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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Successfully ominous vacation</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Successfully-ominous-vacation</link>
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		<dc:date>2024-10-25T22:25:46Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mar&#237;a Agustina Brandi</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The aim of this work is to address the notion of the infantile ominous following the formulations that Sigmund Freud made in 1919, and will try to locate how this concept can be exemplified in the series by director Mike White, The White Lotus. Firstly, the notion of &#8220;series-form&#8221; developed by G&#233;rard Wajcman will be located in order to given rise to the function of series in the contemporary world, unlike cinema, and some of the author's contributions in this regard will be located. On the other hand, some scenes from the series will be examined that question the notions of success and failure as they are conceived in current civilization and other scenes that can be articulated with what Jacques Lacan named in 1967 as &#8220;the generalized child&#8221; and its correlate. with segregation processes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Keywords:&lt;/strong&gt; series-form | ominous | generalized child | enjoyment | success | failure&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-13-No-3-" rel="directory"&gt;Volumen 13 | N&#186; 3&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Maestr&#237;a en Teor&#237;a Psicoanal&#237;tica Lacaniana, Universidad Nacional de C&#243;rdoba&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Vacaciones-exitosamente-ominosas' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Vacaciones exitosamente ominosas&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>Vacaciones exitosamente ominosas</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Vacaciones-exitosamente-ominosas</link>
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		<dc:date>2024-10-25T22:19:32Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mar&#237;a Agustina Brandi</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El presente trabajo tiene como objetivo abordar la noci&#243;n de lo ominoso infantil a ra&#237;z de las formulaciones que Sigmund Freud realiz&#243; en 1919, e intentar&#225; ubicar de qu&#233; manera se puede ejemplificar este concepto en la serie del director Mike White, &lt;i&gt;The White Lotus.&lt;/i&gt; En primer lugar se ubicar&#225; la noci&#243;n de &#8220;forma-serie&#8221; desarrollada por G&#233;rard Wajcman a los fines de dar lugar a la funci&#243;n de las series en el mundo contempor&#225;neo, a diferencia del cine, y se localizar&#225;n algunos aportes del autor al respecto. Por otra parte, se examinar&#225;n algunas escenas de la serie que interpelan las nociones de &#233;xito y fracaso tal como se conciben en la civilizaci&#243;n actual y otras escenas factibles de articular con aquello que Jacques Lacan nombra en 1967 como &#8220;el ni&#241;o generalizado&#8221; y su correlato con los procesos de segregaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras Clave:&lt;/strong&gt; forma-serie | ominoso | ni&#241;o generalizado | goce | &#233;xito | fracaso&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Successfully-ominous-vacation' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-13-Nro-3-" rel="directory"&gt;Volumen 13 | Nro 3 | Noviembre 2023&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Maestr&#237;a en Teor&#237;a Psicoanal&#237;tica Lacaniana, Universidad Nacional de C&#243;rdoba&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Lo que las series pueden delatar&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando Freud desarrolla &lt;i&gt;El malestar en la cultura&lt;/i&gt; (1930 [1992]), advierte que se resiste a realizar una cr&#237;tica de la situaci&#243;n cultural norteamericana de aquel entonces, pero esboza (en el quinto cap&#237;tulo) que mientras en Europa se sosten&#237;a con facilidad la identificaci&#243;n vertical al l&#237;der, en Estados Unidos primaba la identificaci&#243;n horizontal entre los miembros de la sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sienta as&#237; las bases de lo que d&#233;cadas m&#225;s tarde Jacques-Alain Miller retomar&#225; para formalizar el sintagma que dar&#225; nombre al seminario que dict&#243; en (1996-1997 [2006]). Miller localiza en ese texto de la obra freudiana &#8220;el presentimiento del Otro que no existe&#8221; (p.17).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Uno de los primeros aspectos al dar apertura a dicho seminario, es una elucidaci&#243;n bien conocida para el psicoan&#225;lisis, relativa a su &#233;poca, a su contexto y a la imposibilidad de abstraerse de &#233;l. En esta ocasi&#243;n, Miller plantea algo m&#225;s puntual y es que las referencias de lo que se abordar&#225; se encontrar&#225;n en los fen&#243;menos de la civilizaci&#243;n norteamericana, y es contundente: &#8220;los s&#237;ntomas de la civilizaci&#243;n deben primero descifrarse en los Estados Unidos&#8221; (op. cit.).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este punto nos interesa la articulaci&#243;n que encontramos en los desarrollos de G&#233;rard Wajcman en &lt;i&gt;Las series, el mundo, las crisis, las mujeres&lt;/i&gt; (2019) respecto al lugar del cine y de las series en la cultura de norteam&#233;rica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El desarrollo de Wajcman es que la serie no es simplemente un g&#233;nero, es una forma, dir&#225; &#8220;forma-serie&#8221; (p.12), un lenguaje del mundo, de lo que funciona o contrariamente, de lo que no funciona en nuestro mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De alguna manera realiza una contraposici&#243;n entre el cine y la serie, ubicando que Estados Unidos de Norteam&#233;rica naci&#243; en el cine, pues all&#237; se construyeron sus mitos fundadores, de hecho, su cultura misma es un mito proyectado sobre la pantalla del cine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El cine fue la f&#225;brica de Norteam&#233;rica, de una Norteam&#233;rica que entraba en la historia al mismo tiempo y en el mismo movimiento en que se fabricaba en la pantalla grande. Es decir, entraba a la historia en y con el cine. As&#237; fue como el s&#233;ptimo arte tuvo su ingreso en la cultura. Naci&#243; en los albores del siglo XX, creci&#243; en Europa, despu&#233;s emigr&#243; a Norteam&#233;rica y fue novedoso durante todo el siglo XX. En &#233;l se daba el brote constante de la invenci&#243;n y la energ&#237;a inagotable de la infancia (Wajcman, 2019, p. 15).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero la pregunta que adviene es si la cultura norteamericana se sigue mirando all&#237;. Es en ese punto en el que Wajcman plantea el cine en contraposici&#243;n a la serie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La naturaleza de la serie no dispone a fabricar mitos, m&#225;s bien es reacia u hostil a realizarlo y est&#225; m&#225;s emparentada con un taller de desmontaje. Y si bien hay series que miran la historia, no se trata tanto de que la cuentan, sino de que all&#237; se originan o muestran las fallas, las heridas. Para Wajcman esto no vale para todas, sino para las series esenciales.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cabe aclarar que el autor no diferencia cuales son las series &#8220;esenciales&#8221; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;The White Lotus, una &#8220;forma-serie&#8221; esencial&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si las series no producen mitos, sino que los deconstruyen, los retocan; si son la forma de &#8220;una historia en v&#237;as de estallar&#8221;, tal como es la tesis que sostiene G&#233;rard Wajcman, &#191;qu&#233; viene a conmover una serie ambientada en una cadena de hoteles &lt;i&gt;all inclusive&lt;/i&gt;, que promete las vacaciones de ensue&#241;o como lo es &lt;i&gt;The White Lotus&lt;/i&gt;? (HBO, 2021) &#191;Cu&#225;l es la falla, la fisura que esta serie da a ver?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue precisamente en el a&#241;o del confinamiento, y de las insoportables restricciones a nivel mundial, que se comenz&#243; a filmar &lt;i&gt;The White Lotus&lt;/i&gt;. Una serie l&#250;cida, plagada de divinos detalles que se tornan en pistas a leer. Por ejemplo, en ambas temporadas encontramos a los personajes leyendo a Sigmund Freud, Jacques Lacan, pero tambi&#233;n a Valeria Luiselli o Elena Ferrante, entre otros. Los libros se tornan en una met&#225;fora, un indicio sobre cada uno de los personajes.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1861 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/vacaciones.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/vacaciones.jpg?1754362464' width='500' height='281' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Actualmente la serie cuenta con dos temporadas, ha sido ganadora de premios tales como &lt;i&gt;Emmy, Hollywood Critics Association TV Awards, Globo de oro y Writers Guild of America Award&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si bien se centra en las historias y tramas singulares de quienes se hospedan, pero tambi&#233;n de quienes trabajan en la cadena del hotel, cada una de las temporadas gir&#243; en relaci&#243;n a un tema espec&#237;fico; por caso, la primera temporada lo hizo en torno al dinero y el &#233;xito, la segunda en relaci&#243;n al sexo y seg&#250;n transcendi&#243; en las noticias del &#250;ltimo tiempo, la tercera ser&#225; sobre religi&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dinero, &#233;xito y sexo son, en &lt;i&gt;The White Lotus&lt;/i&gt;, el anzuelo para dar a ver un reino sin rey, tal como lo es el mundo de hoy. As&#237;, cap&#237;tulo tras cap&#237;tulo, esta serie va siendo una &#8220;forma-serie esencial&#8221;, un ojo abierto al mundo o bien una m&#225;quina de abrir los ojos (Wajcman, 2019, p. 30); pero esto no es todo, en el mismo movimiento nos vuelve m&#225;s descifrable, m&#225;s legible, una porci&#243;n de este mundo. Es por ello que, en este sentido, Wajcman (as&#237; como lo ubica Jacques Lacan en Las Meninas de Vel&#225;zquez) propone considerar la forma-s&#233;rie, de manera plural, siendo &#233;sta s&#237;ntoma y efecto de nuestro tiempo, pero a la vez una mirada sobre &#233;l, sobre lo que no anda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Primera temporada. &#8220;Aqu&#237; vienen. Grandes sonrisas&#8221;. Esta es la indicaci&#243;n a los empleados del hotel: sonre&#237;r, pero hacerlo con ganas. Armond (Murray Bartlett), el gerente del hotel, luce un impoluto traje rosado. Le dice a Lani (Jolene Purdy), una de las empleadas que est&#225; transitando su primer d&#237;a de trabajo, que con los hu&#233;spedes no hay que divulgar cosas de s&#237; mismo, no hay que ser espec&#237;ficos sobre su persona e identidad. La consigna es desaparecer detr&#225;s de las m&#225;scaras de ayudantes amables y sustituibles, ofrecerles una experiencia satisfactoria, darles todo lo que quieran, aunque no sepan qu&#233; es lo que quieren.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La suposici&#243;n de Armond es que los hu&#233;spedes no saben lo que quieren, ni tampoco en qu&#233; d&#237;a viven, d&#243;nde est&#225;n, ni qui&#233;nes son, ni qu&#233; es lo que est&#225; pasando. Efectivamente algo de esto ocurre, pero lo que Armond desconoce es el alcance que tiene esto para s&#237; mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el mismo instante algo lo perturba, una mancha en el pecho de Lani. Los nuevos hu&#233;spedes se acercan, hay que tapar la mancha con una bandeja y sonre&#237;r. La mancha, ese peque&#241;o &#8220;divino detalle&#8221; que adem&#225;s nos remite a la iron&#237;a del nombre de la serie, discordante con el id&#237;lico hotel y las vacaciones de ensue&#241;o, da apertura a la historia. No ser&#225; tan sencillo ocultarse detr&#225;s de la m&#225;scara, tal como indica Armond, y &#233;l no estar&#225; ajeno a ser un sujeto de la &#233;poca que no sabe a d&#243;nde est&#225;, quienes lo rodean, ni qu&#233; sucede a su alrededor y mucho menos lo que desea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Poco a poco dan la bienvenida a los hu&#233;spedes. En primer lugar, la familia Mossbacher: una pareja, el hijo, la hija y una amiga de ella. Luego, una pareja de reci&#233;n casados, Shane y Rachel Patton. El mismo Armond les ofrece un daiquiri antes de tomar &#8220;decisiones vitales&#8221;, aunque parece demasiado tarde. Finalmente, Tanya McQuoid, personaje central tambi&#233;n de la segunda temporada; se presenta haciendo hincapi&#233; en la pronunciaci&#243;n de su apellido, aunque no sabe de qu&#233; origen es, ni le importa; solo necesita masajes y desesperadamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237; como en la presentaci&#243;n hay un bestiario, pero tambi&#233;n una mancha oscura que va ganando lugar en la pantalla, entre escena y escena, aparecen las met&#225;foras acu&#225;ticas, im&#225;genes de la inmensidad del mar que nos remiten a la soledad de los sujetos frente al propio goce y, por qu&#233; no, a la &#8220;liquidez&#8221; de nuestro mundo actual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La serie va dando pistas, signos escena tras escena y, de esta manera, gana lugar la idea de Wajcman respecto a la &#8220;forma-serie&#8221;; as&#237; como &#233;sta no es un g&#233;nero ni un formato, tampoco es un mero producto industrial, dejando al descubierto cierta hibridaci&#243;n de las formas. &lt;i&gt;The White Lotus&lt;/i&gt; se presenta como una comedia dram&#225;tica, una s&#225;tira social, que se va complejizando, pero tambi&#233;n oscureciendo (tal como la presentaci&#243;n de la serie anticipa) y no lo hace prescindiendo del recurso po&#233;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Donde el &#233;xito falla&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quinn, el hijo adolescente de la familia Mossbacher (Fred Hechinger) lleg&#243;, m&#225;s que al &lt;i&gt;all inclusive&lt;/i&gt;, al armario. Lugar de encierro en s&#237; mismo, en el que transcurre con celular en mano, videojuegos y diferentes tipos de auriculares. As&#237; los &lt;i&gt;gadgets&lt;/i&gt; se imponen como el &#250;nico elemento de conexi&#243;n. En ese lugar pasa sus primeras noches.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su padre en varias oportunidades lo insta a salir de all&#237;, dici&#233;ndole: &#8220;&#191;No es hermoso este lugar?&#8221; se&#241;alando las instalaciones del hotel. En otro momento lo invita a explorar, &#8220;present&#225;ndole&#8221; la naturaleza. Le insiste en realizar actividades que a &#233;l poco le importan, le da lecciones sobre virilidad, le propone hacer deportes como su abuelo paterno, de quien muy poco sabe, aunque el relato que le remarca lo ubica como a un macho alfa. Un mundo poco tentador, y que, por otra parte, no es tan distinto al del encierro que habita.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;B&#225;sicamente una familia exitosa, que todo lo tiene. Est&#225;n sanos y vivos, insisten a sus hijos en aprovechar cada momento, les dicen cu&#225;l frase de autoayuda: &#8220;cada d&#237;a puede ser uno nuevo&#8221;. La cuesti&#243;n es que Quinn no encuentra lugar y nadie parece advertirlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su hermana, en compa&#241;&#237;a de su amiga, lo hostiga a punto tal de expulsarlo de la habitaci&#243;n. Quinn entonces dormir&#225; en la playa. En su segunda noche all&#237;, una ola se lleva algunos de sus &lt;i&gt;gadgets&lt;/i&gt; y arruina otros. Momento de desesperaci&#243;n, pero tambi&#233;n es el punto donde algo acontece.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se empieza a poner de manifiesto, o al menos para Quinn, que ese pretendido &#233;xito que sus padres intentan imponer no es equivalente a estar a gusto con la propia vida. Durmiendo en esa playa, alejado de las exigencias de virilidad y las preguntas de su padre sobre si es homosexual y de las preocupaciones empresariales de su madre, comienza a dar lugar a nuevos encuentros, por fuera de la l&#243;gica familiar, en la que definitivamente no se encontraba a gusto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El psicoan&#225;lisis, un discurso que no es como los dem&#225;s, definitivamente advierte muy bien el movimiento de Quinn. Pues sabemos que los ideales de &#233;xito bien pueden implicar angustia y malestar para un sujeto, tal como nos muestran los distintos personajes de la serie. Sucede que en la posibilidad de un an&#225;lisis encontramos algo precioso en este punto y damos lugar al hecho de que &#8220;Uno peca, tropieza, cojea, pero eso es tambi&#233;n lo que para cada uno constituye su diferencia o - &#191;puedo emplear el t&#233;rmino?- su nobleza&#8221; (Miller, 2013, p. 52). Se trata entonces, para el psicoan&#225;lisis, de alojar esa respuesta singular, que no se encuentra en concordancia con los ideales de una familia o de una sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Dos puntuaciones sobre lo ominoso&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hasta aqu&#237; hemos dado algunas coordenadas sobre la serie, pero que quiz&#225;s poco tengan que ver con el tema de esta edici&#243;n del &lt;i&gt;Journal de &#201;tica &amp; Cine&lt;/i&gt;. Entonces la pregunta es &#191;a d&#243;nde reside, en &lt;i&gt;The White Lotus&lt;/i&gt;, lo ominoso infantil? &#191;A d&#243;nde podemos ubicar este concepto freudiano relativo a lo infantil, precisamente en una serie en la que por excelencia no hay ni&#241;os sino adultos exitosos?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para desentra&#241;ar esta indagaci&#243;n, primero debemos abordar algunos desarrollos que realiza Sigmund Freud sobre lo ominoso, y que enlazan esta noci&#243;n a un factor infantil, pero analicemos cu&#225;les son sus implicancias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud publica el texto en 1919, aunque lo viene desarrollando al menos seis a&#241;os antes. La importancia de tener presente estas fechas reside en advertir que el texto se publica a la altura del gran salto epist&#233;mico que localizamos en su obra, en el cual presenta la segunda t&#243;pica. Momento fundamental que est&#225; ligado a un cambio te&#243;rico, pero fundamentalmente a una manera diferente de abordar la cl&#237;nica. En este sentido, &lt;i&gt;Lo ominoso&lt;/i&gt; (1919 [1992]), se presenta como un texto bisagra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La primera puntuaci&#243;n sobre lo ominoso (&lt;i&gt;unheimlich&lt;/i&gt;), est&#225; relacionada con la investigaci&#243;n &#8220;ling&#252;&#237;stica&#8221; que Freud desarrolla. Lo ominoso es aquel significante que pertenece al orden de lo terror&#237;fico y suscita angustia y horror, pero que tambi&#233;n es utilizado en sentido contrario. Es definido por Freud como &#8220;aquella variedad de lo terror&#237;fico que se remonta a lo consabido de antiguo, a lo familiar desde hace largo tiempo&#8221; (Freud,1919 [1992], p.220).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud propone dar un paso m&#225;s y no quedarse en la ecuaci&#243;n &#8220;lo ominoso igual a lo no familiar&#8221; (op. cit.), planteando la pregunta sobre c&#243;mo es posible que lo familiar devenga ominoso y en qu&#233; condiciones lo hace. Para ello trabaja al ras de un diccionario de lengua alemana tratando de dilucidar la cuesti&#243;n. A su vez, en colaboraci&#243;n con Theodor Reik rastrea las denotaciones en lat&#237;n, griego, ingl&#233;s, franc&#233;s, espa&#241;ol, italiano, portugu&#233;s, &#225;rabe y hebreo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Toma nota de una observaci&#243;n de Schelling, quien indica una relaci&#243;n de lo &lt;i&gt;unheimlich&lt;/i&gt; con lo nuevo e imprevisto, enunciando que &#8220;&lt;i&gt;unheimlich&lt;/i&gt; es todo lo que estando destinado a permanecer en secreto, en lo oculto, ha salido a la luz&#8221; (p. 225). A ra&#237;z de estas consideraciones, concluye en que &lt;i&gt;heimlich&lt;/i&gt; es un significante que ha ido desarrollando su significado con ambivalencia hasta coincidir en su opuesto, &lt;i&gt;unheimlich&lt;/i&gt;. Por tanto, &lt;i&gt;unheimlich&lt;/i&gt; se torna de esta manera en una variedad de &lt;i&gt;heimlich&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En segundo lugar, articula la noci&#243;n con los cuentos literarios; pues se trata de artificios que por excelencia producen efectos ominosos, siendo E. T. A. Hoffmann un autor que realiza esta maniobra en repetidas ocasiones, es &#8220;el maestro inigualado de lo ominoso en la creaci&#243;n literaria&#8221; (p. 233).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El cuento en el que se apoya es &#8220;El hombre de la arena&#8221;. Lo reconduce a la angustia del complejo infantil de castraci&#243;n. Aborda, por un lado, la presencia del doble; por el otro, el permanente retorno de lo igual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cuanto a la presencia del doble, plantea que se trata de representaciones que tienen como fuente el narcisismo primario, pero que una vez superada la fase, la figura cambia de signo pasando a ser un anunciador de la muerte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El car&#225;cter de lo ominoso s&#243;lo puede estribar en que el doble es una formaci&#243;n oriunda de las &#233;pocas primordiales del alma ya superadas, que en aquel tiempo posey&#243; sin duda un sentido m&#225;s benigno. El doble ha devenido una figura terror&#237;fica del mismo modo como los dioses, tras la ruina de su religi&#243;n, se convierten en demonios. (p. 236)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y respecto al retorno de lo igual, discierne que es el factor de la repetici&#243;n no deliberada lo que vuelve ominoso a algo inofensivo, imponi&#233;ndose as&#237; la idea de lo fatal, precisamente cuando, de no ser por dicho factor, se podr&#237;a atribuir a ello la mera casualidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#243;lo de pasada puedo indicar aqu&#237; el modo en que lo ominoso del retorno de lo igual puede deducirse de la vida an&#237;mica infantil (...). En lo inconsciente an&#237;mico, en efecto, se discierne el imperio de una compulsi&#243;n de repetici&#243;n que probablemente depende, a su vez, de la naturaleza m&#225;s &#237;ntima de las pulsiones; tiene suficiente poder para doblegar al principio de placer, confiere car&#225;cter demon&#237;aco a ciertos aspectos de la vida an&#237;mica, se exterioriza todav&#237;a con mucha nitidez en las aspiraciones del ni&#241;o peque&#241;o y gobierna el psicoan&#225;lisis de los neur&#243;ticos en una parte de su decurso. Todas las elucidaciones anteriores nos hacen esperar que se sienta como ominoso justamente aquello capaz de recordar a esa compulsi&#243;n interior de repetici&#243;n. (p. 238)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud concluye entonces, que lo ominoso no es algo nuevo ni ajeno, sino aquello familiar en la vida an&#237;mica y que por obra de la represi&#243;n ha estado destinado a permanecer oculto, pero no obstante sale a la luz.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Unas vacaciones inolvidablemente ominosas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gracias a las consideraciones freudianas, retomamos la pregunta sobre a d&#243;nde ubicamos lo ominoso infantil en &lt;i&gt;The White Lotus&lt;/i&gt;, y seguramente podr&#237;amos localizar algo de ello en cada personaje.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin dudas, Mark Mossbacher, aquel padre de familia que insiste en repetidas ocasiones en interrogar a su hijo sobre si es homosexual, o sobre si le es dif&#237;cil &#8220;ser hombre&#8221; en una &#233;poca como la nuestra, es uno de los personajes que transmite esa sensaci&#243;n de lo terror&#237;fico familiar cuando escucha que su propio padre, (el macho alfa, a quien la construcci&#243;n ficcional indicaba que hab&#237;a muerto por c&#225;ncer), era un homosexual, que falleci&#243; por SIDA.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le manifiesta a su hijo la desaz&#243;n de querer ser un padre respetable en la comunidad, pero dice &#8220;solo somos monos (...) cre&#237; que conoc&#237;a a mi padre, pero solo conoc&#237;a lo que me dej&#243; ver. Escondi&#243; el mono y eso me arruin&#243;&#8221;. Su hijo, ese joven al que poco escucha, le interpreta &#8220;&#191;crees que fue eso?, dejando en evidencia de que en realidad se trata de su posici&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la serie, ese momento de descubrimiento se vuelve un instrumento, tal como el que ubicaba Freud en la literatura, capaz de producir el efecto ominoso en el espectador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, no podemos dejar de preguntarnos si no hay un punto de equ&#237;voco en el t&#237;tulo de esta edici&#243;n del &lt;i&gt;Journal de &#201;tica &amp; Cine&lt;/i&gt;, &#8220;Lo ominoso infantil&#8221;. Es que si bien la definici&#243;n misma de lo ominoso en la obra freudiana hace referencia a un factor infantil (por lo cual, gracias a la represi&#243;n, lo familiar que debe permanecer oculto sale a la luz), resuena el hecho de que la serie trata de ese mundo de adultos vacacionando o trabajando en el hotel de lujo, pero que se mantienen (en su mayor&#237;a) en esa posici&#243;n infantilizada que da a ver aquel adolescente, Quinn Mossbacher.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otra parte, resulta que no es lo mismo hablar de la infancia que de lo infantil. &#8220;Dicho de una persona que no est&#225; en la infancia: Que semeja a un ni&#241;o por su ingenuidad o inmadurez&#8221; (RAE, 2023).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido situamos, en &lt;i&gt;The White Lotus&lt;/i&gt;, una forma-serie que nos da a ver la manera en que viene funcionando (o no) nuestro mundo contempor&#225;neo. All&#237; donde el imperativo al &#233;xito parece ser un lugar de llegada para la vida adulta, no vemos m&#225;s que un desierto para sujetos que se encuentran en la posici&#243;n del ni&#241;o generalizado, as&#237; como lo anunciaba Jacques Lacan en 1967 en &lt;i&gt;Alocuci&#243;n sobre las psicosis del ni&#241;o&lt;/i&gt;. Una posici&#243;n en la que poco se quiere saber de s&#237;, aunque el malestar no pare de pasar factura y sea directamente proporcional al aclamado &#233;xito social, laboral o econ&#243;mico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, Mark no para de instar a su hijo a que alcance algo de esto, como si fuese una meta, a pesar de experimentar cada d&#237;a algo de su propio malestar. Las preguntas de su hijo podr&#237;an interpelarlo; a&#250;n as&#237;, Mark, no logra consentir a que algo lo conmueva en su posici&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para concluir este recorrido, aunque sin cerrar a la posibilidad de que &lt;i&gt;The White Lotus&lt;/i&gt; contin&#250;e d&#225;ndonos a ver algo sobre nuestro mundo, retomamos el pasaje en el que Lacan habla del ni&#241;o generalizado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No es casual que lo haga en una alocuci&#243;n en la que comienza interpelando el ideal que se mantiene hasta nuestros d&#237;as, el de la libertad. Un ideal que en las sociedades se termina acercando a los oscuros procesos de segregaci&#243;n. Con actualidad escalofriante, advierte un adagio del liberalismo &#8220;tu cuerpo es tuyo (...) la cuesti&#243;n de saber si por ignorar c&#243;mo ese cuerpo es considerado por el sujeto de la ciencia, se tendr&#225; el derecho de dividirlo para el intercambio&#8221; (Lacan, 1967 [2012], p. 389).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Acto seguido se pregunta:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&#191;Extraeremos la consecuencia de un t&#233;rmino como el del ni&#241;o generalizado? (...) &#8220;Termino por creer, vea usted, en la declinaci&#243;n de mi vida, que no hay personas mayores&#8221;. He ah&#237; lo que signa la entrada de todo un mundo en la v&#237;a de la segregaci&#243;n. (op. cit.)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Definitivamente, con el discurso psicoanal&#237;tico, las series no est&#225;n solas para mirar nuestro mundo e interpelarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1919 [1992]). Lo ominoso. En &lt;i&gt;Obras completas, Tomo XVII&lt;/i&gt;. Buenos Aires, Amorrortu.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Freud, S. (1930 [1992]). El malestar en la cultura. En &lt;i&gt;Obras completas, Tomo XXI&lt;/i&gt;. Buenos Aires, Amorrortu.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J. (1967 [2012]). Alocuci&#243;n sobre las psicosis del ni&#241;o. En &lt;i&gt;Otros escritos&lt;/i&gt;. Buenos Aires, Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J.-A., (1996-1997 [2006]). &lt;i&gt;El Otro que no existe y sus comit&#233;s de &#233;tica&lt;/i&gt;. Buenos Aires, Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J.-A., (2004-2005 [2013]). &lt;i&gt;Piezas sueltas&lt;/i&gt;. Buenos Aires, Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;RAE, (2023), Diccionario de la Real Academia Espa&#241;ola. Disponible en: &lt;a href=&#034;https://www.rae.es/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.rae.es/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Wajcman, G. (2019). &lt;i&gt;Las series, el mundo, las crisis, las mujeres&lt;/i&gt;. Buenos Aires, UNSAM Edita.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;White, M. (productor). (2021). &lt;i&gt;The White Lotus&lt;/i&gt; [serie de televisi&#243;n]. Estados Unidos: HBO.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cabe aclarar que el autor no diferencia cuales son las series &#8220;esenciales&#8221; de las que no lo son, pero el lector puede aproximarse por contraposici&#243;n al desarrollo que realiza Wajcman. Es decir, si la &#8220;forma-serie esencial&#8221; es la que da a ver las fallas, fisuras o lo que no funciona en el mundo, las &#8220;no esenciales&#8221; no cumplir&#237;an con esa funci&#243;n. Tambi&#233;n hay que advertir que en &lt;i&gt;Las series, el mundo, las crisis, las mujeres&lt;/i&gt; (Wajcman, 2019), el acento no est&#225; puesto en marcar dicha diferencia, sino m&#225;s bien en dar valor a una producci&#243;n cultural relativamente nueva como son las series.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se les podr&#237;a adjudicar ser un mero producto comercial (e identificar al cine en contraposici&#243;n, o al menos a algunos desarrollos f&#237;lmicos, del lado del culto), pero el desarrollo de Wajcman recupera e introduce el valor de las mismas, ubicando que contienen un saber; son un instrumento que vuelve legible algo sobre nuestro tiempo. Incluso ejemplifica, a lo largo de todo el desarrollo, con las series m&#225;s vistas de los &#250;ltimos tiempos.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Cinco miradas sobre &#034;Argentina, 1985&#034;</title>
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		<dc:date>2022-11-14T21:26:21Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator> Juan Jorge Michel Fari&#241;a, Carolina C&#243;rdoba, Dora Seru&#233;, Leonardo Amarilla, Mar&#237;a Agustina Brandi</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Cinco miradas sobre &#8220;Argentina, 1985&#8221; &lt;br class='autobr' /&gt;
En 1979, el entonces dictador Jorge Rafael Videla pronunci&#243; una frase que defini&#243; a la sangrienta dictadura c&#237;vico militar: &#034;Le dir&#233; que frente al desaparecido en tanto &#233;ste como tal, es una inc&#243;gnita, mientras sea desaparecido no puede tener tratamiento especial, porque no tiene entidad. No est&#225; muerto ni vivo... Est&#225; desaparecido&#8221;. &lt;br class='autobr' /&gt;
El film &#034;Argentina, 1985&#034; fue recibido con enorme expectativa por parte de la cr&#237;tica y el p&#250;blico. &lt;br class='autobr' /&gt;
A partir de esta (&#8230;)&lt;/p&gt;


-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-12-Nro-3-" rel="directory"&gt;Volumen 12 | Nro 3 | Noviembre 2022&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Cinco miradas sobre &#8220;Argentina, 1985&#8221;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 1979, el entonces dictador Jorge Rafael Videla pronunci&#243; una frase que defini&#243; a la sangrienta dictadura c&#237;vico militar: &#034;Le dir&#233; que frente al desaparecido en tanto &#233;ste como tal, es una inc&#243;gnita, mientras sea desaparecido no puede tener tratamiento especial, porque no tiene entidad. No est&#225; muerto ni vivo... Est&#225; desaparecido&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El film &#034;Argentina, 1985&#034; fue recibido con enorme expectativa por parte de la cr&#237;tica y el p&#250;blico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de esta pel&#237;cula, a 37 a&#241;os del juicio realizado a las juntas militares,&lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;qu&#233; lugar considera que tiene este acto in&#233;dito en historia de nuestro pa&#237;s?&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1549 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/ogkq5kkrwrbt5k4g6uy3ucq5ju.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/ogkq5kkrwrbt5k4g6uy3ucq5ju.jpg?1754362448' width='500' height='327' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Richard Wagner con Ricardo Dar&#237;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por &lt;strong&gt; &lt;i&gt;Juan Jorge Michel Fari&#241;a&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; (Prof. Psicolog&#237;a, &#201;tica y Derechos Humanos, UBA)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El fiscal Julio C&#233;sar Strassera, adem&#225;s de un destacado jurista, era un gran amante de la &#243;pera y asiduo asistente a las funciones del teatro Col&#243;n. La recreaci&#243;n que hace Ricardo Dar&#237;n de su figura en el film &#8220;Argentina, 1985&#8221;, expresa de manera cabal esta pasi&#243;n por la l&#237;rica. En distintos pasajes de la pel&#237;cula lo vemos escuchando arias de &#243;pera. Son momentos dieg&#233;ticos, es decir, en los que la audici&#243;n musical forma parte del argumento, pero cuyas arias se elevan m&#225;s all&#225; de la trama, ofreciendo un conmovedor subtexto sobre el personaje. Y, por cierto, acerca de las ominosas circunstancias con las que Strassera debi&#243; lidiar durante ese hist&#243;rico juicio. &#191;Cu&#225;les son esos pasajes de &#243;pera que escuchamos a lo largo del film? Se trata de Tannh&#228;user, de Richard Wagner, inspirada en leyendas germ&#225;nicas sobre las almas que transitan este mundo y el del m&#225;s all&#225;, entre el mundo material y el espiritual&#8230; entre el mundo y el inframundo. &#191;Qu&#233; es un desaparecido, sino un alma atormentada entre dos mundos? As&#237;, el film &#8220;Argentina, 1985&#8221; nos sorprende ofreci&#233;ndonos una puesta en abismo, concepto que refiere a una obra al interior de otra, cuando la segunda establece un di&#225;logo con la primera y arroja una nueva luz sobre ella. Una pel&#237;cula dentro de una pel&#237;cula, una obra de teatro dentro de otra &#8211;como la c&#233;lebre play scene de los comediantes en Hamlet, que termina delatando al asesino del Rey&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Respecto de la escena dentro de la escena, ver el comentario de Juan Carlos (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. En la pel&#237;cula de Santiago Mitre, las arias de &#243;pera introducen el pathos situacional, desdoblando la escena. Los desgarradores testimonios del juicio evocan as&#237; a quienes ya no est&#225;n en este mundo&#8230; pero que, ante la ausencia de cuerpos y sepulturas, tampoco pueden ser duelados y despedidos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Compartimos este minuto y medio de tributo al film &#8220;Argentina, 1985&#8221;: el tr&#225;iler original de la pel&#237;cula, intervenido conceptualmente con pinceladas anal&#237;ticas y con el fondo del coro de los peregrinos de Tannh&#228;user, en una puesta en abismo cinematogr&#225;fico-musical:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href=&#034;https://drive.google.com/file/d/1s4QsWaa5sRzdnxSUw-IWr4Kd5CxSMlgB/view&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://drive.google.com/file/d/1s4QsWaa5sRzdnxSUw-IWr4Kd5CxSMlgB/view&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;ARGENTINA 1985: aparece.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por &lt;strong&gt; &lt;i&gt;Carolina C&#243;rdoba&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; (Miembro de la Escuela de Orientaci&#243;n Lacaniana (EOL)-Secci&#243;n C&#243;rdoba y de la Asociaci&#243;n Mundial de Psicoan&#225;lisis (AMP)).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Argentina, 1985&#8221; aparece en una coyuntura en donde a partir del proceso pol&#237;tico de agotamiento y erosi&#243;n de los l&#237;mites de las democracias, el s&#237;ntoma del negacionismo, muy lejos de su descr&#233;dito, va cobrando cada vez m&#225;s, un nefasto vigor, ostent&#225;ndose m&#225;s expl&#237;cito y obsceno. Esta pel&#237;cula por su arte aparece en un &lt;i&gt;kairos &lt;/i&gt; que instala una interpelaci&#243;n de lo antes mencionado. Narra un acontecimiento trascendental de manera amena y as&#237;, logra llegar a un p&#250;blico amplio. Contando un hecho fundamental para la historia de la democracia en la Argentina: el proceso del juicio de las juntas ocurrido luego de la &#250;ltima dictadura c&#237;vica y militar. Centr&#225;ndose en el trabajo del fiscal Julio Strassera y el adjunto Luis Moreno Ocampo, quienes tuvieron la tarea de investigar y enjuiciar a los principales culpables de los oscuros hechos sucedidos en la d&#233;cada del 70. El film dirigido por Santiago Mitre, basado en sucesos reales, cuenta desde el momento en que eligieron al fiscal para encargarse del juicio, hasta la resoluci&#243;n. No tiene como objetivo principal revelar datos e informaci&#243;n crucial sobre el proceso judicial y la &#233;poca. No es un documental con fines period&#237;sticos. De principio a fin, el planteo de la pel&#237;cula retrata una &#233;poca muy dura para Argentina, en la que hac&#237;a solo unos a&#241;os hab&#237;a vuelto la democracia, pero el terror y la incertidumbre segu&#237;an estando presentes entre los ciudadanos. El humor como recurso hace que el relato sea llevadero. Y as&#237; como, lo cort&#233;s no quita lo valiente, lo naif no esconde la potencia del horror de lo que se revela. El rock nacional como banda sonora ti&#241;e las escenas y junto a la ambientaci&#243;n, logran una atmosfera entra&#241;able para localizar la coloratura del clima y el tinte de esa &#233;poca. Lo simple es en realidad m&#225;s complejo: visibilizar un momento imprescindible en la historia de nuestro pa&#237;s y reivindicar lo que fue un juicio que cambi&#243; nuestro rumbo. Entonces dar relieve a un acto que devino acontecimiento v&#237;a el recuerdo y la lectura de la elaboraci&#243;n del alegato, con el objetivo de que eso atraviese la pantalla, se conmocionen los cuerpos, el prop&#243;sito es que se perturben las defensas, para que negar eso no ocurra as&#237;, nunca m&#225;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este es su deseo y en tanto el deseo es su interpretaci&#243;n, est&#225; en filigrana en la narrativa durante toda la pel&#237;cula. Los protagonistas buscan interpelar a una clase que nada quiere saber de lo sucedido en los &#250;ltimos a&#241;os. Este sector social en torno a la matriz de &lt;i&gt;Das ding&lt;/i&gt;, la cosa n&#250;cleo del horror, est&#225; literalmente representado, por la madre de Moreno Ocampo. De esta manera, se muestra al fiscal adjunto paseando por distintos medios de comunicaci&#243;n, buscando llegar a la mayor&#237;a de la poblaci&#243;n argentina. En el transcurso de la pel&#237;cula tiene tambi&#233;n mucha relevancia el equipo de j&#243;venes que fue fundamental junto a la CONADEP, lamentablemente pocas veces mencionada en el film, en la investigaci&#243;n del plan sistem&#225;tico de desaparici&#243;n de personas. Para el psicoan&#225;lisis el inconsciente es pol&#237;tico y el s&#237;ntoma social. y tambi&#233;n como el cine es una pr&#225;ctica de experiencia, que participa en la apuesta a la transformaci&#243;n de los sentidos en el imaginario colectivo de las servidumbres voluntarias. En definitiva, la pel&#237;cula habita un borde de semblante como un producto atractivo, con buenas actuaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una pregunta es ineludible: ya que por fortuna &#8220;la cinefilia no es patri&#243;tica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Koza, R. (2013). Del Pr&#243;logo de Abbas Kiarostami de Jonathan Rosembaum y (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, aunque el n&#250;mero de espectadores en este pa&#237;s sea masivo, &#191;logra esta pel&#237;cula argentina el objetivo de interpelar a los sujetos? Es muy pronto a&#250;n, para relevar estas consecuencias.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1548 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/whatsapp_image_2022-10-20_at_21.09.54.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/whatsapp_image_2022-10-20_at_21.09.54.jpg?1754362466' width='500' height='451' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La vida, en tanto testimonio&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por &lt;strong&gt; &lt;i&gt;Mar&#237;a Agustina Brandi &lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; (Secretar&#237;a de Ciencia y T&#233;cnica. Universidad Nacional de C&#243;rdoba.)&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;El a&#241;o se abri&#243; como el juicio. La megacausa: enorme, infinita. Tiene &#8212;claro&#8212; acusados, tiene v&#237;ctimas, abogados, jueces&#8230; testigos. Me cruzo con el mandato: sobrevivir para contarlo. Inapelable. &lt;br class='autobr' /&gt;
Entonces la vida vale en tanto ese relato se produzca.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ana Iliovich&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El Juicio a las Juntas estuvo marcado por las complejidades de su contexto. No podemos dejar de considerar que, posteriormente a la sentencia, se promulgaron las leyes del indulto y les sucedieron una serie de decretos presidenciales, que aunque luego fueron declarados inconstitucionales, indultaron a civiles y militares que ejercieron el terrorismo de estado. Aun as&#237;, y a pesar del congelamiento de la posibilidad penal, hay consecuencias indelebles de este juicio. Fij&#243; un borde, una marca en un tiempo de transici&#243;n, un antes y un despu&#233;s &#191;en qu&#233; aspectos?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me interesa aislar dos que &#034;Argentina, 1985&#034; (Mitre, 2022) recupera especialmente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por un lado, las consecuencias en los lazos sociales de que este juicio se llevara a cabo; desde que Freud teoriz&#243; sobre las pulsiones de muerte en la civilizaci&#243;n, sabemos que hay efectos cuando una cultura no da tratamiento contra las mismas. Aqu&#237; tenemos el caso de un estado que juzga la dictadura de su pa&#237;s; con caracter&#237;sticas in&#233;ditas: no se convocan tribunales especiales, sino que se acude a los tribunales ordinarios y se juzga con las leyes vigentes al momento de los hechos. Un juicio sin precedentes. Entonces &#191;c&#243;mo no considerar las consecuencias de que el estado se haga responsable? Fue un mensaje de fractura de la impunidad, un acto de legitimaci&#243;n social del conocimiento de lo que signific&#243; el terrorismo de Estado. A pesar de la estrategia dictatorial de infundir el terror y el silenciamiento, efectos que no se pueden dar por terminados, menos en 1985, con el Juicio ya no se pudo desviar la mirada. El segundo relieve es cuando la justicia (ese poder que puede ser el m&#225;s despiadado), en ocasiones, se humaniza: cuando la singularidad del relato tiene lugar y es reconocida como tal. El entramado judicial no agota el testimonio, es imposible, pero aun as&#237; hay consecuencias. En los juicios contra delitos de lesa humanidad que se dieron despu&#233;s del 2005 hubo un especial cuidado en este punto, pero el Juicio a las Juntas fue ese primer acto de justicia despu&#233;s de la dictadura en el que el testimonio tuvo lugar de manera legitimada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El film conmueve en ese punto, las palabras no alcanzan a nombrar el horror atravesado y el testimonio va m&#225;s all&#225; de lo que el ser que habla soporta en el enunciado, pero se propicia, y quiz&#225;s no lo sea para todos, un lugar para la apropiaci&#243;n de aquello que se testimonia, o al menos un punto de partida. As&#237; como lo dice el personaje Ruso en relaci&#243;n al Juicio, se abre un espacio, una rendija para hacer algo, y eso fue lo que miles hicieron desde entonces con sus testimonios: ni m&#225;s ni menos que volver a darle valor a la vida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Dignidad ante la muerte &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por&lt;strong&gt; &lt;i&gt; Dora Seru&#233; &lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; (Lic. en Psicolog&#237;a. Jefa de trabajos pr&#225;cticos de Psicoan&#225;lisis Freud, &#201;tica y Derechos Humanos, y Cine y subjetividad, Facultad de Psicolog&#237;a de la UBA).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay tres escenas especialmente enigm&#225;ticas y conmovedoras del film. Son las que narran la relaci&#243;n entre el personaje de Dar&#237;n y el que encarna ese gran actor que es Norman Briski. En la primera, Strassera visita al &#8220;ruso&#8221; y tienen una primera charla sobre el curso del juicio. En la segunda, contin&#250;a el di&#225;logo, pero con este hombre ya enfermo. Y en la tercera, que es la que nos interesa, el personaje de Briski agoniza en el hospital y Stassera lo visita para acompa&#241;arlo en el trance final.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se advierte siempre entre ellos un v&#237;nculo de mutua admiraci&#243;n, respeto, afecto, que trasunta a&#241;os de recorrido compartido. A pesar de su delicada salud, el &#8220;ruso&#8221; no pierde el sentido del humor, lo cual interpela la seriedad y formalidad del fiscal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El encuentro final en el hospital se produce en un momento culminante de la trama. Strassera espera el desenlace del juicio. Se ha abierto ese tiempo ag&#243;nico entre su alegato final y la sentencia. Mientras aguarda el destino de la deliberaci&#243;n de los jueces, suena el tel&#233;fono con una noticia pavorosa: su amigo ha sido trasladado de urgencia y el fin es inminente. Pero en la cama del hospital, el personaje de Briski no dramatiza la situaci&#243;n. Sigue calmo e incluso se permite una cuota de humor. Le pregunta si ya sali&#243; la sentencia, a lo que Julio Strassera le responde que no, que a&#250;n no est&#225;, que va a estar al d&#237;a siguiente, ante lo cual le dice &#8220;Dale, decime, total no se lo voy a decir a nadie&#8230;&#8221; Esta alusi&#243;n a su inminente muerte distiende la situaci&#243;n. Ambos r&#237;en, y advertimos una mirada tierna del fiscal, casi como si se transportara a otra escena. Entonces el amigo le va nombrando uno a uno los militares acusados y le pregunta &#191;perpetua para todos? Dar&#237;n, en la piel de Strassera, le responde: &#8220;perpetua para todos&#8221;. El amigo esboza una sonrisa feliz, apacible, leve pero firme, y de absoluta admiraci&#243;n por el logro conquistado. &lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Qu&#233; podemos leer en esta escena? Que nuestro fiscal decide regalarle a su amigo la ficci&#243;n que estaba esperando escuchar antes de partir. Accede a brindarle a su compa&#241;ero de ruta la condici&#243;n que pide para una muerte emocionalmente digna. Poder despedirse en la paz de la tarea cumplida y la convicci&#243;n de justicia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El movimiento es interesante: Strassera no ten&#237;a las condenas, pero frente al binarismo de mentir o decir la verdad, decide suplementar la escena. Obsequiarle lo que su amigo, ante la inminencia del fin, hab&#237;a elegido querer escuchar. No la verdad &#8211;que finalmente no existe como tal&#8211; sino una ficci&#243;n que la haga veros&#237;mil.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con esa ficci&#243;n el propio Strassera se inventa a s&#237; mismo en el anhelo de justicia. Recibe del Otro su propio mensaje en forma invertida y se prepara para el abismo y la incertidumbre. El sujeto es esa vacilaci&#243;n, ese anhelo, esa agon&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Nacido en democracia&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por &lt;strong&gt; &lt;i&gt;Leonardo Amarilla&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt; (Lic. En ciencias pol&#237;ticas. Subsecretario de Planificaci&#243;n del Ministerio del Agro y la Producci&#243;n de Misiones).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Existen hechos en la historia de los pueblos donde la trascendencia es dif&#237;cil de asimilar, el juicio a las juntas militares en Argentina es uno de esos casos. Donde un proceso judicial logr&#243; arrojar tantas definiciones hist&#243;ricas que no se limitan en garant&#237;as constitucionales, el estado de derecho o en la pena final. El resultado es mucho m&#225;s interesante porque queda tatuado en la historia, y a su vez existe un reconocimiento (se reafirma por v&#237;a judicial) pero tambi&#233;n hay una reparaci&#243;n latente de una sociedad expectante sobre la veracidad o fragilidad de ese nuevo escenario democr&#225;tico. Hab&#237;a que reconfigurar las relaciones sociales por medio de la verdad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando Videla habla de los desaparecidos en 1979 como una &#8220;inc&#243;gnita&#8221; est&#225; afirmando que iban a permanecer en la clandestinidad todas las atrocidades que se cometieron durante la dictadura militar. Esto s&#243;lo es posible cuando se utiliza el terror como m&#233;todo de paralizaci&#243;n masiva. El silencio, la perplejidad y la resistencia son las consecuencias de la tortura, la persecuci&#243;n y el genocidio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el juicio a las juntas en 1985 se devel&#243; el secreto mejor guardado de los militares, el genocidio estuvo sistem&#225;ticamente coordinado por definiciones estrat&#233;gicas de los Jefes del Ej&#233;rcito de aquel momento, con el objetivo de aniquilar todo intento de subversi&#243;n e instaurar las bases de un orden econ&#243;mico neoliberal. El &#8220;Nunca M&#225;s&#8221; es la perpetuidad m&#225;s poderosa que puede racionalizar una sociedad, puesto que no se trata de una ideolog&#237;a pol&#237;tica, sino de un hecho contundente bajo el concepto de Memoria, Verdad y Justicia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La acusaci&#243;n de la fiscal&#237;a tiene tal magnitud que rompe los ecos del terror para liberar los pa&#241;uelos, pero tambi&#233;n sirvi&#243; para liberar el llanto y la desolaci&#243;n de la muerte. El desaparecido fue asesinado por orden y responsabilidad de la Dictadura Militar. El juicio a las juntas desbloque&#243; un nivel de deshumanizaci&#243;n al cual una sociedad jam&#225;s permitir&#225; volver.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1552 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/whatsapp_image_2022-11-10_at_11.38.20.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/whatsapp_image_2022-11-10_at_11.38.20.jpg?1754362466' width='500' height='750' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb2-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Respecto de la escena dentro de la escena, ver el comentario de Juan Carlos Mosca sobre este mismo film: &lt;a href=&#034;https://journal.eticaycine.org/Argentina-1985-el-juicio-a-las-juntas&#034; class=&#034;spip_url auto&#034; rel=&#034;nofollow&#034;&gt;https://journal.eticaycine.org/Argentina-1985-el-juicio-a-las-juntas&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Koza, R. (2013).&lt;i&gt; Del Pr&#243;logo de Abbas Kiarostami de Jonathan Rosembaum y Mehrnaz Saeed- Vafa.&lt;/i&gt; Los Rios C&#243;rdoba.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Five takes on &#034;Argentina, 1985&#034;</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Five-takes-on-Argentina-1985</link>
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		<dc:date>2022-11-11T18:40:48Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator> Juan Jorge Michel Fari&#241;a, Carolina C&#243;rdoba, Dora Seru&#233;, Leonardo Amarilla, Mar&#237;a Agustina Brandi</dc:creator>



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-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-12-No-3-" rel="directory"&gt;Volumen 12 | N&#176; 3&lt;/a&gt;


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		<title>Passions</title>
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		<dc:date>2018-05-12T00:18:14Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Lorena Beloso, Mar&#237;a Agustina Brandi, Mariana G&#243;mez</dc:creator>



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-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-4-No-1-" rel="directory"&gt;Volumen 04 | N&#186; 1&lt;/a&gt;


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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Extra N&#176;3: Cine y Psicoan&#225;lisis. Edici&#243;n Especial: 10 a&#241;os.</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Extra-No3-Cine-y-Psicoanalisis-Edicion-Especial-10-anos</link>
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		<dc:date>2018-04-23T00:20:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mar&#237;a Agustina Brandi</dc:creator>



		<description>&lt;div class='spip_document_388 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_right spip_document_right'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/tapa_libro_ccyp.jpg' width=&#034;195&#034; height=&#034;295&#034; alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Cine y Psicoan&#225;lisis. &lt;br class='autobr' /&gt;
Edici&#243;n Especial: 10 a&#241;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ciclo de Cine y Psicoan&#225;lisis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Universidad Nacional de C&#243;rdoba.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Coordinador del libro: Jorge Assef.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alci&#243;n Editora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;C&#243;rdoba, Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;ISBN:-978-978-646-512-0.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;287 p&#225;ginas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;51 autores.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-5-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 05 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Diez ediciones de un ciclo que surgi&#243; y se ha instalado en la Ciudad de C&#243;rdoba a partir del a&#241;o 2003 y que se plasman en este preciado libro: &lt;i&gt;Cine y Psicoan&#225;lisis. Edici&#243;n especial: 10 a&#241;os.&lt;/i&gt; Encontramos en &#233;l una variedad de trabajos de autores tanto locales como nacionales e internacionales, que toman a cada obra f&#237;lmica en su singularidad. Sus p&#225;ginas nos permiten captar, en cada cap&#237;tulo, lo que Mariana G&#243;mez dilucida como un partenerato sintom&#225;tico entre el Cine y el Psicoan&#225;lisis, aquel enlace del que algo puede ser dicho y puede pasar a la escritura. Este producto lo testimonia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La llegada de este libro nos otorga la posibilidad de redescubrir, gracias a la interpretaci&#243;n de cada autor y de la mano de memorables escenas cinematogr&#225;ficas, algo sobre las problem&#225;ticas y subjetividades propias de la &#233;poca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El amor, los lazos y las soledades contempor&#225;neas, as&#237; como tambi&#233;n las pasiones, los encuentros y esas rarezas e insensateces subjetivas son recuperados aqu&#237; por el arte visual para dar lugar a una interpretaci&#243;n, al igual que lo hace el psicoanalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El equipo del Ciclo de Cine y Psicoan&#225;lisis de la Universidad Nacional de C&#243;rdoba, coordinado por Jorge Assef, nos propone en esta producci&#243;n, tal como lo hizo a lo largo de cada encuentro de estas diez ediciones, estar atentos a lo que el cine puede ense&#241;ar al psicoan&#225;lisis, dejarnos alcanzar por ese saber que las pel&#237;culas nos revelan, en tanto sabemos que el psicoan&#225;lisis de la orientaci&#243;n lacaniana advierte que el artista nos desbroza el camino. En funci&#243;n de estas consideraciones, este libro tambi&#233;n nos demuestra lo que planteamos en n&#250;meros anteriores del Journal &#201;tica y Cine: que el an&#225;lisis de una obra f&#237;lmica puede constituir un m&#233;todo de trabajo que posibilita aprehender los fen&#243;menos de la subjetividad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una perla de este libro sobre Cine y Psicoan&#225;lisis es un plus dedicado a las series de TV. Tal como G&#233;rard Wajcman argumenta, y se retoma en ese apartado, las series televisivas constituyen un s&#237;ntoma de nuestra civilizaci&#243;n, e, incluso, algunas de estas series le dan forma al malestar actual. Investigar sobre ellas es una elecci&#243;n de abordar la cultura y sus nuevas formas de la psicopatolog&#237;a de la vida cotidiana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A lo largo de estas 287 p&#225;ginas, el lector tendr&#225; la posibilidad de volver a encontrar esos divinos detalles que el arte cinematogr&#225;fico escoge para interrogarnos y que estos autores (tanto psicoanalistas como los numerosos invitados de la ciencia y de la cultura) han recuperado para poder aislar aquello que el cine nos ense&#241;a sobre el goce de la &#233;poca.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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<item xml:lang="es">
		<title>Pasiones</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Pasiones</link>
		<guid isPermaLink="true">https://journal.eticaycine.org/Pasiones</guid>
		<dc:date>2018-04-17T00:54:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Lorena Beloso, Mar&#237;a Agustina Brandi, Mariana G&#243;mez</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Universidad Nacional de C&#243;rdoba &lt;br class='autobr' /&gt; Una vez m&#225;s el Journal &#201;tica &amp; Cine recoge el producto de trabajo del Ciclo de Cine y Psicoan&#225;lisis de la Universidad Nacional de C&#243;rdoba para volcarlo en un nuevo n&#250;mero. En esta oportunidad tomamos el contenido de su IX Edici&#243;n al cual su equipo llam&#243; &#8220;Pasiones&#8221;. En las reuniones preparatorias, el m&#233;todo habitual orient&#243; la tarea: considerar las producciones cinematogr&#225;ficas como manifestaciones art&#237;sticas que interpretan la subjetividad de una &#233;poca (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-4-Nro-1-" rel="directory"&gt;Volumen 04 | Nro 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Universidad Nacional de C&#243;rdoba&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Una vez m&#225;s el &lt;i&gt;Journal &#201;tica &amp; Cine&lt;/i&gt; recoge el producto de trabajo del Ciclo de Cine y Psicoan&#225;lisis de la Universidad Nacional de C&#243;rdoba para volcarlo en un nuevo n&#250;mero. En esta oportunidad tomamos el contenido de su IX Edici&#243;n al cual su equipo llam&#243; &#8220;Pasiones&#8221;. En las reuniones preparatorias, el m&#233;todo habitual orient&#243; la tarea: considerar las producciones cinematogr&#225;ficas como manifestaciones art&#237;sticas que interpretan la subjetividad de una &#233;poca y que, a la vez, generan interrogantes. Como en el trabajo anal&#237;tico, aqu&#237; tambi&#233;n, una simple palabra puede ser el motor que lleva a producir mucho m&#225;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando trabajamos con una obra f&#237;lmica, no nos interesa tanto el relato en s&#237;, sino lo que se construye m&#225;s all&#225; de la pantalla, es decir, c&#243;mo el director logra capturar algo de la subjetividad, que no podr&#237;a ser dicho si no a partir de bordear un vac&#237;o, como s&#243;lo es capaz de hacerlo el arte visual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido, no nos interesa tanto lo expl&#237;cito que pueda proponer un film, sino aquello que, sin ser dicho o mostrado, sin embargo, est&#225; presente. En definitiva, el modo en el que el director elige, crea una escena, a partir de una elecci&#243;n calculada, e interpreta un fen&#243;meno de la subjetividad. &lt;br class='autobr' /&gt;
Entendemos, como hemos dicho en otros trabajos, que el artista es capaz de interpretar all&#237; donde tambi&#233;n podr&#237;a hacerlo el psicoanalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237;, en &lt;i&gt;El secreto de sus ojos&lt;/i&gt; (Campanella, 2009), una de las pel&#237;culas trabajadas en el Ciclo, vemos c&#243;mo el director capta y transmite las caracter&#237;sticas de una &#233;poca terrible y dolorosa de la historia de nuestro pa&#237;s, aunque entremezcladas con un hecho policial. Campanella resalta las particularidades de una era de corrupci&#243;n, de favores pol&#237;ticos, de silencios, de exilio y de muerte.&lt;br class='autobr' /&gt;
La &lt;i&gt;Academy of Motion Picture Arts and Sciences&lt;/i&gt; la premi&#243; con el Oscar a Mejor Pel&#237;cula Extranjera, segunda estatuilla que recibe un film argentino en esta categor&#237;a, siendo la primera &lt;i&gt;La Historia Oficial&lt;/i&gt; (Puenzo, 1985). No es casual que ambos films bordeen, cada uno a su manera, el real de la dictadura en la Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quiz&#225; podemos pensar que hay algo de nuestro pasado siniestro que conmueve a Hollywood. &#191;Los psicoanalistas se conmueven? Por supuesto. No est&#225;n exentos de lo que el arte genera. Pero, al mismo tiempo, de eso intentan hacer una extracci&#243;n, intentan leer ese real que se cuela, abordando cada vez, obra por obra, cada pieza art&#237;stica en su singularidad. Y as&#237; como en la cl&#237;nica, aqu&#237; tambi&#233;n puede tomarse un fragmento, una frase, una escena. Algo que se desliza y se dice, a veces, sin querer que sea dicho. As&#237; es que un divino detalle llam&#243; nuestra atenci&#243;n. En la escena en la que Pablo Sandoval (Guillermo Francella) le transmite a Benjam&#237;n Esp&#243;sito (Ricardo Dar&#237;n) un camino posible para encontrar al asesino, podemos escuchar: &#8220;&#8230;el tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religi&#243;n, de Dios&#8230; pero hay una cosa que no puede cambiar Benjam&#237;n, no puede cambiar de pasi&#243;n&#8221;. El director elige mostrar la v&#237;a para encontrar al homicida, a pesar de las trabas institucionales y los obst&#225;culos impuestos, por algo propio del sujeto, algo que &#8220;no se puede cambiar&#8221;, algo que llama &#8220;pasi&#243;n&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Empujados por este recorte dedicamos este n&#250;mero del &lt;i&gt;Journal &#201;tica &amp; Cine&lt;/i&gt; a las pasiones. A las pasiones del ser, y de la manera en que Jacques Lacan las trabaj&#243;: el amor, el odio y la ignorancia. Pasiones estas que para el psicoan&#225;lisis se diferencian de las pasiones del alma, aquellas que responden a la idea cartesiana sobre los estados de humor, afectos que no guardan relaci&#243;n con el Otro. Las pasiones del ser, por el contrario, s&#237; se relacionan con el Otro y se desatan ante su presencia tomando, adem&#225;s, el cuerpo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los films que se trabajan en este n&#250;mero, uno por uno, nos muestran c&#243;mo estas pasiones nunca se presentan puras. De &lt;i&gt;Blue Valentine&lt;/i&gt; (Cianfrance, 2010) a &lt;i&gt;El gato en el tejado de zinc caliente&lt;/i&gt; (Brooks, 1958), pasando por &lt;i&gt;Aun no han visto nada&lt;/i&gt; (Resnais, 2013), podemos captar c&#243;mo amor y odio se entrelazan. En 1973, en el Seminario &lt;i&gt;A&#250;n&lt;/i&gt;, Lacan nos plante&#243; que el psicoan&#225;lisis aport&#243; un saber nuevo sobre una pasi&#243;n: hacia el final del seminario nos dice que &#8220;el m&#225;s grande amor acaba en odio&#8221; (Lacan, 1972-1973 [2007], p.176). Ambos se confunden y alternan. No hay una sin la otra. Es lo que Lacan llam&#243; &lt;i&gt;odioamoramiento&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos advertirlo, principalmente, tanto en &lt;i&gt;Blue Valentine&lt;/i&gt; como en &lt;i&gt;&#193;gora&lt;/i&gt; (Amen&#225;bar, 2009), incluso en este &#250;ltimo film no s&#243;lo lo vemos en el lazo entre un hombre y una mujer, sino que tambi&#233;n se puede precisar c&#243;mo el amor por la verdad se puede convertir en la puerta de entrada al odio, generando la ruptura de todo lazo social posible. El odio a la diferencia, es la pasi&#243;n que encontramos radiografiada en &lt;i&gt;Fresa y chocolate&lt;/i&gt; (Guti&#233;rrez Alea &amp; Tab&#237;o, 1993).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pasi&#243;n de la ignorancia no compete menos al psicoan&#225;lisis. Lacan la plantea como la pasi&#243;n del analista y nos dice que &#8220;el discurso anal&#237;tico se sostiene en la frontera sensible entre la verdad y el saber, pues entonces, levantar la bandera del no saber es un buen camino&#8221;. (Lacan 1971 [2012], p. 21). &#201;sta permite maniobrar sobre el &#8220;no querer saber nada de eso&#8221;, que determina el modo de un sujeto de transitar por el mundo, y que muchas veces produce sufrimiento subjetivo, sin que &#233;ste pueda responsabilizarse por ello.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta referencia es trabajada en el Journal en el ensayo dedicado a &lt;i&gt;Romeo + Juliet &lt;/i&gt; (Luhrmann, 1996), donde vislumbramos las consecuencias y padecimientos por los que atraviesa el enamorado Romeo al aferrarse a la fatalidad del destino. Este personaje se nombra como juguete de la fortuna y es dicha posici&#243;n la que lo conduce por los caminos de la tragedia, desde el inicio al final del film, sin preguntarse en qu&#233; punto se encuentra implicado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido encontramos c&#243;mo dialogan los films &lt;i&gt;Romeo + Juliet&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;&#193;gora&lt;/i&gt;. Ambos nos dan el puntapi&#233; para diferenciar la ignorancia como respuesta neur&#243;tica o como resistencia, de la ignorancia como pasi&#243;n del ser. Ambas pel&#237;culas dejan latente la pregunta: &#191;qu&#233; hubiese sucedido en la vida de estos personajes, de ser atravesados por el discurso psicoanal&#237;tico? Quiz&#225;s no podamos dar respuestas certeras, pero lo que s&#237; podemos decir es que un analista al alojar a un sujeto, otorga la posibilidad de un encuentro, que no es ni m&#225;s ni menos que el encuentro con el vac&#237;o propio, volvi&#233;ndolo, de este modo, operativo. Es por el discurso psicoanal&#237;tico que advertimos que es la pasi&#243;n de la ignorancia la que otorga las v&#237;as para preguntarnos por el propio ser y as&#237; escapar a las fatalidades del destino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J., (1971[2012]) &lt;i&gt;Hablo a las paredes&lt;/i&gt;. Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan, J., (1972-1973 [2007]) &#8220;A&#250;n&#034; en &lt;i&gt;El Seminario de Jacques Lacan. Libro 20. &lt;/i&gt; Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miller, J. y Laurent, E. (2005) &lt;i&gt;El Otro que no existe y sus comit&#233;s de &#233;tica.&lt;/i&gt; Buenos Aires: Paid&#243;s.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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