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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>TIME: la mujer, escultura del hombre</title>
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		<dc:date>2020-07-03T19:22:24Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Carolina Koretzky</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El presente trabajo aborda desde una perspectiva psicoanal&#237;tica la pel&#237;cula &lt;i&gt;Time&lt;/i&gt; (2006) del director Kim Ki-duk. Las consecuencias del impacto del discurso capitalista en la relaci&#243;n entre los sexos es aqu&#237; un tema central. La teor&#237;a de los discursos as&#237; como la problem&#225;tica de la alteridad en la posici&#243;n femenina, desarrollados por el psicoanalista Jacques Lacan, guiar&#225;n el presente an&#225;lisis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave&lt;/strong&gt;: Alteridad | Discurso m&#233;dico | Feminidad&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/TIME-the-woman-man-s-sculpture' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-3-Nro-1-" rel="directory"&gt;Volumen 03 | Nro 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Kim Ki-duk, director coreano, autodidacta y heter&#243;clito. Los coreanos parecen no quererlo demasiado, quiz&#225;s porque describe crudamente la sociedad coreana, sus fallas, sus contradicciones. Su cine es admirado por el extranjero, sobre todo en Francia, donde el joven Kim Ki-duk vivi&#243; un a&#241;o vendiendo sus propias pinturas para sobrevivir. En esa &#233;poca era pintor, luego fue marinero, luego casi sacerdote.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el a&#241;o 2006 estrena &lt;i&gt;Time&lt;/i&gt;. Esta pel&#237;cula muestra los avatares de una pareja cuando el tiempo corroe el brillo del objeto deseado. &#191;C&#243;mo volverse Otra? La tem&#225;tica de las v&#237;as para alcanzar una alteridad en la relaci&#243;n entre los sexos es aqu&#237; central.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;1- Una respuesta in&#233;dita&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego de dos a&#241;os junto a Ji-Woo (Jung-woo Ha), a See-Hee (Ji-Yeon Park) comienza a inquietarle el futuro de su pareja, as&#237; como la manera en que el tiempo podr&#237;a desgastar su amor. Celosa, See-Hee no soporta que su novio mire o dirija la palabra a otra mujer. Crisis, l&#225;grimas, gritos, See-Hee lamenta sobre todo tener siempre el mismo cuerpo y la misma cara para ofrecer a aquel que ella ama con tanta pasi&#243;n. Es as&#237; que de un d&#237;a para otro See-Hee desaparece dejando a Ji-Woo completamente desamparado. De inc&#243;gnito, See-Hee se interna en una cl&#237;nica de cirug&#237;a est&#233;tica y pide que le rehagan completamente su rostro. Durante cinco meses estar&#225; enmascarada. Al sexto, See-Hee renacer&#225;, otra, nueva, irreconocible, ser&#225; Say-Hee.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_101 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/time_poster.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/time_poster.jpg?1754362460' width='500' height='714' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula comienza as&#237; por el desencuentro entre See-Hee y Ji-Woo. Sabemos que pasaron dos a&#241;os juntos, pero el director elige comenzar por mostrarnos el momento en que la pareja vacila: o &#233;l comienza a mirar a otras mujeres, o esa mirada, en un momento dado, se vuelve insoportable para ella.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En todo caso, el personaje femenino produce una respuesta in&#233;dita en la pareja. See-Hee construye una respuesta frente a aquello que imagina ser el deseo de su partenaire. Esta respuesta podr&#237;amos resumirla a: &#233;l quiere algo nuevo. Ella interpreta el deseo de su novio como siendo un deseo de novedad. Ella cree que &#233;l ya se aburri&#243; de ella: de su cuerpo, de su cara, siempre la misma, &#034;disc&#250;lpame por tener siempre la misma cara&#034;, le lanza. No parece ser la rutina cotidiana que la acecha, sino el tiempo, los altibajos del deseo en el tiempo. As&#237;, See-Hee piensa que bastar&#237;a con reinventar el primer encuentro para reanimar el deseo. Sin embargo no es f&#225;cil salir de la c&#225;rcel de ella misma y poder volverse Otra&#8230; salvo cuando esto se vuelve accesible a trav&#233;s de la cirug&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_100 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/5_time.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/5_time.jpg?1754362402' width='500' height='375' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Es precisamente en ese momento que See-Hee decide encarnar, en lo real, ese objeto &#034;cuerpo nuevo&#034; que, seg&#250;n ella, colmar&#237;a el deseo de su hombre. La primera escena de intimidad entre los amantes muestra los indicios de su pasaje al acto quir&#250;rgico: frente a la dificultad de erecci&#243;n de Ji-Woo, ella le pide que piense en otra mujer. As&#237;, &#233;l logra gozar. Las cosas son claras: &#233;l mira mujeres, ella las mete en la cama.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;2- El hombre relevo, la mujer Otra&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;See-Hee quisiera ser Otra para su hombre. Volverse otra mujer nos pone sobre la pista de la problem&#225;tica del ser en la posici&#243;n femenina y evoca la famosa cita de Lacan: &#034;La otredad del sexo se desnaturaliza por esta enajenaci&#243;n [enajenaci&#243;n al Otro, explica Lacan unas l&#237;neas antes]. El hombre sirve de relevo para que la mujer se convierta en ese Otro para s&#237; misma, como lo es para &#233;l&#034; (Lacan, 1966: 732). Curiosamente, en esta frase el hombre es calificado de &#034;relevo&#034; y la mujer de &#034;Otra&#034; para &#233;l y para ella misma. A trav&#233;s del hombre la mujer encuentra una duplicidad en ella misma: por un lado un goce f&#225;lico, por el otro un goce misterioso y que releva de otra dimensi&#243;n. A partir de aqu&#237;, &#191;cu&#225;l es la variante que introduce el sujeto hist&#233;rico? En lugar de interrogar la alteridad como tal, tomando al hombre como relevo, la hist&#233;rica va a convocar, en ese punto, Otra mujer. El personaje femenino de &lt;i&gt;Time&lt;/i&gt; no produce una respuesta hist&#233;rica. Ella va a arriesgarlo todo, esta lista a hacer cualquier cosa, a desaparecer durante meses con tal de ser todo para &#233;l. Ella va a arriesgarlo todo, est&#225; lista para hacer cualquier cosa, desaparecer durante meses, todo ello con tal de ser todo para &#233;l.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero ser Otra mujer, para See-Hee, debe conllevar una transformaci&#243;n en lo &lt;i&gt;real&lt;/i&gt; de su cara. Esto lo paga muy caro ya que, apenas operada y apenas Ji-Woo (quien ignora que se trata de la misma See-Hee) es vuelto a seducir, ella se siente nuevamente traicionada por la otra que ella misma se volvi&#243;. Su nueva cara es su trampa: es una carrera al infinito, carrera evocada por esa mano que atrapa a los amantes pero que sube al cielo por una escalera que se abre sin l&#237;mite preciso.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_99 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L486xH486/1_escalera_infinito-15aca.jpg?1775190232' width='486' height='486' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Insaciable, celosa de su rival que no es otra que ella misma, su doble.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debe ser por ello que See-Hee adora la isla de Modo y su parque de esculturas: all&#237; donde uno puede ir una y otra vez a mirar las esculturas er&#243;ticas que el tiempo no logra desgastar. Las esculturas fijas y r&#237;gidas viven un amor inm&#243;vil. See-Hee busca una respuesta que le d&#233; sentido a la relaci&#243;n entre los sexos: ser una escultura del hombre. See-Hee se desgasta intentando borrar el ineluctable paso del tiempo, in&#250;tilmente. El tiempo es para Lacan uno de los nombres de lo real bajo su forma de lo imposible. Ning&#250;n elemento simb&#243;lico ni imaginario podr&#237;an parar, fijar, atrapar el paso del tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ello se trata: del deseo y del tiempo, del deseo en el tiempo. See-Hee se golpea contra el muro del tiempo que ya no es m&#225;s un s&#237;ntoma sino un real del cual ella no quiere saber m&#225;s nada. Volver al punto cero del encuentro amoroso y repetir ese instante al infinito, See-Hee sue&#241;a con vivir fuera del tiempo. Despu&#233;s del pasaje al acto, ese sue&#241;o toma aires de pesadilla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;3-	Una econom&#237;a de la palabra&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La respuesta frankensteiniana de See-Hee es de una absoluta modernidad. El recurso a la cirug&#237;a pl&#225;stica busca una total econom&#237;a de la palabra. See-Hee piensa que de esa forma no tendr&#225; que preguntarse m&#225;s: &#191;qu&#233; quiere?, &#191;qu&#233; quiere cuando mira otra chica?, &#191;cu&#225;l es su deseo?, &#191;a qui&#233;n se dirige?, &#191;qu&#233; soy para &#233;l? La problem&#225;tica de See-Hee corresponde a una b&#250;squeda de la alteridad. Sin embargo, la soluci&#243;n del lado de la transformaci&#243;n real de su cara es un corto-circuito de todos los vericuetos propios al cuestionamiento sobre el deseo del Otro. Es quiz&#225;s &#233;ste el rasgo m&#225;s contempor&#225;neo de &lt;i&gt;Time&lt;/i&gt;: a este escamoteo de la palabra se le suma la inmersi&#243;n del espectador en un mundo impersonal: departamentos ultra-minimalistas e id&#233;nticos unos a los otros, en donde el &#250;nico trazo singular son algunas fotos expuestas; personajes sin profesi&#243;n, sin historia, sin pasado, sin familia. Definitivamente, en esta pel&#237;cula el espectador asiste a un mundo en donde lo simb&#243;lico vacila.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pseudo-ciencia m&#233;dica promete a See-Hee volverse otra mujer. En el primer encuentro el m&#233;dico no esconde nada a su futura paciente, con un fino sadismo le muestra las im&#225;genes de la operaci&#243;n, nada le es velado. See-Hee no retrocede y el m&#233;dico tampoco. See-Hee demanda algo que el m&#233;dico, verdadero amo, le ofrece sin dudar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jean Baudrillard (1970) en &#8220;La sociedad de consumo&#8221; explica claramente que en una sociedad capitalista, la propiedad privada se aplica igualmente al cuerpo y a la representaci&#243;n mental que se tiene del mismo. Las estructuras de la producci&#243;n y del consumo introducen en el sujeto una pr&#225;ctica del cuerpo como capital y como fetiche&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Dans une soci&#233;t&#233; capitaliste, le statut g&#233;n&#233;ral de la propri&#233;t&#233; priv&#233;e (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. See-Hee hace finalmente de ella misma lo que nuestra sociedad de consumo le impone al objeto: que siempre se renueve, sin cesar, que cambie, que sea siempre otro, intentando colmar un apetito de consumo que se vuelve cada d&#237;a m&#225;s hambriento mientras m&#225;s objetos aparecen en el mercado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;See-Hee, pegada al discurso capitalista interpreta el deseo de un hombre y le da lo que &#233;l quiere. Pero no se coloca en el lugar del objeto del fantasma de ese hombre sino que encarna realmente un objeto de consumo renovable. En la conferencia dictada el 6 de enero de 1972 en la Capilla del Hospital Sainte-Anne, Lacan explicita la oposici&#243;n entre el discurso capitalista (y su rechazo intr&#237;nseco de la castraci&#243;n) y el amor.: &#8220;Todo orden, todo discurso que se acerca al capitalismo deja de lado lo que llamamos simplemente, las cosas del amor.&#034; (Lacan, 2011: 96)&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Ce qui distingue le discours du capitalisme est ceci &#8211; la Verwerfung, le (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. See-Hee busca encarnar ese objeto perfecto y sin fallas que, ella imagina, mantendr&#225;, sin vacilar, el deseo de su hombre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La caracter&#237;stica propia del objeto de consumo, como lo explica Jean Baudrillard (1968), es que no est&#225; ligado a la necesidad (si fuera as&#237; uno llegar&#237;a r&#225;pidamente a la saturaci&#243;n) sino a un discurso, uno consume siguiendo un discurso, no un objeto concreto&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#171; Ceci explique qu'il n'y ait pas de limites a la consommation. Si elle (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Esto hace que no haya l&#237;mite alguno, nada vendr&#225; a refrenar esta pr&#225;ctica. Un discurso es un lazo social que dicta una modalidad de goce: vea la pel&#237;cula hasta el final, See-Hee y Ji-Woo no salen indemnes de esta carrera sin l&#237;mite.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Baudrillard, J. (1970) &lt;i&gt;La soci&#233;t&#233; de consommation.&lt;/i&gt; Par&#237;s, Denoel, coll &#8220;essais&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Baudrillard, J. (1968) &lt;i&gt;Le syst&#232;me des objets&lt;/i&gt;. Paris, Gallimard, coll. &#8220;Tel&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1966), &#171; Propos directifs pour un Congr&#232;s sur la sexualit&#233; f&#233;minine &#187; en &#201;crits, Paris, Seuil.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1969-1970), &#171; L'envers de la psychanalyse &#187; en Le S&#233;minaire. Livre XVII. Paris, Le Seuil, 1991.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (2011) Je parle aux murs, Paris, Le Seuil.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J.-A. (2005) &#034;Una Fantas&#237;a&#034; en Revista Lacaniana de Psicoan&#225;lisis. Bs. As. EOL. A&#241;o 3, N&#186; 3.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Dans une soci&#233;t&#233; capitaliste, le statut g&#233;n&#233;ral de la propri&#233;t&#233; priv&#233;e s'applique &#233;galement au corps, &#224; la pratique sociale et &#224; la repr&#233;sentation mentale qu'on en a. Dans l'ordre traditionnel, chez le paysan par exemple, pas d'investissement narcissique, pas de perception spectaculaire de son corps, mais une vision instrumentale/magique, induit par le proc&#232;s de travail et le rapport &#224; la nature. Ce que nous voulons montrer, c'est que les structures actuelles de la production/consommation induisent chez le sujet une pratique doubl&#233;, li&#233;e &#224; une repr&#233;sentation d&#233;sunie (mais profond&#233;ment solidaire) de son propre corps: celle du corps comme capital, celle du corps comme f&#233;tiche (ou objet de consommation).&#8221; (Baudrillard, 1970:200).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Ce qui distingue le discours du capitalisme est ceci &#8211; la Verwerfung, le rejet en dehors de tous les champs du symbolique, avec les cons&#233;quances que j'ai d&#233;j&#224; dites, le rejet de quoi? De la castration. Tout ordre, tout discours qui s'apparente du capitalisme laisse de c&#244;t&#233; ce que nous appellons simplement les choses de l'amour&#8221; (Lacan, 2011: 96)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#171; Ceci explique qu'il n'y ait pas de limites a la consommation. Si elle &#233;tait ce pour quoi on la prend na&#239;vement : une absorption, une d&#233;voration, on devrait arriver &#224; une saturation. Si elle &#233;tait relative &#224; l'ordre des besoins, on devrait s'acheminer vers une satisfaction. Or, nous savons qu'il n'en est rien : on veut consommer de plus en plus. (&#8230;) Si la consommation semble irr&#233;pressible, c'est justement qu'elle est une pratique id&#233;aliste totale qui n'a plus rien &#224; voir avec la satisfaction de besoins ni avec le principe de r&#233;alit&#233;. &#187; (Baudrillard, 1968: 282)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>TIME: the woman, man's sculpture</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/TIME-the-woman-man-s-sculpture</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/TIME-the-woman-man-s-sculpture</guid>
		<dc:date>2018-05-11T23:27:26Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Carolina Koretzky</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This article analyzes director Kim Ki Duk's film &#8216;Time' (2006) from a psychoanalytical perspective. Particularly, it examines the impact of the&lt;br class='autobr' /&gt;
capitalist discourse on the relationship between the sexes. The theory of the four discourses, together with the issue of otherness in the feminine position, themes that were developed by psychoanalyst Jacques Lacan, were the guiding influences behind our analysis of this film.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Key words:&lt;/strong&gt; Otherness | Medical discourse | Femininity&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-3-Nro-1-44-" rel="directory"&gt;Volumen 03 | Nro 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/TIME-la-mujer-escultura-del-hombre' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Time: la mujer, escultura del hombre&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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