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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Monstruos contempor&#225;neos</title>
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		<dc:date>2026-03-14T14:58:52Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Aldana Arg&#252;ello Valenzuela, Ignacio Trovato, Luc&#237;a Amatriain, Paula Mastandrea</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires &lt;br class='autobr' /&gt; El n&#250;cleo etimol&#243;gico de la palabra monstruo no remite en su origen a lo horrible o espeluznante, sino a la advertencia. Derivada del lat&#237;n monstrum, nombra aquello que muestra, que saca a la luz lo que permanec&#237;a tras las sombras. Se presenta como una irrupci&#243;n que vuelve visible lo oculto, aquello que no sab&#237;amos &#8211;o no quer&#237;amos saber&#8211; y que, precisamente por eso, nos convoca. &lt;br class='autobr' /&gt;
En ese sentido, la novela Frankenstein o El Moderno Prometeo, publicada por Mary (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-16-Nro-1-Marzo-2026-" rel="directory"&gt;Volumen 16 | Nro 1 | Marzo 2026&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El n&#250;cleo etimol&#243;gico de la palabra monstruo no remite en su origen a lo horrible o espeluznante, sino a la advertencia. Derivada del lat&#237;n &lt;i&gt;monstrum&lt;/i&gt;, nombra aquello que muestra, que saca a la luz lo que permanec&#237;a tras las sombras. Se presenta como una irrupci&#243;n que vuelve visible lo oculto, aquello que no sab&#237;amos &#8211;o no quer&#237;amos saber&#8211; y que, precisamente por eso, nos convoca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En ese sentido, la novela &lt;i&gt;Frankenstein&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;El Moderno Prometeo&lt;/i&gt;, publicada por Mary Shelley en 1818, inaugura una de las figuras monstruosas m&#225;s persistentes de la modernidad formulando una pregunta que sigue vigente: &#191;de qu&#233; nos advierte ese cuerpo ensamblado, animado por la ciencia y luego abandonado? &#191;Qu&#233; viene a mostrar &lt;i&gt;Frankenstein&lt;/i&gt; sobre la ambici&#243;n humana, sobre los l&#237;mites del saber, sobre un hombre que avanza sin responsabilidad sobre los efectos de su accionar? En sus variantes literarias y cinematogr&#225;ficas, la criatura de Frankenstein siempre encarn&#243; un exceso en relaci&#243;n a la ciencia como pretensi&#243;n de dominio de lo real.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es lo que plantea el art&#237;culo central de este n&#250;mero &#8220;Creadores y padres en el mito de Frankenstein&#8221; de Eduardo Laso, que establece la diferencia entre el gesto de filiar una criatura y el af&#225;n creacionista de la ciencia. Desde una perspectiva complementaria, el trabajo de Tomas Gaete Altamirano &#8220;Un Monstruo Melanc&#243;lico: un an&#225;lisis psicoanal&#237;tico del Dr&#225;cula de Coppola&#8221; presenta el problema en torno a la figura de Dr&#225;cula, otro monstruo c&#233;lebre de la literatura y el cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La referencia al mito de Prometeo inscribe la novela de Shelley en una cr&#237;tica al optimismo positivista respecto a la posibilidad de expandir los l&#237;mites de la ciencia en el dominio de la vida. Es que el fuego robado a los dioses no ilumina sin un resto&#8230; Serapio Estanislao Cazana Canchis reflexiona al respecto en su texto &#8220;La &#233;tica prometeica en la pel&#237;cula Oppenheimer: riesgo, incertidumbre y ambivalencias&#8221;, proponiendo tanto un recorrido por las contradicciones del &lt;i&gt;ethos&lt;/i&gt; en relaci&#243;n al mito prometeico como una novedosa actualizaci&#243;n de dicho mito a partir del film &lt;i&gt;Oppenheimer&lt;/i&gt;. Asimismo, el libro &lt;i&gt;Prometeo en Occidente&lt;/i&gt; de Javier Aliaga analiza las resonancias del mito y su eficacia para plasmar la relaci&#243;n ambivalente que la cultura mantiene con sus propias creaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De los mitos fundantes a las figuras contempor&#225;neas, los monstruos contin&#250;an cumpliendo su funci&#243;n de se&#241;alamiento. Pero no todos provienen del exterior ni llevan un aspecto desagradable. El mito de Narciso, rele&#237;do en clave contempor&#225;nea, deja entrever otra figura atractivamente monstruosa: la del doble, la despersonalizaci&#243;n y el repliegue mort&#237;fero sobre la propia imagen. En &#8220;Black Swan: la mancilla del yo en el doble del espart&#237;culo espejo&#8221;, Ignacio Rold&#225;n Mart&#237;nez lo expone con claridad: no hay aqu&#237; una criatura desagradable que irrumpe desde afuera, sino una subjetividad que se fractura al identificarse con un ideal imposible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y en esta fascinaci&#243;n actual por la cinematograf&#237;a de asesinos en serie y perversiones, &#191;cu&#225;nto hay de esa terrible criatura que podr&#237;a habitar en nosotros? El texto del psicoanalista Jorge Bafico titulado &#8220;&lt;i&gt;Ed Gein&lt;/i&gt;, vecino poco amigable&#8221; constituye una invitaci&#243;n a cuestionar la monstruosidad que puede habitar en lo humano, as&#237; como una reflexi&#243;n en torno a los alcances de sus efectos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quiz&#225;s los monstruos no pertenecen al pasado y no corresponden a lo absolutamente for&#225;neo, sino m&#225;s bien a lo &lt;i&gt;&#233;xtimo&lt;/i&gt;, a aquello que se fundar&#237;a en un juego dial&#233;ctico entre lo &#237;ntimo y lo ajeno, guardando una proximidad con la condici&#243;n humana mayor a lo que imaginamos. Lo monstruoso regresa as&#237; con toda su potencia para advertirnos sobre las posibles consecuencias de nuestro accionar cuando &#233;ste desatiende los l&#237;mites propios del orden humano, cuestionando incluso el propio concepto de reproducci&#243;n humana y de ciencia ficci&#243;n. En esta l&#237;nea, los trabajos &#8220;Ciencia ficci&#243;n: cine, pol&#237;tica y pedagog&#237;a sobre la invasi&#243;n extraterrestre&#8221; de Xavier Brito Alvarado y Ana Sede&#241;o-Valdellos, e &#8220;IA, aceleracionismo y erotismo. Una lectura &#233;tico-psicoanal&#237;tica a trav&#233;s del cine&#8221; por Aldana Arg&#252;ello Valenzuela y Rut Fidel constituyen un puente para su abordaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte, la propuesta de Enrique Richard y Melisa Eileen Richard Contreras &#8220;Tejiendo la &#201;tica y la Praxis: El Cine como Simulador para una Formaci&#243;n Hol&#237;stica en Ciencias de la Salud&#8221; adiciona a este n&#250;mero de &lt;i&gt;&#201;tica &amp; Cine Jorunal&lt;/i&gt; una interesante indagaci&#243;n relativa al uso del cine como herramienta para el abordaje de tem&#225;ticas de inter&#233;s para el campo de la bio&#233;tica. Se finaliza este recorrido con una rese&#241;a del reciente libro de la investigadora Evie Kendal titulado &lt;i&gt;Ciencia ficci&#243;n y &#233;tica de los &#250;teros artificiales&lt;/i&gt;, en donde se analizan los alcances bio&#233;ticos de la ectog&#233;nesis y la eficacia del cine para el abordaje de esta novedosa y compleja tem&#225;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como el Dr. Frankenstein se pretende Dios pero es incapaz de alojar a su criatura, es &#233;sta &#8211;y no Dios mismo como en la Biblia&#8211; la que le hace saber que &#034;no es bueno que el hombre est&#233; solo&#034; y aparece la idea de crear una mujer. En esta l&#237;nea, el art&#237;culo &#8220;Frankenstein en femenino. Variaciones de lo monstruoso&#8221; de Luc&#237;a Amatriain e Hilen Ottone aborda c&#243;mo lo femenino se presenta en el punto donde la pretensi&#243;n cient&#237;fica se fractura, revelando el l&#237;mite del dominio humano sobre la vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, sobre el cierre de este n&#250;mero del &lt;i&gt;Journal&lt;/i&gt;, en marzo de 2026, se acaba de estrenar &lt;i&gt;&#161;La novia!&lt;/i&gt;, de Maggie Gyllenhaal. All&#237; Mary Shelley reencarna en la novia de Frankenstein en los Estados Unidos de los a&#241;os 30 y junto a Frankie conforman una suerte de Bonnie and Clyde, que resulta un fracaso de p&#250;blico y cr&#237;tica. El mito, como todo mito, se presta a innumerables variaciones. No todas le hacen justicia.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Catastrophe, Event and Musical Abyss. An Ethical-Musical Reading of El Eternauta</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Catastrophe-Event-and-Musical-Abyss-An-Ethical-Musical-Reading-of-El-Eternauta</link>
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		<dc:date>2025-07-11T23:13:31Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Ignacio Trovato</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In a proposal that takes place in six episodes, the series &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; (Sigman et al., 2025-present) remakes on the screen the emblematic Argentine comic strip written by H&#233;ctor Oesterheld and illustrated by Francisco Solano L&#243;pez, whose first publication came to light towards the end of the '50s. Our work will lie in the approach to the series from an ethical-musical analysis, focusing on the investigation of some of the sound pieces that gain entry throughout the different episodes of the fiction, for the purposes of reading the musical event in the cinema. This event aims to transcend the reading of the music in the literality of its significance, to conjecture inflections related to the subjective plots of certain characters in the series in the face of the catastrophic conjuncture that the plot introduces, establishing dialogues between the musical pieces and the scenes in which they take place. In order to establish the proposed articulation, we will conceptually investigate the distinction between the ways in which music can enter cinema (analyzing its diegetic and extradiegetic dimension), the category of &#034;mise en abyss&#034; (Michel Fari&#241;a &amp; Laso, 2021; 2024) in its musical aspect, as well as the proposal of Ignacio Lewkowicz (2004) regarding the notions of &#034;catastrophe&#034; and &#034;event&#034; and of Alejandro Ariel (1994) regarding the status of the &#034;act creator&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; music | put into an abyss | catastrophe | event&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-15-No-2-July-2025-" rel="directory"&gt;Volumen 15 | N&#186; 2 - July 2025 &lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Catastrofe-acontecimiento-y-puesta-en-abismo-musical-Una-lectura-etico-musical' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Cat&#225;strofe, acontecimiento y puesta en abismo musical. Una lectura &#233;tico-musical de El Eternauta&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>Cat&#225;strofe, acontecimiento y puesta en abismo musical. Una lectura &#233;tico-musical de El Eternauta</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Catastrofe-acontecimiento-y-puesta-en-abismo-musical-Una-lectura-etico-musical</link>
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		<dc:date>2025-07-11T23:11:08Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Ignacio Trovato</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una propuesta que se desarrolla en seis episodios, la serie &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; (Sigman et al., 2025-presente) reversiona en la pantalla la emblem&#225;tica historieta argentina escrita por H&#233;ctor Oesterheld e ilustrada por Francisco Solano L&#243;pez, cuya primera publicaci&#243;n sali&#243; a la luz hacia fines de los a&#241;os &#8216;50. Nuestro trabajo radicar&#225; en el abordaje de la serie a partir de un an&#225;lisis &#233;tico-musical, centr&#225;ndonos para esto en la indagaci&#243;n de algunas de las piezas sonoras que cobran entrada a lo largo de los distintos episodios de la ficci&#243;n, a los efectos de leer el acontecimiento musical en el cine. Dicho acontecimiento pretende trascender la lectura de la m&#250;sica en la literalidad de su significancia, para conjeturar inflexiones relativas a las tramas subjetivas de ciertos personajes de la serie frente a la coyuntura catastr&#243;fica que la trama introduce, estableciendo di&#225;logos entre las piezas musicales y las escenas en las cuales tienen lugar. A los efectos de establecer la articulaci&#243;n propuesta, indagaremos conceptualmente la distinci&#243;n entre los modos en los cuales la m&#250;sica puede tener entrada en el cine (analizando su dimensi&#243;n dieg&#233;tica y extradieg&#233;tica), la categor&#237;a de &#8220;puesta en abismo&#8221; (Michel Fari&#241;a y Laso, 2021; 2024) en su vertiente musical, as&#237; como la propuesta de Ignacio Lewkowicz (2004) en torno a las nociones de &#8220;cat&#225;strofe&#8221; y &#8220;acontecimiento&#8221; y de Alejandro Ariel (1994) respecto al estatuto del &#8220;acto creador&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras Clave:&lt;/strong&gt; m&#250;sica | puesta en abismo | cat&#225;strofe | acontecimiento&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Catastrophe-Event-and-Musical-Abyss-An-Ethical-Musical-Reading-of-El-Eternauta' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-15-Nro-2-Julio-2025-" rel="directory"&gt;Volumen 15 | Nro 2 | Julio 2025&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Si enunci&#225;ramos y desarroll&#225;ramos como concepto lo que expresa la m&#250;sica, tendr&#237;amos por ese hecho mismo la explicaci&#243;n razonada y la exposici&#243;n fiel del mundo expresado como concepto, o al menos algo equivalente. Esa ser&#237;a la verdadera filosof&#237;a.&lt;br class='autobr' /&gt;
A.	Shopenhauer&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Introducci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La serie &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; (Sigman et al., 2025-presente) reversiona en la pantalla la emblem&#225;tica historieta argentina escrita por H&#233;ctor Oesterheld e ilustrada por Francisco Solano L&#243;pez, cuya primera publicaci&#243;n sali&#243; a la luz en 1957. Nuestro trabajo radicar&#225; en el abordaje de la serie a partir de un an&#225;lisis &#233;tico-musical, centr&#225;ndonos para esto en la indagaci&#243;n de algunas de las piezas sonoras que aparecen a lo largo de los distintos episodios de la ficci&#243;n, a los efectos de leer el acontecimiento musical en el cine. Dicho acontecimiento pretende trascender la lectura de la m&#250;sica en la literalidad de su significancia, para conjeturar inflexiones sobre las tramas subjetivas de ciertos personajes de la serie frente a la coyuntura catastr&#243;fica que la trama introduce, estableciendo di&#225;logos entre algunas de las piezas musicales y las escenas en la cuales tienen lugar, analizando su presentaci&#243;n bajo la modalidad dieg&#233;tica/extradieg&#233;tica y su posible valor de meta-texto o de puesta en abismo musical, seg&#250;n el caso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pretendemos asimismo abrir una reflexi&#243;n relativa al valor de las tragedias contempor&#225;neas y a la posici&#243;n &#233;tica frente a situaciones extremas, entendida como campo de reflexi&#243;n sobre el valor del acto humano. Tomando la propuesta de Laso y Michel Fari&#241;a (2025), nos centraremos en las tres dimensiones de la cat&#225;strofe que &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; introduce: la suscitada en la trama producto de la irrupci&#243;n de una nevada t&#243;xica y de una invasi&#243;n alien&#237;gena; el trauma de guerra que porta el personaje de Juan Salvo en su condici&#243;n de excombatiente en la Guerra de Malvinas; y el secuestro y desaparici&#243;n de H&#233;ctor Oesterheld y el de sus cuatro hijas (dos de ellas encontr&#225;ndose embarazadas) y sus dos yernos en el a&#241;o 1977 por la &#250;ltima dictadura c&#237;vico-militar argentina. Se trata, siguiendo a los autores, de distintas capas del horror que se solapan y cobran entrada en el entramado ficcional de la serie, produciendo efectos en los personajes de la ficci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El valor de la m&#250;sica dieg&#233;tica/extradieg&#233;tica en el cine&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Comenzaremos por hacer una breve referencia a los distintos modos en los que la m&#250;sica puede presentarse en el cine, para luego adentrarnos en la tarea de articulaci&#243;n con el material de la serie. El t&#233;rmino &#8220;dieg&#233;tico&#8221; halla su origen etimol&#243;gico en el vocablo griego &#8220;diegesis&#8221;, el cual alude a todo aquello que est&#225; ocurriendo en una escena y que los personajes pueden o&#237;r. Lo &#8220;extradieg&#233;tico&#8221; se definir&#237;a por la f&#243;rmula inversa, vale decir: como lo no audible para los personajes en una escena (por ejemplo, una narraci&#243;n en off). Llevando esta cl&#225;sica divisi&#243;n al terreno del recurso musical en el cine, la &lt;i&gt;m&#250;sica dieg&#233;tica&lt;/i&gt; referir&#237;a a aquellas expresiones sonoras que los protagonistas de la narrativa f&#237;lmica pueden o&#237;r, mientras la &lt;i&gt;m&#250;sica extradieg&#233;tica&lt;/i&gt; aludir&#237;a a la m&#250;sica incidental, aquella que est&#225; disponible para el espectador pero que no resulta audible a los personajes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, es dable precisar que la utilizaci&#243;n del recurso musical dieg&#233;tico en el cine no siempre cumple una funci&#243;n, encontr&#225;ndose en ocasiones al servicio de aportar un elemento meramente est&#233;tico a la narrativa f&#237;lmica, contribuyendo a la coloratura de ciertas escenas. Tal como hemos anticipado, nuestro inter&#233;s se centrar&#225; en la indagaci&#243;n de aquellos escenarios de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; en los que resulte posible hallar a partir de la presencia en la pantalla de un recurso musical dieg&#233;tico el advenimiento de una dimensi&#243;n no meramente est&#233;tica sino &#233;tica, capaz de propiciar en los personajes que la escuchan un efecto de suplementaci&#243;n frente a las coordenadas deficitarias iniciales, adquiriendo de tal modo un valor restitutivo para el campo de la subjetividad de dicho/s personaje/s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Asimismo, la presencia musical en el cine en ocasiones logra subvertir esta divisi&#243;n cl&#225;sica entre lo que est&#225; ocurriendo en la escena y que los personajes oyen (dieg&#233;tico) y lo que no logan o&#237;r (extradieg&#233;tico). Le&#237;da cl&#237;nicamente, en ocasiones la entrada musical en el marco de un film destituye esta divisi&#243;n t&#233;cnico-descriptiva dieg&#233;tico/extradieg&#233;tico, en beneficio de una l&#243;gica que acompa&#241;a la banda de Moebius. Tal como lo ilustran Michel Fari&#241;a y Laso (2024) en relaci&#243;n al uso de dicho recurso en films que presentan arias de &#243;pera, se tratar&#237;a, en todos los casos, de momentos en los cuales &#8220;la audici&#243;n musical forma parte del argumento, pero cuyas arias se elevan m&#225;s all&#225; de la trama, ofreciendo un conmovedor subtexto sobre el personaje&#8221; (p. 5).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Resulta frecuente hallar, en escenarios cinematogr&#225;ficos de distinta &#237;ndole, pasajes en donde la m&#250;sica tiene lugar inicialmente en forma dieg&#233;tica, hasta tanto se produce un quiebre en la escena, un cambio del plano visual en donde dicha pieza musical sigue sonando, cobrando as&#237; car&#225;cter extradieg&#233;tico. El canto de un himno en lengua china que despliega el personaje de Jim (Christian Bale) en &lt;i&gt;El imperio del sol&lt;/i&gt; (Spielberg, 1987) es un cl&#225;sico ejemplo en el que resulta posible advertir dicho movimiento, en donde la m&#250;sica &#8211;de inicio dieg&#233;tica&#8211; contin&#250;a sonando en la escena m&#225;s all&#225; de que los personajes ya no la est&#233;n escuchando. Esta tensi&#243;n entre lo dieg&#233;tico y lo extradieg&#233;tico resulta un valioso recurso &#233;tico-cl&#237;nico que nos permite reflexionar sobre la eficacia de la m&#250;sica al interior de los personajes, en tanto la sonoridad de la misma puede sostenerse en lo &#237;ntimo de un sujeto, aportando a su despliegue fantasm&#225;tico, a su vuelo interior. El fil&#243;sofo y psicoanalista Slavoj &#381;i&#382;ek (2000) propone una lectura del film &lt;i&gt;El imperio del sol&lt;/i&gt; en la cual formaliza esta idea, ubicando el efecto de pasaje de la &lt;i&gt;realidad&lt;/i&gt; del personaje de Jim al &lt;i&gt;campo fantasm&#225;tico&lt;/i&gt;:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;En la pel&#237;cula &lt;i&gt;El imperio del sol,&lt;/i&gt; de Spielberg, el peque&#241;o Jim, detenido en un campo japon&#233;s de prisioneros cercano a Shangai, observa a los kamikazes realizar sus rituales antes de la lucha final. Une al canto de ellos su propio himno en lengua china, tal como lo hab&#237;a aprendido en la iglesia. Ese canto, incomprensible para todos los presentes, tanto para los japoneses como para los ingleses, es una voz fantasm&#225;tica. Su efecto es obsceno, no porque incluya algo &#034;sucio&#034;, sino porque a trav&#233;s de &#233;l Jim descubre su intimidad m&#225;s profunda, la esfera m&#225;s &#237;ntima de su ser. A trav&#233;s del himno revela p&#250;blicamente el objeto que hay en &#233;l, el &lt;i&gt;&#225;galma&lt;/i&gt; o tesoro oculto que sostiene su identidad. Todos se sienten de alg&#250;n modo molestos (como cuando alguien nos descubre demasiadas cosas de s&#237; mismo), aun cuando escuchan con una especie de respeto indefinido. Lo crucial es el cambio en la calidad de la voz de Jim: en cierto punto su voz ronca, seca, solitaria, comienza a vibrar armoniosamente acompa&#241;ada por &#243;rgano y coro. Est&#225; claro que hemos cambiado de perspectiva, pasando del modo en que lo oyen los otros, al modo en que se oye el propio Jim: pasamos de la realidad al espacio fantasm&#225;tico. (&#381;i&#382;ek, 2000, p. 215-216)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;La melod&#237;a cobra as&#237; en Jim vuelo propio, como analog&#237;a entre lo dieg&#233;tico y lo extradieg&#233;tico (o entre la &lt;i&gt;realidad&lt;/i&gt; y el &lt;i&gt;fantasma&lt;/i&gt;), plasmando un viraje en el decurso de la subjetividad del personaje en el que se ilustra el despliegue de su mundo fantasm&#225;tico. En s&#237;ntesis, reparar en el modo en el cual la m&#250;sica en el cine asume su entrada en escena, distinguiendo la modalidad de presentaci&#243;n audible a los personajes de la meramente incidental, inaugura un campo mucho m&#225;s complejo y rico a la hora de establecer conjeturas &#233;tico-cl&#237;nicas. La m&#250;sica no ser&#225; en todos los casos mera coloratura, sino que, tal como lo ilustramos con el ejemplo que introduce &#381;i&#382;ek, permitir&#225; hipotetizar sobre cuestiones atinentes a la dimensi&#243;n fantasm&#225;tica en juego en los personajes que la escuchan o bien, como veremos sucede en distintos momentos de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;, incluso la producen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#8220;Paisaje&#8221; de una cat&#225;strofe y puesta en abismo musical&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como hemos se&#241;alado previamente, la m&#250;sica asume una presencia central durante todo el desarrollo de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;, recurriendo a un repertorio de canciones muy diverso que abarca desde Manal hasta interpretaciones de Mercedes Sosa. Las mismas, retomando los conceptos presentados en el apartado anterior, son presentadas a lo largo de los distintos cap&#237;tulos de la serie tanto de forma dieg&#233;tica como extradieg&#233;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ficci&#243;n comienza con una entrada musical dieg&#233;tica: en la apertura del primer episodio, un grupo de tres j&#243;venes se encuentra disfrutando de un paseo en velero por el R&#237;o de la Plata mientras suena &#8220;Paisaje&#8221; de Gilda. Si bien es una canci&#243;n que, a primera vista, remite a cuestiones &#8220;rom&#225;nticas&#8221;, resulta interesante su car&#225;cter anticipatorio respecto a ciertos aspectos que constituir&#225;n ejes centrales del relato argumental de la serie y que, en aquel momento inicial del primer cap&#237;tulo en el que la canci&#243;n suena, nada nos dice a&#250;n la trama al respecto. Revisemos algunos de sus versos iniciales:&lt;/p&gt;
&lt;center&gt;&lt;i&gt;&#8220;No se piensa en el verano cuando cae la nieve (&#8230;)&lt;/i&gt;&lt;/center&gt;&lt;center&gt;&lt;i&gt;Jam&#225;s la l&#243;gica del mundo nos ha dividido&lt;/i&gt;&lt;/center&gt;&lt;center&gt;&lt;i&gt;Ni el futuro tan incierto nos ha preocupado&#8221; &lt;/i&gt;&lt;/center&gt;
&lt;p&gt;De forma no evidente en un primer visionado, mediante esta entrada musical en el discurrir de los primeros minutos la serie nos &#8220;abisma&#8221; hacia la trama principal, introduciendo aquello que constituir&#225; los tres pilares argumentales sobre los que se ir&#225; trazando la ficci&#243;n. El primero de ellos, presentado a partir de la referencia en la canci&#243;n a que &#8220;No se piensa en el verano cuando cae la nieve&#8221;, presenta la entrada situacional de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;, al introducir la &lt;i&gt;irrupci&#243;n de la cat&#225;strofe&lt;/i&gt;: la nevada t&#243;xica que en una incipiente temporada de verano asola a Buenos Aires y aniquila a gran parte de la poblaci&#243;n, as&#237; como el advenimiento de una invasi&#243;n alien&#237;gena que pone en vilo a los que a&#250;n logran sobrevivir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El segundo eje argumental que estructura a la trama de la ficci&#243;n remite a los &lt;i&gt;distintos modos posibles de responder a dicha coyuntura catastr&#243;fica&lt;/i&gt;. La canci&#243;n plantea que &#8220;Jam&#225;s la l&#243;gica del mundo nos ha dividido&#8221;, verso que pareciera entrar en di&#225;logo con la c&#233;lebre frase de Juan Salvo (Ricardo Dar&#237;n): &#034;Nadie se salva solo&#034;. La misma constituir&#225; uno de los lemas centrales del texto narrativo de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;, por cuanto presenta la idea de que la resistencia y supervivencia frente a situaciones extremas no se sostiene en maniobras individuales sino mediante la unidad y la acci&#243;n colectiva, mediante la construcci&#243;n de un entramado de lazo con el otro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Asimismo, el verso referente a que &#8220;Ni el futuro tan incierto nos ha preocupado&#8221; nos sumerge en el tercer elemento central de la trama, y es aquel relativo a la &lt;i&gt;imposibilidad de inscribir simb&#243;licamente aquello que irrumpe&lt;/i&gt; sin aviso y que no logra ser decodificado con las coordenadas disponibles hasta ese momento. La ic&#243;nica frase que en posteriormente pronunciar&#237;a el &#8220;Tano&#8221; Favalli (C&#233;sar Troncoso) en alusi&#243;n a que &#034;el mundo que conoc&#237;amos dej&#243; de existir&#034; resignificar&#225; y plasmar&#225; dicha referencia. Se trata, al decir de Ignacio Lewkowicz (2004), de lo propio de la emergencia de una &lt;i&gt;cat&#225;strofe&lt;/i&gt;, en donde &#8220;las marcas que ordenaban simb&#243;licamente la experiencia ya no ordenan nada; tal vez ni siquiera marquen&#8221; (p. 154).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Retomemos ahora lo referido respecto a que la narrativa argumental de la m&#250;sica, siguiendo el an&#225;lisis hasta aqu&#237; propuesto, podr&#237;a &#8220;abismarnos&#8221; hacia elementos que pertenecen a otra trama que trasciende a la musical. Seg&#250;n proponen Michel Fari&#241;a y Laso (2021; 2024), el concepto de &#8220;puesta en abismo&#8221; en el cine remite a la existencia de una escena dentro de otra (en nuestro caso de una obra musical dentro de una serie televisiva) cuyo valor no resulta reductible a algo meramente decorativo, sino que la escena secundaria viene a introducir una clave a&#250;n no explicitada por la trama principal en la cual se incluye. En el caso de la &#8220;puesta en abismo cinematogr&#225;fico-musical&#8221; (Michel Fari&#241;a y Laso, 2024, p. 15), su potencia para abismar el texto central en ocasiones no radica &#250;nicamente en los aspectos l&#237;rico/narrativos sino tambi&#233;n sonoros que la pieza musical aporta a la escena&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para una ampliaci&#243;n del tema se sugiere consultar el art&#237;culo de nuestra (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;En d&#243;nde situamos entonces el valor de puesta en abismo de la entrada sonora de &#8220;Paisaje&#8221; en la apertura situacional de la serie &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;? En que, mediante la introducci&#243;n de estos tres elementos extra&#237;dos de su l&#237;rica (el contrapunto verano/nieve, las divisiones humanas frente a la l&#243;gica del mundo y la incertidumbre relativa al futuro) se aporta al espectador una clave de lectura para anticipar &#8211;o &#8220;abismar&#8221;&#8211; aspectos centrales de la trama a&#250;n no explicitados por la narrativa principal, cuya centralidad argumental se plasmar&#225; en forma retroactiva con el posterior devenir del relato.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#8220;No pibe&#8221;: Manal y la emergencia transferencial en el cine&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una entrevista period&#237;stica&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Entrevista del d&#237;a 29/04/2025 con el periodista Javier Ponzo, recuperada de:&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, Bruno Stagnaro &#8211;realizador de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;&#8211;explic&#243; c&#243;mo fue su decisi&#243;n de incluir la segunda de las canciones que cobra entrada en la serie. Relata que, en el set dispuesto para la filmaci&#243;n del primer episodio, Ricardo Dar&#237;n &#8211;representando al protagonista Juan Salvo&#8211; se encontraba dentro de un auto junto a los dem&#225;s actores a la espera de que se diera inicio al rodaje de la escena. La misma presentar&#237;a a Salvo al volante de su autom&#243;vil acompa&#241;ado por su entra&#241;able amigo &#8220;El ruso&#8221; (Claudio Mart&#237;nez Bel) y por Omar (Ariel Staltari) &#8211;cu&#241;ado de &#8220;El ruso&#8221;&#8211;, inmovilizados dentro del veh&#237;culo por un corte de calle producto de un reclamo por una interrupci&#243;n del suministro el&#233;ctrico. Cuenta Stagnaro que, en dicha espera, espont&#225;neamente Dar&#237;n comenz&#243; a entonar &lt;i&gt;a capela&lt;/i&gt; los primeros versos de la canci&#243;n &#8220;No pibe&#8221; de Manal:&lt;/p&gt;
&lt;center&gt;&lt;i&gt;&#8220;No hay que tener un auto, ni relojes de medio mill&#243;n&lt;/i&gt;&lt;/center&gt;&lt;center&gt;&lt;i&gt;Cuatro empleos bien pagados, ser un astro de televisi&#243;n&lt;/i&gt;&lt;/center&gt;&lt;center&gt;&lt;i&gt;No, no, no, no, pibe&#8230;&#8221;&lt;/i&gt;&lt;/center&gt;
&lt;p&gt;Al escucharlo, el director inmediatamente habr&#237;a indicado que comenzaran la filmaci&#243;n de la escena de esa manera, en la que Salvo entona los referenciados versos y luego se acoplan al canto los otros personajes que habitan el auto. En la entrevista Stagnaro subraya que, si bien se trataba de algo que no formaba parte del guion, opt&#243; por su inclusi&#243;n tras percibir que dicha emergencia musical se encontraba &#8211;en t&#233;rminos psicoanal&#237;ticos&#8211; &#8220;en transferencia&#8221; con el relato de la ficci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud (1914) propone el concepto de &#8220;transferencia&#8221; para dar cuenta del surgimiento, en el marco del dispositivo anal&#237;tico, de reminiscencias y aspectos no resueltos de la trama inconsciente del analizante, cuyo contenido emerger&#237;a vehiculizado por relaci&#243;n terapeuta/paciente, &#8220;transfiri&#233;ndose&#8221; dicha trama inconsciente sobre la figura del analista. Si bien se trata de un fen&#243;meno inherente al dispositivo, Freud nos ense&#241;a que la transferencia no se puede prever ni anticipar, en tanto su surgimiento acontece, al decir de Lacan, &lt;i&gt;en acto&lt;/i&gt;. Volviendo al modo en el cual &#8220;No pibe&#8221; tuvo entrada en esta escena, rescatamos el efecto no calculado de la instancia transferencial en juego, en este caso entre el actor y la trama de la ficci&#243;n. Al modo de un analizante que recrea en la relaci&#243;n con su analista cierto aspecto de su trama inconsciente, Dar&#237;n comienza espont&#225;neamente a entonar esta canci&#243;n, la cual encarna distintos sentidos tanto en lo referente a texto argumental de su l&#237;rica como a lo que simboliza en s&#237; la banda Manal en la coyuntura de los a&#241;os '70.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Manal constituye uno de las principales bandas que representaron el movimiento del &#8220;rock pesado&#8221; en dicha d&#233;cada en la Argentina, plasmando en muchas de sus canciones la voz anti consumo de una generaci&#243;n, siendo &#8220;No pibe&#8221; una de ellas. Su l&#237;rica introduce una referencia al despojo del tener (autos, relojes de lujo, dinero, fama&#8230;) como modo posible de existencia. Su entrada de manera dieg&#233;tica en este momento inicial del relato puede ser le&#237;do como un meta-texto en referencia a la p&#233;rdida de valor de todos esos recursos a la hora de enfrentar una coyuntura extrema, a&#250;n no explicitada en la trama: &#191;cu&#225;l ser&#237;a &#8211;cabr&#237;a preguntarse&#8211; la utilidad de dichos recursos para enfrentar la llegada de una nieve t&#243;xica y de una invasi&#243;n alien&#237;gena?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Asimismo, resulta interesante advertir que, a dicha entrada musical &#8211;de inicio dieg&#233;tica, en donde los personajes mismos recrean mediante el canto los primeros versos de &#8220;No pibe&#8221;&#8211;, le sucede la sonoridad de la misma canci&#243;n pero presentada de forma extradieg&#233;tica. Con el inconfundible timbre de la voz de Javier Mart&#237;nez y la instrumentaci&#243;n de Manal nos sumergimos en el devenir de una escena en donde vemos al auto de Salvo tomar distancia de aquel &#8220;piquete&#8221; y circular por las calles de una urbe convulsionada. Cacerolazos y sirenas se sobreimprimen al ritmo de una m&#250;sica que, en tanto incidental, los personajes no pueden o&#237;r pero los espectadores s&#237;, plasmando &#8211;al decir de &#381;i&#382;ek&#8211; algo del plano fantasm&#225;tico que circunda en la trama de dichos personajes: el halo de la cat&#225;strofe, en sus distintas dimensiones, comienza a asomar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Notemos que, si bien el texto expl&#237;cito del pasaje da cuenta de que Salvo, el Ruso y Omar &#8220;dejaron atr&#225;s&#8221; aquella canci&#243;n, su continuidad sonora &#8211;participando en el devenir de la escena ahora de modo extradieg&#233;tico&#8211; abisma al espectador, mediante una suerte de efecto de inmersi&#243;n progresiva, hacia el inminente encuentro con el advenimiento catastr&#243;fico que ya sobrevuela en la escena. Nos referimos, retomando lo que hemos planteado previamente, no &#250;nicamente a la nevada t&#243;xica y a la invasi&#243;n alien&#237;gena que consolidar&#225;n el n&#250;cleo argumental de la serie sino tambi&#233;n a los planos m&#225;s subyacentes del horror, como ser el trauma de guerra de Juan Salvo &#8211;el cual una y otra vez retornar&#225; bajo distintas figuras en la trama subjetiva del personaje&#8211; o, en un nivel m&#225;s velado a&#250;n, la desaparici&#243;n forzada de Ostherheld y su familia en el contexto dictatorial argentino de fines de los &#8216;70. Situamos entonces, mediante este pasaje de lo dieg&#233;tico a la extradieg&#233;tico, una clave de lectura sonoro-musical que nos permite suplementar el abordaje de la entrada situacional de la narrativa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#8220;Jugo de tomate&#8221;: acontecimiento y acto creador&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La situaci&#243;n hasta aqu&#237; descripta resulta un elemento central para adentrarnos en una lectura relativa a la salida situacional de la serie, en donde adopta centralidad un pasaje que entra en di&#225;logo y resignifica aquel momento inicial en el que adviene el canto de &#8220;No pibe&#8221;. Nos referimos al episodio final, cuando Juan Salvo, junto a un grupo de colaboradores, se encuentra a bordo de un tren que se encamina a estrellarse contra una muralla de autom&#243;viles que oficia de barricada entre la ciudad y la provincia de Buenos Aires. En la instancia previa al impacto, Salvo comienza a cantar &#8211;nuevamente en forma &lt;i&gt;a capela&lt;/i&gt;&#8211; otro de los cl&#225;sicos de Manal. Se trata en este caso de &#8220;Jugo de tomate&#8221;, iniciando el canto en forma casi inaudible y solitaria, uni&#233;ndose progresivamente el resto del grupo a la entonaci&#243;n de los primeros versos, ganando as&#237; volumen y pujanza en el discurrir de cada verso:&lt;/p&gt;
&lt;center&gt;&lt;i&gt; &#8220;La tierra que te da la vida, da un tiempo para decidir&lt;/i&gt;&lt;/center&gt;&lt;center&gt;&lt;i&gt;Eligiendo inteligentemente, todo el mundo podr&#225; ser feliz&lt;/i&gt;&lt;/center&gt;&lt;center&gt;&lt;i&gt;Jugo de tomate fr&#237;o, jugo de tomate fr&#237;o&lt;/i&gt;&lt;/center&gt;&lt;center&gt;&lt;i&gt;En las venas, en las venas deber&#225;s tener&#8230;&#8221;&lt;/i&gt;&lt;/center&gt;
&lt;p&gt;La entrada de &#8220;Jugo de tomate&#8221; en este cap&#237;tulo final de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; nos reconduce inevitablemente al primer episodio, enmarcando los momentos de la entrada y salida situacional a partir del trazado de una interlocuci&#243;n entre las escenas que se desarrollan al comp&#225;s de las canciones de Manal. Esto en referencia a distintos elementos que consideramos oportuno situar y analizar. El primero de ellos remite al contexto en el que ambas canciones se presentan y enmarcan cinematogr&#225;ficamente, hall&#225;ndose, en ambas escenas, un grupo humano dentro de un veh&#237;culo &#8211;auto/tren&#8211; debiendo enfrentar un &#8220;obst&#225;culo&#8221; en el camino, obst&#225;culo que encarna el lugar de lo incierto propio de las coyunturas extremas. En el primer cap&#237;tulo, el hecho de que Salvo se encontrase con aquel corte de calle de los vecinos que reclamaban por la falta de electricidad augura algo del encuentro con lo catastr&#243;fico, aun no desplegado en la narrativa de la trama. En el &#250;ltimo episodio en cambio, quienes se encontraban a bordo de ese tren a punto de colisionar se enfrentaban no s&#243;lo a lo incierto de c&#243;mo iba a resultar ese riesgoso intento, sino &#8211;y por sobre todo&#8211; a la incertidumbre de aquello con lo que podr&#237;an encontrarse en caso de que s&#237; lograsen atravesar la barricada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La segunda cuesti&#243;n radica en la modalidad bajo la cual en las dos escenas son presentadas las piezas musicales: no s&#243;lo se incluyen de modo dieg&#233;tico, sino que adem&#225;s son producidas (cantadas) por los mismos personajes y de forma &lt;i&gt;a capela&lt;/i&gt;. Asimismo, en ambos casos se trata de un canto que comienza en forma individual por Juan Salvo, plasmando mediante dicha forma de presentaci&#243;n de la pieza musical un registro de la soledad que experimentan los personajes frente a la coyuntura catastr&#243;fica. Soledad que se presentifica tanto por la voz al un&#237;sono como por el hecho no contar con el acompa&#241;amiento instrumental, y que en su discurrir de la escena deriva &#8211;tambi&#233;n en ambos casos&#8211; en un canto colectivo como modo de entramado de un lazo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En tercer lugar, el hecho de que &#8220;No pibe&#8221; y &#8220;Jugo de tomate&#8221; remitan a la misma autor&#237;a, adem&#225;s de acarrear semejanzas en sus matices t&#237;mbrico-sonoros aporta una clave de lectura relativa al valor de la m&#250;sica en tanto voz de resistencia frente a la coyuntura deficitaria. En este sentido, el hecho de que en ambos casos entre en escena Manal, introduce una representaci&#243;n &#8211;tal como lo hemos anticipado&#8211; de un simbolismo del rock de resistencia en la d&#233;cada del '70 en la Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por &#250;ltimo, consideramos pertinente centrarnos en la instancia en el que cobra entrada en la pantalla &#8220;Jugo de tomate&#8221;, a los efectos de conjeturar un di&#225;logo entre el recurso musical y la escena en la cual se incluye. Nos interesa, remiti&#233;ndonos a la propuesta de Alejandro Ariel (1994) situar el estatuto de &#8220;acto creador&#8221; que tiene aquel canto que deviene colectivo justo antes del impacto del tren contra la muralla de autos. Ariel abreva en el uso que el dramaturgo Alfred Jarry hace del concepto de &#8220;suplementaci&#243;n&#8221;, para postular que la esencia del acto radicar&#237;a en su capacidad de &lt;i&gt;suplementar&lt;/i&gt; las coordenadas situaciones precedentes, agregando algo a la situaci&#243;n que vehiculizar&#225;, sin calcularlo, una salida en plus: &#8220;Si decimos que es suplementario, diremos que no es opuesto, ni complementario del orden social (&#8230;). Es siempre un en m&#225;s al orden social&#8221; (Ariel, 1994, p. 21). La escena en cuesti&#243;n cobra valor de suplementaci&#243;n en tanto toma un elemento conocido &#8211;como es la canci&#243;n &#8220;Jugo de tomate&#8221;&#8211; para hacer frente a una de las formas de expresi&#243;n de la cat&#225;strofe &#8211;en este caso la de un inminente impacto contra una barricada de veh&#237;culos&#8211;, cuyo desenlace era tan incierto como el encuentro con lo que podr&#237;a existir detr&#225;s de dicha barricada. Y ser&#225; a partir de dicho elemento conocido que advendr&#225; un acto creador, el cual habilitar&#225; una forma posible de lazo, efecto que tampoco habr&#237;a sido calculado. Tal como lo establece Ariel: &#8220;El acto creador no persuade a nadie, ni es el orden de las personas. No precisa ni oferta identificaciones, ya que no requiere reba&#241;os, ni seguidores&#8221; (p. 23).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Retomando la referencia a la obra de Lewkowicz (2004), se tratar&#237;a de una modalidad de lazo vehiculizada por la inminencia del choque &#8211;valga aqu&#237; el uso del t&#233;rmino&#8211; con lo desconocido, de aquello imposible de inscribir mediante la apoyatura en las referencias simb&#243;licas disponibles:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Mirada desde la estructura, la cat&#225;strofe es arrasamiento; desde s&#237;, es contingencia. La contingencia no es el arrasamiento; es la posibilidad precaria de organizaci&#243;n de la subjetividad. Puede ser arrasamiento de la solidez, pero no arrasamiento de la subjetividad. La contingencia del encuentro es la posibilidad que surge a partir del choque. (p. 161)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El &#8220;choque&#8221;, tal como lo presenta el autor y como lo leemos en la serie, puede constituir un modo para dar paso, ante la coyuntura catastr&#243;fica, al advenimiento acontecimental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ariel, A. (1994): &lt;i&gt;El estilo y el acto&lt;/i&gt;. Ediciones Manantial, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S., (1914). &#8220;Recordar, repetir, reelaborar&#8221;. En &lt;i&gt;Obras Completas, Tomo XII&lt;/i&gt;, Amorrortu.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laso, E. y Michel Fari&#241;a, J. J. (2025): &#8220;Cat&#225;strofe, trauma, acontecimiento&#8221;, recuperado de: &lt;a href=&#034;https://www.eticaycine.org/El-Eternauta&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.eticaycine.org/El-Eternauta&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laso, E.; Michel Fari&#241;a, J. J. (2021): &#8220;Una puesta en abismo de la Ley&#8221;. En: &lt;i&gt;&#201;tica y Cine - Teaching Bioethics&lt;/i&gt;. URL: &lt;a href=&#034;https://www.eticaycine.org/Your-Honor&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.eticaycine.org/Your-Honor&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lewkowicz, I. (2004): &#8220;Cat&#225;strofe: experiencia de una nominaci&#243;n&#8221;. &lt;i&gt;Pensar sin Estado. La subjetividad en la era de la fluidez&lt;/i&gt;. Buenos Aires, Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Michel Fari&#241;a J.J. y Laso, E. (2024): &#8220;Acting: La puesta en abismo en el cine como recurso de la cl&#237;nica anal&#237;tica&#8221;, &lt;i&gt;&#201;tica y Cine Journal, 14&lt;/i&gt; (2), 13-19.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sigman, H.; Mosteir&#237;n, M.; Cristi, L. (2025-presente). &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; [Serie de Televisi&#243;n]. K&amp;S Films.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2000): &lt;i&gt;Mirando al sesgo. Una introducci&#243;n a Jacques Lacan a trav&#233;s de la cultura popular.&lt;/i&gt; Ed. Paidos, Bs. As.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Para una ampliaci&#243;n del tema se sugiere consultar el art&#237;culo de nuestra autor&#237;a &#8220;De una puesta en abismo musical y su valor &#233;tico&#8221; (2024), en donde nos hemos ocupado m&#225;s detenidamente sobre el tema. Disponible en: &lt;a href=&#034;https://eticaycine.org/Poco-ortodoxa-3850&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://eticaycine.org/Poco-ortodoxa-3850&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Entrevista del d&#237;a 29/04/2025 con el periodista Javier Ponzo, recuperada de: &lt;a href=&#034;https://youtu.be/6RtKDQwa2cc?si=e5v1x3Wg8G812gB7&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://youtu.be/6RtKDQwa2cc?si=e5v1x3Wg8G812gB7&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>Cine y Cat&#225;strofe</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Cine-y-Catastrofe</link>
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		<dc:date>2025-07-11T23:10:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator> Juan Jorge Michel Fari&#241;a, Ignacio Trovato, Luc&#237;a Amatriain, Paula Mastandrea</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires &lt;br class='autobr' /&gt; &#191;Qu&#233; nos ense&#241;an las pel&#237;culas y series sobre la cat&#225;strofe contempor&#225;nea? El &#233;xito mundial de El Eternauta (Stagnaro, 2025- ) renov&#243; el inter&#233;s por el cine como pasador de lo real traum&#225;tico. En esta serie se conjugan al menos tres cat&#225;strofes de la historia argentina, que tienen a su vez alcance global: el colapso clim&#225;tico y econ&#243;mico, la guerra, la invasi&#243;n, entendida como la coexistencia con la diferencia. Todo ello en el marco de una tragedia mayor: (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-15-Nro-2-Julio-2025-" rel="directory"&gt;Volumen 15 | Nro 2 | Julio 2025&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&#191;Qu&#233; nos ense&#241;an las pel&#237;culas y series sobre la cat&#225;strofe contempor&#225;nea? El &#233;xito mundial de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; (Stagnaro, 2025- ) renov&#243; el inter&#233;s por el cine como pasador de lo real traum&#225;tico. En esta serie se conjugan al menos tres cat&#225;strofes de la historia argentina, que tienen a su vez alcance global: el colapso clim&#225;tico y econ&#243;mico, la guerra, la invasi&#243;n, entendida como la coexistencia con la diferencia. Todo ello en el marco de una tragedia mayor: H&#233;ctor Oesterheld, el autor del &lt;i&gt;comic&lt;/i&gt; original, escribe su historia en 1957, y veinte a&#241;os m&#225;s tarde, en 1977, es secuestrado y desaparecido por la dictadura junto a sus hijas, yernos y nietos. La cat&#225;strofe de la ficci&#243;n lo alcanza en lo real. Y este desdoblamiento de la escena interpela al espectador de la serie, que se ve confrontado &lt;i&gt;apr&#232;s coup&lt;/i&gt;, con lo siniestro &#191;C&#243;mo sobrevivir a semejante horror?&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_2065 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;95&#034; data-legende-lenx=&#034;xx&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L256xH410/editorial-3-d22db.jpg?1775194916' width='256' height='410' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;&lt;center&gt;Ilustraci&#243;n realizada por Felix Saborido para la revista &lt;i&gt;Feriado Nacional&lt;/i&gt; en octubre de 1983.&lt;/center&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class='spip_document_2067 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;118&#034; data-legende-lenx=&#034;xx&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L478xH268/editorial2-a4709.jpg?1775194916' width='478' height='268' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;&lt;center&gt;Intervenci&#243;n de la asociaci&#243;n H.I.J.O.S sobre la familia Oesterheld en los carteles de la serie &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; en 2025&lt;/center&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Desde sus inicios, el cine se ocup&#243; de las distintas formas del desastre. La primera producci&#243;n que plasm&#243; en la pantalla un estrago fue &lt;i&gt;Fire!,&lt;/i&gt; cortometraje ingl&#233;s de 1901 dirigido por James Williamson que recrea el rescate por parte del cuerpo de bomberos de personas atrapadas en medio de un incendio pavoroso. Y la m&#225;s reciente de &#233;xito mundial, seguramente &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; (2025), que como vimos nos confronta con escenarios de urgente actualidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero este caso resulta m&#225;s sofisticado, porque la adaptaci&#243;n cinematogr&#225;fica de la historieta original incluye una cat&#225;strofe dentro de la cat&#225;strofe. Juan Salvo, el personaje encarnado por Ricardo Dar&#237;n, llega afectado por un trauma de guerra. Ex combatiente de Malvinas, el nuevo escenario se le superpone a aqu&#233;l otro ya vivido. Y esta nueva contingencia resulta ser un modo de actualizar aquel trauma encapsulado y, a la vez que padecerlo, comenzar a elaborarlo. Pero para hacerlo, deber&#225; tomar nota, en acto, de lo nuevo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta dial&#233;ctica de tiempos cronol&#243;gicos y tiempos l&#243;gicos resulta de especial inter&#233;s para el abordaje &#233;tico. Porque permite pensar la cuesti&#243;n del trauma no de manera lineal sino en el marco del &lt;i&gt;nachtr&#228;glich&lt;/i&gt; freudiano. Para situarnos en esta complejidad este n&#250;mero del Journal bordea el tema de la cat&#225;strofe, el trauma y el acontecimiento a partir de una serie de escritos originales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se inicia con el art&#237;culo de Eduardo Laso, que analiza la serie &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; en interlocuci&#243;n con el texto cl&#225;sico de Ignacio Lewkowicz &#8220;Cat&#225;strofe: experiencia de una nominaci&#243;n&#8221; (2004), proponiendo una relectura actualizada de aquellas tesis. Volveremos luego sobre esta perspectiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;O el trabajo de investigaci&#243;n de Ignacio Trovato, que analiza la m&#250;sica elegida para el film y el modo en que ella alterna lo dieg&#233;tico y lo extradieg&#233;tico para conformar, a partir de sutiles puestas en abismo, el clima inquietante de la trama.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adem&#225;s, el art&#237;culo &#8220;Tres miradas sobre &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;&#8221; ofrece la posibilidad de conocer o revisitar tres lecturas originales sobre la serie que fueron publicadas en distintos medios de difusi&#243;n. Se trata de los an&#225;lisis realizados por Juan Tausk, Sergio Zabalza y Joaqu&#237;n Cardoso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El n&#250;mero se completa con una serie de art&#237;culos que recorren diferentes tem&#225;ticas y dos rese&#241;as cinematogr&#225;ficas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dentro de la tem&#225;tica de trauma y cat&#225;strofe, Fernando G&#243;mez y Galan de la Universidad Columbia del Paraguay explora las consecuencias del &#8220;silencio obligado&#8221;, es decir, cuando este se presenta vinculado con la supervivencia. El art&#237;culo &#8220;La libertad de expresi&#243;n en silencio: un an&#225;lisis &#233;tico y psicoanal&#237;tico&#8221; propone un abordaje de la tem&#225;tica a trav&#233;s del film de terror y ciencia ficci&#243;n &lt;i&gt;A quiet place&lt;/i&gt; (Krasinski, 2018).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, en &#8220;La cuesti&#243;n del padre&#8221; Tecla Gonz&#225;lez Hortig&#252;ela, de la Universidad de Valladolid, realiza un an&#225;lisis psicoanal&#237;tico de la pel&#237;cula &lt;i&gt;Magical Girl&lt;/i&gt; (Vermut, 2014). A trav&#233;s de &#8220;desentra&#241;ar el efecto emocional que el film ofrece&#8221;, la autora propone reflexionar acerca de las emergentes configuraciones de la paternidad en la sociedad actual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte, Mar&#237;a Teresa Galarza, desde la Universidad de Cuenca, nos invita a analizar la narrativa y los efectos t&#233;cnicos-estil&#237;sticos que se ponen en juego en la pel&#237;cula &lt;i&gt;Promising Young Woman&lt;/i&gt; (Fennell, 2020). La autora expone la existencia de dos tipos de miradas intencionadas, una masculina y otra femenina, que determinan la presentaci&#243;n del personaje protag&#243;nico y la trama.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El art&#237;culo &#8220;Una ascesis del tiempo vivido&#8221;, de David Colmenares de la Universidad de California, examina la relaci&#243;n entre el cine y el tiempo en la obra &lt;i&gt;Arrebato&lt;/i&gt; (Zulueta, 1979). Para ello, se considera tanto la narrativa del film como las declaraciones de su realizador, quien desarroll&#243; una teor&#237;a original que ubica al cine como un medio capaz de sintetizar temporalidades subjetivas y objetivas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las dos rese&#241;as que cierran el n&#250;mero son una invitaci&#243;n a descubrir dos documentales que abordan tem&#225;ticas referidas a los Derechos Humanos: &lt;i&gt;Viejas que hierven&lt;/i&gt; (Tapia, 2022) y &lt;i&gt;Mi&#233;rcoles 15.30, memorias de una ausencia&lt;/i&gt; (Chomali, 2023).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para concluir, digamos que Ignacio Lewkowicz propone dos modos de pensar la cat&#225;strofe, con consecuencias diferentes respecto de la posici&#243;n del sujeto que debe enfrentarla. Por un lado, pensarla &lt;i&gt;desde lo que queda&lt;/i&gt;; por otro lado, pensarla &lt;i&gt;desde lo que hay&lt;/i&gt;. Como lo plantea Eduardo Laso en el art&#237;culo que abre este n&#250;mero, pensar desde lo que queda es pensarla como el resto de una operaci&#243;n de destituci&#243;n, mirada melanc&#243;lica que hace un balance de lo perdido y anhela recuperar. Un habitar la situaci&#243;n de desastre desde la l&#243;gica previa, que da como resultado un d&#233;ficit: un resignado &#8220;no queda casi nada&#8221;. Pensar desde lo que hay es, en cambio, pensarla desde el inventario que precede a una operaci&#243;n que da como resultado un plus afirmativo: un &#8220;hay lo que hay&#8221;. Operaci&#243;n que implica asumir la preeminencia del cambio y la contingencia. Y la contingencia, a diferencia del arrasamiento, es la posibilidad precaria de organizaci&#243;n de la subjetividad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un ejemplo magn&#237;fico de este movimiento es la escena de la sepultura en &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;. Todo es un caos y los tres amigos est&#225;n desquiciados. La nevada se ha detenido pero la amenaza contin&#250;a y la supervivencia se hace m&#225;s incierta que nunca. En ese contexto, deciden hacer un alto para sepultar al amigo muerto. La ciudad es un tendal de cuerpos, pero en la despedida a uno de ellos se juega el destino de la humanidad toda. Cavan una fosa y dicen el &#250;ltimo adi&#243;s al Ruso arrojando tres naipes con el mayor ligue del truco. Un breve ritual funerario que recuerda el gesto de Ant&#237;gona y que los reconcilia con lo simb&#243;lico en medio del estrago.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esa es la funci&#243;n del cine: confrontarnos con la cat&#225;strofe para hacer de ella una escritura, que, como la cl&#237;nica, transmute un destino traum&#225;tico en acontecimiento creador.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Nachtr&#228;glich en el cine</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Nachtraglich-en-el-cine</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Nachtraglich-en-el-cine</guid>
		<dc:date>2025-03-02T21:23:36Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator> Juan Jorge Michel Fari&#241;a, Ignacio Trovato, Luc&#237;a Amatriain</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;&#8220;[...] En cada uno de esos textos est&#225; la idiosincrasia de Kafka, en grado mayor o menor, pero si Kafka no hubiera escrito, no la percibir&#237;amos; vale decir, no existir&#237;a. [...] El hecho es que cada escritor crea a sus precursores. Su labor modifica nuestra concepci&#243;n del pasado, como ha de modificar el futuro...&#034; Jorge Luis Borges, Kafka y sus precursores (1951) &lt;br class='autobr' /&gt;
Existe una tradici&#243;n en cine que dice que &#8220;segundas partes nunca fueron buenas&#8221;. La frase se utiliza para objetar la realizaci&#243;n (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-15-Nro-1-Marzo-2025-" rel="directory"&gt;Volumen 15 | Nro 1 | Marzo 2025&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8220;[...] En cada uno de esos textos est&#225; la idiosincrasia de Kafka, en grado mayor o menor, pero si Kafka no hubiera escrito, no la percibir&#237;amos; vale decir, no existir&#237;a. [...] El hecho es que cada escritor crea a sus precursores. Su labor modifica nuestra concepci&#243;n del pasado, como ha de modificar el futuro...&#034;&lt;br class='autobr' /&gt;
Jorge Luis Borges, Kafka y sus precursores (1951)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Existe una tradici&#243;n en cine que dice que &#8220;segundas partes nunca fueron buenas&#8221;. La frase se utiliza para objetar la realizaci&#243;n de secuelas o nuevas versiones de obras ya consagradas, las cuales estar&#237;an destinadas al fracaso. Y efectivamente la historia del cine abunda en ejemplos que lo confirman. Pero tambi&#233;n existen honrosas excepciones. &#191;Cu&#225;ndo y por qu&#233; una segunda parte puede ser un acontecimiento que resignifique la primera y la trascienda?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un modelo posible para pensar la cuesti&#243;n es el propuesto por Sigmund Freud con el concepto de &lt;i&gt;nachtr&#228;glich&lt;/i&gt;, el cual puede ser traducido al espa&#241;ol como &#8220;retrosignificaci&#243;ni&#8221;, introduciendo una discontinuidad temporal. Como lo han puntualizado Laplanche y Pontalis en su conocido diccionario, se trata de una concepci&#243;n de la temporalidad y de la causalidad ps&#237;quicas seg&#250;n la cual &#8220;experiencias, impresiones y huellas mn&#233;micas son modificadas ulteriormente en funci&#243;n de nuevas experiencias o del acceso a un nuevo grado de desarrollo. Entonces pueden adquirir, a la par que un nuevo sentido, una eficacia ps&#237;quica.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Laplanche, J. y Pontalis J-B.: Diccionario de psicoan&#225;lisis. P&#225;g. 280-1.&#034; id=&#034;nh2-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En t&#233;rminos del psicoanalista franc&#233;s Jacques Lacan: &#8220;[...] el verdadero original s&#243;lo puede ser el segundo, por constituir la repetici&#243;n que hace del primero un acto, pues ella introduce all&#237; el &lt;i&gt;apr&#232;s-coup&lt;/i&gt; propio del tiempo l&#243;gico...&#8221;. Importa aqu&#237; destacar la relaci&#243;n dial&#233;ctica entre los t&#233;rminos: por un lado, determinismo con efecto retardado del presente por el pasado, por otro, atribuci&#243;n retroactiva de sentido, puesta en narraci&#243;n del pasado por el presente. &#191;No fue acaso el propio Jacques Lacan quien ense&#241;&#243; este mecanismo en acto, cuando justamente vino a resignificar el &lt;i&gt;nachtr&#228;glich&lt;/i&gt; freudiano d&#225;ndole actualidad cl&#237;nica con la noci&#243;n de &lt;i&gt;apr&#232;s-coup&lt;/i&gt;?&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;As&#237; aparece en el Seminario 1 (1953-54): &#8220;La historia no es el pasado. La (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dado que propondremos la aplicaci&#243;n del concepto de &lt;i&gt;nachtr&#228;glich&lt;/i&gt; para pensar el estatuto de las secuelas (o a veces precuelas) cinematogr&#225;ficas, resulta imprescindible hacer una aclaraci&#243;n metodol&#243;gica. El concepto, tal como fue desarrollado por Freud, da cuenta del registro de la subjetividad, es decir, supone la existencia del aparato ps&#237;quico, la econom&#237;a libidinal y la noci&#243;n de realidad ps&#237;quica. S&#243;lo en este contexto una primera marca o huella mn&#233;mica puede adquirir posteriormente el valor de escena para el sujeto a partir de su recuerdo y resignificaci&#243;n. El cine tiene puntos de contacto, pero tambi&#233;n diferencias respecto del campo subjetivo, entramando la obra de arte con la pol&#237;tica de su tiempo. Nuestra aplicaci&#243;n del &lt;i&gt;nachtr&#228;glich&lt;/i&gt; supone por lo tanto una analog&#237;a. Esta analog&#237;a nos permite aplicar una nueva temporalidad l&#243;gica para pensar las &#8220;segundas partes&#8221;, rompiendo con la idea de un tiempo lineal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;C&#243;mo pensar entonces el cine desde la operatoria del &lt;i&gt;nachtr&#228;glich&lt;/i&gt;? Efectivamente, la mayor&#237;a de las veces se filman segundas partes o remakes de cl&#225;sicos consagrados, apostando a capitalizar el prestigio de la obra original. Estos intentos fracasan justamente por desconocer el n&#250;cleo singular que distingue a ciertas pel&#237;culas. Pretender reeditar &lt;i&gt;Psicosis&lt;/i&gt; de Hitchcock, o hacer una secuela de &lt;i&gt;Blade Runner,&lt;/i&gt; resultan empresas vanas, m&#225;s all&#225; del eventual &#233;xito de cr&#237;tica y p&#250;blico que puedan obtener.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y a la inversa, secuelas que fracasan comercialmente y que son incomprendidas por la cr&#237;tica, pueden ser verdaderas obras de arte al resignificar, en el sentido freudiano, la versi&#243;n anterior. Es el caso de la segunda parte de &lt;i&gt;Joker&lt;/i&gt; que motiva esta editorial y que introduce nuestro n&#250;mero de &lt;i&gt;Etica&amp;Cine.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como lo propone Eduardo Laso en su fundamento, la &lt;i&gt;Joker&lt;/i&gt; original narra la historia de Arthur Fleck, un lumpen con problemas mentales, que un d&#237;a se cansa de ser abusado y reacciona con violencia (mata a tres &lt;i&gt;bullies&lt;/i&gt; en un subte, asfixia a su madre con una almohada, acuchilla a un colega desagradable y finalmente balea, ante las c&#225;maras, a un popular conductor de TV), a consecuencia de lo cual termina preso. Pero el shock masivo derivado del asesinato en vivo lo consagra como s&#237;mbolo de la peque&#241;a gente, harta de ser abusada por los privilegiados. &lt;i&gt;Joker: Folie &#224; deux&lt;/i&gt; es una genial correcci&#243;n a la interpretaci&#243;n de militancia de cabotaje que se hizo de la primera. Recurre incluso a una puesta en abismo: en la segunda se habla de la primera &lt;i&gt;Joker&lt;/i&gt;, y Harley Quinn representa al p&#250;blico entusiasmado con el semblante de un loco sacado que cree que por haber sufrido en la vida tiene derecho a matar a su antojo. Pero Fleck no quiere saber nada con su alter ego, al que aborrece. Y no busca exculparse apelando a la inimputabilidad por una supuesta patolog&#237;a de &#034;doble personalidad&#034;, sino que asume la responsabilidad por sus actos. El p&#250;blico que consagr&#243; la primera &lt;i&gt;Joker&lt;/i&gt; rechaz&#243; esta segunda porque ya no hay escenas de crueldad gratuita y alocada, salvo en estado on&#237;rico&#8230; lo que habla de cierto estado promedio de la sociedad actual.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Es lo que se&#241;ala tambi&#233;n Sergio Zabalza, cuando dice que &#8220;El Joker es m&#225;s (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con un foco diferente, pero en la misma l&#237;nea argumental, Jorge Bafico desde la Universidad de la Rep&#250;blica, Uruguay, analiza la primera Joker a partir de los tres tiempos de una psicosis: forclusi&#243;n del Nombre del Padre, desencadenamiento, resoluci&#243;n por el lado de una estabilizaci&#243;n. Y organiza estos tres momentos releyendo tres frases del film que gu&#237;an su an&#225;lisis y que conforman a la vez tres tiempos en la vida de Arthur Fleck. Desde esta perspectiva, la segunda &lt;i&gt;Joker Folie &#224; Deux&lt;/i&gt; resulta cl&#237;nicamente consistente con la primera, dej&#225;ndonos una pregunta inc&#243;moda: &#191;seguimos idealizando al Joker como s&#237;mbolo de rebeld&#237;a o aceptamos que, detr&#225;s del mito, solo hay un hombre perdido en su locura?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En s&#237;ntesis, el cine nos ofrece una nueva v&#237;a para la labor cl&#237;nica, desplegando esta posibilidad de &#8220;retrosignificar&#8221; el pasado a partir del futuro. Como lo indica claramente el ep&#237;grafe de Jorge Luis Borges que abre esta editorial, cada autor crea a sus precursores. Y esta creaci&#243;n modifica efectivamente tanto nuestra concepci&#243;n del pasado como nuestra visi&#243;n del futuro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro excelente ejemplo de esta funci&#243;n de lectura del pasado por el presente, en este caso no cinematogr&#225;fico sino m&#237;tico-discursivo, lo encontramos en un intercambio entre Germ&#225;n Garc&#237;a e Ignacio Lewkowicz. En un coloquio que incluy&#243; a cinco intelectuales, el psicoanalista Germ&#225;n Garc&#237;a introdujo su punto de vista sobre las formas de transmisi&#243;n del conocimiento en los a&#241;os 70 del siglo pasado, con una fuerte cr&#237;tica a la intelectualidad argentina de entonces, que estudiaba psicoan&#225;lisis de &#8220;segunda mano&#8221;. Seg&#250;n Garc&#237;a, las editoriales mexicanas publicaban los textos de Lacan &#8220;que nosotros pon&#237;amos de moda&#8221;, mientras que aqu&#237; se publicaban sus &lt;i&gt;readings&lt;/i&gt;. Garc&#237;a considera a la sociedad argentina como &#8220;campeona del &lt;i&gt;reading&lt;/i&gt;&#8221;, caracterizada por su pasi&#243;n por la &#8220;segunda mano&#8221;. En ese momento de la conversaci&#243;n, Ignacio Lewkowicz interviene con su cl&#225;sico estilo c&#237;nico, recordando al auditorio que &#8220;&lt;i&gt;desde siempre, la que noquea, es la segunda mano&lt;/i&gt;&#8221; . En ese punto de la transcripci&#243;n, la edici&#243;n consigna &#8220;Risas&#8221; para indicar el efecto de su comentario (Foster et al, 2004). En su rese&#241;a sobre la obra que recupera este conversatorio, Florencia Gonz&#225;lez Pla se&#241;ala que la intervenci&#243;n, a la vez que distiende, interpela:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8220;La que noquea es la segunda mano&#8221; es una expresi&#243;n tomada del boxeo, donde habitualmente se suceden dos golpes, por lo general el primero un jab y el segundo un cross, combinaci&#243;n conocida como uno-dos. El primer golpe, el jab, es clave, porque bloquea la vista del contrincante, facilitando el impacto limpio del cross, destinado a noquear. La ocurrencia de Lewkowicz resulta tambi&#233;n eficaz en el curso de la discusi&#243;n. Porque en ese contexto, la &#8220;segunda mano&#8221; adquiere el valor de una resignificaci&#243;n, de un tiempo 2 que se sobreimprime al tiempo 1 inicial. Efectivamente, en M&#233;xico la Editorial Siglo XXI publicaba a Lacan, pero era en Buenos Aires donde se lo le&#237;a &#8212;el efecto anal&#237;tico no operaba sino a posteriori. Curiosamente, en el contexto de la conversaci&#243;n, se invierten los roles: Germ&#225;n Garc&#237;a aparece como historiador &#8212;que recapitula los a&#241;os setenta&#8212; e Ignacio Lewkowicz como analista, que con una interpretaci&#243;n desarma el esquema y reenv&#237;a el coloquio hacia una nueva direcci&#243;n. (Gonz&#225;lez Pla, 2014)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El otro gran eje de este n&#250;mero de Etica&amp;Cine Journal es justamente el mito. Las referencias m&#237;ticas han estado presentes desde los or&#237;genes de la teor&#237;a psicoanal&#237;tica y tambi&#233;n desde los or&#237;genes del cine, hallando en el t&#233;rmino &#8220;mito&#8221; referencias tanto a lo prehist&#243;rico, a lo a-hist&#243;rico, como a lo atemporal y a lo filogen&#233;tico. Tanto en la obra de Sigmund Freud como de Jaques Lacan situamos en el uso del mito el prop&#243;sito de dar lugar a pensar un origen cierto, hallando en la obra de ambos un uso profuso del t&#233;rmino para explicar y fundamentar algunas de sus construcciones m&#225;s relevantes (&#8220;T&#243;tem y tab&#250;&#8221; en Freud; &#8220;El mito individual del neur&#243;tico&#8221; en Lacan).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &#8220;T&#243;tem y tab&#250;&#8221; Freud sit&#250;a el origen de la cultura en el asesinato del padre, postulando una creaci&#243;n m&#237;tica para dar ilustrar y dar cuenta de dicho origen. A partir de este mito original freudiano &#8211;&#8220;&#250;nico mito moderno&#8221; al decir de Lacan&#8211;, hallamos en el psicoan&#225;lisis el despliegue de una serie de conceptualizaciones relativas a la subjetividad: desde el complejo de Edipo y la amenaza de castraci&#243;n, a la inscripci&#243;n del nombre del padre, la pulsi&#243;n de muerte y el goce.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Detienne alude que &#8220;La mitolog&#237;a es un lugar sem&#225;ntico que produce el entrecruzamiento de dos discursos, de los cuales el segundo habla del primero y pertenece a la interpretaci&#243;n&#8221; (Detienne, 1981, p. 11). Desde la teor&#237;a psicoanal&#237;tica las expresiones sintom&#225;ticas podr&#237;an ser le&#237;das como este segundo discurso interpretativo (interpretaci&#243;n del deseo del Otro), quedando reservada para el an&#225;lisis la construcci&#243;n del texto original que ha dado raz&#243;n al mismo. En esta l&#237;nea se incluyen las recreaciones cinematogr&#225;ficas de mitos cl&#225;sicos, como Medea, Edipo, Ant&#237;gona, Narciso, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Asimismo, recordando que para Lacan la constituci&#243;n subjetiva est&#225; determinada por el orden significante y que el mito, desde la mirada estructuralista, emerge como unidad diferenciada, su funci&#243;n resulta determinante para pensar el entramado estructural que nos constituye como sujetos deseantes, operando en la historia del sujeto, en ese tiempo a-hist&#243;rico o ese momento m&#237;tico, y habilitando las articulaciones significantes que determinan el mito de origen de cada subjetividad deseante. Barthes (1957) propone pensar al mito como una frase. El psicoan&#225;lisis intenta descubrir estas frases y preguntar sobre los cierres que el mismo sujeto produce y c&#243;mo esto lleva a una determinaci&#243;n subjetiva condicionada por el Otro y clausurada a la dial&#233;ctica en su origen. Nos referimos al mito subjetivo, es decir, al de cada sujeto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el presente n&#250;mero de &#201;tica y Cine Journal se abordan escenarios cinematogr&#225;ficos que permiten dar cuenta de distintos modos en los que el mito puede operar sobre el terreno de la subjetividad, en tanto punto de partida, o bien como lugar a partir del cual los acontecimientos del sujeto se encadenan y ordenan&#8230; Es el caso de &#8220;La figura del doble en &lt;i&gt;Enemy&lt;/i&gt; (2013), de Denis Villeneuve&#8221;, de Leslie Ortega L&#243;pez y Lenny Mojard&#237;n Olivas desde la Universidad de Sonora, M&#233;xico, presentan una lectura que se detiene en la mitolog&#237;a del doble y su relaci&#243;n con la identidad, comprendiendo que este remite a las complejidades ps&#237;quicas que se producen ante la escisi&#243;n del yo. El art&#237;culo presenta una detallada lectura del film y de los sucesos que atraviesa el protagonista, un individuo desdoblado y en constante conflicto consigo mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;O, como sucede en &#8220;&lt;i&gt;&#205;caro y el Minotauro&lt;/i&gt; (2022): Un an&#225;lisis &#233;tico y psicoanal&#237;tico desde los or&#237;genes del mito&#8221;, donde Fernando Gonz&#225;lez y Gal&#225;n desde la Universidad Columbia del Paraguay, reflexiona desde una perspectiva &#233;tico-cl&#237;nica acerca del monstruo de la mitolog&#237;a griega, con cuerpo de hombre y cabeza de toro, que encerrado en su destino tr&#225;gico se vincula con el joven &#205;caro, un personaje que lucha por la libertad y la justicia. En &#8220;Una sabidur&#237;a imperfecta. La figura del sabio jocoserio en el moderno cine italiano&#8221; Francisco Javier Gurpegui Vidal desde la Universidad de Zaragoza, Espa&#241;a, rastrea los or&#237;genes literarios del sabio jocoserio, una suerte de figura m&#237;tica que retoza en la tensi&#243;n entre la erudici&#243;n y la comedia, en tanto propone una ejemplaridad moral sin renunciar a los ardides del humor, situando el lugar que la misma ha tenido en el moderno cine italiano. En la misma l&#237;nea, en el trabajo &#8220;Teor&#237;as Cinematogr&#225;ficas: Fundamentos, evoluci&#243;n y relevancia actual&#8221; Galo Vascon&#233;z Merino de la Universidad Nacional de Chimboraz y Antonella Carpio Arias del Instituto Superior Tecnol&#243;gico Jos&#233; Ortega y Gasset, Ecuador proponen un recorrido por la historia del cine, en este caso centrado en las distintas teorizaciones relativas a la evoluci&#243;n de la t&#233;cnica cinematogr&#225;fica, subrayando el valor que las mismas han revestido, a lo largo de m&#225;s de un siglo, en tanto soporte para el despliegue de la dimensi&#243;n art&#237;stico-creativa del s&#233;ptimo arte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, en el art&#237;culo &#8220;Esquemas de montaje y discurso humanizador en &lt;i&gt;Una pel&#237;cula de polic&#237;as&lt;/i&gt; (2021)&#8221;, Luis Fr&#237;as desde la Universidad de Monterrey, investiga la noci&#243;n humanizar desde el campo de la bio&#233;tica para problematizar la propuesta del film, que expone los prejuicios sobre la instituci&#243;n policial desde un lenguaje cinematogr&#225;fico particular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El escrito de Elizabeth Ormart y su equipo en la Universidad Nacional de La Matanza &#8220;El cine como estrategia de acceso a las complejidades bio&#233;ticas en la ense&#241;anza de ciencia y tecnolog&#237;a&#8221; se remonta nuevamente a los or&#237;genes del cine, en este caso para ilustrar su valor en tanto herramienta did&#225;ctico-narrativa para la transmisi&#243;n de situaciones dilem&#225;ticas en el terreno de la bio&#233;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para concluir, una menci&#243;n especial al art&#237;culo de Derek Humphreys, desde la Universit&#233; Paris Cit&#233;, que introduce una cuesti&#243;n clave en materia de epistemolog&#237;a del cine. Se presenta all&#237; una dimensi&#243;n del cine que se sustrae a la narrativa tradicional, para dar cuenta del amplio abanico de la exclusi&#243;n social contempor&#225;nea. Como ejemplo paradigm&#225;tico de este cine no narrativo, se presenta la obra de Fernand Deligny, quien desarroll&#243; un cine de estructura po&#233;tica, en la que las escenas sucesivas no presentan un relato di&#225;fano y organizado, sino que nos obligan a buscar alguna orientaci&#243;n ante una secuencia de im&#225;genes de intensidad extrema y sin continuidad aparente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y como corolario, la breve rese&#241;a de un libro excepcional que acaba de aparecer: &lt;i&gt;Spectatrices du cin&#233;ma. Aux origines d'un imaginaire&lt;/i&gt;, de Mireille Berton. La obra, publicada en Suiza en marzo 2025, es presentada a trav&#233;s del prefacio de su propia autora, cuya investigaci&#243;n la ha conducido a estas espectadoras apasionadas, coquetas, irreverentes, alegres y locuaces. A veces seductoras y a veces seducidas, han modelado la er&#243;tica del siglo XX, en uno de sus refugios m&#225;s subyugantes: la tenue luz en la oscuridad de una sala de cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Barthes, R. (1957). &lt;i&gt;Mitolog&#237;as. 1&lt;/i&gt;. Edici&#243;n argentina 2003: Siglo XXI.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Borges, J. (1951). Kafka y sus precursores. &lt;i&gt;Obras Completas&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Emec&#233; Editores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Detienne, M. (1981). &lt;i&gt;La invenci&#243;n de la mitolog&#237;a&lt;/i&gt;. Espa&#241;a: Pen&#237;nsula.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1913). T&#243;tem y tab&#250;, en &lt;i&gt;Obras completas&lt;/i&gt;. Buenos aires: Amorrortu.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gonz&#225;lez Pla, F. (2014). Ignacio Lewkowicz: aportes al pensamiento pol&#237;tico en psicolog&#237;a. &lt;i&gt;Revista Intersecciones&lt;/i&gt;. Facultad de Psicolog&#237;a, UBA.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1953). &lt;i&gt;Seminario 1. Los escritos t&#233;cnicos de Freud&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1953). El mito individual del neur&#243;tico. Buenos Aires: &lt;i&gt;Intervenciones y texto&lt;/i&gt;. Manantial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laplanche, J. y Pontalis, J-B. (1997). &lt;i&gt;Diccionario de psicoan&#225;lisis&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ludue&#241;a, F. (2011). El apr&#232;s-coup y el concepto de tiempo. III Congreso Internacional de Investigaci&#243;n y Pr&#225;ctica Profesional en Psicolog&#237;a XVIII Jornadas de Investigaci&#243;n S&#233;ptimo Encuentro de Investigadores en Psicolog&#237;a del MERCOSUR. Facultad de Psicolog&#237;a - Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Montesano, H. et al. (2011). Nachtr&#228;glich de la (Bio)&#233;tica. &lt;i&gt;Aesthethika&lt;/i&gt;, 6 (2).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Zabalza, S. (s/d). El Joker es reverso, nunca espejo. En: &lt;i&gt;&#201;TICA Y CINE - Teaching Bioethics&lt;/i&gt; - UNESCO's Universal Declaration of Bioethics and Human Rights Through movies and other audio-visual resources - An International Collaborative Project. URL: &lt;a href=&#034;https://www.eticaycine.org/Joker-el-Guason&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.eticaycine.org/Joker-el-Guason&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb2-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Laplanche, J. y Pontalis J-B.: Diccionario de psicoan&#225;lisis. P&#225;g. 280-1.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;As&#237; aparece en el Seminario 1 (1953-54): &#8220;La historia no es el pasado. La historia es el pasado historizado en el presente, historizado en el presente porque ha sido vivido en el pasado&#8221;. Ver al respecto el comentario de Federico Ludue&#241;a en &#8220;El apr&#232;s-coup y el concepto de tiempo&#8221;, 2011.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Es lo que se&#241;ala tambi&#233;n Sergio Zabalza, cuando dice que &#8220;El Joker es m&#225;s lacaniano que foucaltiano: no se resigna a ser el objeto maldito producto del Poder. Tampoco a esperar que el Otro lo ayude a construir un final feliz (&#8220;happy&#8221;, como lo llama su madre). M&#225;s bien, este Guas&#243;n interpela al sujeto para que se haga cargo de la locura que &#8211;por ser hablante&#8211; habita, de manera inexorable.&#8221; Ver el art&#237;culo &#8220;El Jokeer es reverso, nunca espejo&#8221;, en &lt;a href=&#034;https://www.eticaycine.org/Joker-el-Guason&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.eticaycine.org/Joker-el-Guason&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Puesta en abismo</title>
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		<dc:creator>Ignacio Trovato, Laura Olivares Waisman, Luc&#237;a Amatriain, Paula Mastandrea, &#218;rsula Schneider</dc:creator>



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&lt;p&gt;La expresi&#243;n francesa mise en abyme, cuya traducci&#243;n literal es &#171;puesta en abismo&#187;, es una figura ret&#243;rica tomada de un motivo de la her&#225;ldica que designa un dibujo en el centro del escudo de armas que reproduce, en menor escala, los contornos exactos de ese mismo escudo. La expresi&#243;n se utiliza para referirse a una obra que se muestra en el interior de otra, que habla de ella, cuando los dos sistemas significantes son id&#233;nticos: relato dentro del relato, pintura representada en una pintura. (&#8230;)&lt;/p&gt;


-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-14-Nro-2-Julio-2024-" rel="directory"&gt;Volumen 14 | Nro 2 | Julio 2024&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;La expresi&#243;n francesa &lt;i&gt;mise en abyme&lt;/i&gt;, cuya traducci&#243;n literal es &#171;puesta en abismo&#187;, es una figura ret&#243;rica tomada de un motivo de la her&#225;ldica que designa un dibujo en el centro del escudo de armas que reproduce, en menor escala, los contornos exactos de ese mismo escudo. La expresi&#243;n se utiliza para referirse a una obra que se muestra en el interior de otra, que habla de ella, cuando los dos sistemas significantes son id&#233;nticos: relato dentro del relato, pintura representada en una pintura. (Nota de la traductora del seminario &lt;i&gt;El Otro que no existe y sus comit&#233;s de &#233;tica&lt;/i&gt;, de Eric Laurent y Jacques-Alain Miller, 2005, p.110)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En este seminario, publicado por primera vez hace veinte a&#241;os, Laurent y Miller introducen el valor &#233;tico-cl&#237;nico de la puesta en abismo. Y lo hacen a trav&#233;s de un comentario cinematogr&#225;fico:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;La estructura de redoblamiento es subrayada por el genio de Cukor, quien en medio del filme &lt;i&gt;La costilla de Ad&#225;n&lt;/i&gt; presenta una escena en la que Hepburn y Tracy muestran a sus amigos una peliculita de aficionado, instalando de este modo una escena del filme en la pel&#237;cula, que subraya perfectamente la estructura de la puesta en abismo y sit&#250;a el divorcio en el divorcio (como la escena del teatro en la obra de Hamlet refer&#237;a el asesinato en el asesinato). Se expone as&#237; una puesta en abismo de la verdad. (2005, p. 109)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Se introduce as&#237; el valor de este recurso de la ret&#243;rica del cual el cine nos ofrece, efectivamente, valiosos ejemplos. Este n&#250;mero de &lt;i&gt;&#201;tica y Cine Journal&lt;/i&gt; est&#225; destinado a presentar algunos de esos hallazgos que permiten anudar el acontecimiento creador y el acto &#233;tico&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Agradecemos las contribuciones de Juan Jorge Michel Fari&#241;a en las ideas y (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ante todo, el art&#237;culo de Michel Fari&#241;a y Laso &lt;i&gt;&#8220;Acting: La puesta en abismo en el cine como recurso de la cl&#237;nica anal&#237;tica&#8221;,&lt;/i&gt; la primera sistematizaci&#243;n te&#243;rica de la cuesti&#243;n, en el que se repasan una docena de pel&#237;culas, desde &lt;i&gt;La era de hielo&lt;/i&gt; (Wedge, 2002) hasta la &#250;ltima temporada de &lt;i&gt;Black Mirror&lt;/i&gt; (Brooker, 2011-2023), para mostrar el valor de verdad que emerge de sus tramas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;O el escrito de Luis &#193;ngel Campillos &#8220;&lt;i&gt;Eraserhead&lt;/i&gt; de David Lynch como secuela de &lt;i&gt;Cr&#237;menes del futuro&lt;/i&gt; de David Cronenberg. La potencia subversiva del Cuerpo-sin-&#211;rgano&#8221;, que pone en interlocuci&#243;n ambos films centr&#225;ndose en las posibilidades que conlleva la desorganizaci&#243;n de los cuerpos. En esta perspectiva, el film de Cronenberg se desdobla en la grotesca y extra&#241;a figura protag&#243;nica del cl&#225;sico de Lynch lo cual nos abisma a la emergencia de nuevos sentidos y significaciones del cuerpo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una l&#237;nea an&#225;loga, Juan Dard&#243;n en su art&#237;culo &#8220;&lt;i&gt;La chienne&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Scarlet Street&lt;/i&gt;: la funci&#243;n femme fatale en el filme noir y el realismo po&#233;tico&#8221; produce una lectura de ambas narrativas cinematogr&#225;ficas en la indagaci&#243;n de la figura de la femme fatale y el femicidio al proponer que &lt;i&gt;La chienne&lt;/i&gt; anticipa las modalidades de adecuaci&#243;n y naturalizaci&#243;n de la violencia patriarcal que se retoman en &lt;i&gt;Scarlet Street&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En esta misma vertiente de pensar interlocuciones entre planos conceptuales, se inscribe el art&#237;culo de Mireille Berton &#8220;&lt;i&gt;Freud y la &#8220;intuici&#243;n cinematogr&#225;fica&#8221;: psicoan&#225;lisis, cine y epistemolog&#237;a&lt;/i&gt;&#8221;, que aborda las redes de relaciones entre psicoan&#225;lisis y cine seg&#250;n una nueva modalidad que atravesar&#237;a estas dos esferas &#8220;gemelas&#8221; en una perspectiva epistemol&#243;gica. Las relaciones que propone entre cine y sue&#241;o, por ejemplo, permiten pensar un desdoblamiento en abismo de escenas est&#233;ticas y cl&#237;nicas. Para ello la autora incluye fotogramas del cl&#225;sico de Buster Keaton &#171;Sherlock Jr.&#187; (1924), una de las primeras puestas en abismo en la historia del cine. Una pel&#237;cula dentro de la pel&#237;cula en la que el sue&#241;o del proyectorista se abisma en la Otra escena de la pantalla.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ver al respecto el abordaje del corto de Buster Keaton en y el excelente (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, como lo muestra el reciente estreno de la serie Ripley (Netflix, 2024), tal vez la mejor recreaci&#243;n en la pantalla del cl&#225;sico de Patricia Highsmith. En el quinto episodio, titulado &#8220;Lucio&#8221;, el personaje visita una iglesia en Roma, en la que ve la c&#233;lebre obra de Caravaggio &#8220;David con la cabeza de Goliat&#8221;. En el fondo se escucha parte de la explicaci&#243;n del gu&#237;a, quien realiza una interpretaci&#243;n vinculada con las emociones que sinti&#243; David, enfatizando una cierta &#8220;ternura&#8221; por Goliat, luego de haber cometido el asesinato. M&#225;s adelante en el cap&#237;tulo, Ripley asesina a un personaje (Finn), por haber descubierto su participaci&#243;n en la desaparici&#243;n de un amigo en com&#250;n, Dickie. Despu&#233;s de asestar un golpe mortal en la sien de Finn, Ripley alza la cabeza del difunto sosteni&#233;ndola por el cabello ensangrentado, y vuelve a &#233;l la imagen del cuadro de Caravaggio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de esta analog&#237;a que puede establecerse entre ambas escenas, la serie da a explorar las vinculaciones entre el an&#225;lisis que presenta el gu&#237;a de la galer&#237;a y la figura de Ripley mirando a Finn. Esto tambi&#233;n porque Finn es un personaje que desagrada a Ripley desde el inicio, por considerarlo un &#8220;farsante&#8221;; adjetivo que describe cabalmente la situaci&#243;n vital del propio Tom&#225;s Ripley.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Respecto del nombre del cap&#237;tulo, &#8220;Lucio&#8221;, es interesante tambi&#233;n vincularlo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta variante de puesta en abismo que consiste en incluir una pintura al interior de un film tiene innumerables ejemplos en la historia del cine. Como la escena de &lt;i&gt;Psicosis&lt;/i&gt; (1960), de Hitchcock, en la que Norman Bates esp&#237;a a Marion a trav&#233;s de un agujero en la pared disimulado tras un cuadro. Cuando retira la pintura para mirar al otro lado, vemos que se trata de una versi&#243;n de &#8220;Susana y los viejos&#8221;, obra del Renacimiento que representa a dos ancianos espiando el ba&#241;o de una mujer desnuda, subrayando as&#237; la posici&#243;n voyerista del personaje. O en la m&#225;s reciente versi&#243;n de &lt;i&gt;La voz humana&lt;/i&gt; (2020), de Almod&#243;var, en la que la escenograf&#237;a reproduce obras de Artemisa Gentileschi, la revolucionaria pintora renacentista italiana, ella misma empoderada luego de haber sido objeto de ultraje por un hombre, anticipando as&#237; la gesta del personaje del film.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;O en el bello ejemplo que hemos tomado para la portada de este n&#250;mero del Journal, el del cl&#225;sico film &lt;i&gt;Laberinto&lt;/i&gt; (Henson, 1986), con David Bowie. Cuando la adolescente de 15 a&#241;os Sarah Williams se ve forzada a ingresar en un laberinto para recuperar a su hermanito Toby, resulta que el laberinto en cuesti&#243;n es el interior de un grabado de Escher que Sarah tiene como p&#243;ster en su habitaci&#243;n. As&#237;, las obras &#8220;Relatividad&#8221; y &#8220;C&#243;ncavo y Convexo&#8221;, de M.C. Escher, con sus escaleras que al mismo tiempo suben y bajan, o sus desaf&#237;os a la gravedad, indican la v&#237;a de lo imposible para la traves&#237;a de Sarah. Subrayando este car&#225;cter de fantasma que tiene para ella el personaje del duende que protagoniza David Bowie, la escena concluye con una toma del detalle de la reproducci&#243;n de Escher:&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1794 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L332xH292/laberinto1-c3a59.jpg?1775190815' width='332' height='292' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class='spip_document_1793 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L333xH278/laberinto2-3d988.jpg?1775190815' width='333' height='278' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class='spip_document_1795 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L318xH305/laberinto3-e9020.jpg?1775190815' width='318' height='305' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;El n&#250;mero est&#225; integrado tambi&#233;n por aportes de autores internacionales vinculados con distintas tem&#225;ticas sobre la relaci&#243;n entre la &#233;tica y el cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el art&#237;culo &lt;i&gt;&#034;El fin de la humanidad seg&#250;n Interestellar&#034;&lt;/i&gt; Mar&#237;a Marta Preziosa explora el alcance del film de Nolan para pensar tem&#225;ticas que conciernen a la humanidad, como la esperanza, la eternidad, la culpa y la confianza sirvi&#233;ndose de la &lt;i&gt;Enc&#237;clica Spe Salvi&lt;/i&gt; (Benedicto XVI, 2007) como analog&#237;a para ofrecer una lectura novedosa al respecto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte, en &lt;i&gt;&#8220;La heroicidad como arena de lucha del g&#233;nero. El caso de la serie Robin Hood&#8221;&lt;/i&gt;, Cecilia Luque analiza los significados de femineidad y masculinidad a partir de la serie televisiva &lt;i&gt;Robin Hood&lt;/i&gt; (BBC, 2006-2009) donde observa de qu&#233; modo las perspectivas &lt;i&gt;queer&lt;/i&gt; y posfeministas se disputan el sentido de la heroicidad a lo largo del relato y c&#243;mo la inicial innovaci&#243;n de la serie da un vuelco hacia el sector conservador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El trabajo &lt;i&gt;&#8220;Tarantino y la sutil violencia de la ideolog&#237;a&#8221;&lt;/i&gt; gira en torno a la tem&#225;tica del &lt;i&gt;film noir&lt;/i&gt; y a la categor&#237;a de violencia en el cine, aportando una novedosa lectura al respecto. Rodolfo Vera Garc&#237;a propone una reflexi&#243;n en torno a dicha categor&#237;a y a su relaci&#243;n con el concepto de ideolog&#237;a, analizando a tal efecto distintos escenarios de la obra cinematogr&#225;fica de Quentin Tarantino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El estudio sobre la violencia en el cine se hace presente tambi&#233;n en el art&#237;culo &lt;i&gt;&#8220;Del horror a la trasmutaci&#243;n corporal en el cine de David Cronenberg&#8221;&lt;/i&gt;, de Xavier Brito-Alvarado. El autor analiza la representaci&#243;n del cuerpo en la filmograf&#237;a del director con el objetivo de debatir sobre la metamorfosis no solo de cuerpo biol&#243;gico, sino ps&#237;quico que est&#225; atravesando la especie humana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &lt;i&gt;&#8220;Metales hipers&#243;nicos, mujeres insecto cantantes, orqu&#237;deas sinf&#243;nicas. Cuerpos h&#237;bridos en Vermillion Sands, de J. G. Ballard&#8221;&lt;/i&gt;, Franziska Humphreys propone una reflexi&#243;n a partir de distintas obras literarias provenientes de la ciencia ficci&#243;n, poniendo el foco sobre la emblem&#225;tica colecci&#243;n de relatos cortos Vermillon Sands de James Graham Ballard, para establecer un an&#225;lisis centrado en la tensi&#243;n entre el campo biotecnol&#243;gico y la subjetividad humana. Asimismo, la autora presenta un intertexto entre &lt;i&gt;Crash&lt;/i&gt;, otra de las obras ic&#243;nicas del novelista ingl&#233;s, y su primer versi&#243;n cinematogr&#225;fica (estrenada en 1996 y dirigida por David Cronenberg), abriendo una reflexi&#243;n atinente tanto a la dimensi&#243;n de la corporalidad como a aspectos de g&#233;nero en las narrativas ficcionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En sinton&#237;a con esta propuesta, en &lt;i&gt;&#8220;Una multiplicaci&#243;n, un brote del cuerpo: cine, cuerpo y pol&#237;tica en el pensamiento de Foucault&#8221;&lt;/i&gt; Lautaro Colautt se aboca al an&#225;lisis de distintas publicaciones y entrevistas en las que el fil&#243;sofo Michel Focault se ha ocupado de la tem&#225;tica del cine, proponiendo una indagaci&#243;n en torno a los distintos modos en los que la narrativa cinematogr&#225;fica se ha ocupado de representar las relaciones entre cuerpo y pol&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte, el autor Ander Goikoetxea P&#233;rez se enfoca en el estudio del cine de fantas&#237;a. El art&#237;culo &lt;i&gt;&#8220;Los desaf&#237;os de la sociedad a trav&#233;s del cine de fantas&#237;a: el cometido del bosque en Errementari e Irati, de Paul Urkijo Alij&#8221;&lt;/i&gt; analiza la funci&#243;n &#233;tica del bosque en la narrativa audiovisual a partir de la filmograf&#237;a del director vasco.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por &#250;ltimo, desde la Universidad de Ciencias M&#233;dicas de Camag&#252;ey, Pablo Hern&#225;ndez Figaredo relata una actividad comunitaria realizada a partir de ficciones cinematogr&#225;ficas con el fin de promover la salud mental de las personas de la comunidad. El art&#237;culo &lt;i&gt;&#8220;PSICOCINE: un espacio para la promoci&#243;n de salud mental en Camag&#252;ey, Cuba&#8221;&lt;/i&gt; explora el valor del cine en espacios de formaci&#243;n formales y no formales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Completan este n&#250;mero dos rese&#241;as. En la primera, titulada &lt;i&gt;&#8220;Un curso sobre los derechos humanos en la gran pantalla&#8221;,&lt;/i&gt; Francisco P&#233;rez Fern&#225;ndez comenta el libro &#8220;Los derechos humanos en el cine&#8221;, cuya autor&#237;a corresponde a Benjam&#237;n Rivaya Garc&#237;a. La obra propone explicar la forma en que el cine se relaciona con el mundo jur&#237;dico para poder utilizarlo como recurso educativo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La segunda rese&#241;a, a cargo de Tamara Ajzensztat, es sobre el cortometraje de animaci&#243;n &lt;i&gt;Latimos&lt;/i&gt; (2020). La autora invita a la visualizaci&#243;n de la producci&#243;n con el fin de que los est&#237;mulos audiovisuales permitan &#8220;acercarnos a ese imposible que es acceder a la fuente de inspiraci&#243;n art&#237;stica&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laurent, E., y Miller, J.A. (2005). &lt;i&gt;El Otro que no existe y sus comit&#233;s de &#233;tica&lt;/i&gt;. Ediciones Paid&#243;s.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb3-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Agradecemos las contribuciones de Juan Jorge Michel Fari&#241;a en las ideas y redacci&#243;n de esta Editorial.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ver al respecto el abordaje del corto de Buster Keaton en &lt;a href=&#034;https://www.deseodecine.org/sherlockjr&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.deseodecine.org/sherlockjr&lt;/a&gt; y el excelente art&#237;culo de la propia Mireille Berton &#171;L'illusion de la r&#233;alit&#233; &#224; l'&#233;preuve de la sc&#232;ne : Th&#233;&#226;tre et r&#234;ve dans Sherlock Junior, de Buster Keaton&#187;. Tambi&#233;n por cierto esta estructura de puesta en abismo se puede apreciar en el uso de la pintura en el cine Sobre la puesta en abismo generada a partir del uso del teatro dentro del cine, podemos recuperar la escena del film Birdman (Gonz&#225;lez I&#241;&#225;rritu, 2014). Luego de que el protagonista, Riggan, queda por accidente fuera del teatro en ropa interior, reingresa al mismo y retoma el di&#225;logo de la escena en curso, escena que a lo largo del film vemos repetirse y que tiene como suceso central el suicidio del personaje, interpretado por Riggan, quien se dispara tras un desenga&#241;o amoroso: &#8220;&#191;Por qu&#233;, dime por qu&#233;? &#191;Qu&#233; pasa conmigo? &#191;Por qu&#233; siempre le ruego a la gente que me ame? Solo quer&#237;a ser lo que t&#250; quisieras. Ahora paso cada maldito d&#237;a intentando ser alguien que no soy&#8221;. Posiciona su mano con el gesto de un arma debajo de su ment&#243;n. Estas l&#237;neas del guion nos invitan a reflexionar sobre la interacci&#243;n que se establece con el relato al interior de la historia de Riggan, permiti&#233;ndonos reconocer en esta conexi&#243;n la t&#233;cnica de puesta en abismo. Esas l&#237;neas del guion de alguna manera se convierten en la enunciaci&#243;n que subyace a la historia de Riggan y que &#233;l mismo ratifica de la siguiente manera: &#171;Y esta obra comienza a parecer una versi&#243;n en miniatura y distorsionada de m&#237; mismo que me sigue a todas partes y me golpea con un peque&#241;o martillito&#187;. Si la voz de Birdman lo golpea como el picoteo de un p&#225;jaro en la cabeza que le dice que siga siendo ese quien que todo lo tiene, la obra de Carver lo enfrenta con la insoportable idea de que s&#243;lo se puede ser-alguien que no se es.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Respecto del nombre del cap&#237;tulo, &#8220;Lucio&#8221;, es interesante tambi&#233;n vincularlo con el movimiento art&#237;stico en el que se enmarca Caravaggio, el Barroco, tomando como eje de posibles relaciones el valor que tiene la luz (y por ende, las sombras) dentro del movimiento. Justamente el &#8220;claroscuro&#8221; distintivo del Barroco podr&#237;a bien ser lo que caracteriza a toda la serie Ripley; ya que la apuesta est&#233;tica de la producci&#243;n es completamente en blanco y negro y es justamente el contraste y los matices lo que va marcando el paso en el desarrollo de la historia. Como refuerzo del &lt;i&gt;topoi,&lt;/i&gt; podr&#237;an pensarse la etimolog&#237;a de &#8220;Lucio&#8221; vinculada con la luz (&#8220;luce&#8221;) y el comentario de un sacerdote a Ripley, mientras este &#250;ltimo observa un primer cuadro de Caravaggio, en el que le dice algo que ser&#225; clave en el desenlace de la trama: &#8220;todo est&#225; en la luz&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="https://journal.eticaycine.org/IMG/pdf/editorial-5.pdf" length="135925" type="application/pdf" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Libertad y Memoria</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Libertad-y-Memoria</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Libertad-y-Memoria</guid>
		<dc:date>2024-10-25T22:20:15Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Ignacio Trovato, Luc&#237;a Amatriain, Paula Mastandrea</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Este 2024 se cumplen 50 a&#241;os del estreno de El fantasma de la libertad, de Luis Bu&#241;uel. Una pel&#237;cula imprescindible para resignificar la obra de este director, uno de los m&#225;s libres de la historia del cine. Homenaje al surrealismo, movimiento que Bu&#241;uel contribuy&#243; a fundar en su juventud, est&#225; realizado sobre una serie de vi&#241;etas entrelazadas por un personaje o una situaci&#243;n que conecta una historia con la siguiente. En el inicio, soldados franceses entran a la catedral de Toledo durante la (&#8230;)&lt;/p&gt;


-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-14-Nro-1-Marzo-2024-" rel="directory"&gt;Volumen 14 | Nro 1 | Marzo 2024&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class='spip_document_1751 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;47&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/el_fantasma_de_la_libertad.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/el_fantasma_de_la_libertad.jpg?1754362420' width='500' height='667' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;&lt;center&gt;Libertad y Memoria. La libertad como fantasma&lt;/center&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Este 2024 se cumplen 50 a&#241;os del estreno de &lt;i&gt;El fantasma de la libertad,&lt;/i&gt; de Luis Bu&#241;uel. Una pel&#237;cula imprescindible para resignificar la obra de este director, uno de los m&#225;s libres de la historia del cine. Homenaje al surrealismo, movimiento que Bu&#241;uel contribuy&#243; a fundar en su juventud, est&#225; realizado sobre una serie de vi&#241;etas entrelazadas por un personaje o una situaci&#243;n que conecta una historia con la siguiente. En el inicio, soldados franceses entran a la catedral de Toledo durante la invasi&#243;n napole&#243;nica y un capit&#225;n besa apasionadamente la estatua de una mujer. Un matrimonio se escandaliza con unas postales que muestran monumentos de Par&#237;s. Un hombre, desvelado en mitad de la noche, ve desfilar animales por su cuarto. Una mujer mayor y su joven sobrino se acuestan juntos en un hotel, pero la escena reserva una sorpresa. En una escuela de polic&#237;as, un gendarme pretende dictar una lecci&#243;n sobre antropolog&#237;a. Un francotirador es juzgado culpable y dejado en libertad despu&#233;s de matar a 18 personas. Una multitud furiosa asalta un zool&#243;gico gritando lemas de la resistencia anti-napole&#243;nica, mientras un avestruz mira directamente al espectador, interpel&#225;ndolo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, que como Bu&#241;uel naci&#243; con el siglo XX, fue tambi&#233;n protagonista del movimiento surrealista pero cr&#237;tico de la idea de libertad tal como fue planteada luego desde Sartre y los existencialistas. Se fue generando as&#237; una tensi&#243;n entre las distintas acepciones de &#8220;libertad&#8221;: libertad en el capitalismo, la idea de libertad en el surrealismo, la de &#034;liberaci&#243;n&#034; que planteaba el comunismo&#8230; La libertad devino un significante vac&#237;o que luego se asocia a otros significantes que portan sentidos diferentes y muchas veces antit&#233;ticos: libertad de mercado, libertad de los impulsos y deseos, liberaci&#243;n de las cadenas del yugo capitalista en favor de una vida com&#250;n al servicio de una sociedad igualitaria, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta funci&#243;n de significante vac&#237;o, anticipado por la est&#233;tica provocadora de Bu&#241;uel, nos sit&#250;a en una hip&#243;tesis interesante: la libertad como fantasma. &#191;Qu&#233; tiene para decir la &#233;tica sobre la libertad y qu&#233; ense&#241;anzas nos puede aportar el cine?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La delimitaci&#243;n conceptual, entrecruzamiento y puesta en tensi&#243;n de las categor&#237;as de &#8220;libertad&#8221; y &#8220;memoria&#8221; ha resultado un tema de inter&#233;s tanto para el campo de la bio&#233;tica como de la biopol&#237;tica. &#191;Qu&#233; implicancias reviste la noci&#243;n de libertad en la especie humana? &#191;Consiste la memoria en el mero registro mn&#233;mico de los acontecimientos que vivenciamos? Interrogantes que nos sumergen de lleno en la complejidad del asunto, complejidad signada por la marca del significante, por la inmersi&#243;n de lo humano en el campo del lenguaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir del atravesamiento por el orden simb&#243;lico, la noci&#243;n de libertad toma distancia de aquel trivial &#8211;aunque tan frecuente&#8211; axioma que pretende esbozarla como una suerte de apertura a un sin l&#237;mite de posibilidades, a un despliegue irrestricto de la voluntad humana. Una lectura m&#225;s rigurosa sobre el tema nos conduce en cambio a la presunci&#243;n de que la libertad se encontrar&#237;a, ineludiblemente, atravesada y amarrada a aspectos que resultan constitutivos de la condici&#243;n humana, como ser la dimensi&#243;n inconsciente del psiquismo o la sujeci&#243;n a un orden social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El descubrimiento freudiano, de hace m&#225;s de un siglo atr&#225;s, respecto a la existencia del inconsciente ha introducido un cambio de paradigma a la hora de pensar las conductas humanas. A partir del mismo, sostener la plena libertad en la toma de decisiones o en el despliegue del accionar humano no s&#243;lo ser&#237;a ilusorio, sino tambi&#233;n renegatorio. Ahora bien, desconocer las determinaciones del inconsciente no nos exime, por supuesto, de sus consecuencias. Por el contrario, los puntos ciegos de cada quien se filtran en las acciones que se suponen bienintencionadas, voluntarias, que acaban en sus propios fines. Frente a ese desconocimiento que nos divide, frente al exceso -que puede presentarse como d&#233;ficit o plus- de nuestras acciones, somos responsables, es decir, debemos responder. Y para hacerlo, es necesario el atravesamiento de la propia historia, de las marcas que nos constituyen. Es necesario advertir las propias ataduras, que nos conciernen. Desde esta perspectiva nos interesa pensar el entrecruzamiento de la libertad con la memoria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Hacia d&#243;nde podr&#237;a conducirnos una libertad &#8220;desmedida&#8221;, sin referencias, sin acuerdos, sin historia? &#191;A qui&#233;n habr&#237;a de liberar? Sin un ordenamiento simb&#243;lico, &#191;qu&#233; se transmite?, &#191;qu&#233; se elabora? En estos t&#233;rminos, la libertad &#191;es posible?, &#191;es deseable?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La marca del significante vehiculiza la sujeci&#243;n de lo humano a un c&#243;digo cultural que implica consensos y condiciones que procuran establecer un l&#237;mite frente al car&#225;cter presuntamente &#8220;libre&#8221; de la conducta. Estos acuerdos se alejan de la idea de limitaci&#243;n &#8211;en el sentido de acotar, restringir&#8211;; m&#225;s bien, establecen un sost&#233;n, un marco, que regula excesos y permite pensar una situaci&#243;n a partir de lo ya sabido. En todo caso, la libertad podr&#237;a situarse en la lectura que descomplete una situaci&#243;n que parece dada, cerrada, para introducir una novedad. Si la libertad existe, ser&#225; en las fisuras del saber, que no desconoce. En los m&#225;rgenes de lo sabido, que posibilite ampliar horizontes. Apostamos a una memoria que, como registro que resguarda la relaci&#243;n con los otros, haga tope a lo ilimitado, a lo excesivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Habitar el campo de lo humano, del lenguaje, implica entonces la sujeci&#243;n tanto a tales consensos como el atravesamiento por los avatares que el inconsciente impone. Justamente, Freud propone la asociaci&#243;n libre al enunciar la regla fundamental del psicoan&#225;lisis en sus escritos t&#233;cnicos (1912), que establece que no se deben excluir ocurrencias, por m&#225;s desagradables o disparatadas que se sientan. Sin embargo, Lacan (1966) nos advierte que esta asociaci&#243;n no es tan libre como se cree:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;El sujeto en lo que dice no muestra, a decir verdad, una gran libertad. No es que est&#233; encadenado por el rigor de sus asociaciones: sin duda lo oprimen, sino que m&#225;s bien ellas desembocan en una palabra libre, en una palabra plena que le ser&#237;a penosa. Nada m&#225;s temible que decir algo que podr&#237;a ser verdad. Porque podr&#237;a llegar a serlo del todo, si lo fuese, y Dios sabe lo que sucede cuando algo, por ser verdad, no puede ya volver a entrar en la duda. (p. 587)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;As&#237;, la asociaci&#243;n libre &#8211;sobredeterminada por el inconsciente&#8211; nos conduce hacia el terreno de la contingencia, de un decir en acto que se distancia de la duda neur&#243;tica. Nos invita a un posible acontecimiento que marque un punto de inflexi&#243;n al ubicar una verdad sobre el propio goce.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los l&#237;mites de la fantas&#237;a y la realidad, Bu&#241;uel exhibe el absurdo de la libertad acompa&#241;ada de una ley impotente que no opera frente a las pulsiones desenfrenadas de personas ciertamente desorientadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de la narrativa cinematogr&#225;fica en este n&#250;mero de &#201;tica y Cine Journal indagaremos tanto la vertiente bio&#233;tica como biopol&#237;tica de cuestiones ligadas a la libertad y a la memoria, abordando los aspectos referidos y a la vez la dimensi&#243;n de lo traum&#225;tico, la cual, en su car&#225;cter de lo imposible de ligar, tiende a perseverar en la memoria en un fallido intento de inscripci&#243;n de aquello que habr&#237;a sido vivenciado por un sujeto -o por un colectivo social- en t&#233;rminos de lo inasimilable. El cine nos permite esbozar un entramado, poner en di&#225;logo escenas para elaborar lo que resulta imposible de simbolizarse por completo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una serie de art&#237;culos nos acercan distintas lecturas sobre esta tem&#225;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el primero, titulado &#8220;La inmortalidad como libertad. Un contraste cinematogr&#225;fico&#8221;, Luis Fernando Rodr&#237;guez Lanuza analiza los personajes principales de las pel&#237;culas &lt;i&gt;Offret/Sacrificio&lt;/i&gt; (Tarkovski, 1986) y &lt;i&gt;The house that Jack built/La casa que Jack construy&#243;&lt;/i&gt; (von Trier, 2018). A trav&#233;s de la obra de S&#246;ren Kierkegaard, el autor propone reflexionar sobre los puntos de encuentro y desencuentro de estos personajes en torno a la b&#250;squeda de la libertad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte, en el art&#237;culo &#8220;El dolor en el recuerdo: memoria, pol&#237;tica y est&#233;tica en el largometraje Hannah Arendt (2012), de Margarethe von Trotta&#8221;, Francisco David Garc&#237;a Mart&#237;n retoma este film para estudiar el modo en que presenta la est&#233;tica de Arendt y su influencia en reconstruir una memoria del holocausto y del nazismo. A trav&#233;s de este art&#237;culo, se explora el pensamiento de Arendt en torno a algunos de los eventos m&#225;s dram&#225;ticos que se han producido en la historia de la humanidad y su concepci&#243;n de otredad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En esta misma l&#237;nea, Andr&#233;s T&#233;llez Parra parte del film &lt;i&gt;Los parecidos&lt;/i&gt; (Ezban, 2015) para estudiar la representaci&#243;n de dos eventos de la historia mexicana contempor&#225;nea que clasifica como &#8220;traumas culturales&#8221;: la matanza de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas el 2 de octubre de 1968 y la desaparici&#243;n forzada, la noche del 26 de septiembre de 2014, de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural &#8220;Ra&#250;l Isidro Burgos&#8221;. En el art&#237;culo &#8220;Trauma cultural y violencia en el M&#233;xico contempor&#225;neo&#8221;, T&#233;llez Parra ofrece una revisi&#243;n de la manera en que el concepto de trauma proveniente del psicoan&#225;lisis se utiliza para explicar distintos fen&#243;menos sociales y culturales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el art&#237;culo &#8220;Apuntes psicoanal&#237;ticos sobre la memoria en el cine documental en primera persona&#8221;, Juan Carlos Hern&#225;ndez Arreygue se enfoca en el estudio de las narrativas audiovisuales que ofrecen las memorias individuales, familiares y/o colectivas de sus directores y directoras. El autor parte de la afinidad entre la memoria y el inconsciente que se pone en juego en estas producciones para estudiar la relaci&#243;n entre psicoan&#225;lisis y este tipo de cine documental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como cierre de los art&#237;culos que integran esta secci&#243;n monogr&#225;fica, el art&#237;culo de Daniel Adri&#225;n Giacomelli, &#8220;La ciudad de los nervios excitados: vida urbana en el noir argentino cl&#225;sico&#8221;, nos invita a rememorar tres filmes argentinos realizados durante el peronismo: &lt;i&gt;Apenas un delincuente&lt;/i&gt; (Fregonese, 1949), &lt;i&gt;Del otro lado del puente&lt;/i&gt; (Rinaldi, 1953) y &lt;i&gt;Ensayo Final&lt;/i&gt; (Lugones, 1955). El autor propone estudiar la representaci&#243;n de la vida urbana que se desarrolla en estos filmes, junto con el sentimiento peronista presente en sus protagonistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adem&#225;s, el n&#250;mero ofrece tres art&#237;culos que introducen diferentes tem&#225;ticas a partir del an&#225;lisis del cine franc&#233;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &#8220;37&#176; Le Matin. Una lectura de la pel&#237;cula Hom&#243;nima de Jean-Jacques Beineix&#8221;, Luiz-Olyntho Telles da Silva ofrece su lectura de este film franc&#233;s, conocido entre nosotros como &#8220;Betty Blue&#8221;. Poniendo el foco en el recurso musical, el autor explora las consecuencias en la vida del sujeto del cruce entre una fr&#225;gil estructura de lo Simb&#243;lico y lo Real fantasm&#225;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una secci&#243;n especial, Vania Widmer y Eduardo Laso analizan, por separado, el film &lt;i&gt;Les choses humaines&lt;/i&gt; (Attal, 2021). En el primer caso, la autora retoma una entrevista realizada al director para contar con su punto de vista a la hora de estudiar las decisiones de producci&#243;n y de la narrativa. En el segundo, Eduardo Laso titula su art&#237;culo &#8220;La responsabilidad por el goce&#8221; y brinda su lectura en torno a la paradoja que propone el film: una relaci&#243;n sexual consensuada que deviene abuso por resignificaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y cierra el n&#250;mero con tres rese&#241;as de libros sobre cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La primera de ellas, &#8220;Polifon&#237;a de La voz humana de Pedro Almod&#243;var&#8221;, una compilaci&#243;n de escritos anal&#237;ticos sobre el cl&#225;sico de Cocteau recreado por Almod&#243;var, compilados por Fabiana G&#243;mez. En su rese&#241;a, Esteban Costa aborda el tema trans y la cuesti&#243;n de la sexuaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La segunda, una primicia que anticipa el libro &#8220;Chantal Akerman, &#338;uvre &#233;crite et parl&#233;e&#8221; de pr&#243;xima aparici&#243;n en abril 2024 dedicado a la m&#237;tica directora belga. Su film ic&#243;nico &#8220;Jeanne Dielman, 23, quai du commerce, 1080 Bruxelles&#8221;, que realiz&#243; a los 25 a&#241;os, acaba de ser incluido entre los mejores de la historia del cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la tercera rese&#241;a, Andrea Fern&#225;ndez Gonz&#225;lez nos invita a la lectura de &#8220;La felicidad m&#225;s all&#225; del bien y del mal&#8221;, de Melissa Hern&#225;ndez Iglesias. La obra propone un punto de encuentro filos&#243;fico y narrativo entre la filosof&#237;a de Nietzsche y el controvertido personaje Hannibal Lecter.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;El fantasma de la libertad / La libertad como fantasma&lt;/i&gt;. A medio siglo de su estreno, el film de Bu&#241;uel mantiene toda su vigencia y este n&#250;mero del Journal es un homenaje a su memoria inspiradora. &#161;Disfrut&#233;moslo!&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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