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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Put the pieces back together. Loss and mourning</title>
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		<dc:date>2022-03-29T12:33:28Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Maria Medina-Vicent</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Pieces of a Woman&lt;/i&gt; (Korn&#233;l Mundrucz&#243;, 2020) is a story of loss, a journey through grieving and the attempt to recover, a story of love and pain. Through the seasons, we witness the grieving process of its protagonists, who approach the abrupt loss of their newborn baby in very different ways. These different ways of grieving are intertwined at times, showing incompatibility and assuming the final separation of the couple, as well as the approach of the protagonist to her own mother. The inner reconciliation of the protagonist with what happened, will be the result of an introspective, reflective and inner journey. In this article we will try to walk this path, recomposing the pieces in which both characters, as well as the character of the grandmother, are decomposing throughout the film.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; motherhood | fatherhood | loss | grief | recovery&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-12-No-1-" rel="directory"&gt;Volumen 12 | N&#176; 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universitat Jaume I, Espa&#241;a&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Recomponer-las-piezas-Perdida-y-duelo' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Recomponer las piezas. P&#233;rdida y duelo&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>Recomponer las piezas. P&#233;rdida y duelo</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Recomponer-las-piezas-Perdida-y-duelo</link>
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		<dc:date>2022-03-29T12:30:36Z</dc:date>
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		<dc:creator>Maria Medina-Vicent</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Pieces of a Woman&lt;/i&gt; (Korn&#233;l Mundrucz&#243;, 2020) es una historia de p&#233;rdida, un viaje por el duelo y el intento de recuperaci&#243;n, una historia de amor y dolor. A trav&#233;s del paso de las estaciones somos testigos del proceso de duelo de sus protagonistas, que abordan la abrupta p&#233;rdida de su beb&#233; reci&#233;n nacida de formas muy diferentes. Los modos en que los personajes de esta pel&#237;cula enfrentan un suceso tan traum&#225;tico, se entrelazan por momentos, mostr&#225;ndose incompatibles y suponiendo la separaci&#243;n final de la pareja, as&#237; como el acercamiento de la protagonista a su propia madre. La reconciliaci&#243;n interior de la protagonista con lo sucedido ser&#225; el resultado de un camino introspectivo, reflexivo e interior. En este art&#237;culo trataremos de transitar este camino, recomponiendo las piezas en las que ambos personajes, as&#237; como el personaje de la abuela, van descomponi&#233;ndose a lo largo de la pel&#237;cula.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras Clave:&lt;/strong&gt; maternidad | paternidad | p&#233;rdida | duelo | recuperaci&#243;n&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Put-the-pieces-back-together-Loss-and-mourning' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-12-Nro-1-" rel="directory"&gt;Volumen 12 | Nro 1 | Marzo 2022&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universitat Jaume I, Espa&#241;a&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Introducci&#243;n&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Este trabajo ha sido financiado en el contexto del proyecto de investigaci&#243;n (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Pieces of a Woman&lt;/i&gt; (Korn&#233;l Mundrucz&#243;, 2020) es un retrato de la p&#233;rdida, un viaje por el duelo y el intento de recuperaci&#243;n de una joven pareja que ha perdido a su hija reci&#233;n nacida, una historia de amor y dolor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula comienza un 17 de septiembre, situ&#225;ndonos en el inicio del oto&#241;o, que viene marcado por el fr&#237;o y el color gris. En este paisaje desolador se nos introduce a Sean (Shia LaBeouf), un obrero de la construcci&#243;n que est&#225; trabajando en el puente que vemos en la imagen y que tiene prisa por terminarlo antes de que su hija llegue al mundo. Hay una promesa de felicidad que se enfrenta a la gelidez del paisaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula termina un 3 de abril con el inicio de la primavera, situando al espectador en el mismo puente, ya terminado, pero ahora con mayor color, donde vemos a Martha (Vanessa Kirby) despidi&#233;ndose de su hija mientras lanza sus cenizas al r&#237;o. Hay tambi&#233;n aqu&#237; una esperanza de felicidad, de reconstrucci&#243;n y nuevo inicio, marcada por la despedida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el tiempo que transcurre de septiembre a abril, partimos de un suceso traum&#225;tico y asistimos al intento de recuperaci&#243;n de ambos personajes sobre ese mismo suceso. Tanto Sean como Marta tratar&#225;n de superar la p&#233;rdida de su hija reci&#233;n nacida, pero lo har&#225;n de modos muy distintos, acabando por tomar diferentes caminos. Partimos pues de un puente a medio construir, una situaci&#243;n en la que todo est&#225; por hacer y vivir, y acabamos en un puente ya terminado. Si nos fijamos en las im&#225;genes, resulta m&#225;s esperanzador el segundo espacio, de hecho, la primera imagen puede funcionar como una advertencia de lo que est&#225; por venir. As&#237; pues, la met&#225;fora de la recuperaci&#243;n entre una escena y otra se abre paso ante nosotros para mostrar los altibajos de la relaci&#243;n y la imposibilidad de rearticular un proyecto de vida conjunta. En cierto modo, el puente terminado y completamente operable representa esa relaci&#243;n terminada, cuya trazabilidad da paso ahora a un futuro que les aleja al uno del otro, pero que permite abrir paso a nuevos y prometedores caminos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este art&#237;culo trataremos de transitar este camino del duelo, recomponiendo las piezas en las que ambos personajes van descomponi&#233;ndose a lo largo de la pel&#237;cula.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1425 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_1.jpg?1754362450' width='500' height='136' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;1. La tenue luz que se desvanece&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los primeros treinta minutos de la pel&#237;cula son ocupados por el proceso de parto de Martha, quien, junto a Sean, hab&#237;a decidido previamente tener un parto natural en su propia casa. En lo que asistimos al parto, somos testigos del dolor de Martha, las n&#225;useas, las contracciones, los gases, etc. El modo en el que se narra el proceso es muy diferente a las formas en las que se suele representar el momento del parto en el cine mainstream (Gonz&#225;lez de Dios et al., 2013), esta pel&#237;cula nos aporta detalles m&#225;s concretos sobre el parto y sus efectos en el cuerpo de la mujer, y tambi&#233;n ofrece una mirada m&#225;s amplia del proceso, que normalmente suele centrarse en la mera representaci&#243;n del momento &#8220;final&#8221; del mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido, esta pel&#237;cula puede contribuir a generar nuevas narraciones sobre el embarazo y el parto, y tambi&#233;n sobre los cuerpos embarazados, abrir la posibilidad de pensar el cambio corporal de las embarazadas como un proceso que genera miedo e incertidumbre, ya que las mujeres se enfrentan a cambios corporales y hormonales muy fuertes (de Fez, 2020). Un ejemplo de esta mayor representaci&#243;n de lo que supone un embarazo, lo podemos encontrar tambi&#233;n en la representaci&#243;n del proceso del postparto, que suele obviarse en la mayor parte de los filmes. Por ejemplo, cuando Martha retorna a su lugar de trabajo y, mostr&#225;ndose inc&#243;moda f&#237;sicamente en ciertos momentos, acude al ba&#241;o, donde vemos que porta unas compresas postparto para la p&#233;rdida de sangre.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1426 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L295xH192/recomponer_2-27ac1.jpg?1775199536' width='295' height='192' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Pero volvamos al momento de dar a luz, ese momento que con ilusi&#243;n espera la pareja protagonista. Como todo parto, se encuentra imbricado por la incertidumbre, la narraci&#243;n nos genera cierta inseguridad que aumenta con la llegada de Eva (Molly Parker), una comadrona que no es la misma con la que la pareja ha vivido todo el embarazo. La llegada de Sean ocupa un papel clave en el acompa&#241;amiento y en ciertos momentos se nos traslada su frustraci&#243;n por no poder ejercer un papel m&#225;s importante en el parto. Su asunci&#243;n de un papel secundario comenzar&#225; en este momento y le acompa&#241;ar&#225; el resto de la pel&#237;cula, cuando intenta transitar su propio proceso de duelo. De hecho, algo que se representa de forma clara en la pel&#237;cula es el papel de la pareja como acompa&#241;ante del parto, en todo momento se muestra cuidador ofreciendo una calma que en realidad &#233;l tampoco tiene. Estas escenas del proceso de parto son aquellas en las que la pareja se muestra m&#225;s unida y se puede percibir claramente el amor y la conexi&#243;n que ambos tienen, se trata de una conexi&#243;n que al acabar la escena, ya no volver&#225; a aparecer. As&#237; pues, los planos son m&#225;s cortos en esta escena y los vemos juntos, en contacto f&#237;sico, algo que resultar&#225; dif&#237;cil de ver en el resto de la pel&#237;cula.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1427 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_3.jpg?1754362450' width='500' height='134' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Durante el parto, la cosa se complica y la comadrona comprueba que el ritmo card&#237;aco de la beb&#233; va un poco lento, y le dice a Sean que quiz&#225;s haya que transferir a Martha al hospital. Previniendo lo que pueda ocurrir, Sean decide preparar a Martha frente a la posibilidad de acabar el parto en el hospital, tratando de subrayar que no ser&#237;a un fracaso si esto finalmente sucediese. As&#237;, le dice a Martha que: &#8220;No es un fracaso si tenemos que ir al hospital&#8221;. Cuando la situaci&#243;n se comienza a complicar, la comadrona le dice que llame a urgencias porque la beb&#233; est&#225; sufriendo y es conveniente que, en el caso de que ocurra algo, puedan contar con la asistencia sanitaria de los servicios hospitalarios. La escalada de tensi&#243;n que se viene produciendo desde el minuto uno del parto, nos pilla de improviso, cuando Martha consigue dar a luz a su hija. En este momento sentimos alivio, ya que, a pesar de que todo nos indicaba que algo malo iba a suceder, las cosas han salido bien y vemos a Martha y Sean con su hija en brazos. Todo va bien y la c&#225;mara abandona a la pareja para centrarse en la comadrona, que respira aliviada frente al espejo. Dura un solo instante la sonrisa de la comadrona, cuya mirada nos traslada en un segundo la posibilidad de que algo no vaya tan bien. La c&#225;mara cambia de movimiento y retrocede para seguir a la comadrona, que se gira hacia la pareja y acude corriendo a consultar el estado de salud de la peque&#241;a. Lo siguiente que vemos es a Sean corriendo para recibir la ambulancia y nos mantenemos parados como espectadores en ese plano, mientras las sirenas del veh&#237;culo siguen sonando e intuimos que la peque&#241;a se ha marchado. El mismo desconocimiento sobre lo que sucede dentro de la casa nos acompa&#241;ar&#225; durante toda la pel&#237;cula, pero no solamente a nosotros que como espectadores nos preguntamos qu&#233; le ocurri&#243; a la peque&#241;a, sino tambi&#233;n a la pareja y su familia.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1428 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_4a.jpg?1754362450' width='500' height='136' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class='spip_document_1429 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_4b.jpg?1754362450' width='500' height='134' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;2. La entrada en la oscuridad: el duelo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque la pel&#237;cula se centra en el proceso de duelo de Martha, veremos c&#243;mo Sean reivindicar&#225; de forma incansable la comprensi&#243;n de esta y un espacio para compartir su dolor, es una historia, por tanto, tambi&#233;n del duelo de Sean y del resto de la familia. A diferencia de lo que suele ocurrir generalmente en el cine que versa sobre la maternidad o la p&#233;rdida de un hijo/a, aqu&#237; s&#237; veremos reflejada la experiencia del padre (Orellana, 2007). Tambi&#233;n la abuela, Elisabeth (Ellen Burstyn) tomar&#225; su propio camino para expresar el amor que siente por su hija y por su nieta, y el dolor que le provoca la p&#233;rdida de esta &#250;ltima.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una cuesti&#243;n central que se expresa de forma clara en la pel&#237;cula es c&#243;mo existen diferentes modos para afrontar el dolor, diferentes caminos para sobrevivir a la p&#233;rdida &#8211;o no hacerlo&#8211; y gestionar el periodo de duelo. Las diferentes narrativas y caminos que adoptan estos tres personajes se entrelazan y se encuentran en ciertos momentos, algunos encuentros se producen de forma serena y pac&#237;fica, pero la mayor parte adquirir&#225;n un tono abrupto y conflictivo. Estos encuentros y desencuentros muestran, en cierta medida, que, en muchas ocasiones, aquellos que nos quieren, no lo hacen del modo en que a nosotros nos gustar&#237;a. La pel&#237;cula tambi&#233;n es una historia sobre c&#243;mo aprender a aceptar esta realidad. Pero veamos c&#243;mo se trazan estos caminos de recuperaci&#243;n y reconciliaci&#243;n, y hasta d&#243;nde nos llevan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tras dejarnos frente a la ambulancia, lo pr&#243;ximo que se nos ofrece es un plano general de Martha caminando por la ciudad, dirigi&#233;ndose a reincorporarse a su trabajo. No se nos muestra a una Martha expresiva, que llora y narra lo sucedido, sino a una mujer que trata de incorporar lo ocurrido a su vida de forma reflexiva, introspectiva y silenciosa. R&#225;pidamente se nos presenta uno de los h&#225;ndicaps que acompa&#241;ar&#225;n al personaje el resto de la pel&#237;cula (y de su vida), y es que, se seguir&#225; encontrando con ni&#241;as, con fantasmas que le recordar&#225;n lo perdido y nunca vivido. La presencia imborrable de una hija a la que nunca podr&#225; cuidar. Y esto ser&#225; una constante vital, uno de los ejercicios claros de integraci&#243;n del dolor como parte de la vida a los que deber&#225; enfrentarse Martha. Como se ha apuntado tambi&#233;n previamente, la presencia de los procesos corporales y fisiol&#243;gicos posteriores al parto estar&#225;n presentes en la narrativa del duelo de Martha y veremos c&#243;mo reacciona ante ellos de forma calmada y consciente. La idea queda clara: ha habido un parto y sus efectos se hacen presentes en el cuerpo, pero aquello tan esperado, el resultado del parto, no est&#225; presente en la vida de Martha. Ha habido dolor, pero la calma no ha llegado.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1430 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_5.jpg?1754362450' width='500' height='137' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Otra de las cuestiones que quedan claras es que las formas en que cada parte de la pareja, Martha y Sean, afrontan lo sucedido, los aleja m&#225;s que los acerca, algo que nos hace pensar anticipadamente que la pareja acabar&#225; rompi&#233;ndose. Al acudir al dep&#243;sito de cad&#225;veres para hablar con el doctor encargado de realizar la autopsia a la beb&#233;, y no encontrar una explicaci&#243;n clara a lo sucedido, Sean reaccionar&#225; de forma agresiva, mientras que Martha se enfrentar&#225; al momento desde la calma y una asunci&#243;n m&#225;s tranquila de la falta de respuestas sobre la muerte de su hija. Sean necesita respuesta y culpables, Martha no.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando diferentes personajes dicen a Martha: &#8220;Lamento su p&#233;rdida&#8221;, los primeros planos de su cara nos muestran cierta incomprensi&#243;n sobre el significado de dichas palabras y nos plantea la duda de si existe realmente una conciencia por parte de Martha sobre lo sucedido. Pero aquello que podemos intuir como debilidad del personaje o evasi&#243;n de la realidad por su parte, se torna en otros momentos en una lucidez clara sobre su forma de afrontar lo sucedido, dejar sanar las heridas poco a poco, sin buscar fuera del propio cuerpo y conciencia, aquello que solamente puede venir de dentro. En cierta medida, el dolor de Martha solamente se exterioriza cuando se relaciona con Sean y con su madre. Las diferentes opiniones y perspectivas de estos personajes provocan en Martha cierta ira, quiz&#225;s por la falta de comprensi&#243;n y respeto por el proceso de duelo que ella est&#225; teniendo. Especialmente, estas recriminaciones se giran hacia Sean y su modo de afrontar el suceso. Martha se aleja de &#233;l para entrar en un proceso de b&#250;squeda interior y de autocomprensi&#243;n que culminar&#225; en cierto modo en el juicio, como veremos m&#225;s adelante. A lo largo de la pel&#237;cula veremos una serie de acciones de Martha que nos remiten a su mundo interior, al proceso de reconciliaci&#243;n consigo misma (como, por ejemplo, su relaci&#243;n con las manzanas, que veremos m&#225;s adelante).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cabe se&#241;alar aqu&#237;, con el objeto de enmarcar de una forma m&#225;s amplia las relaciones de poder que hay en el interior de la pareja, y de esta con respecto a la madre de Martha, que existe una relaci&#243;n de poder entre Sean y su suegra, sostenida sobre todo por el hecho de que Elisabeth financia gran parte de las necesidades de la pareja La pel&#237;cula se inicia compr&#225;ndole un coche a la pareja, y se da a entender que a Elisabeth no le gusta Sean, a quien considera por debajo de su hija. Y s&#237; se percibe una diferencia de clase social que se puede entrever en los recursos de la familia de Martha, de clase acomodada y con recursos, y tambi&#233;n en el trabajo de &#233;l, un obrero de la construcci&#243;n, cuya familia parece no existir y que no tiene recursos econ&#243;micos. Esto es algo que se ir&#225; arrastrando durante toda la pel&#237;cula y que lastra en gran medida el papel de Sean en todo el proceso de duelo. De hecho, en este proceso de progresiva rotura de los lazos que unen a la pareja, Martha retraer&#225; en diversas ocasiones a Sean algunas de estas cuestiones y otras relativas a su pasado, como su alcoholismo ya superado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A pesar de esta cuesti&#243;n que distancia a Sean de la familia de Martha, hay dos instantes en la pel&#237;cula en que Sean y Elisabeth se encuentran en el duelo, despu&#233;s de ir a pedir la l&#225;pida de la beb&#233;, cuando acuerdan en convencer a Martha de unirse al juicio contra la comadrona, y cuando Sean decide irse, animado, empujado y tambi&#233;n financiado por la abuela. Esta &#8220;alianza&#8221; entre Sean y Elisabeth ser&#225; le&#237;da por parte de Martha como una traici&#243;n imperdonable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De este modo, uno de los puntos conflictivos o la aparente imposibilidad de transitar el duelo y asimilar la p&#233;rdida de forma conjunta, como pareja, estriba en que Sean se empe&#241;a fehacientemente en verbalizar el proceso, mientras que Martha asume un papel m&#225;s silencioso. Aun as&#237;, Sean trata de abordar el tema de forma directa y le plantea a Martha la posibilidad de presentar cargos y estar presentes en el juicio contra la comadrona, a lo que Martha responde con m&#225;s silencio. Frente a la actitud de Martha, Sean lanza estas frases: &#8220;No soy tu madre, soy tu pareja, somos un equipo. &#191;Podemos hablarlo Martha?&#8221;. Se torna clara la cuesti&#243;n que plante&#225;bamos m&#225;s arriba, la relaci&#243;n madre-hija est&#225; deteriorada y podemos intuir que ha sido siempre conflictiva, mientras que con Sean la relaci&#243;n era mucho m&#225;s cercana y comprensiva. Pero parece que las tornas van girando poco a poco, as&#237;, el duelo girar&#225; la ecuaci&#243;n a favor de la recuperaci&#243;n de la relaci&#243;n madre-hija. Sean se derrumba en m&#225;s de una ocasi&#243;n frente a lo que interpreta como indiferencia y frialdad por parte de Martha, solamente una cuesti&#243;n queda planteada de forma clara por parte de la protagonista, a petici&#243;n de Sean, no entregar&#225; el cuerpo de la beb&#233; a la ciencia, lo que &#233;l agradece llorando.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1431 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_6.jpg?1754362450' width='500' height='138' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;De este modo, al igual que anteriormente hab&#237;amos se&#241;alado que en la escena del parto se entreve&#237;a de forma clara el amor de la pareja, y la devoci&#243;n y acompa&#241;amiento de Sean, ahora partimos de una distancia casi insalvable entre ambos. A diferencia de Martha, Sean reclama expl&#237;citamente el reconocimiento de la p&#233;rdida, hablar sobre su hija, por esta raz&#243;n, cuando Martha retira el marco de fotos con las ecograf&#237;as de la beb&#233; que Sean le hab&#237;a regalado antes de nacer la ni&#241;a, mientras deshace la habitaci&#243;n, Sean le pregunta: &#8220;&#191;Por qu&#233; quieres que mi hija desaparezca?&#8221;, a lo que Martha responde: &#8220;No necesitamos esta habitaci&#243;n, porque no tenemos ninguna hija&#8221;. Tal y como se nos presenta la escena y la disposici&#243;n de los personajes, vemos que Sean, situado en la puerta de la habitaci&#243;n de su hija, admira desde fuera el dolor de Marta, y no puede acceder a la estancia. No puede acceder a Martha.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1432 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_7.jpg?1754362450' width='500' height='141' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, Sean s&#237; reclama durante el proceso de duelo el amor de su pareja, su cari&#241;o, el contacto f&#237;sico. Martha intenta responder a este requerimiento, pero la distancia es tal, que cualquier intento de acercamiento acabar&#225; en un fracaso total y doloroso. Escenas como las que se ven las siguientes im&#225;genes nos muestran el grito desesperado por parte de los personajes, un intento por comprenderse y consolarse que no se materializa m&#225;s que en el fracaso y el dolor. M&#225;s adelante, Sean le ser&#225; infiel a Martha con la abogada del caso, y tambi&#233;n Martha estar&#225; a punto de hacer lo mismo una noche, pero sin llegar a ello. Adem&#225;s, Sean tambi&#233;n vuelve a beber y adoptar viejos vicios como el tabaco. De este modo, el camino de Sean parece llevarlo hacia atr&#225;s, hacia un pasado que la misma Martha le ayud&#243; a superar.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1433 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_8.jpg?1754362450' width='500' height='141' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, tal y como cabr&#237;a pensar, ese camino hacia el pasado llevar&#225; a Sean a regresar a Seattle, su ciudad natal. Elisabeth financiar&#225; ese viaje y pedir&#225; expl&#237;citamente a Sean que no vuelva a la vida de su hija. Es Martha quien lo lleva al aeropuerto en la furgoneta y no se despide de &#233;l. Sean baja de la furgoneta y vuelve a abrir la puerta para lanzar su gorro de lana, el mismo que Martha se pondr&#225; al final de la pel&#237;cula, cuando lanza las cenizas de su hija al r&#237;o, en un gesto por incorporar la presencia de Sean a un momento tan importante. La escena de la despedida resulta de una frialdad pasmosa. De nuevo, solamente vemos una reacci&#243;n externa en Sean, quien llora mientras se acerca a la puerta de entrada del aeropuerto.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1434 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_9a.jpg?1754362450' width='500' height='141' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class='spip_document_1435 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_9b.jpg?1754362450' width='500' height='142' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;As&#237; pues, cada paso que dan los protagonistas en su proceso de duelo, parece que se dirigen a una progresiva e inevitable rotura de la relaci&#243;n. Es algo que observamos claramente en c&#243;mo se van marchitando las plantas que ambos tienen dispuestas por toda la casa, que pasan de estar en plena vida en el momento del parto a ir marchit&#225;ndose conforme avance el proceso de duelo. Frente a esa progresiva muerte de la poca vida que queda en el espacio compartido por la pareja, cabe se&#241;alar que a lo largo de la pel&#237;cula, Martha mantiene una relaci&#243;n un tanto extra&#241;a con las manzanas. Desde la primera escena despu&#233;s de la p&#233;rdida de su hija, la vemos comprando manzanas, oli&#233;ndolas, mordi&#233;ndolas, etc. pero intuimos que la raz&#243;n supera el hambre que pueda tener el personaje en cada momento. Se trata de un s&#237;mbolo que no seremos capaces de interpretar o entender hasta el final mismo de la pel&#237;cula, durante el juicio. Cuando el abogado que defiende a la comadrona le pregunta: &#8220;&#191;C&#243;mo se sinti&#243; al sujetar al beb&#233; que acababa de parir?&#8221;, Y Martha, tratando de recordar los detalles de ese momento responde: &#8220;Ol&#237;a a manzanas&#8221;. Con esa frase comprendemos por qu&#233; Martha ha ido guardando una a una las semillas de las manzanas que se ha comido. Al final de la pel&#237;cula se nos mostrar&#225; que dichas semillas est&#225;n empezando a emerger, la vida se vuelve a abrir paso en la vida de Martha y empezamos a entrever la luz para el camino de la recuperaci&#243;n y la reconciliaci&#243;n con una misma y con el mundo.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1436 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_10.jpg?1754362450' width='500' height='421' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, en cierta medida, el duelo de ambos personajes se encuentra en todo momento atravesado por una acusaci&#243;n impl&#237;cita, que solamente la madre de la protagonista se atreve a pronunciar: la decisi&#243;n de parir en casa. Esta ser&#225; la losa que porten ambos personajes gran parte de la pel&#237;cula, as&#237; como sus familiares. No obstante, la recriminaci&#243;n de Elisabeth, la madre de Martha, est&#225; presente a lo largo de toda la pel&#237;cula. De hecho, intuimos que, aunque la tensi&#243;n subyacente a la relaci&#243;n madre-hija viene de mucho atr&#225;s, la decisi&#243;n de la pareja de tener un parto en casa nunca fue aprobada por Elisabeth.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero, aunque podamos pensar que el personaje de Elisabeth resulta fr&#237;o en este sentido, tambi&#233;n el proceso de duelo de la abuela se ve reflejado en la pel&#237;cula y adquiere sus propias caracter&#237;sticas. Son distintos modos de transitar la pena, algunas f&#243;rmulas claras consuelan a Elisabeth, por ejemplo, la idea de enterrar a su nieta (a lo que Martha se negar&#225;) u otras como el juicio y encontrar a un culpable (otra lucha que Martha no compartir&#225;). De hecho, Elisabeth es la encargada de buscar a una abogada para defender a su hija y su nieta, algo con lo que Martha no estar&#225; plenamente de acuerdo. La forma en la que Martha lleva su proceso de duelo, de forma interna, autoconsciente y sin demostrar de forma abrupta y clara su rabia y dolor, extra&#241;an a la gente que tiene alrededor. Para su madre, la forma de comportarse de Martha refleja el haber tirado la toalla y mostrarse indiferente, ante todo. Elisabeth concibe esta actitud por parte de su hija como una muestra m&#225;s de su car&#225;cter d&#233;bil. El momento en que Elisabeth comienza a comprender a su hija vendr&#225; m&#225;s adelante.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1437 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_11.jpg?1754362450' width='500' height='144' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Vemos confrontados de forma clara y directa los diferentes modos de afrontar la p&#233;rdida de ambas mujeres durante una reuni&#243;n familiar, cuando Martha y Elizabeth se ven envueltas en una pelea, en la que esta &#250;ltima acusa sin tacto a la primera de negligencia, culp&#225;ndola por la p&#233;rdida de su hija: &#8220;Si hubieras seguido mi camino, ahora estar&#237;as sosteniendo a tu hija en tus brazos&#8221;. Esta frase, por lo que nos muestra la cara de Martha, es como un pu&#241;etazo al est&#243;mago, lo cual es interpretado por Martha como un acto de crueldad imperdonable, especialmente viniendo de una madre. Pero esta actitud por parte de Elisabeth, se puede interpretar como un intento por hacer despertar a su hija y generar alg&#250;n tipo de reacci&#243;n en ella, algo que consigue, y que Sean no ha sido capaz de conseguir. En ese momento Elisabeth comparte la historia de su nacimiento con Martha, y le cuenta que cuando su madre la tuvo, viv&#237;an escondidas y apenas ten&#237;an para comer. Pese a las escasas perspectivas de vida que Elisabeth ten&#237;a de beb&#233;, se&#241;ala que &#8220;levant&#243; la cabeza y pele&#243; por s&#237; misma&#8221;. De estas palabras se deduce claramente que para Elisabeth el duelo es una lucha expl&#237;cita, coraje verbalizado, por lo que, no resulta extra&#241;o que condene el comportamiento de su hija.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1438 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_12.jpg?1754362450' width='500' height='138' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Aun as&#237;, cabe remarcar que existen m&#225;s puntos de confluencia entre Martha y Elisabeth, que entre Martha y Sean. Es decir, si bien Martha transitar&#225; el duelo de forma silenciosa y reflexiva, tendr&#225; m&#225;s conversaciones con su madre, se enfadar&#225; m&#225;s con ella y se lo comunicar&#225;. Quiz&#225;s este punto sea la clave para comprender qu&#233; relaci&#243;n proseguir&#225; adelante y cu&#225;l morir&#225; por el camino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;3. Retornar a la luz: el juicio y el despertar&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como se ha comentado anteriormente, frente a lo sucedido, la pareja tiene dudas sobre si presentar una demanda contra la comadrona por negligencia, finalmente la familia (sin la participaci&#243;n y apoyo expreso de Martha), se unir&#225; a la acusaci&#243;n. En el juicio, Martha subir&#225; al estrado para ser interrogada por ambas partes. De hecho, esta es la &#250;nica noticia que tenemos del juicio, la &#250;nica escena que nos remite a dicho espacio. En la escena a la que nos referimos, Martha parece encontrarse en un estado de trance, se muestra tranquila, hasta que comienza el proceso de revivir el parto y el momento en que perdi&#243; a su hija. Y lo hace poco a poco, de forma consciente, percat&#225;ndose de aquellas cosas que recuerda, y aquellas que no, tratando de rememorar los detalles de esa noche. Los primeros planos de esta escena nos muestran a una Martha introspectiva en este recomponer las piezas, de nuevo, Martha se encuentra frente a su hija, a quien sostiene en brazos, y parece que esto la aproxima a la reconciliaci&#243;n consigo misma y con el mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido, me gustar&#237;a se&#241;alar el paso del color rojo al azul, la diferencia en el color del vestuario de Martha a lo largo de la pel&#237;cula como un paso de la apertura de la herida, representando el rojo la sangre floreciente de una herida abierta, a otro momento en que Martha se dirige al juicio portando un abrigo azul, alcanzando una fase de mayor entendimiento de lo sucedido y una mayor tranquilidad. Es un proceso que tambi&#233;n encontramos en Sean, en im&#225;genes anteriores vemos c&#243;mo nada m&#225;s suceder la p&#233;rdida de su hija, porta una chaqueta roja mientras llora en el pasillo de la casa, y al marcharse al aeropuerto, porta una chaqueta azul.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1439 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_13.jpg?1754362450' width='500' height='142' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Durante el juicio ser&#225; la primera vez que veamos a Martha llorar despu&#233;s del suceso. Tambi&#233;n ocurrir&#225; otra cuesti&#243;n relevante, y es que, el debate de fondo sobre la conveniencia o no de los partos en casa, no es abordada de forma expl&#237;cita y directa. De hecho, una de las cuestiones que pueden quedar m&#225;s o menos clara en el discurso que da Martha durante el juicio en defensa de la comadrona, es que la pel&#237;cula no va a entrar ah&#237;. Esto, junto al hecho de que nunca sepamos qu&#233; le ocurri&#243; realmente a la beb&#233;, hace que la pel&#237;cula no se posicione en este debate social actual. Por esta raz&#243;n, consideramos necesario remarcar que esta no parece ser la intenci&#243;n de la pel&#237;cula, sino centrarse en el proceso de duelo de los personajes. Aqu&#237; tambi&#233;n reside la raz&#243;n central de la configuraci&#243;n de nuestro objeto de estudio desarrollado en el presente art&#237;culo. Adem&#225;s, partimos del hecho que la figura de la madre como figura central a la hora de abordar el proceso de duelo en la p&#233;rdida o abandono del/la hijo/a es una constante en el cine (Armstrong, 2012; Broda &amp; Benhaim, 2020).&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1440 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_14.jpg?1754362450' width='500' height='142' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Una pregunta del abogado defensor de la comadrona parece impactar de forma clara en Martha: &#8220;&#191;C&#243;mo se sinti&#243; al sujetar al beb&#233; que acababa de parir?&#8221; (pregunta de la que hemos hablado m&#225;s arriba). Despu&#233;s de escuchar esta pregunta, Martha parece muy desconcertada, tratando de rebuscar en su memoria una imagen de ese instante, de ser capaz de describir a su hija sin dejar lugar a dudas. Cuando se percata de que no es capaz de encontrar en su mente una imagen clara de su hija, responde al abogado con la &#250;nica certeza que tiene: &#8220;Ol&#237;a a manzanas&#8221;. Aqu&#237; encontramos la raz&#243;n a la extra&#241;a obsesi&#243;n con las manzanas que desarrolla Martha a lo largo de la pel&#237;cula que ya hemos mencionada anteriormente. Las manzanas huelen a su hija, son ese objeto que le permiten enlazar con el instante en que la sostuvo en brazos. Y quiz&#225;s, nos queda la duda, Martha no es consciente de esto hasta que lo torna expl&#237;cito durante el juicio. Poner en palabras estas cuestiones, ayudar&#225; a Martha a comprender que el instante que comparti&#243; con su hija en este mundo, es m&#225;s valioso que todo lo dem&#225;s, m&#225;s valioso que las recriminaciones, que la b&#250;squeda de culpables. Y el revelado de las fotos que hizo Sean en el mismo momento del nacimiento de la peque&#241;a confirmar&#225;n a Martha la realidad: s&#237;, su hija naci&#243; y comparti&#243; un instante con ella. Esto es a lo que se aferra, y as&#237; lo refleja su cara de felicidad cuando admira la imagen de la fotograf&#237;a donde se las ve juntas. Del mismo modo, cabe se&#241;alar que frente a una tendencia clara en el cine contempor&#225;neo que representa la maternidad y que implica que &#8220;La felicidad de la pr&#225;ctica totalidad de los personajes femeninos que analizamos est&#225; determinada por lo que les pasa o por lo que les falta, no por lo que son, es decir, un novio, un hijo, un marido, o en el caso de tenerlo la incapacidad para integrarlo (Lanuza Avello &amp; Ester Casas, 2017, p. 118), en el caso de Martha, lo que &#8220;es&#8221; viene determinado por la forma de afrontar el proceso.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1441 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_15.jpg?1754362450' width='500' height='141' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Conclusi&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez terminada la pel&#237;cula, no llegamos a saber bien el porqu&#233; de la imposibilidad de que la pareja encuentre consuelo en s&#237; misma, no sabemos c&#243;mo acabar&#225; superando Sean el suceso, pero s&#237; se deja una puerta entreabierta para imaginar el futuro de Martha. La &#250;ltima escena de la pel&#237;cula nos remite a un espacio primaveral y soleado, vemos un gran manzano en el que juega una peque&#241;a ni&#241;a rubia. Podemos imaginar que finalmente Martha pudo volver a reencontrase con la maternidad y encontrar cierta paz, o quiz&#225;s se nos est&#225; presentando el futuro hipot&#233;tico de lo que podr&#237;a haber sido. No podemos estar seguros, lo que s&#237; queda claro es que el proceso de duelo y de curaci&#243;n de cada personaje, se dirige hacia unos derroteros u otros. Que no hay una forma correcta y prescriptiva de enfrentarse a los sucesos traum&#225;ticos que acontecen en nuestras vidas. De este modo, a lo largo del duelo vemos que Sean llora y expresa sus emociones de una forma m&#225;s directa que Martha, y vemos c&#243;mo esta transita un camino silencioso e introspectivo. La falta de entendimiento entre ambas partes de la pareja llevar&#225; irremediablemente a la rotura de la misma, abandonando Sean la ciudad para volver a su hogar natal. Pero Martha no se queda sola, ya que su camino la llevar&#225; a reencontrarse con su madre.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1442 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L295xH166/recomponer_16-489e6.jpg?1775199536' width='295' height='166' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;En gran parte, el paso a un nuevo momento viene marcado por la reconciliaci&#243;n de Martha con su madre, quien empieza a mostrar signos de demencia. El momento en que Martha empieza a convertirse en la &#8220;madre&#8221;, por decirlo de alg&#250;n modo, de su propia madre, en cuidadora, marca en cierta medida un punto de inflexi&#243;n en su percepci&#243;n de todo lo sucedido, o al menos, esto es lo que nos da a entender la narraci&#243;n. Martha pierde una hija, y Elisabeth recupera a la suya. Y es que, la reconciliaci&#243;n de Martha con el mundo comienza cuando se permite recordar a su hija y reconciliarse con s&#237; misma, pero es tambi&#233;n un viaje para curar otras heridas, sobre todo las que se refieren a esa complicada relaci&#243;n con su madre. M&#225;s all&#225; de buscar una raz&#243;n a la muerte de su hija, de conocer la causa o el culpable, Martha trata de incorporar la arbitrariedad del destino a su vida, tratando de entender que hay cosas que no puede ser explicadas, y as&#237;, va recomponiendo las piezas hacia su recuperaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1443 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/recomponer_17.jpg?1754362451' width='500' height='280' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Armstrong, R. (2012). &lt;i&gt;Mourning Films. A Critical Study of Loss and Grieving in Cinema&lt;/i&gt;. MacFarland &amp; Company.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Broda, V., &amp; Benhaim, M. (2020). Melancol&#237;a y duelo. El duelo de s&#237; mismo: tratamiento de la dimensi&#243;n irrepresentable de lo real de la muerte en el cine. &lt;i&gt;&#201;tica y Cine Journal,&lt;/i&gt; 10(1), 9&#8211;27. &lt;a href=&#034;https://doi.org/10.31056/2250.5415.v10.n1.29191&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://doi.org/10.31056/2250.5415.v10.n1.29191&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;de Fez, D. (2020). &lt;i&gt;Reina del grito. Un viaje por los miedos femeninos.&lt;/i&gt; Blackie Books.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gonz&#225;lez de Dios, J., Mart&#237;nez Gonz&#225;lez, C., &amp; Ruiz L&#225;zaro, P. J. (2013). Embarazo y parto en el cine (I): emociones y reflexiones. &lt;i&gt;Rev Pediatr Aten Primaria&lt;/i&gt;, 15(375), 177&#8211;188.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lanuza Avello, A., &amp; Ester Casas, B. (2017). La maternidad en el cine y la ficci&#243;n contempor&#225;neas. &lt;i&gt;SCIO. Revista de Filosof&#237;a&lt;/i&gt;, 13, 97&#8211;119.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Orellana, J. (2007). &lt;i&gt;Como en un espejo, drama humano y sentido religioso en el cine contempor&#225;neo&lt;/i&gt;. Editorial Encuentro.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Este trabajo ha sido financiado en el contexto del proyecto de investigaci&#243;n del Ministerio de Ciencia e Innovaci&#243;n con referencia PID2020-113054GB-I00&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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