<?xml 
version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet title="XSL formatting" type="text/xsl" href="https://journal.eticaycine.org/spip.php?page=backend.xslt" ?>
<rss version="2.0" 
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
>

<channel xml:lang="es">
	<title>Journal de Etica y Cine</title>
	<link>https://www.journal.eticaycine.org/</link>
	<description></description>
	<language>es</language>
	<generator>SPIP - www.spip.net</generator>
	<atom:link href="https://journal.eticaycine.org/spip.php?id_auteur=26&amp;page=backend" rel="self" type="application/rss+xml" />




<item xml:lang="es">
		<title>Any similarity with reality is mere coincidence</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Any-similarity-with-reality-is-mere-coincidence</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Any-similarity-with-reality-is-mere-coincidence</guid>
		<dc:date>2018-05-11T22:41:14Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Paula Guzm&#225;n</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;From the angle of fiction, the subjects and style of two Argentine series: Okupas and El Puntero are approached, putting forward the ethical and political implications of psychoanalysis. Two points of view are taken; the fiction that builds the series on social matters and the fictions that each subject builds, regarding the real they avoid, considering its irruption in moments of political and social relevance in Argentina&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Key words:&lt;/strong&gt; Psychoanalysis | Ethics | Politics | Fiction | Real&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-2-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 02 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Cualquier-semejanza-con-la-realidad-es-pura-coincidencia' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Cualquier-semejanza-con-la-realidad-es-pura-coincidencia</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Cualquier-semejanza-con-la-realidad-es-pura-coincidencia</guid>
		<dc:date>2018-04-11T17:30:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Paula Guzm&#225;n</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde el punto de la ficci&#243;n, se aborda la tem&#225;tica y el estilo de dos series argentinas: &lt;i&gt;Okupas&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;El Puntero&lt;/i&gt;, planteando las implicancias &#233;ticas y pol&#237;ticas del psicoan&#225;lisis. Se toman dos perspectivas: la ficci&#243;n que construyen las series sobre los temas sociales y las ficciones que construye cada sujeto, en cuanto al real que bordean, teniendo en cuenta su irrupci&#243;n en momentos pol&#237;ticos y sociales de relevancia en Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; Psicoan&#225;lisis | &#201;tica | Pol&#237;tica | Ficci&#243;n | Real&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Any-similarity-with-reality-is-mere-coincidence' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-2-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 02 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Tomando la premisa de Lacan &#8220;mejor pues que renuncie quien no pueda unir a su horizonte la subjetividad de su &#233;poca&#034; (Lacan, 1953: 309), es que se puede intentar abordar aquello que se presenta en dos series de la televisi&#243;n argentina, como &lt;i&gt;Okupas&lt;/i&gt; (2000) y &lt;i&gt;El Puntero&lt;/i&gt; (2011). Dos emisiones con una distancia temporal importante, y que aparecen en momentos de relevancia social: la primera, previamente a la crisis del 2001; la segunda, en un a&#241;o electoral significativo. &#191;Qu&#233; real golpean?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos decir que con la pel&#237;cula &lt;i&gt;Pizza, Birra y Faso&lt;/i&gt; (1998), se abre una serie de programas televisivos impregnados de un realismo absoluto, que comenz&#243; por &lt;i&gt;Okupas&lt;/i&gt;, al que le siguieron &lt;i&gt;Tumberos &lt;/i&gt; (2002), &lt;i&gt;Sol Negro&lt;/i&gt; (2003), entre otras, y como el ejemplo m&#225;s reciente podemos tomar &lt;i&gt;El Puntero&lt;/i&gt;. Las dos series en cuesti&#243;n se caracterizan por esa manera de irrumpir en la televisi&#243;n ignorando el imaginario de la clase media y en una frontera muy estrecha, casi imperceptible, entre la realidad y la ficci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Okupas&lt;/i&gt; es la historia de un joven de clase media y tres eventuales amigos de otro sector social, &#8220;marginal&#8221;, se puede decir, &#8220;de bajos recursos&#8221;. El punto de uni&#243;n es una casa que ocupan y la curiosidad del personaje de Ricardo (Rodrigo de la Serna) por vivir experiencias nuevas, ajenas previamente a &#233;l. Hay dos vertientes en la historia: el tr&#225;nsito de cuatro j&#243;venes por una Argentina devastada por la crisis antes del estallido del 2001, sin rumbo, sin anclaje a un ideal; y una historia de amigos y de amor, es decir, los lazos posibles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;El puntero&lt;/i&gt; muestra al Gitano (Julio Ch&#225;vez), un puntero pol&#237;tico que lleva al l&#237;mite sus ansias por mejorar la situaci&#243;n de su comuna y ser intendente de la misma, en el conurbano bonaerense. All&#237; nos encontramos con los manejos que rodean la pol&#237;tica y la militancia en nuestro tiempo y los lazos que unen a los personajes. Lejos de un mensaje ingenuo y ut&#243;pico, el espectador se encuentra con la cruda realidad de la pol&#237;tica, de sus bases en los barrios, en un sector al margen de la gran ciudad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La verdad tiene estructura de ficci&#243;n. &lt;br class='autobr' /&gt;
J. Lacan (1955)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, ya a partir de sus primeros casos de histeria, concluy&#243; que la verdad no se correspond&#237;a con la realidad, cada uno da sus propias versiones. El discurso anal&#237;tico mismo se insert&#243; en lo real de la civilizaci&#243;n con el relato de sus casos: Dora, Juanito, el Hombre de las Ratas, el Hombre de los Lobos, la Joven Homosexual. As&#237;, se hizo transmisible un modo de construir la historia de cada sujeto y las versiones que estos dan de la misma, en el dispositivo anal&#237;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan se apoya m&#225;s en ficciones literarias o filos&#243;ficas, con el fin de rubricar la lectura de los atolladeros de la subjetividad en el orden del discurso anal&#237;tico, tomando la perspectiva de que el artista nos lleva la delantera en cuanto a las ficciones humanas.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;El mundo de la ficci&#243;n es un universo soberano que nace del cerebro del autor y obedece a las leyes del arte, de la literatura. Se refleja en la forma y en la acci&#243;n de la obra. Cada detalle es una invenci&#243;n del autor (&#8230;) -&#191;no querr&#225;s decir que has inventado Auschwitz? -En un sentido es exactamente esto, en la novela me pertenece inventar y crear Auschwitz (Kert&#233;sz &amp; Dossier, 2008: 16)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Asistimos a un modo de construcci&#243;n particular de estas series, el estilo de su relato es hiperrealista. Se elije un lenguaje t&#233;cnico y discursivo particular: en &lt;i&gt;Okupas&lt;/i&gt;, actores en su mayor&#237;a desconocidos, un modo de filmar que incluye el sonido ambiente, casi como si un joven con la c&#225;mara en su hombro registrara sus experiencias cotidianas. En &lt;i&gt;El Puntero&lt;/i&gt;, si bien el modo de filmaci&#243;n y las elecciones de los actores es distinta, se repite el lenguaje y la est&#233;tica &#8220;callejera&#8221;. Y es esto lo que se transmite al espectador, una ilusi&#243;n de que lo que se est&#225; viendo es la realidad, escondi&#233;ndose el artificio que se ha montado para lograr el producto. La distancia entre espectador y serie se hace estrecha. Yendo m&#225;s all&#225; del mero entretenimiento, nos metemos en estas realidades, nos embarramos all&#237;, accediendo a situaciones un poco ajenas, un poco cercanas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero es solo una ilusi&#243;n. No estamos ante un documental ni un &lt;i&gt;reality show&lt;/i&gt;. Tomando lo que plantea K&#233;rtesz, no podemos decir que no es una ficci&#243;n, es una invenci&#243;n de sus creadores, que nombra, bordea un real: lo opaco de nuestra civilizaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Que la verdad tiene estructura de ficci&#243;n es algo completamente cierto, pero de un tiempo a esta parte la estructura de ficci&#243;n cubri&#243; la verdad, la absorbi&#243;. Sin duda la verdad prospera en ella, se multiplica, se pluraliza, pero est&#225; casi muerta. Ante esta decadencia ficcional de la verdad, se impone recurrir a lo real como lo que no tiene estructura de ficci&#243;n&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jacques-Alain Miller (2005)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Nos encontramos en estas series con que las ficciones son fr&#225;giles y lo real se toca por todas partes, como nos transmiti&#243; Miller en el &#250;ltimo congreso de la AMP: &#8220;&#8230; seg&#250;n los avances del binario capitalismo-ciencia, de manera desordenada, azarosa sin que se pueda recuperar una idea de armon&#237;a&#8221;. (Miller, 2012: 5).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vayamos entonces a la v&#237;a de lo que las series tienen para decir de la subjetividad de nuestro tiempo. De un lado, en &lt;i&gt;Okupas&lt;/i&gt; vemos la crisis de los ideales mostrada en su extremo, en una &#233;poca donde los que pod&#237;an, emigraban en masa hacia otros pa&#237;ses, y los que se quedaban, no encontraban su rumbo. Del otro, en &lt;i&gt;El Puntero&lt;/i&gt;, los espacios de exclusi&#243;n y de inclusi&#243;n que se generan en un momento donde la pol&#237;tica volvi&#243; a ser un significante posible para anclarse pero &#8220;no es m&#225;s una cuesti&#243;n de grandes ideales sino de peque&#241;as frases&#8221; (Miller, 2005: 2).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que vemos son las ficciones posibles para cada uno en medio del ocaso de la organizaci&#243;n colectiva de los modelos y la promoci&#243;n de sujetos sin referencia. Ricardo y sus amigos encuentran un lugar que hacen propio: una casa venida abajo que ocupan y arreglan, como grandes &lt;i&gt;bricoladores&lt;/i&gt; (Miller, 2004) . Asimismo vemos en Ricardo, m&#225;s que en los dem&#225;s, la b&#250;squeda de algo nuevo, lejos de la Facultad de Medicina, encontrando el robo, la violencia, las drogas, el sexo, el riesgo de su propia vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Gitano, enlazado al campo pol&#237;tico, cree que un cambio es posible, a&#250;n si para ello hay que &#8220;transar&#8221; con lo corrupto, en un contexto donde prima tambi&#233;n la violencia, las drogas, la muerte. Vemos como pasa por la coca&#237;na, el alcohol, el amor, la pol&#237;tica, ninguna soluci&#243;n basta por s&#237; sola: una se cae y las dem&#225;s tambi&#233;n, como un castillo de cartas. Y as&#237; se muestra al personaje, tratando de sostener su castillo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ambas series nos presentan que los sostenes hoy est&#225;n lejos de ser eternos y muy cerca de la fragilidad. En el cap&#237;tulo final, la contingencia, en ambas la muerte, las desbarata, las soluciones se disuelven, enfrentan al sujeto con su propio vac&#237;o. En &lt;i&gt;Okupas&lt;/i&gt;, cada uno toma un camino diferente, se separan, la casa queda atr&#225;s, en la historia; en &lt;i&gt;El Puntero&lt;/i&gt;, estalla la locura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muy lejos del &lt;i&gt;happy ending&lt;/i&gt; novelesco, y agregamos, anal&#237;tico. Podemos tomar la indicaci&#243;n de Miller&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;T&#233;rminos de Miller en El partenaire-s&#237;ntoma (2008)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; : las ficciones son versiones, en definitiva delirantes, acerca del goce. El psicoan&#225;lisis est&#225; orientado a revelar ese vac&#237;o estructural sobre el que se ha &#8220;delirado&#8221;. La ficci&#243;n, resultado de la operaci&#243;n de articulaci&#243;n S1-S2, es una labor de &lt;i&gt;poiesis&lt;/i&gt;, nos dice, una venda simb&#243;lica para cubrir la herida de la ausencia de escritura de la relaci&#243;n sexual, lo real, el agujero en la estructura.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Indudablemente, el psicoan&#225;lisis no es revolucionario. Sin duda, se dedica m&#225;s bien a poner en valor invariantes que a depositar sus esperanzas en cambios de orden pol&#237;tico (&#8230;) El psicoan&#225;lisis no es revolucionario, pero es subversivo, que no es lo mismo, es decir que va en contra de las identificaciones, los ideales, las palabras clave &lt;br class='autobr' /&gt;
Jacques-Alain Miller (2005)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Entendiendo la formaci&#243;n de los analistas m&#225;s all&#225; de todo ideal, de toda problem&#225;tica del ideal y de la norma, pero al mismo tiempo, orientados en la sociedad en la que viven y trabajan, en los debates que la inquietan, somos llamados hoy a decir algo sobre los sujetos errantes que nos muestran estas series y las soluciones temporarias que encuentran.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos plantear sus soluciones como &#8220;&#8230; br&#250;julas con que algunos sujetos intentan encontrarse en su propia perdici&#243;n (&#8230;) Lo decisivo es asumir la presencia viva y real de una referencia, no simplemente como un rumbo, pero s&#237; como una herramienta para enmarcar y lidiar con lo que no tiene referencias&#8221; (Laia: 2011).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este punto, entendemos a Lacan cuando propone servirse de las ficciones art&#237;sticas para la lectura de los atolladeros de la subjetividad de nuestro tiempo. &#8220;El psicoanalista no es autista. El psicoanalista no cesa de dirigirse al interlocutor benevolente, a la opini&#243;n ilustrada, a la que anhela conmover y tocar en favor de la causa anal&#237;tica&#8221; (Laurent, 2006).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos cernir all&#237; algo de la pol&#237;tica del psicoan&#225;lisis relacionada a sus principios &#233;ticos: ya que la &#233;poca produce sus propios tratamientos del goce, es conveniente hacer el esfuerzo de leerlos dej&#225;ndose ense&#241;ar, porque eso orienta respecto de un tratamiento posible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un analista lector, pero en una posici&#243;n de reserva en atenci&#243;n a los significantes amo de la demanda propiamente pol&#237;tica del Otro. Lejos de llevar a los sujetos a un final feliz hollywoodense, al orden de los beneficiados; lejos de ir hacia la cuesti&#243;n adaptativa, como es el caso de las terapias cognitivo-conductuales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;El psicoan&#225;lisis no puede determinar su objetivo y su fin en t&#233;rminos de adaptaci&#243;n de la singularidad del sujeto a normas, a reglas, a determinaciones estandarizadas de la realidad (&#8230;) queda a cada uno inventar una soluci&#243;n particular que se apoya en su s&#237;ntoma. La soluci&#243;n de cada uno puede ser m&#225;s o menos t&#237;pica, puede estar m&#225;s o menos sostenida en la tradici&#243;n y en las reglas comunes&#8221; (Laurent, &lt;i&gt;Op. Cit.&lt;/i&gt;) .&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Bibliograf&#237;a &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Coccoz, V. Ficciones y Semblantes (2010). El debate de la Escuela Lacaniana de Psicoan&#225;lisis del Campo Freudiano: &lt;a href=&#034;http://www.elp-debates.com&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.elp-debates.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Kert&#233;sz, I. &amp; Dossier K (2008). Francia : Actes Sud.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. Funci&#243;n y campo de la palabra y del lenguaje en psicoan&#225;lisis (1953). Escritos 1. Buenos Aires: Siglo XXI editores&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. La direcci&#243;n de la cura y los principios de su poder (1958). Escritos 2. Buenos Aires: Siglo XXI editores&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. Entrevista por estudiantes de la Universidad de Yale (1975). Scilicet n&#176; 6/7. Buenos Aires: Grama ediciones&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laia, S. Sobre la violencia y las drogas &#191;br&#250;julas del sujeto? (2011). Entrevista publicada en NEL- M&#233;xico: &lt;a href=&#034;http://www.nel-mexico.org&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.nel-mexico.org&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laurent, &#201;. Principios rectores del acto anal&#237;tico (2006). Blog de la AMP: &lt;a href=&#034;http://ampblog2006.blogspot.com.ar&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://ampblog2006.blogspot.com.ar&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J. A. El inconsciente es pol&#237;tico (2003). Revista Lacaniana de Psicoan&#225;lisis n&#176; 1, Buenos Aires: EOL&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J. A (2004) Piezas Sueltas. Curso in&#233;dito&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J. A., Laurent, &#201;. El Otro que no existe y sus comit&#233;s de &#233;tica (2005). Buenos Aires: Editorial Paid&#243;s&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J. A. (2005) Anguila. Transcripci&#243;n de la conferencia &#8220;Anguille en politique&#8221;, traducida al espa&#241;ol por Daniela Fern&#225;ndez, para P&#225;gina/12. Publicada en la edici&#243;n del 26 de abril de 2012.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J. A. El partenaire-s&#237;ntoma (2008). Buenos Aires: Editorial Paid&#243;s&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J. A. Hay un gran desorden en lo real, en el siglo XXI (2012).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan quotidien n&#176; 209: &lt;a href=&#034;http://www.lacanquotidien.fr&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.lacanquotidien.fr&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;T&#233;rminos de Miller en El partenaire-s&#237;ntoma (2008)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="https://journal.eticaycine.org/IMG/pdf/08_guzman_okupaselpuntero.pdf" length="195966" type="application/pdf" />
		

	</item>



</channel>

</rss>
