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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>We are the same human beings, but they were unlucky: The Ableist Gaze and the Rejection of Japanese Homogeneity in Kazuo Hara's Sayonara CP</title>
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		<dc:date>2026-07-21T14:23:35Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Rafael M&#233;ndez Garc&#237;a</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This article analyzes Kazuo Hara's documentary &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; (1972), examining the tension between its activist potential and the ethical problems of its gaze. The central hypothesis argues that the film, while standing as a direct challenge to the myth of postwar Japanese homogeneity, does so from an ableist perspective. Through textual analysis and the application of theoretical frameworks such as documentary performativity (Bruzzi) and dialogism (Bakhtin/Stam), it demonstrates how the film generates a clash of perspectives that, on the one hand, gives visibility and agency to the &lt;i&gt;Aoi shiba no kai&lt;/i&gt; collective, but on the other hand, reproduces power dynamics inherent to ableism. The study explores key sequences (from public confrontation to the intrusion into the protagonists' domestic sphere) to argue that Hara's lens, while collaborative, instrumentalizes bodies with disability. It concludes that the film's value lies precisely in making these contradictions productive, acting as a fundamental document that expands the Japanese identity horizon while critically questioning the limits of cinematic representation.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; Documentary Films | Disability | Cultural Identity | Motion Pictures-Japan&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-16-No-2-July-2026-" rel="directory"&gt;Volumen 16 | N&#186; 2 | July 2026&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Centro de Estudios de Asia y &#193;frica del Colegio de M&#233;xico&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Somos-el-mismo-ser-humano-pero-no-tuvieron-suerte-la-mirada-capacitista-y-el' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Somos el mismo ser humano, pero no tuvieron suerte: la mirada capacitista y el rechazo a la homogeneidad japonesa en Sayonara CP de Kazuo Hara&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>Somos el mismo ser humano, pero no tuvieron suerte: la mirada capacitista y el rechazo a la homogeneidad japonesa en Sayonara CP de Kazuo Hara</title>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Rafael M&#233;ndez Garc&#237;a</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este art&#237;culo analiza el documental &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; (1972) de Kazuo Hara, examinando la tensi&#243;n entre su potencial activista y las problem&#225;ticas &#233;ticas de su mirada. La hip&#243;tesis central sostiene que la cinta, si bien se erige como un desaf&#237;o frontal al mito de la homogeneidad japonesa de posguerra, lo hace desde una aproximaci&#243;n capacitista. A trav&#233;s de un an&#225;lisis textual y la aplicaci&#243;n de marcos te&#243;ricos como la performatividad del documental (Bruzzi) y el dialogismo (Bakhtin/Stam), se demuestra c&#243;mo el filme genera un encuentro de miradas que, por un lado, visibiliza y dota de agencia al colectivo &lt;i&gt;Aoi shiba no kai&lt;/i&gt;, pero por otro, reproduce din&#225;micas de poder propias del capacitismo. El estudio explora secuencias clave (desde la confrontaci&#243;n en el espacio p&#250;blico hasta la intrusi&#243;n en el &#225;mbito dom&#233;stico de los protagonistas) para argumentar que la lente de Hara, aun siendo colaborativa, instrumentaliza los cuerpos con discapacidad. Se concluye que el valor de la pel&#237;cula reside precisamente en hacer productivas estas contradicciones, actuando como un documento fundamental que ampl&#237;a el horizonte identitario japon&#233;s mientras interroga cr&#237;ticamente los l&#237;mites de la representaci&#243;n cinematogr&#225;fica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; Cine documental | Discapacidad | Identidad cultural | Cine-Jap&#243;n&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/We-are-the-same-human-beings-but-they-were-unlucky-The-Ableist-Gaze-and-the' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-16-Nro-2-Julio-2026-" rel="directory"&gt;Volumen 16 | Nro 2 | Julio 2026&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Centro de Estudios de Asia y &#193;frica del Colegio de M&#233;xico&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Introducci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hiroshi Yokota pregona consignas para alentar a la gente a hacer donaciones afuera de una transitada calle de Tokio. Sentado en el suelo y arrastr&#225;ndose por momentos con panfletos en la mano, evita el uso de su silla de ruedas, acci&#243;n motivada por el director Kazuo Hara. Paralelamente, o&#237;mos la voz de Yokota y las opiniones de los transe&#250;ntes respecto de la demostraci&#243;n de este grupo de personas con par&#225;lisis cerebral. La secuencia es din&#225;mica y contrapone la imagen de unos apresurados hombres, mujeres e infancias que comentan la desafortunada situaci&#243;n de Yokota y su grupo. &#8220;Podr&#237;amos ser asesinados ma&#241;ana&#8221; le o&#237;mos decir a Yokota en un trastabillado japon&#233;s, consecuencia de su enfermedad. La gente se amotina en torno a la demostraci&#243;n y varias personas les piden a sus hijos peque&#241;os que hagan la donaci&#243;n. &#8220;Somos el mismo ser humano, pero no tuvieron suerte&#8221;, dice una mujer mientras la c&#225;mara, a ras del suelo, hace una toma de Yokota acerc&#225;ndose lenta y trabajosamente. La c&#225;mara rara vez mantiene su distancia; al contrario, confronta directamente, persigue y de manera intrusiva busca los gestos inc&#243;modos de aquellos que no esperan o no quieren ser apuntados por la lente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este &#8220;asalto&#8221; de la imagen descrito anteriormente no es fortuito, as&#237; como tampoco lo es el tema de la &#243;pera prima del afamado director japon&#233;s. Hara inicia su carrera como fot&#243;grafo en el peri&#243;dico de tendencia izquierdista Asahi en la prefectura de Yamaguchi, para posteriormente mudarse a la capital en 1966, donde estudia fotograf&#237;a, pero la abandona medio a&#241;o despu&#233;s. Contin&#250;a su carrera como fot&#243;grafo con un solo aprendizaje significativo de esa corta experiencia escolar: el retrato a extra&#241;os, frontal e invasivo. Al tiempo de progresar como fot&#243;grafo, trabaja en una escuela para ni&#241;os con discapacidad, lo que resulta en una exhibici&#243;n en el Sal&#243;n Canon de Ginza en 1969, donde conoce a su colaboradora Sachiko Kobayashi, quien asumir&#237;a el papel de productora en todas sus pel&#237;culas y con quien se casar&#237;a posteriormente. Paralelamente a esta actividad, realiza sus primeras incursiones en el documental para televisi&#243;n. Esta forma novedosa de acceder a la industria cinematogr&#225;fica en aquel entonces renov&#243; durante los a&#241;os 60 la producci&#243;n de documentales en Jap&#243;n, de forma que alcanz&#243; un auge no visto desde el periodo de guerra, donde las pel&#237;culas cumpl&#237;an una funci&#243;n propagand&#237;stica. Posteriormente, &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; comienza a filmarse en 1971 (Ab&#233; Mark Nornes, 2002, p. 145).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este contexto, Ab&#233; Mark Nornes resalta la importancia del documental como veh&#237;culo para combatir la guetificaci&#243;n de los enfermos, respecto a la aceptaci&#243;n y la cultura de la verg&#252;enza que exclu&#237;a a las personas con discapacidad de una participaci&#243;n plena en el mundo social. El autor tambi&#233;n la sit&#250;a en una tradici&#243;n de posguerra que contrapone una est&#233;tica de la salud con cuestiones &#233;ticas que subyacen en representaciones p&#250;blicas de personas con discapacidad. La pel&#237;cula a pesar de no contar con una trama o argumento definido, pone en juego din&#225;micas que exploran la l&#237;nea entre lo p&#250;blico y lo privado (2002, pp. 145-147). En &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; se intercalan entrevistas y actos perform&#225;ticos que le permiten al espectador conocer a la poblaci&#243;n que vive con par&#225;lisis cerebral.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_2192 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;33&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/sayonara1.jpg?1787752833' width='500' height='333' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;&lt;center&gt; Sayonara CP | Kazuo Hara | 1972&lt;/center&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, este uso pol&#237;tico del espacio p&#250;blico contrasta con lo expuesto por Yuriko Furuhata respecto del estado de las vanguardias art&#237;sticas japonesas durante la d&#233;cada de los 60. Para Furuhata, el &#8220;cine de actualidad&#8221; (en el cual &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; puede reconocerse), como un movimiento que funcionaba como agente de cambio dentro del cine independiente japon&#233;s caracterizado por un giro introspectivo al &#225;mbito de la visi&#243;n privada, se merm&#243; a principios de los 70. La tensi&#243;n entre la singularidad del cine y un entorno multimedia donde la televisi&#243;n y la fotograf&#237;a ejercieron fuertes influencias en el cine tanto de ficci&#243;n como documental se hab&#237;a agotado. La mediatizaci&#243;n de la pol&#237;tica, que vinculaba la imagen p&#250;blica de las cosas con la resoluci&#243;n de problemas sociales, se hab&#237;a disipado (Furuhata, 2013). En consecuencia, si la d&#233;cada de 1970 represent&#243; un cambio estructural en el que los espacios art&#237;sticos se contrajeron, &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; bien podr&#237;a considerarse un hito por estar ubicada en ese proceso de cambio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, dicho hito guarda sus propias contradicciones y problem&#225;ticas. La hip&#243;tesis de este trabajo argumenta que en la cinta se da un acercamiento desde una mirada capacitista, donde cineasta y sujetos del documental crean un encuentro de miradas que se contraponen a la idea de homogeneidad japonesa de posguerra. En este marco, la mirada capacitista no solo es una extensi&#243;n del discurso homogeneizante que ha circulado en Jap&#243;n desde 1945, sino que, a trav&#233;s del di&#225;logo entre cineasta y sujetos del documental, se logra ampliar el horizonte identitario en Jap&#243;n. En consecuencia, la cinta puede ser entendida precisamente como un acto activista m&#225;s del grupo &lt;i&gt;Aoi shiba no kai&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dentro del documental de Hara, se exploran tensiones entre agencia, representaci&#243;n y corporalidad, que contribuyen a exponer c&#243;mo la sociedad japonesa de posguerra gestionaba la diferencia corporal. En este sentido, &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; no solo registra la lucha de un grupo, sino que experimenta activamente con dispositivos cinematogr&#225;ficos para problematizar la mirada normativa y su modo de construir alteridad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La trampa de la mirada capacitista&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; es considerado el primer documental en tratar el movimiento por los derechos de las personas con discapacidad en Jap&#243;n. Anne-Lise Mithout cuestiona de manera muy h&#225;bil en qu&#233; medida puede ser considerada una pel&#237;cula que no recurra a tropos de violencia capacitista desde la mirada masculina de Hara. Como director sin discapacidad, Hara insta a los sujetos del documental a realizar acciones que podr&#237;an poner en peligro su persona y que amenazan su entorno inmediato (m&#225;s adelante se discutir&#225; la situaci&#243;n de Yokota).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula puede entenderse mejor como una colaboraci&#243;n entre Hara y el grupo &lt;i&gt;Aoi shiba no kai&lt;/i&gt;. Fundada en 1957 por exalumnos de una escuela especial para personas con par&#225;lisis cerebral, &lt;i&gt;Aoi shiba no kai&lt;/i&gt; promovi&#243; un activismo radical, basado en la autodefensa y la reivindicaci&#243;n de la capacidad de las personas con discapacidad para hablar por s&#237; mismas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entre sus acciones m&#225;s innovadoras estuvo la creaci&#243;n en 1963 de la primera comunidad de vida independiente en Jap&#243;n, Mah&#257;r&#257;va mura, que funcion&#243; durante seis a&#241;os como un espacio no medicalizado donde personas con par&#225;lisis cerebral viv&#237;an, se casaban y ten&#237;an hijos, en oposici&#243;n al modelo institucionalizado promovido por el gobierno y la opini&#243;n p&#250;blica. Esta experiencia demostr&#243; que la independencia era posible para personas con discapacidades severas, desafiando la segregaci&#243;n social y las pol&#237;ticas eugen&#233;sicas vigentes, como la Ley de Protecci&#243;n Eugen&#233;sica de 1948, que autorizaba la esterilizaci&#243;n de personas consideradas portadoras de &#8220;defectos hereditarios&#8221;. Parte central del activismo de &lt;i&gt;Aoi shiba no kai&lt;/i&gt; fue la cr&#237;tica a esta ley y la denuncia de la percepci&#243;n social que consideraba a las personas con discapacidad como una existencia indeseable, visible en casos como el juicio por infanticidio de un beb&#233; con discapacidad en 1970 (Mithout, 2022, pp. 135-138).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hara se vincula con la rama de la regi&#243;n de Kanagawa de &lt;i&gt;Aoi shiba no kai&lt;/i&gt;, inspir&#225;ndose en el documental pol&#237;tico de cineastas como Ogawa Shinsuke. En los 60, Ogawa film&#243; junto con los pobladores de Narita, su lucha por el despojo de sus tierras durante la construcci&#243;n del nuevo aeropuerto. Hara, por su parte, trabaja con dos destacados miembros de la asociaci&#243;n, Yokota Hiroshi y Yokozuka Koichi. A partir de ellos empieza a filmar las luchas y reivindicaciones del grupo. Ambos hombres, con par&#225;lisis cerebral, hab&#237;an vivido la experiencia de Mah&#257;r&#257;va mura y ocupaban posiciones de liderazgo (Mithout, 2022).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los participantes defendieron la pel&#237;cula porque romp&#237;a con las representaciones tradicionales que los mostraban desde una posici&#243;n distante, compasiva y paternalista. Las experiencias y conciencia del grupo se entend&#237;an como una contraposici&#243;n con la sociedad japonesa, que los consideraba una &#8220;existencia indeseable&#8221;, tema recurrente de la cinta. La pel&#237;cula, en este sentido, es una extensi&#243;n de este activismo. Sin embargo, la exposici&#243;n al &#225;mbito p&#250;blico implicaba una serie de elementos performativos generadores de conflictos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si seguimos la categor&#237;a performativa de documental propuesta por Stella Bruzzi, podemos distinguir la performatividad de la cinta como inherente a la presencia intrusiva del cineasta (Bruzzi, 2006, p. 187). Se trata de un componente notable puesto que el documental solo llega a existir en la medida en que es interpretado. Aunque su base factual (como documento que existe como referente verdadero de la realidad) pueda preceder cualquier forma de registro o representaci&#243;n, la pel&#237;cula misma es necesariamente performativa porque adquiere significado a trav&#233;s de la interacci&#243;n entre performance y realidad. El concepto tradicional de documental como esfuerzo por representar la realidad de la manera m&#225;s fiel posible se basa en la suposici&#243;n realista de que el proceso de producci&#243;n debe permanecer oculto, como ocurr&#237;a en el &lt;i&gt;direct cinema.&lt;/i&gt; Por el contrario, los documentales performativos anuncian una noci&#243;n diferente de &#8220;verdad&#8221; documental, una que reconoce la construcci&#243;n y la artificialidad (Bruzzi, 2006, p. 186).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como se&#241;ala Mithout, los cuerpos ocupan un lugar central tanto en el cine de Hara como en los discursos de &lt;i&gt;Aoi shiba no kai&lt;/i&gt;. En una sociedad donde la discapacidad se asocia con la verg&#252;enza, los cuerpos con discapacidad no est&#225;n ni normalizados ni ocultos. Afirmar la propia enfermedad como identidad en el contexto de la pel&#237;cula es abrazar el cuerpo propio tal como es (Mithout, 2022, p. 137). Y, sin embargo, el n&#250;mero de secuencias en el filme que retratan una condici&#243;n de normalidad o aceptaci&#243;n con el propio cuerpo son limitadas. En ese sentido, la que ofrece im&#225;genes m&#225;s poderosas para reafirmar un ambiente de cotidianidad y comunidad es la secuencia en la que miembros del colectivo recogen y comen mandarinas en una peque&#241;a huerta en compa&#241;&#237;a de amigos y familiares. Con sus hijos presentes y un mont&#243;n de sonrisas captadas de manera furtiva, la percepci&#243;n de la discapacidad como tragedia queda enterrada por un breve instante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, la secuencia inmediata a la de las familias compartiendo una tarde de merienda con mandarinas es r&#225;pidamente olvidada para abrir paso a una serie de confesiones sobre experiencias sexuales de miembros varones del colectivo. Se trata de 5 varones filmados en &lt;i&gt;close-ups&lt;/i&gt; extremos, de manera frontal, con un montaje que combina todas las experiencias como si se tratara de una com&#250;n. Las confesiones demuestran el grado de violencia al que son sometidos los cuerpos con discapacidad: la mayor&#237;a tuvo sus primeras experiencias sexuales con trabajadoras sexuales en los barrios rojos de la ciudad y uno de ellos confiesa haber violado a una joven. Al respecto, Mithout explica:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;El informe sobre haber cometido una violaci&#243;n es impactante por dos razones: revela no solo la intensidad de las frustraciones sentidas por los hombres con discapacidad &#8211;una intensidad que puede transformarse en violencia&#8211;, sino tambi&#233;n la existencia de un contexto social de relaciones de g&#233;nero que hace que la violaci&#243;n sea una opci&#243;n posible para un hombre frustrado. Las representaciones que hace Hara de las relaciones de g&#233;nero en la pel&#237;cula est&#225;n enraizadas en el sexismo, y la discusi&#243;n casi casual de la violaci&#243;n como una forma de encuentro sexual &#8211;una que se coloca al mismo nivel que otras formas de sexualidad&#8211; revela la perspectiva abrumadoramente masculina del grupo y del cineasta, as&#237; como su notable falta de consideraci&#243;n hacia las mujeres como sujetos [traducci&#243;n m&#237;a] (p.142).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El tab&#250; de la sexualidad en mujeres con discapacidad, espec&#237;ficamente en el Jap&#243;n de la posguerra, fue ampliamente relacionado con la infertilidad. Como t&#243;pico dentro de la Literatura de la Bomba At&#243;mica, la infertilidad era emparentada con sentimientos de verg&#252;enza. En el cuento &#8220;La casa de las manos&#8221; (&lt;i&gt;Te no ie&lt;/i&gt;, 1960) de Mitsuharu Inoue, el desarrollo de un pueblo isle&#241;o en la costa de Nagasaki se ve frustrado por la cantidad de mujeres inf&#233;rtiles como resultado de la detonaci&#243;n de la bomba durante la Guerra del Pac&#237;fico, para desgracia de la comunidad y de las mismas mujeres. En &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; no hay ninguna intenci&#243;n visible de recoger el testimonio de las mujeres activistas del grupo, a pesar de que muchas son madres de familia. Al contrario, una secuencia en casa de Yokota es particularmente problem&#225;tica por la manera en la que el cineasta procede al interior del hogar de Yokota y su esposa, Yoshiko.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La &#250;nica mujer que participa en el filme es Yoshiko. Sin embargo, dicha participaci&#243;n se da en t&#233;rminos de una confrontaci&#243;n. Se trata de una mujer y ama de casa con par&#225;lisis cerebral, con una movilidad menos limitada que la de su esposo. Bajo la premisa de procurar el bienestar de su familia, se opone a una serie de actividades propuestas por Hara, como que Yokota ande por la calle sin su silla de ruedas. En una conversaci&#243;n agitada entre miembros del colectivo, respecto de la inconformidad de Yoshiko para seguir haciendo la pel&#237;cula, un miembro le dice: &#8220;T&#250; eres el hombre, t&#250; pones las reglas&#8221;. Se sugiere que dar t&#233;rmino a la pel&#237;cula implicar&#237;a una p&#233;rdida de dinero y esfuerzo, y los miembros del colectivo lo discuten de ese modo con Yoshiko, quien no formaba parte de la discusi&#243;n, sino que tuvo que intervenir. Ella los interpela pregunt&#225;ndoles si acaso piensan en su propia familia y si vale la pena terminar el filme rompiendo un hogar.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_2194 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;33&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/sayonara4.jpg?1787752833' width='500' height='281' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;&lt;center&gt; Sayonara CP | Kazuo Hara | 1972&lt;/center&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Mithout resalta lo violento de la situaci&#243;n, ya que Yoshiko le pide a Hara expresa y repetidamente que detengan la filmaci&#243;n en ese momento y se vayan de su casa, pero Hara hace caso omiso. Contin&#250;a filmando, aprovech&#225;ndose de la posici&#243;n ventajosa tanto en t&#233;rminos capacitistas como de cineasta que controla la narrativa de la situaci&#243;n mediante la c&#225;mara. Este tipo de relaciones al interior de los documentales corresponde con la &#8220;tradici&#243;n de la v&#237;ctima&#8221; en el documental, que se remonta a la era de Grierson, donde el enfoque paternalista hacia grupos marginados garantizaba un desequilibrio de poder, muy a pesar de que las relaciones entre cineasta y sujetos del documental pueda matizarse dependiendo de cada caso (Coleman, 2024).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt;, si bien hay una clara intenci&#243;n de hacer participantes a los sujetos del documental, as&#237; como de cultivar una cultura de la diversidad y aceptaci&#243;n al interior de la sociedad japonesa, tambi&#233;n hay una problem&#225;tica relacional por la mirada capacitista al interior de la cinta. Se sugiere que este di&#225;logo entre miradas est&#225; mediado, a su vez, por la idea de homogeneidad japonesa de posguerra y se discutir&#225; m&#225;s adelante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La homogeneidad japonesa en clave dial&#243;gica&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La consideraci&#243;n del cine documental como forma personal de expresi&#243;n creativa no-objetiva ha sido ampliamente discutida a nivel te&#243;rico. Especialmente desde los 90, figuras importantes del pensamiento cr&#237;tico en torno al documental (Renov, 2004; Nichols, 1997; Bruzzi, 2006; Zunzunegui, 2013; Plantinga, 1997) han abordado las posibilidades del cine documental m&#225;s all&#225; de la representaci&#243;n objetiva de la realidad, y uno de los principales temas a discusi&#243;n ha sido la relaci&#243;n entre las personas cineastas y los sujetos del documental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Michel Renov (2004) analiza las posibilidades de la realizaci&#243;n documental en el contexto del &lt;i&gt;&#8220;turn of the subject&#8221;&lt;/i&gt;. Este enfoque es una forma personal de escritura autorreferencial y retrospectiva en la que el narrador se vuelve transparente, a la vez protagonista y/o participe activo de la obra, como realizador que entabla una relaci&#243;n &#237;ntima con los sujetos del documental. Renov reconoce un vac&#237;o en las investigaciones sobre documentales personales dada su insistencia en el caso &#8220;occidental&#8221;, pues las tradiciones de escritura autobiogr&#225;fica (desde las memorias y confesiones) y ensay&#237;stica (desde Montaigne) aluden al pensamiento filos&#243;fico europeo. Seg&#250;n lo anterior, me parece pertinente continuar dichas investigaciones en el caso japon&#233;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Emparentar la escritura autobiogr&#225;fica con el cine documental puede abrir nuevas posibilidades para resolver la dimensi&#243;n problem&#225;tica del cineasta al acercarse al &#8220;otro&#8221; como objeto de estudio, pues admite ya no una investigaci&#243;n fr&#237;a y objetiva, sino un di&#225;logo intersubjetivo. A partir de esta premisa, podemos retomar la noci&#243;n de &#8220;lenguaje cinematogr&#225;fico&#8221; aparecida desde los primeros te&#243;ricos. Los formalistas rusos desarrollaron la analog&#237;a entre lenguaje y cine, conceptualizando al cine como un sistema particular de lenguaje figurado, con &#8220;sintaxis&#8221; propia en la uni&#243;n de planos (Stam, 1989). Es en este marco que recupero la lectura que Robert Stam hace de la obra de Bakhtin en relaci&#243;n con los estudios de cine. Particularmente el concepto de dialogismo, entendido como interacci&#243;n y relaci&#243;n necesaria entre enunciados, donde toda comunicaci&#243;n es social y construye relaciones entre sujetos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si Bakhtin sostiene que la conciencia y el lenguaje est&#225;n constituidos socialmente y que el significado se genera en la interacci&#243;n social, entonces la identidad del sujeto es tambi&#233;n dialogal, pues el &#8220;yo&#8221; se forma y define en relaci&#243;n con la palabra y la mirada del otro. El di&#225;logo no es s&#243;lo intercambio entre dos voces, sino un campo abierto donde m&#250;ltiples voces, discursos y valores coexisten y se confrontan (Stam, 1989). En &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; esta idea se desarrolla en t&#233;rminos de un quiebre de la idea de homogeneidad japonesa de posguerra, renuente al cambio y la diversidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hara ha sido claro en varias ocasiones respecto de su posici&#243;n frente a la idea de homogeneidad y estatismo japon&#233;s:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;En Jap&#243;n, en general, se dice que una sola persona no puede cambiar el mundo, sino que debemos cambiarlo entre todos. Pero yo creo que tambi&#233;n existe la posibilidad de que una sola persona pueda marcar una diferencia, y a m&#237; me interesaba eso, yo quer&#237;a mostrar la posibilidad de ese tipo de cambio (Soriano, G., Calcagno, L. &amp; Pinto, I. (2011)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Oguma Eiji (2002) ha rastreado el mito de la homogeneidad japonesa como discurso hist&#243;rico de la posguerra. Se&#241;ala que, a pesar de existir pruebas suficientes que demuestran la multiculturalidad &#233;tnica y gen&#233;tica de la naci&#243;n nipona, se insisti&#243; en la homogeneidad como m&#233;todo de autopreservaci&#243;n frente a la compleja historia de interacci&#243;n entre Occidente y Asia, as&#237; como al colonialismo e imperialismo japon&#233;s desde la Era Meiji hasta 1945.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Espec&#237;ficamente, lo que refiere al tema de la salud, la eugenesia en Jap&#243;n dio un vuelco importante hacia la discriminaci&#243;n desde comienzos del siglo XX y se se&#241;alan las estrategias de higiene racial emprendidas por la Asociaci&#243;n de Higiene Racial Japonesa fundada en 1930, que abogaba por el aumento del n&#250;mero de japoneses &#8220;aptos&#8221;, promoviendo la esterilizaci&#243;n de individuos con enfermedades cong&#233;nitas. Este fue un proceso en el que antrop&#243;logos y m&#233;dicos promov&#237;an el bienestar de la naci&#243;n evitando &#8220;mezclas&#8221; tanto raciales como con personas con enfermedades (Oguma, 2002, 259-294).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt;, a pesar de no estar completamente libre de una mirada capacitista, elabora estrategias de relaci&#243;n entre realizador y sujetos del documental que coadyuvan a la integraci&#243;n de la gente con discapacidad en la vida civil y social. Aqu&#237; mencionaremos dos de gran importancia: por un lado, Koichi Yokozuka y su rol como fot&#243;grafo alrededor de la cinta, y el &#8220;acto final&#8221; de Yokota al andar desnudo en la calle.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_2193 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;33&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L399xH300/sayonara3-0a485.jpg?1789511206' width='399' height='300' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;&lt;center&gt; Sayonara CP | Kazuo Hara | 1972&lt;/center&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Koichi Yokozuka, al igual que Yokota, es uno de los dos protagonistas del documental. Yokozuka puede ser visto durante la mayor parte de las demostraciones y en varios otros momentos tomando fotograf&#237;as. Se trata del ejercicio de retrato furtivo aprendido por Hara en la escuela que se mencion&#243; antes. &#191;Por qu&#233; es notable que Yokozuka tome fotograf&#237;as de la gente e incluso del mismo camar&#243;grafo, apuntando su c&#225;mara al espectador que mira la pel&#237;cula? Porque ese ejercicio invierte la mirada constante a la que son sometidos los miembros del grupo &lt;i&gt;Aoi shiba no kai&lt;/i&gt;. Los vuelve productores del discurso visual mediado por el ejercicio mec&#225;nico de captar im&#225;genes con la c&#225;mara. La homogeneidad, en ese sentido, se revierte cuando la imagen de lo japon&#233;s se diversifica y gente no discapacitada y con discapacidad son observados por una mirada m&#225;s plural. La existencia de m&#250;ltiples c&#225;maras (aun cuando una es fotogr&#225;fica y en realidad no vemos esas im&#225;genes) al interior del filme da cuenta del ejercicio dial&#243;gico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Plantinga (2014) argumenta que la pr&#225;ctica fotogr&#225;fica est&#225; determinada por la cultura, y que su imagen resultante no es natural ni convencional porque no reproduce un modelo indexalmente correspondiente con la realidad. No vemos exactamente lo que &#8220;ve&#8221; la c&#225;mara, sino que la c&#225;mara nos da el mismo tipo de informaci&#243;n visual que tendr&#237;amos si fu&#233;ramos los que tomamos la imagen (p. 181). Este tipo de confrontaci&#243;n visual es la apuesta m&#225;s grande de la cinta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se entiende que una de las principales razones por las que en la d&#233;cada de los 70 Jap&#243;n segu&#237;a reproduciendo el modelo capacitista era la falta de informaci&#243;n (o informaci&#243;n incorrecta) sobre la enfermedad y la ignorancia respecto de la forma de vida de las personas con discapacidad. No es coincidencia que la narrativa sobre un Jap&#243;n homog&#233;neo permeara de forma tan fuerte durante la posguerra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adem&#225;s del an&#225;lisis de Oguma, Harumi Befu (2001) ha revisado cr&#237;ticamente un fen&#243;meno contempor&#225;neo al cine de Hara: el discurso sobre Nihonjinron. Como proceso continuo de una narrativa hist&#243;rica de excepcionalismo cultural, que construye una identidad en contraposici&#243;n con Occidente y el resto de Asia, el Nihonjinron ha sido fuertemente criticado en las &#250;ltimas d&#233;cadas. Su l&#243;gica hegem&#243;nica de la homogeneidad ha ocultado las variables &#233;tnicas, ling&#252;&#237;sticas y culturales. El capacitismo puede ser considerado una extensi&#243;n de este fen&#243;meno de homogeneidad forzada, en el sentido de que se ignora la diferencia de las personas con discapacidad. Al argumento sobre la identidad unificada de Jap&#243;n, inclusive en t&#233;rminos biol&#243;gico/corporales, se contraponen ejercicios de visibilidad para grupos no-hegem&#243;nicos, como en &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es por lo anterior que la &#250;ltima secuencia del filme resulta tan impactante: Yokota se arrastra desnudo por la carretera, lament&#225;ndose del estado de su vida. Mithout cuestiona este tipo de exhibiciones contrast&#225;ndola con la secuencia donde, de nuevo Yokota, escribe un poema en una zona transitada de Shinjuku hasta la intervenci&#243;n policial por considerar la escena como un &#8220;freak show&#8221;. Hara y Yokota participan por igual en un tira y afloja que mueve la cinta desde la exposici&#243;n de una problem&#225;tica sensible hasta expresiones perform&#225;ticas de dolor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La consideraci&#243;n general de la cinta como un &#8220;espect&#225;culo de la par&#225;lisis cerebral&#8221; se puede vincular m&#225;s con la recepci&#243;n de la cinta que con el propio contenido. El documental estuvo en circulaci&#243;n alrededor de dos a&#241;os con funciones autofinanciadas y la opini&#243;n p&#250;blica critic&#243; y evito la cinta, as&#237; como las organizaciones de beneficencia (Hara, 2009, pp. 90-91).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Conclusiones&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A lo largo de este an&#225;lisis, se ha explorado la compleja red de miradas que teje &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; de Kazuo Hara, revel&#225;ndola como una obra fundamental y parad&#243;jica dentro del cine documental japon&#233;s de posguerra. La pel&#237;cula se erige como un hito activista que, busca ampliar el horizonte identitario de Jap&#243;n, al tiempo que no puede desligarse por completo de las estructuras que critica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En primer lugar, la cinta opera bajo una mirada capacitista mediada por la posici&#243;n del director. Este punto de vista, si bien busca la colaboraci&#243;n y rompe con el paternalismo de las representaciones tradicionales, reproduce din&#225;micas de poder problem&#225;ticas y verticales. La instrumentalizaci&#243;n del cuerpo de Yokota, la intrusi&#243;n en su espacio dom&#233;stico haciendo caso omiso de la voluntad de Yoshiko, y la perspectiva abrumadoramente masculina en el tratamiento de la sexualidad, son claros indicios de que la lente de Hara, aunque solidaria, no est&#225; exenta de violencia. La pel&#237;cula, por tanto, no es un documento transparente, sino un espacio de fricci&#243;n donde la performatividad del documental (seg&#250;n la conceptualiza Bruzzi) expone la artificialidad de toda representaci&#243;n y la inevitable mediaci&#243;n del cineasta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En segundo t&#233;rmino, la cinta utiliza esta fricci&#243;n para desestabilizar activamente el mito de la homogeneidad japonesa. El documental se convierte en un campo de batalla dial&#243;gico, en el sentido bakhtiniano, donde la multiplicidad de voces y miradas (incluida la c&#225;mara invertida de Yokozuka) confronta la narrativa hegem&#243;nica de un Jap&#243;n &#233;tnica y corporalmente uniforme. Los cuerpos se reconocen como agentes pol&#237;ticos visibles. La secuencia final de Yokota desnudo en la carretera es el punto m&#225;s alto de su estrategia documental: un acto extremo de visibilidad que clama contra la opresi&#243;n de un sistema que quiere cuerpos normalizados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, la obra de Hara debe entenderse como una extensi&#243;n del activismo del grupo &lt;i&gt;Aoi shiba no kai&lt;/i&gt;, pero tambi&#233;n como un testimonio de sus contradicciones internas. La pel&#237;cula no resuelve las tensiones que presenta (entre agencia y explotaci&#243;n, entre lo p&#250;blico y lo privado, entre el activismo colectivo y la mirada individual del autor), sino que las hace productivas. &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; perdura no como una respuesta, sino como una pregunta inc&#243;moda y necesaria sobre los l&#237;mites de la representaci&#243;n, la &#233;tica del documental y la persistente lucha por definir la identidad en una sociedad que hist&#243;ricamente ha privilegiado la homogeneidad sobre la diversidad. Su legado reside precisamente en su capacidad para incomodar, interrogar y, en &#250;ltima instancia, ampliar los confines de lo decible y lo visible en el Jap&#243;n contempor&#225;neo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
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Nihonjinron&lt;/i&gt;. Trans Pacific Press.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Oguma, E. (2002). &lt;i&gt;A genealogy of 'Japanese' self-images&lt;/i&gt;. Trans Pacific Press.&lt;/p&gt;
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&lt;p&gt;Stam, R. (1989). &lt;i&gt;Subversive pleasures: Bakhtin, cultural criticism, and film&lt;/i&gt;. The Johns Hopkins University Press.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Filmograf&#237;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hara, K. (1972). &lt;i&gt;Sayonara CP&lt;/i&gt; [Pel&#237;cula]. Shisso Production.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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