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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Freud y el cine: un encuentro fallido</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Freud-y-el-cine-un-encuentro-fallido</link>
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		<dc:date>2025-11-18T11:38:48Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Ricardo Adri&#225;n Gonz&#225;lez Mu&#241;oz</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde sus inicios, psicoan&#225;lisis y cine han compartido una relaci&#243;n harto particular, en la que la tensi&#243;n entre simpat&#237;a y aversi&#243;n ha sido el com&#250;n denominador. Entre las &#250;ltimas d&#233;cadas del siglo XIX y las primeras del XX, el psicoan&#225;lisis y el cine tuvieron su origen, ascenso, consolidaci&#243;n y auge en el escenario cultural de occidente, en el que han influido de manera tal que no es concebible ni explicable la cultura sin el uno o el otro: psicoan&#225;lisis y cine, son elementos indisociables de nuestro acervo cultural. Partiendo de una investigaci&#243;n de car&#225;cter documental, que incluye la revisi&#243;n de textos epistolares y te&#243;ricos de Freud y de otros autores, as&#237; como de documentos audiovisuales, se propone realizar un breve itinerario sobre los caminos de encuentro y desencuentro entre el cine y el psicoan&#225;lisis en la &#233;poca de Freud, sus tentativas de aproximaci&#243;n, las discrepancias al interior de la organizaci&#243;n psicoanal&#237;tica respecto de este acercamiento, las posturas del propio Freud respecto del cine, las caracterizaciones y apariciones del mismo Freud en la pantalla grande, luego de su muerte, finalizando con una referencia a un fallido encuentro entre Freud y Chaplin que quiz&#225;, implique la aproximaci&#243;n m&#225;s cercana y amable del padre del psicoan&#225;lisis al cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras Clave:&lt;/strong&gt; Psicoan&#225;lisis | Cine | Freud | Chaplin&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Freud-and-cinema-a-failed-cross' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;DOI: &lt;a href=&#034;https://doi.org/10.31056/2250.5415.v15.n3.51421&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://doi.org/10.31056/2250.5415.v15.n3.51421&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-15-Nro-3-Noviembre-2025-" rel="directory"&gt;Volumen 15 | Nro 3 | Noviembre 2025&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Corporaci&#243;n Universitaria Comfacauca-UNICOMFACAUCA&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Introducci&#243;n&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El presente art&#237;culo forma parte de los resultados del proyecto de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1895, a&#241;o en el que los hermanos Lumi&#232;re proyectan por primera vez al p&#250;blico &lt;i&gt;La sortie des ouvriers des usines Lumi&#232;re &#224; Lyon Monplaisir&lt;/i&gt; [La Salida de los obreros de la f&#225;brica Lumi&#232;re en Lyon Monplaisir], una pieza de 46 segundos de duraci&#243;n, que abrir&#237;a el camino de la naciente industria cinematogr&#225;fica, es el mismo a&#241;o en que Freud y Breuer publican sus &lt;i&gt;Studien &#252;ber Hysterie&lt;/i&gt; [Estudios sobre la histeria], texto inaugural e hito fundante del psicoan&#225;lisis; tambi&#233;n el famoso sue&#241;o de la inyecci&#243;n de Irma tiene lugar en este a&#241;o, al igual que los rayos X, que, como el cine y el psicoan&#225;lisis, develaban aquello que est&#225; oculto a simple vista, son descubiertos por R&#246;ntgen a finales de 1895. Entre las &#250;ltimas d&#233;cadas del siglo XIX y las primeras del XX, el psicoan&#225;lisis y el cine tuvieron su origen, ascenso, consolidaci&#243;n y auge en el escenario cultural de occidente, en el que han influido de manera tal que no es concebible ni explicable la cultura sin el uno o el otro: psicoan&#225;lisis y cine, son elementos indisociables de nuestro acervo cultural actual. No obstante, y pese a la cercan&#237;a y contemporaneidad de estos descubrimientos, su relaci&#243;n comenz&#243; por ser m&#225;s bien fr&#237;a, distante, y hasta tensa, aunque luego llegar&#237;a a ser, verdaderamente, una relaci&#243;n de mutuo beneficio, tanto m&#225;s cuanto que el cine fue el dispositivo m&#225;s expedito de masificaci&#243;n, y popularizaci&#243;n de la figura de Freud y del psicoan&#225;lisis, al precio, eso s&#237;, de una cierta trivializaci&#243;n tanto de su creador como personaje de ficci&#243;n, como de la propia teor&#237;a. El recorrido que se realizar&#225; a trav&#233;s de estas p&#225;ginas versar&#225; precisamente de ese camino de encuentros y desencuentros entre el cine y el psicoan&#225;lisis y de su compleja y ambigua relaci&#243;n, empezando por la distante y poco amable postura de Freud sobre el cine, pasando por la b&#250;squeda de la industria cinematogr&#225;fica para usar el psicoan&#225;lisis como fuente de historias o referente de las mismas, continuando con la imposici&#243;n de la figura, un tanto caricaturizada, de Freud como personaje cinematogr&#225;fico de primer nivel, para terminar, a manera de ep&#237;logo, con una aproximaci&#243;n m&#225;s amable, que hiciera Freud a la cinematograf&#237;a, a trav&#233;s de la figura de Chaplin.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;I. Freud va al cine: Desencanto&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante la visita de Freud a los Estados Unidos, en septiembre de 1909, invitado por la Clark University en Worcester, Massachusetts, para impartir sus conferencias introductorias al Psicoan&#225;lisis, ocurre quiz&#225; el primer encuentro directo entre el m&#233;dico vienes y el cinemat&#243;grafo, cuando Abraham Brill, quien fuera reconocido como pionero del psicoan&#225;lisis en los Estados Unidos, en un acto de cortes&#237;a para con su maestro, lo invitara junto con Ferenczi, a una funci&#243;n en una sala de cine de Manhattan, en Nueva York, para ver unas &lt;i&gt;moving pictures&lt;/i&gt; que se ofrec&#237;an en la cartelera del d&#237;a. Jones (1957) en su conocida biograf&#237;a, se&#241;ala: &#8220;fuimos a un cine, donde vimos una de estas primitivas pel&#237;culas de la &#233;poca, con abundancia de carreras y persecuciones. Ferenczi, con su manera infantil, se mostr&#243; muy excitado. Freud, en cambio, no hizo m&#225;s que divertirse tranquilamente. Era la primera vez que ambos ve&#237;an una pel&#237;cula&#8221; (p. 56).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pese a ser el primer film que viera Freud en su vida, sorprende, en un hombre tan minucioso, detallista y de tan refinado gusto art&#237;stico, el laconismo y la displicencia con que despachara dicha experiencia, a la que califica de &#8220;espect&#225;culo de feria&#8221; (Laso, 2011, p 8); cabe aclarar que para la fecha (1909), el cine, apenas en ciernes, aun no alcanzaba la brillante complejidad expresiva de d&#233;cadas posteriores; asimismo la discusi&#243;n sobre el estatuto del cine, aunque iniciada, aun no contaba con fuerza ni trascendencia en los c&#237;rculos intelectuales de Europa; es a partir de 1911, con el trabajo de Canudo&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Aunque el Manifiesto de las siete artes, publicado por primera vez en 1921 (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; cuando la discusi&#243;n en torno a la naturaleza art&#237;stica del cine, alcanza notoriedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, como era previsible por su decimon&#243;nico talante y sus cl&#225;sicas inclinaciones, m&#225;s que atra&#237;do por la rutilancia y el derroche t&#233;cnico del cinemat&#243;grafo en la modern&#237;sima Nueva York de principios del siglo XX, estaba especialmente interesado en conocer el &lt;i&gt;Metropolitan Museum&lt;/i&gt; y su extensa y exquisita colecci&#243;n de arte griego y egipcio (Jones, 1957, p. 56); curiosidad que fue satisfecha d&#237;as antes de su ap&#225;tico encuentro con el cinemat&#243;grafo, que no era para &#233;l, m&#225;s que entretenimiento equiparable al de los ilusionistas y pseudo cient&#237;ficos, cuyos espect&#225;culos pululaban en modestos teatrillos de cualquiera de las grandes ciudades europeas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El episodio neoyorquino del cinemat&#243;grafo y sus &lt;i&gt;moving picures&lt;/i&gt;, ser&#237;a pues la primera referencia documentada del contacto de Freud con el cinemat&#243;grafo, no obstante, existe, sin embargo, una breve, pero interesante alusi&#243;n a una experiencia de Freud con la pantalla, a trav&#233;s de las &#8220;linternas m&#225;gicas&#8221; que vale la pena se&#241;alar. La referencia en cuesti&#243;n corresponde a una carta dirigida a su familia, fechada en Roma, el 22 de septiembre de 1907. En ella, Freud le comparte a sus hijos parte de lo que hace durante sus vacaciones en Roma, hospedado cerca de la Piazza Colonna. En las noches, Freud baja a la calle y se re&#250;ne con la multitud que se agolpa en la plaza, entre curiosos y turistas; a un lado de la plaza, una banda militar ameniza la velada p&#250;blica, mientras que sobre el tejado de una casa, al otro lado de la plaza &#8220;hay una pantalla en la que la &lt;i&gt;societ&#225; italiana&lt;/i&gt; hace proyecciones con una linterna m&#225;gica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;There is a screen on which a societa Italiana projects lantern slides ( (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; (E. Freud (&lt;i&gt;Ed&lt;/i&gt;), 1960, p. 261. La traducci&#243;n es nuestra). Freud, aclara, que dichas proyecciones se tratan en su mayor&#237;a de anuncios publicitarios, matizados con im&#225;genes de paisajes y glaciares, para distraer a las personas, &#8220;pero como si esto no fuera suficiente, el aburrimiento se ve interrumpido por &lt;i&gt;breves espect&#225;culos cinematogr&#225;ficos&lt;/i&gt; por los que los ni&#241;os adultos (incluido su padre) sufren tranquilamente los anuncios y las fotograf&#237;as mon&#243;tonas&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;But since these wouldn't be enough, the boredom is interrupted by short (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. (E. Freud (&lt;i&gt;Ed&lt;/i&gt;), 1960, p. 261. La traducci&#243;n es nuestra). Pareciera advertirse en estas l&#237;neas un cierto gusto por los breves espect&#225;culos cinematogr&#225;ficos que se intercalan entre la publicidad y las sosas instant&#225;neas paisaj&#237;sticas, cuanto m&#225;s tanto que se queja por lo exiguo de las presentaciones: &#8220;sin embargo, son taca&#241;os con estas cositas, as&#237; que he tenido que mirar lo mismo una y otra vez&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;They are stingy with these tidbits, however, so I have had to look at the (&#8230;)&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; (E. Freud (&lt;i&gt;Ed&lt;/i&gt;), 1960, p. 262. La traducci&#243;n es nuestra), y hasta se reconoce cautivado por la inminencia de una nueva reproducci&#243;n del corto cinematogr&#225;fico ya visto varias veces antes, que lo fuerza a volver a su lugar con expectaci&#243;n, aun cuando ha decidido marcharse: &#8220;Cuando me vuelvo para irme, detecto cierta tensi&#243;n en el p&#250;blico, lo que me hace mirar de nuevo, y ya ha comenzado una nueva actuaci&#243;n, as&#237; que me quedo ah&#237;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;When I turn to go I detect a certain tension in the crowd, which makes me (&#8230;)&#034; id=&#034;nh6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. (E. Freud (&lt;i&gt;Ed&lt;/i&gt;), 1960, p. 262. La traducci&#243;n es nuestra). Estas curiosas confesiones a sus hijos, cargadas de una amable disposici&#243;n hacia los espect&#225;culos cinematogr&#225;ficos que disfruta en sus vacaciones, contrasta ampliamente con su ulterior postura ante el cine cuando esta industria toca a las puertas del psicoan&#225;lisis, sugiriendo que, como espect&#225;culo de variedades, para d&#237;as de asueto, la cinematograf&#237;a no le era, en modo alguno, enfadosa a Freud.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;II. El cine en la pluma de Freud: Displicencia&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La relaci&#243;n de Freud con la gran pantalla nunca fue buena ni mucho menos cercana; incluso en las pocas grabaciones caseras donde aparece, se puede adivinar una cierta expresi&#243;n de molestia e incomodidad en su cansado rostro, cuando la c&#225;mara se dirige a &#233;l. No sorprende, por tanto, la escasa, o casi nula alusi&#243;n al cine en su escritura: si se revisa su obra en busca de referencias al cine, no se encontrar&#225;n m&#225;s que dos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La primera, ambigua y poco amable, aparece en la primera de las conferencias introductorias del psicoan&#225;lisis de 1915-17. Freud se vale del cine como ejemplo para explicar los problemas que enfrenta el an&#225;lisis en cuanto a credibilidad y apoyo por parte de la familia en un tratamiento, por cuenta de sus expectativas equivocadas, y deslizando de paso una incisiva insinuaci&#243;n acerca de lo vulgar de la afici&#243;n a este nuevo entretenimiento:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Los parientes incultos de nuestros enfermos &#8211;a quienes solamente les impresiona lo que se ve y se palpa, de preferencia las acciones como se ven en el cinemat&#243;grafo&#8211;, nunca dejan de manifestar su duda de que &#171;meras palabras puedan lograr algo con la enfermedad&#187;. Desde luego, es una reflexi&#243;n tan miope como inconsecuente. (Freud, 1991[1915], p.15).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;No es, ciertamente, una referencia muy halag&#252;e&#241;a al cine, por cuenta de la relaci&#243;n que sugiere, imposible de soslayar, dada la forma en que est&#225; escrita, entre la afici&#243;n al cinemat&#243;grafo y la incultura: nuevamente pareciera intuirse en Freud, una valoraci&#243;n del cine como un puro entretenimiento vulgar propio de personas de escasas luces y falta de ilustraci&#243;n. En favor de Freud, empero, habr&#237;a que aclarar que para aquel momento (1915), la mayor&#237;a de las pel&#237;culas que presentaba el cinemat&#243;grafo y que tan gran acogida hab&#237;a recibido en las clases populares, continuaban siendo aquellas &lt;i&gt;moving pictures&lt;/i&gt;, similares a las presentadas en la sesi&#243;n a la que asisti&#243;, con poco entusiasmo, en su visita a Nueva York: &#8220;lo que se proyectaba en el cine, seguramente llegado a Europa desde Am&#233;rica eran pel&#237;culas de tortazos de crema, ca&#237;das, corridas, etc.&#8221; (Saban, 2014, p. 36).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La segunda y &#250;ltima vez que Freud hace una referencia a un film en sus escritos, lo hace de una manera velada e indirecta, a tal punto que, las m&#225;s de las veces, la misma pasa desapercibida. Se trata de una nota al pie en el segundo cap&#237;tulo de su ensayo &lt;i&gt;&#8220;Lo Ominoso&#8221;&lt;/i&gt; [&lt;i&gt;Das Unheimliche&lt;/i&gt;] (1919), y corresponde a un comentario a la obra de Otto Rank, &#8220;El doble&#8221; (1913) con relaci&#243;n a la pel&#237;cula &lt;i&gt;Der Student von Prag [El estudiante de Praga]&lt;/i&gt;, (1913), dirigida por Stellan Rye y Paul Wegener, la cual es referida por Rank en su estudio. La pel&#237;cula, que toma su argumento del Fausto de Goethe, y que aborda, por primera vez en el cine, el tema del &lt;i&gt;d&#246;ppelganger&lt;/i&gt;, sirve a Freud para ejemplificar una de las formas principales de la emergencia de lo ominoso &lt;i&gt;[Unheimmliche]&lt;/i&gt;. Lo curioso de la referencia es que, en la nota al pie, Freud no se refiere ni a los directores del film, ni al film como tal, sino al escritor de la historia y el guion para la pel&#237;cula, H. H. Ewer. Se trascribe a continuaci&#243;n la nota al p&#237;e, en la que Freud parece m&#225;s hacer referencia a una obra literaria, que a un film:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;En la obra de H. H. Ewer &#8220;El estudiante de Praga&#8221; del cual ha partido el estudio de Rank sobre el doble, el h&#233;roe prometi&#243; a su amante no asesinar a su oponente en el duelo. Pero en camino al campo del honor se encuentra a su doble, que ya ha matado a su rival.&lt;/i&gt; (Freud 2014 [1919] infra p. 101)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;No ser&#225; balad&#237; se&#241;alar que &lt;i&gt;Der Student von Prag [El estudiante de Praga]&lt;/i&gt;, (1913), puede considerarse uno de los antecedentes directos del cine expresionista alem&#225;n, que abrir&#237;a la puerta a joyas cinematogr&#225;ficas como &lt;i&gt;Das Cabinet des Dr. Caligari [El gabinete del Doctor Caligari]&lt;/i&gt; de Robert Wiene, &lt;i&gt;Der Golem, wie er in die Welt kam, [El Golem tal como vino al mundo]&lt;/i&gt; de Carl Boese y Paul Wegener, ambas filmadas en 1920 y &lt;i&gt;Nosferatu, eine Symphonie des Grauens [Nosferatu, una sinfon&#237;a del horror]&lt;/i&gt;, de F.W. Murnau, de 1922, inaugurando con ello, la etapa de un cine m&#225;s maduro y con visi&#243;n art&#237;stica, muy lejano del rampl&#243;n espect&#225;culo casi circense de acrobacias y pastelazos de los &lt;i&gt;moving pictures&lt;/i&gt; que viera Freud en el verano neoyorquino de 1909.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El cine expresionista alem&#225;n fragu&#243; un estilo &#250;nico y caracter&#237;stico, profundamente subjetivo que mostraba una versi&#243;n singular y deformada de la realidad a trav&#233;s de la desfiguraci&#243;n pl&#225;stica de escenarios, y personajes; basta recordar, por ejemplo, los sinuosos y afilados contornos de las edificaciones del &lt;i&gt;caligarismo&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Expresi&#243;n acu&#241;ada a partir de la enorme influencia que produjera la obra (&#8230;)&#034; id=&#034;nh7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, escenograf&#237;as cuya fuerza de presencia en escena les otorga una cierta dimensi&#243;n terror&#237;fica que inunda la pantalla con una opresiva y asfixiante oscuridad; El maquillaje recargado de los actores y actrices, as&#237; como el contraste entre luces y sombras, el claroscuro, al igual que la perspectiva distorsionada de la c&#225;mara, con los planos diagonales y la irrealidad manifiesta de los decorados son propias de la est&#233;tica visual del cine expresionista. En t&#233;rminos generales se pueden identificar rasgos comunes en las diferentes manifestaciones del movimiento expresionista en el cine, que permiten aproximar una caracterizaci&#243;n del mismo, como una visi&#243;n intimista y oscura de la realidad, que produce, a trav&#233;s de la deformaci&#243;n del espacio, del tiempo y las figuras, una sensaci&#243;n de extra&#241;amiento del mundo, y una primac&#237;a de la emoci&#243;n y lo irracional sobre lo racional y lo objetivo, concentrando en los argumentos (la maldad, lo sobrenatural, el mundo de los sue&#241;os) y personajes (el loco, el aut&#243;mata, el son&#225;mbulo, el muerto), tem&#225;ticas estrechamente relacionadas con el concepto de lo &lt;i&gt;Unheimlich&lt;/i&gt; psicoanal&#237;tico, definido por Freud (2018 [1919]) como afecto est&#233;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este corto, pero trascendental movimiento art&#237;stico y cultural, que dur&#243; poco m&#225;s de una d&#233;cada, entre 1913 y 1926, cifr&#243; las bases de la est&#233;tica visual y los contenidos de g&#233;neros cinematogr&#225;ficos tan importantes como el cine negro, el terror, el suspenso, el cine fant&#225;stico y el de ciencia ficci&#243;n, a trav&#233;s de tem&#225;ticas misteriosas e irracionales como el retorno de la muerte o la maldad sobrenatural, y personajes cl&#225;sicos como el vampiro, el monstruo, el doble, el pose&#237;do o el ciborg.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego de esta dispensable digresi&#243;n sobre el cine expresionista alem&#225;n en la &#233;poca de consolidaci&#243;n y expansi&#243;n del psicoan&#225;lisis, que podr&#237;a cifrarse entre &lt;i&gt;Introducci&#243;n del Narcisismo&lt;/i&gt; (1914) e &lt;i&gt;Inhibici&#243;n, s&#237;ntoma y angustia&lt;/i&gt; (1926), que da cuenta, de la gran influencia no solo a nivel social, sino cultural y art&#237;stico del cine en la &#233;poca de Freud, habremos de seguir sopesando la tensa relaci&#243;n entre el s&#233;ptimo arte y el freudismo, ahora desde los intentos de acercamiento de la gran industria cinematogr&#225;fica hacia el psicoan&#225;lisis y a la propia persona de Freud.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;III. El cine va a Freud: Desencuentro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El s&#233;ptimo arte y su floreciente industria, tendr&#237;an ocasi&#243;n de incordiar al sobrio y erudito descubridor del inconsciente; pero esta vez, por el cariz de la situaci&#243;n, la cuesti&#243;n pasar&#237;a de ser una simple molestia, como la del primer encuentro, a una franca resistencia, soportada en el desagrado y en un cierto desprecio hacia Hollywood y los nuevos valores que representaba: se trata del ofrecimiento econ&#243;mico que le hiciere en 1924, el productor y director de cine, de origen jud&#237;o, Samuel Goldwyn, con la intenci&#243;n de obtener su colaboraci&#243;n como asesor cient&#237;fico en la producci&#243;n de pel&#237;culas que contaran las grandes historias de amor de la humanidad; muy al estilo de Hollywood, la noticia atrajo todos los reflectores e incluso fue publicada en el New York times, antes de que el propio Freud supiera de dicha propuesta, que ir&#237;a acompa&#241;ada de la &#8216;principesca' suma de 100.000 d&#243;lares para que el creador del psicoan&#225;lisis se sumara al proyecto&#8221; (Saban, 2014, p. 37). El proyecto cinematogr&#225;fico de Goldwyn aspiraba a que Freud &#8220;comercializara&#8221; sus estudios y escribiera una historia para el cine o bien viajara a Am&#233;rica y ayudara &#8220;a conmover los corazones de este pa&#237;s&#8221;, seg&#250;n se&#241;alaba el art&#237;culo del times (Gay, 1989, p. 506).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, pese a lo generoso de la oferta, se neg&#243; en redondo, no solo al proyecto, sino incluso a recibir al futuro co-fundador de la MGM, con todo y su jugosa propuesta econ&#243;mica, que, valga decir, harto habr&#237;a ayudado a las exiguas finanzas de la &lt;i&gt;Verlag,&lt;/i&gt; la editorial de la Asociaci&#243;n Psicoanal&#237;tica Internacional, que para esos d&#237;as no pasaba sus mejores tiempos e incluso al propio Freud, cuya econom&#237;a, como ya es sabido, nunca fue boyante (Saban, 2014). Tal como la propuesta, la respuesta de Freud se hizo eco en los medios, con un lapidario titular del times del 24 de enero de 1925 que rezaba: &#8220;Freud ignora a Goldwyn. El psicoanalista vien&#233;s no est&#225; interesado en la oferta cinematogr&#225;fica&#8221;. Seg&#250;n lo se&#241;ala Gay (1989), a partir de una entrevista a Freud publicada en el medio vien&#233;s &lt;i&gt;Die Sunde&lt;/i&gt;, su respuesta a la propuesta de Goldwyn se dio a trav&#233;s de una misiva con una &#250;nica y lac&#243;nica l&#237;nea: &#8220;No tengo intenciones de ver a Mr. Goldwyn&#8221; (p, 507). Frente a este hecho, Jones (1957), refiere que Sachs coment&#243; que dicha negativa telegr&#225;fica a Goldwyn, habr&#237;a causado una sensaci&#243;n mayor en Nueva York que la de la publicaci&#243;n de su &lt;i&gt;Traumdeutung&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La negativa de Freud se dio, en parte por su actitud de distancia hacia la industria hollywoodense, y en parte porque ya hab&#237;a comprobado, muy a su pesar, que la fama mundial que se hab&#237;a granjeado como figura del pensamiento de su &#233;poca, antes de ser una expedita oportunidad para promover el conocimiento del psicoan&#225;lisis, hab&#237;a generado, con la acelerada popularidad de su descubrimiento, una idea superficial y errada del psicoan&#225;lisis, as&#237; como la inc&#243;moda atenci&#243;n hacia su modesta persona, de periodistas, admiradores y charlatanes, que en su nombre o en el del psicoan&#225;lisis aprovechaban para timar a los incautos. Ya antes &#8211;en el verano del 24&#8211;, el nombre de Freud se hab&#237;a visto envuelto en una gran expectativa medi&#225;tica en los Estados Unidos, todo a causa de que Robert R. McCormick&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Robert R. McCormick, abogado de profesi&#243;n, hab&#237;a profesado un gran inter&#233;s (&#8230;)&#034; id=&#034;nh8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, el famoso, y no menos poderoso editor del Chicago Tribune, le hab&#237;a ofrecido la suma de, al menos, 25.000 d&#243;lares, en el marco del caso denominado &#8220;el crimen perfecto&#8221; por analizar a los famosos asesinos Leopold y Loeb, quienes se encontraban en juicio por el crimen del adolescente Robert Frank; oferta que Freud tambi&#233;n rechaz&#243;. Por estas y otras razones, Freud cre&#237;a que este tipo de fama le era en realidad contraproducente y la consideraba &#8220;un peligro para logros m&#225;s serios&#8221; (Gay, 1989, p. 507).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, cabe se&#241;alar algunos sucesos en la vida de Freud, que hac&#237;an de este momento particular de su vida, una &#233;poca muy poco propicia para iniciar nuevos retos, que, seguramente tambi&#233;n contribuyeron a su infranqueable negativa a Hollywood: recapitulemos un poco, ubic&#225;ndonos en la primavera de 1923, cuando Freud se entera que padece c&#225;ncer de paladar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pese a las intenciones de disimular el diagn&#243;stico, de sus m&#233;dicos y de su hija, Anna, e incluso a las propias tentativas de encubrir o mitigar en algo la temible noticia, que llevaron a Freud a tratarse, en primera instancia, con un m&#233;dico rin&#243;logo, Marcus Hajek, de cuya capacidad y destreza, &#233;l mismo dudaba (Gay, 1989, p. 469), y a una chapucera intervenci&#243;n quir&#250;rgica que quiz&#225; agravara m&#225;s o acelerara su enfermedad, Freud ya sab&#237;a que la lesi&#243;n que ten&#237;a en el paladar blando era un epitelioma&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El Epitelioma es un bulto o llaga que no sana, y que se configura como signo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, y no &#8220;una mala leucoplasia&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb10&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;La Leucoplasia se presenta como parches blancos y espesos en la parte (&#8230;)&#034; id=&#034;nh10&#034;&gt;10&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&#8221;, como hab&#237;a intentado presentarla su colega m&#233;dico y amigo, F&#233;lix Deutsch, a quien, en abril de ese mismo a&#241;o, le pide que le prometa que lo ayudar&#237;a a &#8220;desaparecer de este mundo con decencia&#8221;, temiendo ya el lento y prolongado sufrimiento que le esperaba (Gay, 1989, p. 471).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A mediados del 23, recibe, quiz&#225;, la peor noticia de todas, y de la que, seg&#250;n sus propias palabras, nunca pudo reponerse, peor a&#250;n que el c&#225;ncer, pues lleg&#243; a conmoverlo hasta las l&#225;grimas y grabarse en fuego en su alma, al punto de reconocer, en conversaci&#243;n con Ferenczi, que dicha noticia lo hab&#237;a llevado a padecer depresi&#243;n. La muerte de su nieto, Heinele, de cuatro a&#241;os de edad, acaecida en el verano de ese fat&#237;dico a&#241;o, a causa de la tuberculosis; Heinele era el hijo menor de su hija Sophie, quien hab&#237;a fallecido, en estado de embarazo, en 1920 por la gripe espa&#241;ola, p&#233;rdida que hasta ese momento hab&#237;a significado el dolor m&#225;s grande en la vida de Freud.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es dif&#237;cil precisar, desde luego, si estos luctuosos y desesperanzadores hechos tuvieron que ver con la decisi&#243;n de Freud de negarse a incursionar en un nuevo campo para el psicoan&#225;lisis. Quiz&#225; en otro momento o en circunstancias diferentes de su vida, la negativa al cine habr&#237;a sido tan rotunda como lo fue, sin embargo, es indudable que en esos a&#241;os Freud no ten&#237;a la mejor disposici&#243;n para nuevos proyectos: en carta a su amigo Oscar Rie, le confiesa &#8220;Para m&#237; &#233;l [su nieto] significaba el futuro, y con &#233;l me han arrebatado el futuro (Gay, 1989, p. 472)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;IV. Geheimnisse einer filmischen Seele&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud dudaba de que el psicoan&#225;lisis pudiera tener cabida y ser interpretado y presentado adecuadamente al p&#250;blico en el cine: &#8220;mi objeci&#243;n principal sigue siendo que no me parece posible representar nuestras abstracciones de manera respetable con medios visuales&#8221; le dice a Abraham, en una carta de junio de 1925, en la que rebat&#237;a, esta vez, una propuesta de la productora cinematogr&#225;fica m&#225;s importante en la alemana rep&#250;blica de Weimar, la &lt;i&gt;Universum Film Aktien Gesellschaft&lt;/i&gt; (UFA), para &#8220;autorizar&#8221; el uso del psicoan&#225;lisis en el cine. La negativa de Freud tambi&#233;n se basaba en la preocupaci&#243;n por la utilizaci&#243;n que los detractores del psicoan&#225;lisis pudieran hacer de la asociaci&#243;n entre la industria cinematogr&#225;fica y el psicoan&#225;lisis, para atacar al movimiento. Aunque la negativa de &#233;ste a facilitar la incursi&#243;n del psicoan&#225;lisis en la cinematograf&#237;a fue rotunda, el intento sucumbi&#243; solo en parte y a expensas de Freud, pero la intenci&#243;n permaneci&#243; inc&#243;lume, y la tentaci&#243;n busc&#243; senderos menos desapacibles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A la postre, la persistencia del productor de la UFA, Hans Neumann, dio sus frutos y la invitaci&#243;n fue acogida por Karl Abraham y Hanns Sachs. Desoyendo las renuencias de Freud, Abraham y Sachs participaron en la elaboraci&#243;n de un guion para un film de divulgaci&#243;n cient&#237;fica sobre la teor&#237;a psicoanal&#237;tica del cual surgir&#237;a, en 1926, la pel&#237;cula &lt;i&gt;&#8220;Geheimnisse einer Seele&#8221; [Misterios de un alma]&lt;/i&gt;, bajo la direcci&#243;n de Georg Wilhelm Pabst, uno de los directores m&#225;s influyentes en la historia del cine, quien es reconocido como uno de los creadores del lenguaje cinematogr&#225;fico moderno (Laso, 2011, p. 11); junto a &#233;l, se encontraba involucrado en el proyecto, el gran actor alem&#225;n Werner Krauss, recordado por representar al psiquiatra en la magistral &lt;i&gt;Das Cabinet des Dr. Caligari [El gabinete del Doctor Caligari]&lt;/i&gt;, quien ser&#237;a el encargado de dar vida en la pantalla por primera vez a un analizante; el papel del &lt;i&gt;Dr. Orth&lt;/i&gt;, el analista, correr&#237;a a cargo del actor Pawel Pawloff, quien hab&#237;a interpretado al juez de instrucci&#243;n Petr&#243;vich en &lt;i&gt;Raskolnikow&lt;/i&gt;, la adaptaci&#243;n cinematogr&#225;fica de &lt;i&gt;Crimen y Castigo&lt;/i&gt;, hecha por Robert Wiene, en 1923. Las calidades del director y los actores involucrados, evidencian que el proyecto de la UFA con el psicoan&#225;lisis era muy serio, robusto y con una cierta intencionalidad pedag&#243;gica (la propuesta inclu&#237;a, adem&#225;s, la entrega de un folleto informativo sobre psicoan&#225;lisis a cada espectador).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es entonces &lt;i&gt;&#8220;Geheimnisse einer Seele&#8221; [Misterios de un alma]&lt;/i&gt;, la primer&#237;sima colaboraci&#243;n entre Psicoan&#225;lisis y cine, aunque, como se sabe, no la &#250;ltima; sin embargo, esta pieza f&#237;lmica se constituye en hito ya que fue &#8220;el primer producto comercial de la industria cinematogr&#225;fica que vers&#243; de forma exclusiva sobre el m&#233;todo de curaci&#243;n psicoanal&#237;tico&#8221; (Gonz&#225;lez de Pablo, 2010. p. 170), esto es, que el psicoan&#225;lisis no cumpli&#243; funciones solo de asesor&#237;a, sino que fue la base de la historia y protagonista en primer plano del film.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En carta a Ferenczi, del 14 de agosto de 1925, a prop&#243;sito de la inminencia del inicio del proyecto f&#237;lmico con la UFA, Freud sigue siendo categ&#243;rico en su rechazo respecto a la relaci&#243;n entre el cine y el psicoan&#225;lisis: &#8220;La filmaci&#243;n, seg&#250;n parece, es tan inevitable como el pelo a la &lt;i&gt;gar&#231;on&lt;/i&gt;, pero yo no me dejar&#233; hacer ese corte y tampoco quiero verme involucrado personalmente en la producci&#243;n de ninguna pel&#237;cula&#034;. Y as&#237; fue. Luego de su estreno, el 24 de marzo de 1926, &lt;i&gt;&#8220;Geheimnisse einer Seele&#8221; [Misterios de un alma]&lt;/i&gt;, recibi&#243; honrosas cr&#237;ticas del medio cinematogr&#225;fico alem&#225;n, que reconoci&#243; la maestr&#237;a del director, encumbrando el film como un triunfo del cine de la &#233;poca; por otro lado, y, como lo hab&#237;a previsto Freud, los detractores del movimiento psicoanal&#237;tico no desaprovecharon la ocasi&#243;n, sobre todo en Reino Unido para arreciar sus ataques. Afilando la pluma como estilete, los peri&#243;dicos ingleses lanzaron cr&#237;ticas feroces a Freud y al psicoan&#225;lisis, afirmando que &#8220;habiendo fracasado en su intento de lograr apoyo para sus teor&#237;as en los c&#237;rculos profesionales, hab&#237;a descendido, en su desesperaci&#243;n, al recurso teatral de hacer la propaganda de sus ideas entre el populacho, mediante la exhibici&#243;n de una pel&#237;cula&#8221; (Jones, 1957, p. 138)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Habida cuenta de la ruptura &#8211;por causa del proyecto cinematogr&#225;fico&#8211; con Sachs y Abraham, quien, aunque para la fecha del estreno ya hab&#237;a muerto, hab&#237;a sufrido en sus &#250;ltimos d&#237;as un distanciamiento con su maestro, por cuenta de esta situaci&#243;n, Freud, flanqueado por sus escuderos, Jones y Ferenczi, arreci&#243; su postura de rechazo hacia el cine y hacia cualquier acercamiento del psicoan&#225;lisis a &#233;ste, postura que mantendr&#237;a hasta el fin de sus d&#237;as. No obstante, es preciso se&#241;alar que, dentro de la organizaci&#243;n psicoanal&#237;tica, concretamente en el seno de la &lt;i&gt;Verlag,&lt;/i&gt; la negativa a crear un puente entre el cine y el psicoan&#225;lisis tuvo un cierto matiz, no exento de ambig&#252;edad. De acuerdo con lo que plantea Jones (1957), existiendo en Freud una m&#237;nima duda respecto de las objeciones que ten&#237;a sobre la posibilidad de representar adecuadamente lo abstracto del psicoan&#225;lisis a trav&#233;s de la imagen en el cine, hizo una salvedad, en el sentido en que, si en alg&#250;n caso, el lenguaje cinematogr&#225;fico pudiere representar mejor de lo esperado el lenguaje psicoanal&#237;tico, deber&#237;a ser la &lt;i&gt;Verlag&lt;/i&gt;, en cabeza de Stofer, la que se encargara de la articulaci&#243;n. Stofer, por su parte, muy descontento respecto del guion de &lt;i&gt;&#8220;Geheimnisse einer Seele&#8221;&lt;/i&gt;, difundi&#243; un art&#237;culo period&#237;stico donde criticaba fuertemente la pel&#237;cula y que molest&#243; a Abraham, quien dirigi&#243; sus quejas a Freud, sin mayores resultados. Al final lo que parec&#237;a incomodar y hacia donde dirig&#237;an sus cr&#237;ticas las directivas de la &lt;i&gt;Verlag&lt;/i&gt;, era el contenido del guion, m&#225;s que el hecho en s&#237; mismo de la relaci&#243;n entre cine y psicoan&#225;lisis, pues, siempre siguiendo lo consignado por Jones (1957), el mismo Stofer junto con Bernfeld, construyeron otro guion cinematogr&#225;fico que pretend&#237;an ofrecer a otras compa&#241;&#237;as; sin embargo, Abraham, debi&#243; intervenir para evitarle un problema legal a la editorial, ya que en el contrato firmado con la UFA, exist&#237;a una cl&#225;usula que prohib&#237;a el patrocinio, por parte de la organizaci&#243;n, de cualquier otra pel&#237;cula psicoanal&#237;tica durante 3 a&#241;os, de forma que el proyecto del nuevo guion de la &lt;i&gt;Verlag&lt;/i&gt; fracas&#243; incluso antes de iniciar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La resistencia de Freud al cine como medio de difusi&#243;n del psicoan&#225;lisis se centraba principalmente en la imposibilidad que &#233;ste reconoc&#237;a en que la teor&#237;a y la cl&#237;nica psicoanal&#237;ticas pudiesen ser plasmadas en la complejidad y profundidad que las mismas requer&#237;an a trav&#233;s de &#233;l y que, por tanto, su legado se viera relativizado o trivializado ante el gran p&#250;blico. La traslaci&#243;n al discurso cinematogr&#225;fico de los contenidos del discurso psicoanal&#237;tico, implicaban, a juicio de Freud, una dificultad insalvable por tratarse de dos lenguajes completamente diferentes: al parecer Freud tem&#237;a que los espectadores quedaran capturados por la fascinaci&#243;n cinematogr&#225;fica y su tendencia simplista a la resoluci&#243;n en la imagen cayendo, inexorablemente, en el reduccionismo y la banalizaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;V. Psicoanalistas en el Cine: Las primeras apariciones&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Veinte a&#241;os antes de &lt;i&gt;&#8220;Geheimnisse einer Seele&#8221; [Misterios de un alma]&lt;/i&gt;, ya Hollywood hab&#237;a representado a un terapeuta en el cine, con la olvidada &lt;i&gt;&#8220;Dr. Dippy`s Sanitarium [El sanatorio del Dr Dippy&#8221;]&lt;/i&gt; (1906), producida por la compa&#241;&#237;a &lt;i&gt;American Mutoscope &amp; Biograph&lt;/i&gt;. En este corto de cine mudo, el m&#233;dico era representado, como su nombre lo indica, como un &lt;i&gt;chiflado&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Dippy&lt;/i&gt; es una forma com&#250;n de designar a una persona que ha perdido la cordura y act&#250;a de manera disparatada). Hasta bien entrado el siglo XX en el cine estadounidense, el personaje del terapeuta chiflado, que est&#225; m&#225;s loco que sus pacientes, se va a convertir en un estereotipo de uso extendido para representar, de manera caricaturesca, a psicoanalistas y a terapeutas en general; personajes esperp&#233;nticos, desmelenados y euf&#243;ricos muy acordes a los requerimientos caracteriales de las &lt;i&gt;moving picures&lt;/i&gt; y de la comedia simple.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra pel&#237;cula muda que introduce una representaci&#243;n estereotipada del terapeuta es &lt;i&gt;&#8220;The Criminal Hypnotist&#8221; [El Hipnotizador criminal]&lt;/i&gt; (1909), dirigida por D.W. Griffith, en la que al terapeuta se lo presenta, por primera vez en pantalla, como un sujeto poderoso y peligroso que manipula a sus pacientes con fines criminales. La resonancia y el sesgo residual del m&#233;todo cat&#225;rtico, introducido por Breuer, que hac&#237;a uso de la hipnosis, para tratar las afecciones psicol&#243;gicas y con el que Freud empezara a trabajar en los albores de la t&#233;cnica psicoanal&#237;tica, as&#237; como el mal entendimiento y la sobre valoraci&#243;n de sus efectos, parecen rastrearse en esta pieza del genial director norteamericano, pionero del cine en Hollywood, y que, entre otras cosas, sienta las bases de otro tipo cl&#225;sico de representaci&#243;n del terapeuta en el cine: el genio del mal y la manipulaci&#243;n, el &lt;i&gt;&#8220;master of puppets&#8221;&lt;/i&gt;, de cuyo influjo no pudo sustraerse ni el mism&#237;simo Woody Allen, quien cedi&#243; a la tentaci&#243;n de explotar los poderes inconcebibles de la hipnosis en &lt;i&gt;The Curse of the Jade Scorpion [La maldici&#243;n del escorpi&#243;n de Jade]&lt;/i&gt; (2001).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cabe mencionar, asimismo, a la pel&#237;cula francesa, filmada y dirigida por L&#233;once Perret en 1912, titulada &lt;i&gt;Le Myst&#232;re des roches de Kador [El misterio de las rocas de Kador]&lt;/i&gt;, como un antecedente de la presentaci&#243;n de los poderes terap&#233;uticos y la hipnosis en el cine, que suele vincularse como una evocaci&#243;n del m&#233;todo hipn&#243;tico de Freud y Breuer. En el film, el profesor Williams, papel interpretado por el actor Emile Keppens, terapeuta tratante de Suzanne, quien es la protagonista y que, por causa de un intento de asesinato de su malvado t&#237;o ha perdido la memoria, implementa un novedoso m&#233;todo de tratamiento a trav&#233;s de una asombrosa puesta en escena, en la que las im&#225;genes f&#237;lmicas sirven como medio catalizador de la memoria traum&#225;tica de la desdichada hero&#237;na, que entra en trance hipn&#243;tico por efecto de la imagen: &#8220;Un efecto hipn&#243;tico sin hipnotizador hace de esta pel&#237;cula un genuino exponente de lo Unheimlich&#8221; (Antelo, 2015, p. 151). Asimismo, se puede hacer referencia a la pel&#237;cula alemana &lt;i&gt;&#8220;Dr. Mabuse, der Spieler&#8221; [Dr. Mabuse, el jugador]&lt;/i&gt; (1922), dirigida por Fritz Lang, cuyo personaje principal es un malvado hipnotizador que busca corromper y jugar con la vida de sus v&#237;ctimas. Tal fue el impacto social que gener&#243; el personaje del Dr. Mabuse como representaci&#243;n de la maldad, que ello gener&#243; preocupaci&#243;n a algunos psicoanalistas del c&#237;rculo cercano de Freud, por la muy posible vinculaci&#243;n de la pr&#225;ctica psicoanal&#237;tica con las artima&#241;as y poderes hipn&#243;ticos del malvado doctor, llegando incluso a ser tema de conversaci&#243;n en una sesi&#243;n de las c&#233;lebres reuniones de los mi&#233;rcoles, donde Federn, propuso realizar de manera oficial una protesta ante la productora cinematogr&#225;fica por difamar el nombre del psicoan&#225;lisis y su pr&#225;ctica a trav&#233;s del film, propuesta que fue desestimada por Freud (Bellido, J. 2011), en una muestra m&#225;s del desinter&#233;s que sent&#237;a por el cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los a&#241;os 30, a expensas seguramente de la popularizaci&#243;n del psicoan&#225;lisis en Estados Unidos, por cuenta de la oleada migratoria de intelectuales de la Europa central, que hu&#237;an del nazismo, el estereotipo del terapeuta cambi&#243;, ajust&#225;ndose a un perfil menos esperp&#233;ntico, pero no por ello menos exc&#233;ntrico: &#8220;un psiquiatra con acento vien&#233;s, perilla, mon&#243;culo o gafas, levita, con jerga a veces cr&#237;ptica y cuyo intento de racionalidad quedaba siempre ridiculizado por la pareja protagonista&#8221; (Bellido, J. 2011, p. 4), una descripci&#243;n casi perfecta de una caricatura del mism&#237;simo Freud. Estamos en los inicios de la &#233;poca dorada del cine en Hollywood, con la inclusi&#243;n del sonido y el color que har&#225;n, ya definitivamente, del s&#233;ptimo arte, el principal entretenimiento de masas en las grandes ciudades, y esta nueva etapa da paso tambi&#233;n a una nueva forma de representar al terapeuta en el cine. No obstante, y seg&#250;n lo rastrea Bellido (2011, citando a Schneider, 1977), la primera representaci&#243;n de un psicoanalista en el cine sonoro, correspondi&#243;, nada m&#225;s y nada menos que a la estrella del baile, Fred Astaire, en la pel&#237;cula &#8220;Amanda&#8221; (1938) de Mark Sandrich. Un Fred Astaire, extra&#241;amente encasquetado en el personaje de un psicoanalista que termina enamor&#225;ndose de su paciente, la mism&#237;sima, Ginger Rogers, acaso una de las primeras puestas en escena del tan recurrido clich&#233; de la reificaci&#243;n de la trasferencia y la contratransferencia, un tosco intento de materializaci&#243;n de aquello que Lacan (2021 [1964]) defini&#243; como &#8220;la puesta en acto de la realidad del inconsciente&#8221; (p. 152), y que evoca, en alguna medida, los temores que Freud depositara en el cine como un medio de trivializaci&#243;n y mal-entendimiento de los conceptos psicoanal&#237;ticos. Este tema tambi&#233;n es retomado, entre otros muchos referentes al psicoan&#225;lisis, incluyendo las surrealistas secuencias on&#237;ricas ideadas por Dal&#237;, en el film &lt;i&gt;Spellbound&lt;/i&gt; (1945), dirigido por Alfred Hitchcock, en el que una psicoanalista, la Dr. Constance Petersen, interpretada por Ingrid Bergman, se enamora de quien en principio cree que es su colega, el Dr. Edwards, (Gregory Peck) pero que en realidad es un enfermo mental fugado de otra cl&#237;nica. El idilio de amor de Analista y paciente, termina por fraguarse, a partir de la mediaci&#243;n del mentor y maestro de Petersen, el Dr. Alex Brulov, interpretado por el actor ruso-estadounidense Michael Chekhov, un psicoanalista vien&#233;s, de redondos anteojos, forzoso acento alem&#225;n, y actitud bonachona, que le recuerda que las mujeres son las mejores analistas hasta que se enamoran, momento a partir del cual son las mejores pacientes (Hitchcock, 1945).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;VI. Entre Clift y Hopkins: Representaciones de Freud en el cine&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la segunda mitad del siglo XX, ya entrados los a&#241;os 50, y durante un largo periodo de tiempo, psicoan&#225;lisis y cine se introdujeron en una din&#225;mica simbi&#243;tica, en la que dividieron beneficios: el cine recurrir&#225; insistentemente al psicoan&#225;lisis para obtener fuentes y recursos ilimitados para potenciar sus historias y profundizar en sus personajes, y el psicoan&#225;lisis conseguir&#225; llegar al gran p&#250;blico, atraer su atenci&#243;n e ingresar en el imaginario colectivo, alcanzando con ello parte de los objetivos planteados en su propuesta de &lt;i&gt;ampliaci&#243;n&lt;/i&gt;, tal como estaba consignado en el programa del V Congreso de la Asociaci&#243;n Psicoanal&#237;tica Internacional (IPA) celebrado en Budapest en 1918 y que apuntaba a la &lt;i&gt;Massenanwendung [aplicaci&#243;n masiva]&lt;/i&gt; del psicoan&#225;lisis social en el marco de la postguerra. Si bien es cierto que el cine ayud&#243; a forjar en alguna medida, sobre todo en el gran p&#250;blico, el reconocimiento del psicoan&#225;lisis, no es menos cierto que la popularidad alcanzada fue lograda al precio del menoscabo en su rigor y de desdibujar la imagen, hasta el punto incluso de la caricatura, tanto de la terapia y del m&#233;todo, como de su propio creador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de los a&#241;os 50, y gracias al cine y luego a la televisi&#243;n, Freud, [y, por a&#241;adidura su creaci&#243;n, el psicoan&#225;lisis] se transforma en una figura de talla mundial, no solo por ser uno de los intelectuales m&#225;s influyentes del siglo, sino por haber alcanzado el estatus de celebridad, festejada y reconocida casi al nivel de una estrella del arte o del entretenimiento; prueba de ello son las innumerables representaciones que de &#233;l se han hecho en el teatro, la televisi&#243;n, la gran pantalla&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb11&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Recomiendo muy especialmente el video-documental &#8220;Freud en el cine: de lo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh11&#034;&gt;11&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, la industria musical (recu&#233;rdese el disco &lt;i&gt;Freudiana&lt;/i&gt; (1990) de Allan Parsons Proyect, con canciones como &lt;i&gt;Dora&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Beyond the Pleasure Principle&lt;/i&gt; [M&#225;s all&#225; del principio del placer]), e incluso en el nuevo formato audiovisual de entretenimiento masivo, las plataformas de servicio de streaming por suscripci&#243;n, como Netflix, que estren&#243; en 2020, la primera temporada de la serie &lt;i&gt;Freud&lt;/i&gt;, en la que se presenta a un joven, avezado y &#233;ticamente cuestionable Freud, inmerso en una trama criminal de la que saldr&#225; avante a partir de su gran poder deductivo y del uso de la hipnosis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La figura de Freud ha sido representada en la pantalla grande, en la televisi&#243;n y m&#225;s recientemente en las plataformas de streaming, en por los menos cuarenta (40) producciones audiovisuales, algunas como protagonista y personaje principal, en documentales, otras como personaje secundario y algunas pocas como mera aparici&#243;n fugaz. En la tabla que a continuaci&#243;n se presenta se ofrece un listado que las agrupa.&lt;/p&gt;
&lt;center&gt;Tabla 1.
&lt;i&gt;Apariciones de Freud como personaje de ficci&#243;n en el cine, el documental y la televisi&#243;n&lt;/i&gt;.&lt;/center&gt;&lt;table class=&#034;table spip&#034;&gt;
&lt;thead&gt;&lt;tr class='row_first'&gt;&lt;th id='id0aed_c0'&gt; Nro &lt;/th&gt;&lt;th id='id0aed_c1'&gt; T&#237;tulo &lt;/th&gt;&lt;th id='id0aed_c2'&gt; A&#241;o &lt;/th&gt;&lt;th id='id0aed_c3'&gt; Tipo &lt;/th&gt;&lt;th id='id0aed_c4'&gt; Direcci&#243;n &lt;/th&gt;&lt;th id='id0aed_c5'&gt; Pa&#237;s &lt;/th&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/thead&gt;
&lt;tbody&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;1&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Sigmund Freud home movies&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1927-1939&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Colecci&#243;n de videos caseros&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Mark Brunswick, Marie Bonaparte (compiladores)&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Reino Unido&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;2&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Freud, Secret Passion&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1962&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;John Huston&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;3&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;I'd Rather Twitch Than Fight&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1966&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Bewitched. Temp. 3 ep. 10&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Robert Rosenbaum&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;4&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Le fil rouge&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1968&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Pel&#237;cula para Tv&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Robert Crible&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Francia&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;5&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Freud: The Hidden Nature of man&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1978&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Documental&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Learning Corporation of America / International Cinemedia Center&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;6&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Der junge Freud&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1976&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Pel&#237;cula para Tv&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Axel Corti&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Austria&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;7&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;The Seven-per-cent Solution&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1976&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje	Herbert Ross&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Reino Unido/ Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;8&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Bergasse 19&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1979&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Pel&#237;cula para Tv&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Ernst Hausman&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Alemania Austria&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;9&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Sogni d'Oro&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1981&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Nanni Moretti&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Italia&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;10&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Lovesick&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1983&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Marshall Brickman&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;11&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;The Secret Diary of Sigmund Freud&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1984&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Danford Greene&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Yugoslavia&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;12&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Freud&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1984&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Miniserie de Tv&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Moira Armstrong&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Reino Unido&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;13&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Nineteen Nineteen&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1985&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Hugh Brody&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Reino Unido&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Freud Under Analysis&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1987&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Documental&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Susanne Simpson&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Reino Unido&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;14&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Bill &amp; Ted's Excellent Adventure&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1989&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Stephen Herek&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;15&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Phantasms&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1989&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Star Trek: Next Generation. Tem. 7 ep. 6&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Patrick Stewart&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;16&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Vienna, November 1908&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1993&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;The Young Indiana Jones Chronicles, Temp 2, ep. 9&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Bille August y Carl Schultz&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;17&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;The one with the butt&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1994&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Friends. Temp.1, ep. 6&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Arlene Sanford&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;18&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Sigmund Freud: Analysis of a Mind&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1995&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Documental para Tv&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Henry Schipper (productor)&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;19&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;The Empty Mirror&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1996&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Barry Hershey&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;20&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Sigmung Freud - l'invention de la psychanalyse&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;1997&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Documental&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Elisabeth Kapnist&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Francia&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;21&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Faith off&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2000&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;The Simpsons, Temp 11, intro ep. 11&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Nancy Kruse&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;22&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;The Century of the Self&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2002&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Serie documental&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Adam Curtis&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Reino Unido&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;23&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Young Dr. Freud&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2002&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Pel&#237;cula para Tv&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;David Grubin&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;24&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Princesse Marie&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2004&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje	Beno&#238;t Jacquot&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Francia&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;25&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;The Question of God: Sigmund Freud &amp; C.S. Lewis&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2004&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Pel&#237;cula para Tv&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Catherine Tatge&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;26&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Inconscientes&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2004&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Joaqu&#237;n Oristrell&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Espa&#241;a&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;27&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;The Death of Salvador Dali&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2005&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Delaney Bishop&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;28&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Sigmund Freud&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2006&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Documental&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Otto Brusatti&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Austria&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;29&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;When Nietzsche Wept&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2007&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Pinchas Perry&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Estados Unidos&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;30&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Sigmund Freud&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2010&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Sketch Buenafuente: Cap. 13&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Andreu Buenafuente&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Espa&#241;a&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;31&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Mahler Auf Der Couch&lt;/td&gt;
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&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Percy y Felix Adlon&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Alemania&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;32&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;A Dangerous Method&lt;/td&gt;
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&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;David Cronenberg&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Canad&#225;/ Alemania/ Reino Unido&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;33&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Der Vampir auf der Couch&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2014&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;David R&#252;hm&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Austria/ Suiza&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;34&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Lou Andreas-Salom&#233;&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2016&lt;/td&gt;
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&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Cordula Kablitz-Post&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Alemania&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;35&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Vienna: Empire, Dynasty and Dream&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2016&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Serie Documental. Temp 1, Ep. 3&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Dominic Ozanne&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Reino Unido&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;36&lt;/td&gt;
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&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Miniserie de Tv&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Alexander Kott&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Rusia&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;37&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Der Trafikant&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2018&lt;/td&gt;
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&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Nikolaus Leytner&lt;/td&gt;
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&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;38&lt;/td&gt;
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&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Serie Netflix. Temp 1&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Marvin Kren&lt;/td&gt;
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&lt;tr class='row_even even'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;39&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c1'&gt;Sigmund Freud, un juif sans Dieu&lt;/td&gt;
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&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Documental&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;David Teboul&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Austria / Francia&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr class='row_odd odd'&gt;
&lt;td class='numeric ' headers='id0aed_c0'&gt;40&lt;/td&gt;
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&lt;td headers='id0aed_c2'&gt;2023&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c3'&gt;Largometraje&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c4'&gt;Matt Brown&lt;/td&gt;
&lt;td headers='id0aed_c5'&gt;Reino Unido&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;
&lt;/table&gt;&lt;FONT SIZE=2&gt;
&lt;center&gt;Nota: La Informaci&#243;n consignada en esta tabla toma como base el listado realizado por Laso, E y Michel. J (2019), en un art&#237;culo corto de la revista on-line Interacciones PSI. La informaci&#243;n ha sido revisada, ampliada y actualizada a 2024; se han incluido varios films nuevos y otros anteriores a 2019, no considerados en el listado base.&lt;/center&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;Tal como se advierte en la tabla, hubo que esperar hasta 1962, para ver en pantalla un personaje cinematogr&#225;fico con el nombre propio de Freud. Se trata del film, dirigido por John Huston, &lt;i&gt;Freud, Secret Passion [Freud. Pasi&#243;n secreta]&lt;/i&gt;, con un guion que, en inicio hab&#237;a sido realizado por Sartre, a petici&#243;n del propio Huston, pero que, dada su extensi&#243;n y debido al hecho de que, en gran medida, era pr&#225;cticamente imposible de ser llevado al cine, debi&#243; ser reescrito por Kaufman y Reinhardt, quienes a la postre, obtendr&#237;an una nominaci&#243;n al &#243;scar como mejor guion original por este trabajo. El film, del tipo biopic, narra los hechos de la vida del joven Freud, entre 1885 y 1890, describiendo los inicios del psicoan&#225;lisis, a partir de la definici&#243;n del descubrimiento del inconsciente como un &#8220;descenso a una regi&#243;n casi tan negra como el infierno mismo&#8221; (Huston, 1962) en cuya penumbra irrumpe Freud como una luz que lo ilumina y descifra, a trav&#233;s de su invento: el psicoan&#225;lisis. Con una notable interpretaci&#243;n por parte de Montgomery Clift, una sobria direcci&#243;n de Huston, una banda sonora, muy digna de recordar y nominada al &#243;scar, compuesta por Jerry Goldsmith, y un guion que entremezcla datos biogr&#225;ficos y ficci&#243;n, d&#225;ndole un ritmo, a veces trepidante y otras intimista e introspectivo, la pel&#237;cula, rodada en blanco y negro, presenta un retrato muy humano de un Freud brillante y arrojado, pero tambi&#233;n, dubitativo y temeroso, arrogante y tenaz para exponer sus ideas, pero que sufre con el rechazo y la burla de sus colegas m&#233;dicos. El trabajo actoral del atormentado Clift es quiz&#225; una de las mejores representaciones cinematogr&#225;ficas de la persona de Freud, asimismo es de resaltar la presencia en el film de personajes de importancia en la historia del movimiento psicoanal&#237;tico y pre-psicoanal&#237;tico, como Theodor Meynert, Josef Breuer, o Bertha Pappenheim, convertida para la ficci&#243;n en Cecil Koertner, as&#237; como el abordaje e ilustraci&#243;n de conceptos clave del psicoan&#225;lisis tales como el inconsciente, los sue&#241;os, la sexualidad infantil y la histeria, am&#233;n de la referencia a aspectos de la t&#233;cnica como el m&#233;todo hipn&#243;tico, su transici&#243;n hacia la &lt;i&gt;talking cure&lt;/i&gt; y el descubrimiento de que la etiolog&#237;a hist&#233;rica no reposaba en el trauma, sino en la fantas&#237;a guiada por el deseo del paciente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La &#250;ltima aparici&#243;n del personaje de Freud en la gran pantalla fue en la pel&#237;cula &lt;i&gt;Freud's Last Session [La &#250;ltima sesi&#243;n de Freud]&lt;/i&gt;, dirigida por Matt Brown cuyo estreno se realiz&#243; el pasado 22 de diciembre de 2023 en los Estados Unidos. El film est&#225; basado en la obra de teatro hom&#243;nima, estrenada en 2009, escrita por el autor norteamericano Mark Saint Germain, quien ha sido tambi&#233;n el encargado de adaptar el guion para su versi&#243;n cinematogr&#225;fica. La obra de teatro de Saint Germain est&#225;, a su vez, inspirada en el libro &lt;i&gt;The Question of God: C.S. Lewis and Sigmund Freud Debate God, Love, Sex, and the Meaning of Life&lt;/i&gt; [La cuesti&#243;n de Dios: C.S. Lewis y Sigmund Freud debaten sobre dios, el amor, el sexo y el sentido de la vida], escrito por Armand Nicholi en 2002. Cabe se&#241;alar que esta obra de Nicholi ya ha sido llevada a la pantalla en 2004, a trav&#233;s de una pel&#237;cula para televisi&#243;n, realizada por el canal norteamericano PBS, con el t&#237;tulo &lt;i&gt;The Question of God: Sigmund Freud &amp; C.S. Lewis [La cuesti&#243;n de Dios: C.S. Lewis y Sigmund Freud]&lt;/i&gt;, dirigida en dicha ocasi&#243;n por Catherine Tatge. Por otro lado, como obra de teatro, &lt;i&gt;Freud's Last Session&lt;/i&gt;, ya ha sido traducida al espa&#241;ol por Ignacio Garc&#237;a May, dirigida por Tamzin Townsend y estrenada en el Teatro Espa&#241;ol de Madrid en enero de 2015.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El actor que se encarga de dar vida nuevamente en el celuloide al padre del psicoan&#225;lisis, no es otro que el grandioso int&#233;rprete ingl&#233;s, Anthony Hopkins, quien representa a un anciano Freud, ya enfermo y exiliado en Inglaterra, en su casa del n&#250;mero 20 de Maresfield Gardens, en Londres, donde recibe al joven y prometedor, C. S. Lewis, escritor de la saga de &lt;i&gt;las cr&#243;nicas de Narnia&lt;/i&gt;, catedr&#225;tico de Oxford y amigo &#237;ntimo de J. R. R Tolkien, a quien ha invitado para conversar acerca de una obra del joven escritor titulada &lt;i&gt;El retroceso del peregrino&lt;/i&gt;, en el cual se critica y satiriza a Freud a trav&#233;s del personaje de &lt;i&gt;Segismundo&lt;/i&gt;, retrat&#225;ndolo como a un &#8220;anciano vanidoso e ignorante&#8221; (Saint Germain, 2009 p. 39). El encuentro tiene lugar el 3 de septiembre de 1939, d&#237;a en que Inglaterra le declara la guerra a la Alemania nazi y entra en la Segunda Guerra Mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hopkins, una vez m&#225;s logra una magistral representaci&#243;n de un personaje hist&#243;rico, como ya lo hab&#237;a conseguido en pel&#237;culas como &lt;i&gt;Nixon&lt;/i&gt;, de 1995, &lt;i&gt;Surviving Picasso,&lt;/i&gt; de 1996, &lt;i&gt;Titus&lt;/i&gt;, de 1999, &lt;i&gt;Hitchcock&lt;/i&gt;, de 2012, o su interpretaci&#243;n del papa Benedicto XVI en &lt;i&gt;The Two Popes,&lt;/i&gt; de 2019. Un rasgo particular de este film, es que, a diferencia de la obra de Huston, se nos presenta a un Freud que, ya consolidado como uno de los grandes pensadores del siglo XX, en una &#233;poca de esplendor y gran influencia de su descubrimiento, se encuentra en el ocaso de su vida, enfermo, d&#233;bil y aislado del gran mundo, enfrentado a un joven y agudo Lewis, reconocido como una de las mentes m&#225;s brillantes del momento, quien le plantea un fuerte debate sobre las propias ideas del psicoan&#225;lisis, la existencia de dios y el destino de una humanidad que se aboca al desastre. El film, basado, como se dijo, en una obra teatral de dos personajes, se centra en el encuentro y la discusi&#243;n intelectual entre un Freud, en el ocaso de su vida, disminuido y cansado por el c&#225;ncer, y un joven y desafiante Lewis, interpretado por el actor Matthew Goode, que ha criticado recientemente el pesimismo ateo del padre del psicoan&#225;lisis. El peso completo de la cinta descansa, en este &lt;i&gt;t&#234;te &#224; t&#234;te&lt;/i&gt; entre los dos intelectuales, con escenas intercaladas que ponen de manifiesto el escenario de muerte en el que se desarrolla todo el film y que le ofrece su consistencia tr&#225;gica, por inevitable: el avance de la enfermedad de un Freud que ya se sabe condenado a la muerte, y el inevitable descenso hacia el horror de la guerra que ya se precipita sobre ellos, con el sonido de las alarmas antia&#233;reas rasgando el oscuro cielo londinense, que retrotraen a Lewis a la angustiante inmovilidad del trauma causado por su experiencia en la primera guerra mundial. Por otro lado, el film plantea dos l&#237;neas argumentales que se derivan de cada personaje principal: la relaci&#243;n de Freud con Ana, su hija, y la ambigua y compleja relaci&#243;n que Lewis sostiene con una mujer mayor, madre de su mejor amigo; ambos relatos se entremezclan dentro de la discusi&#243;n de los dos intelectuales, de forma tal, que se transforman en el sustrato o la base de sus enfrentamientos sobre la existencia de Dios, d&#225;ndole el matiz, quiz&#225; m&#225;s profundo, de una discusi&#243;n sobre la soledad, el desamparo y la finitud de la vida humana. Resalta especialmente la profundidad del personaje de Anna, quien es presentada como una mujer que lucha por no sucumbir bajo la enorme sombra del padre, tanto a nivel intelectual, como en su influencia sobre el juicio moral y la culpa que su orientaci&#243;n sexual le generan. Asimismo, se refleja la complejidad de la relaci&#243;n entre el Sigmund enfermo y enteramente dependiente de su hija, y una Anna, joven, en el umbral de su carrera, tratando de hacerse un nombre propio en el m&#233;todo y la pr&#225;ctica que fundara su padre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;VII. Epilogo. Freud y Chaplin: un amable des-encuentro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para finalizar este recorrido por los encuentros y desencuentros entre el cine y el psicoan&#225;lisis en tiempos de Freud, que deja de lado, elementos importantes de la discusi&#243;n, que se dieron en a&#241;os posteriores a su muerte, tales como la fusi&#243;n entre cine y sue&#241;o, propia de los surrealistas, o las aportaciones de Lacan desde su lectura psicoanal&#237;tica de las artes y el cine, aquello que se podr&#237;a denominar, de la mano de &#381;i&#382;ek (2003), &lt;i&gt;lo Real del cine&lt;/i&gt;, o incluso la gran influencia que el concepto de lo &lt;i&gt;Unheimliche&lt;/i&gt; tuvo en la narrativa cinematogr&#225;fica de la segunda mitad del siglo XX, se presentar&#225;, a manera de epilogo, la amable semblanza que de Chaplin, llegare a hacer Freud, a principios de los a&#241;os 30, en donde se podr&#237;a intuir a un Freud espectador de las pel&#237;culas del comediante ingl&#233;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;No hace mucho, por ejemplo, que Charlie Chaplin estuvo en Viena. Casi tuve ocasi&#243;n de verle, pero el fr&#237;o fue excesivo para &#233;l y se march&#243; disparado. Indudablemente es un gran artista, aunque siempre encarne el mismo personaje&#8221; (Freud, 1970, p. 257), escrib&#237;a a Max Schiller, en carta del 26 de marzo de 1931, a prop&#243;sito de una consulta que le hiciera la actriz y cantante francesa Yvette Guilbert, musa de Toulouse-Lautrec y esposa de Schiller, para el libro autobiogr&#225;fico que para entonces estaba escribiendo, sobre si es posible que un actor o actriz, relegue a un segundo plano su propio yo en favor del personaje que va a encarnar. Freud aprovecha la ocasi&#243;n de una visita promocional de Chaplin a Viena, luego del estreno de su pel&#237;cula &lt;i&gt;&#8220;City lights&#8221; [Luces de la ciudad]&lt;/i&gt; (1931), en donde estaba previsto un encuentro entre ambos, que no pudo darse por causa, como lo menciona Freud en la misiva, del crudo invierno que asolaba Viena, pero que no evit&#243; un recibimiento apote&#243;sico al artista (Ram&#237;rez, 2022)&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb12&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Recomiendo la visualizaci&#243;n del video ensayo &#8220;Freud con Chaplin Ep. 1&#8221; del (&#8230;)&#034; id=&#034;nh12&#034;&gt;12&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, tratando de avanzar una respuesta incipiente a las inquietudes que le planteara Guilbert y proponiendo para ello un an&#225;lisis del &lt;i&gt;Charlot&lt;/i&gt; de Chaplin, al que describe como &#8220;un muchacho d&#233;bil, tosco, pobre, dejado de la mano de todos, etc., a quien al final sonr&#237;e la vida&#8221; (Freud, 1970, p. 257) se pregunta si acaso, esa excepcional representaci&#243;n de su personaje, no tendr&#225;, en su origen, el recuerdo de su tormentosa y desolada vida infantil. Es, a ojos de Freud, de la propia experiencia de la vida de Chaplin, de donde surge su personaje vagabundo, de all&#237; que la gran calidad de su representaci&#243;n y sobre todo su autenticidad, que el propio Freud reconoce, sea producto de sus vivencias de infancia y juventud, ya que el actor &#8220;no puede deshacerse de estas impresiones y a&#250;n hoy trata de hallar una autocompensaci&#243;n por las humillaciones y privaciones que hubo de sufrir entonces&#8221; (Freud, 1970, p. 257). Acto seguido, hace una breve defensa de su teor&#237;a, aplicada ya antes en el caso de Leonardo, de que &#8220;las realizaciones de los artistas est&#225;n condicionadas interiormente por las impresiones, vicisitudes, represiones y decepciones de su ni&#241;ez&#8221; (Freud, 1970, p. 257). Freud, claramente no hace una cr&#237;tica cinematogr&#225;fica del personaje de &lt;i&gt;Charlot&lt;/i&gt; (Ram&#237;rez, 2022), sin embargo, en breves l&#237;neas logra penetrar con gran profundidad en la esencia del personaje y del actor, y desentra&#241;ar elementos, que, en el caso espec&#237;fico de Chaplin, constituyen la base fundamental de su arte: el abandono, la necesidad, la soledad infantil que el propio Charly sufri&#243;, la orfandad, la ebriedad, la vida de calle, la pobreza, el hambre, el frio, el desprecio&#8230; todo ello conjuntado en el personaje de Charlot, matizado con un halo de bondad, de astucia y de candor, que son los sellos de humanidad que lo inmortalizaron en el cine. Esta trasposici&#243;n de las experiencias de infancia de Chaplin como sustento de su obra art&#237;stica cobran especial nitidez en su pel&#237;cula &lt;i&gt;&#8220;The Kid&#8221; [El Chico]&lt;/i&gt; (1921), en la que se compensa la realidad a trav&#233;s de la fantas&#237;a, y la madre vuelve al chico, y el chico deja de ser hu&#233;rfano, y el sustituto paterno, lucha por permanecer, en vez de abandonarlo. El breve, pero penetrante ejercicio de psicoan&#225;lisis que hace sobre el personaje de &lt;i&gt;Charlot&lt;/i&gt; en la misiva, nos dispensa tal vez de arriesgar la sospecha de que Freud habr&#237;a visto esta pel&#237;cula de Chaplin, y se hubiere interesado por la vida del comediante ingl&#233;s&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta referencia, indirecta en todo caso, al cine de Chaplin y su emblem&#225;tico personaje, es, sin lugar a dudas, lo m&#225;s ben&#233;volo y amable de todo cuanto Freud dijo alguna vez sobre el cine. El encuentro fallido, frustrado por el inclemente invierno vien&#233;s, entre los dos genios, que compart&#237;an una mutua admiraci&#243;n, puede servir de met&#225;fora para ilustrar la relaci&#243;n entre cine y psicoan&#225;lisis, dos pilares de la civilizaci&#243;n que, aunque decimon&#243;nicos al haber nacido en las postrimer&#237;as del XIX, sentaron las bases y son puntos obligados de referencia para la cultura del silgo XX, pero cuya relaci&#243;n, con aciertos, desaciertos, declives y cimas excepcionales, nunca logr&#243; fraguarse del todo, y siempre dej&#243; &#8211;deja a&#250;n&#8211; un algo m&#225;s y un algo menos en la tarea de tender un puente entre ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias bibliogr&#225;ficas:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antelo, M. (2015). &lt;i&gt;La inquietante extra&#241;eza en el cine&lt;/i&gt;. Tesis Doctoral. Universidad Pompeu Fabra. &lt;a href=&#034;https://www.tesisenred.net/handle/10803/350028#page=1&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.tesisenred.net/handle/10803/350028#page=1&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bellido, J. (2011). Presencia (y ausencia) de la figura del psicoanalista en el cine actual. &lt;i&gt;Temas de psicoan&#225;lisis&lt;/i&gt; N&#176;. 2, p, 1-26.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Canudo, R. (1923, enero 25). &lt;i&gt;Manifiesto de las Siete Artes&lt;/i&gt;. Gazette des Sept Arts. &lt;a href=&#034;https://www.filosofia.org/hem/192/9230125.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.filosofia.org/hem/192/9230125.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, E .(Ed) (1960). &lt;i&gt;The letters of Sigmund Freud&lt;/i&gt;. Basic Books.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1991). Conferencias de introducci&#243;n al psicoan&#225;lisis (1916-17 [1915-1917]) en &lt;i&gt;Obras completas volumen XV&lt;/i&gt;. Amorrortu.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (2014). &lt;i&gt;Das Unheimliche Manuscrito In&#233;dito&lt;/i&gt; [1919]. M&#225;rmol/Izquierdo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (2018). Lo ominoso [1919] en &lt;i&gt;Obras completas volumen XVII.&lt;/i&gt; Amorrortu.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. y Ferenczi, S (2001). &lt;i&gt;Correspondencia completa.&lt;/i&gt; S&#237;ntesis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. y Abraham, K. (2001). &lt;i&gt;Correspondencia completa 1907-1926.&lt;/i&gt; S&#237;ntesis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1970). &lt;i&gt;Epistolario II (1891-1939)&lt;/i&gt;. Plaza y Jan&#233;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gay, P (1989). &lt;i&gt;Freud. Una vida de nuestro tiempo&lt;/i&gt;. Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gonz&#225;lez de Pablo, A. (2010). La legitimaci&#243;n del psicoan&#225;lisis en la cultura popular: el caso de Misterios de un Alma (1926), de G. W. Pabst. &lt;i&gt;Frenia&lt;/i&gt;, Vol. X, p. 167-190.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hitchcock, A. (1945). &lt;i&gt;Spellboud&lt;/i&gt; [film]. Selznick International Pictures.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Huston, J. (1962). &lt;i&gt;Freud, Secret Passi&#243;n&lt;/i&gt; [film]. Universal Pictures.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Johnson, A; D&#237;az Cruz, R y Guzm&#225;n, A (Coord.) (2019). &lt;i&gt;Extra&#241;ezas &#237;ntimas: inquietudes en torno a das Unheimliche en la sociedad y el arte.&lt;/i&gt; Gedisa. M&#233;xico D.F.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jones, E. (1957). &lt;i&gt;Vida y obra de Sigmund Freud&lt;/i&gt;. Tomo II. Anagrama.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (2021) &lt;i&gt;El Seminario: Libro 11 [1964]&lt;/i&gt;. Los cuatro conceptos fundamentales del Psicoan&#225;lisis. Paidos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laso, E. (2011). Geheimnisse einer Seele y el problema de la representaci&#243;n del analista en el cine. Comentario a Secretos de un alma. &lt;i&gt;Aesthethika. Revista Internacional sobre Subjetividad, Pol&#237;tica y Arte&lt;/i&gt; Vol. 7, N&#176; 1, p. 31-40.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laso, E. y Michel. J (2019a). &lt;i&gt;Freud en el cine: de lo sublime a lo rid&#237;culo. Un ensayo cinematogr&#225;fico&lt;/i&gt; [V&#237;deo]. &lt;a href=&#034;https://vimeo.com/418588618&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://vimeo.com/418588618&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Laso, E. y Michel. J (2019b). &lt;i&gt;Interacciones PSI. Revista Electr&#243;nica de la Facultad de Psicolog&#237;a de la UBA&lt;/i&gt;. A&#241;o 9 N&#176; 3. Freud en el Cine: De lo Sublime a lo Rid&#237;culo. &lt;a href=&#034;https://n9.cl/2eobq&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://n9.cl/2eobq&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ram&#237;rez, C. (2014). Freud en los medios: una propuesta de exploraci&#243;n de la concepci&#243;n cinematogr&#225;fica del Psicoan&#225;lisis. &lt;i&gt;Summa psicol&#243;gica&lt;/i&gt;, Vol. 11, N&#186; 1, p. 39-49.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ramirez, M. [Mario Elkin Ramirez] (2022). &lt;i&gt;Freud Con Chaplin, ep 1&lt;/i&gt; [Video]. Youtube. &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=x52Mallhrhs&amp;t=2s&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.youtube.com/watch?v=x52Mallhrhs&amp;t=2s&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Saban, R. (2014). El psicoan&#225;lisis en el cine: primera sesi&#243;n Misterios de un alma, Georg Wilhelm Pabst, 1926. &lt;i&gt;&#201;tica y Cine Journal&lt;/i&gt;, Vol. 4. No. 3, p. 35-43&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Saint Germain, M. (2015 [2009]) Libreto Freud's Last Session (trad. Ignacio Garc&#237;a May, 2015) &lt;i&gt;Nueva Revista&lt;/i&gt;. N&#176; 152. Universidad Internacional de la Rioja.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2003). &lt;i&gt;El sublime objeto de la ideolog&#237;a&lt;/i&gt;. Siglo XXI Editores.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El presente art&#237;culo forma parte de los resultados del proyecto de Investigaci&#243;n titulado &lt;i&gt;&#8220;Est&#233;tica y Psicoan&#225;lisis: lo Sublime, lo Ominoso y la Sublimaci&#243;n&#8221;&lt;/i&gt; aprobado en la convocatoria interna de proyectos de grupo de investigaci&#243;n de Unicomfacauca con c&#243;digo VRIE2022-18G&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Aunque el &lt;i&gt;Manifiesto de las siete artes&lt;/i&gt;, publicado por primera vez en 1921 se constituye como el referente primero sobre la discusi&#243;n acerca del estatuto art&#237;stico del cine, es en un art&#237;culo titulado &lt;i&gt;&#8220;La Naissance d'un sixi&#232;me Art. Essai sur le cin&#233;matographe&#8221;&lt;/i&gt; [El nacimiento de un sexto arte. Ensayo sobre cinematograf&#237;a] publicado en octubre de 1911, cuando por primera vez, Canudo propone la idea de elevar al cine a la categor&#237;a de arte.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&#8220;There is a screen on which a societa Italiana projects lantern slides ( fotore clami).&#8221;&lt;/i&gt; En el original en E. Freud (Ed), 1960. p. 261.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&#8220;But since these wouldn't be enough, the boredom is interrupted by short cinematographic performances for the sake of which the old children (your father included) suffer quietly the advertisements and monotonous photographs&#8221;&lt;/i&gt;. En el original en E. Freud (&lt;i&gt;Ed&lt;/i&gt;), 1960. p 261.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&#8220;They are stingy with these tidbits, however, so I have had to look at the same thing over and over again&#8221;&lt;/i&gt;. En el original en E. Freud (&lt;i&gt;Ed&lt;/i&gt;), 1960, p 262.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&#8220;When I turn to go I detect a certain tension in the crowd, which makes me look again, and sure enough a new performance has begun, and so I stay on&lt;/i&gt;. En el original en E. Freud (&lt;i&gt;Ed&lt;/i&gt;), 1960, p 262.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Expresi&#243;n acu&#241;ada a partir de la enorme influencia que produjera la obra Wiene &lt;i&gt;(El gabinete del Doctor Caligari)&lt;/i&gt; en la est&#233;tica y montaje de los films expresionistas.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Robert R. McCormick, abogado de profesi&#243;n, hab&#237;a profesado un gran inter&#233;s en el psicoan&#225;lisis, e incluso hab&#237;a sido tratado por Jung, quien, en 1908, le recomend&#243; abandonar el ejercicio profesional para dedicarse al negocio familiar: la prensa escrita.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El Epitelioma es un bulto o llaga que no sana, y que se configura como signo de c&#225;ncer de paladar blando.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb10&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh10&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 10&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;10&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;La Leucoplasia se presenta como parches blancos y espesos en la parte interna de la boca, usualmente asociada al consumo de tabaco y generalmente considerada como una lesi&#243;n benigna.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb11&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh11&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 11&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;11&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Recomiendo muy especialmente el video-documental &lt;i&gt;&#8220;Freud en el cine: de lo sublime a lo rid&#237;culo, Un ensayo cinematogr&#225;fico&#8221;&lt;/i&gt; de Laso y Michel (2019a) disponible en: &lt;a href=&#034;https://vimeo.com/418588618&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://vimeo.com/418588618&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb12&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh12&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 12&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;12&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Recomiendo la visualizaci&#243;n del video ensayo &lt;i&gt;&#8220;Freud con Chaplin Ep. 1&#8221;&lt;/i&gt; del psicoanalista colombiano Mario Elkin Ram&#237;rez. Disponible en &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=x52Mallhrhs&amp;t=2s&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.youtube.com/watch?v=x52Mallhrhs&amp;t=2s&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<enclosure url="https://journal.eticaycine.org/IMG/pdf/jeyc_noviembre_2025_9_51-64_freud_y_el_cine.pdf" length="291579" type="application/pdf" />
		

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<item xml:lang="es">
		<title>Freud and cinema: a failed cross</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Freud-and-cinema-a-failed-cross</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Freud-and-cinema-a-failed-cross</guid>
		<dc:date>2025-11-11T18:58:22Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Ricardo Adri&#225;n Gonz&#225;lez Mu&#241;oz</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Since their inception, psychoanalysis and cinema have shared a very particular relationship, in which tension between sympathy and aversion has been the common denominator. Between the last decades of the 19th century and the first decades of the 20th century, psychoanalysis and cinema had their origin, rise, consolidation, and boom in the Western cultural scene, where they have influenced it in such a way that culture without one or the other is inconceivable and inexplicable: psychoanalysis and cinema are inseparable elements of our cultural heritage. Based on documentary research, which includes a review of letters and theoretical texts by Freud and other authors, as well as audiovisual documents, this paper proposes a brief itinerary of the paths of agreement and disagreement between cinema and psychoanalysis in Freud's time, his attempts at rapprochement, the discrepancies within the psychoanalytic organization regarding this rapprochement, Freud's own positions on cinema, the characterizations and appearances of Freud himself on the big screen after his death, ending with a reference to a failed encounter between Freud and Chaplin that perhaps implies the closest and most friendly approach of the father of psychoanalysis to cinema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; Psychoanalysis | Cinema | Freud | Chaplin&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-15-No-3-November-2025-" rel="directory"&gt;Volumen 15 | N&#186; 3 - November 2025&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Corporaci&#243;n Universitaria Comfacauca-UNICOMFACAUCA&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Freud-y-el-cine-un-encuentro-fallido' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Freud y el cine: un encuentro fallido&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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