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	<title>Journal de Etica y Cine</title>
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		<title>Lights, camera... act!</title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Lights-camera-act</link>
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		<dc:date>2018-05-12T21:56:32Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Santiago M. Roggerone</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Abstract&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In the present paper I sketch the contours of the theory of political Act developed by Slavoj &#381;i&#382;ek. In a first step I present the materialistic-ontological foundations on which the latter lies, then I demarcate the Act from other of its modalities and finally I analyze its conceptual components and detail the conditions that its fulfillment demands. Given that cinema represents a field that is more real that reality itself, I appeal to it in order to think the characteristics of the theory of political Act.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Key words:&lt;/strong&gt; &#381;i&#382;ek | Act | Cinema&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-5-No-1-" rel="directory"&gt;Volumen 05 | N&#186; 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;This article is, for the time being, only available in Spanish: &lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Luz-camara-Acto' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Luz, c&#225;mara&#8230; &#161;Acto!&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>Luz, c&#225;mara&#8230; &#161;Acto! </title>
		<link>https://journal.eticaycine.org/Luz-camara-Acto</link>
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		<dc:date>2018-04-21T19:04:00Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Santiago M. Roggerone</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Resumen&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el presente art&#237;culo se delinean los contornos de la teor&#237;a del Acto pol&#237;tico desarrollada por Slavoj &#381;i&#382;ek. En un primer paso se da cuenta de los cimientos ontol&#243;gico-materialistas sobre los que la misma se erige, luego se demarca el Acto de otras modalidades que posee y finalmente se analizan sus componentes categoriales y detallan las condiciones que su cumplimiento exige. En tanto representa un terreno m&#225;s real que la realidad misma, se acude al cine para pensar las especificidades de la teor&#237;a en cuesti&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave:&lt;/strong&gt; &#381;i&#382;ek | Acto | Cine&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href='https://journal.eticaycine.org/Lights-camera-act' class=&#034;spip_in&#034;&gt;Abstract English Version&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://journal.eticaycine.org/-Volumen-5-Nro-1-" rel="directory"&gt;Volumen 05 | Nro 1&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;IIGG-FSOC-UBA/ CONICET&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;In order to understand today's world, we need cinema, literally. It's only in cinema that we get that crucial dimension which we are not ready to confront in our reality. If you are looking for what is in reality more real that reality itself, look into the cinematic fiction.&lt;/i&gt;&lt;br class='manualbr' /&gt;Slavoj &#381;i&#382;ek, &lt;i&gt;The Pervert's Guide to Cinema&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Lo que sigue es una versi&#243;n modificada y ampliada de art&#237;culos aparecidos (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En los textos del fil&#243;sofo esloveno Slavoj &#381;i&#382;ek hay una recurrente alusi&#243;n al cine. Sin embargo, el autor no se sirve del mismo para ilustrar un punto filos&#243;fico o proporcionar ejemplos que echen luz sobre la argumentaci&#243;n desarrollada. Como &#233;l mismo lo sugiere en &lt;i&gt;Las met&#225;stasis del goce&lt;/i&gt;, si acude al arte cinematogr&#225;fico una y otra vez es &#8220;para alcanzar la mayor claridad posible&#8221; no para sus lectores sino, ante todo y principalmente, &#8220;para s&#237; mismo&#8221;:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;el idiota para quien intento formular un punto te&#243;rico tan claramente como sea posible es, en &#250;ltima instancia, yo mismo [&#8230;] Estoy convencido de mi propia comprensi&#243;n de un concepto lacaniano s&#243;lo cuando puedo traducirlo satisfactoriamente a la imbecilidad inherente a la cultura popular. En ello &#8212;en esta plena aceptaci&#243;n de la externalizaci&#243;n en un medio imb&#233;cil, en este rechazo radical de todo secreto inici&#225;tico&#8212; reside la &#233;tica de encontrar una palabra adecuada (&#381;i&#382;ek, 2003a: 260-261).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En otras palabras, el cine, la literatura y los chistes vulgares ocupan en el trabajo de &#381;i&#382;ek el lugar que los matemas ocupaban en la obra de Jacques Lacan. En el contexto de los libros y art&#237;culos escritos por el pensador oriundo de Liubliana, traer a colaci&#243;n una escena de un determinado filme no es entonces una estrategia para que la exposici&#243;n cobre &#233;nfasis o nitidez sino m&#225;s bien el modo en el que la misma se despliega. &#381;i&#382;ek est&#225; verdaderamente convencido de que al igual que el de los sue&#241;os, el del cine es un terreno &lt;i&gt;m&#225;s real que la realidad misma&lt;/i&gt;. No es que uno sue&#241;a o mira una pel&#237;cula para escapar de la realidad: uno despierta de sus sue&#241;os o abandona la sala del cinemat&#243;grafo para huir de lo Real, aquel n&#250;cleo imposible que resiste toda simbolizaci&#243;n. Pensar a trav&#233;s del cine es por tanto un recurso tan v&#225;lido para dar con dicho n&#250;cleo obliterado en el espacio de la realidad simb&#243;lica como lo es el an&#225;lisis o interpretaci&#243;n de los sue&#241;os. Pues la premisa del psicoan&#225;lisis, la premisa de la filosof&#237;a de &#381;i&#382;ek, es que m&#225;s all&#225; de su imposibilidad constitutiva, producir un encuentro con lo Real es algo que se halla a la mano.&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;Para Lacan, lo Real no es imposible en el sentido de que nunca puede ocurrir &#8212;un n&#250;cleo traum&#225;tico que siempre se nos escapa. No, el problema con lo Real es que ocurre y esto es el trauma. Es decir,&lt;i&gt; no es que lo Real sea imposible, sino que lo imposible es Real&lt;/i&gt;. Un trauma, o un acto, es simplemente el instante en el que lo Real ocurre y es dif&#237;cil de aceptar. Lacan no es un poeta que nos dice que siempre fallamos lo Real &#8212;el &#250;ltimo Lacan dice justamente lo contrario. La tesis es que se puede confrontar lo Real, y esto es lo que es tan dif&#237;cil de aceptar [&#8230;] Lo Real es imposible pero no simplemente en el sentido de un encuentro fallido. Es tambi&#233;n imposible en el sentido de que es un encuentro traum&#225;tico que tiene lugar, pero que somos incapaces de confrontar. Y una de las estrategias que usamos para evitar confrontarlo es precisamente la de colocarlo como este ideal indefinido que es pospuesto eternamente. Un aspecto de lo Real es que es imposible, y el otro aspecto es que ocurre, pero es imposible sostenerlo, integrarlo (&#381;i&#382;ek, 2006a: 70-72).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En el &#250;ltimo tiempo, &#381;i&#382;ek ha ido m&#225;s all&#225; de la dimensi&#243;n de la cr&#237;tica de las ideolog&#237;as para intentar colocar esta posibilidad del encuentro con lo Real en el marco de una teor&#237;a del Acto pol&#237;tico. A continuaci&#243;n intentar&#233; delinear los contornos b&#225;sicos de ella. Proceder&#233; de la siguiente manera: en un primer paso dar&#233; cuenta de los cimientos ontol&#243;gico-materialistas sobre los que la teor&#237;a en cuesti&#243;n se erige (I); hecho esto demarcar&#233; al Acto de otras modalidades que Lacan le confiri&#243; (II); finalmente analizar&#233; sus componentes categoriales y detallar&#233; las condiciones que exige su cumplimiento (III).&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;La teor&#237;a &#382;i&#382;ekiana del Acto se yergue sobre una concepci&#243;n eminentemente materialista de la ontolog&#237;a. Al albor de la revisi&#243;n de las tesis acontecimentalistas desplegadas por la &lt;i&gt;intelligentsia &lt;/i&gt; parisina tras los sucesos de mayo de 1968, el pensador esloveno ha dado luz a una filosof&#237;a que polemiza con aquellos que autonomizan radicalmente la dimensi&#243;n de la pol&#237;tica. &#381;i&#382;ek piensa que las corrientes post-fundacionalistas definen idealistamente el acontecimiento como una realidad irreductible &#8220;a todo orden positivo del ser&#8221;, lo que desde su punto de vista resulta en verdad inadmisible, pues entiende que aqu&#233;l de ning&#250;n modo puede ser &#8220;algo que emerge de la nada&#8221; (ib&#237;dem: 130). Es por eso que, al menos desde &lt;i&gt;El espinoso sujeto&lt;/i&gt;, el fil&#243;sofo de Liubliana se ha esforzado por tematizar materialistamente la unidad de lo ontol&#243;gico y lo &#243;ntico, lo pol&#237;tico y la pol&#237;tica, el ser y el acontecimiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este contexto &#381;i&#382;ek apela a la noci&#243;n lacaniana de la &lt;i&gt;doublure&lt;/i&gt;, &#8220;el doblez, la torsi&#243;n o curvatura en el orden del ser que abre el espacio para el acontecimiento&#8221; (ib&#237;dem: 131). Ella le permite concebir un Acto que si bien se inscribe simb&#243;licamente se encuentra en condiciones de torcer o curvar el registro de dicha inscripci&#243;n. Lo que en &#250;ltima instancia fundamenta a todo Acto es que siempre, necesariamente, en lo Simb&#243;lico anida una &#8220;insuperable brecha de paralaje&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2006b: 11) &#8212;vale decir, &#8220;la confrontaci&#243;n de dos perspectivas estrechamente vinculadas entre las cuales no es posible ning&#250;n campo neutral en com&#250;n&#8221; (ib&#237;dem: 11-12).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otras palabras, lo que supone la concepci&#243;n de la ontolog&#237;a &#382;i&#382;ekiana &#8212;una concepci&#243;n con la que se intenta &#8220;recuperar la filosof&#237;a del &lt;i&gt;materialismo dial&#233;ctico&lt;/i&gt;&#8221; (ib&#237;dem: 12)&#8212; es el reparo en la inexistencia del gran Otro, el reparo en la inconsistencia radical del orden simb&#243;lico. Tomando distancia del idealismo y el mecanicismo, &#381;i&#382;ek postula que &#8220;es el mismo &#8216;Todo' el que es no-Todo, inconsistente, marcado por una irreductible contingencia&#8221; (ib&#237;dem: 116). Aborda, mediante ese postulado, el problema de &#8220;&lt;i&gt;c&#243;mo emerge, desde el orden chato del ser positivo, la verdadera brecha entre pensamiento y ser, la negatividad del pensamiento&lt;/i&gt;&#8221; (ib&#237;dem: 15) &#8212;esto es, c&#243;mo emerge la &#8220;&lt;i&gt;diferencia m&#237;nima&lt;/i&gt;&#8221; (ib&#237;dem: 27) &lt;i&gt;entre ser y acontecimiento, c&#243;mo toma forma la &#8220;cinta de Moebius&#8221;&lt;/i&gt; (ib&#237;dem: 45) &lt;i&gt;a trav&#233;s de la que los planos ontol&#243;gico y &#243;ntico se entrelazan&lt;/i&gt;. Al respecto de todo esto, en &lt;i&gt;&#211;rganos sin cuerpos&lt;/i&gt; el autor se&#241;ala:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;la soluci&#243;n materialista es [&#8230;] que el Acontecimiento no es m&#225;s que su propia inscripci&#243;n en el orden del Ser, un corte/ruptura en el orden del Ser por cuya causa el Ser no puede formar nunca un Todo consistente. No hay un M&#225;s All&#225; del Ser que se inscriba en el orden del Ser. No &#8220;hay&#8221; nada sino el orden del Ser. Aqu&#237; deber&#237;a traerse a colaci&#243;n [&#8230;] la teor&#237;a general de la relatividad, en la que la materia no curva el espacio sino que es un efecto de la propia curvatura del espacio. Un Acontecimiento no curva el espacio del Ser por su inscripci&#243;n en &#233;l: por el contrario, un Acontecimiento no es &lt;i&gt;m&#225;s que&lt;/i&gt; esa curvatura del espacio del Ser. &#8220;Todo lo que hay&#8221; es el intersticio, la no coincidencia del ser consigo mismo, a saber, el no cierre ontol&#243;gico del orden del Ser (&#381;i&#382;ek, 2006c: 128-129).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;En resumidas cuentas, lo que posibilita un Acto son las premisas ontol&#243;gico-materialistas de las que el mismo parte. A entender de &#381;i&#382;ek, &#8220;los actos son posibles a causa de la no clausura, de la inconsistencia, de los hiatos ontol&#243;gicos de una situaci&#243;n&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2011: 318). El espacio ontol&#243;gico para el encuentro con lo Real que supone todo Acto verdadero siempre puede ser despejado, y por ende el trastrocamiento de la realidad imaginario-simb&#243;lica que de dicho encuentro se deriva en todo momento puede ser colocado en el horizonte.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Desde el seminario impartido en 1967-1968, Lacan confiri&#243; diferentes modalidades al concepto de Acto:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote class=&#034;spip&#034;&gt;
&lt;p&gt;el hist&#233;rico acting out, el psic&#243;tico &lt;i&gt;passage &#224; l'acte&lt;/i&gt;, el acto simb&#243;lico. En el hist&#233;rico acting out, el sujeto escenifica, como si se tratara de una representaci&#243;n teatral, una soluci&#243;n negociada al trauma al que es incapaz de hacer frente. En el psic&#243;tico &lt;i&gt;passage &#224; l'acte&lt;/i&gt;, el atolladero es tan desgastante que el sujeto no puede siquiera imaginar una salida &#8212;la &#250;nica cosa que puede hacer es golpear a ciegas lo real, liberar su frustraci&#243;n en una explosi&#243;n sin sentido de energ&#237;a destructiva. El acto simb&#243;lico puede ser concebido del mejor modo como un gesto puramente formal, auto-referencial, de auto-reivindicaci&#243;n de la propia posici&#243;n subjetiva (&#381;i&#382;ek, 2001: 84).&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Concedi&#233;ndole el estatuto de un acto simb&#243;lico con el que se pod&#237;a dar forma a un nuevo significante-amo, en un principio en &#381;i&#382;ek el t&#233;rmino funcionaba como una herramienta clave del procedimiento cr&#237;tico-ideol&#243;gico concebido en estrecho di&#225;logo con la obra de Ernesto Laclau. No obstante, como sugiere atinadamente Bruno Bosteels, lo que en contrapartida el fil&#243;sofo de Liubliana conceptualiza hoy d&#237;a como Acto implica &#8220;la posibilidad de una transformaci&#243;n pol&#237;tica radical del estado de cosas existente&#8221; (2011: 176), de &#8212;como dice el propio autor&#8212; &#8220;una intervenci&#243;n trans-estrat&#233;gica &#8216;excesiva' que redefine las reglas y los contornos del orden existente&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2006d: 116). De la elaboraci&#243;n de un procedimiento cr&#237;tico-ideol&#243;gico para la radicalizaci&#243;n de la democracia a la formulaci&#243;n de una teor&#237;a del Acto &lt;i&gt;stricto sensu&lt;/i&gt; con la que se busca dar nueva vida al comunismo: &#233;ste es el itinerario que en &#381;i&#382;ek recorre el t&#233;rmino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A diferencia del &lt;i&gt;Acting-out&lt;/i&gt;, el &lt;i&gt;passage &#224; l'acte&lt;/i&gt; y el acto simb&#243;lico, el Acto &lt;i&gt;qua Acto&lt;/i&gt; apunta entonces a &#8220;reestructurar las coordenadas simb&#243;licas mismas de la situaci&#243;n del agente: se trata de una intervenci&#243;n en el curso de la cual la propia identidad del agente cambia radicalmente&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2001: 85). Si bien el Acto comparte con el &lt;i&gt;passage &#224; l'acte&lt;/i&gt; el no enviar ning&#250;n tipo de mensaje cifrado al gran Otro y por tanto conlleva una cierta salida de la escena simb&#243;lica &#8212;cosa que el &lt;i&gt;Acting-out&lt;/i&gt; no&#8212;, se diferencia por implicar una responsabilizaci&#243;n por lo que es llevado a cabo. En el contexto de la cl&#237;nica, el &lt;i&gt;passage &#224; l'acte&lt;/i&gt; no significa un paso adelante en la direcci&#243;n de la cura &#8212;es decir, del fin del an&#225;lisis, de la asunci&#243;n de la posici&#243;n del analista, de la identificaci&#243;n con el sinthome, de la deslegitimaci&#243;n del &lt;i&gt;sujet suppos&#233;&lt;/i&gt; savoir sobre el que se erige la transferencia&#8212; puesto que implica una salida defensiva del orden simb&#243;lico que no promueve la conscientizaci&#243;n y la reelaboraci&#243;n del deseo y la fantas&#237;a &#8212;el pasaje al acto es eminentemente psic&#243;tico porque se plasma en explosiones impotentes en las que el sujeto se desencadena sin producir sentido, sin significar. Contrariamente al sujeto del &lt;i&gt;passage &#224; l'acte&lt;/i&gt;, al ponerse &#8220;a s&#237; mismo como su propia causa&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2002: 402), el sujeto del Acto consigue dominar sus deseos y fantas&#237;as.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;&lt;strong&gt;III &lt;/strong&gt; &lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En lo fundamental, son tres los componentes categoriales que posee el Acto pol&#237;tico &#382;i&#382;ekiano: la posibilitaci&#243;n de lo imposible, la &lt;i&gt;travers&#233;e du fantasme&lt;/i&gt; y la fidelidad a los principios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Considerado desde las coordenadas simb&#243;licas de las que emerge, el Acto es imposible. En lo que consiste un Acto es en hacer retroactivamente posible, en posibilitar a posteriori, lo que sin m&#225;s, desde un determinado punto de vista, se presenta como imposible. La particularidad del Acto es que suspende el &#8220;hueco entre el mandamiento imposible y la intervenci&#243;n positiva&#8221;: es imposible no en el sentido de que no puede ocurrir sino &#8220;en el sentido de lo imposible que &lt;i&gt;ocurri&#243;&lt;/i&gt;&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2006d: 115).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un acto no ocurre simplemente &lt;i&gt;dentro &lt;/i&gt; del horizonte dado de lo que parece ser &#8220;posible&#8221;; &#233;l redefine los contornos mismos de lo que es posible (un acto cumple lo que, dentro del universo simb&#243;lico dado, parece ser &#8220;imposible&#8221;, pero cambia sus condiciones de manera que crea de manera retroactiva las condiciones de su propia posibilidad) (&#381;i&#382;ek, 2003b: 132).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otras palabras, el Acto pol&#237;tico es inveros&#237;mil hasta que se vuelve inevitable &#8212;lo que es tanto como decir que, m&#225;s que el arte de lo posible, la pol&#237;tica constituye un &lt;i&gt;arte de lo imposible&lt;/i&gt;: cuando es aut&#233;ntica, ella cambia los par&#225;metros de lo posible en una determinada constelaci&#243;n. Lo que se le plantea a quien act&#250;a es la necesidad de asumir un gran riesgo, la necesidad de dar un paso al vac&#237;o sin garant&#237;a de &#233;xito alguno. S&#243;lo as&#237;, mediante el enfrentamiento de un callej&#243;n sin salidas, mediante el ataque violento al gran Otro pero tambi&#233;n a uno mismo &#8212;sin esto &#250;ltimo, claro est&#225;, el Acto no ser&#237;a m&#225;s que una rearticulaci&#243;n del orden simb&#243;lico que cambia todo para que en verdad nada tenga que hacerlo&#8212;, es que puede &#8220;despejar[se] el terreno para un nuevo comienzo&#8221; (ib&#237;dem: 133).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, la alteraci&#243;n retroactiva del orden simb&#243;lico no es suficiente para que un fen&#243;meno determinado alcance el estatuto de Acto. &#381;i&#382;ek afirma en &lt;i&gt;El espinoso sujeto&lt;/i&gt; que &#8220;en este punto resulta esencial introducir una distinci&#243;n adicional: para Lacan, un verdadero acto no solo cambia retroactivamente las reglas del espacio simb&#243;lico, sino que tambi&#233;n perturba la fantas&#237;a subyacente&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2002: 217). Efectivamente, la travers&#233;e du fantasme es la otra parte integral de todo Acto. Y el hecho de que el atravesamiento de la fantas&#237;a ideol&#243;gica que regula la estabilidad del orden simb&#243;lico sea un componente clave del Acto, refuerza la idea de que &#233;ste no es asimilable al passage &#224; l'acte o al Acting-out. Al no dirigir ninguna clase de mensaje cifrado al gran Otro, al identificarse plenamente con la fantas&#237;a, al aceptar la inconsistencia del no-todo que es inherente a la realidad simb&#243;lica, quien act&#250;a asume de manera resuelta su responsabilidad en el revelamiento del car&#225;cter ideol&#243;gico del campo que sustenta las (falsas) elecciones que en su contexto se presentan como posibles, en la definici&#243;n de las coordenadas de lo que &#8212;en teor&#237;a&#8212; no debe ni puede hacerse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El &#250;ltimo componente de todo Acto se relaciona con el hecho de que no existe una temporalidad a &#233;l intr&#237;nseca: &#8220;el Acto s&#243;lo es concebible como la intervenci&#243;n de la Eternidad en el tiempo&#8221; (&#381;i&#382;k, 2012: 427). En lo que a esto respecta, &#381;i&#382;ek reivindica un decisionismo pr&#243;ximo al que Rosa Luxemburg supo esgrimir &#8220;en contra de los revisionistas&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2005: 182). El Acto posee siempre algo de emergencia: quien act&#250;a se arriesga y sin legitimaci&#243;n alguna se compromete dando un paso al vac&#237;o en una suerte de apuesta pascaliana. Vale decir, el Acto conlleva el convencimiento de que no es necesario pedir ninguna clase de permiso al gran Otro &#8212;&#8220;la b&#250;squeda de garant&#237;as es el miedo al abismo del acto&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2004: 11), dice el esloveno. No hay que esperar a que las condiciones est&#233;n maduras ya que no existe algo como el &lt;i&gt;tiempo del Acto&lt;/i&gt;: &#233;ste consiste en una oportunidad que surge &#8212;o mejor dicho, &lt;i&gt;que se hace surgir&lt;/i&gt;&#8212; y que en tanto tal no hay que dejar pasar de largo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con todo, apelando a la terminolog&#237;a badiousiana de Bosteels podr&#237;a decirse que aquello que gu&#237;a al Acto &#382;i&#382;ekiano es &#8220;una obstinada fidelidad a los principios sin importar las consecuencias&#8221; (2011: 191). Ciertamente, el Acto implica que por m&#225;s que la causa de uno est&#233; perdida es preciso continuar demostrando fidelidad y persistir en ella, pues las &#8220;derrotas del pasado acumulan la energ&#237;a ut&#243;pica que explotar&#225; en la &#250;ltima batalla: la &#8216;maduraci&#243;n' no est&#225; a la espera de circunstancias &#8216;objetivas' para alcanzar la madurez, sino de la acumulaci&#243;n de derrotas&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2011: 402). Tal como &#381;i&#382;ek ha sugerido recientemente, s&#243;lo a trav&#233;s de esta obstinada fidelidad a los principios es que, a fin de cuentas, puede darse con las &#8220;se&#241;ales del futuro&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2013: 174).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En suma, el Acto pol&#237;tico &#382;i&#382;ekiano se enmarca en una concepci&#243;n materialista de la ontolog&#237;a y se basa en la posibilitaci&#243;n retroactiva de lo imposible, en el atravesamiento de la fantas&#237;a ideol&#243;gica y en el compromiso que con &#233;l asume quien lo ejecuta. Dicho de otro modo, el Acto implica un movimiento de destituci&#243;n subjetiva que, gracias a suponer la l&#243;gica del goce femenino del no-todo &#8212;l&#243;gica &#233;sta que permite reparar en la inexistencia del gran Otro&#8212;, torna asequible lo Real que sobredetermina las coordenadas imaginario-simb&#243;licas de la realidad y altera a &#233;stas radicalmente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para dar cuenta de las especificidades que posee el Acto pol&#237;tico, el pensador oriundo de Liubliana recurre en sus textos a un amplio espectro de modelos tomados de la literatura y la historia &#8212;Ant&#237;gona, Lenin, Medea, Heidegger, Sygne de Co&#251;fontaine, etc. En &lt;i&gt;El resto indivisible&lt;/i&gt; invoca al Dios schellingiano y en una ocasi&#243;n lleg&#243; a referirse al propio Lacan como al sujeto de su Acto, quien como es sabido en 1979 disolvi&#243; abruptamente la &lt;i&gt;&#201;cole Freudienne&lt;/i&gt; de Paris &#8212;es decir, &#8220;su &lt;i&gt;agalma&lt;/i&gt;, su propia organizaci&#243;n, el espacio mismo de su vida colectiva&#8221; (&#381;i&#382;ek, 2003b: 133). No obstante, las mejores modulaciones del Acto pol&#237;tico son aquellas que el autor realiza a trav&#233;s del cine. A decir verdad, a la hora de explicar qu&#233; es un Acto el cine puede ser mucho m&#225;s efectivo, &lt;i&gt;m&#225;s real&lt;/i&gt; que lo que acontece en la &lt;i&gt;realidad misma&lt;/i&gt;, que algo como lo intentado en las p&#225;ginas precedentes. Me interrumpo y concluyo aqu&#237; por lo tanto con la escena retrospectiva de &lt;i&gt;The Usual Suspects&lt;/i&gt; (1995), en la que el personaje de Keyser S&#246;ze encuentra en su casa a su mujer e hija amenazadas a punta de pistola y en vez de rendirse ante los captores o intentar neutralizarlos opta por patear el tablero de lo posible y acudir al gesto radical (e inesperado) de matarlas a ambas. S&#243;lo un violento y autodestructivo Acto como &#233;ste, apunta Slavoj &#381;i&#382;ek, es lo que puede despejar el terreno para un nuevo comienzo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bosteels, B. (2011), &lt;i&gt;The Actuality of Communism&lt;/i&gt;, Londres y Nueva York, Verso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2001), &lt;i&gt;On Belief&lt;/i&gt;, Londres y Nueva York, Routledge.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2002), &lt;i&gt;El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontolog&#237;a pol&#237;tica&lt;/i&gt;, Buenos Aires, Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2003a), &lt;i&gt;Las met&#225;stasis del goce. Seis ensayos sobre la mujer y la causalidad&lt;/i&gt;, Buenos Aires, Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2003b), &#8220;&#191;Lucha de clases o posmodernismo? &#161;S&#237;, por favor!&#8221;, en: Butler, J., Laclau, E. y &#381;i&#382;ek, S., &lt;i&gt;Contingencia, hegemon&#237;a, universalidad. Di&#225;logos contempor&#225;neos en la izquierda&lt;/i&gt;, Buenos Aires, Fondo de Cultura Econ&#243;mica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2004), &lt;i&gt;Repetir Lenin&lt;/i&gt;, Madrid, Akal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2005),&lt;i&gt; El t&#237;tere y el enano. El n&#250;cleo perverso del cristianismo&lt;/i&gt;, Buenos Aires, Paid&#243;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2006a), &lt;i&gt;Arriesgar lo imposible. Conversaciones con Glyn Daly, &lt;/i&gt; Madrid, Trotta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2006b), &lt;i&gt;Visi&#243;n de paralaje, &lt;/i&gt; Buenos Aires, Fondo de Cultura Econ&#243;mica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2006c), &lt;i&gt;&#211;rganos sin cuerpo. Sobre Deleuze y consecuencias&lt;/i&gt;, Madrid, Pre-Textos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2006d), &lt;i&gt;Irak. La tetera prestada&lt;/i&gt;, Buenos Aires, Losada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2011), &lt;i&gt;En defensa de causas perdidas&lt;/i&gt;, Madrid, Akal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2012), &lt;i&gt;Less Than Nothing. Hegel and the Shadow of Dialectical Materialism&lt;/i&gt;, Londres y Nueva York, Verso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#381;i&#382;ek, S. (2013), &lt;i&gt;El a&#241;o que so&#241;amos peligrosamente&lt;/i&gt;, Madrid, Akal.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Lo que sigue es una versi&#243;n modificada y ampliada de art&#237;culos aparecidos previamente en &lt;i&gt;International Journal of &#381;i&#382;ek Studies&lt;/i&gt;, Vol. 7, N&#176; 3, bajo el t&#237;tulo de &#8220;Act or Revolution? Yes, Please!&#8221; y &lt;i&gt;Raz&#243;n y Revoluci&#243;n&lt;/i&gt;, N&#176; 26, bajo el t&#237;tulo de &#8220;&#191;Acto o revoluci&#243;n? &#161;S&#237;, por favor! Slavoj &#381;i&#382;ek y la persistencia del marxismo&#8221; (pp. 31-44).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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