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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Three Looks at El Eternauta</title>
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		<dc:date>2025-07-11T23:13:35Z</dc:date>
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		<dc:creator>Joaqu&#237;n Cardoso, Juan Tausk, Sergio Zabalza</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-15-No-2-July-2025-" rel="directory"&gt;Volumen 15 | N&#186; 2 - July 2025 &lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Tres-miradas-sobre-El-Eternauta' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Tres miradas sobre El Eternauta&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>Tres miradas sobre El Eternauta</title>
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		<dc:creator>Joaqu&#237;n Cardoso, Juan Tausk, Sergio Zabalza</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;La serie &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;, lanzada a la pantalla por Netflix en abril de 2025, propone un di&#225;logo, una tensi&#243;n y un interjuego entre tres dimensiones de la cat&#225;strofe. Se trata de distintas capas del horror que se solapan y producen efectos en los personajes: aquella producto de la nieve t&#243;xica y la invasi&#243;n alien&#237;gena, el trauma de guerra que porta Juan Salvo en su calidad de ex combatiente en la Guerra de Malvinas, as&#237; como la desaparici&#243;n del escritor H&#233;ctor Osterheld junto a su familia hacia fines de los &#180;70 en la Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ficci&#243;n nos invita a transitar un modo posible de hacer con el horror, de enfrentar la coyuntura catastr&#243;fica a partir de saldar lo pendiente de aquella &#8220;otra cat&#225;strofe&#8221; que para Juan Salvo hab&#237;a quedado suprimida, encapsulada. Al modo de la operatoria de la restituci&#243;n identidad como movimiento restitutivo ante el robo de identidad en aquellos ni&#241;os que habr&#237;an sido privados de un nombre y una historia en la &#250;ltima dictadura c&#237;vico-militar argentina, &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; nos invita a reflexionar sobre las implicancias de la restituci&#243;n de aquellas marcas que signan la incidencia de la vivencia traum&#225;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El cine introduce, una vez m&#225;s, la posibilidad de la tramitaci&#243;n de un trauma hist&#243;rico-social a partir de su narrativa, su t&#233;cnica y su est&#233;tica, incurriendo el estreno de la serie en la reinstalaci&#243;n a nivel mundial de la problematizaci&#243;n en torno a las marcas del terrorismo de estado en la Argentina y de la desaparici&#243;n forzada de personas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ignacio Trovato&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Three-Looks-at-El-Eternauta' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-15-Nro-2-Julio-2025-" rel="directory"&gt;Volumen 15 | Nro 2 | Julio 2025&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;strong&gt;
&lt;center&gt;Sobre el lugar del semblante en el eterno combate entre la pulsi&#243;n de muerte y el deseo. El Eternauta: el valor identificatorio de la m&#225;scara&lt;/strong&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Publicado originalmente en diario P&#225;gina 12 el d&#237;a 08/05/2025. URL:&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;
&lt;p&gt;Por Sergio Zabalza&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Psicoanalista. Doctor en Psicolog&#237;a por la Universidad de Buenos Aires.&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_2064 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/zabalza.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/zabalza.jpg?1754362466' width='500' height='354' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Adem&#225;s del enorme talento y creatividad de Oesterheld y Solano L&#243;pez, la marca imborrable trazada por el Eternauta parece descansar en su capacidad para ilustrar el enfrentamiento entre el n&#250;cleo ca&#243;tico que a todo ser hablante habita y el deseo vital que le hace frente. Al respecto, y para empezar por el primero de los mentados contendientes, no nos imaginamos a un grupo de tigres, abejas o elefantes que &#8211; amenazados por alguna Fuerza del Cielo extraterrestre&#8211; opten por matarse, robarse o agredirse entre s&#237;. Esas delicias son parte del cat&#225;logo de barbaridades que solo el terror humano anima. Seres gobernados por un Globo de pensamiento que, a partir de instilar miedo, manipula a su antojo la voluntad de millones de personas. De hecho, en el mundo animal no hay barbarie. Esa palabra &#8211;barbarie&#8211; no est&#225; aqu&#237; de casualidad, corresponde al preciso punto que la ic&#243;nica historieta convoca. Un estado de cosas caracterizado por la absoluta falta de ley. Organizaci&#243;n tribal. Bandas sueltas dispuestas al saqueo. Como en una guerra. Como en una pandemia. Como en una tiran&#237;a. Como en un escenario en el cual ya no hay ox&#237;geno para respirar. Sin met&#225;fora, o sea. &#8220;El mundo ya no es el que era&#8221; avisa uno de los l&#237;deres del comic, al permitirse desechar las m&#225;s elementales formas de solidaridad. Para decirlo todo: nuestro ser m&#225;s primario est&#225; retratado de una manera magistral en este cl&#225;sico del &#8220;arte en secuencias&#8221; que la serie dirigida por Bruno Stagnaro supo respetar, asistido por la sabia aplicaci&#243;n de los m&#225;s exquisitos recursos t&#233;cnicos. Una ficci&#243;n que pone a cuenta de extraterrestres lo que de nosotros mismos no queremos saber. Aqu&#237; el arte, como muestra suprema del mentado impulso vital, se da cita para hacer de lo m&#225;s oscuro belleza; de lo m&#225;s aterrador una fuente de inter&#233;s; y de lo m&#225;s intimidante un polo de atracci&#243;n. Se vislumbra as&#237; un di&#225;logo entre la historieta y la serie por el cual Oesterheld se hace m&#225;s vigente que nunca. Hallazgo principal de esta actual producci&#243;n cuyo logro explica por qu&#233; las Fuerzas del Cielo de este infame gobierno atentan contra el cine, el arte y todo aquello que suponga el despertar de una sensibilidad bien terrestre, bien humana. Una inteligencia capaz de desenmascarar a los fantoches caraduras responsables del actual estado de cosas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Un poco de historia&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sabemos que la desconfianza, el odio y la violencia emergen no bien los diques civilizatorios desaparecen a causa del imperio de una fuerza que se presenta como todopoderosa. Lo cierto es que ese Otro &#8211;tanto m&#225;s omnipotente cuanto m&#225;s imaginario&#8211; se actualiza en nuestra personal vida cotidiana y en el campo social. La paranoia que forma parte de nuestro diario devenir &#8211;y por la cual hoy nos sentimos perseguidos por obligaciones, deudas y amenazas de todo tipo&#8211; ingresa en el campo hist&#243;rico apenas ese Poder desborda el cauce que impone la convivencia. Tal como muchos han se&#241;alado, que Oesterheld y Solano hayan comenzado la tira en 1957 no parece fruto de la casualidad. Un aluvi&#243;n de nieve mort&#237;fera hab&#237;a ca&#237;do poco antes en plena Plaza de Mayo. Seres humanos extraterrestres &#8211;iban en aviones&#8211; arrojaron suficientes bombas como para hacer realidad la presencia de un Otro voraz que se llev&#243; la vida de ni&#241;os, ni&#241;as, mujeres y hombres como si nada. Basta imaginar ese predio plagado de cad&#225;veres mutilados a lo largo y ancho de su extensi&#243;n y compararlo con las calles que el Eternauta recorr&#237;a buscando a su hija. O, ya en la exclusiva versi&#243;n de la serie, ver al Juan Salvo excombatiente de Malvinas tomado por el ominoso recuerdo de sus j&#243;venes compa&#241;eros destrozados a manos de los gurkas, esos sujetos contratados por una asesina cuyo retrato hoy cuelga en el despacho de nuestro presidente. Para no hablar del terrorismo de estado que desapareci&#243; a treinta mil personas, entre ellos al creador del comic m&#225;s sus cuatro hijas, yernos y nietos incluidos. Nieve. Mort&#237;fera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y para volver a 1957, poco despu&#233;s de aquel bombardeo atroz llegaba la barbarie fusiladora. Las bestias no escatimaban crueldad. El pa&#237;s devastado por unos cascarudos con uniforme que, como siempre sucede, estaban animadas por las bandas que manejan la econom&#237;a mundial. La cuesti&#243;n viene a cuento porque Oesterheld &#8211;siempre sensible al entorno social&#8211; escribe mientras llegaba el primer pr&#233;stamo del FMI en 1958. Hace pocos d&#237;as se rubric&#243; el n&#250;mero 24. Siempre igual. M&#225;s que pr&#233;stamos, saqueos depredadores. El Poder al servicio de la crueldad. Pero: &#8220;Esta vez es diferente&#8221;, dijo Kristalina Georgieva, actual gerenta del FMI y cara saliente de una historieta siniestra. Ahora &#8211;&lt;i&gt;lawfare y fake news&lt;/i&gt; mediante&#8211; las democracias se han convertido en estados de excepci&#243;n. Esos mismos donde la libertad solo corre para los oscuros negociados econ&#243;micos y la m&#225;s brutal represi&#243;n para las necesidades de los ciudadanos. O sea, las dictaduras son descartables. Kristalina nos dice a qui&#233;n votar y ya.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El enmascarado&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Viajeros del eterno combate entre la pulsi&#243;n de vida y la pulsi&#243;n de muerte, cada sujeto &#8211;de acuerdo a su &#233;tica o a su falta de ella&#8211; elige qu&#233; semblante o m&#225;scara emplear para jugar su singular historieta en este conflicto originario. La serie retoma la l&#237;nea marcada por Oesterheld para atravesar el encierro con que la mort&#237;fera nieve pretende someter a sus personajes. Se trata de salir. Por empezar, del propio Globo de pensamiento. Prop&#243;sito solo alcanzable con el concurso de los otros. De hecho, a Juan Salvo &#8211;ca&#237;do exang&#252;e en el asfalto&#8211; lo salvan sus amigos. Esos mismos a los que les cantaba &lt;i&gt;Falta envido&lt;/i&gt; y el &lt;i&gt;Jugo de tomate fr&#237;o&lt;/i&gt; de Manal. S&#237;, s&#237;, el H&#233;roe colectivo. Y su insignia. En este punto del an&#225;lisis se hace oportuno convocar al Enmascarado de Wedekind, aquella obra &#8211;tratada por Freud y desarrollada por Lacan&#8211; en la que un Enmascarado rescata a un chico de la seducci&#243;n con que la Muerte lo hac&#237;a objeto al borde mismo de la tumba. Es que Juan Salvo est&#225; animado por el deseo indestructible de rescatar a su hija. Prop&#243;sito cuyo valor simb&#243;lico hoy genera un vasto horizonte de sentido. A saber: desenmascarar el poder hipn&#243;tico que mantiene atrapado a los y las j&#243;venes. Desde el punto de vista psicoanal&#237;tico, el Enmascarado es la met&#225;fora encarnada de la imagen paterna, el mundo de significaciones que se expande cuando el sentido trabaja con el enigma como fiel aparcero. El enmascarado es la significancia misma, ese &#8220;aspecto del signo que le permite entrar en el discurso y combinarse con otros signos&#8221;; es la p&#233;rdida fecunda del referente, la puesta a distancia de la Cosa. El tratamiento que s&#243;lo la ficci&#243;n habilita cuando el sujeto cede la fijaci&#243;n que lo enquista y acepta endeudarse con el significante. El enmascarado es el vac&#237;o que habilita las m&#250;ltiples versiones del padre: el semblante por excelencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y es que de eso se trata precisamente: el valor identificatorio de la m&#225;scara. En este caso, de protecci&#243;n y de lucha. De las amenazas; del autoritarismo; del machismo; de la sugesti&#243;n canalla; del odio; de la tonter&#237;a; de las pantallas; de la rapi&#241;a; de la mentira. Pero tambi&#233;n como emblema, como palabra, como horizonte; como discurso de emancipaci&#243;n. Como Identificaci&#243;n. Quiz&#225;s la m&#225;scara del Eternauta hoy rescate algo de la representatividad pol&#237;tica necesaria para combatir la barbarie a la que estos extraterrestres humanos nos conminan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como en 1957. Como Hoy. Y como siempre.&lt;/p&gt;
&lt;hr class=&#034;spip&#034; /&gt;&lt;strong&gt;
&lt;center&gt;Nieves t&#243;xicas, del Eternauta al Covid-19&lt;/strong&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Publicado originalmente en diario Perfil el d&#237;a 21/05/2025. URL:&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;
&lt;p&gt;Por Juan Tausk&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Psicoanalista, negociador, profesor universitario, escritor, coreuta.&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_2062 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L470xH282/tausk-cd285.jpg?1775185317' width='470' height='282' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Estamos todo el mundo &#8211;literal, como dicen los chicos&#8211; disfrutando de la fascinante e incre&#237;ble historia de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;. Muchos lo conocemos del libro de historietas y pocos de leer las tiras semanales. La pel&#237;cula es preciosa y tiene una asombrosa producci&#243;n. Sus m&#233;ritos los hemos visto junto con los favorables comentarios period&#237;sticos en todo el orbe. S&#237;, una pel&#237;cula que acierta en su adaptaci&#243;n de la historieta original y la acrecienta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A los argentinos nos gusta que, a diferencia de la abundancia de geograf&#237;as ajenas, aparezca en un film la ciudad de Buenos Aires y sus suburbios. No es una pel&#237;cula porte&#241;a y citadina como suele suceder pues cruza el grit&#243;n shopping con el retumbar de bombos leg&#252;eros y la danza de la chacarera. Lejos de parecer una sumatoria forzada, logra una fluidez natural. Bien calculada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los personajes de variopintos rasgos, inmigrantes de todo el mundo e idiosincrasias diversas, como bien lucen y nos enorgullecemos los habitantes de este pa&#237;s, elevaron la pel&#237;cula a una popularidad lograda, pues la gente de provincias, tambi&#233;n se reconoce en ella.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La solidaridad, la calidez y la amistad, que nos caracteriza como ciudadan&#237;a, se ve bien reflejada, como sucedi&#243; durante la pandemia. Y tambi&#233;n la atraviesa la mezquindad y la traici&#243;n. Es el par cooperaci&#243;n vs. autoritarismo, que ya acentuaba Yuval Harari como destino, en el albor de la pandemia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#8220;El Eternauta&#8221;, de Hora Cero a Netflix&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesariamente se pega la serie con la desaparici&#243;n forzada de su autor, H&#233;ctor G. Oesterheld y sus cuatro hijas en tiempos de la dictadura militar y con ello una primera asociaci&#243;n: las muertes en cantidades innumerables de nuestra gente. Tantas que su n&#250;mero se prefiri&#243; abstracto, o sea, m&#225;s s&#237;mbolo y clamor que data precisa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La idea de la muerte que acecha y desaparece a ciudadanos y arranca ni&#241;os de sus hogares para siempre jam&#225;s, atorment&#243; y sigue doliendo despu&#233;s de 50 a&#241;os. Una historia escrita antes de la dictadura del '76 se conjuga con el funesto destino de su autor. &#161;Desaparecidos!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Bastar&#225;n estas ideas para explicar su &#233;xito en la Argentina? Podr&#237;a ser, pero uno puede preguntarse porqu&#233; impact&#243; tanto en el mundo entero. Al final, no es sino una pel&#237;cula m&#225;s de ciencia ficci&#243;n &#8211;claro que muy buena&#8211; que desde los cuentos de Lovecraft, se ha repetido permanentemente en invasiones extraterrestres, inteligencias ajenas y amenazas de destrucci&#243;n de toda civilizaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tal su &#233;xito en todo el mundo, que hasta surgi&#243; curiosidad acerca de ese ignoto juego de naipes que solo se juega en la Argentina y se mama de temprano en la escuela y el club: el truco. Asombran sus voces, las burlas y enga&#241;os y su procaz po&#233;tica: &#8220;Por el r&#237;o Paran&#225; iba navegando un piojo&#8230;&#8221; Deben haberse visto en figurillas los traductores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El Eternauta como contrarrelato frente al individualismo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Intuyo que debe haber habido un factor m&#225;s, aunque a&#250;n oculto, para hacer a la popularidad mundial de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;. Y creo haber prendido la punta del ovillo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Observ&#233; que en los siguientes p&#225;rrafos no se sabe si se trata de los virus t&#243;xicos del coronoavirus que flotaban en el aire hace apenas cinco a&#241;os o de la nieve radioactiva que cae en la pel&#237;cula.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mir&#225;bamos por la ventana las calles vac&#237;as, el viento barriendo las hojas oto&#241;ales y nada. Nada de futuro ante un enemigo ignoto que acechaba a nuestras vidas. Encerrados en nuestras casas y saliendo lo justo y con pavura. Cual zombis con mascarilla, barbijos cuando no pantalla y cascos. Hasta guantes de l&#225;tex o mejor los de fregar platos: se rompen menos y cubren mejor las mu&#241;ecas. Sin duda desinfectar todas las compras m&#225;s los zapatos y la ropa de calle. Sin saber si la peste viene de afuera o quiz&#225;s ya est&#233; adentro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la calle, la distancia, la desconfianza y el p&#225;nico de contagiarse para la eternidad. Salir a dar una mezquina vuelta manzana o ver los nietos a la distancia, siempre y cuando no los toques ni les respires encima. De besos y abrazos ni que hablar. O sea, lo familiar se torna en extra&#241;o y siniestro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Amenazante. Eso lo sab&#237;a Freud. El mundo se deten&#237;a. &#205;bamos muriendo de a poco, de a muchos. La muerte se acercaba, nos cercaba y ya hab&#237;a quienes desaparec&#237;an en los pasillos de los hospitales para nunca jam&#225;s. Las despedidas m&#225;s ruinosas habidas en la historia de nuestras familias: un muro de silencio ante las puertas del cementerio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;&#8220;Encerrados en nuestras casas y saliendo lo justo. Cual zombis con mascarilla, barbijos cuando no pantalla y cascos. Hasta guantes de l&#225;tex o mejor los de fregar platos&#034;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hab&#237;a lugar ni tiempo para el dolor. La vivencia m&#225;s cruenta: contagiar a nuestros ni&#241;os y queridos, ser la causa de su desgracia y a la inversa, el otro pod&#237;a ser la causa de nuestra muerte. De la cordialidad y cercan&#237;a que gustamos los argentinos a una rara &#8220;persecuta&#8221;. &#161;Vaya clima de inermidad y confusi&#243;n. &#191;Qui&#233;n quedar&#237;a, si alguno?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vemos as&#237; c&#243;mo se puede fundir la pandemia padecida con el relato inquietante de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hace poco se conmemoraron los 5 a&#241;os del inicio de la cuarentena, en vez de festejar el d&#237;a del fin de la pandemia. Somos raros, tambi&#233;n hacemos marchas por el inicio del Proceso de Reorganizaci&#243;n Nacional y no se festeja el d&#237;a de su ca&#237;da.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya varios periodistas y pol&#237;ticos hab&#237;an enunciado de modo gen&#233;rico, lo que un m&#233;dico televisivo me cuenta que, en su c&#225;lculo aproximativo, fallecieron 20.000 personas por &#8220;dem&#225;s&#8221;, en el primer semestre del 2021. S&#237;, el que escribe, investiga y publica en perfil.com que, debido a la falta de vacunas generada por las pol&#237;ticas, fueron 25.000 los muertos por &#8220;de m&#225;s&#8221; en ese per&#237;odo. Sin poder pensarse esa enormidad, se fusion&#243; al total dem&#225;s de 140.000 fallecidos en la Argentina por el Covid-19. N&#250;meros demasiado grandes para imaginar o asimilar, como lo ha sido en todo el mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El p&#225;nico de las familias, el temor a la muerte, el dolor insondable y la apocal&#237;ptica vivencia de caos por la cancelaci&#243;n del pacto social y la capacidad de crear y amar; junto a la infinita cuarentena &#8211;menos eficaz que experiencia de control social&#8211; llevaron a la vivencia de que la humanidad pod&#237;a desaparecer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 2021, el Covid-19 mat&#243; en Argentina a 25 mil personas que no deber&#237;an haber muerto. Sin embargo, todo ello se fue esfumando hasta casi desaparecer en un penoso olvido, que acecha desde el fondo de nuestros cerebros. Callado y t&#243;xico, como les sucedi&#243; a los supervivientes de experiencias de exterminio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es que sobre el Covid-19, una vez que las vacunas acabaron con la pandemia, recay&#243; un silencio abismal en todo el mundo, como si todo eso no hubiera sucedido. Ni reconocimiento a los laboratorios que crearon las vacunas, ni a los m&#233;dicos que se jugaron las vidas. Es que el proceso de duelo social no se ha realizado y lleva a mi entender, a un retorno de lo borrado y reprimido, en que se ligan las nieves t&#243;xicas del Covid-19 con las que vuelan, flotan y caen en &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt;. Puede que ya lo hayas pensado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula hace presente el callado temor que nos habita: superamos el Covid-19, pero quiz&#225;s otra pandemia pueda esta vez s&#237; borrar la civilizaci&#243;n y el mundo como lo conocemos. Puede que sea otra nieve &#8211;la de la radiaci&#243;n de las bombas at&#243;micas&#8211; con que tantos pa&#237;ses compiten en producir y amenazar toda existencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quiz&#225;s &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; aporte a un procesamiento de la memoria del dolor vivido por la pandemia o quiz&#225;s, sea una nueva oportunidad para volver a olvidar. De nosotros depende.&lt;/p&gt;
&lt;hr class=&#034;spip&#034; /&gt;&lt;strong&gt;
&lt;center&gt;El Eternauta y las razones del arte&lt;/strong&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Publicado originalmente en El Sigma el d&#237;a 19/05/2025. URL:&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;
&lt;p&gt;Por Joaqu&#237;n Cardoso&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Magister en Humanidades por la Universidad Nacional de Quilmes, Lic. en (&#8230;)&#034; id=&#034;nh6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Del mismo modo que con &#8220;Adolescencia&#8221;, el &#233;xito arrollador de &#8220;El Eternauta&#8221; en su versi&#243;n de serie para Netflix, produjo una gran cantidad de reflexiones y conjeturas alrededor del alcance y la significaci&#243;n de la obra. Aqu&#237; nos proponemos interrogarla para recuperar los estudios sobre la historieta de Oscar Masotta, relanzar las diatribas acerca del car&#225;cter performativo en el arte, y volver sobre este fen&#243;meno de consumo masivo, que al mismo tiempo que producto cultural, produce una pieza de arte como un aut&#233;ntico evento est&#233;tico.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_2063 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L440xH470/cardoso-c2c9e.jpg?1775185317' width='440' height='470' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;center&gt;El Eternauta&#8221;. Dibujado por Francisco Solano L&#243;pez&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb_2A&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Arte: El Eternauta. Segunda parte, H&#233;ctor G. Oesterheld, Francisco Solano (&#8230;)&#034; id=&#034;nh_2A&#034;&gt;*&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Pop-art y medios de comunicaci&#243;n de masas &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para la &#233;poca en que H&#233;ctor Oesterheld entregaba las primeras copias de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; con dibujos de Francisco Solano L&#243;pez, dos a&#241;os antes del bombardeo criminal por parte de las Fuerzas Armadas en Plaza de Mayo en septiembre de 1955, el atentado contra civiles todav&#237;a resonaba y refulg&#237;a como parte de un entorno en que no solo la nieve figurativa estaba presente sino tambi&#233;n la reformulaci&#243;n y reorganizaci&#243;n pol&#237;tico-econ&#243;mica de Argentina, inaugurando una serie de golpes militares que fueron costumbre a lo largo del siglo XX.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Argentina empezaba a introducirse lenta pero definitivamente en un proceso de modernizaci&#243;n econ&#243;mica signada por el desarrollismo, que, aunque haya sido perfeccionada en la d&#233;cada siguiente, ya se estimulaba como propicia para una serie de desenvolvimientos culturales y educativos que se estudian en la historia oficial como de &#8220;islas&#8221; aut&#243;nomas en medio de opresiones pol&#237;tico-sociales&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;No es motivo del actual art&#237;culo, pero se pueden leer algunas de estas (&#8230;)&#034; id=&#034;nh7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bajo esas modalidades culturales que dieron luz a un mercado editorial en que las publicaciones peri&#243;dicas y revistas culturales eran parte natural del ambiente, el joven Oscar Masotta diagramaba en la revista &lt;i&gt;Contorno&lt;/i&gt; (1953-1959) algunas de las primeras posiciones existencialistas intelectuales que combinar&#237;an la &#8220;alta&#8221; con la &#8220;baja&#8221; cultura. A la vez Rodolfo Walsh constru&#237;a una literatura que no le esquivaba a la posibilidad de alternativas comerciales y populares para la amplia difusi&#243;n de escritura y tambi&#233;n, por qu&#233; no, con el estatuto art&#237;stico de las grandes obras&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El mismo a&#241;o en que sali&#243; El Eternauta se public&#243; Operaci&#243;n Masacre, pionero (&#8230;)&#034; id=&#034;nh8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Particularmente Masotta desde la revista &lt;i&gt;LD (Literatura Dibujada)&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Los tres n&#250;meros de la revista-libro LD. Literatura Dibujada &#8211;cuyo subt&#237;tulo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; se dedicaba a la historieta, junto a las producciones art&#237;sticas del Instituto Di Tella, donde trabajaba, junto a Roberto Jacoby entre otros, con y por la compleja relaci&#243;n entre medios de comunicaci&#243;n de masas y arte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le interesaba el estudio, la experimentaci&#243;n y la praxis con los denominados &#8220;medios&#8221; y el &#8220;pop-art&#8221; que a la luz de muchos intelectuales eran &#8220;instrumentos&#8221; al servicio del poder imperial, o manipulaci&#243;n comercial de las masas por medio de la baja cultura.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8220;(&#8230;) descubr&#237;a que hab&#237;a arte en la cultura popular y, por lo mismo, una cierta desubicaci&#243;n y una cierta inutilidad misma en el rol del artista (&#8230;) lo que ocurre es que hasta hace muy poco era posible creer que se pod&#237;a ser revolucionario en est&#233;tica y reaccionario (&#8230;) en pol&#237;tica. Algunos cambios hist&#243;ricos muy recientes han terminado de desbaratar las fiestas, por hacer evidente el absurdo&#8221; (1968, citado en Masotta 2011: 212).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Esto fue escrito por Masotta a&#241;os antes de la descripci&#243;n de la vanguardia por Peter Burger.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como dir&#237;a Germ&#225;n Garc&#237;a&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb10&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Trato a Sigmund Freud de vanguardista porque &#233;l hace la misma operaci&#243;n que (&#8230;)&#034; id=&#034;nh10&#034;&gt;10&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, la operaci&#243;n del psicoan&#225;lisis se parece a la de los comics, donde se disuelve la diferencia y lo &#8220;bajo&#8221; y el desecho (sue&#241;os, lapsus, fallidos) se incorpora a la alta cultura, en un movimiento dial&#233;ctico que estetiza el consumo barato del pueblo, a la vez que introduce en la oficialidad de las instituciones del arte, objetos &#8211;en principio&#8211; ajenos a ese mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La paradoja siguiente, como Eric Hobsbawm &#8211;entre otros&#8211; se&#241;al&#243;, es que el mercado y las reglas del Capital terminaron organizando esa disoluci&#243;n de fronteras, y no las masas ya asimiladas en la percepci&#243;n, producci&#243;n y difusi&#243;n del arte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En ese cuadro, entonces, la historieta de Oesterheld-Solano L&#243;pez incorpora lo m&#225;s avanzado en el campo de la historieta, con la alegor&#237;a y la mediaci&#243;n discursiva de enorme sensibilidad para captar el entorno, contribuyendo al mito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A m&#225;s de 60 a&#241;os de su publicaci&#243;n, con el empuje de la serie, s&#237;, pero tambi&#233;n en el culto al comic por parte de la cultura argentina en general, &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; no es solo un exitoso producto cultural con las herramientas y los recursos del arte para las masas, sino tambi&#233;n una obra de arte que se banca los diferentes traslados-traducciones a los diferentes contextos de significaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su ficcionalizaci&#243;n aborda y promueve la lectura de una verdad social all&#237; donde se deja ver, en los destellos, contornos y l&#237;mites para los cuales el &#8220;aire que se respira&#8221; (al decir de McLuhan) se invisibiliza para formar parte de nuestra cotidianidad, pero que el arte permite, como lo siniestro familiar, arrojar luz hacia esas zonas cuya convivencia fingimos ignorar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Autoconciencia del arte en la sociedad burguesa&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El cl&#225;sico libro de Peter Burger, &lt;i&gt;La teor&#237;a de la vanguardia&lt;/i&gt;, de 1974, nos hace conocer con una vigencia que sorprende&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb11&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;All&#237; est&#225;n las recientes ediciones de Las Cuarenta, que muestran que, por (&#8230;)&#034; id=&#034;nh11&#034;&gt;11&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; el papel del arte en una sociedad dividida en clases, y con una burgues&#237;a, m&#225;s all&#225; de los matices, cuyo acceso al poder en las revoluciones de siglo XIX promueve la divisi&#243;n social en campos, distinguiendo el arte de los otros terrenos donde se desenvuelve ese tipo de sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237; el campo aut&#243;nomo del arte se nota reci&#233;n cuando se quita de encima la funcionalidad social en la cual puede permitirse una autoconciencia cr&#237;tica inmanente, y puede entender la distancia-cercan&#237;a con la sociedad de la que emerge.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En s&#237;ntesis, las vanguardias, all&#237; donde pretend&#237;an fusionar el &#8220;arte con la vida&#8221; fueron a fondo tambi&#233;n contra las instituciones del arte. No solo es ret&#243;rico o est&#233;tico el anhelo que las inspiraba, sino que tambi&#233;n pensaban que las condiciones generales en que el arte se produc&#237;a eran importantes, de lo contrario quedar&#237;an intactas las divisiones en campos que la misma propuesta vanguardista pretend&#237;a derribar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Llegamos al siglo XXI, cinismos o derrotismos mediante, con la idea generalizada del fracaso de las vanguardias, pero tambi&#233;n la importante conclusi&#243;n de Burger &#8211;y tambi&#233;n de Jurgen Habermas&#8211; que es el estatuto de arte en tanto tal: quita la mochila del arte para hacerse cargo de cuestiones relacionadas con el campo social general. Este doble movimiento permite por un lado asumir su car&#225;cter performativo-ficcional, y por otro, advertir que la propia existencia de algo llamado arte es un resultado del excedente econ&#243;mico de quienes producen valor en otros campos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Se necesita mucho m&#225;s que arte para cambiar la sociedad&#8221;, dir&#237;a Hobsbawm&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb12&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Hobsbawm, E (2013). Un tiempo de rupturas. Buenos Aires: Cr&#237;tica.&#034; id=&#034;nh12&#034;&gt;12&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, y Terry Eagleton agregar&#237;a el tono en una veta m&#225;s benjaminiana:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Ir&#243;nicamente, cuanto menos se ocupe el arte de los problemas sociales del presente, m&#225;s pol&#237;tico se vuelve. Es permaneciendo silencioso sobre estas cuestiones, repudiando el realismo y el naturalismo, como mejor puede ayudar a la humanidad. Apartar la mirada de los contenidos sociales y pol&#237;ticos significa poner de relieve la autonom&#237;a de la forma en el arte, y como esa autonom&#237;a depende de la libre autodeterminaci&#243;n es una cuesti&#243;n moral y pol&#237;tica m&#225;s que est&#233;tica, pues prefigura el futuro reino de la libertad todav&#237;a dentro del &#225;mbito de la necesidad perentoria&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb13&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Esta menci&#243;n a la compensaci&#243;n tambi&#233;n se puede ver en la frase siguiente de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh13&#034;&gt;13&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; (2017: 125).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Entonces, &#8220;todo documento cultural es un documento a la vez de barbarie&#8221; (Walter Benjamin), pero en su intr&#237;nseca y humana forma de materializarse puede dialectizar la mirada y construir un modo perceptual in&#233;dito, all&#237; donde la invenci&#243;n implanta un sentido que sigue habl&#225;ndonos en el presente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dejamos para el &#250;ltimo apartado el recuerdo de una entrevista y la menci&#243;n a &lt;i&gt;El Eternauta II&lt;/i&gt;. Aqu&#237; se visibilizan un poco los polos que subyacen a estas oposiciones: nominalismo versus realismo. O bien entre el arte como reflejo y expresi&#243;n en su veta representacional, y asunci&#243;n de la propia forma distante de lo real que permite la implantaci&#243;n de sentido all&#237; donde no estaba, en diferentes &#233;pocas hist&#243;ricas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Para terminar&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La distop&#237;a est&#225; en el top de los g&#233;neros narrativos de preferencia por los consumidores de plataformas o de literaturas sociopol&#237;ticas e incluso literarias, haciendo honor a la frase atribuida a Mark Fisher pero que pertenece a Fredric Jameson (&#8220;es m&#225;s f&#225;cil pensar el fin del mundo que el fin del capitalismo&#8221;), &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; es un furor de espectadores de Netflix a nivel global y le espera un futuro de galardones y reconocimientos que muestran la vigencia y creatividad de la producci&#243;n local al nivel de las grandes producciones globales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A la vez tuvo una saludable recepci&#243;n activa que produjo en nuestro pa&#237;s el re-lanzamiento de la b&#250;squeda de los nietos desaparecidos por la &#250;ltima dictadura militar&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb14&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Efecto Eternauta&#8221;: la serie despierta consultas masivas en Abuelas de Plaza (&#8230;)&#034; id=&#034;nh14&#034;&gt;14&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, la campa&#241;a en redes contestando a las brutalidades catastr&#243;ficas del gobierno nacional, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al mismo tiempo podemos pensar el uso lineal o causal que se le da a la serie como promotora imaginaria de colectivos sociales, en una reflexi&#243;n que &#8211;de m&#225;s est&#225; decir&#8211; reci&#233;n empieza y reaviva la noci&#243;n instrumental del arte o la idea del arte como reflejo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos rescatar una entrevista que le hicieron a Horacio Gonz&#225;lez para el 60&#176; aniversario de &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; en su versi&#243;n de 1969 con dibujos de Alberto Breccia, que se refiere a la literalidad de la militancia pol&#237;tica del protagonista Juan Salvo en estos t&#233;rminos:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Es una alegor&#237;a en el sentido de poder traspasar los tiempos con significaciones diversas (&#8230;) como relato de ciencia ficci&#243;n argentino, a la par de El Eternauta, est&#225; totalmente politizado sobre la base de grandes met&#225;foras y alegor&#237;as (&#8230;) una vez que hizo ese arquetipo, esa maqueta tan perfecta, decide ir de la insinuaci&#243;n a la explicitaci&#243;n&#8221; (destacado propio, 2017).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Quienes ven en el &#233;xito comercial de la serie una r&#233;mora del &#8220;esp&#237;ritu de &#233;poca&#8221; del mundial de futbol 2022, o la viralizaci&#243;n de slogans el contraste con el presente fascistizante y de l&#243;gicas de exclusi&#243;n radical, quiz&#225;s est&#233;n expresando un desahogo que literaliza all&#237; donde habr&#237;a que metaforizar, o le quita al arte su capacidad de saber-hacer con el misterio, de hablarnos en cada &#233;poca con la inherente contradicci&#243;n de quien quita la vida para hacer el poema (como le gustaba a Edmond Jab&#233;s para referirse a la flor&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb15&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Ante una rosa, inexplicable es nuestro comportamiento. Prendado de su (&#8230;)&#034; id=&#034;nh15&#034;&gt;15&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pieza, magn&#237;fica, no es ajena a la pol&#237;tica ni al contexto social (menos trat&#225;ndose de la obra de un militante social y pol&#237;tico) pero no por su contenido, sino por la forma en que implanta sentido en tiempos y espacios diversos, inventando percepciones que tocan la fibra de un entorno invisible (por lo naturalizado) y dram&#225;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quiz&#225;s atribuirle caracter&#237;sticas de fen&#243;meno de masas donde hay consumo domiciliario de plataforma, o entusiasmo ef&#237;mero al estilo hinchada del mundial, puede contribuir a una pasi&#243;n por ignorar parecida a la que aseguraba &#8220;salimos mejores&#8221; en la pospandemia o &#8220;muchachos&#8221; del Mundial, olvidando que la fiesta terminar&#237;a.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb16&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gan&#243; Javier Milei la presidencia de la Naci&#243;n, derribando la idea lineal de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh16&#034;&gt;16&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Susan Buck Morss, cuando escribe sobre Walter Benjamin, recuerda la etimolog&#237;a com&#250;n entre el par est&#233;tica/anestesia, para referirse a dos inventos del siglo XIX en la modernidad: el campo de lo est&#233;tico, ya divorciado de su origen como discurso del cuerpo, y la anestesia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un arte que se &#8220;duerme&#8221; en el discurso de lo com&#250;n, se refugia en la fastuosidad de un imaginario que creyendo despertarnos nos vuelve a dormir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La alegor&#237;a, la paradoja, el entorno dist&#243;pico, el peligro no inminente sino desatado, las traducciones necesarias a otro horizonte discursivo, hacen a la obra de Oesterheld-Solano L&#243;pez un evento est&#233;tico y pol&#237;tico que abre a las m&#250;ltiples lecturas y materializa sensibilidades impregnadas en nuestro com&#250;n vivir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y eso... es arte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Buck Morss, S (2005). &lt;i&gt;Walter Benjamin. Escritor revolucionario&lt;/i&gt;. Buenos Aires: La Marca Editora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Burger, P. (1987). &lt;i&gt;Teor&#237;a de la vanguardia.&lt;/i&gt; Barcelona: Pen&#237;nsula.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eagleton, T. (2017). &lt;i&gt;Cultura.&lt;/i&gt; Buenos Aires: Taurus.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entrevista a Horacio Gonz&#225;lez &#8220;Hay que pensar juntos a &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Operaci&#243;n Masacre&lt;/i&gt;&#8221;. Son&#225;mbula. En l&#237;nea: &lt;a href=&#034;https://sonambula.com.ar/horacio-gonzalez-hay-que-pensar-juntos-a-el-eternauta-y-a-operacion-masacre/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://sonambula.com.ar/horacio-gonzalez-hay-que-pensar-juntos-a-el-eternauta-y-a-operacion-masacre/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Garc&#237;a, G. (2009). &#8220;El acto psicoanal&#237;tico (Intervalo con Boris Groys)&#8221;. &lt;i&gt;El peri&#243;dico Descartes&lt;/i&gt; N&#176; 101, noviembre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hobsbawm, E. (2013). &lt;i&gt;Un tiempo de rupturas&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Cr&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jab&#233;s, E. (2008). &lt;i&gt;El peque&#241;o libro de la subversi&#243;n fuera de sospecha.&lt;/i&gt; Madrid: Trotta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Longoni, A. (2011). &lt;i&gt;La revoluci&#243;n en el arte.&lt;/i&gt; Buenos Aires: Mansalva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Masotta, O. (1967). &lt;i&gt;El pop-art.&lt;/i&gt; Buenos Aires: Nuevos esquemas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sarlo, B. (2001). &#8220;El primer te&#243;rico del arte pop&#8221;. &lt;i&gt;La batalla de las ideas&lt;/i&gt; (1943-1973). Buenos Aires: Ariel.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Arte*: El Eternauta. Segunda parte, H&#233;ctor G. Oesterheld, Francisco Solano L&#243;pez. 1976. Ediciones Record.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Publicado originalmente en diario &lt;i&gt;P&#225;gina 12&lt;/i&gt; el d&#237;a 08/05/2025. URL: &lt;a href=&#034;https://www.pagina12.com.ar/823851-el-eternauta-el-valor-identificatorio-de-la-mascara&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.pagina12.com.ar/823851-el-eternauta-el-valor-identificatorio-de-la-mascara&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Psicoanalista. Doctor en Psicolog&#237;a por la Universidad de Buenos Aires.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Publicado originalmente en diario &lt;i&gt;Perfil&lt;/i&gt; el d&#237;a 21/05/2025. URL: &lt;a href=&#034;https://www.perfil.com/noticias/opinion/nieves-toxicas-del-eternauta-al-covid-19.phtml&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.perfil.com/noticias/opinion/nieves-toxicas-del-eternauta-al-covid-19.phtml&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Psicoanalista, negociador, profesor universitario, escritor, coreuta.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Publicado originalmente en &lt;i&gt;El Sigma&lt;/i&gt; el d&#237;a 19/05/2025. URL: &lt;a href=&#034;https://www.elsigma.com/arte-y-psa/el-eternauta-y-las-razones-del-arte/14592&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.elsigma.com/arte-y-psa/el-eternauta-y-las-razones-del-arte/14592&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Magister en Humanidades por la Universidad Nacional de Quilmes, Lic. en Comunicaci&#243;n. Prof. de Teor&#237;a y Pr&#225;cticas de la Comunicaci&#243;n I en UBA y de Historia Sociocultural del Arte en UNA&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb_2A&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh_2A&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas _2A&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;*&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Arte: El Eternauta. Segunda parte, H&#233;ctor G. Oesterheld, Francisco Solano L&#243;pez. 1976. Ediciones Record.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;No es motivo del actual art&#237;culo, pero se pueden leer algunas de estas consideraciones y datos que respaldan la idea de autonomizaci&#243;n cultural asociada a la modernizaci&#243;n y capitales extranjeros en el libro de Beatriz Sarlo &lt;i&gt;La batalla de las ideas.&lt;/i&gt; Ver, por ejemplo, la rector&#237;a de la Universidad de Buenos Aires en manos de Jos&#233; Luis Romero, adem&#225;s de las innovaciones cient&#237;ficas de la sociolog&#237;a de Gino Germani, entre otros.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El mismo a&#241;o en que sali&#243; &lt;i&gt;El Eternauta&lt;/i&gt; se public&#243; &lt;i&gt;Operaci&#243;n Masacre,&lt;/i&gt; pionero en el g&#233;nero de no ficci&#243;n en habla hispana e internacional.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Los tres n&#250;meros de la revista-libro &lt;i&gt;LD. Literatura Dibujada&lt;/i&gt; &#8211;cuyo subt&#237;tulo rezaba: &#8220;Serie de Documentaci&#243;n de la Historieta Mundial&#8221;&#8211; fueron lujosamente editados por Summa / Nueva Visi&#243;n, en Buenos Aires, entre noviembre de 1968 y enero de 1969. Fuente: AHIRA, archivo hist&#243;rico de revistas argentinas. &lt;a href=&#034;https://ahira.com.ar/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://ahira.com.ar/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb10&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh10&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 10&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;10&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Trato a Sigmund Freud de vanguardista porque &#233;l hace la misma operaci&#243;n que hacen las vanguardias. Toma la alta cultura y la pone en conexi&#243;n con la cultura baja, profana. Escribe &#8216;La interpretaci&#243;n de los sue&#241;os' para convencer a la gente y difundir su invento, y cuando tiene armada esa m&#225;quina empieza a recoger basura cultural: lapsus, chistes, etc&#233;tera, y mediante esa operaci&#243;n hace que la cultura baja se meta en la cultura alta, y a la inversa&#8221; (2009).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb11&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh11&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 11&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;11&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;All&#237; est&#225;n las recientes ediciones de &lt;i&gt;Las Cuarenta&lt;/i&gt;, que muestran que, por m&#225;s contradichas o polemizadas que sean sus nociones, es un libro insoslayable para comprender la vanguardia hist&#243;rica, y tambi&#233;n las teorizaciones acerca del arte en la sociedad burguesa.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb12&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh12&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 12&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;12&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Hobsbawm, E (2013). &lt;i&gt;Un tiempo de rupturas&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Cr&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb13&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh13&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 13&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;13&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Esta menci&#243;n a la compensaci&#243;n tambi&#233;n se puede ver en la frase siguiente de Habermas: &#8220;el arte, esp&#237;ritu absoluto (&#8230;) no asume tareas en el sistema econ&#243;mico ni en el pol&#237;tico, pero esto lo compensa haci&#233;ndose cargo de las necesidades residuales que no pueden ser satisfechas en el sistema de necesidades (citado en Burger, 68).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb14&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh14&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 14&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;14&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Efecto Eternauta&#8221;: la serie despierta consultas masivas en Abuelas de Plaza de Mayo por dudas de identidad&#8221;. &lt;i&gt;La voz del interior,&lt;/i&gt; 10 de mayo de 2025.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb15&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh15&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 15&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;15&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Ante una rosa, inexplicable es nuestro comportamiento. Prendado de su belleza, con un gesto maravillado, le quitamos la vida / Escribir es renovar, en nosotros mismos, ese gesto&#8221; (2008: 62).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb16&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh16&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 16&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;16&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gan&#243; Javier Milei la presidencia de la Naci&#243;n, derribando la idea lineal de causa-efecto.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="https://journal.eticaycine.org/IMG/pdf/jeyc_agosto_2025_04_29-36_tres_miradas_sobre_el_eternauta.pdf" length="401694" type="application/pdf" />
		

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