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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>The Colonel Redl or the crime of master-signifier</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/The-Colonel-Redl-or-the-crime-of-master-signifier</link>
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		<dc:date>2018-05-12T02:33:50Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Daniel Gerber</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Considering the Freudian and Lacanian developments on the father, this text articulates and questions the psychoanalytic concepts with Istvan Szab&#243;'s (1985) film, &lt;i&gt;Coronel Redl&lt;/i&gt;, which tells the story of a man who dedicates his life to the Emperor &#8211;the significant master- and ends his life in abjection and dishonor. A painstaking analysis, articulating the relationship between the main character's own father and the Emperor, shows absolute submission to authority, which can even lead him to commit an act of treason. How is it possible for a person to follow such a path? Freud and Lacan's conceptualizations of the father figure examine this subject: truth of the unconscious or truth of the father turns out to be the lie that prevents the subject from encountering the real, insofar as the significant master is placed there where he can willingly submit to the significant master's will in exchange for protection in the eventuality of that encounter.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Key Words:&lt;/strong&gt; Freud | Lacan | father | treason | symptom.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-4-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 04 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/El-Coronel-Redl-o-el-crimen-del-significante-amo' class=&#034;spip_in&#034;&gt;El Coronel Redl o el crimen del significante amo&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>El Coronel Redl o el crimen del significante amo</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/El-Coronel-Redl-o-el-crimen-del-significante-amo</link>
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		<dc:date>2018-04-19T00:06:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Daniel Gerber</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Teniendo en cuenta los desarrollos freudianos y lacanianos sobre el padre, en este texto se articulan e interrogan los conceptos psicoanal&#237;ticos con el film de Istvan Szab&#243; (1985), &lt;i&gt;El coronel Redl&lt;/i&gt;, que relata la historia de un hombre que dedica su vida a una de las figuras mayores del significante amo -el emperador- y termina su carrera en la abyecci&#243;n y la deshonra. &lt;br class='autobr' /&gt;
En un minucioso an&#225;lisis del film, se articula la relaci&#243;n del protagonista con su propio padre y con el Emperador, se&#241;alando la sumisi&#243;n absoluta a la autoridad, que incluso puede llevarlo a la traici&#243;n. &#191;C&#243;mo es posible que un personaje pase por semejante derrotero? Las conceptualizaciones de Freud y Lacan sobre el tema del padre interrogan esta tem&#225;tica: la verdad del inconsciente o verdad del padre resulta ser la mentira que evita al sujeto el encuentro con lo real, en la medida en que coloca all&#237; un significante amo al que este puede someterse gustosamente a cambio de la protecci&#243;n de la eventualidad de ese encuentro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; Freud | Lacan | padre | traici&#243;n | s&#237;ntoma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/The-Colonel-Redl-or-the-crime-of-master-signifier' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-4-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 04 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Una paradoja recorre el texto de Freud: la paradoja del padre. La existencia del inconsciente cuestiona toda posibilidad de dominio por parte del sujeto y, sin embargo, la instancia paterna es su piedra angular y el sost&#233;n de la pr&#225;ctica psicoanal&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; El padre freudiano se sit&#250;a en varios registros que el creador del psicoan&#225;lisis no distingue claramente entre s&#237;: el del ideal del yo, elemento que el sujeto debe &#8220;interiorizar&#8221; para &#8220;resolver&#8221; el complejo de Edipo; el del significante puro, tal como aparece en Mois&#233;s, que, asesinado por su pueblo se impone como un nombre; el de la encarnaci&#243;n del superyo, como se desprende de &lt;i&gt;T&#243;tem y tab&#250;&lt;/i&gt; donde el padre primordial proh&#237;be y al mismo tiempo ordena el goce.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; As&#237; pues, el padre en Freud puede aparecer indistintamente como un l&#237;mite al goce de la madre que toma al sujeto como su objeto para tal fin o como quien lo encarna haciendo del sujeto el objeto del mismo. Es una confusi&#243;n nunca aclarada que conduce al &lt;i&gt;impasse &lt;/i&gt; de &lt;i&gt;An&#225;lisis terminable e interminable&lt;/i&gt;, texto en el que se formula que el temor a la feminizaci&#243;n ante el padre ser&#225; la roca imposible de rebasar en el an&#225;lisis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Una inquietud b&#225;sica marca el derrotero de Freud y explica los impasses con los que se confronta, la inquietud de salvar la imagen de un padre no castrado; un padre que, a la vez que proh&#237;be el goce, lo conserva para &#233;l y, de este modo, atrae hacia su figura el amor de sus hijos, amor siempre acompa&#241;ado de odio como el n&#250;cleo real que lo constituye. Por esto su imposibilidad para resolver si lo esencial de la cuesti&#243;n del padre se encuentra en la naturaleza puramente significante de la paternidad o en la imagen del tirano que goza a la vez que proh&#237;be.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Este es el motivo por el cual Lacan calific&#243; al complejo de Edipo &#8220;el sue&#241;o de Freud&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;J. Lacan: Le s&#233;minaire. Livre 11. Les quatre concepts fundamentaux de la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; , o tambi&#233;n su s&#237;ntoma, y consider&#243; que T&#243;tem y tab&#250; no era sino su neurosis. Esto no quiere decir que Lacan haya rechazado el complejo de Edipo; busc&#243; m&#225;s bien se&#241;alar su n&#250;cleo de verdad en la medida en que puede equipararse al contenido manifiesto de un sue&#241;o o a la envoltura formal de un s&#237;ntoma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Se puede afirmar que, si el inconsciente freudiano est&#225; estructurado alrededor del complejo de Edipo, y si su verdad es esa funci&#243;n del padre, es porque el discurso del inconsciente est&#225; estructurado como el discurso del amo, el discurso de la orden, el mandato, la sugesti&#243;n, que el sujeto lleva a cabo sin ni siquiera saber que lo hace.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; En consecuencia, la verdad del inconsciente no es sino la verdad de una mentira, una verdad que nos miente sobre lo real porque toma el lugar de lo real. Esto explica el viraje radical al que Lacan se consagra en los &#250;ltimos a&#241;os de su seminario, viraje que lo lleva a hablar acerca de &#8220;lo que apuesta del padre a lo peor&#8221; e incluso a &#8220;rebautizar&#8221; el inconsciente freudiano con un t&#233;rmino que se vale de la homofon&#237;a entre el &lt;i&gt;Unbewusste &lt;/i&gt; (inconsciente) y la &lt;i&gt;Une-b&#233;vue&lt;/i&gt; (una equivocaci&#243;n). Une-b&#233;vue quiere decir que el inconsciente es el discurso que nos empuja al equ&#237;voco del Uno, al desconocimiento que implica la instituci&#243;n del significante amo, del significante que hace uno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Por esto, aun sosteniendo que el mensaje inconsciente es la verdad oculta del sujeto, el 14 de diciembre de 1976 Lacan subraya que esta verdad, con respecto a lo real, es &#8220;un todo falso&#8221; porque de lo que se trata no es solamente de revelar el inconsciente sino de ir un poco m&#225;s lejos que &#233;l, de rebasar lo verdadero para ir hasta tocar a lo real: &#8220;Real o verdadero? Todo ocurre como si las dos palabras fueran sin&#243;nimas. Lo espantoso es que no lo son para nada. Lo verdadero es lo que se cree tal. La fe, e incluso la fe religiosa, he ah&#237; lo verdadero, que nada tiene que ver con lo real. El psicoan&#225;lisis, hay que decirlo, gira en el mismo c&#237;rculo. Es la forma moderna de la fe, de la fe religiosa. A la deriva, he ah&#237; donde est&#225; lo verdadero cuando se trata de real, porque manifiestamente (&#8230;), no hay conocimiento, no hay sino saber en el sentido que dije antes, a saber, que uno se equivoca. Una equivocaci&#243;n, es de lo que se trata&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;J. Lacan: Seminario L'insu qui sait de l'une-bevue s'aile a mourre (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; .&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; La verdad del inconsciente o verdad del padre es as&#237; la mentira que evita al sujeto el encuentro con lo real en la medida en que coloca all&#237; un significante amo al que este puede someterse gustosamente en la medida en que lo protege de la eventualidad de ese encuentro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; La pel&#237;cula del cineasta h&#250;ngaro Istvan Szab&#243;, &lt;i&gt;El coronel Redl&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El coronel Redl. Pel&#237;cula de Istvan Szab&#243;, con Kart Maria Brandauer, Jan (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; , que relata la historia de un hombre que dedica su vida a una de las figuras mayores del significante amo -el emperador- y termina su carrera en la abyecci&#243;n y la deshonra, es una clara ilustraci&#243;n de estas afirmaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Se trata de una historia ver&#237;dica basada en la vida de un coronel del ej&#233;rcito imperial de Austria, Alfred Redl, y la culminaci&#243;n de esta con su suicidio el 19 de mayo de 1913. Sobre ella, el dramaturgo ingl&#233;s John Osborne escribi&#243; en 1966 la obra &lt;i&gt;A Patriot for me&lt;/i&gt; y, con el mismo tema, Istv&#225;n Szab&#243; realiz&#243; su pel&#237;cula en 1985.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; La historia se ambienta en el imperio austroh&#250;ngaro durante los a&#241;os que preceden al estallido de la primera guerra mundial. De hecho la &#250;ltima escena, semi-documental, muestra el asesinato en Sarajevo del heredero del trono, el archiduque Francisco Fernando, sobrino del emperador, motivo desencadenante de la guerra. Alfred Redl es nativo de Rutenia -regi&#243;n del noroeste de Ucrania anexada a la Galitzia polaca y parte del imperio- de origen humilde: su padre trabaja en la modesta estaci&#243;n de trenes del pueblo y tiene en apariencia alg&#250;n antepasado jud&#237;o. A los 12 a&#241;os ingresa en la escuela de cadetes del ej&#233;rcito imperial y, desde este momento, har&#225; una carrera fulgurante -modelo de obediencia, esfuerzo y disciplina- que va a colocarlo por encima de sus camaradas de origen aristocr&#225;tico, favorecidos por privilegios derivados de su nacimiento que les otorgaban el derecho de ocupar puestos importantes y ser promovidos a grados altos, independientemente de su capacidad y sus m&#233;ritos.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_261 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L280xH204/colonel_redl-4e810.jpg?1775206368' width='280' height='204' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt; A diferencia de estos, Redl s&#243;lo deber&#225; su ascenso a sus m&#233;ritos. Se destaca como un alumno modelo, y m&#225;s tarde ser&#225; un soldado modelo y un jefe modelo: el jefe que se coloca delante de sus hombres y no detr&#225;s, el que comparte con ellos los riesgos antes que pensar en privilegios. Su &#250;nica aspiraci&#243;n es servir al emperador y este compromiso tiene un car&#225;cter eminentemente religioso: cree ciegamente en la bondad y la justicia de este &#250;ltimo. El emperador es, para &#233;l, el amo bueno, &#8220;intachable&#8221;, el salvador; alguien que quiere a sus hombres seg&#250;n sus m&#233;ritos y no seg&#250;n su clase de origen. Con esta creencia espera absoluta justicia como recompensa y para esto se impone privaciones y sacrificios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; As&#237; como el religioso busca obtener el amor de Dios, Redl se esfuerza por merecer el amor del emperador. En ambos casos se trata del amor del padre y la historia de este personaje muestra claramente que el sujeto s&#243;lo cree merecerlo en la medida en que se priva de gozar. Con Freud se puede advertir que el amor del padre est&#225; siempre ligado a una dimensi&#243;n de sacrificio y esto se explica tomando en cuenta que la protecci&#243;n que se espera del padre es ante todo protecci&#243;n contra el goce en exceso que se podr&#237;a llegar a experimentar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; En la historia del Redl, el lazo entre la posici&#243;n paterna y la persona del emperador se plantea desde el inicio de manera expl&#237;cita: casi ni&#241;o todav&#237;a, cuando acaba de ser admitido como cadete en la escuela militar, es llevado a hacer una elecci&#243;n que ser&#225; decisiva para su vida y marcar&#225; su destino: se le informa de la muerte de su padre &#8211;padre que por otra parte nunca aparece en persona en la trama- a la vez que se le autoriza a asistir a su sepelio; pero &#233;l rechaza hacerlo porque quiere estar presente en la celebraci&#243;n del emperador que se realiza el mismo d&#237;a, celebraci&#243;n en la cual &#233;ste va a adoptar como sus hijos a todos los alumnos del colegio. Podr&#237;a decirse que frente al padre real &#8211;el suyo, humano, limitado, mortal- opta por el padre absoluto, todopoderoso, infalible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Esa ser&#225; una decisi&#243;n fundamental en su vida, en ella est&#225; en juego ya lo que ser&#225; su traici&#243;n esencial que explica la l&#243;gica que subyace al desenlace de su historia cuando, llegado al grado de coronel y encargado de organizar los servicios de espionaje del estado, es v&#237;ctima de una conspiraci&#243;n: el estado tiene necesidad de un esc&#225;ndalo, de un traidor, que le permita declarar la guerra a sus vecinos para asegurar su propia unidad. Redl es oficialmente encargado de descubrir a ese traidor o de inventarlo. Para lograrlo, pone toda su disciplina de soldado y su talento de investigador. Pero en su esfuerzo por realizar la investigaci&#243;n hay algo que &#233;l no sabe, pese a las pistas que el archiduque &#8211;heredero del trono- le da en las conversaciones. Algo que no sabe y que lo asemeja a otro gran investigador cuyo destino fue tr&#225;gico: Edipo. Como este, avanza en sus investigaciones sin advertir que el culpable no es otro que &#233;l mismo, que es a &#233;l a quien tiene que denunciar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; No se trata, sin embargo, de que no sepa en sentido estricto: Redl se sabe culpable a nivel inconsciente y es este saber no sabido lo que lo har&#225; cometer finalmente la falta que justificar&#225; su sacrificio. Su culpa esencial es la de todo sujeto que se consagra al padre: ante la imagen incuestionable de este nunca podr&#225; ser digno de su amor, por grande que sea su sacrificio; de tal manera que s&#243;lo el sacrificio de su vida entera podr&#225; compensar esa inevitable falta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Redl es entonces el sujeto perfectamente adecuado para tomar el lugar de chivo expiatorio. Por esto, desde las altas esferas del ej&#233;rcito se decide involucrarlo en un acto de traici&#243;n colocando en su camino a un joven italiano homosexual, Alfredo Vellocchio, ante cuya seducci&#243;n caer&#225;. Ya desde antes se sospechaba de una presunta homosexualidad por el hecho de interesarse por las mujeres menos que sus colegas de armas. Esto era consecuencia, m&#225;s que nada, de su absoluta consagraci&#243;n al deber, es decir, al emperador. As&#237;, como Freud lo describi&#243;, el hecho de haberse privado del goce &#8211;en nombre del amor del padre- se vuelve contra &#233;l para cumplirse una vez m&#225;s la paradoja inherente al superyo: privarse de gozar hace al sujeto m&#225;s culpable que si gozara.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Puesta en su camino la &#8220;carnada&#8221;, Redl se deja seducir por el italiano y termina por entregarle informaciones secretas. De este modo se convierte en traidor. &#191;Por qu&#233; lo hace? &#191;Por qu&#233; no lo mata cuando tiene la oportunidad de hacerlo al tener clara certeza de quien es ese personaje y le apunta con su pistola? La escena misma en que desiste de jalar el gatillo puede dar la explicaci&#243;n: en ese personaje de alg&#250;n modo miserable puede ver retratada su propia veleidad, su propia cobard&#237;a encarnada siempre en una sumisi&#243;n absoluta a la autoridad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Ahora bien, &#191;en qu&#233; consiste la cobard&#237;a y la traici&#243;n fundamentales de Redl? No precisamente en esa revelaci&#243;n de secretos de estado sino en haber renegado de su origen, de sus coordenadas simb&#243;licas: en su af&#225;n por ascender en el ej&#233;rcito, Redl busc&#243; borrar las huellas de su historia, llegando incluso a tratar de desligarse completamente de su familia de origen. Todo con el prop&#243;sito de servir sin fallas al emperador. As&#237; es como se sujet&#243; al amo ideal d&#225;ndose un padre del que pudiera sentirse orgulloso, un padre que pudiera a su vez darle una imagen &#233;l mismo &#8211;simbolizada aqu&#237; por el uniforme- que &#8220;limpiara&#8221; toda huella de sus or&#237;genes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Redl puede considerarse entonces una clara ilustraci&#243;n de lo que Lacan llama la decadencia contempor&#225;nea del Nombre-del-Padre: la falta en su historia de un &lt;i&gt;nombrar&lt;/i&gt;, de un nombre recibido del padre que le posibilite tomar su lugar de sujeto en el orden simb&#243;lico, da lugar al intento renovado &#8211;y fracasado- de un &lt;i&gt;ser nombrado para&lt;/i&gt;, de la b&#250;squeda incesante de un nombramiento, materializado en los grados militares que tratar&#225; de obtener. El t&#237;tulo o el grado es buscado en el lugar del nombre que falta, de tal manera que aunque &#233;l nunca haya aceptado los privilegios de la aristocracia -y que incluso haya corrido el riesgo de oponerse a ellos- s&#243;lo actu&#243; de esa manera para alcanzar una nobleza m&#225;s alta y m&#225;s leg&#237;tima todav&#237;a que la de los nobles: la que le hubiese otorgado hacerse hijo del emperador. Es fundamentalmente esto lo que no le ser&#225; perdonado porque a nadie puede serle perdonado ese rechazo radical de su nombre, aun cuando este se realice en nombre del m&#225;s elevado de los significantes amos. Su pretensi&#243;n de adquirir de ese modo un nombre incuestionable lo conduce finalmente a la muerte que tendr&#225; que causarse por su propia mano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Su &#8220;traici&#243;n&#8221; al nombre no le ser&#225; perdonada por la aristocracia y &#233;l tampoco se la perdonar&#225; en el momento en que la verdad se le presenta abiertamente. Ese ser&#225; el motivo de su condena final que lo destituye en todos los sentidos. Es as&#237; como el origen que lo averg&#252;enza, este origen que se combina con la homosexualidad y el juda&#237;smo, retorna, y el final de la pel&#237;cula presenta una de las escenas de suicidio m&#225;s logradas en la historia del cine que nos muestra como en su fracaso se le hace presente aquello mismo que lo lleva de manera inevitable a la aceptaci&#243;n de su destino.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_260 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/local/cache-vignettes/L280xH187/coronel_redl-dbbca.jpg?1775206368' width='280' height='187' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt; En la historia de Redl puede apreciarse entonces la l&#243;gica implacable del significante amo y, m&#225;s precisamente, la de la instancia del padre confundido con &#233;l. Hay, en el origen de todo sujeto, algo inconfesable &#8211;incesto, goce, transgresi&#243;n- de lo que el padre, como lo concibe Freud, pretende &#8220;lavarnos&#8221; y protegernos. Es la condici&#243;n para adquirir el estatuto de sujetos. El car&#225;cter de met&#225;fora de la funci&#243;n paterna tal como la concibe Lacan en la primera etapa de su ense&#241;anza tiene la finalidad de permitirnos salir de una posici&#243;n primordial que es la de objeto, no tanto de deseo sino del goce de la madre: &#8220;No es su andrajo, es el ser mismo del hombre el que viene a tomar su lugar entre los desechos donde sus primeros retozos encontraron su cortejo, por cuanto la ley de la simbolizaci&#243;n en la que debe entrar su deseo lo prende en su red por la posici&#243;n de objeto parcial en la que se ofrece al llegar al mundo, a un mundo donde el deseo del Otro hace la ley&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;J. Lacan: De una cuesti&#243;n preliminar a todo tratamiento posible de la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; .&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Pero la met&#225;fora paterna s&#243;lo puede asegurar la existencia del sujeto en el plano simb&#243;lico, lo que implica que no sostiene esta existencia sino como una construcci&#243;n significante, es decir, como una ficci&#243;n con respecto a lo real. Y este real, rechazado como resto inasimilable por la operaci&#243;n del significante amo, regresa inevitablemente al mismo lugar, ineliminable, de lo imposible de asimilar por lo simb&#243;lico. Es as&#237; como el &#8220;crimen&#8221; de Redl &#8211;su traici&#243;n al ej&#233;rcito, el estado y el emperador- que motiva la condena final que lo destituye en todos los sentidos no es sino el retorno de ese real expulsado de lo simb&#243;lico por la operaci&#243;n del significante amo, el real de su origen que en el plano imaginario se presenta bajo la forma de su y homosexualidad y su juda&#237;smo rechazados. El final de la pel&#237;cula resulta impactante en tanto muestra del fracaso del protagonista, fracaso de su sometimiento radical al significante amo como el camino para obtener el amor del padre-emperador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; Con la maestr&#237;a de un director extraordinario, &lt;i&gt;El coronel Redl&lt;/i&gt; ilustra de manera brillante lo que Lacan intent&#243; fundamentar en el plano te&#243;rico y en la cl&#237;nica: la funci&#243;n del padre y el complejo de Edipo son finalmente asimilables al s&#237;ntoma como retorno de la verdad dicha a medias por el sujeto. Son, por lo tanto, el s&#237;ntoma por excelencia del sujeto hablante.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;J. Lacan: &lt;i&gt;Le s&#233;minaire. Livre 11. Les quatre concepts fundamentaux de la psychanalyse&lt;/i&gt;. Seuil, Paris, 1973, p. 29.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;J. Lacan: Seminario L'insu qui sait de l'une-bevue s'aile a mourre (in&#233;dito). Clase del 14 de diciembre de 1976.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;i&gt;El coronel Redl&lt;/i&gt;. Pel&#237;cula de Istvan Szab&#243;, con Kart Maria Brandauer, Jan Niklas, Gudrun Landgrebe y Armin Mueller-Stahl. Hungr&#237;a, 1985.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;J. Lacan: De una cuesti&#243;n preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis. En &lt;i&gt;Escritos 2&lt;/i&gt;, Siglo XXI, M&#233;xico, 1995, p. 563.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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