<?xml 
version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet title="XSL formatting" type="text/xsl" href="https://journal.eticaycine.org/spip.php?page=backend.xslt" ?>
<rss version="2.0" 
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
>

<channel xml:lang="es">
	<title>Journal de Etica y Cine</title>
	<link>https://www.journal.eticaycine.org/</link>
	<description></description>
	<language>es</language>
	<generator>SPIP - www.spip.net</generator>
	<atom:link href="https://journal.eticaycine.org/spip.php?id_auteur=376&amp;page=backend" rel="self" type="application/rss+xml" />




<item xml:lang="es">
		<title>Emociones cognitivas, juicios de valor y construcci&#243;n de valores</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Emociones-cognitivas-juicios-de-valor-y-construccion-de-valores</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Emociones-cognitivas-juicios-de-valor-y-construccion-de-valores</guid>
		<dc:date>2025-11-18T11:38:52Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Gonzalo David Prada Martinez</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La investigaci&#243;n indag&#243; el impacto de las narrativas cinematogr&#225;ficas sobre el final de vida en las emociones, los juicios evaluativos morales y las elecciones de curso de acci&#243;n, en el personal de la salud que trabaja con enfermos de cuidados paliativos. Estos entrevistados seleccionaron una pel&#237;cula sobre las tem&#225;ticas descritas; en un segundo momento se registraron sus emociones, juicios valorativos, aspectos de car&#225;cter proyectivo y las propuestas de curso de acci&#243;n frente a cada tem&#225;tica. Los resultados mostraron cambios de la postura moral entre las consideraciones iniciales y las posteriores al filme: conflictos de valor deontoaxiol&#243;gicos y ontodeontol&#243;gicos. A partir de las emociones se generan juicios valorativos que edifican la vida moral a partir de la construcci&#243;n de valores. Lo anterior, da la pauta sobre la &#233;tica de la compasi&#243;n y su foco en lo relacional, por encima de lo procedimental o normativo; la alegr&#237;a de aliviar y darle prelaci&#243;n e importancia a lo que es valioso para el que sufre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras Clave:&lt;/strong&gt; cine | bio&#233;tica | emociones cognitivas | eutanasia | final de la vida | suicidio asistido | compasi&#243;n | empat&#237;a&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Cognitive-emotions-value-judgments-and-value-construction' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;DOI: &lt;a href=&#034;https://doi.org/10.31056/2250.5415.v15.n3.51423&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://doi.org/10.31056/2250.5415.v15.n3.51423&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-15-Nro-3-Noviembre-2025-" rel="directory"&gt;Volumen 15 | Nro 3 | Noviembre 2025&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;En el pensamiento griego acerca de las emociones hay [&#8230;] acuerdo en que las emociones no son simplemente ciegas erupciones del afecto, sacudidas o sensaciones que se reconocen y distinguen una de otras por la cualidad sentida en cada una de ellas. A diferencia de apetitos como la sed y el hambre, [&#8230;] encarnan maneras de interpretar el mundo.&lt;/i&gt; &lt;br class='autobr' /&gt;
(Nussbaum, 2021, p. 459)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;1. Introducci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los dilemas del final de la vida son motivo de controversia bio&#233;tica, moral y legal. La primera solicitud de eutanasia en Am&#233;rica Latina fue en Colombia en 2015 (Lafuente, 2015) motivada por el dolor incontrolable y las secuelas est&#233;ticas severas en la cara de un paciente: Ovidio Gonz&#225;lez (Infobae, 2015). Esta problem&#225;tica suscita pol&#233;mica por las dos perspectivas sobre la disposici&#243;n de la persona sobre su cuerpo: la del dominio imperfecto, en la cual el ser humano recibe la vida como una d&#225;diva divina (y no est&#225; facultado para tomar decisiones vitales); y la de dominio perfecto, donde cada uno goza de libertad para decidir qu&#233; hace (Pinto &amp; G&#243;mez-C&#243;rdoba, 2020).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta investigaci&#243;n se bas&#243; en la descripci&#243;n y an&#225;lisis fenomenol&#243;gico-hermen&#233;utico de las emociones cognitivas, juicios de valor y cursos de acci&#243;n a seguir, basado en narrativas cinematogr&#225;ficas sobre situaciones del final de la vida, en personal de salud dedicado al cuidado y atenci&#243;n de pacientes cr&#243;nicos o en declive funcional, o en situaciones de enfermedades terminales. Hay que entender, en este &#225;mbito, el sustento te&#243;rico filos&#243;fico de las emociones cognitivas y al cine como medio para evocarlas. La ficci&#243;n cinematogr&#225;fica genera la empat&#237;a del espectador con los personajes o las historias (Igartua, 2008), y su impacto afectivo da lugar a elaboraciones cognitivas y procesos reflexivos complejos que constituyen las variables que la pel&#237;cula produce en las actitudes y creencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las emociones cognitivas, tambi&#233;n conocidas como emociones del conocimiento, son respuestas que trascienden la mera sensaci&#243;n experimentada. Permiten una comprensi&#243;n y apreciaci&#243;n de lo que es valioso e importante y configuran una forma de interpretar la realidad y relacionarnos con ella (Nussbaum, 2019, p. 72). Asimismo, respaldan nuestra capacidad de actuar al proporcionar pautas de relevancia y urgencia sobre nuestras acciones. Son reconocimientos cargados de valor que generan evaluaciones y aportan sentido normativo a nuestras vidas (Nussbaum, 2019, p.335).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las categor&#237;as tratadas en la investigaci&#243;n fueron eutanasia, suicidio asistido, suicidio racional y homicidio por piedad. La eutanasia es una acci&#243;n m&#233;dica con la cual se provoca la muerte a un enfermo (previa solicitud) para lograr dar t&#233;rmino al dolor y al sufrimiento (Tealdi, 2008, p. 506). En el suicidio asistido el propio individuo, sano o enfermo, recurre a medios letales para terminar su vida los cuales son proporcionados por otra persona. En el suicidio m&#233;dicamente asistido, el m&#233;dico pone al alcance del paciente la droga que provoca la muerte para que este la autoadministre (Tealdi, 2008, pp. 503-505). El homicidio por piedad (tambi&#233;n llamado compasivo o altruista) est&#225; contemplado en el derecho penal y requiere diferenciarlo claramente de la eutanasia y del suicidio asistido (Tealdi, 2008, p 503). Finalmente, el suicidio racional o existencial es: &#8220;[causado] debido a deseos estables y no a enfermedad mental&#8221; (Tomasini 2014, p. 99). Este difiere de los actos suicidas asociados a conductas impulsivas o de aquellos con enfermedad psiqui&#225;trica (S&#225;nchez-P&#233;rez, 2020).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bajo este marco conceptual, el conjunto de trabajadores de la salud de cuidados paliativos, medicina interna y oncolog&#237;a (que constituyen la unidad de observaci&#243;n) realiz&#243; una aproximaci&#243;n inicial para conocer sus puntos de vista sobre tem&#225;ticas como la eutanasia, el suicidio asistido y el suicidio racional. Tras la proyecci&#243;n de pel&#237;culas concernientes a estas tem&#225;ticas, se hicieron preguntas espec&#237;ficas sobre las emociones experimentadas, la identificaci&#243;n proyectiva y algunas preguntas de confrontaci&#243;n respecto de situaciones personales relacionadas con la narrativa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La metodolog&#237;a es experimental-cualitativa y el enfoque fue fenomenol&#243;gico-hermen&#233;utico. Fenomenol&#243;gico porque intenta indagar por la experiencia que ha tenido la audiencia en relaci&#243;n con las pel&#237;culas y las experiencias l&#237;mite que han tenido durante su vida laboral; y hermen&#233;utico, porque aborda las formas como el personal construye los significados sobre su vida profesional y su experiencia con lo humano. La variable de intervenci&#243;n es la narrativa y la variable de resultado son las emociones, juicios valorativos y propuestas de cursos de acci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;2. Emociones y juicios morales sobre el final de la vida a partir de emociones cognitivas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;a. Relaci&#243;n arte, emociones y juicios morales&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Nussbaum (2019), las emociones adquieren importancia en la medida en que est&#225;n vinculadas a los juicios de valor de cada actividad humana. Las diversas situaciones cotidianas generan emociones que impactan a las personas e inmediatamente provocan valoraciones basadas en los sentimientos y la raz&#243;n. Esta propuesta se fundamenta en las teor&#237;as &#233;ticas de los estoicos, las cuales se basan en el an&#225;lisis de las emociones siempre y cuando sean percibidas como juicios de valor (Nussbaum, 2021). La compasi&#243;n, la empat&#237;a y el amor son emociones que surgen a partir del dolor y el sufrimiento, tal como le ocurri&#243; a &lt;i&gt;Filoctetes&lt;/i&gt; en la obra de S&#243;focles (2003). De las emociones surgen juicios de magnitud o severidad, merecimiento, y juicios &lt;i&gt;eudaimonistas&lt;/i&gt;, estos son importantes para nuestros sistemas de valor y no constituyen un fin en s&#237; mismos (Nussbaum, 2019, p. 361).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El arte, a trav&#233;s de su lenguaje, se erige como un generador de emociones profundas con un poder inmenso para conmover, inspirar y transformar. Nos coloca frente a realidades que nos desaf&#237;an a cuestionar y replantear nuestras perspectivas. Establece conexiones y crea lazos entre artistas y espectadores, invitando a la introspecci&#243;n, el autoconocimiento y la reflexi&#243;n. Asimismo, comunica ideas, promueve interpretaciones y pensamientos que trascienden lo est&#233;tico, y fomentan la discusi&#243;n y deliberaci&#243;n. Las emociones que evoca el arte contribuyen a comprender la realidad y estimulan el aprendizaje moral necesario para afrontar y resolver dilemas: las emociones generadas por el arte nos incitan a la reflexi&#243;n y son el germen de nuevos sistemas de valor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tanto artistas como espectadores se proyectan en las obras, ya sea en los temas, los personajes o las situaciones. Sus conflictos son el objeto y sus historias la necesidad de comunicar ideas: tienen el objetivo de evocar emociones en los espectadores con las cuales puedan identificarse. La identificaci&#243;n proyectiva, definida por Melanie Klein (2024), es un mecanismo de defensa donde se le atribuyen a otros sentimientos, impulsos o pensamientos propios, especialmente aquellos que pueden resultar inaceptables o dif&#237;ciles de reconocer. La intersecci&#243;n entre la narrativa y el espectador da lugar a la confrontaci&#243;n de las perspectivas morales individuales con las situaciones representadas, mediante las emociones experimentadas por el p&#250;blico. Las artes esc&#233;nicas, la tragedia, la comedia y el cine confrontan a los espectadores con situaciones cotidianas, reflejando aspectos diversos de la realidad, desde rasgos y emociones humanas hasta acciones y objetos comunes. Los personajes expresan emociones que permiten a los espectadores identificarse y experimentar los sentimientos de estos personajes (Nussbaum, 2019, p. 276). De la interacci&#243;n entre el int&#233;rprete (espectador) y el objeto (la obra de arte) surge una relaci&#243;n simb&#243;lica, de la cual derivan significados e interpretaciones que dan lugar a diversas experiencias morales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;b. La cinematograf&#237;a como medio para provocar&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las artes esc&#233;nicas han mantenido su esencia comunicativa a lo largo de la historia. La puesta en escena de las narrativas cinematogr&#225;ficas se apoya en la m&#250;sica, la literatura y la historia para expresar preocupaciones humanas que configuran dilemas &#233;ticos. El poder fascinador, explicado por los numerosos est&#237;mulos conscientes e inconscientes que ofrece el cine lo hace el arte de los cinco sentidos, exhaustivo, breve y entretenido (Pascual et al., 2023). La literatura y el cine permite la construcci&#243;n de significados a partir de valoraciones. La &#233;tica narrativa, por ejemplo, trata los dilemas &#233;ticos del final vida a partir de pel&#237;culas donde los exponen (Pinto &amp; G&#243;mez-C&#243;rdoba, 2020). De forma similar, la iniciativa argentina &#8220;&#201;tica y Cine&#8221; dirigida por Juan Michel et al. (2009), se apoya en pel&#237;culas sobre diversos temas para la docencia de la c&#225;tedra de psicolog&#237;a, e involucra al Colectivo Iberoamericano de Bio&#233;tica y Cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su obra &lt;i&gt;Experiencias del Mal: Afectos morales en el cine colombiano contempor&#225;neo&lt;/i&gt;, Tob&#243;n (2020) pone de manifiesto el impacto transformador que tienen las reflexiones morales y los juicios evaluativos que surgen tras la experiencia de ver una pel&#237;cula. Seg&#250;n Tob&#243;n (2020), al concluir la visualizaci&#243;n de una pel&#237;cula, el espectador autom&#225;ticamente adopta una postura cr&#237;tica con respecto a lo experimentado y juzgado en su contenido. Esto constituye, de manera inadvertida y natural, un ejercicio de reflexi&#243;n &#233;tica y axiol&#243;gica (Nussbaum, 2019).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;c. Qu&#233; son las emociones&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las emociones se definen como &#8220;estados de &#225;nimo producidos por impresiones de los sentidos, ideas o recuerdos que con frecuencia se traducen en gestos, actitudes u otras formas de expresi&#243;n&#8221; (RAE, 1992). El t&#233;rmino &#8220;otras formas de expresi&#243;n&#8221; sugiere la inclusi&#243;n de juicios valorativos y morales. Sin embargo, es necesario distinguirlo de otros conceptos como afecto, pasi&#243;n, estado de &#225;nimo, humor y temperamento, los cuales no poseen la misma significaci&#243;n (Fierro, 2015). Las emociones son inherentes a la condici&#243;n humana y han sido objeto de estudio y discusi&#243;n desde la antigua Grecia hasta nuestros d&#237;as. Su investigaci&#243;n se ha situado en los campos de la psicolog&#237;a y las ciencias del comportamiento, y adem&#225;s diversos enfoques como la ret&#243;rica, la virtud, el vicio, la teolog&#237;a moral y la filosof&#237;a pol&#237;tica. Autores de distintas corrientes han abordado el estudio de las emociones desde la perspectiva filos&#243;fica, biol&#243;gica, psicol&#243;gica y evolutiva. En contraste, las pasiones han sido exploradas principalmente en la poes&#237;a, la literatura, el drama, la m&#250;sica y otros campos art&#237;sticos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El componente cognitivo de las emociones, por un lado, se manifiesta cuando estas se relacionan con objetos espec&#237;ficos o se centran en conceptos concretos (Blasco, 2014, p. 83). Por otro lado, la pasi&#243;n se caracteriza por ser una experiencia impulsiva y moment&#225;nea. Para los estoicos, las pasiones eran consideradas perturbaciones emocionales irracionales que requer&#237;an ser controladas y gestionadas (Molina, 2014, p. 1); mientras que las emociones se perciben como m&#225;s duraderas y reflexivas. Arist&#243;teles plante&#243; que la virtud moral viene como resultado del h&#225;bito y no de manera innata (&lt;i&gt;EN&lt;/i&gt;, II, 1103a), para el fil&#243;sofo las acciones y las pasiones se relacionan con la virtud al describirlas como respuestas que influyen en las decisiones &#233;ticas y en la formaci&#243;n del car&#225;cter (&lt;i&gt;EN&lt;/i&gt;, II, 1105a). Reconoce que tanto la compasi&#243;n &lt;i&gt;(eleos)&lt;/i&gt; y el miedo &lt;i&gt;(fobos)&lt;/i&gt;, evitan acciones inmorales; por el contrario, las acciones orientadas al bien purifican &lt;i&gt;(katarsis)&lt;/i&gt; y son importantes en el contexto de la vida moral. Asimismo, el aprendizaje moral involucra tanto la raz&#243;n &lt;i&gt;(logos)&lt;/i&gt; como la emoci&#243;n &lt;i&gt;(pathos)&lt;/i&gt;. De esta manera, Arist&#243;teles sostiene que la raz&#243;n identifica lo correcto y lo incorrecto, y da pautas para definir la conducta a seguir. La emoci&#243;n o pasi&#243;n, sea miedo, ira o compasi&#243;n, tambi&#233;n determina qu&#233; hacer en ciertas circunstancias, y destaca la importancia del equilibrio entre ambas para el proceso de formaci&#243;n &#233;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De otra parte, los estoicos abordan las emociones desde una perspectiva experiencial: deben pasar por el filtro de la raz&#243;n y diferenciarlas de las pasiones que pueden llevar a acciones inmorales (Epicteto, 1993). Seg&#250;n Marco Aurelio (1993), la vida virtuosa se basada en el control de las emociones, la reflexi&#243;n y la conducta moral orientada hacia el bien com&#250;n. La moralidad yace en c&#243;mo respondemos a las circunstancias que nos provocan las emociones, por tanto, las ultimas juegan un rol fundamental en el control de nuestra conducta. Para el cristianismo las emociones est&#225;n conectadas a la voluntad: la moralidad est&#225; movida por la voluntad e influida por las emociones (Agust&#237;n, 1993). Agust&#237;n de Hipona ofreci&#243; una interrelaci&#243;n entre las emociones, la voluntad y la gracia de Dios, enfatizando que la vida &#233;tica se consigue con una direcci&#243;n ordenada y correcta de las mismas. Tom&#225;s de Aquino (1993) sostuvo que las emociones forman parte de la condici&#243;n humana y son correctas o no seg&#250;n c&#243;mo se orienten. Aqu&#237; la raz&#243;n interviene para que su direcci&#243;n sea la correcta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Posteriormente, en la historia de la filosof&#237;a occidental, los enfoques naturalistas y mecanicistas del &lt;i&gt;Leviat&#225;n&lt;/i&gt;, entendieron las emociones como impulsos para las acciones cuyo fin era el placer y evitar el dolor (Hobbes, 1993). La moralidad, en consecuencia, es el resultado de normas acordadas por el contrato social. Por su parte, Bacon (1993) sosten&#237;a que las emociones son fundamentales para la experiencia humana, pero d&#225;ndole a la raz&#243;n m&#225;s relevancia para la &#233;tica. El abordaje desde la perspectiva cognitiva fue propuesto por Spinoza (1993): las describe como estados afectivos &lt;i&gt;(affectus)&lt;/i&gt; que resultan de la interacci&#243;n con el entorno, adem&#225;s, dependen del contexto y afectan nuestras acciones. Spinoza considera que las emociones tienen impacto en la comunidad y en la moral colectiva. De la misma forma, Pascal, afirm&#243; que el ser humano se mueve entre la raz&#243;n y la fe: las emociones tienen un papel importante en la toma de decisiones y en la vida moral, pero asimismo interfieren con la raz&#243;n y dificultan el juicio moral.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el tiempo los enfoques racionalistas perdieron vigencia y las emociones dejaron de entenderse como algo regulable por la raz&#243;n. Rousseau (1993) plante&#243; que la educaci&#243;n debe fomentar el desarrollo de la sensibilidad moral y ayudar a que cada persona reconozca que debe actuar de acuerdo con sus sentimientos m&#225;s nobles. El fil&#243;sofo le da relevancia al papel de las emociones en la vida moral, afirmando que esta surge de la empat&#237;a y compasi&#243;n. Para Kant (1993) la moral es racionalista y deontol&#243;gica, es decir, la conducta moral se basa en la adherencia a principios racionales y a la obediencia a los deberes, en lugar de las emociones o consecuencias de las acciones. M&#225;s adelante, hacia el siglo XIX, los enfoques utilitaristas cambiaron la visi&#243;n de las emociones y su relaci&#243;n con la moralidad. Mill (1993) afirm&#243; que la moralidad de las acciones se debe juzgar en funci&#243;n de sus consecuencias: las acciones correctas son aquellas que consiguen resultados de m&#225;xima felicidad y m&#237;nimo individual y colectivamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hegel (1993) conecta las emociones y la moralidad en la medida en que son constitutivas del sujeto moral y no solo como respuestas subjetivas. Son manifestaciones de la vida interior y de la relaci&#243;n con los dem&#225;s. Darwin (1993) incorpora las emociones a las teor&#237;as evolutivas por su rol en el relacionamiento social, fomento de la cooperaci&#243;n y construcci&#243;n de la moral lo que aumenta las posibilidades de supervivencia de las especies. En siglo XIX el pragmatismo de William James (1884) relaciona las emociones con la vida moral, en la medida que definen acciones y motivan comportamientos &#233;ticos. Las emociones son resultados de las interpretaciones de las experiencias y son la forma como respondemos a las decisiones morales. Calhoun y Salomon (1996) diferencian las emociones entre fisiol&#243;gicas y sensaciones, neurobiol&#243;gicas y experienciales; valorativas y cognitivas, basadas en juicios morales precedentes y reflejo del comportamiento social y contexto cultural. Puede evidenciarse la dicotom&#237;a entre el enfoque cognitivo y el impulsivo de las emociones: uno relacionado con el objeto en s&#237; mismo, el otro manifiesto en la acci&#243;n (Blasco, 2014).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las acciones que las emociones determinan se llevan a cabo a trav&#233;s de la voluntad. No obstante, no siempre las acciones humanas se ajustan a su juicio sobre lo bueno y lo malo, o lo correcto e incorrecto. La acci&#243;n puede manifestarse de dos formas: como resultado de un juicio racional sobre lo bueno o a trav&#233;s de una valoraci&#243;n emocional de lo deseable. Para los efectos de la investigaci&#243;n nos interesa el enfoque cognitivo que resulta fundamental para el &#225;mbito de la moralidad, m&#225;s que la perspectiva neurobiol&#243;gica, que las describe con relaci&#243;n a su papel en la vida moral y se basa en las creencias personales, valores e ideales que gu&#237;an la toma de decisiones. Seg&#250;n Nussbaum (2019), las emociones son fundamentales en la formaci&#243;n de esquemas de pensamiento y en la conducta moral. Sostiene que no son meros impulsos, sino una red compleja de cogniciones, valoraciones y evaluaciones. La autora afirma que las emociones constituyen un subconjunto de los juicios de valor, que otorgan gran importancia al objeto externo de la vida moral de las personas. Las emociones poseen una estructura narrativa y, a su vez, las narrativas, ya sean esc&#233;nicas, musicales, literarias, despiertan emociones (Nussbaum, 2019, p. 275). El arte juega un papel esencial en la comprensi&#243;n personal, a continuaci&#243;n, veremos c&#243;mo los juicios valorativos que resultan de las emociones cognitivas contribuyen al ideal de &lt;i&gt;eudaimonia&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;d. Aplicaci&#243;n de la teor&#237;a cognitiva de las emociones a la investigaci&#243;n en bio&#233;tica&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La aplicaci&#243;n emp&#237;rica de esta teor&#237;a cognitiva de las emociones a contextos reales permite describir y analizar los juicios morales resultantes. Si las reacciones afectivas y cognitivas le a&#241;aden a la obra de arte algo que va m&#225;s all&#225; de la descripci&#243;n, el componente emocional permite a cada individuo identificarse, reafirmar o modificar su postura moral, pues le da a su experiencia emocional pertinencia y un componente estructural (Tob&#243;n, 2020, p. 266). Este genera como resultado una fundamentaci&#243;n axiol&#243;gica de la cual puede definir un curso de acci&#243;n determinado (Nussbaum, 2019). Ahmed (2015) realza a la emoci&#243;n del amor como el puente que comunica al espectador con la situaci&#243;n de cuyos resultados emergen juicios evaluativos con efectos pol&#237;ticos y sociales. La autora sit&#250;a el problema en una dimensi&#243;n de inter&#233;s general y promueve discusiones desde lo moral y lo jur&#237;dico. El conjunto de las emociones y sus valoraciones en un colectivo al compartir significados en lo social y pol&#237;tico, permiten la construcci&#243;n de valores comunes y posturas morales (Ahmed, 2015). De igual manera, Gracia (2013) afirma que la construcci&#243;n de los valores inicia de forma subjetiva; luego repercute en la conducta humana haci&#233;ndose intersubjetiva, y finalmente, se comparte colectivamente como objetivaci&#243;n. Este conjunto, sumado al proceso social e hist&#243;rico, compone la cultura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las narrativas que expongan a los espectadores temas controversiales (o relevantes) provocar&#225;n emociones, estados de &#225;nimo y actitudes &#8220;que presuponen o expresan valores morales e inducen o implican posturas morales&#8221; (Tob&#243;n, 2020). El cine reta al espectador en un tiempo corto a asumir posturas basado en las emociones evocadas por lo que est&#225; viendo: &#8220;el rect&#225;ngulo de la pantalla debe estar cargado de emociones&#8221; (Tob&#243;n, 2020). La elecci&#243;n del cine, como medio para generar el v&#237;nculo narrativo artista-espectador, se da por su capacidad de mostrar emociones de manera exhaustiva. En este caso, concentrado en lo que rodea al final de la vida, se busca evaluar c&#243;mo la historia y los personajes repercuten en la interioridad del espectador (Tob&#243;n, 2020, p.256).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;3. Resultados&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los resultados provienen de las encuestas a las audiencias aplicadas antes y despu&#233;s de las proyecciones de cinco pel&#237;culas, que ser&#225;n presentadas a continuaci&#243;n. La primera encuesta la contestaron 205 personas, de las cuales 58 % estuvieron de acuerdo con eutanasia y 12 % desconoce el concepto; 44 % en desacuerdo con el suicidio asistido, 15 % lo desconoce y 15 % de acuerdo con el suicidio racional, adem&#225;s del 85 % que no sab&#237;a qu&#233; era. Solo el 7 % hab&#237;a participado en alguno de los anteriores procedimientos. El segundo cuestionario despu&#233;s de las proyecciones lo respondieron 102 personas es decir 49 % de los iniciales.&lt;/p&gt;
&lt;ol class=&#034;spip&#034; role=&#034;list&#034;&gt;&lt;li&gt; &lt;strong&gt; &lt;i&gt;Johnny cogi&#243; su fusil&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; (1971) dirigida y escrita por Dalton Trumbo. Presenta la historia de un soldado (Joe Bonham) que despierta en un hospital al que fue llevado despu&#233;s de un bombardeo en la Primera Guerra Mundial. Pierde sus sentidos y extremidades, y queda en condici&#243;n de dependencia funcional total.&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;strong&gt; &lt;i&gt;No conoces a Jack&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; (2010) dirigida por Barry Levinson. Basada en hechos reales, narra la historia de un m&#233;dico pat&#243;logo estadounidense (Jack Kevorkian) apodado &#8220;Doctor Muerte&#8221;, quien se hizo c&#233;lebre por asistir el suicidio de m&#225;s de 130 pacientes con enfermedades degenerativas o en estado cr&#243;nico terminal invocando el derecho a la muerte digna.&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;strong&gt; &lt;i&gt;Mar Adentro&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; (2004) dirigida por Alejandro Amen&#225;bar. Es una conmovedora reclamaci&#243;n por el derecho a una muerte digna. Da una mirada a la eutanasia y el suicidio asistido desde la perspectiva social. Est&#225; basada en la batalla legal de Ram&#243;n Sampedro, durante 28 a&#241;os de su vida, por conseguir cumplir su deseo de morir dignamente (Bego&#241;a Pi&#241;a, 2021). Una de las premisas de San Pedro fue desear la muerte porque consideraba su vida indigna acorde con sus expectativas.&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;strong&gt; &lt;i&gt;Siempre Alice&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; (2016) dirigida por Wash Westmoreland y Richard Glatzer. Alice Howland, una ling&#252;ista de la Universidad de Columbia, es diagnosticada con la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano y de r&#225;pida progresi&#243;n. Su nivel cultural le permite comprender como ser&#237;a su destino. Decide grabar un video dando instrucciones sobre c&#243;mo poner fin a su vida para el momento de su mayor deterioro, de manera tal que ella misma recibir&#237;a una orden (previamente dictada) para seguir las instrucciones sobre c&#243;mo hacerlo.&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &lt;strong&gt; &lt;i&gt;Amour&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; (2012) escrita y dirigida por Michael Haneke. La narraci&#243;n se centra en una pareja de ancianos, Anne y Georges, m&#250;sicos jubilados. Anne sufre demencia de causa vascular asociada al deterioro cognitivo progresivo. Georges, su esposo, asume todo el proceso de su esposa quien en alg&#250;n momento manifest&#243; su deseo de no seguir viviendo e intenta suicidarse. Este observa c&#243;mo se desvanece la integridad intelectual de Anne y decide terminar su vida asfixi&#225;ndola con una almohada.&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;
&lt;p&gt;El personaje de la primera proyecci&#243;n, Joe, era vulnerable y le fue transgredida la dignidad, integridad y autonom&#237;a. La vulnerabilidad es un principio ontol&#243;gicamente previo a la autonom&#237;a (Solbackk, 2011), que no es contingente sino inherente a su condici&#243;n y que no fue identificada por los extra&#241;os morales quienes hicieron caso omiso a las consecuencias de su estado. Ninguno de los procedimientos que le fueron realizados redundaron en beneficiar su pron&#243;stico y m&#225;s a&#250;n fueron maleficentes. Finalmente, el trato que recibi&#243; fue indigno e injusto (Beauchamp &amp; Childress, 2009). La narrativa compromete a los espectadores a tal punto que su mirada se dirige a opinar sobre qu&#233; har&#237;a si estuviera frente al caso. Las posturas morales previas pueden determinarse por credo o presi&#243;n social; sin embargo, cambian cuando se percibe que es lo verdaderamente valioso para realizar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los espectadores estuvieron de acuerdo con la muerte digna privilegiando la autonom&#237;a y libre determinaci&#243;n. Sin embargo, en este acuerdo de voluntades, muchos la condicionaron a circunstancias como dolor intenso, sufrimiento, declinaci&#243;n funcional progresiva o enfermedad terminal. Tambi&#233;n manifestaron que al condicionar la decisi&#243;n a aspectos cl&#237;nicos podr&#237;a ejercer influencia indebida y desconocer&#237;a los elementos subjetivos del paciente como su experiencia personal hacia el sufrimiento. Los juicios valorativos en pro de la muerte digna contrastaron con las respuestas previas en las cuales la mitad de los asistentes no estaba de acuerdo. La ira, la injusticia y los deseos de acci&#243;n emergieron en las opiniones como tambi&#233;n la necesaria difusi&#243;n y socializaci&#243;n de casos as&#237; para inspirar empat&#237;a y solidaridad. Muchos sintieron angustia, tristeza, dolor al verse confrontados. La pel&#237;cula recuerda la importancia de la comunicaci&#243;n para conocer los deseos y voluntades de quien sufre, para as&#237; empatizar y dar un trato digno, as&#237; como dar relevancia al cari&#241;o, empat&#237;a, comprensi&#243;n, o el amor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La impotencia fue otra emoci&#243;n que ocurre cuando se piensa en posibles acciones sin poder tomarlas, esta emoci&#243;n demuestra los juicios valorativos impl&#237;citos que privilegian la autonom&#237;a y dignidad. Para llegar a ellos se necesita experimentar compasi&#243;n y amor. Compartir estas reflexiones con otros profesionales es necesario para universalizar los conceptos de vulnerabilidad, empat&#237;a, respeto por la integridad, dignidad y autonom&#237;a. En la discusi&#243;n abierta, algunos expresaron su desacuerdo con la utilidad de las cirug&#237;as que mutilaron a Joe, por considerar que hubo encarnizamiento terap&#233;utico. Todos experimentaron tristeza, angustia, dolor emocional, indignaci&#243;n, compasi&#243;n, misericordia y solidaridad, y salieron del filme diferentes: en ninguna circunstancia puede permitirse que alguien viva as&#237; y mucho menos cuando solicita que le ayuden a terminar su sufrimiento. Para citar a Jameton (1984): &#8220;el malestar psicol&#243;gico que surge cuando un individuo tiene un juicio moral claro sobre una pr&#225;ctica espec&#237;fica, pero encuentra su respuesta limitada por restricciones sociales o institucionales&#8221;. Posteriormente, este ideario se generaliz&#243; por el personal de cuidados paliativos (Beng et al., 2015), que con frecuencia enfrenta dilemas cuando no hay posibilidades de recuperaci&#243;n, pero tampoco de muerte inminente. Las conductas exigibles al m&#233;dico, como el requerimiento de juicios para la acci&#243;n, pueden tener m&#250;ltiples restricciones de orden &#233;tico, econ&#243;mico o social. Adem&#225;s, implican la inutilidad terap&#233;utica a expensas de un alto costo profesional por angustia moral y agotamiento profesional (Arias-Delgado et al., 2022).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la segunda proyecci&#243;n, Jack cuestion&#243; si la vida era una obligaci&#243;n para personas con enfermedades terminales y si era l&#237;cito que tuvieran que soportar el sufrimiento. Estas acciones desataron una enorme controversia entre los opositores conservadores cristianos y los sectores liberales convirti&#233;ndose en el primer activista que promovi&#243; el Derecho a Morir con Dignidad y el m&#225;s interesado en generar pol&#233;mica para hacerlo visible ante el Congreso y la Corte Suprema de los Estados Unidos (Patients Right Council, 2016). Por su parte, los espectadores de la proyecci&#243;n se mostraron de acuerdo con los motivos de la ayuda, pero cuestionaron la legalidad y los m&#233;todos utilizados; consideraron que el actuar de Jack pudo ser moral, pero ilegal. Las emociones registradas fueron de empat&#237;a, al considerar la alternativa de morir ante el sufrimiento intratable; y, por otra parte, impotencia y rabia hacia la radicalizaci&#243;n de algunos que condenando el proceder prefer&#237;an que los pacientes contemporizaran con el dolor. La mayor&#237;a acept&#243; alguna forma de muerte digna si fuese alg&#250;n familiar, aunque ahora el cuidado paliativo mitiga de forma efectiva tales s&#237;ntomas. Algo muy llamativo es que algunos espectadores que manifestaron desacuerdo con la eutanasia por credo hab&#237;an participado en esta pr&#225;ctica en el pasado y expresaron solidaridad y comprensi&#243;n hacia Jack Kevorkian.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ayudar a morir ten&#237;a sentido en casos cl&#237;nicos de esta naturaleza. No obstante, el acuerdo con los fines no fue con los medios. Emociones como la ira, rabia y compasi&#243;n dieron lugar a juicios valorativos y cursos de acci&#243;n diferentes a sus ideas iniciales antes de ver el filme. Las diferencias entre las percepciones previas respecto a las decisiones del final de la vida, fundamentadas en heteronom&#237;a moral, entraron en conflicto con los juicios de valor suscitados por las emociones cognitivas de situaciones espec&#237;ficas. Estos fueron evidentes en algunos al condenar vehementemente pr&#225;cticas, eutanasia o el suicidio asistido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Existe una diferencia entre el valor otorgado a un caso y las acciones que inspira sobre los preceptos normativos. Los actos guiados por el valor estuvieron por encima del deber moral, en este caso dictado por c&#243;digos deontol&#243;gicos religiosos. La compasi&#243;n y el amor involucraron a los asistentes de tal manera que sus posibles actos, ya sea por participaci&#243;n o consentimiento, estuvieron por encima de sus principios previos dictados por sus esquemas normativos. Dicho de otra forma, las emociones generaron conflictos entre los valores (axiol&#243;gicos) y el deber frente al valor (deontoaxiol&#243;gicos), as&#237; como tambi&#233;n ansiedad moral y conflictos relacionados con el ser y su dimensi&#243;n de dignidad con el deber (ontodeontol&#243;gicos). Las emociones movieron el pensamiento a la acci&#243;n al considerar que el fin de mitigar el sufrimiento puede justificar los medios, ya sea por la sedaci&#243;n terminal o facilitar la muerte. El residuo moral es una consecuencia, referida a la carga emocional experimentada cuando sentimos que han sido violados principios &#233;ticos o morales. En los primeros dos filmes es evidente c&#243;mo el valor otorgado al sufrimiento, que provoca empat&#237;a y compasi&#243;n, superan la carga moral del deber antes de conocerlas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el caso de &lt;i&gt;Mar Adentro&lt;/i&gt;, la dignidad, autonom&#237;a y libertad de Ram&#243;n Sampedro fueron vulnerados por la justicia, la cual no dio respuestas por la inexistencia de jurisprudencia, as&#237; como tampoco algunos de sus familiares que se opusieron y el clero. El protagonista plantea la ponderaci&#243;n del valor de la vida en un sistema democr&#225;tico y plural al destino irremediable de no tener ninguna posibilidad de vivirla a plenitud. Este, sin propon&#233;rselo, fue un activista de la causa de la muerte digna. Destaca la importancia del respeto por el libre albedr&#237;o y la consideraci&#243;n de que aspectos ontol&#243;gicos existenciales como la calidad de vida, el significado o sentido de vivir y las expectativas son completamente subjetivas y personales. Ninguna persona ajena a su cuerpo est&#225; facultada para cuestionar sus deseos y no hay posibilidad de que un tercero defina esos valores para &#233;l, como tampoco hay lugar para juicios valorativos sobre lo que piensa cada individuo y lo que desea hacer con su vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La postura moral de los espectadores se hace evidente por c&#243;mo cada cual se identifica con alguno de los protagonistas. Las emociones sentidas fueron de empat&#237;a, amor, comprensi&#243;n y compasi&#243;n; la mayor&#237;a mostr&#243; solidaridad y respeto por su decisi&#243;n. Sin embargo, al enfrentar una situaci&#243;n de realidad propia, el espectador vincula sus creencias mucho m&#225;s en la decisi&#243;n que pensar en las posibilidades del paciente. Los deseos inconscientes instintivos y b&#225;sicos pueden fungir como justificaci&#243;n de la muerte, y causan culpa en la medida en que enfrentan las demandas de realidad y el filtro moral de las exigencias de las normas sociales internalizadas. La culpa, a su vez, causa ansiedad moral, en el escenario de considerar la muerte o, por lo contrario, no considerarla. Aqu&#237; se enfrenta el valor de la dignidad de la muerte con la indignidad de la vida; lo valioso para el que sufre es existencial y diferente a lo moralmente aceptado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los espectadores, adem&#225;s de expresar sus emociones, se identificaron con sus propios dramas desde lo personal, como si estuviesen enfermos, por un lado, y de lo proyectivo gracias a sus circunstancias laborales, por otro lado. En la cuarta proyecci&#243;n, algunos apoyaron la decisi&#243;n de Alice y lo explican dando argumentos basados en el conocimiento de la evoluci&#243;n de la enfermedad. Otros lo vieron como un acto ego&#237;sta de cara a la familia e influido por temas de credo. Sobresali&#243; en las respuestas los temas sobre voluntades anticipadas (que en este caso Alice reserva para s&#237; misma) y sobre la necesidad de establecer techos terap&#233;uticos. La narrativa de &lt;i&gt;Siempre Alice&lt;/i&gt; es m&#225;s cercana a la sociedad y la audiencia era especialmente sensible al problema, por tener al cuidado personas o familiares con trastornos similares. El miedo y la angustia de contraer la enfermedad por herencia y a su vez heredarla a la descendencia; as&#237; como las emociones relacionadas con el amor y el deber de cuidado inspiraron un gran n&#250;mero de respuestas. La identificaci&#243;n de cada persona, al ver sus propias vivencias y realidades personales, representadas en la pel&#237;cula, permiten explicar este fen&#243;meno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las expresiones de la audiencia en &lt;i&gt;Amour&lt;/i&gt; fueron de dolor, amor, compasi&#243;n, tristeza, sufrimiento y, sobre todo, confrontaci&#243;n con los principios morales propios. La controversia estuvo relacionada con la decisi&#243;n de Georges de anticipar la muerte de su esposa mediante un homicidio por piedad. Varios espectadores se identificaron con la situaci&#243;n, pero no con la decisi&#243;n, al menos cometida de esa forma. Sin embargo, tambi&#233;n surgieron sentimientos de compasi&#243;n y liberaci&#243;n; algunos aceptaron su intenci&#243;n, pero pensaron que habr&#237;a sido mejor si la muerte hubiese sido provocada o asistida por un equipo m&#233;dico con los rigores y la reglamentaci&#243;n vigentes. La eutanasia se percibe como un procedimiento m&#233;dico en las jurisdicciones donde ha sido aprobada o legalizada. En Pa&#237;ses Bajos, por ejemplo, las solicitudes, en lugar de aumentar en n&#250;mero, se redujeron con el advenimiento de los cuidados paliativos (Peluchon, 2013).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Colombia, se sancion&#243; la ley de Cuidados Paliativos, Ley 1733 de 2014 &#8220;Consuelo Devis Saavedra&#8221; (Diario Oficial: 49268, 2014) cuyo objetivo fue: &#8220;regular los servicios de cuidados paliativos para el manejo integral de pacientes con enfermedades terminales, cr&#243;nicas, degenerativas e irreversibles en cualquier fase de la enfermedad de alto impacto en la calidad de vida&#8221;. Sin embargo, una investigaci&#243;n para evaluar el cumplimiento de dicha ley mostr&#243; que muchas solicitudes de eutanasia se relacionaron con la no prestaci&#243;n de los servicios de cuidados paliativos, por desconocer aspectos psicosociales de los pacientes, o limitar el procedimiento del dolor y no de otros s&#237;ntomas como la disnea (Aristizabal et al., 2019). Algunas instituciones fragmentan el tratamiento, desconocen el asunto espiritual y no existe infraestructura suficiente para la atenci&#243;n de estos casos. &lt;i&gt;Amour&lt;/i&gt; deja ver las falencias de car&#225;cter social y asistencial en el lugar donde se desarrolla la pel&#237;cula.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;4. An&#225;lisis de los resultados de acuerdo con los ejes tem&#225;ticos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;a. Conexi&#243;n de emociones y juicios morales&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las emociones experimentadas por los espectadores dejaron ver el conflicto entre la obligaci&#243;n normativa y la acci&#243;n compasiva cuando estuvieron frente a la situaci&#243;n espec&#237;fica. Lo que hace cambiar la acci&#243;n desde la perspectiva deontol&#243;gica a la axiol&#243;gica es el juicio valorativo, provocado por la emoci&#243;n que cada situaci&#243;n genera. Las emociones que despierta una situaci&#243;n dan lugar a formas de actuar distintas a las preconcebidas, generando una tensi&#243;n entre lo que alguien pens&#243; sobre el problema y lo que realmente cree que debe hacer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los resultados muestran c&#243;mo las emociones experimentadas determinan nuevos juicios de valor que dan lugar a nuevas posibilidades de proceder, diferentes a las preestablecidas en gu&#237;as, protocolos de manejo, normas y creencias. Los cambios provocados por las historias permitieron a los espectadores entender qu&#233; har&#237;an si estuvieran en el lugar de los protagonistas o en las situaciones planteadas, y c&#243;mo afrontar&#237;an estos dilemas morales en la realidad. Particularmente, la empat&#237;a y la compasi&#243;n permiten contemplar la situaci&#243;n de manera hol&#237;stica, y cambiar la estrategia de algunas de las historias por el tr&#225;nsito sereno hacia la muerte. Si el ideal de felicidad plena se logra al otorgar valor a la muerte digna, que era el anhelo del paciente en vida, las emociones cognitivas derivadas producen valoraciones individuales que marcan el punto de partida de las acciones a seguir (Nussbaum, 2019).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;b. Emociones&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El repertorio emocional experimentado por las diversas audiencias en las proyecciones fue similar. Las emociones m&#225;s frecuentes fueron compasi&#243;n, empat&#237;a y amor; estas son tan potentes que resultan vinculantes para el espectador. A medida que se involucra, el espectador siente que debe hacer algo para evitar el sufrimiento. Por ejemplo, &lt;i&gt;Johnny cogi&#243; su fusil&lt;/i&gt; provoc&#243; en las espectadoras, muchas de ellas enfermeras, identificaci&#243;n con este sentimiento, posiblemente porque su profesi&#243;n implica generar empat&#237;a e interpretar las necesidades de los pacientes para contribuir a resolverlas (Rodr&#237;guez-Abrahantes &amp; Rodr&#237;guez-Abrahantes, 2018).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Nussbaum (2019, p.361) la compasi&#243;n tiene tres elementos cognitivos: el juicio de magnitud referido al impacto, el juicio de inmerecibilidad y el juicio &lt;i&gt;eudaimonista&lt;/i&gt;. Por una parte, Nussbaum (2019, p. 375) plantea la cuesti&#243;n de hasta qu&#233; punto la compasi&#243;n es realmente altruista, es decir, en qu&#233; momento la ayuda derivada de esta puede ser en realidad una forma de inter&#233;s ego&#237;sta. Por otra parte, la vulnerabilidad contribuye al desarrollo de la compasi&#243;n y la empat&#237;a, las cuales implican reconocer el sufrimiento del pr&#243;jimo con la intenci&#243;n de proporcionar alivio, integrando esa persona a nuestra esfera de objetivos y proyectos (Nussbaum, 2019, p. 376). La compasi&#243;n convierte el cuidado en un elemento muy valioso para la vida del cuidador, no solo por el sentido ontol&#243;gico y de realizaci&#243;n profesional, sino porque este fin es su prioridad. Si la concepci&#243;n de &lt;i&gt;eudaimonia&lt;/i&gt; est&#225; en relaci&#243;n con el valor de la vida sin dolor, las acciones a seguir definen el &lt;i&gt;qu&#233; hacer&lt;/i&gt; ante el sufrimiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tristeza, rabia, impotencia, impaciencia y empat&#237;a destacan en el componente de inmerecibilidad de las emociones cognitivas. A diferencia de la compasi&#243;n que despert&#243; la primera pel&#237;cula, la audiencia de &lt;i&gt;Mar Adentro&lt;/i&gt; mostr&#243; entendimiento, compresi&#243;n y solidaridad con su protagonista por los componentes de magnitud e inmerecibilidad de la emoci&#243;n cognitiva. No obstante, al indagar individualmente las posturas fueron distantes y menos comprometidas con su deseo, porque el temor frente a las posibles consecuencias sociales y jur&#237;dicas cambia la perspectiva de la acci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las emociones que se identifican en &lt;i&gt;No conoces a Jack&lt;/i&gt; fueron la compasi&#243;n y empat&#237;a por el sufrimiento de los pacientes con enfermedades dolorosas, terminales o incurables. El protagonista fue interpretado como una persona &#237;ntegra y valiente, que actu&#243; fiel a sus principios y consider&#243; que propiciar la muerte tambi&#233;n era responsabilidad del m&#233;dico. Respet&#243; y actu&#243; conforme a los deseos de los pacientes considerando sus decisiones aut&#243;nomas, como tambi&#233;n ocurri&#243; con algunos espectadores que refirieron haber presenciado o incluso participado en eutanasias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Siempre Alice&lt;/i&gt; provoc&#243; sentimientos de tristeza, desesperanza y miedo. Los juicios de magnitud e inmerecibilidad est&#225;n relacionados con las emociones que provoc&#243; este filme, las cuales est&#225;n precedidas por la contratransferencia que genera en el espectador. Las vivencias, el pron&#243;stico de la enfermedad y el sufrimiento del paciente pueden generar una identificaci&#243;n de s&#237; mismos. &lt;i&gt;Siempre Alice&lt;/i&gt; logr&#243; transmitir las complejidades emocionales asociadas con la demencia, generando reflexiones sobre el amor por el impacto que tuvo en su entorno cercano. La dimensi&#243;n social del bienestar, como ideal de plenitud y felicidad, implica reconocer la irreversibilidad y la reorientaci&#243;n de los esfuerzos en todo lo que favorezca el confort y las mejores relaciones entre los participantes. Las emociones que provoca una enfermedad as&#237; son cambiantes y en esa proporci&#243;n cambian los juicios valorativos y los cursos de acci&#243;n a seguir. De aqu&#237; deriva la importancia de las voluntades anticipadas cuando hay esta clase de problemas en estadios precoces. Las reflexiones existenciales en personas que inician el proceso de deterioro cognitivo son dif&#237;ciles, como tambi&#233;n tomar conciencia de que perder&#225;n agencia moral en la medida que avanza el da&#241;o. &lt;br class='autobr' /&gt;
Para Georges (protagonista de &lt;i&gt;Amour&lt;/i&gt;), la impotencia o incapacidad de accionar est&#225; compuesta por juicios de magnitud relacionados con la severidad, pron&#243;stico y el ideal de &lt;i&gt;eudaimonia&lt;/i&gt;. La impotencia resulta de las tensiones que provoca &lt;i&gt;querer hacer, pero no poder&lt;/i&gt;. El espectador reconoci&#243; la progresi&#243;n r&#225;pida del trastorno neurocognitivo en su mayor grado de severidad y a la vez la dificultad del protagonista para tomar la decisi&#243;n de terminar la vida de su esposa (Reisberg et al., 1982). Al asumir la dignidad de la vida como el ideal de felicidad plena &lt;i&gt;(eudaimonia)&lt;/i&gt;, quien observa la situaci&#243;n podr&#237;a sentir el deseo consciente o inconsciente de actuar como lo hizo Georges aun a expensas de la culpa y la ansiedad moral (Jameton, 1984). Muchos sentimientos profesados en la pel&#237;cula convergen en la compasi&#243;n y el amor. Estas emociones determinan el acto de Georges a la vez que es dirigido por su conciencia respecto de una noci&#243;n de vida plena para &#233;l y su esposa. La condici&#243;n de deterioro progresivo de Anne, y la percepci&#243;n de Georges de que la vida de ella en ese estado carec&#237;a de contenido y significado, ayuda a comprender c&#243;mo el acto cometido por Georges profesa amor, fundamentado en el concepto de persona como ser racional, autorreflexivo y agente moral (Engelhardt, 1995).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La empat&#237;a, el amor y la compasi&#243;n provocadas por el cine permiten construir valores para sensibilizar y humanizar a la sociedad. Evitan la indiferencia m&#233;dica, como en el caso de Joe; de la comunidad, Iglesia y el Estado, respecto a Ram&#243;n; la del esposo de Alice; la de la hija en el caso de Georges y Anne; y del Estado y el sistema de salud. Adem&#225;s, la ira, rabia, miedo, ego&#237;smo, impotencia son emociones que surgen, que no son propiamente altruistas, pero que son necesarias. El cine puede tambi&#233;n ejercer influencia, control social, y ser el veh&#237;culo de una ideolog&#237;a y forma de crear nuevas identidades. Cohen (2001) define la identificaci&#243;n como el mecanismo mediante el cual los espectadores interpretan una historia desde adentro, como si los acontecimientos les estuvieran ocurriendo, y las emociones que despiertan fuesen aquellas desde donde se elaboran juicios valorativos propios y decisiones sobre lo que cada uno har&#237;a. En cada una de las narrativas expuestas los espectadores asumieron un rol representado por un personaje, all&#237; se sintieron y valoraron cada situaci&#243;n que luego manifestaron.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Existe una diferencia entre dar una opini&#243;n general, basada en un c&#243;digo normativo y sin contexto, y otra basada en la percepci&#243;n del sufrimiento de manera directa. La compasi&#243;n y el amor que suscit&#243; la situaci&#243;n cambi&#243; la idea preconcebida de la muerte digna, dando prelaci&#243;n al valor moral secular sobre el deber moral religioso. Las pel&#237;culas son retadoras, estimulan la cr&#237;tica, la deliberaci&#243;n, y comprometen al espectador a asumir una postura de lo que har&#237;a la situaci&#243;n presentada. Estimula, adem&#225;s, la reflexi&#243;n para argumentar la decisi&#243;n final. Este mismo proceso ocurre en los casos reales, cuando los pacientes presentan situaciones dram&#225;ticas y problemas que despiertan emociones cognitivas, sobre las cuales los juicios evaluativos basan las decisiones posteriores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La conexi&#243;n entre la vida moral y los juicios valorativos es una manera de educar y, al mismo tiempo, de comprometer a los individuos a que las decisiones que tomen est&#233;n fundamentadas y justificadas. Una de las mayores ventajas de una perspectiva cognitivo-evaluativa es que muestra d&#243;nde tienen los individuos y la sociedad libertad para mejorar (Nussbaum, 2019, p.202). Las emociones generan construcciones sociales y la comprensi&#243;n de cada uno solo es posible si su historia narrativa se comprende y estudia por la luz que arroja sobre las reacciones presentes (Nussbaum, 2019, p. 272). Todos experimentamos emociones modeladas por la historia personal y las normas sociales, distintas para cada sociedad y con alcances expresivos diferentes (Nussbaum, 2019, p. 168). Sin embargo, cualquier ser humano en cualquier lugar tiene la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Esta empat&#237;a perspectivista es fundamental para la vida moral: la conciencia compleja de la relaci&#243;n del otro y el yo es clave para desarrollar la capacidad de compasi&#243;n y amor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;c. Conflictos de valores, entre los valores y el deber con el ser&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los hallazgos con respecto a lo que los espectadores har&#237;an frente a lo que experimentaron al ver las pel&#237;culas, y lo que pensaban antes de verlas, mostr&#243; que las acciones que asumir&#237;an ser&#237;an diferentes a sus posturas morales; no hubo concordancia entre lo que har&#237;an en cada caso comparado con la idea previa de deber moral. Las intuiciones morales que provinieron de las emociones generadas por las narrativas y su racionalizaci&#243;n fueron la justificaci&#243;n de los nuevos juicios morales que dar&#237;an soporte a sus nuevas decisiones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto adem&#225;s desemboca en un nuevo hallazgo. Los espectadores, en casi todas las historias, hacen un juicio moral sobre &#8220;c&#243;mo se hace algo&#8221; y otro sobre si los motivos para hacerlo est&#225;n fundamentados, es decir, &#8220;porqu&#233; se hace&#8221;. El juicio moral estar&#237;a basado en aspectos relacionados con lo que creen que hay. Esta es la racionalizaci&#243;n de la intuici&#243;n moral, cuya justificaci&#243;n corresponde al porqu&#233; y al c&#243;mo ser&#237;a la forma de hacerlo. El &lt;i&gt;para qu&#233;&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;por qu&#233;&lt;/i&gt; se hace son din&#225;micos y cambian seg&#250;n la situaci&#243;n, por eso las emociones definen juicios evaluativos diferentes. Estas son el origen del razonamiento moral y las decisiones &#233;ticas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los juicios de valor nunca son iguales entre las personas ni para s&#237; mismas. Las emociones cognitivas generadas por cada experiencia son propias de la misma y, por tanto, la intuici&#243;n moral y los juicios evaluativos no ser&#225;n iguales. La diferencia ser&#225; en la forma de proceder y en la fundamentaci&#243;n. Las emociones comparten significados y la mayor&#237;a coincide en la compasi&#243;n, empat&#237;a y el amor. No obstante, la interpretaci&#243;n y las propuestas de acci&#243;n son individuales, esto explica por qu&#233; la decisi&#243;n final de lo que cada uno har&#237;a con un enfermo ser&#237;a un asunto relacional, &#237;ntimo, basado en el valor que se privilegie y no procedimental o normativo: &#8220;la autonom&#237;a se convirti&#243; en un valor y en una fuente de valores, es decir, que las decisiones individuales deben ser respetadas, cualquiera que sea su contenido o grado de sabidur&#237;a, en tanto que emanan del sujeto&#8221; (Peluchon, 2013, p. 51).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las pel&#237;culas desafiaron moralmente a los espectadores con la finalidad de que estos asuman una postura, sin importar cu&#225;l, frente a los problemas bio&#233;ticos expuestos. Lo m&#225;s relevante es c&#243;mo las emociones cognitivas contribuyen a la reflexi&#243;n moral seg&#250;n lo que cada uno experiment&#243; y a lo que le dio mayor valor. El &lt;i&gt;ethos&lt;/i&gt; pluralista e incluyente que abarca a las acciones humanas establece lo que entendemos como lo bueno, lo malo, lo mejor, lo peor, lo prohibido, o lo permitido. Es diferente entre las personas o comunidades y puede ser generador de controversia. De ah&#237; que los diversos valores culturales religiosos o laicos influyen en las acciones a seguir. Los conflictos axiol&#243;gicos fueron notorios. Este problema es muy frecuente en la pr&#225;ctica m&#233;dica cuando el derecho del paciente a tomar decisiones sobre su propia vida puede vulnerarse por paternalismo m&#233;dico o intromisi&#243;n de los familiares. Asimismo, se presenta con frecuencia tensi&#243;n moral entre la compasi&#243;n y la no maleficencia, esto ocurre cuando la lectura que los m&#233;dicos o los familiares dan a un determinado tratamiento tiene intenciones paliativas. Otra categor&#237;a de conflictos ocurre cuando hay tensi&#243;n entre la beneficencia de la propuesta con la libertad del paciente de aceptarla, es decir, su autonom&#237;a. La experiencia de la enfermedad y el sufrimiento conduce al paciente en muchos casos a no querer decidir o desear que se detenga el esfuerzo m&#233;dico, o cambiar el tratamiento. La readaptaci&#243;n del esfuerzo supone centrar la atenci&#243;n en &#233;l, adem&#225;s de respetar sus deseos por encima de cualquier otro inter&#233;s externo como los de sus parientes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay otras fuentes de conflictos de valor como creencias religiosas y culturales que pueden chocar con las decisiones m&#233;dicas convencionales. Ejemplos de ello son el rechazo a la terapia con hemoderivados o la no aceptaci&#243;n de procedimientos invasivos por temas de cosmovisi&#243;n, o consideraciones sobre la sanaci&#243;n como &#250;nico medio para la curaci&#243;n. En ciertos contextos puede visualizarse el conflicto entre el deber moral, definido por una religi&#243;n, con algunos valores como la dignidad y la integridad. Finalmente, la legitimidad legal y la conducta moral pueden enfrentarse cuando hay decisiones legalmente v&#225;lidas, pero moralmente cuestionables (y viceversa): por ejemplo, la eutanasia o el suicidio asistido en algunas jurisdicciones pueden ser morales, pero no legales, generando dilemas sobre lo que es legal y lo que es moralmente correcto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Existen metodolog&#237;as que ayudan a resolver los conflictos de valor, Maliandi (1991) reconoce este proceso como la tematizaci&#243;n del &lt;i&gt;ethos&lt;/i&gt;. Las variaciones sincr&#243;nicas o diacr&#243;nicas est&#225;n apoyadas en interpretaciones relativistas, lo que incrementa la dificultad de la &#233;tica. De la complejidad del &lt;i&gt;ethos&lt;/i&gt; es de donde aparecen las dicotom&#237;as como producto de la reflexi&#243;n. En la investigaci&#243;n fue visible la dicotom&#237;a deontoaxiol&#243;gica, entre el deber y el valor denominada horizontal. La dicotom&#237;a plantea &#8220;&#191;Qu&#233; debemos hacer?&#8221; cuando enfrentamos una emoci&#243;n cognitiva que nos genera un juicio evaluativo sobre algo. A la vez nos puede llevar a cuestionar &#8220;&#191;de d&#243;nde viene la norma?&#8221; y &#8220;&#191;Qu&#233; la fundamenta?&#8221;. Si limitamos nuestro obrar solamente a cumplir un precepto deontol&#243;gico, podemos desconocer lo que puede ser valioso para un paciente. La reflexi&#243;n &#233;tica nos pregunta, entonces, cu&#225;les son las razones para seguir un camino, es decir, por qu&#233; y cu&#225;l es su sentido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las dicotom&#237;as axiol&#243;gicas y su comprensi&#243;n comienzan por entender las jerarqu&#237;as de valores y la polaridad axiol&#243;gica de dos formas: morales, basados en sistemas de creencias y fundamentales para las decisiones &#233;ticas; y extramorales, como los valores econ&#243;micos, est&#233;ticos, pol&#237;ticos no relacionados con la moral. Los conflictos ontodeontol&#243;gicos o conflictos existenciales &lt;i&gt;versus&lt;/i&gt; la norma ocurren cuando los valores orientados a los altos ideales cobran m&#225;s importancia que los que normatizan la garant&#237;a de lo b&#225;sico, y son m&#225;s exigibles desde el punto de vista de&#243;ntico. La moralidad orientada a la virtud exige su realizaci&#243;n a diferencia de la moralidad, que garantiza la norma que exige su conservaci&#243;n. Ambas son fundamentales: lo de&#243;ntico exige conservaci&#243;n y lo valioso, axiol&#243;gico, exige realizaci&#243;n. Esta es la confrontaci&#243;n que ocurre cuando una acci&#243;n puede considerarse correcta seg&#250;n un precepto normativo (deontol&#243;gico), pero incorrecta desde un principio existencial, como el bienestar y la felicidad. Por ello es un desaf&#237;o &#233;tico determinar si se da la prioridad a la realizaci&#243;n de los valores o a la conservaci&#243;n de la norma. Esto depender&#225; del contexto espec&#237;fico sobre el cual se presente el dilema, que adem&#225;s refuerza la idea de la inexistencia de principios &#233;ticos absolutos y aplicables de igual forma a todas las situaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;5. Conclusiones: propuesta bio&#233;tica y reflexiones&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las acciones morales est&#225;n fundamentadas en el valor que otorgamos a cada situaci&#243;n con base en las emociones que esas situaciones nos provocan y que est&#225;n por encima del deber. Los juicios morales y las emociones cognitivas constituyen la cultura, estos subyacen a una situaci&#243;n provocada y son la base que define lo que cada cual har&#237;a, por considerarlo bueno en conjunto con los valores construidos a partir de esta interacci&#243;n en conjunto (Gracia, 2019). Los espectadores sintieron emociones y juicios sobre lo importante en cada situaci&#243;n, y de cuyos valores en juego surgieron propuestas de lo que cada uno har&#237;a, adem&#225;s, se formaron ideas inmediatas sobre lo que se pens&#243; que era bueno. La aplicaci&#243;n de una metodolog&#237;a reflexiva y el arte permite abordar cualquier problema bio&#233;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El impacto de las narrativas provoc&#243;, por una parte, conflictos de valores y tensiones morales en los espectadores entre lo que juzgaron correcto hacer y lo que pensaban al principio; y, por otra, la diversidad de opiniones y propuestas de cursos de acci&#243;n que muestra las diferencias entre las personas y la pluralidad del &lt;i&gt;ethos&lt;/i&gt;. Cada espectador responde a sus valores y creencias personales relativos a cada contexto. Puede plantearse como conclusi&#243;n la necesidad de basar las decisiones en la racionalidad axiol&#243;gica m&#225;s que en la instrumental, como resultado de la deliberaci&#243;n bio&#233;tica, y dar acompa&#241;amiento individual a un ser humano que requiera una necesidad espec&#237;fica. La experiencia que los asistentes vivieron refuerza c&#243;mo las narrativas nos permiten pensar, sentir y juzgar sin padecer, poni&#233;ndonos en las situaciones de los dem&#225;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La &#233;tica de la compasi&#243;n y la &#233;tica del cuidado se enfocan en lo relacional por encima de lo procedimental o normativo, prescindiendo de cualquier inter&#233;s utilitarista (Damasio, 2010). Su esencia es el verdadero inter&#233;s altruista, la alegr&#237;a de aliviar y darle prelaci&#243;n e importancia a lo que es valioso para el que sufre. Para sentir compasi&#243;n es necesaria la empat&#237;a que implica comprender y compartir emociones con la otra persona. De otra parte, la &#233;tica de la compasi&#243;n se aplica a otras dimensiones de la vida como la interacci&#243;n con el medioambiente, la educaci&#243;n, la pol&#237;tica, entre otros. La compasi&#243;n encierra aspectos humanos que van m&#225;s all&#225; de su rol en el cuidado al promover la justicia social, la reconciliaci&#243;n, la paz y ayuda a las minor&#237;as. Las nuevas formas de comunicaci&#243;n han precarizado el lenguaje y han ido alejando las posibilidades de compartir emociones ante situaciones significativas, acerc&#225;ndonos a la indiferencia y la normalizaci&#243;n con la consecuente menor posibilidad de sentir compasi&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El estudio reflej&#243; el poder del cine como medio para el ejercicio de reflexi&#243;n y su rol transformador en la formaci&#243;n bio&#233;tica del personal de la salud. Es una apuesta para la integraci&#243;n de la bio&#233;tica en los entornos cl&#237;nicos y la creaci&#243;n de espacios para la deliberaci&#243;n. Nuestro rol como m&#233;dicos es la escucha efectiva y apoyo de la decisi&#243;n, considerando que cualquier tipo de influencia es inmoral y con la debida distancia con su paciente; sin involucrar hasta donde se pueda la moralidad personal y, en caso de existir conflictos morales entre el terapeuta y el paciente, acudir a la objeci&#243;n de conciencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las tesis de Martha Nussbaum (2019; 2021) sobre la teor&#237;a cognitiva de las emociones y juicios morales inspirada en los estoicos (a quienes la autora les confiere un gran valor porque ha defendido que las escuelas helen&#237;sticas no deben abandonarse) han demostrado ser una fuente de pensamiento moral que se puede aplicar en la vida diaria, y sobre todo en la bio&#233;tica cl&#237;nica. Es una filosof&#237;a cercana a los no fil&#243;sofos, no vista como una disciplina intelectual compleja, sino como un arte que ayuda a resolver problemas humanos cotidianos:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Vac&#237;o es el argumento de aquel fil&#243;sofo que no permite curar ning&#250;n sufrimiento humano. Pues de la misma manera que de nada sirve un arte m&#233;dico que no erradique la enfermedad de los cuerpos, tampoco hay utilidad ninguna en la filosof&#237;a si no erradica el sufrimiento del alma. (Nussbaum, 2021. p.33)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Las escuelas helen&#237;sticas aceptaban la analog&#237;a entre la filosof&#237;a y la medicina, ambas situadas en la terap&#233;utica. No por nada, llama la atenci&#243;n c&#243;mo una teor&#237;a de las emociones tan antigua y actualmente reconsiderada por la filosof&#237;a puede ser aplicada a resolver un dilema bio&#233;tico. Es satisfactorio notar que la motivaci&#243;n fundamental de la filosof&#237;a de los estoicos, epic&#250;reos y esc&#233;pticos sea aliviar el sufrimiento humano y que el objeto sea promover el florecimiento humano o &lt;i&gt;eudaimonia&lt;/i&gt; (Nussbaum, 2021, p.35).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Agust&#237;n de Hipona (1993). The Confessions. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahmed, S. (2015). &lt;i&gt;La pol&#237;tica cultural de las emociones&lt;/i&gt;. Universidad Nacional Aut&#243;noma de M&#233;xico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Arias-Delgado, D., Ram&#237;rez-Pazos, J., Vel&#225;squez-Robles, D., Cuervo-Landinez, M.P., L&#243;pez-Sanmiguel, A., Salgado-Cendales, A., Medina-Ch&#225;vez, A.M. (2022). Angustia moral y educaci&#243;n m&#233;dica: revisi&#243;n tem&#225;tica para la visibilizaci&#243;n de un problema en expansi&#243;n. &lt;i&gt;Universitas Medica, 63&lt;/i&gt;(1). &lt;a href=&#034;https://doi.org/10&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://doi.org/10&lt;/a&gt; .11144/Javeriana.umed63-1.amem&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aristizabal, L. E., Rojas, X., y Posso, A. (2019). Cumplimiento de la ley de Cuidados Paliativos, ley 1733 de 2014 en &lt;i&gt;Instituciones de Salud en Pereira&lt;/i&gt;. &lt;a href=&#034;https://hdl.handle.net/10901/17592&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://hdl.handle.net/10901/17592&lt;/a&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Arist&#243;teles. (1993). &lt;i&gt;&#201;tica a Nic&#243;maco&lt;/i&gt;, Libro 2. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Asociaci&#243;n M&#233;dica Mundial. (2017). &lt;i&gt;&#201;tica M&#233;dica&lt;/i&gt;. &lt;a href=&#034;https://www.wma.net/es/que-hacemos/etica-medica/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.wma.net/es/que-hacemos/etica-medica/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bacon, F. (1993). Of the Proficience and Advancement of Learning Divine and Humane. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Beauchamp, T.L., y Childress, J.F. (2009). &lt;i&gt;Principles of Biomedical Ethics&lt;/i&gt;. Oxford University Press.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bego&#241;a Pi&#241;a (2021). Mar adentro, la pel&#237;cula que cambi&#243; la mirada social hacia la eutanasia. &lt;i&gt;P&#250;blico&lt;/i&gt;. &lt;a href=&#034;https://www.publico.es/culturas/mar-adentro-pelicula-cambio-mirada-social-eutanasia.html&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.publico.es/culturas/mar-adentro-pelicula-cambio-mirada-social-eutanasia.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Beng, T.S., Chin, L.E., Guan, N.C., Yee, A., Wu, C., Pathmawathi, S, Yi, T., Wong, K., Lim, J., y Meng, C. (2015). The experiences of stress of palliative care providers in Malaysia: a thematic analysis. &lt;i&gt;American Journal of Hospice and Palliative Medicine, 32&lt;/i&gt;(1),15-28. &lt;a href=&#034;https://doi.org/10.1177/1049909113503395&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://doi.org/10.1177/1049909113503395&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Blasco, M.G. (2014). &lt;i&gt;La teor&#237;a de las emociones de Martha Nussbaum: el papel de las emociones en la vida p&#250;blica&lt;/i&gt;. (Disertaci&#243;n doctoral). Roderic, Universitat de Valencia. &lt;a href=&#034;https://roderic.uv.es/items/62da4834-d7a4-47e9-a56e-d94c95695cd8&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://roderic.uv.es/items/62da4834-d7a4-47e9-a56e-d94c95695cd8&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Calhoun, C., y Salomon, R.C. (1996). &lt;i&gt;&#191;Qu&#233; Es Una Emoci&#243;n?: Lecturas Cl&#225;sicas de Psicolog&#237;a Filos&#243;fica&lt;/i&gt;. Fondo de Cultura Econ&#243;mica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cohen, J. (2001). Defining identification: a theoretical look at the identification of audiences with media characters. &lt;i&gt;Mass Communication and Society, 4&lt;/i&gt;(3), 245-264&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Congreso de la Rep&#250;blica de Colombia. (2013). Ley de Protecci&#243;n de Datos Ley Estatutaria 1581 de 2012 Reglamentada parcialmente por el Decreto Nacional 1377 de 2013, Tomo III, Art&#237;culo 6 numeral e.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Corte Constitucional. (2014). Ley 1733 de 2014. DO: 49.268. &lt;a href=&#034;https://docs.supersalud.gov.co/PortalWeb/Juridica/Leyes/L1733014.pdf&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://docs.supersalud.gov.co/PortalWeb/Juridica/Leyes/L1733014.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Damasio, A. (2010). &lt;i&gt;El error de Descartes. La raz&#243;n, la emoci&#243;n y el cerebro humano&lt;/i&gt;. Cr&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Darwin, C. (1993). The Descent of Man: Chapter IV Comparison of the mental Powers of man and the lower animals. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;DIARIO OFICIAL 49268. (8 de Septiembre de 2014). LEY 1733 DE 2014 &#8220;Consuelo Devis Saavedra&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Engelhardt, H.T. (1995). &lt;i&gt;Los fundamentos de la bio&#233;tica&lt;/i&gt;. Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Epicteto (1993). The Discourses of Epictetus. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fierro, M. (2015). &lt;i&gt;Semiolog&#237;a del Psiquismo&lt;/i&gt;. Kimpress.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gracia, D. (2013). &lt;i&gt;Construyendo Valores&lt;/i&gt;. Colecci&#243;n Humanidades M&#233;dicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gracia, D. (2019). &lt;i&gt;Bio&#233;tica M&#237;nima&lt;/i&gt;. Colecci&#243;n Humanidades M&#233;dicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hegel, G.W.F. (1993). The Philosophy of History. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hobbes, T. (1993). Leviathan. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Igartua, J.J. (2008). Identificaci&#243;n con personajes y persuasi&#243;n incidental a trav&#233;s de la ficci&#243;n cinematogr&#225;fica. &lt;i&gt;Escritos de Psicolog&#237;a,&lt;/i&gt; (2). &lt;a href=&#034;https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1989-38092008000300006&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1989-38092008000300006&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Infobae (2015, julio 07). &lt;i&gt;Los casos que hicieron historia sobre eutanasia y muerte digna&lt;/i&gt;. &lt;a href=&#034;https://www.infobae.com/2015/07/07/1740266-los-casos-que-hicieron-historia-eutanasia-y-muerte-digna/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.infobae.com/2015/07/07/1740266-los-casos-que-hicieron-historia-eutanasia-y-muerte-digna/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;James, W. (1993). The Principles of Psychology. Ch. XXV. In M. Adler, (ed.), The Great Books of the Western World. &lt;i&gt;Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jameton, A. (1984). &lt;i&gt;Nursing practice: ethical issues.&lt;/i&gt; Prentice Hall.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Kant, I. (1993). Fundamental Principles of the Metaphysic of Morals. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Klein, M. (2024). &lt;i&gt;Identificaci&#243;n proyectiva&lt;/i&gt;. Melanie Klein Trust. &lt;a href=&#034;https://melanie-klein-trust.org.uk/es/theory/identificacion-proyectiva/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://melanie-klein-trust.org.uk/es/theory/identificacion-proyectiva/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lafuente, J. (2015). El triste final feliz de Ovidio. Colombia aprueba la primera muerte legal por eutanasia. &lt;i&gt;El Pais&lt;/i&gt;. &lt;a href=&#034;https://elpais.com/internacional/2015/07/03/actualidad/1435890823_266874.html&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://elpais.com/internacional/2015/07/03/actualidad/1435890823_266874.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Maliandi, R. (1991). &lt;i&gt;&#201;tica: dilemas y convergencias Cuestiones &#233;ticas de la identidad, la globalizaci&#243;n y la tecnolog&#237;a&lt;/i&gt;. Biblos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Marco Aurelio (1993). The Meditations of Marcus Aurelius. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Michel, J., Guti&#233;rrez, C., Salomone, G., y Malagreca, M. (2009). &lt;i&gt;&#201;tica y Cine: una perspectiva desde los Derechos Humanos&lt;/i&gt;. Eudeba.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mill, J.S. (1993). On Liberty Representative Government Utilitarianism. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Molina, V. (2014) La Pasi&#243;n. Psicolog&#237;a y desarrollo humano. &lt;i&gt;Centro San Camilo Vida y Salud&lt;/i&gt;, (72). &lt;a href=&#034;http://cscbiblioteca.com/Psicologia%20OK/lapasion.pdf&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://cscbiblioteca.com/Psicologia%20OK/lapasion.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nussbaum, M. (2019). &lt;i&gt;Paisajes del pensamiento La inteligencia de las emociones&lt;/i&gt;. Planeta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nussbaum, M. (2021). &lt;i&gt;La terapia del deseo: Teor&#237;a y pr&#225;ctica en la &#233;tica helen&#237;stica.&lt;/i&gt; Planeta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pascal, B. (1993). Pensees. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pascual, M., Pinto, P., y Velasco, T. (2022). &lt;i&gt;Cine y Bio&#233;tica&lt;/i&gt;. Marb&#225;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Patients Rights Council. (2012, febrero 6). &lt;i&gt;Assisted Suicide Laws in the United States&lt;/i&gt;. &lt;a href=&#034;http://www.patientsrightscouncil.org/site/about-the-prc/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.patientsrightscouncil.org/site/about-the-prc/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Peluchon, C. (2013). &lt;i&gt;La Autonom&#237;a quebrada&lt;/i&gt;. Kimpress.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pinto, B., &amp; Gomez-Cordoba, A. (2020). &lt;i&gt;La muerte en el cine: &#233;tica narrativa en el final de la vida&lt;/i&gt;. Editorial Universidad del Rosario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;RAE. (2014). &lt;i&gt;Diccionario de la lengua espa&#241;ola&lt;/i&gt;. 23. a ed., [versi&#243;n 23.3, en l&#237;nea].&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Reisberg, B., Ferris, S.H., de Le&#243;n, M.J., y Crook, T. (1982). The global deterioration scale for assessment of primary degenerative dementia. &lt;i&gt;The American journal of psychiatry, 139&lt;/i&gt;(9), 1136&#8211;1139. &lt;a href=&#034;https://doi.org/10.1176/ajp.139.9.1136&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://doi.org/10.1176/ajp.139.9.1136&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Rodr&#237;guez-Abrahantes, T., &amp; Rodr&#237;guez-Abrahantes, A. (2018). Dimensi&#243;n &#233;tica del cuidado de enfermer&#237;a. &lt;i&gt;Revista Cubana de Enfermer&#237;a, 34&lt;/i&gt;(3). &lt;a href=&#034;https://revenfermeria.sld.cu/index.php/enf/article/view/2430/383&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://revenfermeria.sld.cu/index.php/enf/article/view/2430/383&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Rousseau, J.J. (1993). On Political Economy. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#225;nchez-P&#233;rez, M. (2020). &lt;i&gt;Del pensamiento de muerte a la ideaci&#243;n suicida: Dilemas en la psicogeriatira del anciano&lt;/i&gt;. LIX Congreo de Psiquiatria Asociaci&#243;n Colombiana de Psiquiatria, Bucaramanga, Colombia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#243;focles. (2003). &lt;i&gt;Filoctetes.&lt;/i&gt; Biblioteca Virtual Universal. &lt;a href=&#034;https://biblioteca.org.ar/libros/8201.pdf&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://biblioteca.org.ar/libros/8201.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Spinoza, B. (1993). Ethics. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tealdi, J. (2008). &lt;i&gt;Diccionario Latinoamericano de Bio&#233;tica&lt;/i&gt;. UNESCO; Universidad Nacional de Colombia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tob&#243;n, D.J. (2020). &lt;i&gt;Experiencias del Mal: Afectos morales en el cine colombiano contempor&#225;neo.&lt;/i&gt; Lasir&#233;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tom&#225;s de Aquino (1993). Summa Theologica. In R. Gwinn, (ed.), &lt;i&gt;Britannica&lt;/i&gt; (2nd. Ed.). Encyclopedia Britannica Inc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tomasini, F. (2014). Stoic defence of physician-assisted suicide. &lt;i&gt;Acta Bioethica, 20&lt;/i&gt;(1), 99&#8211;108. &lt;a href=&#034;https://doi.org/10.4067/s1726-569x2014000100011&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://doi.org/10.4067/s1726-569x2014000100011&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="https://journal.eticaycine.org/IMG/pdf/jeyc_noviembre_2025_11_81-94_emociones_cognitivas.pdf" length="161450" type="application/pdf" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Cognitive emotions, value judgments, and value construction</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Cognitive-emotions-value-judgments-and-value-construction</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Cognitive-emotions-value-judgments-and-value-construction</guid>
		<dc:date>2025-11-11T18:58:38Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Gonzalo David Prada Martinez</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The research investigated the impact of end-of-life film narratives on the emotions, moral evaluative judgments, and choices of course of action among healthcare personnel working with palliative care patients. These interviewees selected a film on the topics described; their emotions, evaluative judgments, projective aspects, and proposed courses of action regarding each topic were subsequently recorded. The results showed changes in moral stance between the initial considerations and those after the film: deonto-axiological and onto-deontological value conflicts. From emotions, evaluative judgments are generated that build moral life through the construction of values. This provides an outline for the ethics of compassion and its focus on the relational, above the procedural or normative; the joy of alleviating and giving priority and importance to what is valuable to the sufferer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; cinema | bioethics | cognitive emotions | euthanasia | end of life | assisted suicide | compassion | empathy&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-15-No-3-November-2025-" rel="directory"&gt;Volumen 15 | N&#186; 3 - November 2025&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad El Bosque&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Emociones-cognitivas-juicios-de-valor-y-construccion-de-valores' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Emociones cognitivas, juicios de valor y construcci&#243;n de valores&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>



</channel>

</rss>
