sue&#241;os. Para Burton hay algo especial que intenta transmitir en distintas escenas como, por ejemplo, en los bizarros cambios de tama&#241;o del cuerpo, efectos profundos que parecen al azar, pero no lo son. Plantea que su objetivo es capturar esa rareza y mostrarla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo raro, lo inconsciente y lo fuera de sentido se conjugan as&#237; en una pel&#237;cula que, tal como lo describe Mayerstien, es &#8220;extra&#241;amente adorable&#8221; (2017, s/p). Pero m&#225;s all&#225; de la cr&#237;tica de cine, podemos ubicar c&#243;mo este film juega con esos efectos inquietantes y angustiosos, estetizados magn&#237;ficamente por Burton, pero que no dejan de producir una afectaci&#243;n al cuerpo del espectador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde la ca&#237;da de la joven Alicia al vac&#237;o, la sala de las puertas y el dilema a resolver para franquearlas, los cambios de tama&#241;o, las criaturas extra&#241;as, sus voces y sus di&#225;logos descabalados; las partes del cuerpo que pueden ser cortadas y perderse, la boca del gato de Chelesa que aparece y desparece&#8230; Y podr&#237;amos seguir enumerando momentos o escenas que impactan, por tocar &#8212;como dice Burton&#8212; algo que les ata&#241;e muy &#237;ntimamente a las personas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las im&#225;genes en su estructura 3D, producen una especie de v&#233;rtigo, del que es pr&#225;cticamente imposible sacar por un minuto la mirada de la pantalla. La fiesta de color desplegada en escenograf&#237;as, vestimentas y maquillajes, contrasta con apagados y gris&#225;ceos escenarios, ojos tristes en muchos personajes. Esos choques est&#233;ticos tan bien calibrados, producen un afecto particular que da cuenta de una extra&#241;eza, no sin un gusto aparejado, seg&#250;n las tonalidades y matices propios de cada espectador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alicia en el pa&#237;s de las maravillas toca el cuerpo, y no es por su argumento precisamente, ya que no es la narrativa su punto fuerte. M&#225;s bien, la historia creada por Lewis Carroll, sabe usar el absurdo, casi en un sentido beckettiano, llev&#225;ndonos al l&#237;mite de las palabras, para experimentar la satisfacci&#243;n en la resonancia m&#225;s que en el sentido, pero tambi&#233;n sacando partido de una l&#250;cida iron&#237;a que desnuda los semblantes tradicionales. Y Tim Burton, sabe servirse de esta fant&#225;stica historia para impactar con su estilo, y &#8211;a mi modo de ver&#8211; construye una obra digna de lo que implica para el psicoan&#225;lisis de orientaci&#243;n lacaniana &#8220;La &#233;poca del Otro que no existe&#8221; (Miller, 2005 [1981]). Es decir, la ca&#237;da o el deterioro de un ordenador simb&#243;lico del mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La familiar extra&#241;eza de lo ominoso&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su homenaje a Lewis Carroll, Lacan afirma que se puede producir malestar sin servirse de ning&#250;n trastorno, pero que de dicho malestar podr&#237;a desprenderse una alegr&#237;a singular (Lacan, 1966 [2019]).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me result&#243; interesante partir de esta idea, ya que da cuenta de una satisfacci&#243;n capturada en eso inquietante, y especialmente de esa radical singularidad de la experiencia. Punto que sit&#250;o como clave: ubicar eso sin igual de cada uno; eso que no para todos se dar&#225; de la misma manera, aun cuando nos encontremos con ficciones comunes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo ficcional, el relato, la novela, si los abordamos desde una perspectiva que privilegie lo simb&#243;lico, seguramente nos remite a la v&#237;a del sentido, y como en el cuento de Borges, corremos el riesgo de extraviarnos por los m&#250;ltiples senderos que se bifurcan (Borges, 1941 [2000]). Pero a partir de la &#250;ltima ense&#241;anza de Lacan, contamos con una nueva topolog&#237;a borromea en la que: real, simb&#243;lico e imaginario equivalen como registros. Esta perspectiva hace que cobre todo su valor el &lt;i&gt;sinthome&lt;/i&gt;, como la respuesta m&#225;s singular de cada sujeto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La orientaci&#243;n por lo singular privilegia el instante de ver, el encuentro instant&#225;neo con ese detalle que nos permita ubicar ese pellizco de real que ofrecen las ficciones, m&#225;s ac&#225; de la m&#250;ltiple bifurcaci&#243;n de los senderos del sentido (Molina, 2020).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan situ&#243; preciosamente la funci&#243;n de una ficci&#243;n en su escrito &lt;i&gt;Televisi&#243;n&lt;/i&gt;: &#8220;El impasse sexual secreta las ficciones que racionalizan el imposible del que proviene. No las digo imaginadas, leo en ellas, como Freud, la invitaci&#243;n a lo real que responde de ellas&#8221; (Lacan, 1973, [2012], p.558).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese real del que hablamos puede presentarse de diversas maneras, lo inquietante puede ser una de ellas. Y en este punto es interesante recordar el cl&#225;sico texto freudiano sobre &lt;i&gt;Lo Ominoso&lt;/i&gt; (1919 [1981]), en el que nos ense&#241;a que aquello que parece como extra&#241;amente inquietante, puede ser m&#225;s familiar de lo que creemos. Para eso Freud se sirve de las voces alemanas &lt;i&gt;Unheimlich&lt;/i&gt; (ominoso, angustiante, inquietante) y &lt;i&gt;Heimlich&lt;/i&gt; (&#237;ntimo, familiar, confidencial), y luego de un minucioso recorrido de la evoluci&#243;n de esta &#250;ltima, arriba a &lt;i&gt;Heimlich&lt;/i&gt; como una voz cuya acepci&#243;n evoluciona hacia la ambivalencia, hasta coincidir de alguna manera con su ant&#237;tesis. De esta manera, podemos captar algo de lo m&#225;s &#237;ntimo y familiar, en aquello que aparece como signo de angustia, bajo la forma de lo extra&#241;amente inquietante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una peque&#241;a de 6 a&#241;os dir&#225;: &lt;i&gt;Me encanta Merlina, pero me dan mucho miedo algunas partes tambi&#233;n.&lt;/i&gt; Y ante una intervenci&#243;n de la analista: &lt;i&gt;&#191;Te gusta Merlina o ten&#233;s miedo?&lt;/i&gt;, la ni&#241;a entre afectada y con una risita responde: &lt;i&gt;Me gusta mirar todo, veo mucho, como una zorrita, los zorritos pueden mirar much&#237;simo&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este m&#237;nimo pasaje transmite, c&#243;mo a partir de una ficci&#243;n elegida por la ni&#241;a, se localiza el objeto mirada en juego, en esa satisfacci&#243;n propia, que conlleva gusto y angustia al mismo tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin hacer una analog&#237;a directa, podr&#237;amos decir que &#8211;como a esta peque&#241;a&#8211; &lt;i&gt;Alicia&lt;/i&gt; y su est&#233;tica &#8220;extra&#241;amente adorable&#8221; nos provocan algo similar: si bien no nos aterra, esa incertidumbre de la rareza alojada en cada detalle, las persecuciones, desapariciones y la permanente sensaci&#243;n de &lt;i&gt;d&#233;j&#224; vu&lt;/i&gt;, que experimenta la protagonista; es un objeto que atrapa la mirada y no la suelta, con la concomitante satisfacci&#243;n en ese acto, que implica el circuito pulsional de cada uno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;M&#225;s all&#225; del mito&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237; como la peque&#241;a que gozaba y se aterrorizaba con Merlina, muchos ni&#241;os nos manifiestan esa experiencia, no s&#243;lo en la consulta, sino en la vida diaria. Quedar capturados por una escena, un ruido, una mirada que puede provocarles angustia y repetir esa experiencia de captura, es algo com&#250;n y no s&#243;lo en la infancia, sino en todo aquel que tiene una relaci&#243;n al inconsciente. Claro que, en cada ni&#241;o, o en cada ni&#241;a ser&#225; necesario leer qu&#233; incidencia tiene esa peque&#241;a o gran trampa. Lectura que no puede estar desligada del objeto pulsional en juega cada vez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si tomamos la ficci&#243;n, como un instrumento que nos ayude a leer esa incidencia, es necesario poder ir m&#225;s all&#225; del mito. La narrativa, con su desarrollo, su historia bien contada, hoy no produce gran impacto, y tenemos m&#225;s bien el imperio de las im&#225;genes y sus efectos. Los ni&#241;os se sirven m&#225;s de los videojuegos que de los cuentos de Andersen y, si bien &lt;i&gt;Alicia&lt;/i&gt; no es un videojuego, tampoco sigue la l&#243;gica de los cuentos infantiles tradicionales.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1851 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/aliicia2.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/aliicia2.jpg?1754362405' width='500' height='196' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Daniel Roy, ubica dos tipos de ficciones en la infancia: las que se sirven del relato m&#237;tico, y &#8220;las ficciones tipo Alicia&#8221;, que anudan real, simb&#243;lico e imaginario sin pasar por el mito (2020, p.40). &#191;Cu&#225;l es el truco de &#233;stas &#250;ltimas?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan nos da la clave de lectura, al situar que el secreto del impacto de Alicia, est&#225; en c&#243;mo &#8220;toca la red m&#225;s pura de nuestra condici&#243;n de ser&#8221; de los tres registros: real, simb&#243;lico e imaginario, &#8220;jugando en estado puro en su relaci&#243;n m&#225;s simple&#8221; (1966 [2019], p.22).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Agrega tambi&#233;n la importancia del juego de im&#225;genes virtuales, el acento puesto en ellas y en el ritmo que se generan, movimiento que produce una experiencia de v&#233;rtigo en el lector. Afectaci&#243;n a la cual se a&#241;ade la materialidad sonora de las palabras, que buscan explotar m&#225;s ese aspecto de goce, que evocar un sentido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, en el mismo texto citado, Lacan nos conduce al punto que tal vez m&#225;s nos interesa: la combinatoria de esta trama produce un efecto de acceso a una realidad que, por extra&#241;a que parezca, da cuenta de &#8220;lo imposible vuelto familiar&#8221; (1966 [2019], p.22)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;Wonderland o Underland?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un &#250;ltimo detalle que, v&#237;a el equ&#237;voco, nos conduce a la esencia de lo ominoso: eso extra&#241;amente familiar, que toca un real propio del &lt;i&gt;parl&#234;tre&lt;/i&gt;, y que las ficciones muchas veces nos ayudan a captar y tratar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la entrevista citada para el suplemento &lt;i&gt;Rolling Stone&lt;/i&gt; de La Naci&#243;n, ante la pregunta si se trata del &#8220;Pa&#237;s de las maravillas&#8221; o de &#8220;la Infratierra&#8221;, Tim Burton responde: &#8220;Es y siempre ser&#225; la Infratierra (&lt;i&gt;Underland&lt;/i&gt;), pero seg&#250;n la versi&#243;n cinematogr&#225;fica, cuando Alicia la visit&#243; de ni&#241;a, escuch&#243; mal el nombre y la llam&#243; Pa&#237;s de las maravillas (Wanderland)&#8221;. La equivocidad sonora produce el malentendido que gu&#237;a toda la trama; de all&#237;, que la joven Alicia, siempre tiene la sensaci&#243;n de haber vivido algo similar y se enoja mucho cuando la llaman la &#8220;Alicia incorrecta&#8221;. La experiencia del doble como angustiante, no hace m&#225;s que retornar al sujeto un &#8220;eso que soy&#8221;, en lo m&#225;s radicalmente singular de un goce propio, cortocircuitando as&#237; el malentendido fijado en las maravillas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez m&#225;s el excepcional Tim Burton, nos sorprende, con su saber no sabido sobre lo &lt;i&gt;Umheimlich&lt;/i&gt;, como esa experiencia que no remite a un afecto nuevo, sino a lo m&#225;s familiar, que en definitiva es el goce, y que la ficci&#243;n de manera magistral intenta atrapar y dar forma a su esencia fugitiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Borges, J. (1941 [1996]). El Jard&#237;n de los senderos que se bifurcan. En &lt;i&gt;Ficciones&lt;/i&gt;. Ed. Emec&#233;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Burton, T. (Director). (2010). &lt;i&gt;Alicia en el pa&#237;s de las maravillas&lt;/i&gt;. [Pel&#237;cula]. Walt Disney Pictures.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Burton, T. (2010). Tim Burton habla sobre &lt;i&gt;Alicia en el pa&#237;s de las maravillas&lt;/i&gt;. Recuperado de &lt;a href=&#034;https://www.lanacion.com.ar/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.lanacion.com.ar/&lt;/a&gt; espectaculos/tim-burton-habla-sobre-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas-nid1227392/&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1919 [1981]). Lo Siniestro. En &lt;i&gt;Obras Completas Tomo III&lt;/i&gt;. Ed. Biblioteca Nueva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1962-1963 [2006]). En &lt;i&gt;El seminario de Jacques Lacan. Libro 10&lt;/i&gt;. Ed. Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1966 [2019]). En &lt;i&gt;Revista Lacaniana N&#186; 26&lt;/i&gt;. EOL . Ed. Grama. Lacan, J. (1973 [2012]). Televisi&#243;n. En &lt;i&gt;Otros escritos&lt;/i&gt;. Ed. Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mayerstien, A. Tim Burton, la visi&#243;n que cambi&#243; la est&#233;tica cinematogr&#225;fica. Recuperado de &lt;a href=&#034;https://gacetaamigos.canal22.org.mx/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://gacetaamigos.canal22.org.mx/&lt;/a&gt; gaceta22_56/top-cine-tim-burton-la-vision-que-cambio-la-estetica-cinematografica.html&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J-A. (2006 [2007]). &lt;i&gt;La Angustia. Introducci&#243;n al Seminario 10 de Jacques Lacan&lt;/i&gt;. Ed. Del Nuevo Extremo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J.-A. (1981 [2005]). El Otro que no existe y sus comit&#233;s de &#233;tica. En &lt;i&gt;Los cursos psicoanal&#237;ticos de Jacques Alain Miller&lt;/i&gt;. Ed. Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Molina, E. (2020). El jard&#237;n de los senderos que se bifurcan o fixi&#243;n. En &lt;i&gt;Revista Notas de ni&#241;os N&#186; 4&lt;/i&gt;. Ed. CIEC.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Roy, D. (2020) Ficciones de infancia. En &lt;i&gt;Revista Notas de Ni&#241;os N&#186; 4&lt;/i&gt;. Ed. CIEC&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>The Sheldon Cooper solution</title>
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		<dc:date>2018-05-11T22:37:52Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Eugenia Molina</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This paper deals with the success of one of today's most popular American comedies, analyzing it from a psychoanalytic perspective. Starting with Jacques Lacan's principle on the pluralisation of the names of the father, the diversity of identifications and their effects, the characters' positions are questioned. In the midst of a technological world, four scientists and a woman will gradually find the necessary tools to invent a solution that will allow them to live &#8211;their way, of course- a little more from within the world and more in consequence of their wishes..&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Key words: &lt;/strong&gt; Television Series | Identification | Interpretation&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-2-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 02 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;This&lt;/strong&gt; article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/La-solucion-de-Sheldon-Cooper' class=&#034;spip_in&#034;&gt;La soluci&#243;n de Sheldon Cooper&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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<item xml:lang="es">
		<title>La soluci&#243;n de Sheldon Cooper</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/La-solucion-de-Sheldon-Cooper</link>
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		<dc:date>2018-04-11T17:28:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Eugenia Molina</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El presente trabajo aborda desde una perspectiva psicoanal&#237;tica el &#233;xito de una de las comedias americanas m&#225;s vistas en la actualidad, interrogando a partir del enunciado de Jacques Lacan sobre la pluralizaci&#243;n de los nombres del padre, la diversidad de identificaciones y sus efectos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; Series televisivas | Identificaci&#243;n | Interpretaci&#243;n&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/The-Sheldon-Cooper-solution' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-2-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 02 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#034;La serie americana es el relato del mundo de nuestra &#233;poca.&lt;br class='autobr' /&gt;
Tendr&#237;amos raz&#243;n en decir que nuestro mundo est&#225; estructurado como una serie americana&#034;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gerard Wajcman &#8211; Tres notas para introducir la forma serie&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Del Nombre del Padre a la pluralizaci&#243;n de los nombres del padre&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La &#233;poca y sus expresiones, nos provee gran n&#250;mero de ejemplos de eso que Jacques Lacan llam&#243; la pluralizaci&#243;n del Nombre del Padre. Si bien est&#225; planteado claramente a la altura de su Seminario &lt;i&gt;Los nombres del padre&lt;/i&gt; (2006), ya se esboza en &lt;i&gt;Los complejos familiares&#8230; &lt;/i&gt; de 1938 y luego en su &lt;i&gt;Seminario La Angustia&lt;/i&gt; (1962-1963), eso que hoy conocemos como el desfallecimiento del reino del Nombre del Padre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos leer con Lacan que la &#233;poca de ese reino corresponde a la &#233;poca freudiana del psicoan&#225;lisis y a sus historiales cl&#237;nicos, donde nadie dudar&#237;a que la conversi&#243;n hist&#233;rica resulta un claro ejemplo de un s&#237;ntoma organizado por el padre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir del desfallecimiento de este nombre como Uno y su consecuente pluralizaci&#243;n &#8211; pulverizaci&#243;n, ingresamos a la &#233;poca lacaniana del psicoan&#225;lisis en la cual contamos con que no hay un Otro garante que organice la existencia del mundo y a eso le llamamos la inexistencia del Otro (Miller, 2005).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Las identificaciones y el mercado&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nos encontramos entonces con la &#233;poca de las pluralizaciones, y en esto ingresan fundamentalmente las identificaciones, como efecto de ese estallido del significante del Nombre del Padre que era vector &#250;nico de la autoridad. Hoy no se trata de la identificaci&#243;n al Uno o al Amo solamente, sino que encontramos una gran variedad de posibilidades. Situaci&#243;n que el mercado ha sabido explotar muy bien y generar ofertas en las que los sujetos se encuentran reflejados, compartiendo uno o varios rasgos, fen&#243;meno que produce efectos de identificaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dentro de las posibilidades que el mercado ofrece al respecto nos encontramos con las series de televisi&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una de las &lt;i&gt;sitcoms&lt;/i&gt; m&#225;s vistas de la &#233;poca, estrenada en 2007 cuyo contrato con CBS para temporadas se extiende hasta el 2014 es &lt;i&gt;The Big Bang Theory&lt;/i&gt;. Pareciera que promete ser la heredera de las exitosas &lt;i&gt;Seinfield&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Friends&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;The Nanny&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_57 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/tbbt_3.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/tbbt_3.jpg?1754362457' width='500' height='400' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&#191;Desde qu&#233; perspectiva analizar este fen&#243;meno en el que tanto j&#243;venes como adultos siguen afanosamente, adoptan a los personajes, se identifican con ellos muchas veces, permitiendo as&#237; que a&#241;o a a&#241;o se renueve una temporada m&#225;s?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es importante para un psicoanalista esta lectura, debido a que la identificaci&#243;n nombrada a partir de un significante es lo que posibilita que un sujeto pueda ingresar en el engranaje de los discursos. De hecho, es lo que muchas veces intentamos promover en la cl&#237;nica, que un sujeto que carece de un nombre que le de consistencia a su ser, pueda asirse de un significante que lo nomine (Miller, 2005b).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Cuatro m&#225;s uno&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &lt;i&gt;The Big Bang Theory&lt;/i&gt; nos encontramos, podr&#237;amos decir, con cuatro personajes m&#225;s uno, los cuatro cient&#237;ficos nerds, y la joven vecina incauta del saber cient&#237;fico que conmueve y descompleta al grupo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Leonard (Doctor en F&#237;sica Experimental), Sheldon (Doctor en F&#237;sica Te&#243;rica), Howard (Ingeniero Aeroespacial) y Raj (Astrof&#237;sico) son cuatro j&#243;venes que no superan los 26 a&#241;os y que se encuentran en la vida a partir de su trabajo en la universidad.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_58 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L460xH315/tbbt_2-22c98.jpg?1775206405' width='460' height='315' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Los encuentros de estos j&#243;venes se suceden en el bar de la instituci&#243;n, o en la casa de alguno de ellos o de su vecina Penny, en una tienda de comics o en alguna sala de cine en la cual proyectan una pel&#237;cula de sus sagas preferidas, tales como &lt;i&gt;Viaje a las estrellas&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;La guerra de las galaxias&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El modo en que estos cuatro cient&#237;ficos j&#243;venes se relacionan entre ellos es a trav&#233;s de los videojuegos: Wii, Xbox y The World of Warcraft, Halo, etc., no pudiendo encontrar generalmente otro modo de discurso en el cual ubicarse e interactuar entre ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#243;lo a trav&#233;s del discurso de la ciencia, llevado a su m&#225;ximo nivel de escotomizaci&#243;n, o bien a partir de estos juegos virtuales los personajes hablan entre ellos, sumidos en un mundo tecnol&#243;gico tan atrapante como condicionante a la hora de regular sus vidas de relaci&#243;n, en especial la relaci&#243;n al otro sexo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos j&#243;venes se identifican a ese discurso amo, tanto el de la ciencia como el de la tecnolog&#237;a, y la serie nos muestra c&#243;mo desde un principio ese es su &#250;nico modo de hacer lazo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, la aparici&#243;n de su linda y despreocupada vecina, quien se encuentra totalmente ausente del inter&#233;s cient&#237;fico de sus amigos, pero no tanto de su relaci&#243;n a la tecnolog&#237;a; viene a conmover esa hermandad &lt;i&gt;nerd&lt;/i&gt;, produciendo de alguna manera que se dibuje el rasgo diferencial de cada uno de los personajes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237; los cuatro cient&#237;ficos ya no ser&#225;n los mismos cuatro: sino que ser&#225;n el obsesivo y enamorado Leonard, el inhibido y confundido sexualmente Raj, el anticuado y desesperado Howard y, quien se lleva las mejores cr&#237;ticas de la serie, el superdotado y soberbio Sheldon.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La aparente coagulaci&#243;n de una identificaci&#243;n grupal comienza a resquebrajarse, mostrando a lo largo de los cap&#237;tulos que cada personaje va perfeccionado su rasgo propio, m&#225;s all&#225; de una nominaci&#243;n grupal. Complejizaci&#243;n que va en aumento a medida que comienzan a incorporarse nuevos personajes femeninos a la historia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Uno entre otros &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El sesgo que toma la serie ubicada en las coordenadas de la &#233;poca es el de la pluralizaci&#243;n de las identificaciones, en un universo que vale tanto la m&#225;s innovadora y condensada teor&#237;a astrof&#237;sica, como el &#250;ltimo nivel alcanzado en el &lt;i&gt;Warcraft&lt;/i&gt;. No hay un nombre que ordene lo que podr&#237;a considerarse el &#233;xito, puede valer tanto uno como el otro, siendo esta una caracter&#237;stica propia de la premisa lacaniana: el Otro no existe. Es decir, no hay uno que encarne el vector que orienta al mundo, puede ser una teor&#237;a cient&#237;fica tanto como un videojuego.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si bien en la serie queda claro que no hay el Uno que orienta, tambi&#233;n aparece de manera graciosa pero no menos contundente, que la presencia femenina se encarga de descompletar, de conmover el esp&#237;ritu de grupo y de cuestionar aquellas m&#225;ximas que antes de su presencia parec&#237;an inamovibles. As&#237;, cuando Penny invita a salir a sus amigos y ellos responden que no pueden porque es mi&#233;rcoles, ella insiste: &#8220;qu&#233; importa que sea mi&#233;rcoles&#8221;. Sheldon dictamina que los mi&#233;rcoles son noche de &lt;i&gt;Halo&lt;/i&gt;. Pero Penny con su perseverancia femenina insiste: &#8220;&#191;por qu&#233; no pueden jugar &lt;i&gt;Halo &lt;/i&gt; ma&#241;ana?&#8221; Todos se miran, pero nadie tiene una respuesta&#8230;y aunque Sheldon argumente que es imposible porque los jueves es noche de pizza, el efecto provocado es que la rutina a veces puede romperse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237; la infinitizaci&#243;n de Sheldon y su imposibilidad de interpretar al otro, ya sea el humor o la iron&#237;a, termina muchas veces encontrando un borde, un freno en una pregunta falsamente ingenua de su vecina.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_59 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/tbbt_1.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/tbbt_1.jpg?1754362457' width='500' height='333' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Podemos decir que Penny, con su semblante despreocupado pero siempre atenta a sus compa&#241;eros, es quien interpreta al grupo, si es que tomamos la interpretaci&#243;n en el m&#225;s estricto sentido milleriano, como una interpelaci&#243;n al goce (Miller, 1996).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La soluci&#243;n de Sheldon Cooper&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;The Big Bang Theory&lt;/i&gt; se est&#225; consagrando como la &lt;i&gt;sitcom &lt;/i&gt; m&#225;s vista en este momento. &#191;Qu&#233; es lo que atrapa al p&#250;blico en general? Por una parte el lenguaje tecnol&#243;gico y virtual, su manejo de las redes sociales, de las &#250;ltimas novedades en videoconsolas y videojuegos, el fanatismo por determinados &lt;i&gt;comics &lt;/i&gt; y &lt;i&gt;films&lt;/i&gt;, provocan un di&#225;logo con el espectador: desde los adultos fan&#225;ticos de &lt;i&gt;Stars Wars&lt;/i&gt; hasta los peque&#241;os seguidores de &lt;i&gt;Age of Conan&lt;/i&gt;, o cualquier sujeto que en la actualidad se considere medianamente conectado por &lt;i&gt;Facebook&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Twitter &lt;/i&gt; o &lt;i&gt;My Space&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo no podr&#237;a decirse que basta esta identificaci&#243;n imaginaria para provocar este &#233;xito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seguramente habr&#225; muchas explicaciones desde diferentes marcos conceptuales. Sin embargo, pienso que hay un punto que un psicoanalista no podr&#237;a dejar de tener en cuenta, y es c&#243;mo un sujeto puede hacerse un nombre que estabilice su locura, y que esto le de un lugar en el mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;The Big Bang Theory&lt;/i&gt; trata, sin tocarlo directamente, el tema de la segregaci&#243;n, y c&#243;mo un sujeto que no consiente al lazo social, que no tiene posibilidad de integraci&#243;n, encuentra en toda esta parafernalia tecnol&#243;gica y cient&#237;fica, herramientas v&#225;lidas para inventarse una soluci&#243;n que le permita vivir, por supuesto que a su modo, un poco por dentro del mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237; Sheldon, es el Doctor Sheldon Cooper, aspirante a premio Nobel en F&#237;sica, y para &#233;l vale ese nombre como motivo de su vida, aunque nunca lo consiga.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Claro que inventarse una soluci&#243;n de este tipo no es algo que logra solo, sino que cuenta con otros que son un poco como &#233;l, pero no exactamente iguales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y entre esos otros, Penny, que es quien m&#225;s cuestiona el modo de vida cerrado e intolerante de Sheldon, al hacerlo le permitir&#225;, aunque parezca parad&#243;jico, tener una vida un poco m&#225;s vivible, parecerse un poco m&#225;s al resto, sin que eso signifique sobreadaptarse absolutamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. &lt;i&gt;El Seminario de Jacques Lacan. Libro 10: La Angustia&lt;/i&gt;. Bs.As.: Paid&#243;s, 2006&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. &lt;i&gt;De los Nombres del Padre&lt;/i&gt;. Bs. As.: Paid&#243;s, 2006&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. &lt;i&gt;El Seminario de Jacques Lacan. Libro 23: El Sinthome&lt;/i&gt;. Bs. As.: Paid&#243;s, 2006&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J.-A. &lt;i&gt;Entonces Shhh&lt;/i&gt;&#8230;, Bs. As.: Eolia, 1996&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J.-A. &lt;i&gt;De la naturaleza de los semblantes&lt;/i&gt;. Bs. As.: Paidos, 2001&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J.-A. &lt;i&gt;El Otro que no existe y sus comit&#233;s de &#233;tica&lt;/i&gt;. Bs. As.: Paid&#243;s, 2005&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J.-A. &#034;Una Fantas&#237;a&#034; en &lt;i&gt;Revista Lacaniana de Psicoan&#225;lisis&lt;/i&gt;. Bs. As. EOL. A&#241;o 3, N&#186;3, 2005&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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