Editorial
Las citas que faltan en Freud y Lacan
Lo femenino. Visibilidades, Viralidades y Varidades
Juan Pablo Duarte juanpduarte2@hotmail.com

Webometrics es un ranking mundial de universidades basado en la visibilidad de sus publicaciones científicas. En el 2016 elabora una lista de los autores más citados de Google Académico. Con más de cuatrocientas mil citas, Sigmund Freud obtiene el segundo puesto. El primero es para la fórmula latina “et.al” (y otros) que a los ojos del algoritmo equivale a un autor pero en realidad se refiere a artículos elaborados por tres o más. En la civilización de la mirada, Freud sería el más visible de los científicos. Sin embargo, uno de sus legados más importantes consiste en indicar un continente oscuro, un territorio que ninguna cita de la tradición psicológica ni de su propia obra logra iluminar. En las primeras décadas del siglo XX, Freud viraliza el interrogante en torno a la sexualidad femenina.

No es ninguna novedad que Freud inventa el psicoanálisis escuchando mujeres cuyos síntomas escapan a todo intento de clasificación. Hacia fines del siglo XIX, el inconsciente aparece como la cita que falta para articular las infinitas posibilidades del síntoma histérico en lo que hoy se denomina una “estructura clínica”. En Lisbeth Salander, una histeria actual, Jorge Bafico muestra la potencia que esta cita conserva para interpretar films que ponen en escena un mundo que nada tiene que ver con el de los orígenes del psicoanálisis, el mundo de la saga Millennium. Lisbeth Salander fue prostituta y luego hacker. También fue etiquetada como una parricida, una pirómana, una psicópata y una esquizofrénica. La proliferación al infinito de descripciones y diagnósticos da cuenta del poder cautivante de la heroína de Stieg Larsson, hoy considerada una figura de acción icónica del feminismo. Sin embargo, desde aquella cita de Freud, es posible leer lo que estas descripciones dejan fuera de plano o intentan suprimir: el sujeto del inconsciente y la clínica diferencial a la que esta invención da lugar.

La consideración del sujeto en su división y el diagnóstico de histeria actual son citas presentes en la obra de Freud. En este número del Journal Etica & Cine nos propusimos avanzar desde allí hacia la cita que falta en su obra, la que definiría La mujer. Este agujero en su obra es señalado por Freud en 1926. En ese diálogo imaginario con un juez imparcial en torno a la posibilidad de que los legos ejercieran el psicoanálisis, reformula una idea que retornaba desde sus Tres ensayos de teoría sexual: la sexualidad de las mujeres constituye un dark continent. La geografía freudiana no deja dudas. En el Malestar en la cultura imagina el inconsciente como una ciudad en la que nada desaparece y todo se conserva en sus transformaciones y, apenas unos años más tarde, imagina lo femenino como un continente. Una ciudad para el inconsciente y un continente para lo femenino, que además es oscuro.
Así las cosas, en el mapa freudiano falta agua. El océano podría ser un saber que interroga la no-relación entre el inconsciente y el goce. Esta es la figura escogida por Jacques-Alain Miller en La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica para referirse a la enseñanza de Jacques Lacan en su varidad.

¿Se trata de “an ocean of false learning” como expresa Berkeley retomado por Lacan en el anexo de sus Escritos, con el título “La metáfora del sujeto”?
Ciertamente no es un océano de ciencia, puesto que se intenta variar perspectivas y esta variación muestra que tratamos más con la verdad en su varidad que con la ciencia. (Miller, 2011, pág. 263)

Quizá las evaluaciones y algoritmos del futuro puedan confirmar si Freud se viralizó por ser el primer explorador de ese inconsciente-ciudad estructurado como un lenguaje o por indicar el territorio heterotópico que —como señala Carolina Córdoba— constituye el goce separado del saber inconsciente. Por el momento, entre ambas dimensiones es posible situar ese vasto territorio que esta enseñanza hace navegable.

Gabriela Grinbaum sostiene que la dimensión variable de la verdad sobre La mujer que abre el aforismo lacaniano “La mujer no existe” la aproximó a la obra de Lacan a sus dieciocho años. Autora del reciente Una mujer sin maquillaje, Gabriela transmite hoy su elaboración singular en torno a este lazo entre la varidad y lo femenino lacaniano:

Una mujer son muchas mujeres.
Así “las siento” habitando en mi cuerpo hablante.

Interrogar y construir una versión de lo femenino por fuera de las máscaras universales de lo que sería La mujer es una experiencia de análisis y una orientación palpable en la investigación en psicoanálisis. En Lo que arde en Candelaria es la vida, Dalia Virgilí Pino ensaya una variación mediada por el film cubano Candelaria del mismo tópico que Gabriela aborda desde su experiencia:

¿Cuántas mujeres hay en Candelaria? La que canta en el vestido rojo, la del uniforme de trabajo que no milita la huelga, la desnuda, la que se descubre a sí misma en la cámara bajo el ojo espía del marido, la que se decide a jugar con él, la que cuida y llora a los pollitos, la que enfrenta al negociante, la que está dispuesta a morir.

Desde referencias clínicas y políticas presentes en la obra de Lacan, Paula Szabo despliega la lectura de una deriva, la de Dörte Helm, alumna destacada de la Bauhaus. En Derivas, a serie alemana Bauhaus. Una nueva era impulsa una reflexión acerca de una dimensión del goce que resiste a la lógica fálica. Lejos de ser un garete teórico, el goce femenino aparece en este texto como un instrumento de navegación imprescindible para pensar la praxis analítica en toda su dimensión.

El agujero que abre la inexistencia de esa cita sobre la sexualidad femenina también resulta una herramienta útil para leer las suplencias tecnológicas que prometen su supresión. Carlos Rossi dedica a estas últimas una reflexión sobre Tinder, una App para resolver la desproporción entre los sexos que resulta en otro desencuentro, uno mediado por algoritmos. Al igual que Tinder, The Simpsons fracasa al realizar la utopía de la relación sexual, pero de otra manera. En Simpson Study, Omar Battisti reflexiona acerca de la que quizá sea la serie animada más viral de la historia desde una pareja, la de Marge y Homero. La pareja más famosa de la cultura pop no está unida por un match sino por algo que no funciona. Aunque esa no-relación encierra un aspecto interesante: no les impide estar juntos. Al igual que Freud lega el dark continent como un agujero en su obra, Jacques Lacan deja su aforismo “no hay relación sexual”. El abordaje de La costilla de Adán en Del amor como reconocimiento, a la valentía ante la castración también abreva en el terreno de la comedia, quizá uno de los géneros más propicios para indagar esta otra cita que falta en el psicoanálisis.

Desde estas citas que faltan se impulsan los artículos que componen Lo femenino. Visibilidades, Viralidades y Varidades, un nuevo número del Journal Ética & Cine que no encontró un mejor modo de abordar lo femenino que desde el ensayo y la exploración.

Referencias

Corbella, J. (28 de Febrero de 2018). Los científicos más influyentes. Massagué y Fuster, los investigadores españoles más citados. La vanguardia Recuperado el 13 de 11 de 2021, de https://www.lavanguardia.com/ciencia/20180228/441135253333/massague-fuster-investigadores-mas-citados-ranking-webometrics.html

Denby, D. (2011). Lisbeth Salander: The Movies Have Never Had a Heroine Quite Like Her. The New Yorker.

Freud, S. ( 1930-1929 [1992]). El porvenir de una ilusión. El malestar en la cultura y otras obras. En S. Freud, Freud, S.. Obras completas Vol. XXI. (págs. 59-140). Buenos Aires: Amorrortu.

Freud, S. (1992). ¿Pueden los legos ejercer el análisis? . En S. Freud, Presentación autobiográfica. Inhibición, síntoma y angustia. ¿Pueden los legos ejercer el análisis? (págs. 165-243). Buenos Aires: Amorrortu.

Grinbaum, G. (2020). Una mujer sin maquillaje. Buenos Aires: Grama.

Miller, J.-A. (2011). La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica. Buenos Aires: Paidós.

Wajcman, G. (2010). El ojo absoluto. Buenos Aires: Manantial.



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