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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Entre los recuerdos y el olvido: un duelo</title>
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		<dc:date>2022-11-14T21:25:52Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mart&#237;n Exequiel Jes&#250;s Bertea</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de los personajes de Joel y Clementine en &lt;i&gt;Eternal sunshine of spotless mind&lt;/i&gt; (Michael Gondry, 2004) se realiza un abordaje desde el psicoan&#225;lisis sobre los recuerdos, el olvido, el tiempo, la pertinencia de la elaboraci&#243;n de un duelo y algunas breves coordenadas sobre el malestar de la &#233;poca, el discurso de la ciencia y sus efectos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras Clave:&lt;/strong&gt; duelo | recuerdos | olvido | ciencia | tiempo&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Eternal-sunshine-of-spotless-mind' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-12-Nro-3-" rel="directory"&gt;Volumen 12 | Nro 3 | Noviembre 2022&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Final y despu&#233;s: el tiempo l&#243;gico&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El t&#237;tulo de esta publicaci&#243;n &lt;i&gt;&#8220;El final y despu&#233;s. Duelos y melancol&#237;as&#8221;&lt;/i&gt; introduce una perspectiva de la dimensi&#243;n del tiempo con el adjetivo &#8220;final&#8221; y el adverbio &#8220;despu&#233;s&#8221;. En &lt;i&gt;Historia de la eternidad&lt;/i&gt; Borges nos advierte lo problem&#225;tico que resulta intentar definir qu&#233; es el tiempo en tanto no se puede reducir a la mera contabilidad de horas, d&#237;as, a&#241;os, etc.: &#8220;El tiempo es un problema para nosotros, un tembloroso y exigente problema, acaso el m&#225;s vital de la metaf&#237;sica; la eternidad, un juego o una fatigada esperanza&#8221; (Borges, 1936 [2019], p. 13).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se podr&#237;a suponer que el adverbio &#8220;despu&#233;s&#8221; nos compromete en una idea de lo sucesivo, de aquello que termina pero que sin embargo contin&#250;a. No es un final y punto sin posibilidad de volver a comenzar pero de acuerdo a c&#243;mo se transite ese final el despu&#233;s ser&#225; de una u otra manera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con la conjunci&#243;n &#8220;y&#8221; el despu&#233;s arrastra la marca del final, es decir, para poder instituir un despu&#233;s solo es posible recuperando algo del final. Esto ya supone una consideraci&#243;n de un duelo, de un tiempo para comprender necesario entre lo que finaliza y comienza. Dicho de otra forma: es volviendo sobre las marcas del final que el despu&#233;s se construye. En esta l&#237;nea de lectura algo se extrae: la direccionalidad del tiempo se desdibuja y el recordar implica volver sobre un tiempo pasado permitiendo una re-escritura de lo acontecido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Contin&#250;o con Borges como interlocutor cuya concepci&#243;n del tiempo incluye una circularidad que hace a&#241;icos la idea de lo sucesivo y una direcci&#243;n &#250;nica, sus comentarios ponen en cuesti&#243;n esta linealidad para introducirnos en su misterio:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una de esas oscuridades, no la m&#225;s ardua pero no la menos hermosa, es la que nos impide precisar la direcci&#243;n del tiempo. Que fluye del pasado hacia el porvenir es la creencia com&#250;n, pero no es m&#225;s il&#243;gica la contraria, la fijada en verso espa&#241;ol por Miguel de Unamuno:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Nocturno el r&#237;o de las horas fluye&lt;br class='autobr' /&gt; desde su manantial que es el ma&#241;ana&lt;br class='autobr' /&gt; eterno&#8230;&lt;/i&gt; (Borges, 1936 [2019], p.14)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;El tiempo l&#243;gico y el aserto de certidumbre anticipada&lt;/i&gt; (Lacan, 1945 [2014]) es un escrito del psicoanalista franc&#233;s que presenta de manera novedosa una dimensi&#243;n del tiempo. Desde el t&#237;tulo podemos advertirlo: el tiempo l&#243;gico se opondr&#237;a en primera instancia a un tiempo cronol&#243;gico y propone un entramado de consideraciones dial&#233;cticas sobre tres momentos distintos: el instante de ver, el tiempo para comprender y el momento de concluir, cada uno se presenta con una conjugaci&#243;n singular (instante, tiempo, momento).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estamos acostumbrados a un Lacan interesado en interpretar la &#233;poca que le tocaba transitar y este escrito no es una excepci&#243;n, lo dice as&#237;: &#8220;Pero, por poco que nuestro sofisma no deje de responder a alguna actualidad de nuestro tiempo&#8221; (p. 195).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque resulte obvio su &#233;poca no es la nuestra, entonces es importante hacernos la pregunta acerca de la pertinencia de un escrito que podr&#237;a considerarse pasado de tiempo y si podemos servirnos de &#233;l para localizar aspectos esenciales de nuestra &#233;poca junto a &#8220;El final y despu&#233;s. Duelos y melancol&#237;as&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Comento brevemente el argumento que Lacan presenta. El director de una c&#225;rcel les ofrece a tres prisioneros la libertad como recompensa a quien primero pueda resolver lo siguiente: hay cinco discos, tres blancos y dos negros, uno de ellos ser&#225; colocado a cada prisionero sin posibilidad de que puedan saber cu&#225;l es, no pueden decirse entre ellos el color del disco y tampoco hay medio donde puedan verlo reflejado. Se les dar&#225; todo el tiempo que necesiten para decir qu&#233; disco portan con la condici&#243;n de hacerlo con fundamentos l&#243;gicos. Destaco la importancia de todo el tiempo necesario. No explicar&#233; aqu&#237; el an&#225;lisis de Lacan y la soluci&#243;n del sofisma, para ello es menester remitirse al escrito completo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para llegar a un juicio sobre el color del disco es necesario pasar por las instancias mencionadas anteriormente: el instante de ver, seguido de un tiempo para comprender y un momento de concluir. Esto implica que ese momento final no se obtiene de un solo golpe, es necesario el trayecto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El instante de ver es el instante de la mirada, es un tiempo instant&#225;neo en el que un sujeto puede localizar las coordenadas del problema en cuesti&#243;n y se formula un enunciado acerca de &#233;ste que solo &#8220;se cristaliza en hip&#243;tesis aut&#233;ntica&#8221; (Lacan, 1945 [2014], p. 200) en el tiempo siguiente. Para comprender (segundo momento) hace falta tiempo y el sujeto puede hacerse de todo el tiempo necesario, es un tiempo de meditaci&#243;n que va a &#8220;apuntar a la inc&#243;gnita real del problema&#8221; (p. 200). Esta segunda instancia finaliza en &#8220;el momento de concluir el tiempo para comprender&#8221; (p. 201) y el sujeto llega a un juicio sobre el color de su disco y se precipita a decir qu&#233; color lleva en sus espaldas en un acto sin garant&#237;as, en tanto resta que el director de la c&#225;rcel lo confirme. El t&#237;tulo del escrito hace referencia a este acto: llegar a un aserto de certidumbre anticipada implica concluir sin garant&#237;as, necesario en alg&#250;n momento para que &#8220;todo el tiempo&#8221; del que se dispuso tenga sentido: &#8220;Finalmente, el juicio asertivo se manifiesta aqu&#237; por un acto&#8221; (p. 203).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me detengo aqu&#237; y traigo nuevamente la pregunta que lo motiva &#191;nos podemos servir de este escrito para localizar aspectos esenciales de nuestra &#233;poca? Respondo que s&#237; en tanto la nuestra est&#225; marcada por una incesante prisa y vertiginosidad, el tiempo parece agotarse, &#8220;no hay tiempo&#8221; es el sintagma que se nos ofrece desde ciertos discursos que imponen resolver y actuar sin tiempo. El discurso amo &#8220;no desea saber nada en absoluto, lo que desea un verdadero amo es que la cosa marche&#8221; (Lacan, 1969-1970 [2013], p. 22). Para establecer un despu&#233;s es necesario primero localizar un final, permitirse un instante de ver y un tiempo para comprender ese final. El &#8220;despu&#233;s&#8221;, que podemos homologar al momento de concluir, solo vendr&#225; como resultado de un movimiento que incorpore estas dos instancias anteriores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El final y el despu&#233;s corresponden a dos momentos distintos entre los cuales un sujeto tiene que insertar una pausa para no quedar atorados en el sentido com&#250;n de la direcci&#243;n del tiempo lineal que Borges nos advierte y el discurso corriente consiente. Aprehender un final incorporando el instante de ver y el tiempo para comprender es la propuesta &#233;tica que el psicoan&#225;lisis introduce dando lugar a un duelo, en el que alguien pueda preguntarse sobre ese final. En cambio, si lo importante solo es el despu&#233;s, el riesgo es la melancol&#237;a (no como categor&#237;a cl&#237;nica) sino como fen&#243;meno de no saber qu&#233; fue de ese final, qu&#233; se perdi&#243;, qu&#233; concluy&#243;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el curso &lt;i&gt;Un esfuerzo de poes&#237;a&lt;/i&gt; (Miller, 2016, p. 157) dice que &#8220;no ser partidarios del presente eterno es tambi&#233;n renunciar a la nostalgia&#8221;, resulta necesario escandir un final para que la nostalgia no sea el afecto que se imponga. El discurso de la ciencia ofrece diversos &lt;i&gt;gadgets&lt;/i&gt; que imposibilitan hacer del final un momento conclusivo. Dicho de otro modo: si un objeto del mercado viene a obturar lo real de una p&#233;rdida, la nostalgia, depresi&#243;n y melancol&#237;a aparecen como afectos dominantes, atravesar lo que es del orden de la angustia hace posible un nuevo comienzo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &lt;i&gt;Duelo y melancol&#237;a&lt;/i&gt; (Freud, 1917 [2013]) define el duelo como &#8220;la reacci&#243;n frente a la p&#233;rdida de una persona amada (...) El objeto tal vez no est&#225; realmente muerto, pero se perdi&#243; como objeto de amor&#8221;, no es un estado patol&#243;gico y por lo tanto no requiere de tratamiento, no hay curarlo: un &#8220;trabajo de duelo&#8221; se &#8220;ejecuta pieza por pieza con un gran gasto de tiempo&#8221; (pp. 241-243) y &#8220;necesita tiempo para ejecutar detalle por detalle la orden que dimana del examen de realidad; y cumplido ese trabajo, el yo ha liberado su libido del objeto perdido&#8221; (p. 250).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos advertir la importancia que Freud otorga al tiempo necesario para que un duelo se transite, no hay una medida, no se puede determinar el tiempo de trabajo de duelo que le llevar&#225; a cada quien en t&#233;rminos de cifras. Adem&#225;s, la propuesta &#8220;duelos y melancol&#237;as&#8221; incorpora el plural, dimensi&#243;n &#233;tica a considerar para dar lugar a la singularidad y no hacer del duelo un &#8220;para todos igual&#8221; que conduce con mucha facilidad a la patologizaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eterno resplandor de una mente sin recuerdos: entre poes&#237;a y ciencia&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dirigida por Michael Gondry y con el gui&#243;n de Charlie Kaufman se estrena en Argentina en el a&#241;o 2004 con el t&#237;tulo original &lt;i&gt;&#8220;Eternal sunshine of spotless mind&#8221;&lt;/i&gt; y la traducci&#243;n en Hispanoam&#233;rica &lt;i&gt;&#8220;Eterno resplandor de una mente sin recuerdos&#8221;&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El argumento de la pel&#237;cula est&#225; tomado de un verso de Alexander Pope (1717), de su obra &lt;i&gt;Elo&#237;sa a Abelardo.&lt;/i&gt; Existen numerosas traducciones de esta obra en la que el poeta en una ep&#237;stola en verso retrata aquella historia de amor. Mary (Kirsten Dunst) es quien lo reproduce: &#8220;&#191;cu&#225;n feliz es la suerte de la inocente vestal? Al mundo olvida y el mundo la olvid&#243;. Eterno resplandor de la mente sin recuerdos. Acepta todas las plegarias y renuncia a todos los deseos.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1542 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L236xH321/28db59150b4844f8ceb6a907b7a0e228--michel-gondry-au-cinema-42a50.jpg?1775205389' width='236' height='321' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;La otra referencia que encontramos y que tambi&#233;n forma parte del argumento es un aforismo de Nietzsche que entiendo se encuentra en &lt;i&gt;M&#225;s all&#225; del bien y del mal. Preludio de una filosof&#237;a del futuro&lt;/i&gt;, obra que sale a la luz en el a&#241;o 1886 [2015]. Nuevamente es Mary de quien la escuchamos: &#8220;Benditos son los olvidadizos: les ganan la batalla hasta a sus errores&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tanto el verso como el aforismo abordan la memoria y el olvido. La pel&#237;cula nos presenta una historia de amor entre Joel (Jim Carrey) y Clementine (Kate Winslet), sus encuentros y desencuentros. Comienza con la escena en la que Joel est&#225; pr&#243;ximo a tomar el tren que lo lleva a su trabajo y de repente una necesidad, un impulso lo hace correr hacia el tren que va a Montauk. All&#237; se encontrar&#225; con Clementine y entonces el director nos hace creer que es el comienzo de la relaci&#243;n. Sin embargo, conforme avanzan las escenas descubrimos que si no se reconocen o no se recuerdan es porque ambos se han sometido a un proceso que les borra los recuerdos, uno a otro se han olvidado con el auxilio de la ciencia luego de haber tomado la decisi&#243;n de cortar el v&#237;nculo que los une.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es Clementine quien primero acude a la cl&#237;nica &lt;i&gt;&#8220;Lacuna Inc.&#8221;&lt;/i&gt; dirigida por el Dr. Howard (Tom Wilkinson) y mediante una intervenci&#243;n que opera sobre el cerebro, sobre el &#243;rgano, Clementine no recordar&#225; finalizado este proceso qui&#233;n es Joel y se despertar&#225; como si esa relaci&#243;n nunca hubiera sucedido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando Joel descubre que Clementine lo ha borrado de su vida decide seguir por el mismo camino. Pide una cita con el Dr. Howard y le demanda que inmediatamente comience con el procedimiento para no recordar a Clementine y soportar el dolor que aquella ruptura le ocasiona. El procedimiento para Joel, para Clementine y para cualquiera que llegue a esa cl&#237;nica es el mismo, no hay diferencia, no se interroga por qu&#233; se quiere olvidar, qu&#233; se demanda, se aplica un protocolo siendo para todos el mismo. En palabras del Dr. Howard: &#8220;As&#237;, cuando despierte por la ma&#241;ana, se hallar&#225; en su propia cama como si no hubiera pasado nada. Lo esperar&#225; una vida nueva.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &lt;i&gt;Intervenciones y textos 1&lt;/i&gt; (Lacan, 1966 [2014]), encontramos una ponencia de Lacan en el Colegio de Medicina en la Salp&#234;tri&#232;re en una mesa redonda que llevaba por t&#237;tulo: &lt;i&gt;Psicoan&#225;lisis y medicina&lt;/i&gt;. Lacan interroga cu&#225;l es el lugar que tiene el psicoan&#225;lisis en la medicina y har&#225; una fuerte cr&#237;tica a la funci&#243;n del m&#233;dico se&#241;alando el grado de &#8220;aceleraci&#243;n&#8221; de la ciencia &#8220;en la vida com&#250;n&#8221; (p. 87): el desamor &#191;no forma parte de la vida com&#250;n?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tambi&#233;n dar&#225; algunas referencias sobre el v&#237;nculo entre medicina y ciencia: &#8220;la medicina entr&#243; en su fase cient&#237;fica en tanto surgi&#243; un mundo que, en lo sucesivo, exige los condicionamientos necesarios en la vida de todos en la medida que la presencia de la ciencia incluye a todos en sus efectos&#8221; (Lacan, 1966 [2014], p. 88).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jacques- Alain Miller (2016) en su curso citado en el apartado anterior tambi&#233;n se&#241;ala c&#243;mo la medicina es cada vez m&#225;s cient&#237;fica y propone al psicoan&#225;lisis &#8220;como un refugio contra el discurso de la ciencia que invade las diferentes actividades humanas&#8221; (p. 21). Ambos autores coinciden en la intromisi&#243;n de la ciencia y un discurso de la ciencia en la vida cotidiana, en lo corriente. El amor y el desamor es incorporado a un mercado que se ofrece como posible para que el primero suceda y el segundo no aparezca. En cambio &#8220;el psicoan&#225;lisis tom&#243; a su cargo el residuo no cient&#237;fico, no cientifizable, de la medicina&#8221; (p. 21).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es en esta direcci&#243;n donde es posible interrogar la funci&#243;n del m&#233;dico absorbida por el discurso cient&#237;fico: &#8220;&#191;D&#243;nde est&#225; el l&#237;mite en que el m&#233;dico debe actuar y a qu&#233; debe responder? A algo que se llama la demanda&#8221; (Lacan, 1966 [2014], p. 90). En esta cita se dibuja una funci&#243;n posible para el m&#233;dico que introduce una dimensi&#243;n &#233;tica, la posibilidad de cuestionar c&#243;mo &#8220;el poder de la ciencia brinda a todos la posibilidad de ir a pedirle al m&#233;dico su cuota de beneficios con un objetivo preciso inmediato&#8221;. Pero &#191;qu&#233; es la demanda? Acostumbrados a un Lacan con su rasgo de hermetismo en varios de sus conceptos encontramos en esta ponencia una definici&#243;n simple que permitir&#225; seguir el desarrollo, dice as&#237;:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;no es necesario ser psicoanalista, ni siquiera m&#233;dico, para saber que cuando cualquiera, nuestro mejor amigo, sea hombre o mujer, nos pide algo, esto no es para nada id&#233;ntico, e incluso a veces es diametralmente opuesto, a aquello que desea. (Lacan, 1966 [2014], p. 91)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;&lt;div class='spip_document_1543 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L368xH654/a16b83fd57b1c8978514bb77ce7d5328-d745d.jpg?1775205389' width='368' height='654' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Con la ayuda de estas referencias resulta un poco m&#225;s claro el modo de intervenir del Dr. Howard quien no interroga el beneficio inmediato que se le demanda, apoyado en sus aparatos tecnol&#243;gicos interviene sin considerar lo diametralmente opuesto que pueda haber en juego en ese pedido. Es por esto que el procedimiento fracasa y Joel podr&#225; escabullirse en recuerdos que no ingresaron en el protocolo de bienvenida, y adem&#225;s queda en evidencia que no deseaba deshacerse de los recuerdos con Clementine, aunque lo haya pedido. Es lo que se sit&#250;a m&#225;s all&#225; de la demanda lo que no ingresa en el campo cient&#237;fico, es lo no cientifizable y por lo tanto no escuchado en el pedido. No se le ofrece a Joel y a Clementine un dispositivo que d&#233; lugar a la palabra, a la posibilidad de reescribir la historia, a la instalaci&#243;n de un instante de ver y un tiempo para comprender ese final, por lo que el final no ser&#225; tal y los personajes se reencuentran. El sujeto que la ciencia desecha, aquel que no ingresa en las cifras, en los n&#250;meros, en la estad&#237;stica, es el sujeto que el psicoan&#225;lisis aloja en la singularidad. &#8220;Final-despu&#233;s&#8221; es una oferta del Dr. Howard sin escansiones entre un momento y el otro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto va de la mano con un discurso de actualidad que presenta &#8220;su impaciencia por eliminar todo lo que pueda obstaculizar el retorno de la tensi&#243;n a su nivel m&#225;s bajo&#8221; (Miller, 2016, pp. 46-47), es decir, un ideal de cierta homeostasis que haga desaparecer aquello que perturba este estado junto a la idea de felicidad que hay que perseguir y conseguir a como de lugar. El hombre moderno &#8220;piensa dominar el tiempo, es decir, que no cree que exista lo irreparable. Cuando hay trauma, se precipita a borrarlo, reabsorberlo&#8221; (p. 156). En la pel&#237;cula podemos ubicar el trauma como el punto de ruptura del v&#237;nculo amoroso y que ambos deciden borrar en tanto altera el estado de bienestar buscando un feliz ma&#241;ana. La &#250;ltima moda, la de ahora, es antag&#243;nica a la elaboraci&#243;n de duelo. De esta forma ofrece a Joel y a Clementine la posibilidad de un retorno a un &lt;i&gt;statu quo ante&lt;/i&gt;, a un estado anterior sin marcas de lo acontecido suprimiendo lo que es del orden de la angustia: &#8220;Es un objetivo muy importante saber si la angustia va a desaparecer de la experiencia del hombre del siglo XXI o si seguir&#225; siendo una experiencia humana&#8221; (Miller, 2016, p. 268).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Qu&#233; ser&#237;a ser humano sin recuerdos y angustia? Estar&#237;amos pr&#243;ximos a una m&#225;quina. Se puede ubicar c&#243;mo el cerebro es el objeto de estudio por excelencia en la actualidad, &#8220;el prefijo amo es neuro-&#8221; (Miller, 2015, p. 141). Este autor propone tambi&#233;n considerar que el cognitivismo se sostiene de la creencia fundamental de que el ser humano es una m&#225;quina que procesa informaci&#243;n: &#8220;recibe informaci&#243;n, input, para luego procesarla y escupirla&#8221; (Miller, 2015, pp.141-142). &lt;i&gt;&#8220;Lacuna Inc.&#8221;&lt;/i&gt; y el Dr. Howard lo confirma, el recuerdo es tratado como informaci&#243;n que hay que borrar, que eliminar como si fuera un dato de una computadora que se coloca en la papelera y ya no existe m&#225;s. Pero es posible hacer una distinci&#243;n desde el psicoan&#225;lisis entre el funcionamiento del &#243;rgano (cerebro) y la actividad ps&#237;quica. El creador del psicoan&#225;lisis, pese a ser neur&#243;logo, no dirigi&#243; sus estudios sobre el prefijo neuro, sino que avanz&#243; en el estudio de la realidad ps&#237;quica:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;De lo que llamamos nuestra psique (vida ps&#237;quica), nos son consabidos dos t&#233;rminos: en primer lugar, el &#243;rgano corporal y escenario de ella, el enc&#233;falo (sistema nervioso) y, por otra parte, nuestros actos de conciencia, que son dados inmediatamente y que ninguna descripci&#243;n nos podr&#237;a transmitir (...) Suponemos que la vida an&#237;mica es la funci&#243;n de un aparato al que atribuimos ser extenso en el espacio y estar compuesto por varias piezas; nos lo representamos, pues, semejante a un telescopio, un microscopio, o algo as&#237;. (Freud, 1940 [2013], p. 143)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Podemos deducir de esta cita que el funcionamiento del sistema nervioso y su localizaci&#243;n no es suficiente para la comprensi&#243;n de la vida ps&#237;quica, por m&#225;s que exista un conocimiento de la funcionalidad del cerebro no da un entendimiento de la vida an&#237;mica: &#8220;Esto es obra de la funci&#243;n del lenguaje&#8221; (Freud, 1940 [2013]), p. 160).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Regreso a la pel&#237;cula. Joel y Clementine se precipitan en una suerte de pasaje al acto a borrarse los recuerdos y la vida compartida, un fuerte rechazo al saber comanda la vida de estos personajes en un movimiento que va en la direcci&#243;n opuesta a una pregunta que los interrogue. Si propongo un an&#225;lisis que cuestiona la cl&#237;nica &lt;i&gt;&#8220;Lacuna Inc.&#8221;&lt;/i&gt; del Dr. Howard, tambi&#233;n es importante precisar c&#243;mo Clementine y Joel deciden no querer saber sobre su elecci&#243;n de amor, el desencuentro, lo imposible y sus avatares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, cuando Clementine va desapareciendo de los recuerdos de Joel, &#233;ste decide conservarlos y el director nos muestra hermosas secuencias de &#233;l y ella intentando encontrar refugio en palabras y otros recuerdos. Estas escenas muestran la angustia de Joel de no poder despertar y detener el proceso, y nos advierten de los efectos irreversibles que la ciencia puede producir sobre un cuerpo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente cuando parec&#237;a que todos los recuerdos han sido borrados y Joel despierta con un feliz ma&#241;ana como se le hab&#237;a garantizado, el director nos lleva a la escena primera y descubrimos que el impulso que precipita a Joel en esa otra direcci&#243;n es el resto de una palabra de Clementine que no pudo ser eliminada (lo no cientifizable). La historia tendr&#225; un nuevo comienzo y gracias a Mary (quien decidi&#243; olvidar al Dr. Howard) descubren ese extra&#241;o procedimiento al que se sometieron, y as&#237; la historia entre Joel y Clementine tendr&#225; un nuevo comienzo. Por &#250;ltimo, si el Dr. Howard propone un feliz ma&#241;ana es sobre el supuesto de que el objeto de amor puede ser cualquiera, desestimando que las condiciones de amor se inscriben en un punto muy preciso &#8220;en el lugar exacto donde no hay relaci&#243;n sexual&#8221; (Miller, 2015, p. 25). Esto puede explicar el fracaso entre Patrick (Elijah Wood) y Clementine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;S&#225;bato: la m&#225;quina y los engranajes&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el ensayo &lt;i&gt;Hombres y engranajes&lt;/i&gt; (S&#225;bato, 1951 [2003]) introduce algunas ideas acerca de la relaci&#243;n del ser humano con la m&#225;quina y sus efectos. Son varias las aristas que el autor propone para pensar esta relaci&#243;n con diversos momentos hist&#243;ricos. Las reflexiones que tomar&#233; para este &#250;ltimo apartado son dos: el cuestionamiento que hace de la idea de progreso; y lo que se&#241;ala en la introducci&#243;n a este ensayo como &lt;i&gt;&#8220;la deshumanizaci&#243;n de la humanidad&#8221;&lt;/i&gt; (p. 17).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este ensayo aparece pocos a&#241;os despu&#233;s finalizada la segunda guerra mundial por lo que este evento tiene impacto sobre la idea de progreso que cuestiona. Tambi&#233;n nos presenta al ser humano de esa &#233;poca (podemos suscribir a esta idea hoy) en un punto de soledad que la m&#225;quina no logra eliminar, hay una soledad intr&#237;nseca a la condici&#243;n humana que es irreductible: &#8220;aunque la soledad del hombre es perenne (&#8230;) la soledad de la criatura humana se ten&#237;a que revelar con toda su aterradora figura en este crep&#250;sculo de la civilizaci&#243;n maquinista&#8221; (S&#225;bato, 1951 [2003]), p. 19).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La propuesto sobre aquello que deshumaniza est&#225; fundada en la introducci&#243;n de la cantidad, la cifra y lo medible en la experiencia humana. Todo necesita medirse, si &#8220;el tiempo es oro, es natural que se lo mida, y que se lo mida minuciosamente&#8221; (S&#225;bato, 1951 [2003], p. 30). Esta cita que tiene m&#225;s de un decalustro introduce una perspectiva del tiempo que no se tiene que perder y el malestar que ocasiona frente a la necesidad de estar haciendo algo (actualidad), contrariamente a lo que nos propone el escritor uruguayo Levrero (2022): &#8220;Lo imprescindible, no ya para escribir sino para estar realmente vivo, es el tiempo de ocio. Mediante el ocio es posible armonizarse con el propio esp&#237;ritu, o al menos prestarle algo de la atenci&#243;n que merece&#8221;. Para S&#225;bato (1951, [2003], p. 33) el conocimiento t&#233;cnico releva las &#8220;preocupaciones metaf&#237;sicas&#8221; y por lo tanto la angustia como condici&#243;n de la humanidad. Este es uno de los puntos que lo lleva a cuestionar la idea de progreso y la idea del ser humano como m&#225;quina:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Si el mundo matematizable fuera el &#250;nico verdadero, no solo ser&#237;a ilusorio un castillo so&#241;ado, con sus damas y juglares: tambi&#233;n lo ser&#237;an los paisajes de la vigilia, la belleza de un lied de Schubert, el amor. O por lo menos ser&#237;a ilusorio lo que en ellos nos emociona. (p. 53)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;A lo medible el autor le agrega tambi&#233;n la velocidad y en su cr&#237;tica de la civilizaci&#243;n m&#225;quina cobra importancia la masa por sobre la singularidad, haciendo un contrapunto entre la humanidad y la masa definiendo a &#233;sta &#250;ltima como &#8220;ese conjunto de seres que han dejado de ser criaturas humanas para convertirse o para ser convertidos en objetos numerados, fabricados en serie&#8221; (Sabato, 1951 [2003], p. 107). Esto trae como corolario una &#237;ntima reflexi&#243;n del autor &#8220;esta es la primera vez en que el hombre se ha hecho completamente problem&#225;tico, ya que adem&#225;s de no saber lo que es, tambi&#233;n &lt;i&gt;sabe que no sabe&#8221;&lt;/i&gt; (p. 126). La humanidad queda subordinada a la m&#225;quina, confundi&#233;ndose la una con la otra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto no supone estar en desacuerdo con la ciencia y sus avances sino poner en discusi&#243;n el discurso que se ofrece como garante de una verdad incuestionable y las consecuencias de ello, y qu&#233; lugar se la da a quien queda por fuera de este discurso. Por eso para el escritor argentino es imperioso &#8220;recuperar aquel sentido de la t&#233;cnica y la ciencia, fijar sus l&#237;mites, concluir con su religi&#243;n. Pero ser&#237;a necio prescindir de ella en nombre del ser humano, porque al fin de cuentas son tambi&#233;n producto de su esp&#237;ritu&#8221; (Sabato, 1951 [2003], p. 133). Para concluir en &#8220;La m&#225;quina de ser feliz&#8221; Charly Garc&#237;a (2017) nos regala unos versos que bien podr&#237;an haber sido escritos por S&#225;bato:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Pedimos perd&#243;n&lt;br class='autobr' /&gt; Corriendo, enmascarando el fin&lt;br class='autobr' /&gt; Por eso te busqu&#233;, por eso dise&#241;&#233;&lt;br class='autobr' /&gt; La m&#225;quina de ser feliz&lt;br class='autobr' /&gt; Plateada y lunar&lt;br class='autobr' /&gt; Remotamente digital&lt;br class='autobr' /&gt; No tiene que hacer bien, no tiene que hacer mal&lt;br class='autobr' /&gt; Es inocencia artificial&lt;br class='autobr' /&gt; Prende y se apaga sola&lt;br class='autobr' /&gt; Sale despu&#233;s de hora&lt;br class='autobr' /&gt; Hay tanta gente sola&lt;br class='autobr' /&gt; Hoy tanta gente llora&lt;br class='autobr' /&gt; Con forma de un pez&lt;br class='autobr' /&gt; Nadando en mares de Ravel&lt;br class='autobr' /&gt; No s&#233; si la rob&#233;, no s&#233; si la ped&#237;&lt;br class='autobr' /&gt; O simplemente estuvo ah&#237;&lt;br class='autobr' /&gt; Un d&#237;a se me fue &lt;br class='autobr' /&gt; Ese d&#237;a yo volv&#237; a re&#237;r&lt;br class='autobr' /&gt; Y la felicidad no existe en soledad&lt;br class='autobr' /&gt; La m&#225;quina no puede dar&lt;br class='autobr' /&gt; Prende y se apaga sola&lt;br class='autobr' /&gt; Sale despu&#233;s de hora&lt;br class='autobr' /&gt; La m&#225;quina de ser feliz&lt;br class='autobr' /&gt; Hay tanta gente sola&lt;br class='autobr' /&gt; Hoy tanta gente llora&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Bibliograf&#237;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Borges, J. (1936 [2019]). &lt;i&gt;Historia de la eternidad&lt;/i&gt;. Sudamericana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1917 [2013]). Duelo y melancol&#237;a. En &lt;i&gt;Obras Completas. Tomo XIV.&lt;/i&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Amorrortu.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1940 [2013]). Esquema del psicoan&#225;lisis. En &lt;i&gt;Obras Completas. Tomo XXIII.&lt;/i&gt; Amorrortu.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Garc&#237;a, C. (2017). La m&#225;quina de ser feliz [Canci&#243;n]. En &lt;i&gt;Random,&lt;/i&gt; Sony Music Entertainment Argentina S.A.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gondry, M. (Director). (2004). &lt;i&gt;Eternal sunshine of spotless mind&lt;/i&gt;. [Pel&#237;cula]. Anonymous Content. This Is That Productions.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1945 [2014]). El tiempo l&#243;gico y el aserto de certidumbre anticipada. Un nuevo sofisma. En &lt;i&gt;Escritos 1&lt;/i&gt;. Siglo veintiuno editores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1966 [2014]). Psicoan&#225;lisis y medicina. En &lt;i&gt;Intervenciones y textos 1.&lt;/i&gt; Manantial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1969-1970). El reverso del psicoan&#225;lisis en &lt;i&gt;El Seminario de Jacques Lacan. Libro 17.&lt;/i&gt; Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Levrero, M. (24 de agosto, 2022). Entrevista imaginaria a Mario Levrero. &lt;i&gt;Blog Escritores.&lt;/i&gt; &lt;a href=&#034;https://www.casadeletras.ar/2022/08/24/entrevista-imaginaria/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.casadeletras.ar/2022/08/24/entrevista-imaginaria/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J-A. (2002-2003). Un esfuerzo de poes&#237;a. En &lt;i&gt;Los cursos psicoanal&#237;ticos de Jacques-Alain Miller.&lt;/i&gt; Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J-A. (2007-2008). Todo el mundo es loco. En &lt;i&gt;Los cursos psicoanal&#237;ticos de Jacques-Alain Miller&lt;/i&gt;. Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nietzsche, F. (1886 [2015]). &lt;i&gt;M&#225;s all&#225; del bien y del mal. Preludio de una filosof&#237;a del futuro.&lt;/i&gt; Ediciones Lea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#225;bato, E. (1951). &lt;i&gt;Hombres y engranajes.&lt;/i&gt; Seix Barrial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pope, A. (1717). &lt;i&gt;Elo&#237;sa a Abelardo.&lt;/i&gt; &lt;a href=&#034;https://www.lacoladerata.co/cultura/versos/eloisa-a-abelardo/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.lacoladerata.co/cultura/versos/eloisa-a-abelardo/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Between memories and oblivion: a duel</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Eternal-sunshine-of-spotless-mind</link>
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		<dc:date>2022-11-11T18:39:58Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mart&#237;n Exequiel Jes&#250;s Bertea</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;From the characters of Joel and Clementine in &lt;i&gt;Eternal sunshine of spotless mind&lt;/i&gt;, an approach is made from psychoanalysis on memories, forgetting, time, the relevance of the elaboration of a duel and some brief coordinates on the malaise of the time, the discourse of science and its effects.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; duel | regards | forgot | science | time&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-12-No-3-" rel="directory"&gt;Volumen 12 | N&#176; 3&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Entre-los-recuerdos-y-el-olvido-un-duelo' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Entre los recuerdos y el olvido: un duelo&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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