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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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<item xml:lang="es">
		<title>The narrative of the non-phenomenological issue: recognition of the Other in film</title>
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		<dc:date>2018-05-12T21:33:02Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mario de la Torre Espinosa </dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Some prejudices about people with Down's syndrome are questioned in the film &lt;i&gt;Yo, tambi&#233;n&lt;/i&gt;. Against the continuous questioning of the competences of this people, the film aims for a more mature approach that recognizes the diversity among them. A paradigm shift is needed for breaking with this paternalism. L&#233;vina's idea of &lt;i&gt;the Other&lt;/i&gt; is really valuable in this way.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Key Words:&lt;/strong&gt; Spanish cinema | Bioethics | Otherness | Emmanuel L&#233;vinas&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-4-No-2-" rel="directory"&gt;Volumen 04 | N&#186; 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/La-narrativa-de-lo-no-fenomenologico-el-reconocimiento-de-el-Otro-en-el-cine' class=&#034;spip_in&#034;&gt;La narrativa de lo no fenomenol&#243;gico: el reconocimiento de el Otro en el cine&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>La narrativa de lo no fenomenol&#243;gico: el reconocimiento de el Otro en el cine</title>
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		<dc:date>2018-04-19T01:03:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mario de la Torre Espinosa </dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pel&#237;cula &lt;i&gt;Yo, tambi&#233;n&lt;/i&gt; pone en duda ciertos prejuicios sobre las personas con s&#237;ndrome de Down. Frente al cuestionamiento continuo de sus competencias, la pel&#237;cula aboga por un acercamiento m&#225;s maduro que refleje lo diverso de su personalidad. Para romper con este paternalismo se hace imprescindible un cambio de paradigma, donde el concepto de reconocimiento de &lt;i&gt;el Otro&lt;/i&gt; al modo de L&#233;vinas se muestra muy valioso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; Cine espa&#241;ol | Bio&#233;tica | Alteridad | Emmanuel L&#233;vinas&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/The-narrative-of-the-non-phenomenological-issue-recognition-of-the-Other-in' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-4-Nro-2-" rel="directory"&gt;Volumen 04 | Nro 2&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Introducci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El n&#250;mero notable de publicaciones surgidas a partir de mediados de los noventa sobre Bio&#233;tica y cine sirvi&#243; para poner de manifiesto la capacidad de este arte para resaltar los diferentes aspectos &#233;ticos presentes en la relaci&#243;n cl&#237;nica. Ya no nos extra&#241;a encontrar ciclos de cine que celebran este bien avenido maridaje, incluso en la universidad, donde se ha convertido adem&#225;s en una &#250;til herramienta pedag&#243;gica. La narrativa audiovisual se ha constituido as&#237; en un recurso valioso para el an&#225;lisis bio&#233;tico, ya que no hay que obviar que, como dice Diego Gracia, la &#034;relaci&#243;n m&#233;dico-paciente es un proceso narrativo [...] De hecho, la ciencia m&#233;dica convierte todo &#171;caso&#187; en una &#171;historia&#187;, la llamada &#171;historia cl&#237;nica&#187;&#034; (1991: 52).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El enfoque dado al tema de la discapacidad intelectual por el s&#233;ptimo arte en Espa&#241;a no ha sido todo lo satisfactorio que cabr&#237;a pensar&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Esta tendencia es aplicable al resto del mundo, como se puede ver en esta (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. A pesar de que se han producido pel&#237;culas que inclu&#237;an personajes que encarnaban esta situaci&#243;n, la conversi&#243;n en s&#237;mbolo de los mismos -como puede ser el caso de La Ni&#241;a Chica de &lt;i&gt;Los santos inocentes&lt;/i&gt; (Mario Camus, 1984)-, su retrato superficial -como el personaje de Ramona en &lt;i&gt;Vida y Color&lt;/i&gt; (Santiago Tabernero, 2005)- o la presencia de una interpretaci&#243;n y un gui&#243;n llenos de t&#243;picos -el personaje de Valent&#237;n en &lt;i&gt;Canciones de amor en Lolita's Club&lt;/i&gt;, (Vicente Aranda, 2005)- han dado como resultado una caracterizaci&#243;n frustrante. Gran parte del problema se debe a haberse llevado a cabo su representaci&#243;n en un tono excesivamente paternalista. Este punto de partida, sumado al abordaje de las historias partiendo de ciertos clich&#233;s centrados m&#225;s en la discapacidad que en la capacidad, ha obstaculizado la consecuci&#243;n de un acercamiento realista. La carencia del rigor necesario para dignificarlos ha desembocado, pues, en la confecci&#243;n de unos retratos excesivamente unidimensionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue por esto, por el novedoso planteamiento que realizaba de la discapacidad, que el estreno de &lt;i&gt;Yo, tambi&#233;n&lt;/i&gt; (&#193;lvaro Pastor y Antonio Naharro, 2009) fuera recibido con gran agrado. La pel&#237;cula, adem&#225;s de por sus valores cinematogr&#225;ficos&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Como indicador de este &#233;xito, el hecho de que en su estreno, en el Festival (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, fue muy elogiada por el abordaje que efectuaba del personaje protagonista masculino, Daniel -interpretado por Pablo Pineda, popular por haberse convertido en el primer licenciado europeo con s&#237;ndrome de Down. La historia narra los primeros compases de su vida laboral en los servicios sociales de la administraci&#243;n p&#250;blica, donde conocer&#225; a Laura, una compa&#241;era de trabajo de la que se enamorar&#225;. As&#237; arranca la historia de madurez personal de Daniel y de Laura. Ambos tendr&#225;n que enfrentarse a los sinsabores de la vida y se apoyar&#225;n el uno en el otro para sobrellevarlos. En un tono realista que no reh&#250;sa emplear el humor en diversos pasajes del gui&#243;n, la pel&#237;cula se convierte en un acercamiento bastante veraz y profundo a la sexualidad humana como dimensi&#243;n del amor, donde el cuestionamiento del principio bio&#233;tico de autonom&#237;a se sit&#250;a en primer plano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El principio de autonom&#237;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Compartiendo cierto protagonismo con la historia de Daniel y Laura aparece la subtrama protagonizada por Pedro y Luisa, dos j&#243;venes con s&#237;ndrome de Down que entablan una relaci&#243;n sentimental y que, ante la desaprobaci&#243;n de sus progenitores, desean afianzar su v&#237;nculo haciendo el amor. La pel&#237;cula, dentro del debate sobre la autonom&#237;a, polemiza acerca del concepto de &lt;i&gt;capacidad&lt;/i&gt;, ya que a la pareja de Pedro y Luisa no se les presupone la misma para llevar a cabo este tipo de decisiones. Esto, de igual forma que es mostrado en pantalla en la ficci&#243;n, es consecuencia de una visi&#243;n plana y uniforme en nuestra sociedad sobre este tipo de personas, resultado de una sobreprotecci&#243;n timorata que imposibilita la valoraci&#243;n de estos casos de forma eficaz.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se muestra fundamental establecer un punto de referencia a la hora de acometer estas valoraciones. A este respecto el &lt;i&gt;iuspositivismo&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Si bien la &#034;ley a menudo recurre a los t&#233;rminos &#171;competencia&#187; e (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; y el discurso cient&#237;fico&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#034;Es una utop&#237;a pensar que el beneficio lo puede determinar de modo universal (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, frecuentemente usados en estas disyuntivas, se han mostrado ineficaces a la hora de establecer los l&#237;mites de actuaci&#243;n, ya que la uniformizaci&#243;n de la realidad que suelen acometer dificulta el ejercicio de juicios &#233;ticos justos. Se hace imprescindible pues abogar por el discernimiento entre los diversos grados de competencia presentes, valorando y estableciendo un verdadero di&#225;logo con nuestro interlocutor que permita precisar estos niveles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237; pues, un individuo puede tener habilidades suficientes para defender una determinada decisi&#243;n, pero no para otras de mayor riesgo. La competencia se basa en una decisi&#243;n aut&#243;noma orientada a una finalidad concreta. La autonom&#237;a es un &lt;i&gt;continuum&lt;/i&gt;, una dimensi&#243;n te&#243;ricamente cuantificable que puede aumentar o disminuir. La competencia en cambio, es dicot&#243;mica, categorial: para una decisi&#243;n concreta se es o no se es competente. (Ramos Montes, 2013: 140)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El grado de autonom&#237;a presente en cada caso es el objetivo a determinar, ya que creer que somos totalmente aut&#243;nomos, o bien absolutamente dependientes, es algo iluso, puesto que lo &#250;nico que podemos hacer es &#034;aspirar a que nuestras acciones sean &lt;i&gt;sustancialmente &lt;/i&gt; aut&#243;nomas&#034; (Gracia, 1989: 184). Con la b&#250;squeda de esta &lt;i&gt;sustancialidad &lt;/i&gt; como fin se deber&#225; acometer, pues, parte importante de la deliberaci&#243;n &#233;tica. Para poder delimitarla correctamente habr&#237;a que establecer en un estadio inicial un di&#225;logo sincero con nuestro interlocutor, donde se debe partir de su reconocimiento y su validaci&#243;n como tal. Si no se procede de esta manera, nunca tendremos autoridad moral para establecer lo que es justo para el resto de ciudadanos, tengan la capacidad intelectual que tengan, ya que se producir&#225; una cosificaci&#243;n contraria a nuestros principios rectores. La presencia en el cine de estos personajes, y en concreto en pel&#237;culas como la que nos ocupa, sirven de estimable ayuda para descifrar la complejidad a la hora de determinar esta gradaci&#243;n de competencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la pel&#237;cula, Laura y Daniel, comprometidos con la angustiosa situaci&#243;n que vive la pareja formada por Luisa y Pedro, decidir&#225;n ayudarles. Dialogar&#225;n con ellos de forma sincera, sin posicionarse desde el comienzo en un nivel superior al de sus interlocutores. As&#237;, una vez entendida la urgencia de su situaci&#243;n, decidir&#225;n colaborar en la consumaci&#243;n de su relaci&#243;n. Frente al rechazo de sus familiares por una sobreprotecci&#243;n paternalista -como se deduce de la madre de Luisa, que a&#250;n le sigue llamando &#034;mi ni&#241;a&#034;-, ellos entender&#225;n el deseo real de esta pareja de vivir otra faceta de su relaci&#243;n amorosa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El reconocimiento del otro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Daniel es un ejemplo de integraci&#243;n. A pesar de las dificultades que su condici&#243;n como s&#237;ndrome de Down le podr&#237;a haber supuesto, es la consciencia plena sobre sus facultades y limitaciones lo que le otorga unas condiciones especiales. La pel&#237;cula comienza mostrando sus intervenciones en un acto p&#250;blico como integrante de una mesa redonda. A trav&#233;s de una puesta en escena de influencia documental por el uso de c&#225;mara en mano o desenfoques, Daniel va exponiendo las claves de su dignidad, incidiendo en el peso de la sociedad en estos procesos de integraci&#243;n sociolaboral, &#034;porque aquellas sociedades que dividen y apartan a las minor&#237;as son sociedades mutiladas&#034;. Reivindica as&#237; una posici&#243;n dentro del mundo similar a la del resto de ciudadanos y de forma igualitaria: &#034;Aqu&#237; no hay ni mujeres, ni negros, ni homosexuales, ni nada. Aqu&#237; todos somos personas&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este ansia de ser reconocido como persona es el que perseguir&#225; durante toda su vida a Daniel, estableci&#233;ndose una lucha dial&#233;ctica entre aceptaci&#243;n y rechazo que marcar&#225; el devenir de la pel&#237;cula. Si bien ha logrado la normalizaci&#243;n en el campo acad&#233;mico o laboral, es ahora en el campo afectivo donde se ejercer&#225; una mayor frustraci&#243;n al no poder alcanzar el estatus que desea. Daniel declarar&#225; a Laura, por ejemplo, &#034;no quiero ser tu amigo, quiero ser tu novio&#034;. El conflicto se sit&#250;a en un nuevo &#225;mbito: pasa del social al estrictamente personal, afectivo e interpersonal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La consecuci&#243;n de sus intereses se ve amenazada por el simple hecho de poseer unos rasgos fison&#243;micos que identifican &#233;ste s&#237;ndrome y que se asocian a una serie de incapacidades. El diagn&#243;stico conlleva autom&#225;ticamente as&#237; un menosprecio de sus aptitudes. Se efect&#250;a una reducci&#243;n de su personalidad a una serie de t&#243;picos que anula el normal desarrollo de su personalidad. La escena del primer encuentro entre Daniel y Laura sirve como muestra de ello. La infantilizaci&#243;n que sufre es desvelada a trav&#233;s del di&#225;logo, cuando Laura, a la que por su formaci&#243;n y experiencia profesional se le presupone ciertas habilidades a la hora de abordar estas situaciones, acude a la imagen estereotipada que sobre ellos se tiene:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;LAURA: Hola, &#191;te has perdido? Mira, la atenci&#243;n al p&#250;blico est&#225; en la delegaci&#243;n provincial. Tienes que ir a Triana. &#191;Has venido solo o con tus padres?&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;A pesar del progresivo conocimiento de Daniel por parte de Laura, &#233;sta reincidir&#225; en este error al acudir al auxilio de Daniel para anudarle los cordones y decirle: &#034;Dile a tu madre que te compre unos zapatos sin cordones&#034;. Este malentendido ser&#225; resuelto a trav&#233;s de un di&#225;logo. El gui&#243;n&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;La relaci&#243;n de Antonio Naharro con su hermana Lourdes, s&#237;ndrome de Down, ha (&#8230;)&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, que huye de previsibles dramatismos, acude al sentido del humor, presente de forma diseminada en todo el filme, para dotar de complejidad a las ideas expuestas. En la escena de la playa, cuando Daniel enumera los rasgos propios del s&#237;ndrome de Down, aprovecha para bromear acerca del incidente con los cordones:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;DANIEL: Yo tengo 34 a&#241;os y s&#233; atarme los cordones... pues desde los 10.&lt;br class='manualbr' /&gt;LAURA: Tienes un morro... tienes un morro, Daniel...&lt;br class='manualbr' /&gt;DANIEL: Pues esa es otra caracter&#237;stica del s&#237;ndrome de Down.&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Laura, personaje lastrado por un pasado atroz, ir&#225; as&#237; progresivamente conociendo en profundidad a Daniel. Los traumas causados por su familia le provocaron una suerte de incapacidad emocional que ha obstaculizado sus relaciones interpersonales. La negaci&#243;n que vive hacia este aspecto de su vida, no obstante, ser&#225; solventando en el &#250;ltimo tramo del filme cuando, a ra&#237;z de su encuentro con Daniel, constate sus limitaciones y decida resolver sus conflictos &#237;ntimos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para ello deber&#225; primeramente reconocerse en los dem&#225;s, salir de su ensimismamiento&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Como veremos en el texto a continuaci&#243;n, seg&#250;n Emmanuel L&#233;vinas Laura no (&#8230;)&#034; id=&#034;nh6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; . El primer momento de giro en la historia a este respecto se produce cuando vemos a Laura mir&#225;ndose al espejo y simulando sobre su rostro los rasgos faciales de los s&#237;ndrome de Down (foto 1). Se produce aqu&#237;, mediante un primer plano que recoge su reflejo, un paso de la compasi&#243;n a la comprensi&#243;n, una maduraci&#243;n en su concepci&#243;n de Daniel como persona plena que le ayudar&#225; a entender sus propios problemas.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_266 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/foto1-2.jpg' class=&#034;spip_doc_lien mediabox&#034; type=&#034;image/jpeg&#034;&gt; &lt;img src='https://journal.eticaycine.org/IMG/jpg/foto1-2.jpg?1754362426' width='500' height='281' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Es a este respecto muy reveladora la idea de &lt;i&gt;el Otro &lt;/i&gt; de Emmanuel L&#233;vinas. Aunque puede parecer parad&#243;jico, si bien el cine se muestra en im&#225;genes, esta pel&#237;cula ayuda a la comprensi&#243;n profunda de estas personas m&#225;s all&#225; de su aspecto exterior sensible, ya que a trav&#233;s de las estrategias discursivas empleadas en la construcci&#243;n de la historia se desmontan una serie de prejuicios. El &lt;i&gt;algo &lt;/i&gt; deviene as&#237; en &lt;i&gt;alguien&lt;/i&gt;, es decir,&lt;i&gt; lo Otro&lt;/i&gt; deviene en &lt;i&gt;el Otro&lt;/i&gt; (M&#224;ria Serrano, 1997: 23). Se produce una personificaci&#243;n de Daniel, diluyendo los l&#237;mites que marcan la alteridad, evitando cualquier tratamiento reductor de la personalidad humana. Estar&#237;amos acerc&#225;ndonos a la noci&#243;n del &lt;i&gt;rostro &lt;/i&gt; de L&#233;vinas, que no incluye &#250;nicamente lo perceptible por los sentidos. Se trata de una visi&#243;n no fenomenol&#243;gica de la persona, que busca incidir sobre la dimensi&#243;n m&#225;s profunda de la identidad humana, transcendiendo para ello dicha percepci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Pienso, m&#225;s bien, que el acceso al rostro es de entrada &#233;tico. Cuando usted ve una nariz, unos ojos, una frente, un ment&#243;n, y puede usted describirlos, entonces usted se vuelve hacia el otro como hacia un objeto. (L&#233;vinas, 1982: 71)&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El cine, que se vale de su valor iconogr&#225;fico para poner de relieve estas ideas, emplea mecanismos como la emoci&#243;n para develar lo que no se ve, lo que huye de la contenci&#243;n (L&#233;vinas, 1971: 207). La pluralidad semi&#243;tica del s&#233;ptimo arte posibilita este logro. De igual manera que el &#034;ojo no ve la luz, sino el objeto que hay en luz&#034; (ib&#237;d: 203), en el cine el director no debe ver lo que hay en plano, sino transcenderlo para encontrar el aut&#233;ntico rostro y establecer un di&#225;logo veraz. Se tratar&#237;a de partir de la m&#237;mesis para transcender la imagen sensorial. El cine se convierte as&#237; en representaci&#243;n, en &#034;refiguraci&#243;n de la realidad, no realidad en s&#237;&#034; (Luk&#225;cs, 1963: 175), que huye de la imagen como mero reflejo de la realidad para resaltar los elementos necesarios para que se produzca una comprensi&#243;n real de &lt;i&gt;el Otro&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Calvo, A.G. (2008) &lt;i&gt;Palabras: diez entrevistas en corto&lt;/i&gt;. Madrid: Comunidad de Madrid.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Catsoulis, J. (2010) &#034;An odd-couple friendship&#034;. &lt;i&gt;The New York Times&lt;/i&gt;, 18 de Noviembre. &lt;a href=&#034;http://www.nytimes.com&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.nytimes.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Etxeberria, X. (2002) &lt;i&gt;Temas b&#225;sicos de &#233;tica&lt;/i&gt;. Bilbao: Descl&#233;e De Brouwer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gracia, D. (1989) &lt;i&gt;Fundamentos de Bio&#233;tica&lt;/i&gt;. Madrid: Triacastela, 2007.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gracia, D. (1991) &lt;i&gt;Procedimientos de decisi&#243;n en &#233;tica cl&#237;nica&lt;/i&gt;. Madrid: Triacastela, 2007.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gracia, D. (2003) &#034;Presentaci&#243;n&#034;. En: Leino-Kilpi, H. [et. al.] &lt;i&gt;Aspectos &#233;ticos en la pr&#225;ctica de la enfermer&#237;a: autonom&#237;a, privacidad y consentimiento informado en cinco pa&#237;ses europeos&lt;/i&gt;. Madrid: Asociaci&#243;n de Bio&#233;tica fundamental y cl&#237;nica, pp. 13-16.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jonsen, A.R.; Siegler, M., y Winslade, W.J. (2002)&lt;i&gt; &#201;tica cl&#237;nica: aproximaci&#243;n pr&#225;ctica a la toma de decisiones &#233;ticas en la medicina cl&#237;nica&lt;/i&gt;. Barcelona: Ariel, 2005.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;L&#233;vinas, E. (1971) &lt;i&gt;Totalidad e infinito: ensayo sobre la exterioridad.&lt;/i&gt; Salamanca: S&#237;gueme, 2002.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;L&#233;vinas, E. (1982) &lt;i&gt;&#201;tica e infinito&lt;/i&gt;. Madrid: Antonio Machado Libros, 2000.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luk&#225;cs, G. (1963) &lt;i&gt;Est&#233;tica: la peculiaridad de lo est&#233;tico&lt;/i&gt;. Barcelona, M&#233;xico DF: Grijalbo, 1967.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;M&#224;ria Serrano, J.F. (1997) &lt;i&gt;E. L&#233;vinas: entre el deseo de pan y el deseo de Dios&lt;/i&gt;. Sant Cugat del Vall&#232;s (Barcelona): Institut de Teologia Fonamental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Morin, E. (1958) &lt;i&gt;El cine o el hombre imaginario&lt;/i&gt;. Barcelona: Paid&#243;s, 2001.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Orgando D&#237;az, B. (2010) &lt;i&gt;El cine como herramienta docente en bio&#233;tica y tanatolog&#237;a.&lt;/i&gt; Madrid: Universidad Complutense.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ramos Montes, J. (2013) &#034;Introducci&#243;n a la perspectiva &#233;tica: principios prima facie, vulnerabilidad y competencia. Hacia una pr&#225;ctica de la salud mental basada en hechos y valores.&#034; En VV.AA. &lt;i&gt;&#201;tica y modelos de atenci&#243;n a las personas con trastorno mental grave.&lt;/i&gt; Madrid: Universidad Pontificia de Comillas, Fundaci&#243;n Juan Ciudad, pp. 135-	160.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Esta tendencia es aplicable al resto del mundo, como se puede ver en esta cr&#237;tica de &lt;i&gt;The New York Times&lt;/i&gt; sobre la pel&#237;cula &lt;i&gt;Yo, tambi&#233;n&lt;/i&gt;: &#034;Fiction films with disability as a central theme (especially those that feature disabled actors) are not only tricky to assemble but also minefields to critique. Praise can sound patronizing and criticism cruel, the disability casting a bulletproof cloak of political correctness around the entire project&#034; (Catsoulis, 2010)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Como indicador de este &#233;xito, el hecho de que en su estreno, en el Festival de San Sebasti&#225;n, se llevara dos importantes galardones que confirmaban que el acercamiento a los personajes hab&#237;a sido muy apreciado: Concha de Plata a la mejor actriz y al mejor actor. A esto habr&#237;a que sumar dos premios Goya de la Academia de Cine Espa&#241;ol a la mejor canci&#243;n y a la mejor interpretaci&#243;n protagonista femenina. A eso hay que sumar la buena acogida de la audiencia en festivales, como muestra la consecuci&#243;n del premio del p&#250;blico en un festival tan especializado y selecto como Rotterdam.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Si bien la &#034;ley a menudo recurre a los t&#233;rminos &#171;competencia&#187; e &#171;incompetencia&#187; para indicar si las personas tienen o no la capacidad jur&#237;dica para hacer elecciones personales, como por ejemplo administrar sus finanzas o tomar decisiones que afectan a su asistencia sanitaria&#034; (Jonsen, Siegler y Winslade, 2002: 102), ello no constituye ninguna garant&#237;a de que se haga de forma correcta. Ser&#225; la interpretaci&#243;n de la ley, y no la simple aplicaci&#243;n de la misma, la que se halle en el centro del debate &#233;tico sobre la autonom&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#034;Es una utop&#237;a pensar que el beneficio lo puede determinar de modo universal y un&#237;voco la ciencia, en este caso la ciencia m&#233;dica. Eso no sucede m&#225;s que cuando se simplifican las cosas de un modo que al final acaba vi&#233;ndose como excesivo e inaceptable&#034; (Gracia, 2003: 15).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;La relaci&#243;n de Antonio Naharro con su hermana Lourdes, s&#237;ndrome de Down, ha resultado fundamental para lograr un acercamiento serio. Tras actuar en algunos cortometrajes de &#193;lvaro Pastor, comienza a codirigir con &#233;l. Un punto de inflexi&#243;n en su trayectoria conjunta se produce con el estreno de su exitoso trabajo &lt;i&gt;Uno m&#225;s, uno menos&lt;/i&gt; (2002), en el que en tono de &lt;i&gt;no-ficci&#243;n&lt;/i&gt; narran la historia de una periodista que registra el d&#237;a a d&#237;a de Lourdes Naharro, quien se interpreta a s&#237; misma sumida en una serie de situaciones, ficticias en gran parte, que dotan de gran realismo al cortometraje: &#034;Nos gusta mezclar a personas reales con actores, ponemos im&#225;genes de otros documentales... todo para dar m&#225;s veracidad a la propuesta. Es la manera m&#225;s correcta de poder construir sobre la realidad. &#034; (Calvo, 2008: 61)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Como veremos en el texto a continuaci&#243;n, seg&#250;n Emmanuel L&#233;vinas Laura no realizar&#237;a un ejercicio de adopci&#243;n de responsabilidades con respecto Daniel de forma gratuita, ya que su toma de conciencia sobre la situaci&#243;n le revela estados an&#243;malos de su propia personalidad. En este viaje que emprende, su &lt;i&gt;yo &lt;/i&gt; busca siempre el retorno al pl&#225;cido hogar, tal cual Ulises (L&#233;vinas, 1971: 280). La relaci&#243;n intersubjetiva, en cambio, siempre ser&#225; asim&#233;trica en la &#233;tica &lt;i&gt;levinasiana&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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