Reseña cinematográfico-teatral [pp. 59-60]
El Horla
Inquietante y Extraña Soledad, de Carlos Gustavo Motta, Alianza Francesa (Sede Palermo), 2014
Juan Jorge Michel Fariña

Bajo el título "Inquietante y Extraña Soledad" Carlos Gustavo Motta nos presenta su adaptación y puesta en escena de "El Horla", de Guy de Maupassant. Utiliza para ello recursos teatrales, del video, del comic, de la música en vivo, de la fotografía y del storyboard, ofreciendo un espectáculo verdaderamente novedoso. Se trata de un encuentro entre psicoanálisis y arte y a la vez un homenaje a la íntima relación entre la literatura, el cine y el teatro.

La versión, que se presenta en el Auditorio de la Alianza Francesa de Buenos Aires –sede Palermo-, ofrece una trama ambientada en una localidad de San Martín de los Andes y respeta íntegramente las dos versiones escritas de Guy de Maupassant.

Reproducimos a continuación un resumen, realizado sobre un recorte de Erick Gonzalez, que integra el Programa de la obra, junto a una breve reflexión sobre el “storyboard” que acompaña la puesta:

"El Horla", de Guy de Maupassant

En los Seminarios X (La Angustia) y XX (Aún), Jacques Lacan alude al relato de GuyMaupassant El Horla; un ser invisible que posee al sujeto de su relación con el Otro. La construcción maupassantiana de El Horla parte de un tratado de "Herman Herestauss" que aparece en el propio cuento y en la que se advierte que es posible deconstruirla en Herr y aus; "dueño y señor" y "fuera de". Lacan retoma la estructura del nombre con el Hors La, fuera de aquí, en consonancia con el apellido Herestauss y lo deriva en el HorsSexe, Fuerasexo. La tensión que surge con el Ser Supremo de Aristóteles, la valentía para soportar lo intolerable de la relación con él hace pensar a Lacan en que es tan manifiesta el fuera-de-sexo de esta ética que adquiere también una dimensión de lo ominoso del término de El Horla.

"- 8 de mayo. ¡Qué día tan esplendido! He pasado toda la mañana tendido sobre la hierba, delante de mi casa, bajo el enorme plátano que la cubre, la cobija y le da sombra por completo. (…) Adoro la casa en la que crecí. Desde mis ventanas veo correr el Sena a lo largo del jardín, detrás del camino, casi dentro de mi propiedad, el grande y ancho Sena que va de Ruán a El Havre cubierto de barcos que pasan".

Este fragmento pertenece al comienzo de El Horla de Guy de Maupassant, relato publicado en 1887. El mismo inicio del relato nos permitirá presentar al autor. Según la editora Isabel Veloso, esta descripción se corresponde fielmente con el paisaje de la casa de Flaubert quien había sido su mentor, y el 8 de Mayo, con el día en que Gustave Flaubert murió.

Maupassant nació en 1850 en Normandía y moriría internado en un hospital psiquiátrico en 1893. La intensidad con la que escribió es devastadora. "A efectos literarios -como dice Veloso- Maupassant sólo vivió diez años". En ellos escribió miles de páginas, entre las que se cuentan novelas, ensayos, artículos críticos, libros de viajes, y sobre todo novelas cortas y cuentos. Cuatro años después de escribir El Horla intenta suicidarse repetidas veces, por lo que es ingresado en un hospital psiquiátrico, del que nunca más vuelve a salir. Dieciocho meses después muere de un ataque epiléptico.

El Horla, está catalogado como un cuento fantástico, género por el cuál es conocido Maupassant. Un inefable malestar empieza a embargar a nuestro personaje, que reflexiona sobre lo increíblemente susceptibles que somos frente al incalculable Otro que nos rodea.Es precisamente alrededor del misterio de lo invisible y sus efectos incalculables, que gira la preocupación de nuestro personaje y es la escena a la que alude Lacan en el Seminario X La Angustia. Para llegar al punto en el que se apoya la referencia que encontramos en el Seminario XX Aún, hay que dar un paso más; el personaje lee en una revista científica la noticia de una epidemia de locura en Brasil. Los afectados huyen de sus casas diciéndose perseguidos, gobernados, por unos seres invisibles, que beben agua y leche. "El reinado del hombre toca a su fin. Él ha venido" -dice-. Los médicos al descubrir la hipnosis habían dado con la naturaleza de su poder, “ Lo han llamado magnetismo, hipnotismo, sugestión… ¡qué sé yo! ¡Los he visto divertirse como niños imprudentes con ese terrible poder!" -Aquí es todo signos de exclamación. "¡Ay de nosotros! ¡Ay del hombre! Ha venido él… ¿cómo se llama?... Parece que me gritara su nombre y no lo oyese… él… sí… lo grita… escucho… no puedo… repito… el… Horla… Lo he comprendido. El Horla. Es él… Es el Horla… ¡Ha venido!".Lo que le interesa a Lacan en este punto es el uso de la formula en la construcción de esta palabra. "Horla" le sopla el ser invisible a nuestro personaje. Hors La, que se traduciría en Fuera acá.

El storyboard de la obra

Uno de los detalles más creativos de la puesta de Motta es la inclusión de las ilustraciones que integran el stortboard de la obra –a la que otorgan así una verdadera dimensión cinematográfica. Los dibujos originales de Santiago Azcuy están expuestos en la sala, en una secuencia que acompaña la trama de la obra, de manera que a la salida de la función el espectador puede recrear la historia a través de su guión gráfico. Esta verdadera “galería de arte” es un espectáculo en sí mismo, que incluye escenas teatralizadas, junto a otras que asaltan la imaginación del artista y permiten una multiplicación dramática, apasionante y siempre singular.

Cerramos esta reseña con dos de estas imágenes sobrecogedoras que ilustran momentos claves de la obra:



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